Ya saben que naruto no me pertenece, tristemente…


Capítulo 2.

Los días pasaban increíblemente rápido, el sol salía y se ponía en lo que era un ciclo sin fin llenando con su luz a todos por igual. El clima de hoy era especialmente cálido en comparación con otras veces permitiendo así que fuese posible el disfrutar el aire libre dando un paseo por la plazoleta de Villa Helada donde actualmente la pelirrosa se encontraba dando un paseo.

Sakura miró a su alrededor ; a pesar de ser un pueblo pequeño poseía una gran belleza en gran parte proporcionada por la zona geográfica en el que se encontraba. Al hallarse en una de las zonas más alejadas de la capital y de la aldea de la neblina, estaba habitaba por civiles siendo un lugar rico para el comercio y el intercambio.

Con ambas manos rodeando las más pequeñas de Ryuu y Yuuki, pasaron por un lado de los locales de dango y demás ferias de comida que rodeaban a la plaza. Observó que a pesar de estar en mitad de la primavera aún una pequeña escarcha de nieve cubría los enormes sauces y robles a su alrededor dándole así el nombre a la villa. Y vagamente recordó que próximamente seria la temporada de inicio de las festividades por lo que tenía sentido que todos a su alrededor estuviesen agitados. La voz de Ryuu la hizo salir de su ensimismamiento.

"kaa-san apúrate sino el parque va a estar lleno"

"eso está bien, así podrían jugar con otros niños"

La mirada de horror que ambos le dedicaron fue suficiente para hacerla carcajearse.

"no me da risa mami" refunfuño Yuuki haciendo un puchero y cruzándose de brazos.

Ryuu la jaloneó " kaa-san por favor más rápido". Sakura sabía que no podía ganarle a esa mirada de cachorro perdido por lo que dejó de reírse y retomó el camino hacia el parque y remolcando a ambos niños. A pesar de que en la aldea no habían tantos niños todos salían a la misma hora llenando todos los juegos.

Para este momento Sakura estaba siendo arrastrada por los dos quienes eran mas fuertes que el promedio, algo sin dudas gracias a ella y su súper fuerza como a Naruto le gustaba llamarle. Y nunca dejaba de ser divertido ver las expresiones de shock en las demás personas cuando se daban cuenta de lo fuerte que unos niños tan pequeños podían golpear.

Inclinó la cabeza en señal de respeto a una pareja de ancianos quienes alimentaban a las palomas desde uno de los banquitos bajo los árboles, mientras que a su derecha varias parejas se entretenían jugando shogi- sonrió al pensar en Shikamaru-. Finalmente bajaron un par de escalones deteniéndose abruptamente la pelirrosa se agachó dedicándole una mirada seria a ambos niños.

"Chicos ya saben de lo que hemos hablado" pasó de los ojos esmeraldas de Ryuu a los dispares de Yuuki.

" Hai kaa-san" respondieron al unísono.

Vio que estaban siendo completamente serios por los que le dijo

"Esta bien pueden irse"

Mientras se acomodaba la roja bufanda los observo correr hacia los columpios riendo por ver quien llegaba más alto. No era necesario mucho esfuerzo para sacar la competitividad de ambos. Retrocedió y tomó asiento en la pequeña banca de madera, vigilando todo a su alrededor desde el par de niños rubios jugando en el sube y baja mientras otros corrían al tobogán.

El viento sopló trayendo el –ahora- cabello marrón de Sakura a su rostro quien con un suave movimiento de su mano lo llevó hacia atrás, su atenta mirada nunca dejaba a sus niños. Sabía que sus bebés conocían las reglas, nada de chakra ni de mostrar alguna habilidad ninja como caminar sobre el agua y los árboles y demás cosas que podían hacer. Ambos eran conscientes de la importancia de mantenerse encubiertos como como Kakashi y ella les habían explicado tiempo atrás; sin embargo eran niños por lo que nunca estaba de más vigilar que ambos no se emocionasen y el instinto patease liberando chakra.

Especialmente en una villa que no tolera a los shinobi y kekkei genkai que pudiesen traer consigo.

Sakura podía cerrar los ojos y recordar la trágica vida de Haku, el contarles como su padre mató a su madre e intentó matarlo a él apenas siendo un niño durante la época de la purga de los límites sanguíneos cuando todo esto era conocido como la Neblina sangrienta. Su corazón se aceleró; a pesar de que la actual Mizukage posee dos kekkei genkai en los lugares más alejados como este seguían siendo tabú.

