Capítulo 5: Un gatito sobre hielo

Día 3: Gatitos - Día 9: Patinaje sobre hielo - Día 20: Bromas

Nathalie y Gabriel estaban hablando en la habitación de esta última. La lluvia golpeaba fuertemente las ventanas, produciendo un sonido de parte de este.

—Es el plan perfecto Nathalie— dijo el mientras que movía una de sus piezas de ajedrez.

—Señor, ¿Está completamente seguro de lo que va a hacer? Es muy arriesgado, podrían descubrirnos— Nathalie observaba los movimientos de Gabriel con el ajedrez.

—Es la única oportunidad que tenemos de acercarnos a Ladybug y Chat Noir. El baile que organizaremos podría ser la fachada perfecta para realizarlo.

—Pero, ¿Qué hay de Adrien? —pregunto Nathalie, sin saber que harían con Adrien.

—Adrien me dijo que no le interesaba esa fiesta en lo absoluto. Por lo que le ordene que se quede en su habitación.

—¿Adrien te lo dijo? —Nathalie estaba muy confundida.

—Esta mañana— Gabriel se puso de pie —Es la cuartada perfecta. Podre proteger a mi hijo y el no sospechara nada.

A pesar de la seguridad de Gabriel en su plan, Nathalie no estaba cien por ciento segura de que ese plan fuera a funcionar.


Adrien estaba practicando en frente del espejo en su baño. Quería llevar a Marinette al baile. Peor esta era la primera vez que invitaba a alguien como Chat Noir.

—Plagg que debería decirle a Marinette. ¿Cómo la invito al baile? —pregunto el mientras que se miraba al espejo.

Plagg floto en frente de él.

—Primero Adrien deberías preguntarle a Marinette si quiere ir contigo y más importante, si tiene tiempo.

—Podría llevarla a salir un día de estos. ¿Crees que le gustaría ir a la pista de patinaje sobre hielo? —Adrien se llevó la mano al mentón.

—Creo que es algo que le debes preguntar a ella, Adrien, Insisto —Plagg se fue al cajón donde tenía guardados sus quesos.

Adrien tomo aire y suspiro.

—Está bien. Iremos ahora mismo a preguntarle. El baile es en una semana, y necesito llevar pareja.

—¿No le vas a pregunta a Ladybug? —pregunto Plagg sorprendido por la actitud de Adrien.

—Se que ella me va a decir que no por lo que no veo por qué preguntarle.

Para Plagg eso era algo extraño. Pero por el momento lo dejaría pasar.

Ya como Chat Noir, él se dirigió hacia la casa de Marinette en un rato que tuvo libre el día sábado.

—¿Quisieras ir a una cita conmigo? Como amigos. —Chat Noir insistió luego de ver la expresión de Marinette frente a su propuesta.

—No veo por qué no. Podríamos ir en estos instantes si lo deseas.

—Muy bien. Te voy a esperar y te llevare yo mismo a la pista, vale —él le guiño un ojo a la chica.

Marinette se puso su ropa de diario y ambos se dirigieron a la pista de patinaje.

Chat Noir comió el queso que le permitía usar su transformación de hielo.

Candeloro los recibió y les permitió usar la pista. Chat Noir la guio por toda la pista dándole vueltas y tomándola en brazos elevándola en el aire.

Después de un rato, ambos empezaron a patinar lento una al lado del otro, despacio.

— Dime Marinette, ¿Te estas divirtiendo? —Chat Noir la miro en espera de una respuesta.

—¡Si, mucho! No venia aquí hacía mucho tiempo—Marinette estuvo a punto de tropezar de no ser porque Chat Noir la sostuvo.

—Bueno estaba pensando invitarte a la gala que Gabriel Agreste está organizando —Chat Noir paro con ella en medio de la pista —Ya di mi confirmación, pero necesito pareja y sé que Ladybug va a decir que no así que… ¿Qué dices? —Chat Noir se quedó mirando a Marinette, esperando una respuesta.

Marinette estaba extrañada. No pensaba en ir a la fiesta, ya lo había decidido cuando recibió la invitación. Pero tal vez ir como Marinette no sería algo malo, igual podría hablar con Adrien también asumiendo que el estuviera allí. Además de que eso evitaría que sospechara de que pudiera ser Ladybug.

—Está bien, iré contigo.

—Vale. Iré a recogerte a tu casa —Chat Noir le beso la mano —Por favor, ve preparada para cuando yo llegue por ti.

Ambos estuvieron patinando toda la tarde hasta que el sol se ocultó.

Después de dejar a Marinette en su casa. Adrien se fue al callejón para poder deshacer transformarse sin problemas.

