Capitulo II
-Entonces... El santuario es de Enio -Pregunto por decima tercera vez Milo. Aun no terminaban de creer la ultima burrada divina… No podían creer que las diosas hubieran sido tan infantiles.
-Solo por 24 horas. -Informo Shion, llorando internamente.
-¿Y tenemos que hacer solo lo que Enio dice? -Mascara era el único que parecía feliz de tener a la diosa como jefa por 24 horas.
-Si -Soltó Shion con amargura, pensando en todo el trabajo que tendría una vez pasaran las 24 horas. El solo pensar en ello le hacia casi llorar a lagrima suelta.
-Diosa Enio -El líder de los devastadores observo a su señora- ¿Que haremos con las guerras en marcha señoría?
-Athena se hará cargo -La diosa se cruzo de brazos- Harán lo que ellas les diga, siempre y cuando este dentro de su deber como devastadores -Miro a Athena desconfiada- Procuren recordarle, cuando sea necesario, cuales son mis deberes como señora de la guerra sangrienta.
-Como su señoría desee -Dijo el joven, con una respetuosa reverencia.
-Bueno Athena -Observo las 8 maletas que la otra se llevaba- ¿Sabes que solo serán 24 horas? -Pregunto algo sorprendida por el exceso de equipaje, ella solo había traído una mochila con tres cambios de ropa (sin contar la que tenia puesta).
-No tengo idea que voy a necesitar cuando este ahí, así que solo soy precavida.
-Como quieras -La diosa se encogió de hombros- Solo mantén las guerras por 24 horas, no creo que sea necesario que causes una.
-Aunque me desagrada la idea. -Athena le miro arrogante- Eso hare. Tu procura no dejarnos sin mundo.
-Cualquier duda que se me presente la consultare con Shion y Dohko. -Los dos hombres se miraron ¿Que ellos qué?- Espero poder disfrutar de sus sabios consejos. -Dijo amablemente a ambos.
Salón del trono, diez minutos después.
-Mi intención no es gobernar a nadie -La diosa les miro a todos- Dejare todo a manos de Shion, dado que ignoro como es que Athena hace sus deberes aquí. -Sonrió gentilmente- No quiero arruinar el trabajo que llevan a cabo al proteger la tierra. -Hizo una pausa- ¿Qué hace Athena para proteger la tierra?
-Delega todo a Shion -Informo Milo con una ligera sonrisa, ganándose una mirada de advertencia del patriarca- Es la verdad, usted hace el trabajo de Athena también.
-No era necesario que le informaras de eso -Comento Shion, la diosa como toda respuesta le otorgo una amable sonrisa.
-No se preocupe, patriarca, no hare nada que ponga en peligro la integridad de nadie. -Volvió a sonreír- Dudo que el mundo se acabe en 24 horas…Eso no puede pasar -Por que ya lo intente una vez y no llegue, agrego para sus adentros.
-¡ENIO! -Todos pegaron un salto, incluida la diosa, cuando Hermes apareció junto al trono- El diario de la tarde... -La diosa lo tomo y Hermes desapareció de nuevo.
-¿Y eso? -Dohko observo como todos bajaban la guardia lentamente.
-Un pequeño trato que tengo con Hermes -Dijo mientras posaba su mirada en la tapa del periódico- ¿Pero que hizo la muy estúpida? -La mujer abrió el diario y su rostro desapareció tras este- ¡ATHENA!
Todos los cristales del salón estallaron en millones de fragmentos, a duras penas tuvieron tiempo Mu y Shion de proteger a sus camaradas tras muros de cristal.
-¿Diosa Enio? -Shion miro con cierto miedo y recelo a la figura oculta tras el papel del periódico. En portada con letras mayúsculas figuraba:
LA TIERRA EN PAZ
LAS NACIONES EN
GUERRA DECRETARON
LA PAZ
-¿Si? -La mujer bajo el periódico- Patriarca Shion. -Sus ojos transmitían una atemorizante paz- Disculpen el exabrupto -Informo con una sonrisa, que a pesar de amable era por demás perturbadora- su señora acabo, en menos de 10 minutos, años de arduo trabajo. Fue un pequeño desliz temperamental.
-Pues si le interesa -Mascara le miro con una pequeña sonrisa- Ese florero feo del rincón, es su favorito desde la era del mito. -La pelinegra lentamente ladeo la cabeza y poso su mirada en el florero...
El cual estallo en miles de millones de fragmentos. Solo quedaba polvo muy fino en su lugar.
-¿Existe otra cosa que gocé del favor de Athena?
-Si, Seiya -Soltó Kanon, Shion no tardo de jalarle la oreja- Suelte...
-¿Que te he dicho de instigar asesinatos? -Pregunto mientras se la torcía levemente.
-Que no lo haga...-Dijo este con carita de perrito regañado.
-¿Algo que no sea un ser humano y goce del favoritismo de Athena?
