Como soy horrible, no se me ocurrió otra idea en estos momentos y decidí que esto podría ser un regalito de cumpleaños para ti, Manosfrías. ¡Feliz cumpleaños!
Nota: Este drable está sacado del fic Taiorami que hice en su día y fue un pedido de Manos.
Inefable: Algo tan increíble que no puede ser explicado con palabras. Propuesta por Midnigttreasure
Taiorami
Sora sentía su corazón latir de sobremanera. Era algo que no podía esconder. Tenía su rostro enrojecido por el esfuerzo que hacía por no llorar y a su vez, animar a la mujer sobre la mesa a sobrepasar el dolor que sentía. Ella estaba dando vida.
Su Mimi daba vida a la hija de su Taichi.
Mimi gritaba y se retorcía mientras ella la besaba y animaba a soportar el dolor. Taichi se retorcía mientras que la chica apretaba su mano de una forma tremendamente dolorosa. Pero, qué clase de dolor era ese comparado a contra el que estaba luchando Mimi en ese momento.
Cuando finalmente el médico jadeó aliviado y mostró la criatura colgando de sus pies y el cordón enlazado a la madre, Sora no podía creérselo.
Taichi hizo los honores en cortar el cordón. Tenía los ojos anegados de lágrimas y ambos se dedicaron un momento para besar y felicitar a Mimi por su tremendo esfuerzo.
Cuando trajeron al bebé hasta los brazos de su madre, fue el momento más impactante. Mimi lloró y susurró el nombre que entre las dos habían escogido para ella. Ume. Su pequeña Ume.
Taichi la acogió también y cuando la enfermera llegó para reclamarla, el castaño la detuvo.
—Ya lo ha tenido la madre y el padre. Es suficiente.
Taichi clavó la mirada en la mujer y estaba segura de que si se hubiera tratado de un perro le había mostrado los dientes.
—Falta su otra madre.
La enfermera cerró la boca de golpe. Miró hacia Sora sin creérselo. Ya estaba acostumbradas a esas miradas, así que simplemente la ignoró. Mimi le tocó el brazo.
—Cógela, Sora.
Asintió y extendió los brazos. Entonces, encontró algo que era claramente inefable. Por más que quisiera explicarlo hoy día no podría. Sentir en sus brazos algo que habían creado las dos personas que más amaba, era… imposible de explicar. Increíble, debía de añadir.
La enfermera se la llevó un momento después y Sora se quedó con una sensación de vació. Tanto Taichi como ella esperaron para poder volver a unirse a la madre y al bebé y supo que desde ese momento sus ganas de ser madre habían crecido que amar a Ume era algo que jamás podría dar a entender a nadie.
Feliz cumpleaños =3
