Eras tú.
Disclaimer: Magi/マギ pertenece a Shinobu Ohtaka y Editorial Shogakukan
Capítulo 4 "Como un Hermano"
Cuando conoció a Alibaba y Morgiana, su mundo cambio por completo, no podía evitar sentirse triste y a la vez enormemente feliz, y ahora lo recordaba, fue exactamente hace seis años que los había conocido. El llorar fue inevitable cuando vio y escuchó hablar a Alibaba por primera vez, lo mismo sucedió con Morgiana. A pesar de ser unos cuantos años mayores que él los tres pronto se habían sumergido en su propio mundo, uno donde solo existían ellos y no importaba nada más.
El sentimiento fue el mismo.
Pero entonces…
¿Qué había ocurrido exactamente hace cinco años?
No lo sabía, no tenía ni la más mínima idea de lo que sintió, solo sabe que su cuerpo comenzó a pesar, su estómago le dolió y tuvo más de un malestar que le hicieron estallar, por eso lloro, de la forma más desconsolada posible, y ahora se sentía algo decepcionado consigo mismo, porque ni siquiera cuando la abuela Baba murió, había llorado tanto como lo había hecho años atrás.
El niño de ojos escarlata y piel tan blanca como la misma nieve, con la mirada profunda y casi vacía, lo recordaba a la perfección, y cuando lo hacía quería gritar, correr hacia donde fuese, porque le hacía daño, la imagen le lastimaba, su pequeño corazón dolía, y le dolía aún más el no saber quién era ese niño. Después del shock inicial, Aladdin había tratado de regresar con desesperación, a ese lugar que le hizo cambiar.
Pero no pudo hacerlo.
Solomon obtuvo una gran oportunidad, Balbad una gran empresa de prestigio le había dado luz verde para poder establecer una nueva sucursal dentro de sus hectáreas. Y así el contrato de alianza se formó entre Toran y Balbad, el inconveniente era que debían partir, para que el proyecto fuese viento en popa, debían dejar su hogar y viajar hasta Italia, Aladdin estaba feliz, porque vería nuevamente a Alibaba y Morgiana, su papá le había comentado que estarían más tiempo juntos y su mamá se veía feliz con la noticia, pero el sentimiento de vacío que se mantuvo en su estómago no desapareció nunca. Era como si estuviese dejando algo de suma importancia y temía.
Tenía miedo pero no sabía el porqué.
Sabia perfectamente que su madre se encontraba preocupada por su actitud, después de todo siempre se había mostrado con una enorme sonrisa y la felicidad saliendo por cada uno de sus poros, Sheba estaba preocupada, y Aladdin se sentía culpable por ello, pero ni siquiera él mismo sabía exactamente qué era lo que pasaba con él. Los cambios que sufrió tras la mudanza y la decepción de no poder volver a aquel lugar que le conmociono, creo en su interior una especie de burbuja, una que resguardaba un sentimiento desconocido e inexplicable, para su edad era algo realmente complejo y por eso se encontraba de esa forma, resguardado, fuera del alcance de sus seres queridos y hasta de él mismo.
El cambio fue tan grande para Aladdin que no pudo contenerse en cuanto vio a su querido amigo Alibaba.
La convivencia que habían tenido fue simplemente escasa, tanto, que para sus padres había sido de lo más extraño el como Aladdin había tomado tanta confianza con alguien casi cinco años mayor, se lo atribuyeron a la personalidad de su hijo, después de todo Aladdin era capaz de convertirse en el mejor amigo de cualquiera e incluso lograba agradar a los mayores aun cuando estos no gustasen de la cercanía de los niños, el encuentro entre ambos fue el detonante de un llanto, sonrisas y la muda promesa entre ellos dos, de estar el uno para el otro en cualquier tipo de situación.
Y cuando le volvió a ver. Aladdin lloro de felicidad, se arrojó a los brazos de su querido amigo, provocando que cayeran de bruces contra el suelo, Alibaba le correspondió el abrazo con la misma necesidad que estaba mostrando su pequeño amigo, después de un largo año, volvían a verse, y eso le agradaba, le hacía feliz, Alibaba era feliz.
