abanderados: son señores con títulos y bandera propia que servian a los reyes o señores feudales, a su vez podían tener tropas si podian pagarlas.

los assassing, Nizaríes, o Hashshashin: de verdad existieron durante y antes de las cruzadas ¡Y NO!, ellos no se vestían de blanco sino que igual que la población local para que no los diferenciaran, el uniforme mas tipico eran simplemente túnicas negras como los moradores de las arenas que aparecen en "la momia"


Capitulo 2: formando filas

Bhekabantu

En un gran castillo de dura piedra, altas murallas, muy cuadrado, con enredaderas subiendo por los muros y rodeado por un lago un unicornio en la azotea cuidaba a las palomas mensajeras que se posaban en las murallas. El pony vestido con una túnica café mostrando que era un sacerdote levantaba con su magia los platos con comida para las palomas delante de estas mientras les sonreía.

De detrás suyo aterrizo otra paloma pero con un mensaje amarrado a la patita -¿Qué traes ahí pequeñita?- pregunta el unicornio sacando el mensaje con su magia –veamos que sucede- extiende el papel frente a su rostro y mientras lo lee su sonrisa va desapareciendo y sus ojos se abren como platos para luego salir corriendo al interior del castillo.

Dentro de este un enorme cebra, vestido con ropas escocesas debajo de una sobrebesta de color blanco con una cruz negra en el centro, caminaba por un gran pasillo con mucha rapidez hasta llegar al gran salón donde solo estaba una felina en la mesa del centro de las tres que formaban una U. La puma estaba vestida con un vestido verde y la misma sobrebesta que la cebra que acababa de entrar.

De golpe la puma se pone de pie transformándose en una humana de cabello rojo fuego, ojos verdes y piel muy clara –Bhekabantu- dice mirándolo.

La cebra camina a ella mientras bebe de una petaca que saca de la cintura para terminar transformándose en un hombre de más de dos metros, sin cabello, con una musculatura muy desarrollada, labios gruesos y una piel completamente oscura –madre- dice el humano al verla, camina a ella y se dan un tierno abrazo. Al separarse el hombre la ve preocupado -¿Qué era tan urgente madre?-

Esta responde con un dejo de angustia -es tu hermana- pasa una mano delicadamente por el enorme brazo del oscuro hombre –creo deberías hablar con ella…. estas demasiado tiempo lejos del castillo-

El hombre la suelta y se aleja rodeando la mesa -¡sabes que la plaga es un problema más grande que en los últimos mil años madre, he mandado a llamar a todos mis abanderados y aun así no es fácil siquiera contenerlos!-

La mujer lo veía con preocupación y juntaba las manos delante de su cara como rezando –estos son tiempos peligrosos y no me gusta que estés en el frente en estos momentos tan preocupantes, ¿Cuándo dejaras ese odio tan vivo por los plagados?- preguntaba suplicante la mujer a lo que el inmenso hombre se voltea con la mesa entre ellos dos.

-nunca- dice fríamente apoyando las manos en la mesa y estirando la cabeza a la mujer -¿después de lo que lo hicieron a padre y a hermano mayor?... matare a todo asqueroso venas negras al que le puedo poner la mano encima-

La mujer baja la mirada con tristeza –hijo… tu hermano…- de repente se escucha algo rompiéndose en la parte superior del castillo seguido por un grito de una chica.

-¡AILA!- grita el hombre de color antes de correr a las escaleras de una torre, al llegar a la sima rompe con el hombro la puerta de madera -¡¿Qué pasa?!- grita desenfundando una daga de su cintura.

-¡QUE LLEGASTE Y NISIQUIERA MESALUDAS!- grita una chica de unos veintitrés años y largo cabello rojo en forma de trenza, piel sumamente clara llena de pecas, con dos orbes verdes adornando su rostro. Esta toma una vasija con ambas manos mostrando su furia -¡TE VAS POR DIOS SABE CUANTO Y NISIQUIERA ERES CAPAS DE ESCRIBIR!- arroja con fuerza la vasija de greda la cual se rompe contra el pecho del gigante que ni siquiera dio una cara de que le importara.

