Asesino

by Zoren97

Abres los ojos y lo primero que ves es la cortina blanca de tu cuarto meciéndose con un aire que te resulta horriblemente frío. Cierras los ojos, te das vuelta en la cama y te retuerces entre las sábanas. Miras la pared de tu cuarto y sabes que no quieres ir a ese infierno en vida.

Te levantas de la cama con mucho esfuerzo. Los golpes en todo tu cuerpo por parte de Craig se sienten muy mal, y al hacer muecas por el dolor se rompe tu labio de nuevo; que parecía estar cicatrizando, brotando sangre de él. Cierras la ventana y te diriges al baño con sangre en la boca, pensando en su sabor metálico y salado. Intentas no pensar en el dolor.

Te mojas la cara y enjuagas tu boca y labios, levantas la vista al espejo y... El moretón empeoró BASTANTE. Alarmado lo tapas de inmediato, como si fueras un niño pequeño que acaba de romper un plato. Rodea todo tu ojo y es de un color morado oscuro. Te ves realmente mal. Pones esa mirada de tristeza, pero reaccionas y vas por tu celular.

6:07 am.

Empieza el plan. Te quitas la ropa y te pones lo primero que encuentras. Jeans negros, converse, camisa abotonada verde de cuadros y encima un abrigo verde oscuro. Tomas tu mochila que estaba tirada en el suelo y sales lo más rápido que puedes de tu cuarto. Camino abajo en las escaleras piensas en tomar un café y salir de tu casa echando fuego. Tu mamá podría verte y enterarse de que te metiste en una pelea.

Eres afortunado de poder prepararte un termo lleno de delicioso café y salir de ahí cuanto antes, justo después de escuchar ruidos en el segundo piso.

-X-X-X-X-X-

—Hola.

Levantas la mirada. Él está ahí y te está viendo. Sobresaltado, miras a los lados teniendo tu respuesta al verlo reírse de ti. Efectivamente te habla a ti. Se acerca y se sienta en el mesabanco de enfrente, girándose para estar frente a frente.

Nervioso, y tratando de ser amistoso, haces el intento fallido de convidarle de tu bebida caliente. Él niega con la mano y vuelve a reír. Lo que creías que él pensaba de ti se vuelve realidad al oírlo hablar…

—Eres un maldito raro, ¿lo sabías?— Ríe y confirma tus sospechas— Así no vas a lograr hacer amigos, pendejo. Ven. Te ayudaré a hacer algunos. Quizá te cubran las espaldas el tiempo que estés aquí. Muévete, Tweky.

Sonríes como idiota al oír el apodo, al menos sientes que tienes algo parecido a un amigo. Se levanta y empieza a caminar sin esperarte, razonas que solo vino para sacarte del salón… Y al pensarlo más, deduces que vino a ayudarte exactamente a eso, a lograrte personas que te cubran las espaldas en tu estancia en la preparatoria, lo que significa que no estás tan a salvo como pensabas... Salen del salón. Por alguna rara razón llevas tu termo en las manos; mientras jugueteas con la tapa piensas en que Kenneth es… Siniestro y misterioso.

Un repentino jalón te alarma de nuevo y te hace voltear, encontrándote con la mirada de un Kenny serio. Tragas saliva. ¿Qué pasa?, te preguntas mentalmente.

—Despierta, Tweky, no es tiempo de soñar. Hay que movernos. Ya sabes porque lo digo. Este no es un lugar seguro…— Dice lo último susurrando, enfocándose más en el camino. Te apresuras en llevar el paso y no seguir distraído en tus pensamientos. Aun te tiene del brazo.

Después de un poco más de caminata llegan a un salón; cuando estas dentro te das cuenta de que no te fijaste en el nombre, pero tus pensamientos aun no tienen lugar, ya que reconoces inmediatamente esas tres caras que se fijan en Kenny y en ti.

Están hasta atrás y en la esquina del aula, el pelirrojo te ve molesto, el pelinegro ya ha desviado la mirada sin interés en ti y el chico gordo solo ríe a carcajadas. Kenny te sigue arrastrando del brazo, pero cuando se acercan lo suficiente te lanza contra los chicos. Apenas tienes suerte de reaccionar y agarrarte de un mesabanco para no chocar tan fuerte. ¿Por qué hizo eso?, te preguntas nuevamente haciendo muecas de dolor, te has golpeado en el brazo donde hay un moretón por la paliza de ayer.

