Disclaimer: Magi/マギ pertenece a Shinobu Ohtaka y Editorial Shogakukan

Capítulo 8 "Colapso"

Blue Kirito espero que te encuentres mejor :D

…:::…

Las revisiones médicas comenzaban a ser más frecuentes, Hakuyuu odiaba ir al hospital, incluso si la persona que le acompañaba era Kouen, sabía que era necesario, sabía que su enfermedad estaba avanzando a un paso temible y que poco a poco su cuerpo dejaría de pertenecerle por completo, no estaba asustado por lo que le depararía, después de todo la muerte era algo que cualquier ser vivo era incapaz de evitar, de lo único que temía era dejar solo a Kouen.

— ¿En qué piensas?

—En lo mucho que deseo estar en casa.

—Regresaremos en cuanto el doctor nos de los resultados.

Hakuyuu le miro mal.

—No hagas eso.

— ¿Hacer qué? —pregunto el pelinegro, frunció el ceño y manteniendo los labios ligeramente apretados, kouen le miraba fijamente sin expresión alguna, pero después de un tiempo desvió la mirada avergonzado.

—Maldición —susurro el pelirrojo. Hakuyuu dejo de lado su pequeña rabieta y se acercó con curiosidad a Kouen, el joven le daba la espalda y ocultaba su rostro entre sus manos, Hakuyuu no comprendía a que se debía su repentino comportamiento. —Demasiado lindo. —susurro Kouen entre sus manos.

— ¿He? —Hakuyuu se encontraba confundido.

Kouen por fin le dio la cara, ocasionando que sus rostros estuviesen demasiado cerca. Respiro su aliento y le comenzó a besar, obviamente Hakuyuu seguía confundido, pero aquello no era impedimento alguno como para que no disfrutase de ese beso.

Poco a poco, los dos jóvenes olvidaron que se encontraban en la sala de espera y aunque fuesen los únicos ahí, cualquiera podría llegar sin aviso alguno.

El beso comenzó lento, demasiado dulce para el gusto de Kouen, poco a poco comenzaron movimientos demandantes, la lengua de Kouen se deslizo sobre los labios ajenos, Hakuyuu le permitió la entrada y con un suspiro retenido en su garganta se entregó ante las placenteras sensaciones causadas por la suave lengua del pelirrojo deslizándose sobre la suya, las manos de Kouen se dirigieron hasta la cintura de su prometido, acercándolo más, el contacto era mínimo, ya que la posición en la que se encontraban no se los permitía.

El aire era necesario, y cuando se separan el suspiro que estaba reteniendo el joven pelinegro, es arrojado de una manera provocativa.

Eso ha sido intenso.

Pasaron de un beso tierno donde simplemente estaba bien el simple roce de sus labios, el reconocimiento de sus respiraciones y la cálida sensación de pertenencia, a un beso lleno de pasión y demanda.

A Hakuyuu le encantaba eso.

Kouen tomó su mano y besó con delicadeza sus nudillos.

— ¿Y… eso fue por…? —preguntó el pelinegro.

—Tu expresión de enfado, es demasiado linda para mí, yo… no pude resistirme. —Kouen responde apenas audible, su mirada se desvía, se encuentra un poco avergonzado y le es difícil mirar directamente a su prometido, un sonrojo sutil se posa sobre sus mejillas y Hakuyuu no puede evitar pensar que él más lindo de los dos es Kouen.

Una enfermera un tanto sonrojada y apenada les llama de manera cohibida, ha visto todo pero no se atrevía a romper tan mágica escena.

—E… el doc…doctor les espera en su consultorio.

Hakuyuu la mira dedicándole una sonrisa y agradeciéndole el aviso, la joven se retira dando un aligera reverencia, y Kouen sostiene con más firmeza la mano de su novio mientras se levantan del lugar y caminan a su destino.

Hakuyuu ya lo sabe, no es necesario que se lo digan, Kouen sigue manteniendo la esperanza y es solo por él que el pelinegro decidió seguir con aquello.

…:::…

—Lamento mucho tener que decirle esto, pero… el tratamiento no está funcionando como se esperaba, y… —el doctor hizo una pausa y soltó un suspiro. —Las pruebas arrojaron resultados no muy alentadores, el daño en las neuronas está progresando y a este paso la medula espinal será afectada antes de lo esperado, usted debe ser consciente de ello, sus mareos se han intensificado y pierde con más frecuencia el equilibrio, la prueba de lenguaje mostro que después de un prolongado tiempo hablando presentaba problemas para terminar sus oraciones —Kouen apretó la mano de Hakuyuu, lo sabía, estaba muy consciente de ello, las veces en que Hakuyuu caía de manera alarmante, su recurrente fatiga, los espasmos, la visión borrosa y muchas otras cosas más. Todo iba tan rápido que Kouen no podía evitar querer gritar de la frustración, Hakuyuu sufria y lo único que él podía hacer era estar a su lado, pero nada más, se sentía un completo inútil.

