Disclaimer: no soy dueña de Naruto, para mi dolor.


Capitulo 1.

Era difícil.

El mudarse, el tener que esconderse temiendo que alguno de esos días la suerte la abandonase y no pudiese huir lo suficientemente rápido de todas aquellas personas que la perseguirían a ella y a sus preciados hijos, lanzándose sobre de ellos como aves de rapiña por el simple hecho de ser dos pequeños Uchiha sin la protección de su aldea.

Sakura algunas veces se preguntaba cómo era posible que corriese con tanta suerte. Porque era la única explicación posible de que no tuviese a ninjas renegados y caza recompensas tocando a su puerta en estos instantes.

La pelirrosa dejó escapar un suave suspiro para tomar un trago de su té de jazmín, el sabor era dulce justo como le gustaba. Alzó la mirada hacia la venta viendo como la nieve caía en el exterior ; pero el hecho de que esto ocurriese en el inicio del verano no dejaba dudas a lo frío del lugar en el que se encontraba viviendo con sus preciosos hijos . Niños que dormían plácidamente en sus respectivas habitaciones; al menos que uno de ellos se hubiese escabullido a la habitación del otro, es lo más probable murmuró.

Una pequeña sonrisa se asomó en los labios de la pelirrosa mientras caminaba a la habitación de Ryuuta y corría suavemente la puerta, al hacerlo observó, que como supuso su niño estaba ausente lo que la hizo rodar los ojos, habían dos almohadas donde se suponía un pequeño de cuatro años debía estar, como si alguien pudiese comprar eso.

No cerró la puerta y abrió la del frente, allí estaba el susodicho durmiendo plácidamente sin loa mas mínima idea de lo que ocurría a su alrededor justo como los niños debían crecer, sin presiones. Miyuuki su muñeca, había salvado un lugar para que su Ryuu-niki la acompañase. Tomó otro sorbo de su té, ambos no podían estar lejos del otro por mucho tiempo, debían jugar juntos, comer juntos; y si algo se los impedía su humor se tornaba pésimo y hasta lágrimas de rabia surgían que solo se calmaban cuando volvían a juntarse.

Sakura siguió mirándolos, el amor evidente en sus ojos esmeralda. En momentos como estos ese preguntaba si era cosa de mellizos o si eran los suyos solamente los que mostraban esta conducta. Los dejaría dormir un poco más, después de todo hoy sería un largo día así que mejor que descansasen.

Cerró las puertas corredizas y fue a la cocina , era pequeña pero cálida, el desayuno era lo segundo en su lista; por lo que puso a hervir el agua para el arroz, sacó el salmón de la nevera a la plancha pensó , un poco de sopa y algunos vegetales para balacearlo todo.

No pudo evitar soltar una risita mientras preparaba los vegetales y recordó la vez que yuuki lanzó los encurtidos por la ventana mientras juraba que un shinobi malo les había echado una poción para dormir. Toda esa patética excusa caía en los hombros del ninja más impuntual de todos los tiempos Kakashi- sensei. Las historias sobre gatos perdidos, el ayudar a ancianitas desvalidas, para su pesar fueron adoptadas por ambos mientras el culpable solo sonreía con su ojo- lo que generalmente terminaba con un puñetazo por su parte-.

Sin embargo la ayuda que su sensei le proveía nunca podría ser pagada.

A mitad de preparar el desayuno recordó lo aterrada que había estado el día que tocaron a su puerta en una pequeña aldea del país de la hierba ; para que todo eso se transformase en rabia al ver a Kakashi allí de pie como si nada. Sabía que Tsunade les prohibió a todos el buscarla castigando con el encarcelamiento el desobeder esa orden.

