Constancia: El trabajo duro da sus frutos. Propuesta por Dunnik
Yamato y Hiroaki
Boda de Yamato a gusto del lector.
—Si en el amor no hay constancia no sirve de nada. Todo se estropea y cae. Pero no confundas la constancia con monotonía.
Yamato asintió mientras su padre le miraba seriamente. Estaban sentados en la sala de espera, con sus respectivos trajes. Eran los últimos momentos en que Hiroaki y Yamato tendría para una charla padre e hijo antes de que este último diera el paso hacia el altar.
—Has escogido una buena mujer —felicitó—. Pero ese es el consejo que tengo que darte basado en mi experiencia. Yo fui un capullo con tu madre, Yamato. Nunca lo he escondido. La monotonía nos pudo y al final no conseguí sostener mi hogar. Pero tú eres diferente y esa mujer no va a permitir que caigas.
Se levantó y le dio una palmada en la espalda.
—Son grandes y fuertes. Podrán seguir adelante y cargarás con el peso que te corresponde y como hombre orgulloso. Ahora, sal y espera a esa mujer en el altar, porque va a ser una de las cosas más hermosas que veas hoy antes de la noche de bodas.
Yamato se puso en pie y se tiró de las mangas de la chaqueta antes de enfundarse en un abrazo con su progenitor.
La vida le esperaba con un largo sendero. Vendrían hijos. Vendrían lágrimas. Pero también mucha felicidad.