Hakuyuu miro de reojo a Kouen, al parecer estaba más nervioso que el mismo, el doctor seguía hablando, comenzó con términos más técnicos, algunos los lograba entender otros no tanto, pero decidió que lo mejor era ser directos, Hakuyuu dio un suave tirón, Kouen le miro, el miedo estaba implantado en sus ojos y Hakuyuu se sintió culpable por ser el causante de ello.

Su mirada volvió a prestar atención al doctor, quien se había detenido al comprender la situación, no eran la primera pareja que pisaba su consultorio solo para recibir malas noticias, su experiencia le decía que lo propio era dejarles un momento y así lo hizo, espero, hasta que su paciente termino con aquel silencio.

— ¿Cuánto tiempo?

El doctor le miro con sorpresa, demasiado extrañado por la aceptación de su joven paciente.

—Al menos hasta que la movilidad de tus extremidades sea casi nula… tal vez medio año. Después de eso necesitara atención especial, y gradualmente usted…

Kouen trago grueso, medio año era tan poco. Las lágrimas querían salir, pero se había prometido ser tan fuerte como pudiese, porque Hakuyuu estaba siendo fuerte ante la situación.

—Muchas gracias Doctor. —contesto con sinceridad. —Esto es todo ¿verdad?

— ¿He? —El doctor se encontraba contrariado —Por ahora cambiaremos los medicamentos, existe una muy alta posibilidad de que tengan un efecto mayor, incluiré fisioterapias y un cambio en su alimentación, en unos momentos tendrá las especificaciones, la enfermera se los hará llegar.

—Gracias por todo —Esta vez fue el turno de Kouen y con un leve reverencia los dos jóvenes se retiraron en silencio.

Hakuyuu ya lo sabía, su cuerpo le estaba gritando su dolor.

Incluso el tiempo que el doctor estimaba fue demasiado para él.

Una triste sonrisa se posó en sus labios, la expresión de Kouen y el miedo en su mirar le hicieron temer por su propia muerte, flaqueo de una manera abrumadora, él ya había aceptado su destino, había aceptado que moriría antes, pero Kouen le hizo querer aferrarse a la vida.

La vida que pronto ya no tendría.

…:::…

Viernes por la tarde, los viernes son los días más felices de la semana, aquellos que se disfrutan a lo grande, saliendo con los amigos y desvelándose hasta muy tarde por cualquier tontería. El día de la semana que cualquier estudiante de preparatoria desea con ahínco.

—Esto es horrible. —el tono cansado con el que se expresa, le llena de incomodidad, él no había querido estar ahí, pero como siempre Judal le arrojaba al fuego sin ninguna protección.

Las tareas eran tan aburridas, así que Judal decidió que lo mejor para ellos dos era un poco de diversión, vaya que la consiguieron, fue un gran logro hacer que su querido primo aceptase y después de reclamos y promesas que obviamente no cumpliría, los dos llegaron a un karaoke, acompañados de chicas universitarias quiñes fácilmente les aceptaron solo por la palabra de Judal, Hakuryuu se sintió decepcionado por la facilidad con la que dos jóvenes que apenas estaban en preparatoria podían conseguir fácilmente la invitación de chicas mayores.

—Fuiste tú quien quería venir —espeto Hakuryuu con enfado. Judal le miro largo y tendido, una sonrisa burlona se apodero de sus labios y como si fuese lo más normal del mundo tomo la mano de una de las jóvenes que hasta ahora se habia encontrado cantando, la chica se tensó un poco y al voltearse Judal le planto un beso que para el pobre de Hakuryuu fue demasiado explicito, la chica se había emocionado por ello y comenzó a corresponderle.

Hakuryuu miro con total asombro a su primo, definitivamente Judal no conocía la palabra pudor.

—Linda vista ¿no crees? —Una de las chicas se le acerco, de grandes senos, piel palida y ojos grandes color avellana, su voz era dulce y se encontraba demasiado cerca de él, Hakuryuu quería salir corriendo.

— ¿P…po…porque lo dices? —pregunto con nerviosismo, la joven había comenzado a acercarse más de lo necesario y Hakuryuu podía sentir sus suaves senos chocar contra su brazo.

