Disclaimer: Magi/マギ pertenece a Shinobu Ohtaka y Editorial Shogakukan

Capítulo 6 "Hasta pronto"

"Alibaba"

El silencio al otro lado de la línea le hizo suspirar con cansancio, era difícil la reconciliación con Alibaba, siempre lo fue, y Morgiana esperaba fervientemente que en el futuro eso cambiase.

Alibaba no estaba listo para el gran paso, la había prometido a Aladdin llamar a Morgiana, y lo intento al menos unas veinte veces después de que su pequeño amigo se había marchado de su hogar, pero era algo tan difícil que opto por mentalizarse primero, buscar las palabras adecuadas y soltarlas una vez que el otro lado de la línea se activara, no contó con el hecho de que su cerebro se atrofiaría y terminaría sin palabra alguna.

"Alibaba, podemos hacer esto rápido ¿sabes? Llevas más de quince minutos y lo único que he escuchado de ti es el sonido de tu respiración" —hablo Morgiana con un tono indiferente y algo cansado. Y entonces el pitido característico de una llamada finalizada fue lo último que Morgiana escucho antes de irse a dormir. Definitivamente había muchas cosas que le gustaría cambiar de su mejor amigo, aun cuando estas formasen parte importante de él, si seguía con las malas costumbres podrían meterle en problemas a futuro, pero pensándolo bien, ella estaría para él al igual que Aladdin.

…:::…

Hakuryuu pensaba en aquello que Judal había mencionado con anterioridad, es decir ¡debía de ser demasiado importante!, aún más importante que la boda de su hermano y primo.

La mirada insistente de Hakuryuu sobre su persona le hizo recordar por qué le había arrastrado hasta su habitación, no quería empezar a soltar cursilerías como lo había hecho con Kogyoku antes de su entrada a la preparatoria, pero quería ser claro con su primo, después de todo siempre había arrastrado a Hakuryuu en cada una de sus travesuras, e incluso le incitó a muchas actividades peligrosas cuando eran unos niños. Hakuryuu nunca se quejó, bueno, tal vez lo había hecho en un principio, pero al final pudo manejarlo y en consecuencia termino con la pierna derecha y el brazo izquierdo enyesados, después de aquello cualquier cosa era pensada con relativa responsabilidad.

Cansado del silencio y estresado por la escena anterior en el comedor, decidió no andarse por las ramas e ir directo al punto.

—La vieja me hizo entender que estoy enamorado. —declaro con tono cansado y algo lastimero pero firme.

La cabeza de Hakuryuu estuvo a punto de explotar, trato de procesar lo que su primo le había dicho.

Enamorado.

Claro, solo eso.

¡¿Enamorado?!

—¡¿Qué tú, que?! —exclamo de sobremanera Hakuryuu.

— ¡Mierda!, ¡¿Qué demonios sucede con eso?! ¡He! —respondió molesto Judal —Primero la vieja y ahora tú, por eso odio toda esta tontería de, expresarse con el corazón.

Y… ese definitivamente seria el día que Hakuryuu jamás olvidaría, porque se enteró de la futura boda de su hermano, con nada más ni nada menos que su primo Kouen y ahora, Judal le confesaba que estaba enamorado. Trato de tranquilizarse, pensar con la cabeza fría y meditar cuales serían sus próximas palabras, no quería hacer sentir mal a su primo, porque con su anterior reacción se dio cuenta de que esta le supo mal a Judal.

—Bueno… lo que quiero decir, es… me has tomado por sorpresa, así que… espera… Kougyoku… ¿lo sabe? ¿desde cuándo? —lo último había sido mencionado con un tono de incredulidad.

—Tch —Judal no quería hablar mucho acerca de sus sentimientos y mucho menos recapitular el momento más vergonzoso de su -hasta ahora- vida. —A mediados de enero —respondió de forma forzada.

—Espera, ¡Eso fue hace más de dos meses! —exclamo Hakuryuu, exaltado.

—Tenía que sacármelo, ya sebes, es difícil cuando lo acumulas —ante el tono burlesco de Judal, Hakuryuu no pudo evitar caer en el doble sentido de las palabras del pelinegro, un enorme sonrojo se apodero de su cara y Judal no dudo en burlarse de él.

—Jajajaja, ¡Santo cielo! Deberías ver tu cara, no puedo creerlo, eres tan virgen —exclamo Judal con sarcasmo y burla, después de todo Hakuryuu no era tan puro. —Olvídalo, solo tenías que saberlo, eso es todo, no quiero entrar en detalles, es asqueroso, la vieja ha estado al tanto de mí, y no es algo que me haga feliz —menciono restándole importancia al asunto.

