Capitulo 3
Akemi-san o Sakura, era una mujer ocupada. Incluso si hacía a un lado el hecho de que ya no era una ninja médico, eso no quería decir que el instinto de ayudar a otros, sanarlos se hubiese extinto. Es por esto que trabajaba en la pequeña clínica de la aldea como una simple médico, sin mención alguna de grandes hazañas del pasado. Sin embargo no era suficiente; porque la poderosa sensación de utilizar su chakra en cirugías de alto riesgo, de fácilmente escanear con su chakra que era aquello que era dañino en el cuerpo humano o el curar un rasguño nunca llegaba. Ella extrañaba el utilizar libremente su habilidad, porque por mas hierbas curativas que utilizase para preparar remedios caseros u otras técnicas naturistas, sakura sabía que muchos de los problemas de estas personas serian resueltos con un chasquear de dedos.
En momentos como este, en su pequeña oficina / consultorio echaba de menos el aroma tan característico del hospital de Konoha, a desinfectantes, a limpio; el ver sus utensilios de trabajo, a las enfermeras pasando revista. Y cuando se atrevía a soñar despierta veía a sus compañeros de equipo cuando se sentaban esperando no tan pacientemente por ella para que los curase. Esas memorias incluían momentos en la aldea y otras en zonas boscosas del país del fuego acampando a la intemperie donde todo olía a verde y humedad, y el pasto era fresco y poco pisado por el hombre… sip, todo muy bonito pero cosa del pasado.
En el aquí y en el ahora se encontraba encerrada en su diminuto consultorio decorado con pequeños elefantes y jirafas sonrientes y bailarinas porque funcionaba tanto para niños como para adultos. Señoras y señores la tragedia de no tener un presupuesto.
Su actual paciente era un hombre en sus cincuenta año , con una melena canosa y con aire a su alrededor que denotaba que había pasado la mayoría de su vida cumpliendo trabajo pesado. Bajo de estatura pero ancho de hombros, vestía a la típica moda del país – muchos grises y azules- y calzaba botas de pescar. El hombre se dirigió allí por una molestia en su brazo derecho- el ser pescador lo obligaba a soltar las redes y sacarlas del agua religiosamente- y no podía permitirse el lujo de estar indispuesto. Después de realizar las preguntas de costumbre ¿Dónde duele? ¿Qué tan alto es el grado de dolor? Le pidió que alzase su brazo para medir que tanto podía rotarlo. Finalmente concluyo que se trataba de una lesión muscular. Tan facil de curar con chakra! Que casi sin pensarlo sus dedos picaron por invocarlo, sakura casi podía ver verde surgiendo de su palma y sanando el suave musculo.
No vayas ahí pensó.
No estaba ella sola, sus niños dependían de ella. Hace mucho que comprendió los sacrificios que hacen los padres por sus hijos sin importar que difícil fuesen.
"debes descansar y evitar a toda costa levantar mucho peso. Dale tiempo al musculo de sanar."
"realmente no tenho tiempo para unas vacaciones señorita. Por si no lo había notado" agrego después de una pausa en tono mordaz.
Sakura odiaba ese tono. Lo recibió mucho cuando era aprendiz de Tsunade-sama. Como si una niña no supiese mucho del mundo real, lo que era arduo trabajo; y todo porque era muy joven. Bah,,,,,
"lo sé. Pero si continua por ese camino, en un par de meses le será imposible realizar hasta la más común de las tareas" – no se sintió culpable de asustarlo un poquito, era por su bienestar.- "¿tal vez uno de sus hijos pueda colaborar con usted?
El hombre (Hiro) se asustó ante el oscuro diagnóstico, lo que la hizo sentirse culpable por un segundo. Pero mientras más rápido descansara mejor sería su recuperación.
"tengo varios hijos y uno de ellos podría ayudarme- se aclaró la garganta- pero no viven en la zona, sino en la próxima isla donde el turismo es mayor. Usted sabe, de eso se mantienen"- sakura asintió- "pero me darán una ayudita por unos días"
" esa es una excelente idea.- a sakura se le prendió un bombillo y alumbro brillante en su cabeza- "por qué su puede pedir ayuda no lo ha hecho?"
