Capitulo 6

"¡Shizune!"

Los tacones de sus asistente hacían eco en el pasillo, actualmente se encontraba sola en su oficina si no contaba a los Anbu que la vigilaban perpetuamente. El papeleo parecía reproducirse de tal manera que en un futuro cercano realizaría una investigación sobre la multiplicación espontanea. Su escritorio ya no daba cabida para tantos pergaminos. La puerta se abrió.

"si Tsunade-sama"

"¿Cómo es posible que en una noche hayan el doble de papeles que tengo que revisar, sellar y despachar? Cuando me retire anoche solamente había la mitad"

Shizune se veía nerviosa, como siempre que le papeleo era traído a colación-"vera es que encontré esos escondidos en cajas viejas. No sé cómo llegaron ahí- ella los escondió- pero es importante que los revisemos. Itachi-san estaba muy interesado en saber si había algo acerca de lo que investiga"

El Uchiha y el asunto de la maldita gema. Llevaba días enterrado en el cuarto de archivos y había conseguido prácticamente nada digno de una misión. Estaba atorado. Sin embargo eso no justificaba que el deseo de estrangularlo se hubiese esfumado, por su culpa Shizune- quien era un sabueso con el papeleo- descubrió donde ocultaba parte de sus deberes cuando ninguno la veía. Eliminando al tarado de Jiraiya y sus Anbu, su secreto estaba a salvo.

Tontón estaba recostado tomando el sol en la ventana y ella quería unírsele, recordaba los días en los que no tenía que despertarse temprano con envidia. Ella nunca fue amante de las responsabilidades y fue un golpe bajo el de Jiraiya al ponerla en esta posición. Increíble pero ese sueño fue en su mayoría de Orochimaru, donde sea que esa serpiente estuviese escondido jugando con el sueño de la inmortalidad.

"también quería hablarle del hospital Tsunade-sama. Necesitamos un mayor número de médicos y las enfermeras han pedido varios permisos por maternidad. En resumen estamos cortos de personal"- Shizune se veía preocupada y Tsunade pensó que necesitaba salir más a menudo para sacarse ese estrés.

"siempre hemos estado cortos de personal médico. Es una de las ramas más difíciles del ninjutsu y poco atractiva para muchos, una lástima pero siempre ha sido así."

Se recostó contra su silla mientras Shizune se erizaba " pero si la medicina es una de las ramas más fascinantes en el campo del ninjutsu, debe haber una manera de hacerla atractiva a los ojos de las generaciones más jóvenes. Ya vera Tsunade-sama me encargare de eso así muera en el intento"- Shizune se alejó con paso decidido dejándola aturdida,

Apostaba que no era la única, sus Anbu debían estar bastante entretenidos. Era lo más interesante que pasaba en el día y no durarían en chismorrear de ello cuando salieran de su turno.

Tuvo la infantil urgencia de lanzar el escritorio por la ventana y observar como sus Anbu recolectaban cada papel, lo habría hecho si el Uchiha o los otros Uchihas y Hyuugas estuviesen guardándola pero ese no era su trabajo; por lo que se contuvo. Giro en su silla varias veces pensando en nada. ¿su abuelo habría hecho lo mismo? Querer estar en otro lugar y no tener responsabilidades?. no lo creía, gracias a la época en la que Hashirama nació el pensamiento de la paz y la tranquilidad en un lugar paradisiaco nunca debió estar presente.

Se puso de pie llevándose una botella de sake consigo y miro por la ventana, su sensibilidad al chakra le permitía alertarse de que sus guardias seguían sus movimientos desde las sombras. No le importo, se tomaría un descanso y probablemente hoy no durmiese bien pero más tarde terminaría con el maldito papeleo.

El sake le quemo la lengua, pero por los dioses que era una botella de las buenas. A pesar de todo era un buen día; Naruto no había gritado por ella y Jiraiya no estaba siendo un mirón malicioso, el único perdido era Kakashi quien estaba tardando demasiado en volver. Ella simplemente esperaría por los pedazos que el soltase acerca de sakura, era un tópico que no podía discutirse a la ligera y ella debía conformarse con lo que conseguía, pero era lo más seguro para todos. Golpearía a sakura por tardarse en volver después de darle un largo abrazo, era lo justo.


Tres días pasaron volando.

En unas horas más estarían en Konoha y sus nervios estaban de punta. Tenía la garganta seca y los pies de plomo, a su lado Kakashi no decía ni una palabra y los chicos notando su raro estado de ánimo dejaron de quejarse de la caminata y el calor y la seguían en un silencio absoluto, que solamente el trinar de los pájaros rompía. Se encontraron con varios shinobi, que inclinaron la cabeza por respeto a Kakashi pero que la miraron curiosamente, pertenecían a una generación más tardía a la de ella por lo que no la recordaban; se veían de dieciséis años o un poco más. Eso era bueno, no se imaginaba lidiando con una Ino o Kiba exigiendo información.

La enviarían directo al hospital y no le sumaria eso a su entrada ya dramática. Su felicidad llegó a su fin.

"tienes que estar bromeando"- gimoteó.

En las ramas de varios árboles, sombras se movían a velocidades demasiado rápidas para ser inocentes. Shinobi. La suerte se le acabo, compartió una mirada con Kakashi y apretó su agarre en Ryu no eran enemigos pero el instinto era fuerte en ella "Anbu"- murmuro su sensei.

El único consuelo era que el chakra de Itachi no estaba en la vecindad, sino probablemente saldría corriendo. Se pararon justo frente a ellos, eran cuatro. Dos unos centímetros más bajos que Kakashi, otro de su estatura y el ultimo muy alto; probablemente casi un metro noventa. Todos portaban mascaras delineadas de forma agresiva y producían la habitual sensación de incomodidad de la se aprovechaban. –"Hatake-san"- saludo quien suponía era el líder.- "Haruno-san"- la miro a ella a través de las hendijas.