Plagg salió disparado del Miraculous, bastante agotado.

—No vuelvas a hacer eso otra vez. Los miraculous no deben utilizarse para estas cosas—Plagg estaba recuperando el aliento después de que Adrien estuviera transformado casi un día entero.

—Antes no te quejabas cuando usaba el Miraculous para cosas indebidas —Adrien se estiro un poco y bostezo —En fin, vamos a casa también estoy cansado.

Un bote de basura se cayó detrás suyo. Adrien brinco del susto.

—Hola, ¿Hay alguien ahí?

No hubo respuesta de ningún tipo, solo se escuchaba el ruido de los puestos que estaba abierto en la calle.

—¿Hola? —pregunto nuevamente Adrien, sin respuesta.

Él se fue acercando hasta donde estaba la fuente del sonido. Retiro despacio la tapa de basura.

Solamente para descubrir a un pequeño gato debajo de esta.

Adrien se sintió mal al ver al pobre gato enmarañado y solo. Era tan pequeño que penas podría sostenerlo en ambas manos.

—Oh ¿Estas solito, amiguito?

El pequeño gatito maulló al verlo.

—Ven te llevare a un lugar seguro. Allí estarás caliente y te darán de comer.

Justo cuando Adrien fue a tomarlo ente sus manos, el gato siseo de una manera que el muchacho nunca había escuchado. Luego sintió como el gato lo mordió fuertemente en la mano.

Adrien soltó una exclamación de dolor soltando al gato instantáneamente, el cual se fue corriendo en otra dirección

—Oye espera, no te vayas…—Adrien estiro la mano, para luego agárrasela con la otra por el dolor de la mordida.

—Adrien ¿Estas bien? —Plagg vio preocupado la herida que tenía su portador en la mano.

—Si. El gato me mordió—Adrien vio como su herida comenzó a sangrar un poco.

—Espera a que atrape a esa bola de pelos—Plagg floto alrededor del lugar, buscando al gato.

—Plagg déjalo, no es su culpa, tal vez lo asuste. Eso es todo —Adrien se agarró la mano de nuevo —Tengo que pensar que le voy a decir a mi padre o a Nathalie.

Decidió que ya era momento de volver a su casa.

Adrien camino hasta la mansión y allí se aseguró de entrar hasta a su habitación antes de que lo vieran.

Pero justo después de que cerrara la puerta esta se abrió nuevamente.

—Adrien, Ya es hora de acostarse —Nathalie entro a la habitación, viendo para su sorpresa la mano lastimada de Adrien.

—Adrien ¿Qué te paso en la mano? — Nathalie tomo su mano examinando la herida que tenía en la mano.

—Yo encontré un gatito perdido, pero me mordió. —dijo mientras Nathalie examinaba la herida.

—Oh, Adrien. ¿Qué te hemos dicho de que tengas cuidado? —le reprocho ella.

—¿Le vas a decir a mi Padre?

—No lo se. No aun— Nathalie salió de la habitación paras volver con el kit de primeros auxilios —Pero primero debemos curar esa herida.

Nathalie hizo que se sentara en la cama y ella se sentó a su lado para desinfectar y vendar la herida. Escucharon pasos acercándose. Adrien sabía que era su padre. Le lanzo una mirada suplicante a Nathalie, con la esperanza de que ella no le dijera la verdad.

Gabriel entro a la habitación de Adrien al ver la puerta abierta. Examinando lo que estaba sucediendo y la mano de Adrien, Gabriel se preocupó.

—¿Por qué tienes la mano vendada Adrien?

—Él tuvo un accidente, Gabriel. Durante su clase de esgrima se lastimo y por eso tuve que vendarle la mano —Nathalie intervino antes de que Adrien pudiera contestar.

—Por favor Nathalie, procura que esa herida se cure adecuadamente. No quiero que Adrien tenga que lidiar con una infección más adelante.

—Si señor, yo me encargare,

Gabriel asintió antes de retirarse a sus aposentos.

—Gracias Nathalie—susurro Adrien.

—De nada, Adrien. Pero la próxima vez ten más cuidado, nunca sabes si alguno de esos animales callejeros tiene alguna enfermedad.

—Perdona Nathalie. No lo había pensado —Adrien se sintió mal que Nathalie tuviera que mentirle a su padre para cubrirle la espalda.

Nathalie le tomo la otra mano, la que tenía encima de la mesa.

—Todos cometemos errores, Adrien. Es bueno que hayas aprendido la lección. Yo solo me preocupo mucho por ti eso es todo.

Adrien se dio cuenta de la tierna mirada que le dio Nathalie.

El realmente la apreciaba mucho. Especialmente ahora que su padre se había vuelto tan distante.