-Su dinero. -Dijeron todos al unísono, inclusive Shion y Dohko.
-Como que de golpe me dieron ganas de aumentar sueldos y hacer mejorías al santuario-Comento distraída- ¿Ustedes que opinan? Total, soy la señora de la casa por un día.
-Diosa Enio...-Comenzó Shion con intención de amedrentar la futura dilapidación de la fortuna de Athena, pero luego recordó que hacia tiempo que quería cortinas nuevas para su despacho y que había visto unas muy bonitas en Atenas.- ¿Puedo sugerir un par de cortinas decentes para mi despachó?
-Por supuesto Shion...-La diosa anoto el pedido en una libreta con la imagen del nosferatu Alucard del anime Hellsing en la tapa.- ¿Algo más?
-¿Le gusta Hellsing? -A Mascara le brillaban los ojitos por la emoción.
-¿Acaso crees que usaría una libreta de ese anime si no me gustara? -Pregunto la diosa, mientras los dorados se ponían en fila para hacer su pedido. Extrañamente, ya todo el santuario estaba haciendo cola para solicitarle algo a la diosa.
-Mascara de muerte, si vas a pedir algo vete a hacer cola -Informo Shion, que era el primero en la fila. Rezongando el caballero fue hacia donde creía el final de la fila
Escaleras a Piscis.
-Me lleva la cola llega hasta Aries. -Gruño molesto, aunque siempre había algún tonto que amenazar para que le diera el lugar.
Santuario de Enio, Región de la Toscana, Italia.
-¿Como es que ya no hay guerras? -Athena observo a los siete devastadores que tenia enfrente, dado que el octavo era muy joven para hacer el trabajo.
-No las hay, diosa Athena... -Informó Rex de Manticora, el líder de estos.- Así que hay que comenzarlas de nuevo.
-¿Que quiere que hagamos? -Pregunto Demetrio de Estirges- Aguardamos sus ordenes... Su excelencia.
-Este... Bueno... -El celular comenzó a sonar y agradeció internamente la interrupción- ¿Del banco? -Deslizó la pantalla táctil y atendió el llamado- ¿Si? -Escucho lo que decían al otro lado y sus ojos se abrían cada vez más- gracias por informarme... -Tomo un poco de aire- ENIO PEDAZO DE...
Los guerreros de la diosa de la destrucción se quedaron con sus rostros atascados en muecas de pura sorpresa. Su diosa jamás decía esa clase de groserías.
-¿Diosa Athena? -Wichita de Banshe le miro atentamente- ¿Sucedió algo?
-No... -Miro a los siete frente a ella- ¿Alguno puede indicarme donde esta la sala de armas? -Se miraron entre ellos y luego Rex de Maticora le indicó una puerta al costado del salón del trono.
-¿Que creen que busque? -Pregunto Taylor de Silfo. Sus camaradas (Dalia de Naga, Demetrio de Estirges, Ada Liz de Gorgona, Juno de Equidna, Wichita de Banshe y Rex de Manticora) se limitaron a encogerse de hombros. Athena volvió al rato con una lista en mano
-Que alguno vaya a la ferretería y me triga estos materiales -Juno de Equidna fue la que tomo la lista.
-¿Acaso planea remodelar una sala tan antigua con esto? -Pregunto aterrorizada- Por cierto... Aquí no hay luz eléctrica así que esto no va a servir -Athena le miro y sintió un tic en el ojo.
-¿Como es eso que no hay luz eléctrica?
-Aquí todo es austero... -Informo la guerrera de Gorgona- Nada de luz eléctrica, todo aquí es a la vieja escuela.
-¡Ya mismo hacen venir a un electricistas!
-Disculpe, excelencia, pero... -Taylor de Silfo le miro fijamente- este santuario no necesita y jamás necesito de luz eléctrica. Me niego a formar parte de algo así solo por que usted estará aquí por 24 horas...
-Pero la luz eléctrica... -Hizo una mueca- bueno, aun así, tráiganme lo que hay en esa lista.
-No. -Fue la respuesta de Demetrio de Estirges- La señorita Enio disfruta mucho de esa habitación, la cual a permanecido así desde la era del mito. Ese cuarto y ningún otro de esta morada pueden ser remodelados.
-¿Como que no?
-Diosa Athena -Dalia de Naga le observo con una absoluta calma- Este es el templo de la guerra violenta, tiene que ser austero y trasmitir la seriedad que corresponde. -Athena por poco y comienza a chillar en eso recordó algo.
-Enio tiene un celular -Les miro con expresión de triunfó- Si no hay luz... ¿Como lo carga?
-En el bar de Dionisio, ahí lo carga. -Informo Juno de Equidna- Se toma un café en el bar, solo para cargar el celular.
-Y luego yo soy la tacaña -Soltó Athena antes de alejarse de ellos- Con tal de no pagar la luz del santuario, se toma un café en el bar de mi hermano. Eso si que es ser tacaña.
Continuara.