—No puedo creerlo, se han dormido. —Sheba les miraba desde el marco de la habitación de su hijo, Alibaba se encontraba con la cabeza recostada sobre la cama, la boca un poco abierta por la posición y un ligero hilillo de saliva que se escapaba por la comisura de sus labios, mientras tanto Aladdin mantenía su cabeza sobre el regazo de Alibaba recostado de perfil al techo con los brazos extendidos al igual que sus piernas, ambos dormían plácidamente, Sheba les miro con ternura y una pequeña sonrisa adornando su rostro. — ¡Son tal lindos! —menciono mientras se acercaba lentamente, detrás de ella se encontraba su esposo, observando la misma escena.
—Debe ser agotador para Alibaba, después de todo Aladdin no es un niño tan tranquilo. —Menciono Solomon de manera calmada mientras se acercaba del mismo modo que Sheba, su esposa tomo en brazos a Aladdin y le deposito con cuidado en la cama, mientras tanto Solomon levanto con cuidado a Alibaba recostándole al lado de Aladdin.
—Lo sé, me alegra tanto el haber venido. —Decía Sheba mientras arropaba a los dos niños —Después de todo Aladdin se ha mostrado más feliz.
Solomon no dijo mucho ante el comentario, sabía que Sheba estaba preocupada, porque no había logrado comprender el motivo de las pesadillas y los varios llantos que había tenido Aladdin cuando vivían en Japón. —Alibaba sí que estaba sorprendido, después de todo, el tiempo que habían pasado juntos no fue el suficiente y la despedida fue algo dura para los dos. Aladdin se emocionó al saber que viviríamos cerca de Alibaba, era inevitable que quisieran recuperar el tiempo perdido. —decía Solomon mientras soltaba unas pequeñas risas, y les veía dormir juntos.
—Solomon —Sheba le miró fijamente, su esposo desvió su mirada hasta toparse con la de ella, Sheba le miraba de una manera que Solomon no supo descifrar, aun cuando llevaban más de veinte años de conocerse habían muchas cosas, que le faltaban por descubrir de su esposa. —Tengo miedo —dijo al fin —Tengo miedo de no saber desempañar perfectamente mi papel como madre — desvió su mirada hacia el piso y se sumergió en aquel estado que tanto desagradaba a Solomon, ahí estaba ella, la niña que conoció cuando tenía solo siete años, mirada perdida y vacía, llena de inseguridades y con un temor aberrante ante el mundo y las personas. Solomon estiro su brazo y con su mano tomo la de su esposa, entrelazo sus dedos con cariño y le dedico una sonrisa llena de amor y consuelo, Sheba estaba preocupada y Solomon lo entendía, después de todo el nacimiento de Aladdin fue muy difícil para ambos. En ese entonces el miedo hizo mella en él, estuvo a punto de autodestruirse, porque tal vez perdería a las dos personas que más amaba en el mundo. Con sumo cuidado tomo su otra mano y levanto ambas hasta la altura de sus labios besando con dulzura sus nudillos.
—Eres la mujer que logro tomar mi corazón, la mujer que no se rindió ante mi padre, e incluso la única que se atrevió a desafiarlo de una forma algo infantil, pero efectiva —ante lo último Sheba soltó una pequeña risa. —Y eres la mujer que lucho contra la muerte, le arrebataste a nuestro pequeño y le diste una grande paliza cuando quería tenerte a ti, porque querías vivir con nosotros, ¿Por qué cuestionas algo que cualquier padre se haría?
Sheba volvió la mirada a la de su esposo, no sabía que responder, porque era cierto, cualquier padre sufre cuando no sabe hacer las cosas correctas para con sus hijos, ambos lo habían sufrido después de que Aladdin había llegado al mundo, no fue fácil mantener el ritmo de un bebe que había nacido prematuro y con algunos problemas, había sido mucho para ellos, pero al final lograron hacerlo.
—Aladdin lloro mucho aquel día, y luego de ello no comía muy bien, dejo de reírse por cualquier cosa y su curiosidad comenzó a limitarse —pequeñas lagrimas escaparon de sus ojos —Tenía miedo, tengo miedo, porque por más que me esforcé no supe que hacer, quiero que Aladdin sea feliz en todos los sentidos, pero si no puedo hacer algo tan simple como crear sonrisas en él, entonces ¿Cuál es mi verdadero papel? Alibaba le hizo sonreír como antes y yo, estoy feliz por ello, pero me di cuenta, de que hay muchas cosas que los padres no podemos hacer.