-estoy… librando… UNA GUERRA- dice tratando de calmar a la chica.

-¡¿Y YO COMO PUEDO SABER SI SIGUES VIVO O NO?!- le arroja un libro el cual lo golpea en su calva cabeza sin hacerle absolutamente nada.

Con dos dedos en sus ojos fastidiado contesta –Aila…. tu y yo sabemos que tengo que hacerlo- se quita los dedos de los ojos –¿defender el reino recuerdas?-

La chica furiosa va a el y lo comienza a golpear en el pecho con sus puños –TU LUGAR ESTA AQUÍ CON TU FAMILIA, ES MUY PELIGROSO ALLÁ AFUERA-

-digas lo que digas seguiré allá Aila, es mí deber y lo que es correcto-

Aun golpeándolo la ira de la muchacha crese mas gritándole entre diente -¡maldita cebra obstinada, gigantón, abusador de esteroides, analfabeta!-

-no soy analfabeta- dice antes de voltearse y caminar a la salida mientras la chica aun lo golpeaba ahora en la espalda ahora –escucha, la guerra aun no termina y tengo un feudo que defender-

-¡el rey niño mierda y tu son iguales Bhekabantu !- el hombre de color se detiene de golpe, asustada retrocede lentamente -… lo siento…-

Rápidamente se voltea el gigante a la muchacha quien retrocede lentamente mientras este camina a ella terminando por chocar contra la pared -… Zorg mato a nuestro padre… mato a nuestro hermano mayor y legítimo heredero de este feudo, los mato a ambos al mostrar su otra cara a los lores de este reino, en su propio castillo, la capital-

-lo… lo sé pero…- es interrumpida.

-SI, ellos no se unieron a la plaga y los quemo vivos- lentamente acerca su rostro al de ella –are lo que es mi deber sin importar nada mas- vuelve a levantarse –nada- camina a la salida con la pelirroja aun asustada. Al fin llegando al gran salón vio a la puma hablando con el unicornio –¿para esto volví del frente madre?- la cara de la puma reflejaba una gran sonrisa -¿madre?-

El sacerdote camino a él levitando con su magia la nota recibida hace un momento –buenas noticias mi señor- extrañado Bhekabantu toma la nota con ambas manos, mientras lo leía sus ojos se habrían como platos –así es mi señor…. El príncipe William está vivo, y ha vuelto-


William

Debajo de la lluvia, chapoteando en el lodo corrían un veintenar de humanos, vestidos todos de blanco, formando dos columnas mientras que al lado izquierdo de la fila de este mismo lado estaba un humano también de blanco con la excepción que sobre todo su pecho había una cruz roja.

El humano corría junto a los otros sobre el barro y debajo de la lluvia mientras gritaba a los demás –no puedo sentir los pies…- canta con voz autoritaria.

-NO PUEDO SENTIR LOS PIES…- contestan todos los demás mostrando claro cansancio en sus voces.

-no puedo… ni respirar…-

-NO PUEDO… NI RESPIRAR-

-por favor… mátenme ya…-

-POR FAVOR… MANTENME YA- esas palabras les recordaban a los reclutas lo que de verdad sentían.

En un círculo de obstáculos los reclutas saltaban las barricadas de madera, se columpiaban en cuerdas y trepaban murallas mientras el instructor les gritaba -¡VAMOS BASTARDOS HIJOS DE "#$% ¿QUERIAN SER TEMPLARIOS? NO SON DIGNOS NI DE LAMERME LAS MALDITAS BOTAS, CORRAN MALDITA SEA!-

Todos estaban en formación dando golpes al aire con sus puños mostrando un tipo de técnica, se voltean al que tenían al lado quedando en parejas de dos a lo que empiezan a dar altas patadas que son detenidas o esquivadas por el otro.