A Hiro se le pusieron las orejas rojas " es que no quería parecer una carga"
Eso la hizo sonreír amablemente. Por kami si no compartió alguna vez el sentimiento, una que solo las palabras de su shishou le ayudaron a superar.
Todos poseemos fortalezas y debilidades, algunos shinobi funcionan mejor al frente de las líneas enemigas, asi como otros se manejan mejor en las sombras. Naruto y Sasuke pertenecen al primer grupo tú también podrías. Sin embargo tus habilidades podrian ser mejor explotadas en otros campos. No debes ser idéntica a los chicos para ser una buena kunoichi
" sé que es difícil el aceptar ayuda Hiro, pero eso no le hace menos que cualquier otro. Además pronto las festividades del verano llegaran y una buena forma seria disfrutarlas junto con su esposa."
Puff, todo el fuego del hombre se desvaneció en segundos; asi que su esposa era el camino a la victoria. Ahh guardaría esa información por si acaso. Todos tenemos una debilidad. Le hablo de las danzas y de las nuevas atracciones que este año entrarían a la comunidad, lo que la llevo a recordar a Yuki-chan y su maestra de danza .¿ tan mala idea sería que participara? Despidió al hombre y llamo al siguiente, esta vez una joven mujer y dejo para más tarde la respuesta que buscaba.
" es extraño que no percibamos algo más"- miro a Shisui a través de las hendijas de la máscara Anbu- " si no estuviésemos seguros, pensaría que nos equivocamos de lugar".
" al igual que yo, y por el silencio de coyote el tampoco ve algo" –su primo estaba en lo cierto. Después de eliminar al pequeño grupo de bandidos e interrogar a su líder, quien cooperó bastante con los tres a pesar de haberse jactado de no quebrarse bajo presión, les comento sobre el objeto que buscaban.
Aparentemente se trataba de una piedra preciosa, una rodeada de mitos fabulosos desde como ofrece un poder sin igual a su portador, de cómo maldice a quien se atreve a usurparla, y hasta de la ciudad mágica a la que liberaría de las sombras. Bastante interesante, admitió para si mismo, pero solo una historia contada por ancianos. De lo que tenía la absoluta certeza era de su existencia, un shinobi buscaba dicha gema y estaba dispuesto a pagar una cuantiosa suma con tal de obtenerla; necesitaban el por qué y para que se requería tal objeto. La normativa era que todo aquello antiguo era peligroso y siempre iban de la mano.
Después de eliminar al objetivo y con lo que recopilaron de èl, se dirigieron al último sitio de encuentro entre Shinji y el shinobi renegado. El primero les aclaró que dudaba que fuese el líder, pero que estaba tan alto en la escala de poder, porque fue confiado con la tarea de recolectar la gema. Que era bueno manteniendo la boca cerrada. Pero no bueno con la ayuda porque éste cantó demasiado rápido pensó. La casucha estaba semi -destruida por la inclemencia del clima, no habían sillas o mesas y el papel de las paredes era de color arenoso y dañado en algunas partes. El estado actual de sitio de encuentro no era el problema, sino la total ausencia de chakra.
" es al contrario de lo que nos dijo Shinji"- habló Shisui " que pasa con el jutsu que el desconocido utilizó? Las técnicas siempre dejan un rastro, y aquí no hay ni el ínfimo zarcillo de poder"
Ambos se callaron mientras Genma registraba una de las habitaciones. La casa se localizaba dentro de una formación rocosa. Astuto y efectivo. E itachi dudaba que el shinobi sin nombre volviese aquí. Su primo registro en su mente y notò que dicho ninja utilizo un genjustsu de alto nivel que Shinji no pudo traspasar. Por lo que tampoco tenían un rostro.