Eligio ese pequeño pueblo para las etapas finales del parto, que al ser de mellizos la hacían sentirse tan cansada, sus pies dolían y lo único que quería hacer era dormir sin preocupaciones. Sabía que en Konoha habría recibido ayuda de todos, sin dudarlo, pero ella había decidido esto por lo que lidiaría con la situación sola. Pero al tener a Kakashi allí hizo surgir esos temores que no tenía con quien hablar, si sería lo suficientemente fuerte para proteger a sus bebes, si sería una buena madre. Recordó romper en llanto y a su sensei calmarla y consolarla mientras de aclaraba que no habría mejor madre que ella.

A lo largo de los años las visitas de Kakashi se hicieron habituales. Y siempre recibidas con alegría por parte de yuuki y Ryuu esperando gustosos por cualquier regalo que el copi-ninja trajese con él. Además de la habitual invocación de los ninken sólo para complacerlos. A veces los acusaba de que solo querían a los ninken y no a él , quien fingía lagrimas llevándose una mano a su pecho , pero ambos niños se lanzaban hacia el riéndose.

Terminó el desayuno, y se dispuso a poner la mesa cuando desvió la mirada al calendario que mantenía pegado a la nevera y vió que se acercaba una de las visitas de su viejo sensei , tal vez esta semana o la próxima , pero definitivamente cerca. El ruido de pasos la elertó de que sus hijos despertaron y se acercaban.

" kaa-san"

La melodiosa voz de yuuki se escuchó por toda la casa , debido al silencio que había trayendo una gran sonrisa en la pelirrosa.

" Buenos días" la niña se dejo caer en la silla y puso so cabeza en la mesa " muero de hambre". Sakura la miro observando todo a su alrededor antes de decir "quería ayudarte, pero todo está listo"

La kunoichi lo sabía; sus dos bebes se ofrecían a ayudarla en todo lo que podían.

"No es necesario cariño"

Los largos y sedosos cabellos negros de la niña estaban por toda la mesa, pero rápidamente se acomodo para dejar espacio a los platos y al hacerlo se encontró con la picara mirada de la niña a través de esos ojos dispares – uno del mismo tono de su madre y otro como el de su padre, alguien en el que ella prefería no pensar- una gran sorpresa si duda alguna lo que la hacía resaltar entre los demás, lo que con la apariencia Uchiha no necesitaba.

"Ryuu-chan"

"cinco minutos" murmuró algo sobre súper ninjas que no entendió; mientras la mirada que le dedico a su madre decía que solamente estaba siendo perezoso.

"Bien" alzó la voz "entonces sólo seremos tu y yo quienes vayamos a la aldea, tal vez compremos dulces y entrenaremos un poco, o quizás…."

Pasos apresurados se escucharon. Cada vez más y mas cerca hasta que su otro hijo apareció.

Ryuu con el largo cabello desarreglado por haber estado durmiendo, en su pijama de perros – regalo de Kakashi- pero con la expresión alerta se lanzo sobre la otra silla .

"estoy aquí, completamente listo para la acción" bombeó un puño al aire.

Yuuki y ella se miraron y rodaron los ojos ante el comentario; que no estaba profundamente dormido?

"El desayuno está listo chicos" señalo a la mesa pero ambos gimieron al ver los encurtidos

" Podemos comer algo como ramen?" Sakura los miró sin excusas.

"Otra cosa….?

"Por qué kaa-san ¡!" hablaron al mismo tiempo

"Saben que esa no es una buena manera de comenzar el día" tomo asiento "les prometo que necesitaran toda la energía que puedan porque será un largo día.


Sakura-chan.

A veces la echaba tanto de menos que se convertía en un dolor físico, a veces todo solía recordarle a ella; una fragancia , una comida , cuando no había nadie allí para regañarlo. Si, Uzumaki Naruto incluso añoraba esos días en los que Sakura lo golpeaba, cuando eran el equipo siete e iban a entrenar, a comer ramen o simplemente a pasar el rato. Nunca nada fue lo mismo desde su partida, las reuniones se hicieron incomodas solamente entre Sasuke, Kaká- sensei Yamato-taichou y Sai.