Otra vez bajo la lluvia los reclutas estaban con los puños serrados haciendo flexiones en el lodo –¡FIRMES!- grita el instructor a lo que todos se ponen de pie en posición firmes, este camina viendo las caras de todos -¡son un grupo de mocosos solamente, Dios sabe porque me a castigado con darme solo INFANTES en vez de reclutas- se voltea rápidamente a la cara de un joven de cabello negro ondulado -¡¿DE DONDE ERES RECLUTA DARK?!-

-de ibelín mi señor-

-¡pero si ahí solo hay cerdos y mariquitas ¿tú que eres entonces?!-

El recluta se queda callado unos segundos -¡eso es una pregunta trampa mi señor!-

-¡al fin alguien que me da una respuesta inteligente, la mayoría solo dice lo primero que se le ocurre!- se voltea caminando entre los demás reclutas con las manos en la espalda -¡al menos alguien piensa en este jardín infantil que me dieron por compañía!- la lluvia empeora mientras estaban parados viendo como el instructor vuelve a su lugar mirándolos de delante de todo el escuadrón -¡ahora escúchenme, se quedaran aquí parados hasta que yo diga ¿COMPRENDIERON?!-

-SI MI SEÑOR- contestan todos al mismo tiempo mientras el instructor se iba junto a un unicornio que hacia levitar unos documentos a la vista del instructor.

La mañana siguiente todos despertaron con el sonido de trompetas en las barracas, era el instructor quien los despertó -¡A PONERCE EN PIE!- grita a lo que todos los ponies, grifos entre otros que dormían ahí despertaron de golpe saliendo de sus camas, ordenándolas y vistiéndose rápidamente mientras el instructor se paseaba en el pasillo frente a las literas –DIOS NOS A DADO UN BELLO DIA QUE NO DESPERDICIAREMOS, PORQUE NO HAY NADA PEOR QUE….- se queda callado viendo que junto al unicornio de ibelín al que le grito ayer cuando tenía forma humana, estaba parado completamente solo del lado derecho de la litera mientras que su compañero no estaba –DARK-

-¡si mi señor!- responde aun recto.

-¿EN DONDE ESTA SU COMPAÑERO DE LITERA?-

-¡no llego anoche a dormir mi señor!-

-DECERTOR- dice con furia antes de caminar a la salida –TOMENCE SU MALDITA POCION Y ME ESPERAN EN SUS LUGARES- justo al salir el todos sacan de los baúles frente a sus literas unas petacas, las cuales se voltean el contenido en sus bocas llenándoselas y luego tragando terminando por convertirse en humanos.

El instructor llego a su oficina en lo alto de las barracas y tomo pluma y papel para reportar al desertor, pero de reojo vio por su ventana algo parado en el patio, miro otra vez y vio a alguien parado en posición firme. Dejo la pluma y papel en su lugar y bajo sin prisa hasta donde estaba el recluta.

Era innecesario decir "atención" al llegar a la espalda del recluta, ya que este aun estaba en esa posición. Al llegar a él el instructor lo rodeo para verlo a los ojos que solo miraban el horizonte sin prestar atención al instructor adelante suyo… nunca lo vio con los ojos grises de su cara.

-recluta-

-¡mi señor!- contesta el muy joven recluta que notaba unos diesi siete años.

-¿te quedaste aquí toda la noche?- pregunta asombrado.

-¡usted no dio la orden de irse mi señor!- contesta aun mirando al infinito.