"nada de nada, capitán- ese era Genma con su usual actitud despreocupada- "si estuvieron aquí fueron tan buenos como para no dejar rastro. Solo en una de las habitaciones pude sentir a uno de ellos y es el que ya no está entre nosotros"- Shiranui se detuvo en el centro y los miro sin señales de humor alguno " ¿es este tipo tan bueno? Porque me siento ligeramente de baja categoría"
"no eres el único"- murmuró Shisui.- " lo que no me explico es qué es lo que no vemos, shinobi no son perfectas máquinas de matar por más que lo intentemos; es imposible que no haya una pista aquí"
Sus dos compañeros estaban en lo cierto. La perfección era casi inexistente estamos hechos para cometer errores y fallas, para así poder mejorar. Desconocía de una técnica tan perfecta como para no dejar abertura alguna. También era preocupante en manos enemigas.
" y también hay algo peculiar en una de las habitaciones, síganme es la que no tiene ventanas."- inexistentes ruidos de pasos, los tres se dirigieron a dicha habitación. Era oscura y pequeña lo que le daba la idea de que anteriormente fue un depósito o pequeño almacén. Observo a su primo ver a través de las hendijas de su máscara Anbu con ojos afilados esperando algo. Los tres lo hacían, esta búsqueda se hacía cada vez más misteriosa.
"lo ven?" – al instante aquello a lo que Genma se refería hizo eco en su mente, era un sello en el suelo- "parece ser una invocación comadreja, en un patrón circular, pero este no es mi fuerte realmente"- la voz de Shisui era plana y decía la verdad, ninguno de los tres se especializaba en fuinjutsu. Jiraiya-sama y Tsunade-sama eran mejores en esta materia.
Los tres se pusieron de cuclillas rodeando el círculo, pocos kanjis eran visibles, pero no lucían comunes. Eran bastante arcanos, y parecían haber sido trazados con tiza. Lo primero que le vino a la cabeza fue una invocación, pero de que tipo?- " no parece ser animal"-argumentó- " quizás un objeto, pero por què dibujarlo en el suelo?.
"demasiado grande para llevar consigo, o muy importante para que cayese en manos peligrosas"- ayudó Shisui- "pero qué demonios es tan grande, y como es que no estaba en el mente de Shinji?"- la frustración en su vos era clara. Algo que los ojos de primo no viesen era impensable hasta ahora.
"lo cierto es que esta gema, está convirtiéndose en un dolor en el culo"- Genma asintió quedamente. Desde hacía tiempo Itachi no tenía una misión tan enigmática. Todas las líneas estaban borrosas y lo poco que veian no era alentador. Las metas de antaño de akatsuki, eran más fáciles de leer. Pero como era costumbre en el mundo, la caída de una organización shinobi abría el paso para una nueva. Y esta parecía alejarse de los motivos de la anterior.
"no hemos recolectado algo interesante y no hay migajas de pan que seguir, entonces cómo procedemos?- buena pregunta la de Genma. La única alternativa era volver a casa.
" la misión fue exitosa, los activos eliminados. Ya no es necesaria nuestra presencia en este lugar olvidado"- se puso de pie-"informaremos a la hokage de esta nueva información y veremos a donde nos lleva. Lo cierto es que estos individuos no pueden correr libremente por ahí, no permitiremos que la historia se repita".
" y como conseguiremos esas migajas?- el trio se quedó pensativo ante la pregunta de Genma. Tenía un punto. Pero lo pensaría más tarde.
Los tres abandonaron la habitación y rápidamente pasaron por la sala del derruido lugar. Era un largo camino a casa desde aquí, mejor que salieran ahora que el sol estaba poniéndose y la noche era fresca. Por el rabillo del ojo vio como la roca se quedaba atrás, era un perfecto lugar para ocultar un punto de encuentro o cualquier otra cosa; un lugar con el que uno no se cruzaría a menos que su existencia fuese conocida con anterioridad. Corrieron a paso Anbu, con ganas de ya estar en Konoha, si algo admitía de este lugar era que las puestas de sol eran hermosas y coloridas, aquí el sol tenía un color entre el rojo y el naranja. Como si pudiese decidirse. Delante de èl Shisui marcaba el paso y Genma cerraba la línea. ¿Cómo era que cuando los tres tenían una misión juntos Itachi terminaba como el líder? Él no lo sabía, los otros dos tenían una regla inexplícita de que Itachi debía liderarlos; incluso cuando los otros dos podían hacerlo tranquilamente.