Por lo que no hablaba de ellos a la ligera. Y aún si los aldeanos se mostrasen amables; no dudaba que si se enteraban de las habilidades de sus hijos con el sharingan serían capaces de matarlos a sangre fría. Otros sencillamente querrían arrebatárselos.

Apretó los puños ante esto, no tendría piedad hacia la primera persona que lo intentase los terminaría allí mismo. Sus bebes nunca conocerían ese tipo de horror.

Los vió tranquilamente desde la banca hasta que minutos después sintió los vellos de su nuca levantarse en la universal sensación de ser observado. Expandió su chakra y supo que era una civil, una a la que conocía personalmente siendo Megumi la instructora de ballet de Yuuki-chan.

" Akemi-san"

" Hola a ti también" respondió la pelirrosa mientras le dejaba un lugar en el que la joven mujer pudiese sentarse.

" que te trae por aquí?" interrogó Sakura con una pícara mirada " tal vez el hecho de que Kenji se encuentre por estos mismos lares?". La reacción de Megumi fue la esperada, su rostro se tornó de un completo escarlata que rivalizaba con su fogoso cabello.

" N- no, no es eso" le salió con un gritito débil.

Ante la mirada impertérrita de "Akemi- san" pareció resignarse hundiendo los hombros "bueno, tal vez" la mirada de Sakura no vaciló " está bien si, si. Feliz?"

"mucho"

La pelirrosa vio divertida como Megumi intentaba recomponerse. No podía entender cómo era posible que ni ella ni Kenji admitiesen que estaban perdidamente enamorados cuando para todos los demás era tan claro como el cristal. Rodó los ojos ante esa tontería.

" de hecho Akemi-san quiero hablarte de miyuuki"

Inmediatamente la pelirrosa se tensó haciendo que el aire se volviese hostil y no dudaba del brillo peligroso de sus ojos que sin duda alguna Megumi estaba viendo por el repentino temblor de su cuerpo y la forma en la que movía las manos en un gesto pacificador.

" no es nada malo, al contrario es sobre la habilidad natural que posee su hija hacia el baile"

Sakura se relajó instantáneamente recostando de nuevo su espalda en el banco, no tenía ni idea de cuando cambió de postura. Ofreció una sonrisa de disculpa a la instructora quien pareció complacida. La pelirrosa o ahora morena siempre se reprendía por actuar de forma tan hostil hacia cualquiera que amenazase a sus hijos, pero era algo innato en ella y dudaba que algún día esto cambiara.

" que cosa con Yuuki-chan?"

" Oh" comenzó " hablaba de la gran destreza de su hija para contorsionar su cuerpo en las posturas más complejas. He tenido alumnas con mayor experiencia que no pueden hacer lo mismo"

Sakura asintió sin dejar de mirar a los niños trepando un árbol.

" en algunos meses las festividades llegaran a la villa y quería preguntarte si me permitirías prepararla para que protagonice alguno de los bailes sin dudas un gran espectáculo"

La pelirrosa hizo una mueca " no estoy segura de exponerla ante tantos, que tal si se pone nerviosa y comete un error ; ya sabes cómo son los niños"

" claro, seguro- concedió comprensiva Megumi –yo tampoco quiero eso, pero si la viesen bailar sería un completo espectáculo"

" lo pensaré" sonrió.

"bien eso es lo que quería decirte, debo ir a prepararme" lo último lo dijo tartamudeando un poco y por el ligero enrojecimiento de sus mejillas era seguro que tenía que ver con Kenji y una cita. Rápidamente la mujer se levanto despidiéndose con una mano y desapareciendo de la vista de la ex kunoichi.

Sakura exhaló el suspiro que estaba conteniendo.

Sabia que Megumi no pretendía daño alguno con Yuuki bailando para el festival. Ella misma la había visto practicando en casa y reconocía que era algo hermoso de ver, especialmente los saltos, cabriolas y frappés. Entrenaba religiosamente varias horas al día ya fuese en la sala de estar o al aire libre- lo que su muñeca prefería-hasta que lograba dominar la técnica en cuestión y convirtiéndola en parte de ella , demostrando ser una prodigio del ballet.

Volvió a pasar una de sus manos por su cabello; el dia estaba muy ventoso.