-pero todos tus compañeros se fueron cuando notaron que yo no llegaría-

-¡usted no dio la orden de irse mi señor!-

El instructor lo queda mirando asombrado antes de ponerle una mano en el hombro –empaca tus cosas hijo…. Te irás a la infantería pesada-


Gs abrió sus ojos de golpe encontrándose en su tienda y frente suyo estaba el pony que tenía como mejor amigo mordiendo una manzana -¿Qué pasa William?-

El lobo da una leve sonrisa recordando el sueño –nada Dark…. Solo recordaba el tiempo en la academia- se pone de pie y camina fuera de la tienda que estaba en medio de un mar de tiendas mas, mira a todas partes feliz de estar entre sus hermanos templarios después de tantos años, pero justo delante suyo se ponen a bolar tres mariposas alegremente.

El príncipe las queda mirando perdiendo el aliento mientras una lagrima se le escurre por un lado de su cara.


Grigenlo

En una catedral en medio de un castillo, dos perros diamante vestidos con sobrebestas azules con cruses de Jerusalén doradas en el pecho entraban escuchaban el coro de franciscanos que inundaba todo el sagrado lugar con su canto, mientras ambos avanzaban caminando en el pasillo entre las bancas, podían escuchar el susurro de las oraciones que ahí se rezaban, la mayoría por hijos u hermanos en la guerra que por primera vez en mil años… se estaba perdiendo.

En medio del pasillo, justo frente al gran crucifijo detrás del altar estaba un viejo grifo vestido igual a los perros diamante apoyado en ambas rodillas rezando humildemente -mi señor- dice uno de los perros diamante detrás del grifo.

-¿Qué sucede?- pregunta el grifo antes de seguir rezando.

-tiene a alguien esperándolo en su oficina-

-eso puede esperar- responde calmadamente antes de seguir rezando.

-pero mi señor…..- mira a todas partes y se acerca al oído del grifo susurrando algo. Después de un momento susurrando al oído del viejo grifo los ojos de este se abrieron como platos.


La puerta de una oficina decorada con muchas imágenes religiosas se abrió rápidamente mientras entraba el viejo grifo en ella, avanzo hasta ponerse en medio de esta y apoyar sus nudillos contra el escritorio –se que estas ahí assassing, revélate- justo detrás de él, entre las sombras que daba la puerta abierta sale un humano con vestimentas arabicas negras cubierto totalmente con ellas.

El grifo se voltea al humano sonriéndole -¿hace cuanto que no nos vemos?- pregunta el grifo mientras el humano solo lo veía con sus ojos completamente blancos sin decir una sola palabra –a si lo recuerdo, los viejos de la montaña no hablan…. En fin- hace iluminar sus manos mientras que en el centro de la oficina el mismo destello forma un mapa tridimensional de Dragonia –la plaga se a asegurado las tierras más altas de mi feudo y ahora atacan las rutas de comercio evitando que pudiéramos abastecer el castillo-

El humano lo queda mirando –se que piensas- apunta al centro del mapa –mis hombres están combatiendo a la plaga en su punto más fuerte evitando que avance un ejército más grande y no he querido llamar a mis abanderados en caso de tener una urgencia-

El humano de negro se golpeo el pecho con un puño y apunto a las montañas con un dedo -¿tu quieres encargarte de las colinas de mi feudo?- asintió de golpe –(suspiro) bien, solo dame tiempo…- voltea a mirarlo –llamare a los abanderados- vuelve a ver el mapa que se volvia negro desde el centro –o salvamos el mundo ahora o la plaga no tendrá fin-

La puerta se vuelve a abrir a lo que de golpe el grifo enciende su mano en fuego con su magia y el gran maestre assassing saco de ambas mangas una daga para cada mano. De la puerta entraba un joven humano de corto cabello negro, fuerte mentón y vestido con la sobrebesta azul con la cruz de Jerusalén dorada en el pecho.