Cuando apenas era nuevo en el escuadrón Anbu, el siguió a Hatake Kakashi, y recordaba esos días como más fáciles. Solamente tenía que seguir ordenes, algo que restarle al creciente número de responsabilidades que su clan puso en el. En aquellos días todo era más simple. Además liderar tenía un costo, la seguridad de todos aquellos bajo tu cuidado. Eso lo aprendió más tarde.
Siguieron corriendo, su primo no parecía querer detenerse y ellos dos tampoco. Eso era algo que a Shisui le gustaba, correr de noche. A Itachi nunca le molestó, y Genma tenía tanto tiempo con ellos que no le importaba por lo que siguieron en la carrera.
A ver hasta donde llegaban.
Era la hora del té aquí en la pequeña clínica. Dos de las enfermeras cuchicheaban sobre solteros disponibles y los posibles emparejamientos que el festival produciría. Una conversación que no le atraía, porque llevaba a las no-tan-sutiles indirectas sobre el padre de los mellizos. Hasta ahora las historias que ella escuchó entre susurros eran que, una, o el padre de sus niños murió en un terrible accidente, y dos, que la abandonó a su suerte. Ninguna le gustaba a sakura, pero eran mejores que la verdad.
Mientas esperaba sentada en una de las sillitas de afuera y bebiendo su dulce te verde, se sintió inesperadamente solitaria. A esta hora Yuki y Ryu solían flotar a su alrededor preguntándole por cualquier cosa que en ese momento capturase sus intereses. Hoy no era el caso, estaba con Kakashi-sensei en la casa jugando o rogando por historias de las aventuras que tuvo cuando era un genin. Y si algo tenía su sensei eran historias. Si las demás no le preguntaron dónde estaban los niños, ella no les facilitaría la respuesta; aquí todas estaban acostumbradas a sus rarezas y esta no era la primera vez que ocurría.
Pero cada vez que los dejaba lejos se sentía incompleta. Tantos años de tenerlos a un brazo de distancia, preocupada por no perderlos de vista o no ser capaz de alcanzarlos. Ellos dos eran una parte de ella que se encontraba en el exterior de su cuerpo, eran tangibles e infinitamente peligrosos para su salud mental. El que no estuviesen con ella hacia que sus manos picasen por tocarlos, acariciar sus cabellos y reír con ellos, lo que ella quería era…
"y esto si que es una sorpresa Akemi-san, usted sin sus perpetuas sombras"- la voz pertenecía a Naomi una de las enfermeras, la màs chismosa.
"están en casa, anoche se durmieron muy tarde y quise dejarlos descansando. Además la comida está preparada, no hay problema en eso"
"si, los niños son así"- sakura se preguntó qué diablos sabia ella cuando no tenía siquiera un hermano más joven al que cuidar, pero se quedó callada- " pero dejarlos solos ¿Qué tal si se meten en problemas o dejan la casa?"
"no, ellos son buenos niños- sonrió falsamente, odiaba a esta mujer, quien a veces se creía superior a ella por haber tenido a Ryu y Yuki a una edad sumamente joven, como si eso fuese motivo de vergüenza – "y volveré temprano, mientras ustedes despachan a los últimos pacientes". Eso le cayó como un balde de agua fría a Naomi, cuya sonrisa se borró de golpe. Se lo merecía por odiosa. Su shishou le guiñó un ojo desde su escritorio.