Naruto rodó en su cama quedando boca abajo y en dirección a la ventana sintiendo rabia y dolor a partes iguales haciendo que un destello rojizo se asomase en sus ojos naturalmente azules. A pesar de que él y Kurama eran una unidad era imposible para el no sentir un gran rencor hacia Itachi.

Todo lo que pasó fue por su culpa. Rió amargamente el bastardo sólo la engatusó y jodió. Se rascó la cabeza, eso no era cierto el Uchiha si la amaba y eso era obvio pero ese hecho empeoraba todo porque si amas a alguien que no haces todo por ser feliz con esa persona? Bueno al menos eso es lo yo creo.

Evidentemente no para Itachi, tal vez la amase como nadie más en el mundo pero no lo suficiente como para poner al Clan por encima de ella. Eso fue lo que debió romper el corazón de Sakura el hecho de que el no la hubiese escogido. Volvió a rodar, odiaba esas veces en las que no conseguía descansar. Estaba sin misiones, sin entrenar y completamente aburrido; no una buena combinación. Simplemente él en su muy sucia habitación. Tenía ganas de golpear algo, alguien en específico pero eso ya lo había hecho y no solamente el sino el equipo siete al completo.

Aun así nunca llegó a mucho por el motivo de que Itachi ni siquiera puso una pelea, se quedo allí de pie al frente del puente del rio Nakano luciendo tan miserable y adolorido que ningún golpe físico podría replicar lo que en ese instante el Uchiha debía sentir. Ese día fue uno de los peores de su vida y Naruto tuvo su justa cuota de ellos en su niñez, pero el enterarse que su Sakura-chan había abandonado la aldea sin decir a donde fue la cereza en el pastel.

Su cuello picó, alertándole de que alguien se acercaba, y tras el humo Sasuke apareció. Y allí estaba en toda su pomposa gloria el teme con la camisa con la cresta Uchiha, los pantalones oscuros y su actitud de que te jodas. Lo único ausente era el chokuto que podía invocar sin importar el lugar donde estuviese.

"Tenemos una misión" agregó "dobe"

La vena en la frente de Naruto se hinchó, es que tenía que llegar e insultarlo, aunque la verdad es que el hacía lo mismo.

"Venga teme por qué tan amargado?"

El joven Uchiha entrecerró los ojos ante su escandaloso compañero de equipo, si hubiese sido otra persona ya la habría golpeado pero era Naruto y ello venían de muy atrás. El insulto había sido por la costumbre y no por maldad, Sasuke había visto la mirada ausente que tenia al momento de su llegada y sabía que pensaba en Sakura, justo como ocurría con el y el resto del equipo.

Apretó el puño, como era posible que en más de cuatro años no pudiesen encontrar a una pequeña kunoichi? , una con cabello rosa por los dioses. Pero cuando la encontrasen le preguntaría qué demonios hizo para borrar su rastro del planeta, eso era seguro.

Porque sabía en el fondo que Sakura estaba bien, sana y salva, escondida en algún lugar del mundo shinobi , en eso sus instintos no se equivocaban y nunca lo hacían. Y el dobe y el sabían con certeza que Kakashi la había encontrado hace años solo que el muy bastardo no quería compartir la información; sin embargo era lo suficiente para calmarlos el saber que el copi- ninja conocía su escondite. Una parte de el los comprendía, sería terrible si un montón de shinobi repentinamente tocasen a su puerta se perdería la esencia de la palabra esconderse.

Pero no los haría desistir hasta verla y exigirle que volviese a casa, ya pasaron cuatro años para él ese era suficiente tiempo.

Estas misiones eran especiales porque Kakashi no estaba con ellos, por lo que estarían a sus anchas para indagar por ahí sin que les respirasen en el hombro.

"Sólo seremos Sai, tú y yo"

"He estado esperando por una de estas" la expresión de Naruto seria, a diferencia de su amigable mirada del día a día.

" Cuando nos vamos?"

