¡Hola a todos!

Muchas gracias por los comentarios, en serio, animáis a cualquiera :). También decir que no desesperéis ni juzguéis a ninguna de las dos aún, las cosas van un poco lentas quizás, pero se irán aclarando poco a poco.

Paciencia :).

Lo dicho, muchas gracias por todo, y aquí os dejo el tercer capítulo.

Ninguno de estos personajes me pertenece.


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Capítulo III. Flashback


FLASHBACK

- Os esperamos en la puerta de la clase para el ensayo del Glee Club. Lo tenemos a primera hora, por favor Santana no lleguéis tarde – rogaba Quinn desde su teléfono móvil.

- Tranquila, estaremos puntuales. ¿Cuándo hemos llegado tarde nosotras?

La rubia resopló haciendo que Santana comenzara a reírse.

Ambas se despidieron y la latina se encaminó al garaje de sus padres para coger su coche nuevo y dirigirse a casa de su novia.

Desde hacía exactamente seis meses, Brittany y ella, eran pareja, aunque casi nadie lo sabía. Los únicos que conocían lo que pasaba entre ellas, eran los componentes del Glee Club que se habían enterado pocos días después. Todos se habían alegrado por ellas, por atreverse a dar el paso.

Santana consciente de que era su aniversario, llevaba varios regalos para su novia. Un par de días atrás había recorrido el centro comercial de arriba a abajo y se encontró con algo que la gustó especialmente: un anillo de plata. Pero no quería algo tan simple, así que decidió grabar sus iniciales y la fecha en la que comenzaron a salir. Además, sacó en papel una foto digital de ambas que sabía que era una de las favoritas de Brittany, la enmarcó y la envolvió en un papel de los 101 Dálmatas. Por último una cosa que había recogido esa misma mañana, un pequeño ramo de rosas blancas.

Brittany era la primera persona a la que regalaba algo por un aniversario. Ya la había regalado muchas cosas antes, pero esta vez era diferente... era por estar seis meses juntas oficialmente... nunca había estado tanto tiempo en una relación y eso lo hacía aun más especial.

Llegó a casa de los Pierce a los pocos minutos y como era costumbre, Santana la llamó al móvil varias veces para que bajase. No daba ni siquiera señal. Era muy raro, su novia no se separaba del móvil nunca.

Habían llegado a esa rutina de las llamadas en lugar de ir a la puerta debido a que últimamente la situación con los padres de Brittany y la latina era un poco tensa. Santana estaba convencida que ellos ya sabían de su relación con su hija y por eso se comportaban así, sin embargo, la rubia, afirmaba que no sabían nada y que seguramente se lo estaría imaginando.

Ya era bastante tarde y no la quedó más remedio que ir a buscarla directamente. Se acercó a la puerta principal y suavemente tocó con los nudillos.

- Perdone Señora Pierce, ¿está Brittany en casa? –Preguntó Santana cuando la mujer abrió la puerta- He quedado aquí con ella para ir a clase y vamos a llegar tarde.

- No, no está. Se fue hace media hora con ese compañero suyo de clase... ¿Artie?, si... Artie –dijo con una sonrisa maliciosa en la cara- Ha estado desayunando con nosotros, es un chico muy simpático y amable. Me alegra saber que Brittany está haciendo nuevos amigos como él... Si no necesitas nada más…

Acto seguido y sin esperar respuesta, cerró la puerta con un fuerte golpe en las narices de Santana. La chica se quedó unos segundos quieta mirando la puerta sin comprender nada de lo que acababa de pasar. ¿Artie? ¿Qué estaba haciendo en casa de Brittany?


Al llegar al instituto, aparcó donde pudo el coche y entró rápidamente en el edificio. Demasiado retraso, Quinn la iba a matar lenta y dolorosamente.