—Al menos… tengo el derecho de saber quién es la chica —demando Hakuryuu, tratando de reponerse de la vergüenza anterior.

—No lo sé. —respondió con simpleza.

—Judal —advirtió con un tono de voz molesto.

Judal se dirigió a su cama, arrojándose bocabajo en esta y oprimiendo la almohada contra su cara, grito su frustración, porque ese era el motivo, no quería hablarlo nuevamente, porque no sabía quién era la persona de la cual estaba enamorado.

Hakuryuu le miro detenidamente. Suspiro con cansancio y lo único que atino a decir fue.

—Al menos por favor, dime que es real.

Judal le miro con cara de incredulidad, ¿Qué si era real? Claro que lo era, y lo peor es que solo la había visto una vez, que horror, eso era de miedo, a Judal le asustaba, el sentimiento que desconocía hace tan solo tres meses y que ahora era tan claro como el agua, le asustaba tanto, porque no conocía nada de la persona en cuestión.

Hakuryuu decidió que lo mejor por ahora, era dejar el tema. Después de todo llegaría el día en el que finalmente Judal se sincerase plenamente con él.

…:::…

El día comenzaba y Aladdin se encontraba más que listo, estaba animado, porque sabía que Alibaba haría las paces con Morgiana y ella las aceptaría fácilmente, eso era todo, así siempre sucedían las cosas. La voz de su padre le detuvo, era extraño, a esas horas se encontraría en el trabajo y lo que le resultaba aún más extraño, era el idioma en el que estaba hablando, por lo general cuando recibía llamadas eran en Italiano. Al llegar al comedor la primera imagen que vio fue la de Sheba, con los hombros caídos y una mirada dirigida a su padre con suma preocupación. Solomon se encontraba de espalda a él, pero claramente podía ver el imperceptible temblor en sus hombros.

Algo no andaba bien.

Cuando su madre se percató de su presencia, se acercó lentamente hasta él y le abrazo con fuerza. Aladdin se preocupó un poco de lo que estuviese pasando, Sheba le separo despacio y con sumo cuidado, y al mirarle trato de dedicarle una sonrisa confortante. Cuando su padre dio por finalizada la llamada, se giró para verlos, sus ojos se encontraban rojos y en sus labios se dibujó una sonrisa lastimera, se acercó hasta su esposa e hijo, miro a Aladdin y con la voz temblorosa le hizo saber de la situación.

—El abuelo ha muerto… debemos volver a Japón. —Sheba apretó ligeramente el hombro de su hijo y el corazón de Aladdin se estrujo, no podía llorar, porque su papá estaba evitando derrumbarse, y él quería ser un apoyo para su padre, aun cuando no pudiese hacer mucho por él.

Solomon le abrazo junto a Sheba.

Aladdin se mantuvo entre los dos, permitiéndose guardar este momento, porque sabía que después de este tendrían escasos momentos juntos, su abuelo había muerto y las cosas cambiarían de una manera drástica.

…:::…

—Así que… le enviste una carta a Kougyoku —Hakuyuu estaba recostado en el sofá, había tenido unos mareos insoportables y Kouen le había suplicado que descansara, mientras él se encargaba de las labores domésticas, ahora mismo el pelirrojo se encontraba preparando la cena y para Hakuyuu era fácil verlo desde donde se encontraba, después de todo la cocina estaba separada de la sala/comedor por una barra. —Eres increíble Kouen, solo debías llamarle, eso hubiese sido más fácil. —mencionaba Haluyuu con un tono burlón.

—No me gustan las cosas fáciles —fue lo único que respondió Kouen. — ¿Cómo te sientes?

—Los mareos se han ido —le miro y se dio cuenta que Kouen no podía apartar su mirada de él —Me harás un agujero si sigues así —rio ente su comentario —Estoy bien, gracias.

Kouen dejo lo que estaba haciendo y se dirigió hasta donde se encontraba Hakuyuu, se arrodilló en el piso y acuno su cabeza sobre el pecho del pelinegro, pasando sus brazos sobre el cuerpo ajeno en un cálido abrazo, Hakuyuu acaricio con lentitud sus cabellos mientras tarareaba una canción de cuna, Kouen no pudo evitar soltar un suspiro de satisfacción, en respuesta a los pequeños mimos que recibía de su pareja —Te amo —susurro sobre su pecho.

—Yo también.

—Todo saldrá bien.

— ¿Cómo lo sabes?

—No he conocido a otra persona igual de fuerte y valiente como tú.