Finalmente la morena se quedó callada al no tener una respuesta a su insulto; y se quedó viendo a la vendedora del frente mientras acomodaba sus artesanías. Eran bonitas, talladas en madera de distintos tonos y barnizadas para que lucieran más delicadas. Ella tenía varias en su casa y eran baratas para el trabajo que tenía tallarlas; si estuviesen en la capital serian carísimas. Sakura le comentó una vez que debería comerciar con otras zonas pero, la mujer se negó. Ella tenía familia aquí y no quería dejarlos, por lo que su talento en el arte del tallado pasaba desapercibido para la mayoría. Una pena.
"este es una hermosa época para reunirse con la familia. Mis padres vendrán de visita y viajaremos a la capital, dicen que las carrozas son hermosas de ver. Seria excelente que usted también celebrara, pero nunca la he visto con algún otro que no sean los pequeños retoños.¿ De verdad esta tan sola?- por ahí atacó la víbora. Una pregunta justa porque desde que vino aquí años atrás, nunca algún otro familiar se presentó.
Decidió proceder con medias verdades- " mi familia falleció hace mucho tiempo. Solamente somos nosotros tres"- no pensó en Naruto, Sasuke, sai, Itachi y los demás; era doloroso para ella el admitir lo mucho que se había perdido en estos años.
"debe ser solitario"- y entrò de nuevo a la clínica.
Bueno, mierda. Ese round fue para ella. La vida aislada era solitaria, incluso con las esporádicas apariciones de su sensei, era como vivir en otro mundo. Se llevó la mano a su collar en un gesto de consuelo, eso fue lo que ella quiso. No había marcha atrás. Vivía en una tierra de sueños. Entro a su pequeña oficina y tomo su bolso, unas compras le quitarían los malos ánimos y alegrarían a la multitud que debía estar en la casa. Se fue de compras buscando dulces para perros, tomó muchos paquetes lo que hizo que la dependiente la mirase perpleja; se dirigió a otra sección de la tienda e hizo las compras regulares, dos niños a esa edad comen muchísimo cosa que ninguno creería si los viese ahora mismo.
Al pagar y dejar el lugar diviso que en la plaza un gran escenario estaba armándose. Estaba en las primeras etapas, pero se veía prometedor. Este año apostarían por lo grande al parecer. Ignoró a la gente a su alrededor, ajetreados, corriendo al mismo lugar, mientras ella caminaba muy lentamente. Estaba olvidando algo…. Miró a su izquierda y la librería está allí, era pequeña y muy atestada de antigüedades que solamente su dueño parecía apreciar, y ella también. Saludó al anciano con una inclinación de su cabeza y caminó por los estrechos pasillos, montañas de libros estaban en una pila en suelo y tenía que rodearlos, otros en un montón más alejados de la luz, y los que tenían suerte estaban en sus respectivos estantes.
Fue a la sección infantil y leyó varios títulos; no quería nada de historias tontas, a los chicos no le gustaban. La Historia de un caminante era acerca de un viajero pícaro y sus aventuras por el mundo conocido, lo tomó. Otro era de una gato parlanchín, ese lo descartó. Vio una colección de historia de las naciones con muchos dibujos ¿Por qué no?. Cuentos populares y fabulas maravillosas, era más grueso que los otros y tenía un aire más adulto, pero al hojearlo le gustó; hablaba de monstruos bajo puentes y criaturas de lugares perdidos, un poquito aterrador para algunos pero a sus bebés les encantaría. Caminó hasta la caja.
"¿Cómo le va hoy,?-sonrió-
"ya sabes niña estos días son un desastre para mi espalda. Hace rato un hombre quiso uno de los libros del fondo de la pila"- sakura hizo una mueca, Sora era un anciano entrado en sus setenta años, viudo y con una inmensa cantidad de nietos. Y el obligarlo a agacharse a escoger un libro era un pecado mortal.
"si necesita de algo puede pasar por la clínica, sabe? No hay problema alguno"- si por ella fuera lo curaría aquí mismo, de todo la aldea era en quien más confiaba en guardar su secreto. No lo hizo, eso también lo protegia a el de ser víctima de tortura o peor.
"no niña, tranquila que no pasa nada"- le quito los libros de la mano y ella le pagó agradecida. Ahora si abandono el camino principal y las distracciones que traía consigo. De vuelta a casa.