No le sorprendía que su hija fuese tan buena en el ballet. Ella misma siempre ha sido muy flexible, y el entrenamiento con shishou la obligó a ser más agíl o a ser eternamente golpeada por sus puños, libros, botellas de sake – vacías – por lo que estaba en su naturaleza esa destreza. Pero aunque nunca lo admitía en voz alta gran parte de su habilidad en bruto era un regalo de su padre.

Lo recordaba practicando sus katas de forma tan fluida, como el agua corriendo libremente y la primera vez sentir celos de lo buena que era. Meneó la cabeza, no era bueno recordar el pasado siempre le traía demasiados recuerdos, demasiado dolor. Lo correcto- así le doliese- era prohibir que Yuuki bailase; lo que muchas personas verían seria una niña excelente en la danza pero otros se darían cuenta de que esos movimientos no eran tan inocentes, mirarían mas allá y descubrirían que poseían una naturaleza más shinobi. Una cosa llevaría a la otra y su secreto sería descubierto.

Y sin embargo aunque nunca paseasen ninjas por aquí nunca los pondría en riesgo.

" no pienses en eso, piensas en cosas positivas"

Empezó a acomodar los pliegues de su falda de piel pero en estos silencios no podía evitar pensar en Konoha. Asi que su mente divagó hacia naruto ¿ que estaría haciendo el rubio? , lo más racional sería pensar en competir con Sasuke mientras ambos trataban- sin éxito- de evitar que Sai dijese algo inapropiado y a su sensei siendo perezoso mientras colgaba de un árbol leyendo porno- romance como siempre defendía a ese endemoniado libro. Sintió una punzada en el pecho ansiaba tanto regresar que a veces soñaba con la aldea y últimamente sus sueños sólo giraban en torno a esa idea, casi como si algo le dijese que tenia que regresar.

"mami mira lo que encontré" Ryuu habló emocionado lo que la sacó de su estupor.

"wow una ardilla ¿ Ryuu-chan de donde la sacaste?"

"de ese tronco- señaló con el índice – ahora es mía" apuntó con orgullo.

" es muy bonita cariño, pero no puedes simplemente llevartela porque quieras"

Lo vió fruncir su carita sin comprender. " pero por qué no?"

Sakura se inclinó hacia el poniendo sus manos en sus pequeños hombros " no es correcto tomar lo que deseas cuando quieras" el niño asintió pero sabia que todavía no la entendía por lo que decidió hacer un ejemplo.

" veamos cariño- lo hizo girar la cabeza hacia donde su hermana hacía piruetas- " quieres a tu hermana cierto?"

Ryuu asintió furiosamente.

"bien – movió una mano al aire-" que tal si algún desconocido quisiera llevársela porque quiera al igual que tú y esa ardilla? Sin importarle que ella tenga una familia que la ama. Lo miró seriamente esperando una respuesta.

Horror se manifestó en sus ojos, pero luego cambiaron a ira a partes iguales " no me gusta kaa-san – negó con la cabeza haciendo que su largo cabello se moviese con él- no los dejaría llevarse a imouto". Dijo solemnemente.

Una suave sonrisa se manifestó en Sakura , mientras con un dedo rozaba la mejilla de Ryuu " lo sé cariño, yo nunca lo permitiré, pero ahora si me entiendes"

" hai mami". " la llevaré de regreso al tronco". Empezó a separarse de ella pero lo detuvo.

"trae a tu hermana ya es hora de irnos, debemos hacer las compras"

"esta bien" corrió lejos.

Si, debían hacer las compras. Si sus cálculos no se equivocaban su sensei llegaría pronto de visita esta semana y extrañamente era puntual en esto, lo que la irritaba muchísimo. En sus días de genin habían perdido horas de su vida esperando por el. Se puso de pie sus hijos venían tomados de las manos lo que anunciaba el momento de continuar con el día.


Itachi odiaba Iwagakure.

No, eso era incorrecto. Odiar es una palabra demasiado fuerte, demasiado definitiva. Despreciar es la palabra correcta. No sabía por qué pero incluso de niño había sentido una animadversión por este país. Tendía a achacárselo al clima – completamente opuesto a Konoha – absolutamente árido y estéril, y donde no había mucho que observar a menos que estuvieses en una de las grandes aldeas donde podías disfrutar de la arquitectura del lugar u observar sus estrambóticas costumbres en los meses de verano.

Pero casi nunca estaban allí.

