Capítulo 2: La compañía que lo cura todo
Día 7: Compañeros de cuarto - Día 22: Enferma - Día 23: Almohadas y mantas
Al regresar a la a casa de su portadora se encontró con que estaba terminando con sus deberes.
—Eso fue rápido —dijo Marinette al ver retornar a Tikki.
—Marinette necesitamos hablar con el Maestro Fu. Es un asunto importante.
— ¿No podrías explicármelo tú? —pregunto la chica con cierta duda.
—Es algo… complicado. El sabrá explicarse mejor. Es importante que vayamos lo más pronto posible.
— Esta bien Tikki. Cuando salgamos de la escuela nos iremos directamente a ver al maestro. Marinette se acercó en su silla y tomo a Tikki entre sus manos llevándola hacia la cama. La dejo encima de una almohada.
—Buenas noches Tikki —La chica se quedó dormida mientras que Tikki estaba pensativa sobre la almohada.
Al día siguiente Marinette fue a clases como siempre. Se la pasaba mirando el reloj de su teléfono, esperando el momento justo para salir hasta la casa del maestro. Cuando se acabaron las clases y sonó la campana, salió corriendo sin despedirse de sus amigos, de lo apresurada que estaba.
Corrió por varias calles hasta que llego al departamento. Entro y Fu la recibió con una sonrisa.
—Buenas tardes, Maestro —dijo ella alegre.
—Buenas tardes Marinette, me alegra que hubieras podido venir hasta aquí necesito decirte algo importante.
Ella se sentó al lado de la mesita de té. El maestro le sirvió un poco y charlo con ella un rato antes de contarle la historia.
—En esta época del año la luna llena tendrá un cambio, Marinette.
— ¿A qué se refiere? —pregunto ella intrigada.
—Creo que ahora lo llaman eclipse de luna, pero este es demasiado especial. La luna es azul, es un fenómeno muy raro y que solo sucede cada cierto tiempo. Pero puede atraer diferentes tipos de energías, tanto malas como buenas. Lo que te conto Tikki sucedió bajo la misma época en la que aparecía aquella luna azulada de la que te hablo.
Marinette se levantó para volver a su casa. Pero el maestro la detuvo un momento con lo que diría.
—Es bastante importante que tú y Chat Noir tengan cuidado. Porque no sabemos lo que nos depara el futuro. Chat Noir lo sabe también — Fu tomo las tazas para dejarlas en su correspondiente lugar.
—Entiendo maestro. Tendremos mucho cuidado.
Ella se despidió del maestro y se dirigió a la salida.
Cuando abrió la puerta se encontró con que afuera estaba lloviendo. Y por desgracia había olvidado su sombrilla en casa. Justamente la que Adrien le dio cuando se conocieron. No quería transformarse en ese lugar. Corrió a su casa justo cuando empezó a llover a cantaros. Entro por la puerta de la panadería para dejar de estar expuesta de la lluvia.
—Marinette, ¿Como estas? —Sabine la vio y luego la vio preocupada —Estas empapada. ¿Olvidaste tu sombrilla?
—Si.
—Ve a cambiarte de ropa. Y te subiré un poco de té, cariño —Sabine la condujo hasta la puerta que conectaba con los apartamentos. La chica subió sola
Sabine le puso un termómetro en la boca a Marinette.
—Parece que tienes fiebre. Me quedare aquí contigo —dijo Sabine sentándose en la cama.
—No mamá, tienen que hacer la entrega de hoy. Ustedes dijeron que era muy importante.
— ¿Estas segura cariño? Podría quedarme aquí.
—Muy segura. No quiero que su día de trabajo se desperdicie, se cuidarme sola —Marinette se quitó el termómetro que le había puesto su madre en la boca.
—Bueno, pero quiero que nos llames cuando despiertes. ¿Está bien?
La chica asintió. Su papá subió para despedirse de ella. Le dio un beso en la frente y la arropo. Después de que se fueron sus padres de la habitación Marinette se quedó dormida.
Adrien se preguntaba que tanto era lo que hacía su amiga Marinette a esta hora del día. Se fue muy rápido de la escuela en la tarde y apenas pudo despedirse de él. Cuando se fue el cielo estaba nublado, y estaba a punto de llover. Quería saber si llego sana y salva a casa.
—Vamos a dar un paseo. ¡Plagg transfórmame!
—Oye no ¡Espera! —Plagg fue absorbido por el miraculous antes de que pudiera continuar.
Marinette sentía que todo el cuerpo le dolía horrores. La fiebre la estaba matando. Estaba sedienta, pero no tenías las fuerzas suficientes para poder bajar hasta la cocina. Pero unos golpes en su puertilla la distrajeron de sus pensamientos. Sabiendo de quien se trataba, aclaro su voz antes de responder.
—Pase
Chat Noir bajo con cuidado y aterrizo al lado de su cama.
—Buenas noches, princesa— Hizo una reverencia hacia ella — ¿Estas bien?
—No —su nariz estaba congestionada.
Chat lo noto
—Qué te parece si me quedo contigo esta noche. Así no tendrías que quedarte sola. ¿Necesitas que te ayude en algo?
Ella se acomodó de nuevo en la almohada
— ¿Podrías traerme agua?
–Por supuesto
Tomo el vaso que estaba al lado de la mesita de noche y lo lleno con agua del más cercano que encontró. Subió hasta la cama de la chica de nuevo con el vaso lleno.
—Toma.
Ella tomo el vaso con cuidado y tomo pequeños sorbos. Sintió un alivio en su maltratada garganta.
—Muchas gracias, Chat Noir.
Él sonrió sentándose en la cama a su lado. Vio el peluche de gato de Marinette. Eso le dio una idea.
—¿Te gustaría tener una pijamada, solo nosotros dos? —Chat Noir se señaló a sí mismo.
Ella lo pensó
—Por supuesto.
El chico la tomo en brazos con mucho cuidado.
—Te bajare, sostente.
Ella rodeo su cuello con sus brazos, dejando que la bajara. La dejo sentada suavemente en el Chaise de su habitación.
—Gracias.
—Pondré algunas almohadas en el suelo para que te acomodes.
Chat Noir tomo algunas de las almohadas que Marinette usaba encima de la cama y las puso en el suelo encima de una manta. Dejo que ella se acostara allí.
Noto que estaba ligeramente sonrojada. Le pareció adorable y hasta… linda.
Marinette saco su celular para poder ver una película. Ambos se acomodaron uno junto al otro bastante cerca para poder ver bien a través de la pequeña pantalla. Ella empezó a cabecear hasta quedarse dormida.
—Buenas noches, Marinette — Chat Noir la arropo y él se acomodó junto a ella. De pronto en sueño ella se abrazó el, por lo que lo dejo atrapado. No se atrevía a despertarla, se notaba que estaba muy cómoda en la posición en la que se encontraba.
"Supongo que no tengo otra opción, ¿No podría ser tan malo quedarme aquí? ¿O sí?" pensó el a la vez que se quedaba dormido de lo agotado que se encontraba. Solo esperaba no meterse en problemas por esto.
Por fin despues de tantos años (2019) me digne a terminar esta historia. Esta vez si tengo los capítulos completos, entonces ire subiendo los capítulos en tandas para que no se haga muy larga la espera.