Al llegar allí, para su sorpresa fue recibida en silencio. Insólito, pero cierto. La sala estaba vacía, sin evidencia alguna del desastre de anoche. La cocina igual. Lo que dejaba una sola opción, el patio. Dejó las cosas en la mesa de la cocina y fue a buscarlos. Nada bueno salía del silencio si los chicos estaban involucrados, y cuando abrió la puerta que conectaba la casa con la parte de atrás, los vio corriendo junto con los ninken con esas cintillos de orejas que le costaba tanto quitarles. Kakashi estaba sentado a la sombra con icha-icha, ¿era uno nuevo? Jiraiya-Sama ya publicaría otro?
"llegas temprano"- su sensei nunca dejó de leer.
"mmmmm me tomé la tarde libre, ya sabes"- caminó hasta él y se sentó a su lado.
"conque tomándote libertades en el trabajo, me haces sentir orgulloso"- fingió con tono paternal.
"jaja, además todos están alterados por la inminentes festividades. Deberías ver la plaza, hay una tarima gigantesca"- estaba ventoso pero su cola de caballo impedía que su cabello fuese un desastre.-" es de lo único que hablan y desde que estoy aquí parece ser la más grande de todas"
"¿más que en Konoha?- su tono era calmado como siempre, lo que era un problema para todos porque nunca sabían si estaba interrogándolos. Eso fue una tortura para el equipo siete en sus días de genin, tratar de desenmascarar a su sensei, literal y figurativamente.
Trató de tomar la pregunta a la ligera "nah, nunca tan grande, pero la emoción se siente igual"- recordó la tarima- " la maestra de danza de Yuki me preguntó algo"- eso lo hizo quedarse muy quieto, casi conteniendo el aliento-"habrá coreografías y deseaba que Yuki estelarizase una. Dije no inmediatamente, pero crees que debería darle una oportunidad?"
Kakashi cerró su libro y lo puso a un lado en la hierba. No volteó hacia ella sino que se quedó viendo como Ryu y Yuki jugaban a las escondidas con los ninken. Como estaban en confianza el uso de chakra estaba permitido, algo que les encantaba porque podían trepar árboles y esconderse mejor. Su sensei estaba pensando, siempre lo hacía, pero ahora parecía concentrado. No un buen panorama.
"sería bueno"-elaboró- "el que socializaran más que entre ellos dos y tu como figura de autoridad. Hay una inmensa cantidad de cosas que no han visto, pero es mejor que ella no baile. No es seguro. Pero ¿Por qué preguntarme? Esa era una respuesta obvia, hay algo mas Sakura?
Sakura miro a Ryu escalar un árbol a gran velocidad, también era rápido caminando sobre el agua y bendecido con los mismos reflejos felinos de… su padre. Podía sentir su rostro calentarse por la mirada inquisitiva de su sensei, incomodándola. La verdad era que desde anoche y hoy en la mañana no podía dejar de pensar en la conversación que tuvieron, sobre como Konoha era su hogar y volviéndolo todo borroso; no se sentía como ella misma sino como si otra la hubiese suplantado. La voz de Naomi resonó en su cabeza debe ser solitario, la pura verdad sin medias tintas. Sin sus niños ella era nada, solo una joven mujer que vagaba sola. Carecía de propósito, eso descubrió. Y en estas últimas semanas la melancolía le llegaba por oleadas, una cada vez más violenta que la última. Por lo que se atrevió a preguntar:
"piensas que me desvanezco?"- todavía no lo miraba. Se quedaron en silencio.
"si"- se quedaron en silencio.