Solomon dejo escapar un suspiro de sus labios y con cuidado deshizo el agarre de ambas manos, para dar pasó a un abrazo, la sensación era confortante tanto que Sheba se dejó llevar por ella, recostando su cabeza en el pecho de su esposo y sus preocupaciones comenzaban a calmarse.
—Sheba Jehoahaz Abraham —Sheba le apretó respondiendo en un débil murmullo — ¿Qué?
—Ese es el nombre de la mujer que amo
Sheba solo pudo esbozar una pequeña sonrisa, esa era la forma de Solomon para tranquilizarle, les costó mucho tiempo entenderse mutuamente incluso hasta el día de hoy habían muchas cosas de las que no sabían, pero faltaba mucho tiempo para poder aprender, y ahora entendía el punto de Solomon, estaba dando lo mejor por ser una buena madre y con ello bastaba, debía dejar de lado el miedo que tenía y mostrarse feliz ante su hijo, si habían cosas que Aladdin no podía confiar a sus padres, entonces ella estaría de acuerdo en ello, porque sabía que contaba enteramente con la amistada de Alibaba y sería un gran amigo para su pequeño tesoro.
El sonido de las sabanas y el murmullo en sueños de Alibaba les alerto, habían olvidado que estaban en el cuarto de su hijo, con una sonrisa cómplice salieron en silencio del lugar.
Y Alibaba podía por fin respirar con normalidad, no estaba acostumbrado a las muestras de afecto y mucho menos si venían de los padres de su mejor amigo, por eso cuando les vio tan acaramelados no pudo hacer mucho más que fingir que dormía.
La familia Jehoahaz Abraham era muy expresiva y sentimental, de eso no le quedaba duda alguna. Aladdin se removió a su lado y Alibaba decidió que quería dormir otro poco más.
…:::…
—Y entonces la profesora se mantuvo en silencio, fue muy divertido, pero odie un poco que no terminase el relato —mencionaba Alibaba con una mueca de decepción, el vapor de su aliento salía una y otra vez sin descanso debido a su largo relato, el frio de invierno se sentía cada vez más. Habían pasado ya cinco años desde su estadía en Roma, Aladdin se había acostumbrado y ahora estaba caminando junto a sus amigos para llegar a su hogar, después de todo vivían en el mismo complejo –esto debido a las empresas tanto de su padre como el de Alibaba-
—Entonces, indirectamente estas pidiendo que te acompañemos a biblioteca —respondió Morgiana con cara de indiferencia y un tono neutral. Mientras trataba de mantener el calor de sus manos frotándolas y dándoles pequeños soplos de calor.
—Solo debes pedir que vayamos contigo Alibaba —decía de forma alegre Aladdin, mientras miraba con diversión las cambiantes expresiones de su amigo.
— ¡Están equivocados! Bueno... tal vez si quiero ir… solo un poco… —y entonces Alibaba comenzaba a hablar consigo mismo.
—Está bien por nosotros ¿verdad Mor?
—Por mí no hay problema, además debo de ir por unos libros de referencia, los exámenes están próximos.
Y ante la mención de sus próximos exámenes Alibaba detuvo su caminar, provocando que sus dos amigos hicieran lo mismo mirándolo de manera expectante.
—Exámenes —menciono Alibaba para sí mismo.
— ¿Qué acurre Alibaba? —expreso Aladdin con algo de preocupación. Alibaba cambio su semblante y observo a Morgiana y Aladdin con una expresión de angustia.
—Todavía no sé qué elegir. —dijo entre sollozos y miro a Morgiana de forma acusadora. —No puedo creerlo, ¡Me has traicionado Morgiana! —decía de manera dramática, apuntando a su amiga con el dedo tembloroso. Morgiana se sorprendió ante tal afirmación y por primera vez desde que habían salido de clases, su expresión cambio a una de completa incredulidad, Aladdin les miraba sin comprender mucho de la situación, así que decidió ahondar en los pensamientos de su amigo.
— ¿A qué te refieres Alibaba? —pregunto Aladdin.
—No caeré en tu juego, dijiste que pensarías cuando el momento llegase, pero no es así, te estas adelantando y yo me quedo atrás. —y tras decir lo último el rubio comenzó a correr, dejando a sus amigos sin ninguna otra explicación.
…:::…
Despues de la repentina huida de su amigo, Aladdin y Morgiana decidieron parar en una pequeña cafetería, para conversar de lo sucedido.