Ambos dentro de la oficina bajaron la guardia mientras el joven entraba seguido por otro assassing al cual se le veía la cara la cual tenía tres cicatrices mostrando que algo lo rasguño –mis señores- dice el de sobrebesta azul –uno de los Nizaríes del gran maestre-

El assassing entra empujando con el hombro al del joven –mis señores- dice mirando el mapa –si planean la estrategia creo que podría servirles mis señores-

El grifo miro al viejo de la montaña quien se recogió de hombros -¿y quién vendrías a ser tú hijo?-

-o perdonad, soy uno de los comandantes del gran maestre y el más posible candidato para su sucesión- termina con orgullo y la cabeza en alto. El viejo de la montaña entrecerró los ojos mirándolo –¿podría decirme que planean la guardia de Jerusalén para combatir a la plaga gran maestre?-

El gran maestre de Jerusalén solo se quedo parado en el piso sobre sus cuatro patas mirando el mapa –ya lo discutimos en el viejo de la montaña y es mejor dejarlo en absoluto secreto, sin ofender chico- apaga el brillo de sus manos a lo que también se apaga el mapa.

El Nizarí se volta al viejo de la montaña para susurrarle –no creo que sea una buena idea aliarnos con este hereje mi señor-

-¿Por qué lo crees chico?- dice el grifo volteándose al Nizarí.

Este sonrió y hablo con claro sarcasmo mientras se volteaba al grifo –pues no se si sea buena idea tratar con alguien que traiciona a su propia fe- se queda sonriendo mirando al grifo.

Detrás del Nizarí el gran maestre de este se le acercaba amenazadoramente listo para disciplinarle –no espera- dice alzando el brazo el grifo -…. Tiene razón- el Nizarí sonríe triunfal mientras el grifo camina a la enorme ventana y se sienta en el marco de piedra –fui una vez un sacerdote al mi hermano mayor ser nombrado señor feudal, rezaba, daba misa y hablaba con los otros clérigos ya fueran judíos o musulmanes como ustedes dos- miraba por la ventana mientras hablaba con melancolía –con mi apellido y mis actos llegue rápidamente a obispo…. Hasta que por un incendio en el castillo de mi hermano este murió junto con su esposa y sus dos hijas que no llegaban ni a los siete... ¡yo quería ir a su funeral, yo quería despedirme! Pero el papa dijo que tenía que quedarme en el vaticano mientras tuviera un deber que cumplir, me enfade con él pero lo peor fue que ya no tenía fe. De dije ¿Qué clase de Dios permite que un grupo de inocentes murieran quemados en su propio techo?-

Respira a fondo y sigue hablando –un día sin previo aviso entre en plena misa a la basílica de san Pedro donde el papa daba misa, ya no me importaba porque no creía que siquiera existiese un dios, le grite como nunca alguien le grito a alguien, lo insulte a él y a la misma fe (suspiro) y a Dios. Los guardias trataron de echarme y los queme con mi magia, mate a cuatro ese dia mientras estaba siego por la ira, arroje mi túnica a la cara del sumo pontífice y volvi para tomar el lugar de mi hermano. Me case y tuve un hijo mientras servía como señor feudal…. Hasta la guerra del príncipe William-

Todos lo miran atentamente mientras hablaba a diferencia del joven guardia de Jerusalén que entro junto con el Nizarí –el rey me exigió que cesara la rebeldía de su hijo y lo trajera de vuelta al castillo, el se negó y trate de forzarlo atacando de noche a sus tropas para desmotivarlas…. El ya nos esperaba, atacamos su campamento y el apareció con un ejército de caballería aplastándonos desde la retaguardia. Pelee, pelee como nunca antes junto a mi hijo…. Hasta que un templario le abrió el cuello con su espada, mate al templario mientras corría al cuerpo inerte de mi hijo con la herida en su cuello de la cual escapaba su vida- mira al piso con los ojos abiertos como platos recordando –caí sobre el cuerpo de mi hijo llorando como una niña, y por primera vez en décadas rece, no tengo idea de porque pero rece pidiendo perdón por todo lo que hice y suplicando por el alma de mi único hijo…. Entonces ¡EL ABRIO LOS OJOS!- grita apuntando al joven humano a lo que el Nizarí se voltea con los ojos como platos a verlo, este levantó la cabeza y se bajo el cuello de la ropa con un dedo mostrando una gran cicatriz en el cuello -¡la herida que lo mato no era nada más que la cicatriz que le vez ahora!-

El assassing camina lentamente al guardián de Jerusalén aun mirando su cicatriz -¿Qué había en el otro lado?- pregunta sorprendido.