Lo cierto es que se encontraba en este país , al aire libre y con nada mas a su alrededor que rocas; ya fuesen diminutas –que podía patear con el pie- o tan grandes que diseñaban por completo el paisaje dándoles la mas curiosas formas. Recordó que Genma años atrás les dio nombres a todas ellas.

Actualmente se encontraba bajo la sombra de la que el moreno shinobi denominó como la pechugona. La primera vez que lo escuchó y siendo tan joven se había horrorizado al escucharlo, mientras que su primo Shisui reia libremente. Nunca lo admitiría en voz alta pero ciertamente las rocas se unieron de tal forma que parecían los senos de una mujer extremadamente dotada.

Bajó la mirada después de escanear sus alrededores con el sharingan, no había nada en kilómetros nada de vegetación, ni animales con la excepción de aves rapaces autóctonas en el cielo y los reptiles que moraban bajo la tierra protegidas del abrasador calor; por lo que sería imposible que alguien lo sorprendiese con la guardia baja, lo que nunca le ha pasado- pero siempre hay una primera vez para todo dijo en voz alta para sí mismo

La arrogancia siempre es la caída de los shinobis sin importar lo poderosos que fuesen.

Se pasó una mano por los ojos desactivando su sharingan. El insoportable ardor siempre presente cuando utilizaba su dojutsu hoy no era la excepción. Periódicamente la quinta lo obligaba a ir al hospital para así aliviar algo de la tensión en el nervio óptico aliviándolo profundamente a la vez que lo llenaba una sensación de malestar. No por el chakra médico, no, este era suave y relajante; sólo que le recordaba a Sakura y que ella era la única a la que le permitía acercarse a sus ojos. Ningún Uchiha permitía tal intrusión a su herramienta más poderosa por lo que muchos terminaban perdiendo la vista.

No los culpaba. La primera vez que Sakura le sugirió examinar sus ojos – siendo simplemente la compañera de equipo de su otouto- se quedó sin palabras. El silencio se hizo tan incómodo que la pobre Sakura empezó a tartamudear una larga disculpa mientras huía velozmente por la puerta de la sala de examinación.

Horas más tarde después de haber analizado la situación desde todos los ángulos llegó a la conclusión de que seria algo irracional negarse; además esta es Sakura a quien conocía desde los días de la academia con su otouto y quien siempre era gentil con él , por lo que la buscó para disculparse por su conducta anterior.

Al principio fue incomodo el estar sentado por horas sin hacer nada mientras Sakura estaba de pie inclinada sobre el examinándolo con su chakra y haciendo anotaciones sin decir palabra alguna. Al principio catalogó su silencio como necesario para concentrarse; pero al pasar el tiempo notó que el verdadero motivo era que el la intimidaba – algo que hacía con todos aún sin intención- .por lo que decidió ser el quien rompiese el silencio preguntándole por procedimientos médicos, para al pasar el tiempo seguir con otros tópicos. Personalmente la encontró muy interesante y sus opiniones siempre eran bienvenidas siendo la única otra persona con la que hablaba libremente – además de Shisui.

Al pasar los meses, esperaba con ansias por las sesiones encontrándolas como una via de escape ante las responsabilidades del clan y sus mangoneos; y luego empezó a notar cosas que antes pasaba por alto como que Sakura prefería usar un ligero perfume a canela o vainilla en vez de fragancias más florales, el hecho de que le gustaba usar su cabello al aire y que en distintas luces podía ver cabellos completamente rojos y en otras mechones tan rubios que parecían brillar blanco. Al principio lo desechó todo diciéndose que la conocía tanto por la cantidad de tiempo que pasaban juntos era el causante de saber todo sobre ella hasta que Shisui burlonamente lo hizo ver la luz y admitir que estaba enamorado de ella.

En sus últimas sesiones la pelirrosa se sentaba en su regazo mientras lo curaba y el la sostenía por la dulce curva de su cintura sonriendo gentilmente todo el tiempo.

Exhalo el aliento, era por eso que no le gustaba que curasen sus ojos aun si era Tsunade. Sentía que de una forma engeñaba a la pelirrosa. todo entre ellos había sido tan íntimo que no quería compartirlo con alguien más. Incluso la Hokage.

Sin su sharingan activado el picor en su cuello le alertó de la presencia de alguien más. Reactivando su dojutsu notó las firmas de chakra de Genma y su primo Shisui; se quedó sentado esperándolos.