Judal seguía haciendo lo suyo con la joven.

La chica le miro divertida, y tomo la iniciativa, poco a poco se acercó lo suficiente como para besar sus labios, pero antes de que pudiese hacerlo Hakuryuu se levantó de manera rápida y jalo a su primo, la chica con la que Judal se habia estado toqueteando quedo estupefacta ante tal acción.

— ¡¿Qué demonios?! —pregunto Judal exaltado y con claro enfado.

—Lamento mucho el haberlas engañado pero, en realidad somos estudiantes de preparatoria y…

— ¿Qué dijiste? —pregunto con estupefacción la joven que estuvo a punto de besar a Hakuryuu — ¿Preparatoria? ¡NO PUEDO CREER ESTO! —su voz destilaba enfado y Hakuryuu temió por su vida, era exactamente igual a como cuando Hakuei se molestaba. Judal abrió la puerta con rapidez y tomo a Hakuryuu, los dos salieron corriendo como si sus vidas dependieran de ello, Judal reía como un desquiciado y Hakuryuu temía que las jóvenes dejadas atrás les encontrasen.

—No es gracioso —hablo Hakuryuu mientras trataba de normalizar su respiración, habían detenido su carrera en un parque que se encontraba cercano y ahora estaban sentados en una de las tantas bancas a disposición.

— ¿Eres estúpido o qué? ¿En qué demonios pensabas cuando les dijiste que eramos de preparatoria? —pregunto Judal una vez calmado su ataque de risa.

—Ella… ella iba a… me iba a… —las palabras de Hakuryuu no salieron.

—A besarte —finalizo Judal, y la risa volvió a él — ¡Un estúpido beso Hakuryuu! La gente va por ahí besándose todo el tiempo espeto con burla e ironía.

Hakuryuu se enojó ante aquello.

Tal vez era cierto que se trataba de un simple beso, y que en estos tiempos era algo normal, pero para Hakuryuu no era así. Él buscaba con recelo y añoranza la persona indicada a la cual le entregaría todo de sí, y Judal solo mantenía sentimientos superficiales respecto a esto, entonces Hakuryuu recordó algo importante y se lo hizo saber su primo.

—Tal vez para ti no sea la gran cosa, pero para mí si lo es, además no todos piensan como tú Judal —espeto — ¿Y qué me dices de la chica que te gusta? ¿Qué tal si ella se entera de que para ti besar es igual que respirar? Probablemente ni siquiera le agradaría el simple hecho de besarte, después de haberse imaginado que has tenido el tiempo suficiente como para besarte con medio mundo.

Judal le miro con una ceja enarcada, Hakuryuu era muy divertido y hacerlo enfadar era uno de sus pasatiempos, estaba claro que eso nunca pasaría, su primo era un idiota, no conocía a la chica en cuestión, su amor, terminaría en nada porque eso era, una falsa ilusión, una memoria que se gravo a fuego porque por primera vez en su vida Judal sintió curiosidad por alguien más, solo eso, asi que las palabras dichas por su primo, en vez de molestarle le hicieron reir de nuevo.

— ¡Santo cielo! ¿Te estas escuchando? Es por eso que te quedaras virgen. —Exclamo con burla, Hakuryuu le miro ofendido y enojado —Esta bien, lo que tú digas, primo querido~ será mejor que vayamos a casa, salimos sin avisar y de seguro la vieja estará preocupada.

…:::…

Lo primero que vio Judal al llegar a casa fue un abrigo azul colgado en el perchero, un abrigo que nunca había visto, demasiado pequeño como para ser de Kougyoku, Kouha o Koumei, demasiado infantil.

Luego unos zapatos demás de calzado infantil colocados de manera pulcra en el genkan, Hakuryuu miro a su primo y también a los zapatos que se encontraban ahí.

— ¿Visitas? —pregunto Hakuryuu con extrañeza.

Judal se sintió enfermo de repente, su vista se nublo y un jadeo agonizante salió de sus labios, comenzó a apretarse la mano contra su pecho y Hakuryuu se alarmo ante ello.

— ¡Judal! ¿Te encuentras bien? ¡Judal! —Por más que le hablase Judal no respondía y antes de que cayese de bruces contra el suelo Hakuryuu le sostuvo entre sus brazos.

El escandalo fue escuchado por los habitantes de la casa, Koumei se encontraba alarmado y Kougyoku no pudo evitar preocuparse de más, lloraba preguntándole a Hakuryuu que era lo que había pasado, este apenas le respondió, el cambio tan radical en Judal le había dejado sin palabras, koumei decidió que lo mejor sería llevarle al hospital y así lo hizo, Kougyoku quería acompañarlo pero Koumei le recordó que tenían una visita, así que con el corazón estremecido la chica asintió, Hakuryuu no se atrevió a acompañarlo, estaba en shock.