Antes de nada, dio una pequeña vuelta por los pasillos de la primera planta para intentar encontrar a su novia. No había rastro de ella. Bajó a la planta baja y pasó por el gimnasio, la biblioteca... Nada. Sólo quedaba un lugar dónde podía estar a esta hora, la sala de ensayo.

Abrió la puerta rápidamente y vio a casi todos los integrantes esperando pero no a Brittany.

- ¿Sabéis dónde está Britt? –preguntó Santana acercándose al grupo- no la encuentro por ningún sitio.

- Hace un rato estaba en la cafetería con Artie –respondió Tina evitando la mirada a la morena mirando sus manos- No creo que tarden en volver, toca ensayo en cinco minutos.

- No voy a esperar aquí –respondió de mala manera.

Santana se dirigió como una flecha en dirección a la cafetería. Viendo su mal humor, por lo que pudiera pasar, la siguieron Quinn, Blaine, Kurt y Mike. Era un secreto a voces que algo estaba pasando entre la pareja y Artie desde días atrás, la única que parecía no darse cuenta o no quererlo ver, curiosamente era Santana.

La latina vio de lejos a su chica y al otro, sentados en una de las mesas del fondo de la cafetería. Se acercó prácticamente corriendo a ellos con cara de pocos amigos.

- ¿Brittany? –preguntó Santana poniéndose junto a la rubia- Te he estado esperando durante bastante tiempo en la puerta de tu casa, no tienes tu teléfono y ahora te veo aquí y...

- Se me olvido decirte que había quedado con Artie -interrumpió Brittany dando un sorbo a su bebida sin mirar a su novia.

- ¿Qué se te olvido? –susurró Santana confusa mientras miraba al chico de mala manera- ¿Cómo se te puede olvidar que hemos quedado precisamente hoy? Además, llevas unos días "que se te olvida todo" y siempre estas "recordando todo" con el mismo –dijo con los ojos húmedos- ¿he hecho algo mal para que me trates así?

No sabía por qué la chica se estaba comportando de manera muy diferente con ella. Indiferente, apenas se veían, no hablaban... Santana se agachó hasta quedar a su altura y la cogió de la cara poniéndola a escasos centímetros de la suya. La acarició el labio inferior con el pulgar mientras sonreía levemente. La daba igual en ese momento que medio instituto la estuviera mirando, solo quería ver qué la pasaba.

Brittany bajó la mirada y se apartó, levantándose sin decir nada.

- Santana, lo nuestro no va a ningún sitio, no lo hagas más difícil... Será mejor que lo dejemos.

- ¿¡Por qué!? –gritó la morena ya sin ocultar sus lágrimas- sé que me quieres ¿por qué me haces esto?... Que quieres... ¿qué diga que te quiero delante de todo el mundo? ¿qué por fin seamos una pareja a ojos de todos? Vale... lo haré.

Quinn que estaba tras ella, la intentó sujetar agarrándola del brazo mientras Blaine, se ponía en medio de su trayectoria. No era la mejor manera de sacar a la luz la relación entre ambas, pero Santana tenía tanto miedo a que la dejara, que no temía confesar a todo el mundo que estaba con ella si con eso, salvaba su relación.

Como pudo se zafó del agarre de su amiga y se subió a una de las mesas de cafetería. Era una locura, lo sabía.

- ¡AMO A BRITTANY S. PIERCE! -repetía una y otra vez- desde que tengo memoria.

- Santana, cállate –gruñó la chica fríamente sin mirarla- nuestra relación se ha acabado hagas lo que hagas. Hemos terminado.

Brittany apretó los puños y siguió su camino fuera de la cafetería sin mirar atrás. Santana se limpió las lágrimas de la cara e intentó alcanzarla, pero Artie se cruzó en su camino con una gran sonrisa.

Los cuchicheos de la cafetería cada vez eran más altos y la gente se acercaba para escuchar todo lo que estaban diciendo.