-fuego- responde seriamente –mucho, mucho fuego y cosas de las cuales no le deseo a ningún ser de este mundo que lo vea.

-crie a mi hijo bajo la misma filosofía profana que tenía yo y por eso lo esperaba el infierno- vuelve a ver al anciano grifo quien volvía a mirar al piso envuelto en sus pensamientos y la culpa –en ese momento mi corazón se lleno de alegría por mi hijo…. Y tristeza por mí mismo, me di cuenta de que el dios contra el cual hable tanto, el que deje de creer en verdad existía y me lo demostró- sus ojos se llenan de miedo –caí en consideración de que si el existía yo ya estaba condenado, todo lo que hice lo pagaría con mi carne en el infierno- levanta la mirada al Nizarí –por eso rezo tanto, por eso me divorcie de mi esposa para tomar una vida de celibato- se voltea, se quita la sobrebesta y se baja la túnica de la espalda mostrando una gran cantidad de profundas cicatrices en lugares sin pelaje, a lo que el humano se quedo mirando con los ojos como platos –y por eso es que me flageo a mi mismo…. Para atenuar mis pecados ante el único Dios que existe…. el tulló y el mío- se vuelve a vestir mirando de frente al humano –después de eso revele contra el rey y uní a mis tropas con las del príncipe hasta que derrotamos al rey de las cebras- acerca su rostro al del Nizarí -¿aun me crees hereje?-

Este trago duro antes de contestar –no mi señor- baja la cabeza –claro que no-

-pues es hora de que vallas con tu gran maestre, el ya se ha ido- el humano mira a todos lados y el viejo de la montaña ya no estaba, se inclino ante el gran maestre de la guardia de Jerusalén y se fue corriendo.

El hijo del señor feudal veía a la puerta dándole la espalda a su padre -¿aun hay quienes te consideran hereje?-

-esa es una mancha difícil de borrar hijo mío- se saca la sobrebesta y la túnica dejando ambas dobladas a un lado –pero lo importante es redimir lo malo que se a echo ante los ojos de Dios, no de los hombres- camina a un enorme crucifijo con un Cristo en él para abrir una pequeña caja delante suyo sacando un látigo de varias puntas –ahora ve y llama a los abanderados lo más rápido posible- se arrodilla ante el crucifijo con el látigo en su mano –hay un mundo que salvar-

-si padre- dice melancólico antes de salir por la puerta, justo antes de serrarla se escucha un fuerte latigazo seguido por el gemido de dolor de un ave. Se detiene un momento, pero luego termina de serrar la puerta.


Twilight

El patio de Canterlot estaba lleno de tipis de los apaches decendientes de la princesa luna y justo en medio de ellos estaba el del patriarca, hijo del mar, quien llego a la ciudad por asuntos diplomáticos con equestria. Y por lo tato se requería de la intervención de las portadoras de los elementos de la armonía al ser tan cercanas al anciano lobo gris.

Pero lo que realmente importaba es que en una noche una unicornio de color purpura viendo los vidriales en el pasillo que llevaban al lugar donde se guardaban los elementos de la armonía.

Veía sonriente cada momento inolvidable en la historia de equestria, pero frente a uno su sonrriza se borro. Se quedo sintada mirando el vidrio sin ninguna palabra, lentamente sus ojos fruncieron el seño. Cuando sus ojos ya mostraban completa ira encendio su cuerno lista a dispararle al vidrial.

-¿no puedes dormir?- escucho a su lado la voz calida y anciana que le hablaba, se asusto disparando su cuerno atrabezando el muro pero no el vidrio.