Había un grupo de ninjas renegados que últimamente estaban llamando demasiado la atención por lo que debían ser eliminados sin rastro alguno. Pero primero debían corroborar cuanta información poseían por lo que envió a Genma y a Shisui por un pequeño reconocimiento. El primero en llegar fue su primo, y a pesar de que Genma y el compartían la misma estatura la máscara Anbu con ese raro delineado en los ojos y que corrian hacia sus mejillas lo delataba. La máscara de Shiranui era en forma de oso, mucho mas sutil.

"capitán"

" que consiguieron?"

" es un grupo pequeño- empezó Genma – " solo diez son shinobi, el resto simples civiles, una basura pero civiles"

"sip" asintió su primo.

" entre los ninja solamente dos son rango s y no estoy completamente seguro de que lo sean ; el resto son rango a pero no debemos subestimarlos". Genma se sentó a su lado poniendo a un lado su máscara Anbu y dejando ver sus ojos marrones, lo vio buscar en su bolsa una botella de agua mientras con la otra se quitaba el sudor de la frente.

" capitán no sabia que te gustaba esta vista" dijo mientras alzaba la mirada "asi que en el fondo eres uno de nosotros" hizo un gesto pícaro con las cejas." finalmente algo mejor que espiar a un grupo de pendejos; ay pechugona mi vida es tan dura"

Itachi no pudo evitar elevar la comisura de su boca. Es imposible que no te agradase Genma.

" algo más" siguió Shisui quien lo miraba a la vez que se quitaba su máscara para revelar unos ojos con un inusual delineado.

"el líder Shinji, además de vender secretos a cualquiera que le pagase proviene del país del rayo, mientras los otros son renegados de otras aldeas tanto grandes como pequeñas". Ahora el también se quitaba el sudor, como odio este clima pensó. " también parece trabajar para una organización más grande, desconocemos su nombre pero sin duda alguna es formidable si llegar al nivel de akatsuki. Pero está recibiendo una gran cantidad de dinero para encontrar algo"

Itachi elevo una ceja ante la palabra algo.

"no lo sabemos, pero es extremadamente importante- cruzó una pierna mientras se recostaba a un lado de la roca- " que quieres hacer?"

Ambos esperaban órdenes.

"primero"- respondió Itachi- "nos libraremos de este calor" Shisui sonrió salvajemente ante esto, "por lo que iremos a la aldea más cercana.

" el resto es simple, eliminaremos a todos excepto al líder de quien conseguiremos más información. Lo haremos rápido y será misión cumplida.

Shisui y Genma compartieron una rápida mirada, siempre terminaban las misiones lo mas rápido posible sin cometer errores para asi poder buscar a Sakura a quien todos echaban de menos.

Genma se puso de pie violentamente estirando sus brazos en el proceso. La ausencia del senbon en su boca lo hacía sentir desnudo de alguna manera. Debía evitar a toda costa el incómodo silencio en el que todo se sumergía cuando la pelirrosa era nombrada el aire incluso se volvía pesado. Por lo que hizo gala de su humor.

"mmmm sabes lo que veo cuando cierro mis ojos shishui?" éste solo elevo una ceja mientras Itachi se hacia el desentendido.

"un par de medias panty que cubren hermosas piernas, mientras un ligeramente ajustado uniforme cubre dicho cuerpo y todo coronado por uno de esos sombreritos de enfermera"

Asintió con suficiencia. " eso es lo que me espera cuando regresemos"

" y a mí que Genma" replico Shisui con un tono indiferente.

" esto me pasa por ser generoso, lo curioso es que ella tiene una amiga totalmente caliente que suspira por alguien más" su dedo en el aire moviéndose al azar hasta que se detuvo en el ninja del cuerpo parpadeante quien abrió mucho los ojos.

"dime" exigió ansiosamente.

" perdón, pero estamos en una misión; ya sabes cómo van las cosas" sonrió burlonamente.

" venga hombre no puedes quedarte callado después de soltar una bomba asi, al menos dime como es y quiero algo más que caliente, tal vez la inicial de su nombre?"

Señalo a Itachi " el taichou podría molestarse" cerro los ojos con expresión solemne lo que hizo que ambos lo mirasen con incredulidad. Genma y la palabra serio no se encontraban en el mismo libro.

Itachi se levantó desempolvando sus pantalones mientras en el fondo se escuchaba a su primo tratar de comprar a Genma por el nombre de la mujer, algo que nunca obtendría; si el shinobi no quería hablar nada en el mundo lo forzaría, muchos habían fallado en esto. Miró al cielo el ocaso se asomaba a lo lejos lo que era un buen momento para partir así nadie sabría de su llegada.