- Te ha dicho que la dejes. Ya no tienes nada que hacer –contestó Artie desafiante- ¿no la has oído?

En ese momento Santana se lanzó hacia el chico para pegarle pero Kurt, Quinn, Mike y Blaine se interpusieron entre ambos. Lo último que necesitaba la latina además de todo lo que estaba pasando, eran problemas con la dirección.

- Tú tienes algo que ver en todo este asunto, ¿¡verdad!? Llevas deseando este momento desde que te dejó y comenzó conmigo.

- No tengo nada que ver -respondió Artie mientras iba marcha atrás con su silla de ruedas sin dejar de mirar al grupo con una sonrisa- Quizás Brittany se ha dado cuenta por fin de la clase de persona que eres. Mentirosa, fría, manipuladora… y por eso te ha dejado.

- Santana es mejor persona que tú –dijo Kurt saliendo en su defensa mientras ponía una de sus manos en el hombro de la chica- en este tiempo ha demostrado valer más que tú.

- Has sido como buitre en busca de carroña -continuó Blaine- has esperando este momento desde que Brittany te dejo para aprovecharte de ello. Supéralo y déjalas en paz.

- Os lo repito, no he hecho nada –sonrió prepotente el chico- Vosotros también os daréis cuenta de cómo es realmente y la dejaréis sola. No hace falta ser muy listo, hasta Brittany se ha dado cuenta.

Santana, intentó ir a por él de nuevo por insultar a Brittany. Blaine la sujetó interponiéndose en su camino y abrazándola por la cintura mientras Mike agarraba a Quinn que se había lanzado también a por él.

- Te juro, que como seas el causante de esto o tengas algo que ver, te las verás conmigo –amenazó Quinn revolviéndose en los brazos del asiático que apenas podía retenerla- y vosotros –dirigiéndose al resto de gente que estaba cuchicheando- si no queréis que os parta la cara uno a uno, será mejor que os vayáis a molestar a otro sitio.

Mientras la gente se iba dispersando, Santana ya se había calmado y miraba la puerta por dónde se había marchado Brittany sin articular una palabra. Sin llorar, simplemente quieta, sin llegarse a creer del todo que hubiera confesado delante de todo el mundo que era lesbiana y lo más importante, que Brittany en ese mismo momento la hubiera dejado.

Artie salió tras Brittany riéndose de ellos, sobretodo de la latina. Quinn miró a Santana y se calmó al instante, sabía con solo mirarla que estaba rota por dentro y la necesitaba. Los chicos al ver la situación, se volvieron a la sala del Glee Club, dejándolas solas.

- Santana hablaremos con ella ¿vale? –dijo abrazándola, besándola la cabeza y sacándola de la cafetería- es imposible que esa persona de antes sea Brittany. Ella te ama de verdad, tiene que haber pasado algo, algo que no entendemos y...

- Quinn, necesito salir de aquí. Me estoy asfixiando –sollozó la morena- sácame de aquí. Por favor.

Después de un rato caminando, Santana y Quinn se encontraban sentadas en un banco de un parque cercano al instituto. La rubia, estaba callada, esperando algún tipo de reacción por parte de la otra, que seguía mirando a la nada.

- Me voy a ir de Lima en cuanto acabe el curso –dijo seriamente mirándola por primera vez- No puedo quedarme aquí.

- Hagas lo que hagas, piensa que estamos contigo S... Pero date un tiempo antes de precipitarte a hacer nada. Quedan dos semanas para que acaben las clases, después no sabrás nada de nadie si no quieres...


Después de todo un día fuera, ya de noche, Santana dejó en su casa a Quinn, prometiendo que volvería a su casa y no haría ninguna locura. Ambas sabían que era mentira, pero la rubia no la podría retener mucho más tiempo y Santana necesitaba estar sola.

- Ten cuidado -miró preocupada Quinn mientras la otra asentía- Si necesitas algo, cualquier cosa, llámame.