—¡Oh, santa mierda!— El gordo sigue con sus carcajadas endemoniadas mientras te apunta. Crees que el escándalo que hace es exagerado y llama bastante la atención; algunos estudiantes que estaban alrededor han volteado y no paran de ver tu cara. —¡Joder, mira su puto moretón!

—Lo sé, pendejo, mira eso. Es más grande que tu culo— No sabes si Kenny te ha protegido del gordo o se ha unido a la burla, pero parece haber funcionado ya que él se ha callado. Al parecer no le hizo mucha gracia, pero a Kenny y a ti si, ya que ambos han soltado una risita.

—¿Te da mucha gracia?—Pregunta el molesto pelirrojo mientras se levanta del mesabanco y se acerca de forma hostil. Solo piensas en que va a golpearte por la forma en que se acerca.

—¡Hey, hey!— Kenny se pone delante de ti empujándote accidentalmente hacia atrás. —Tranquilo, Kyle. Ya tuvimos bastante de tus mamadas, ¿no te acuerdas? Cálmate o él que te va a romper la cara voy a ser yo y no Craig.

Miras por detrás de Kenny como el gordo ríe. Te parece un tipo bastante extraño… Te da muy mala espina; incluso más cuando se da cuenta de que lo observas y te para el dedo. Cuando el chico se va a sentar de nuevo, Kenny te toma de los hombros y ahora si hace una presentación más… adecuada.

—Él es Tweek, el tipo que se hizo viral en internet por la paliza de ayer— Ríe un poco con malicia y los chicos le siguen el rollo. Continúa rápidamente— Digámosle Tweky. Es amistoso, ¿verdad, Tweky?

Todos te dirigen la mirada, parecen entretenidos por como Kenny lleva las cosas. No dices nada por pena, más que encogerte entre las manos de Kenneth y sostener tu termo.

—Es un puto raro— Le susurra a los chicos sacándoles más carcajadas, pero lo oyes perfectamente. —Bueno, Tweky, ellos son, de izquierda a derecha, Cartman el hijo de puta, Kyle el maldito bipolar y Stan, mi querido chico emo. Bienvenido al… crew, supongo.

—No puedes meterlo al "crew", Kenny. Nos va a dar problemas.

—Y si, como puedes ver, aquí viene la bipolaridad de Kyle…

—¿Qué? ¿Qué demonios te pasa?

—Es decir, primero le salvas el culo a este chico, ¿y luego dices que nos va a dar problemas? ¡Jódete, Kyle! En primer lugar, tu eres el que debería estar cuidándolo, ¡no yo! ¿Y qué hago? Aquí estoy protegiéndole el culo más que nada, ¿sabes por qué? ¡Por tu maldita culpa! Ahora te callas y te haces responsable de lo que hiciste ayer. Tú fuiste quien se metió por él, y tu bien sabes que nosotros nos metimos por ti, porque sabíamos que Craig te iba a partir la cara junto a este tipo tan… pinche raro.

Kyle solo cerró la boca y se fue a sentar con el ceño fruncido. Cartman y Stan estaban callados, serios… Kenny estaba algo alterado, pero logró calmarse. Te sentías muy comprometido con la situación, de hecho habías pensado en hablar y pedir disculpas, decir que no sabías que hacer por lo que ellos habían hecho por ti, que tomarías la responsabilidad y tú solo verías como arreglártelas con Craig. Tenías miedo de decir eso porque no te sentías tan decidido en esas palabras tuyas, pero creías que era lo mejor. Abriste la boca solo para escuchar el timbre escolar. Se había acabado el receso. Kenny soltó un suspiro y con los ojos cerrados negaba con la cabeza mientras se tomaba de la frente.

—Ojala usen esas cabecitas llenas de mierda que tienen para pensar en algo, hoy alguien va a pagar por lo que pasó ayer con este mocoso— Te señaló mientras te agarraba del abrigo, luego, sin decir nada más se fueron juntos él y tú.

—¿A dónde vamos?— Preguntaste ya que habían salido del salón, aquel momento fue sofocante y raro. Jamás habías estado con unos chicos tan extraños y de aire hostil como esos.