—Así que una escuela de arte —mencionaba Aladdin con algo de sorpresa, al principio no lo había entendido muy bien, después de todo él apenas estaba a punto de conseguir el diploma "di licenza elementare" para así poder asistir a la escuela media, en cambio Alibaba y Morgiana estaban por terminarla y comenzar la enseñanza secundaria. Era normal que comenzasen a preocuparse por su futuro, aunque desconocía porque la actitud de Alibaba ante Morgiana. —Sé que lo harás muy bien Mor —decía Aladdin con una enorme sonrisa —Después de todo eres muy buena con eso del arte, yo no entiendo mucho, pero sé que eres buena con lo que haces.
—El papá de Alibaba quiere inscribirle en una escuela de orientación técnica, pero Alibaba quiere asistir a un Liceo
—Como Mor —irrumpió Aladdin. Morgiana asintió con la cabeza, prosiguiendo con su relato.
—Todavía no estoy segura, por eso quería ir a biblioteca, Alibaba tampoco está muy seguro de que tipo de Liceo elegirá, decidimos discutirlo juntos, siempre hemos estado juntos, pero ayer hable con mi hermano al respecto, dijo que lo que decidiera estaría bien para él, pero si quería su opinión él me recomendaba una escuela de arte.
—Masur es un buen hermano —menciono Aladdin con voz calmada mientras daba un sorbo a su chocolate caliente. —Pero, si Alibaba quiere ir a un Liceo, ¿Por qué no simplemente lo hace? Creía que el papá de Alibaba era más compresivo.
Morgiana volvió a asentir en aprobación.
—Alibaba no quiere decirle a su papá acerca de su decisión, se siente en deuda con él y no quiere negarse a sus deseos, después de todo sabes que Alibaba no fue concebido en matrimonio. —lo último fue mencionado en un pequeño murmullo, Aladdin sabía de las condiciones de vida de Alibaba, no lo entendía en un cien por ciento, la forma en la que lo veía Aladdin era algo así como: "Los papás de Alibaba no pudieron casarse porque decidieron vivir separados" —Alibaba quiere corresponder a los esfuerzos de su padre por mantenerle a su lado aun después de los prejuicios.
Y entonces Aladdin decidió que era muy buena idea ir a visitar a su amigo, aunque él no lo quisiera por el momento, habían muchas cosas que todavía no entendia, e incluso sabía que la forma de pensar de Alibaba era la de una persona ya adulta, "Es un chico muy maduro para su edad" eso había escuchado decir de su madre" y su padre siempre le respondía "vivió una vida difícil" Aladdin no se imaginaba que clase de vida había tenido o porque pensaban que era muy maduro para su edad, para él, Alibaba era como cualquier otro chico de catorce años que disfrutaba de estar jugar con alguien de diez. Como si tuviesen la misma edad.
Y entonces se dio cuenta de muchas cosas, entre ellas estaba el hecho de que la edad le separaría de muchas cosas, porque aunque no lo quisiese y no le gustase para nada, habrían cosas que Alibaba no podía contarle a Aladdin, pero eso era algo de lo que él se encargaría, destrozaría esa distancia y obligaría a Alibaba a contarle sus preocupaciones, así como el mayor lo había hecho con él. Aun cuando lo único que pudiese hacer seria escucharle, después de todo su madre le había mencionado con anterioridad que el mayor apoyo que puedes conceder es escuchar, escuchar atentamente y demostrar que estarás ahí para esa persona.
Después de todo Alibaba era como su hermano mayor.
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NOTAS:
No es fácil elegir, yo sé que muchos de ustedes también tenían sus dudas respecto a lo que estudiarían en un futuro, incluso yo no sabía qué camino tomar (y en consecuencia termine estudiando dos carreras xD) por eso Morgiana quería ir a la biblioteca por libros de referencia, y pues Alibaba no sabe qué hacer con su vida xD.
Lamento la demora, pero ahora sí que no tengo excusas, simplemente me dedique a darle muchos mimos a mi novia y salidas con la familia más la invernación que sufrí cuando comenzaron mis vacaciones, técnicamente no hice mucho, lamento eso, pero aquí estoy :D esperando que disfrutaran este capítulo, en realidad todo esto va a ir más lento que el paso de una tortuga, pero pues es lo que tengo, lamento si llega a aburrirles, simplemente estoy escribiendo lo que quiero y les comparto esto, esperando que sea de su agrado. Nos vemos en el siguiente :D