En cuanto su amiga entró a la casa, Santana se dirigió automáticamente a un bar de mala muerte al que iba antes de estar con Britt y comenzó a beber sin control. Un vaso tras otro, el alcohol entraba a su garganta mezclado con las lágrimas que bañaban su cara.

A las tres de la mañana totalmente borracha, decidió con la poca cordura que la quedaba, que lo mejor era volver a pie a su casa y dejar el coche allí. Ya pasaría mañana por la mañana a por él. Al ir a por el abrigo, vio los regalos de aniversario para Brittany. Apretó fuertemente la mandíbula intentando no llorar y pensando cómo había cambiado todo en unas horas.

Sabía que no debía hacer lo que iba a hacer pero no podía evitarlo...

Su dirección había cambiado, ahora no iba a su casa sino a la de los Pierce. Al llegar al jardín, pasó directamente a la parte trasera de la casa y con ayuda de la vegetación que había por la pared, se coló a la terraza de la habitación de Brittany. No era la primera vez que lo hacía.

Sorprendió a la rubia sentada en la cama, a punto de irse a dormir. Siempre la había dicho que cerrara con llave el balcón, porque podría subir cualquier persona... ahora se alegraba de que no la hiciera caso.

- Santana ¿qué haces aquí? –comentó Brittany levantándose sorprendida y acercándose a ella- ¿has estado bebiendo?

- Lo que haga o deje de hacer, ya no es asunto tuyo –murmuró Santana tambaleándose y limpiando las lágrimas de su cara con la manga de su abrigo- toma, te vengo a dar esto. Ya no lo quiero.

Y sin decir nada más, tiró los regalos al suelo, a los pies de su exnovia. Brittany se agachó a recogerlos y los observó durante un rato, derramando una lágrima que rápidamente limpió.

- Ya tienes tus estúpidos sentimientos y ya has roto mi corazón... Felicidades. –recriminó Santana girándose sobre sí misma y acercándose a la puerta de la terraza- y tranquila, que no vas a volver a saber nada de mí dentro de poco tiempo.

- ¿¡Qué vas a hacer Santana!? –Se acercó alarmada Brittany

- Me voy de Lima -Dijo apartándose de ella y descendiendo después por la ventana de su casa.

Esa fue la última vez que hablaron entre ellas. En las pocas clases que quedaban se esquivaron mutuamente y se vieron pocas veces. Santana dejó el Glee Club, faltaba a las animadoras y apenas se la veía por los pasillos.

Una semana después del final de las clases, Santana partiría para Nueva York, dejando todo atrás.

FIN DEL FLASHBACK


- ¿¡Te das cuenta ahora de todo lo que hiciste!? -gritó desesperada Santana con lágrimas en los ojos- Después de gritar que te amaba, después de quedar en ridículo delante de toda la escuela, me dejas. Justo cuando más te necesitaba... nunca... nunca creía que me harías eso.

- Santana por favor –lloraba la rubia- todo tiene un por qué... solo... déjame explicártelo. No quiero que estemos así, ya no... Yo te quería pero…

Santana negó con la cabeza con lágrimas corriendo por sus mejillas. No quería escuchar sus motivos de por qué lo que había hecho. La había roto y había destrozado su vida, no existía ninguna excusa para eso.

- ¡Cállate! ¡Ahora, la que no quiere saber nada de ti, soy yo!

Brittany golpeó con todas sus fuerzas la pared más cercana con el puño, mientras veía como Santana se alejaba en dirección a la salida. La sangre goteaba entre sus dedos, pero daba igual, solamente sentía un fuerte dolor en el pecho que apenas la dejaba respirar.


En la puerta de salida, Santana se encontró con Blaine y Kurt que estaban también a punto de irse. Al verla con lágrimas en los ojos, la pareja se acercó preocupados aunque ya intuían lo que había pasado.