"debemos avanzar. Llegaremos al pueblo en media hora" y partió.

Inmediatamente ambos detuvieron la falsa pelea colocándose sus mascaras Anbu y siguiendo a Itachi. De vez en cuando un quejido de Shisui rompía el silencio.


Descuidadamente paso una mano enguantada por su alborotado cabello.

Kakashi llevaba en el camino varios días. A pesar de que quería llegar rápido a kirigakure no podía permitirse el levantar sospecha alguna de por qué el gran copi-ninja visitaba periódicamente otro país; eso solo le causaría problemas a la pelirrosa por lo que era necesario ser extra precavido al venir aquí.

No tenía un problema con ello.

A Kakashi le encantaba viajar, que ninja no lo hacía? Venía con el trabajo y si no estabas dispuesto a ensuciarte y vivir a la intemperie por varios días no estas hecho para el trabajo. Es así de simple. Además le gustaba este país, ya no eran los tiempos de la neblina sangrienta por lo que no existía peligro alguno en viajar solo.

La quinta mantenía una buena relación con la actual mizukage y continuamente formaban nuevos acuerdos que iban desde tratados de comercio hasta ayuda en caso de ser necesario. Sin duda este país poseía una ventaja respecto a la parte naviera que nunca había sido superada. Sin embargo no era como la relación entre Konoha y Suna que existía desde los exámenes chunnin en el que Orochimaru atacó.

Aumentó el paso, ya estaba tan cerca. Podía distinguir los típicos olores de este país, el olor a humedad, a tierra mojada, la fragancia de las flores silvestres especialmente las camelias que predominan en la zona por ser más frio aquí. Tamborileó sus dedos quería a su icha icha y poder leer libremente por el camino, pero esa era su firma, cabello gris, un solo ojo visible y el libro; Hatake Kakashi en todo su esplendor.

Suspiró, finalmente vería la aldea.

Lo que se traducía en una cama caliente. Que le gustaba el frío pero no para tanto, aunque él fue el que le sugirió a Sakura por este lugar. Lo vio por primera vez cuando era parte del equipo Minato y sus preocupaciones eran seguir las reglas al pie de la letra y evitar a Obito. Sacudió la cabeza no era momento para recordar el pasado; ya lo hacia lo suficiente en Konoha visitando el monumento y algunas veces frente al espejo cuando veía un ojo gris y otro sharingan.

Esta aldea era ideal por lo alejada que estaba de los caminos principales que eran zonas visitadas por shinobis y por ser completamente civil; lo que es perfecto para una joven mujer con dos hijos pequeños y sin un marido a su lado para protegerla. Por supuesto Sakura fue acogida con los brazos abiertos; entre los chismorreos del pueblo se hablaba de que " Akemi-san" fue engatusada y abandonada, la otra teoría es que su esposo es un mafioso.

Kakashi bufó ante semejante estupidez. La verdad era mucho mas impactante Uchiha Itachi es el padre de los niños, ya de por si un Uchiha es peligroso que sea el heredero lo triplicaba.

Su olfato le permitió saber que un grupo de personas se acercaban- una caravana- por lo que abandono el camino principal. Hasta el dia de hoy no había sido visto por los civiles y no pretendía cambiar eso. Espías estaban en todas partes eran como una plaga que no moría nunca; espías en si no eran peligrosos el problema era saber a quién informaban, la mayoría siempre eran personas que necesitaban el dinero para alimentar a su familia sin saber a quién destruirían en el proceso. Generalmente Orochimaru y akatsuki son los más prominentes para los que trabajaban pero hay otros.

Siendo uno de los más peligrosos Itachi.

Mientras los demás podían ser eliminados, encarcelados y atrapados esto no se aplica para el Uchiha que no entra en ninguna de las categorías. Al ser el padre de los niños estaba en su derecho y deber de buscarlos- lo que odiaba admitir- y una vez que descubriese el hueco en el que Sakura se escondía eso sería todo.

Ya no tendría a donde más huir.

La tierra entera no sería suficientemente grande para separarlos y nada era más mortal que en búsqueda de lo que más anhela y menos uno con las habilidades de Itachi.