Da un corto grito antes de voltearce al anciano lobo grisáceo a su lado –(suspiro) a es usted padriarca-

El lobo mira al vidrio que mostraba a dos lobos, uno blanco y el otro negro, ambos gritandoce y mientras uno escucpia fuego el otro expulsaba una onda de choque de su boca. Entre ambos había un caballero emplario con una espada y un dragon negro, ambos peleando.

El anciano habla aun mirando el vidrio -¿te lo dijo no es asi?-

Twilight responde con ira viendo al suelo –así es, y luego se fue dejándonos-

El lobo se acerco a la unicornio y le dijo con su voz vieja, rasposa y amable: -se que el camino que ha tomado guerrero salvaje fue el que ustedes nunca comprenderán, pero deben saber que fue lo correcto responder ante sus obligaciones familiares al recuperar el reino de su padre-

A lo que twilight sparkle respondió en tono eufórico: -¡no lo sabes!, el nos dejo, nos abandono, no le interesamos-

-ah… claro- suspiro el chaman grisáceo –lo correcto se ve ofuscado siempre por lo que nos conviene, ¿Qué puede el deber con el amor de una mujer? y ¿qué puede el honor con la sensación de un hijo recién nacido en los brazos, o la sonrisa de un amigo?-

La unicornio solo inclino la vista a un lado aun concentrándose en la ira que tenia contra guerrero salvaje por irse una vez más.

-el señor actúa de forma extraña- continuo hablando el chaman -¿Qué podía hacer yo cuando los vientos me dijeron las noticias de mas allá del océano?- cambia su voz a una llena de rencor, no contra twilight, sino contra el recuerdo -¡La destrucción de mi tierra, la deshonra de mi casa, la muerte de mi familia!, ¡DE LOS CIVILES INOCENTES!, pero, cuando supe que habían matado al hijo de mi hermano, ¡a su pobre hijo! ¡Y QUE SU DESENDIENTE ERA EL RESPONSABLE DEL CAOS Y LA DESTRUCCIÓN!- twilight solo lo mira con una mirada de intriga, con la boca entre abierta. A su vez el viejo solo calma su tono de vos para decir con tristeza -¿Qué podía hacer yo?, estaba desolado, viejo… y frágil….-

Twilight solo lo miraba con intriga y le pregunta: -¿quién eres?-

El lobo solo la ve a los ojos y mientras contesta, los ojos y boca de la unicornio cerebrito se abrían más y más –mi padre era Roger, el primero de su nombre, mi hermano Ricardo reino tras él cuando yo abdiqué para dedicarme a la iglesia, y fue precedido por su hijo Rodrigo, al que ustedes conocerán mejor como: …el padre de guerrero salvaje-

Twilight totalmente pálida, con dejos de haber visto un fantasma logra pronunciar: -¡eres Nataniel Díaz!-

A lo que el sacerdote solo contesto –solo doy gracias al señor por permitirme entrenar y educar a quien redimiría mi, nuestro reino- pone una pata en el hombro de la perpleja pony –no te pediré que dejes de odiar a William, solo te pido que comprendas que cuando se hace lo correcto para los demás, los que están alrededor de uno no reciben esa bondad, porque: el que vive para uno mismo, sirve a los que están a su alrededor. Pero el que vive para Dios, sirve a todos los demás- suelta a la unicornio –él decidió vivir para Dios- le da la espalda caminando a la salida –al igual que yo-

La perpleja unicornio se queda mirando al frente con la misma expresión perpleja –tenias todo cuanto cualquiera pudiera haber querido ¿Por qué renunciaste?-

El lobo se detiene al oírla –porque el auto sacrificio por el bien ajeno, y sobre todo, para ir donde te llama Dios es doloroso… pero satisfactorio- termina con una pequeña sonrisa y sigue caminando.


perdon por la demora... y creo demorarme aun mas por estas hasta el cuello con el estudio.