—Te voy a dejar en tu salón. Ya te había dicho que es peligroso andar por aquí en los pasillos, y más si eres tú y aún más si vas solo— Tratabas de seguir el paso de Kenneth, pero iba muy apresurado, y que te mantuviera agarrado del abrigo de esa forma hacia las cosas difíciles.

Seguían la ruta a tu salón entre jaloneos y malas pisadas, cuando de pronto Kenneth se detuvo de golpe y dio la media vuelta. Ahora marchaban por donde habían venido antes, ibas a preguntar qué pasaba, pero preferiste voltear hacia atrás.

Craig Tucker.

Los había visto y claramente notaste que su rumbo cambio para ir detrás de ustedes. Fue un cruce de miradas entre ustedes dos bastante fugaz que demostraba su mirada filosa y hostil y tus ojos temblorosos y llenos de sorpresa. Kenny te tomó de la cabeza y te volteó hacia enfrente para que te concentraras en el camino. Muy dentro de ti empezaba a crecer una llama de pánico que cada vez incrementaba su tamaño.

—Craig vie…

—Ya lo sé, Tweky— Salieron al patio trasero, podías ver algunos árboles y la cerca alta. Imposible escapar de ahí… ¿Entonces porque habían salido? Era un paisaje bastante desolado.

Justo cuando la puerta que abrieron se cerró detrás suyo, Craig entró con violencia haciéndola estampar con fuerza; demostrando que les iba pisando los talones. Ambos voltearon y Kenny actuó primero al empujarte lejos de lo que sería una pelea; caíste de espaldas en la nieve y tu termo se te tiró encima. Te apresuraste en levantarte y hacerte para atrás hasta chocar tu espalda con la cerca. El termo quedo en la nieve vaciándose, pero no estabas para eso.

—Te estabas tardando— Decía Kenny mientras sonreía de forma irónica y se levantaba las mangas del suéter.

Craig seguía su apresurada caminada sin detenerse desde que llegó, iba a por ti en realidad. Kenny se dio cuenta a tiempo, y justo antes de que él te pusiera un dedo encima, tu amigo le soltó un puñetazo en la cara. Todo pasó enfrente de tus ojos.

—¡Tweek, vete de aquí, rápido!— Gritó, al instante recibió un puñetazo en la cara por parte de Craig. Ya habían empezado a pelear y tus piernas estaban pegadas a la nieve, estabas paralizado de miedo. —¡Tweek, muévete!— Un segundo intento por parte de Kenny. Suerte tuvo al poder tomarte del hombro y empujarte a la única entrada/salida del lugar.

Fuiste capaz de sentir el jalón que le daban a tu amigo para estamparlo contra la cerca, acto seguido, Craig lo sostenía del cuello y le proporcionaba tremenda paliza.

Aterrado, saliste corriendo del patio trasero y casi te caías por los pasillos dentro de la escuela. Doblaste en una vuelta y te ocultaste ahí lo más rápido que podías, pegado a la pared y con el corazón latiendo fuerte. Caíste sentado al suelo y sentiste tu cuerpo temblar. Aun llevado por la adrenalina te atreviste a asomar la cabeza. Lo único que veías era un pasillo largo y silencioso que daba a la puerta donde detrás estaban golpeando a Kenny.

Tu mente estaba inundándose de preguntas y acciones, pero no sabías si hacerlas. Querías correr al salón de los chicos y decirles que Kenny estaba en problemas, querías ir a tu salón y hacer como que no pasó nada, querías ir a casa y sentirte a salvo. Todo lo que querías hacer te detenía por una simple persona: Craig Tucker.

Después de un buen rato la puerta se abrió. Te quedaste quieto detrás de la pared, solo esperabas que no fuera Craig y que no te encontrara. Abrazaste tus rodillas y ocultaste tu cabeza para intentar calmarte. Los pasos iban hacia ti, unas pisadas lentas y resonantes que estabas seguro doblarían en donde tú estabas. De repente, oíste que los pasos cambiaron de dirección y el ruido de estos iba disminuyendo hasta ser nada. Lleno de temor, esperaste hasta el final para asomar la cabeza...

No había nadie en el largo pasillo. Te sentías extrañamente a salvo. Tu mente pensó en Kenneth y te levantaste de inmediato. Caminando con cautela llegaste hasta la puerta y saliste al patio trasero. Lo miraste, y la sangre regada en la nieve blanca también.