Algo divertido :3


Desenlace: la resolución de una historia. Propuesta por Midnighttreasure


Taiorato entre otros.

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—No te atrevas a hacerlo.

Miyako apretó los labios lo más que pudo. Incluso se cubrió con sus manos. Empezó a ponerse colorada.

Koushiro negó repetidas veces con la cabeza, dándole ánimos. Movió las manos para enfatizarlo, como si llevara puesto unos pompones en las manos. Los demás clavaron la mirada en advertencia en ella.

—Mejor será que salgas antes de que la cagues —propuso Daisuke—. Eres tremenda en estos casos.

—No eres el mejor par a decirlo, Daisuke —defendió Takeru con una de sus sonrisitas crueles.

Daisuke enrojeció.

—No tienes idea de cuánto te odio, Takaishi, ni idea.

Takeru simplemente acentuó la sonrisa. Miyako parecía seguir a punto de explotar. Lo intentó. Caminó hacia la puerta mientras los demás no le quitaban la vista de encima.

—Tu puedes, Miyako —animó Hikari sonriente.

Dio otro paso más.

—Que nada te impida tu esfuerzo —dijo Taichi presintiendo lo peor—. Ten valor.

—En todo caso, ten amor en no soltarlo —corrigió Mimi sonriendo traviesamente hacia Sora.

La pelirroja le sacó la lengua.

—No comprendéis nunca el tema del amor. Miyako, cariño, solo ten fuerzas.

Miyako cabeceó. Un dedo resbaló. Volvió a palparse la boca. La puerta del salón jamás había estado tan lejana.

—Hazlo al menos por la amistad — soltó quisquilloso Daisuke—. Es mi emblema, pero, no te cortes y úsalo. ¡Auch!

Yamato se sopló el puño tras pegarle.

—Para empezar es mi emblema y no lo uses de ese modo. Es mejor tenerles paciencia. Como a ese.

Señaló a Taichi con un gesto de cabeza. Yagami enarcó una ceja.

—¿Dijiste algo, Ishida?

—Nada, nada.

—Anda, venga —animó Yagami levantándose y cogiendo al otro por el pescuezo de la camiseta—. Ten valor para soltarlo, venga.

Yamato abrió la boca para decir algo. Los demás emitieron un chillido. Taichi se dio cuenta de sus palabras.

Miyako lo soltó todo finalmente.

—¡EL PERSONAJE PRINCIPAL SE CASA CON LA AMIGA QUE LE HACE LOS TRAJES ESPECIALES Y MUERE APLASTADO POR UN TANQUE DE AQUARIO!

Jadeó mientras los demás iban maldiciendo a medida que fulminaban con la mirada a Taichi.

—¡Al cuerno! —bufó Daisuke sentándose en el sofá mientras Miyako cogía aire con todas sus fuerzas.

—Taichi, ya la cagaste de nuevo —protestó Jou subiéndose las gafas—. Miyako estaba haciendo un gran esfuerzo por no contarnos el desenlace de la película. Le quedaba tan poco para marcharse y tenías que decirlo.

Taichi bufó a su vez.

—¿Y solo es mi culpa? —cuestionó asestándole una patada a Yamato—. Este también la tiene por picarme.

—¿Qué? —protestó Yamato poniéndose en pie encarándolo—. Yo no te empujo la lengua fuera para que vayas soltando sin pensar las cosas.

—No, pero bien que te gusta que te la lama, jodio.

Yamato enrojeció.

—¡Sora, dile algo! —reclamó.

—¡No, díselo a él! —incitó Taichi girándose del mismo modo.

Sora suspiró.

—¿Veis ahora por qué es complicado el amor? Ese momento en que te entran ganas de matarlos a los dos…

Sora se marchó arrastrando de la oreja a los dos chicos mientras que Mimi buscaba alguna película que no hubieran visto y menos, Miyako, quien se dejaba caer entre Daisuke y Ken, suspirando.

—Lo intenté.

—Se notó —felicitó Ken sonriente.

—¡Veamos el Titanic!

Koushiro suspiró.

—No, gracias. Paso de ver una peli en la que da por hecho absurdamente que el chico no cabe en una tabla y muere.

Todas las miradas se clavaron en él, furiosas.

Koushiro tragó y rezó por su vida.