"Tienes una hora Naruto" y Sasuke destello lejos. El Uzumaki se levanto de la cama de un brinco con renovada energía

"Sakura –chan allá vamos"


Fueron horas desde que su hermano menor partió en una misión.

La casa estaba completamente sola su padre y su madre ambos fuera haciendo a esta una de las pocas veces que la casa era completamente suya. En otras circunstancias podía imaginarse a Sakura y su niño en una casa así pero llena de ruido, de vida.

Itachi cerró los ojos, no debía pensar en el pasado debía sólo mirar al presente y al futuro en traer a Sakura a casa, a Konoha.

Volvió a abrirlos y parpadeó mirando hacia el estanque koi donde nadaban los peces. Se mantuvo así por aproximadamente cinco minutos viendo nadar a los peces. Finalmente decidió volver en si abriendo varios mapas que tenia cuidadosamente doblados a su lado. El mas grande era uno donde se encontraban todas las naciones shinobi en el que se mostraba la geografía de todo el lugar, cada cadena montañosa y cada valle.

Suspiró, la región del país de fuego estaba completamente fuera de discusión la había registrado por completo y la evidencia eran todas las equis que tenía el mapa. Por lo que Sakura no estaba allí.

Le seguía el país del viento tanto por la proximidad como por el hecho de que compartía buenas relaciones con Konoha, pero también había sido descartado. El y Shisui lo había registrado todo y no había ninguna pelirrosa ni bebé.

El país del rayo también pasó bajo sus agudos ojos pero aun ella no estaba ahí. El país de la roca era el menos explorado por el terreno en el que se asentaba al igual que el país del agua; eso y que cada uno de ellos poseía una gran cantidad de aldeas tanto civiles como ninjas sin contar los pequeños asentamientos.

Paso un dedo por el país de la tierra era un lugar difícil para vivir por lo rocoso que era y puso su otra mano en el país del agua, tal vez Sakura estuviese allí , pero no recordaba escucharla mencionar que el lugar le gustase. Especialmente después de escuchar la trágica historia de Haku en sus días de genin. El kekkei genkai no era visto como algo demoniaco como hace algunos años, pero aun así muchos todavía recordaban los horrores que causaron.

De lo único que estaba absolutamente segura era que no estaba en el país del fuego o en otra gran aldea shinobi, el niño o niña sería muy fácil de reconocer. Así que debía ser en una pequeña aldea.

Gracias a uno de sus informantes se enteró de que estuvo en una pequeña aldea del país de la hierba en el momento de su embarazo pero supo más de ella.

Volvió a doblar los mapas y se puso de pie, dirigiéndose a su habitación a guardarlos. En dos horas partiría con Genma y Shisui en una misión Anbu, debía enfocarse en la tarea por lo que intento despejar su mente. Empezó a reunir sus kunai y shuriken en una pequeña pila en su cama y se sentó observando su katana. Brillaba contra la poca luz que pasaba por la ventana de una forma hipnótica .

La dejo a un lado y metódicamente comenzó a afilar sus kunai.

Pasó un rato haciendo esto hasta que la molestia en sus ojos se hizo presente, Sakura era quien curaba sus ojos y solía besarlos al terminar- algo que nunca admitió lo mucho que le gustaba- solo cuando Tsunade misma exigía curarlo el permitía el tratamiento.

Sus sentidos lo alertaron y miro a la ventana, allí Shisui lo esperaba y mirándolo con simpatía por lo que supo que había pasado un buen rato observándolo. Inclinó la cabeza haciéndole saber a Itachi que debía terminar de alistarse. El Uchiha más joven se lo agradeció y en un parpadeo Shisui era cosa del pasado. Si, era de hora de una misión.


He aquí el primer capítulo de mi historia.

A todas aquellas personas que les gusto mi historia estoy encantada de que haya sido así, esto es lo que hizo querer actualizar realmente rápido….

Bueno espero que sea de su agrado y hasta la próxima vez ^^