Algunas veces lo asombraba la suerte de la pelirrosa para escapar del peligro, mas de cuatro años y no aparecía estaba "perdida". Pero la suerte es una ruleta que nunca se queda en el mismo sitio y kakashi tenía la sensación de que todo cambiaria.

Ascendió hacia la casa de Sakura que estaba ligeramente cuesta arriba, ya podía verla, y supo el instante en el que Sakura sintió su presencia. Divisó el jardín frontal de la pelirrosa lleno de flores silvestres y otra más delicadas- sin duda para recordar a la chica Yamanaka- esquivó juguetes, balones y falsas armas ninja que él les compró.

El sonido de pasos le anuncio que Ryuu y Yuuki se acercaban y rápido, las pisadas de Sakura mas pausados; puesto que nunca nadie visitaba a la pelirrosa era obvio quien estaba tras la puerta que se abrió con violencia para mostrar nada.

En estas situaciones su mas de metro ochenta no le ayudaba, así que se agachó para recibir el impacto de dos niños que golpeaban sorprendentemente fuerte.

"yo"

"Kaká- jiisan" gritaron al unísono.

Ambos olían a galletas y dulces y debajo de ello se encontraba su aroma natural junto con el olor de la ropa limpia.

"esperábamos por ti Kakashi- sensei"

La voz de su estudiante lo hizo separar la vista de los cachorros y observar a la pelirrosa con una sonrisa mientras se cruzaba de brazos.

"Sakura ha sido un tiempo"

"demasiado largo sensei, pero siempre regresas"

Se levantó llevándose consigo a los dos terrores que gritaron encantados. Con el pie cerró la puerta y siguió a Sakura a la cocina, de reojo observó que la sala de estar estaba patas arriba los muebles a los lados dejando un espacio en el centro y en extrañas posiciones.

Tomó asiento en la mesa mientras escuchaba el parloteo emocionado de Ryuu quien narraba con sumo detalle cómo iba su entrenamiento ninja con la espada- ninguna sorpresa al ver por primera vez el talento en bruto que ambos poseen, y ni hablar de la puntería- mientras Yuuki se entretenía trenzando su cabello; desde que la niña descubrió como hacerlo su cabello jamás volvió a ser el mismo.

La pelirrosa daba círculos por la cocina y alrededor de la mesa sirviendo los platos rebosantes con carne y cerdo a la parrilla, arroz, sashimi y encurtidos para desgracia de Yuuki quien hizo una mueca de asco al verlos para su diversión. Finalmente el té y los palillos fueron puestos en la mesa.

"chicos dejen al menos comer a Kakashi"

"pero kaa-san"

"nada de eso, a comer"

Ambos saltaron de su regazo a regañadientes pero se sentaron a ambos lados de él.

Empezaron a comer, como siempre todo delicioso, pero de nuevo Sakura siempre fue excelente en la cocina. Había preguntas en sus ojos pero estaba tan hambriento que no quería responderlas. Por lo que siguió comiendo fingiendo inocencia.

La sensación del viento en su cara era siempre incómoda para él. Su piel era más sensible allí. Y utilizaba la máscara más por hábito que por ocultar algo, lo que sus genins siempre imaginaron. Y a pesar de que no le importaba que viesen su rostro prefería irritarlos no mostrándoles su rostro, naruto era quien más se quejaba.

" así que sensei cómo va todo?"

"mmm ya sabes lo mismo de siempre"

La vio entrecerrar los ojos en un gesto muy felino ante su vaga respuesta por lo que agregó "últimamente he sido enviado a muchas misiones, hokage-sama ha estado explotándome"

Sakura se congeló ante la mención de su shishou y tomar nerviosamente su collar con la extraña roca. " como esta ella?"

"como se espera de un kage"

"traducción mucho estrés mucho mas sake"

"precisamente"

Aún tenía preguntas, y sabía que las respuestas le dolerían. Prefería no decir nada pero su ahora morena pupila quería saber más por lo que la complació- "preguntó por ti de nuevo, no lo hace a menudo pero no puede evitarlo eres la hija que nunca tuvo al igual que Shizune" de reojo vió el brillo astuto de Yuuki, la niña era más perspicaz que muchos adultos; Sakura también lo vio por lo que se dirigió a ellos

" chicos por qué no terminan el fuerte? Estoy seguro de que sensei estará muy impresionado al verlo listo"- señaló a la mesa- el y yo terminaremos aquí"

El copi ninja no pudo evitar sentir simpatía hacia ellos, si estuviese lejos de casa también querría saber de dónde venía pero no era asi como debían enterarse; y ni siquiera la mirada de cachorrito enseñada por pakkun funcionó en este caso. Bueno que no fuese dirigida a él porque siempre terminaba en la manada destrozando su apartamento. La pelirrosa no se doblegó y ambos suspiraron derrotados hacia la sala/fuerte.