- Estoy bien –dijo Santana mirándolos- sólo quiero un taxi para irme al hotel.

- Está bien. Nosotros ya nos íbamos –comentó Kurt ofreciendo su brazo para que se agarrara al igual que lo hacía Blaine- podemos acercarte si quieres antes de ir a nuestra casa.

Santana sonrió ligeramente y agarró a uno de cada brazo. Siempre había tenido especial cariño a ambos y cierta envidia de su relación, pero se alegraba de corazón por ellos.


Mientras, Brittany entró en la fiesta llorando, intentando por todos los medios que no se notase y no amargar la fiesta del niño. Su mano ya estaba completamente llena de sangre a pesar de haberla envuelto en un pañuelo de tela que llevaba en el bolso.

Quinn que estaba hablando con un par de personas, la vio nada más sentarse en una silla. Algo no estaba bien con ella.

- ¿Qué pasa B? –preguntó dándose cuenta de la mano al ver el gesto de dolor de su amiga- ¿¡Y eso, cómo te lo has hecho!?

- Todo está mal –se limpió con la mano sana las lágrimas de la cara- Santana me odia.

Quinn cogió su mano mala y la desenvolvió del pañuelo, intentando limpiar la herida con el agua de una copa y una servilleta limpia de la mesa.

- Es normal que no te reciba con los brazos abiertos, compréndela –se arrodilló frente a ella y la acarició la cara- pero dudo mucho que Santana López pueda odiar a Brittany Pierce…

- La hice mucho daño y seguramente sí que me odie… –suspiró la más alta y siguió hablando- lo único que le pido es que me deje explicárselo. Su perdón… no creo que me lo dé en la vida.

- ¿Aun la amas? –preguntó de repente la otra después de unos instantes de silencio por parte de ambas.

- ¿A qué viene esa pregunta?

- Interés –dijo Quinn mirándola a los ojos- No evites la pregunta que te estoy haciendo B…

- Santana para mí no fue un simple amor de instituto, fue mucho más que eso. La quería desde que éramos pequeñas, incluso antes de ser consciente de lo que es una relación... yo ya sabía que sentía algo más que amistad por ella. No la podría olvidar ni en dos meses ni en cuatro años, ni en diez… ¿Sabes? –sonrió con amargura- nuestra historia pudo ser como la vuestra, una casa en un barrio tranquilo, una vida en común, un bebé… pero cometí el peor error de mi vida y la dejé ir.

- Si te sirve de algo, aún está soltera.

Quinn pasó su brazo por los hombros en señal de apoyo. Brittany puso su cabeza en el hombro de la otra rubia mientras miraban a la gente bailando. Al darse cuenta de que habían estado solas durante todo este tiempo, la chica subió la mirada y vio a Quinn también abatida.

- Lo nuestro ya es pasado Quinn... Hablando de amores, ¿por qué no estás con tu media naranja?

- Se ha enfadado. O nos hemos enfadado, no sé qué ha pasado exactamente –se arrascó la cabeza y continuó- Todo por una tontería. Ella cree, que aun siento algo por Finn porque estaba bailando y riéndome con él… ¡Por Dios, después de cinco años! Solo pensarlo me da urticaria. Mírale –señaló con la mirada a Finn que estaba bailando exageradamente con Puck- es… antierótico. Ha sido una pelea tonta, mañana estará todo bien.

Brittany se rió y suspiró.

- Tienes mucha suerte... nunca dejes escapar a Rachel.

- Tranquila, no lo haré.

- Bueno… ¿Qué te parece una ronda de chupitos a la salud de las dos?.

- Perfecto rubia –la cogió de la mano dirigiéndose a la barra, bajo la atenta mirada de Rachel, que llevaba observando a la pareja durante un buen rato.


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Espero que vaya gustando la historia. Se aceptan todo tipo de sugerencias ;). Mañana o pasado mañana intentaré subir otro capítulo más.

...Mune9117...