Hakuyuu detuvo sus caricias y tomando de los hombros a Koumei le hizo levantarse para que se mantuviese arriba de él, con lentitud guio sus manos hasta sus mejillas acariciándolas con ternura, delineándolas de forma suave, Kouen acerco sus rostro y respiro su aliento, poco a poco la distancia se fue rompiendo y unieron sus labios en un dulce y casto beso.

Todo estaría bien.

Hakuyuu esperaba que así fuese, pero él conocía a la perfección su propio cuerpo y sabía que no aguantaría más, tal vez era momento de hacerse a la idea de que pronto tendría que decir adiós.

…:::…

Las clases habían terminado, y como siempre Morgiana y Alibaba esperaban cerca de la entrada del instituto al que Alddin asistía, las cosas habían salido bien, Morgiana se había disculpado con Alibaba por haberlo traicionada y Alibaba se encontraba avergonzado, porque el único que debía pedir disculpas era él, después de todo se había comportado como un niño cuando Morgiana le menciono lo de los exámenes y como un completo tonto cuando le había llamado por la noche.

—Está tardando —menciono Morgiana con un ligero tono de preocupación.

—Me pregunto si estará haciendo actividades extra —respondió Alibaba más para sí mismo que para Morgiana — ¡Oh! ¡Ahí esta! —exclamo de forma alegre mientras señalaba el lugar por donde Aladdin venia.

—Es de mala educación señalar a las personas, Alibaba. —decía Morgiana con un tono de regaño.

—Sí, si —respondía Alibaba con un ligero tono de indiferencia, mientras movía sus manos de arriba hacia abajo, restándole importancia al asunto, detuvo sus acciones solo para concentrarse en la figura decaída que se acerba a ellos, Aladdin no se veía muy bien y eso le preocupaba.

—Hola, chicos —Aladdin trato de mostrarles una sonrisa, la que siempre les dedicaba cada vez que los veía esperando por él, pero esta vez no pudo, porque por dentro estaba destrozado, desvio su mirada al piso y pequeñas gotas comenzaron a caer, Alibaba y Morgiana se miraron con preocupación, no sabían que hacer, el primero en actuar de los dos fue Morgiana.

—Aladddin —le llamo mientras posaba su mano sobre el hombro del pequeño — ¿Sucedió algo en la escuela? —fue lo único que se le había ocurrido preguntar, después de todo los padres de Aladdin nuca habían dado razones para que el pequeño sufriese por ellos, ante la pregunta formulada por su amiga, Aladdin negó con la cabeza.

— ¿Qué ocurrió, Aladdin? Sabes que estamos aquí para ti ¿Verdad Morgiana? —afirmo Alibaba con un ligero temblor en su voz y la incertidumbre coloreando cada una de sus palabras.

—Si. —respondió Morgiana con exaltación, mientras intentaba hacer que Aladdin les mirase, por fin su pequeño amigo les dio la cara y con los ojos llenos de lágrimas, las mejillas sonrojadas y el dolor en su pecho, tuvo que decirles lo inevitable.

—Regresare a Japón. —menciono en un murmullo, acompañado de pequeños sollozos y espasmos.

Alibaba y Morgiana sabían que faltaría mucho para que volviesen a ver a su pequeño amigo.

Y así frente a la entrada del instituto, con el frio apoderándose de sus mejillas y entumiendo los dedos de sus manos, los tres se abrazaron sin mencionar alguna otra palabra.

Invierno era una de las estaciones que más agradaba a Aladdin, porque podía disfrutar de chocolates calientes y pasteles recién horneados, podía mantenerse cerca de sus padres, los tres acurrucados frente al televisor, viendo películas familiares y disfrutando de la calefacción de su hogar, sin olvidarse de los intercambios que se dan en las festividades y las celebraciones que hacían por año nuevo.

Pero ahora invierno era una estación algo triste, Aladdin se quedaría con el amargo sabor de una despedida y la incertidumbre del no saber cuándo volvería a ver a sus amigos.

…:::…

NOTAS: Estoy emocionada, ayer que subí el capítulo 5 mientras me encontraba en la biblioteca de la universidad xD, me puse a escribir este capítulo en el autobús, y justo cuando llegue a mi casa me leí los cuatro capítulos que me restaban del manga, luego hice mi tarea, pero no pude concentrarme D: solo puedo decir una cosa, recordé a los caballeros del zodiaco y las doce casas jajajaja xD, ya, siendo un poco serios, ¿a alguno de ustedes le emociono la idea de la batalla entre Sinbad y Alibaba? Casi me caigo de la silla, y pues me mantengo a la expectativa de lo que sucederá entre Sinbad y Judal OwO.

Espero les gustase este capítulo, nos leemos en el siguiente :D