Capítulo 12: La Revelación que trajo flores
Día 12: Post revelación - Día 18: Balcones - Día 19: Flores
Adrien, aunque durmió unas pocas horas, se levantó muy temprano al día siguiente. Nathalie y Gabriel se quedaron desayunando con él.
—¿Podríamos pasar el día aquí? —Adrien dejo el vaso de leche a su lado —Es fin de semana después de todo.
Nathalie miro a Gabriel con mirada autoritaria. Gabriel la vio y asintió.
—Claro, hijo. Claro que puedes.
—Gracias, padre —dijo Adrien antes de tomar un bocado de su plato.
Adrien se levantó de la mesa cuando termino para irse a su habitación. Paso el día jugando algunos de sus videojuegos favoritos mientras que pensaba que hacer. Luego de unas horas pensando se levantó de su asiento con mirada decidida.
—Voy a hablar con Marinette —Adrien se encamino hacia el baño para cambiarse a su ropa de diario.
—¡¿Estás seguro?! —exclamo Plagg —Parecía que a ambos se les había comido la lengua el gato.
Adrien rio.
—Hay Plagg, es una revelación de nuestras identidades. Por supuesto que no me esperaba eso —Adrien dijo mientras que se colocaba su chaqueta.
—¿Y no crees que Marinette no esté dispuesta a hablar de eso contigo? —pregunto Plagg flotando hacia su portador.
Adrien se encogió de hombros.
—Algún día tendrá que hablar conmigo. No puede ocultarse para siempre. Después de todo vamos a la misma escuela —Adrien se sentó a ponerse sus calcetines.
—Pero Adrien. ¿Estás seguro de que quieres ir ahora? Creo que tienen suficiente tiempo para hablar.
—¿Acaso tengo otra opción Plagg?
El kwami negó.
Después de prepararse, Adrien se fue como Chat Noir a buscar algo que darle a Marinette por su visita. Mientras saltaba libre por los tejados para calmar su palpitante corazón, vio algunas flores en una de las esquinas de la ciudad y decidió bajar a comprar algunas.
Mientras saltaba encontró algunas otras flores que le parecieron que a Marinette le encantarían, por lo que las agrego al ramo y se fue saltando con cuidado para no estropearlas.
Marinette estaba cosiendo uno de los pequeños sombreritos que le hacía a Tikki cuando algo en su mente la estaba molestando. Pero por alguna razón le estaba tomando más tiempo de lo normal, ya que se desconcentraba bastante rápido.
—¿No deberías tomar un descanso Marinette? —Tikki tomo la aguja y el hilo de las manos de Marinette justo cuando acabo el sombrerito que estaba cosiendo, para evitar que empezara con uno nuevo viendo la pila de sombreros que estaban encima de la mesa —Creo que ya tengo suficientes sombreros por el momento.
—Hay Tikki. Ahora que voy a hacer. No siento que pueda ver a Adrien a la cara ahora que se su identidad —dijo ella juntando sus dedos de manera nerviosa.
—Vamos Marinette tendrás que hablar con él tarde o temprano —Tikki se colocó uno de los sombreros y se vio al espejo pequeño de la habitación.
—Lo sé, Tikki, pero no sé qué decirle. Me quede sin palabras.
—Habla con el corazón Marinette. El entenderá —Tikki señalo hacia su pecho, justo donde estaba su corazón.
Escucho unos toques en la puertilla de arriba de su habitación.
—¡¿Marinette estas ahí?! —pregunto Chat Noir, su voz se escuchaba su voz apagada por estar fuera de su habitación.
—Vamos déjalo pasar, seguro que vino a verte —dijo Tikki acercándose a la puertilla.
—¿Marinette? Vengo para que hablemos.
—Ya voy, Ad… digo Chat Noir—ella se levantó y abrió la puertilla.
—¿Puedo pasar? —Chat Noir le hizo una carita de gato.
—No... Es decir, yo iré para arriba, dame un momento.
Marinette se miró en el espejo y vio que aún estaba en pijama. No tenía tiempo para cambiarse, por lo que decidió subir, así como estaba.
Por lo que se puso sus pantuflas y subió la escalera hacia la salida a la terraza.
—Hola, Chat —Marinette termino de subir para cerrar la puertilla y que nadie fuera a molestarlos.
—Bueno bien aquí y… Te traje flores —Chat Noir el extendió las flores que tenía ocultas de tras de su espalda.
—Oh, que bonitas —Marinette las recibió un poco nerviosa.
Ambos se quedaron callados por unos momentos
—Solo vine a verte para ver si estabas bien —Chat Noir se rascó el cabeza un poco nervioso.
—Sé que no estás aquí solo por eso —dijo Marinette oliendo la flores.
Era hora de lidiar con el elefante dentro de la habitación.
—Estaba muy asustada, sobre todo por la historia que Tikki mi kwami me conto. Siempre estuve preocupada por ti todo ese tiempo. Tenía miedo de que esa historia se repitiera con nosotros y que terminara de la misma manera trágica en la que termino la historia de nuestros antecesores.
—Marinette…— Adrien no sabía hasta ese momento lo mucho que le preocupaba a Ladybug o incluso a Marinette.
—Déjame terminar Adrien, por favor —lo tomo de las manos —Yo jamás me imagine que al final de todo terminaría averiguando tu verdadera identidad.
Marinette se apoyó en el barandal de la terraza. Chat Noir se colocó a su lado.
—Yo tampoco me esperaba averiguar quién verdaderamente eras.
Marinette le puso atención.
—No pensé que la persona con la que estuve luchando a mi lado todo este tiempo fueras tu. Ni en mis más locos sueños lo habría imaginado.
—Gatito.
—Marinette… yo pude haberte lastimado. De no ser porque recupere el control hubiera…—Chat Noir se agarró la cabeza, pensando en todo lo malo que podría haber pasado.
—Pero eso no sucedió. Lo importante es que logramos solucionar todo ese caos —Marinette le tomo el rostro —Pero ahora debemos hablar sobre, lo que sucederá ahora con nuestras identidades.
Marinette le tomo las manos para luego parase en las puntas de sus pies y darle un beso en la mejilla a Chat Noir
—No me vas a dar uno aquí —Chat Noir señalo sus labios de manera picara.
—Vamos despacio gatito —Marinette rio ante la implicación —Un paso a la vez.
Marinette tomo su mano y lo guio hasta la silla que tenía acomodada en su terraza. Lo invito a sentarse a su lado en el pequeño espacio que había. Ambos se acostaron en la silla abrazándose. Miraron al cielo pensando en lo que les esperaba en el futuro.
Este es el final de la historia. Espero que les haya gustado a pesar de que me tomo tanto tiempo terminarlo, pero el marichat que vi en la temporada 5 me inspiro mucho.