…:::…

— ¿No deberías de salir a ver qué está pasando, Kouha? —la pregunta tomo desprevenido a el chico, miro con detenimiento a su amigo, debatiéndose entre sí debería salir o seguir con su trabajo, la mirada insistente del contrario le hizo optar por la primera opción.

—Espera aquí —menciono, pero antes de que estuviese por abrir la puerta Kougyoku entro sin contemplación alguna, sus ojos estaban rojos y sorbía los mocos de una manera ruda.

—Kouha-chan —la voz rasposa y el sollozo le permitían apenas hablar.

— ¿Qué… que sucedió? —pregunto el niño, ver a su hermana en tal estado le preocupo un poco.

Kougyoku recordó que no estaban solos, así que intento poner una enorme sonrisa, ella tendía a exagerar siempre las cosas, pero después de la marcha de Koumei, Hakuryuu fue capaz de contarle el como Judal había colapsado.

—Judal-chan no se encuentra muy bien de salud, así que Koumei-nii le ha llevado al hospital.

—Su hermano estará bien señorita —Hablo Aladdin, mientras les dedicaba a ambos hermanos una sonrisa de aliento.

Kougyoku no pudo evitar, contener sus lágrimas, ella era la mayor ahí, pero el pequeño Aladdin parecía serlo, la joven asintió enérgicamente ante la declaración del más pequeño y después de ello se permitió sonreír.

Kouha también sonrió.

…:::…

Era cierto, que hasta delimitado punto Hakuryuu no aguantaba la personalidad de Judal, pero eso solo pasaba en raras ocasiones, además le había gritado con anterioridad, y ahora se arrepentía de lo que le había dicho, aun cuando no pareció haberle importado a Judal. Se había quedado solo en el pasillo, Kougyoku le habia mencionado algo pero él no logro atender a sus palabras simplemente asintió.

— ¡Hakuryuu-chan! —no se había dado cuenta pero Kougyoku se encontraba frente a él. Su prima le dedicaba una sonrisa y Hakuryuu mostro desconcierto ante la actitud de su prima, ¿es que acaso no vio a Judal? ¿Qué no entendió sus palabras, cuando le explico la forma en la que había colapsado?

—Judal-chan estará bien —comento la joven mientras sontenis las manos de su primo. —Hagamos un pastel.

Tal vez fue la sonrisa dulce y los brillantes ojos de Kougyoku, o su suave y cálida voz, las que hicieron que Hakuryuu se relajara.

—Hagamos un pastel —secundo el joven.

…:::…

—"Dijeron que no había nada extraño, pero para estar seguros le mantendrán en observación.

—"Que bueno, espero que mañana ya le podamos ver"

—"¿lograste contactar con papá?"

Un pequeño silencio se alojó en la línea.

—"Su teléfono está apagado, y el hotel no me permite comunicarme con él" —responde la joven con un poco de decepción.

—"No importa, supongo que Hakuryuu se quedara en casa"

—"Así es, quiere estar seguro de que Judal-chan está bien"

—"El amigo de Kouha… Aladdin…"

—"Mañana le llevaremos a su hogar, Hakuryuu y yo horneamos un pastel y el pequeño Aladdin ha quedado encantado" —una risa se deja escuchar —"Dijo que deberíamos de abrir nuestra propia repostería, es un buen niño"

—"Eso parece… debo cortar, asegúrate de mantener bien asegurada la casa, nos veremos mañana, descansa Kougyoku"

—"Descansa Koumei-nii"

…:::…

NOTAS: Muchisimas gracias a las hermosas personitas que se tomaron la molestia de leer hasta aquí, lamento no haber actualizado antes, de hecho ni siquiera lo iba a hacer, pero mi novia me apuro, porque la siguiente semana comienzo exámenes en una y evaluaciones globales en otra, será el peor fin e inicio de mes Q.Q que difícil es estudiar. Si no lo hacía hoy tardaría hasta después de vacaciones xD

Solo me queda decir, que soy una exagerada, tal vez ya hasta se cansaron de tantas cosas como estas, pero es lo que tengo, lo que quiero escribir ;D, lamento que no guste a muchos U.U

Disculpen las faltas de ortografía, pero andaba apurada cuando lo escribí, apenas hoy lo termine xD

Y sin nada más que mencionar, nos leemos en el siguiente :D