"yo también, desde hace mucho tiempo pero hoy me di cuenta de lo mucho que me he perdido a mí misma"- lo miró y sintió ganas de llorar- " en la tarde pensé en lo mucho que me gustaba sentir la adrenalina de utilizar chakra, las cirugías, el pensar en un diagnostico decisivo. Lo orgullosa que eso me hacía sentir. Después de eso solo vagué por ahí porque ni Yuki ni Ryu estaban allí para acompañarme, una de las enfermeras los llamó mis pequeñas sombras, pero era yo la que se sentía invisible sin ellos. Estoy vacía sin ellos y…"
" te has dado cuenta de lo que he intentado decirte desde hace años"- le tocó el cabello, su definitiva muestra de cariño para ella- "la distancia es buena hasta cierto punto, para sanar, y tu corazón ha cicatrizado pero necesita algo para llenarlo; algo más que los niños y lo que esta vida te ha forzado a ser"- le dio una mirada paternal - " empiezas a anhelar por algo diferente y las excusas ya dejan de funcionarte"
Lo miró con ojos anegados. ¿Qué fue lo primero que hizo al descubrir el compromiso de Itachi? Huir tan lejos como pudo, deprimirse, estar aterrada de criar no uno sino dos niños a una edad tan joven; pero el miedo se desvaneció y se convirtió en infinito amor. Amor por esos diminutos piececitos y manitas que la llamaban, y acompañado por un sentimiento de protección feroz, sin igual, nunca antes conocido por ella. Pero ahora el remolino que era su vida estaba calmándose y las aguas estaban calmas, lo que la obligaba a pensar, como ahora.
"todo está bien cuando no pienso, cuando me dejo llevar. Pero en los minutos de solitud todo vuelve a mí, o quizás siempre estuvo allí y no quise verlo. Días como hoy van haciéndose repetitivos y me asusta el imaginar que mi vida será así hasta mi muerte. Viviendo de recuerdos"- se limpió una lagrima con el dedo-" es como si necesitara un cambio de lugar"
"un cambio de lugar o volver a casa? Porque sakura esas son dos cosas diferentes"- Bull estaba descansando ignorando a los dos niños encima de èl, por kami que era un buen perro.
" la palabra casa significa mucho para mí- admitió en voz baja- y me asusta por igual ".
Su sensei esperó pacientemente a que elaborase esa respuesta. Como era usual, no la obligó a continuar si ella no estaba dispuesta a hacerlo. Ella respiró profundamente y dijo lo que pensaba.
"Konoha luce igual en mis recuerdos, sabes? Tú hablas de ella y es como si el tiempo no hubiese pasado, como si siguiera igual. Y yo caminé lejos de ella por tanto tiempo que no se siente igual; a veces pienso que ya no hay un lugar para mí, o que si regreso seré la misma de antes, esa chica soñadora con una fe ciega. No parezco encajar"- era la verdad. No podía volver a lo antes fue, pero a la vez tenía miedo de no ser lo que ellos esperaban que fuese. Sakura se sentía un fraude.
Kakashi la miro con ese ojo gris que a veces parecía tan oscuro y en otros momentos tan claro. Pocos shinobi podían ser tan perceptivos.- "las cosas fluyen constantemente Sakura, no eres la misma que hace más de cuatro años. No eres la misma de ayer. Sé que tienes miedo, pero hay muchos que encantados te ayudarían a superar cualquier tipo de duda que puedas albergar en ese terca cabeza tuya."- le limpió las lágrimas "y ya deja de llorar, porque no soy muy bueno en estas cosas"
"tus consejo son bastante acertados para una persona que no sabe darlos"-inspiró.- "¿Qué opción me queda?
"bueno, me iré en dos días. Depende de ti, si quieres venir conmigo o quedarte aquí. Te apoyare no importa qué, pero sabes lo que creo deberías hacer."- Kakashi se puso de pie- "te dejare para que lo pienses". Se quedó ahí sentada segura de que dos días serían muy poco para tomar una decisión. No, eso era incorrecto, como ninja medico tuvo su justa cantidad de momentos críticos y con un rango menor de tiempo; ella podía hacer esto, estaba en ella la habilidad pero se le había olvidado. Era como un músculo que no usó en mucho tiempo, y era cuestión de empezar a recordar. Si era tan sencillo ¿Por qué estaba tan asustada?
espero que les guste... tengo nueva inspiracion y decidi seguir con la historia. besos.