La kunoichi respiró hondo " shishou pregunto otra vez?"

"sabes que nunca dejará de hacerlo, ella sólo quiere saber cuándo regresarás, lo que todos quieren" pausó un momento " lo que yo quiero"

Una parte de el se sentía culpable por presionarla así, pero alguien debía hacerlo y no importaba que Sakura parecía a punto de llorar; y conocía muy bien esa mirada la había visto varias veces cuando naruto se fue a entrenar con Jiraiya, o cuando sasuke se fue en esa misión encubierta con Orochimaru, bueno esa lo impresionó hasta a él quien ese momento no tenía ni idea de que era una asignación, todos pensaron que sasuke abandonó la aldea por poder y lo que en realidad hizo fue aprender a utilizar la marca de maldición, una que ya no poseía.

"yo….."

"revisé el registro ninja antes de salir y naruto sasuke y Sai están fuera. La misión es simple por lo que se que estarán buscándote"

"nunca pedí que lo hicieran" murmuró

" son tus compañeros de equipo, realmente pensaste que ellos alguna vez te abandonarían?"

Empezó a apilar todo furiosamente fingiendo ignorancia.

" cada vez que no estamos juntos en alguna misión ellos hacen lo mismo" siguió empujando.

"se que debo volver sensei"

" lo sabes Sakura? Le dedicó a misma mirada dura que funcionaba desde que era una genin " a veces pienso que pretendes no saberlo y que si no te presiono pasaran muchos años más"

" te pregunto es esto todavía por Itachi?"

Lo miró con rabia, algo con lo que podía lidiar " si no hubiese sido por el estaría en casa y no aquí – señalo con el brazo- escondiéndome como un ratón asustado" se detuvo violentamente " que es lo que insinúas Kakashi?"

" sé que al principio fue por él y eso lo comprendo, pero ahora estas aquí con tus hijos lejos del mundo entero. Se rascó la mejilla con cansancio " y no me des esa mira porque se que lo sabes, eres la mas brillante de las tres por lo que no concibo que pienses que itachi pueda quitártelos"

" de eso se trata no?"

Su pupila cerró los puños para evitar que temblasen y finalmente dijo lo que pensaba " se que es estúpido- su voz muy ronca- pero ellos son míos, se que tienen derecho a ver a su padre pero, ellos son míos no quiero compartirlos; no quiero que quieran a alguien más. Es egoísta lo sé"

Kakashi suavizó la mirada y se levantó para poner una mano en la cabeza de la kunoichi "ellos no te amarán menos cuando conozcan a su padre, demonios ellos besan el piso por donde pasas, y necesitan a su padre aunque no lo sepan ya ha pasado suficiente tiempo."

Se separó de ella "piénsalo muy bien Sakura, debes decidir que es lo mejor para todos y a veces esas decisiones son las que mas odiamos, pero son las correctas". Ella asintió y se dispuso a lavar los platos, era en lo que él la ayudaba pero presintió que quería estar sola. "veré que los chicos no destruyan nada" ella le sonrió agradecida por lo que abandonó la cocina viendo antes de irse un dibujo de él con los ninken , en realidad eran muchos los dibujos de los perros lo que no ayudaría en el ego de pakkun.

Entró a la sala y demonios si Sakura tenía razón; esto del fuerte era muy impresionante grandes sabanas de colores lo cubrían todo formando un techo gracias a la disposición de los muebles, incluso tenían un mirador. El suelo no se veía debido a la gran cantidad de mantas, cobijas y cojines que lo cubrían todo y vio a Yuuki hacer los últimos arreglos utilizando el cintillo de orejas de perro que el les consiguió a ambos.

"que te parece jii-san"

"estoy sumamente impresionado" replicó lo que la hizo sonrosarse

"verdad que si? Ryuu venía tras él con las otras orejas y las espadas de práctica, mientras lanzaba otros juguetes. " hoy dormiremos aquí Kaká- jiisan, te gusta?"

Lo único que se le vino a la mente fue "no puedo esperar".


bueno espero que les guste. perdon por el retraso ^_^