"hola"- no tuvo la fuerza para decir más.

"si no hay algo que decir continuaremos nuestro camino"- Kakashi tenía un borde cortante que no usaba a la ligera, anunciando que su paciencia era poca. Sakura pensó que ellos se entendían, al fin y al cabo eran Anbu, quizás hayan trabajado juntos.

"solamente estamos dando una vuelta. Pero podemos escoltarlos si así lo desean. No es ningún inconveniente"- los otros tres mantenían el silencio pero sakura podía sentir sus ojos en ella y en los chicos. Viéndolos por el rabillo del ojo parecían incomodos por la atención.

Sus pobres bebes, y ni siquiera habían entrado a la aldea. También Yuki-chan estaba rascándose el brazo libre, demasiado chakra, potente y crudo, no era como el de esos chunin de antes. "por qué no?, cierto sakura? estamos en confianza"- su sensei reanudo la marcha con ella pegada a su lado y los Anbu muy cerca, incomodo era decir poco.

¿le irían con el chisme a Itachi? Eran cercanos a el? No quería que se enterase por terceros de su llegada pero tampoco quería decírselo ella, estar parada frente a él mirándolo a los ojos e imaginándose sus emociones al enterarse de Yuki y Ryu era espantoso. Estaría tan furioso, más allá del dolor habría una furia desmedida. Ryu-chan lo observaba todo con ojos alertas, no le gustaba sentirse encerrado y a su lado Yuki-chan parecía no comprender lo que su chakra le comunicaba; a diferencia de su hermano no disimulaba su desconfianza ante los hombres de negro.

Repentinamente quiso cambiar de dirección. No sabía por qué si el camino recto los llevaría de vuelta a casa y más a la izquierda el país de la lluvia y del rio se levantaban. Tan mal quería alejarse de su hogar? No. Pero la compulsión era fuerte y si se dejaba llevar sus pies caminarían solos hasta llegar lejos, se sentía como si no fuese ella la que marcaba el camino. Ignoro la sensación, tenía cosas más graves de las que preocuparse.

"bien chicos es hora de caminar. Estamos aquí"- ante ella se alzaban las altísimas murallas de Konoha, las dos puertas verdes abiertas de par en par dándole la bienvenida como una vieja amiga, sonrió un poco. Les tomo horas llegar aquí gracias al lento paso de los chicos, durante un rato los cargaron para apresurar la marcha y llegar aquí; si el escuadrón Anbu tenían un problema con ello no lo comentaron.

" al fin"- gritaron los dos y sakura podría haber jurado que uno de los Anbu, el de la máscara de topo, se sobresaltó un poco. Todos parecían perplejos por la muestra de emoción de los chicos. No hacía falta el decir quién era el padre, estaba en sus caritas, en cada rasgo; tal vez eso fuese lo extraño e Itachi jamás lo habría hecho.

Tomo a cada de la mano, tanto por su seguridad y porque la calmaba el tenerlos cerca y sentir su calor. – "kaa-chan es tan grande, no es como las otras aldeas y hay tantas cosas, y los edificios son tan altos… "

"no han visto nada chicos, recuerdan la montaña de las que le hable –ambos asintieron- se las mostrare más tarde. Ahora tenemos que ir con la hokage antes de que nos grite por tardar tanto"- Kakashi los pastoreo un poco para que se animaran y lentamente se acercaron a las puertas. Como si estos cuatro años no hubiesen pasado Izumo y Kotetsu estaban allí vigilando la entrada, se veían iguales e incluso conservaban el mismo peinado.

" oye Kakashi-san finalmente después de tantas semanas te vemos de nuevo en donde demonios estabas es…."- kotetsu pareció ahogarse en sus palabras al verla ahí de pie como si nada. Al bajar la mirada a los niños perdió todo el color en su rostro normalmente con un ligero bronceado.

"sakura!"

"sakura!"

"como va todo chicos?"- lamentable pero les pregunto eso.

Pareció que salieron de su estupor –"¡estás aquí de vuelta!. Como por arte de magia y con esos Anbu, que demonios está pasando?"

"dijo demonios"- le susurró Ryu a su hermana quien se burló. Sakura les envió una mirada asesina y ambos parecieron recordar su temperamento violento, tragaron saliva.

"chicos realmente no tengo tiempo para esto. Nos veremos o no"- como siempre Kakashi era sutil con las palabras.

Reanudaron la marcha, su grupo variopinto llamando demasiado la atención. Ver a un Anbu en Konoha caminado tan lento era raro; cuatro aún más, pero verlos a ellos con Hatake Kakashi y la desaparecida Haruno Sakura era un completo bombazo. Acelero el paso casi a arrastrando a los niños y al resto del grupo. La aldea se veía hermosa, tal como estaba en sus memorias; el sol en lo alto, pero ahora mismo quería llegar y esconderse con su shishou donde los murmullos no los alcanzaran.

Si, sakura se encargó de que por donde pasase se quedaran en silencio, uno incomodo; todos los civiles y los pocos shinobi que veía miraban su cabello rosa, sus ojos y su sello yin para comprobar que si, ésta era ella en todo su esplendor.

Apretó su agarre en los niños, si les molesto no lo mostraron, no les gustaban las miradas. Y continuaron caminando con la espalda recta y con su sensei a su lado, incluso la presencia de los Anbu impedía que muchos le hicieran las preguntas que tenían en la punta de la lengua, eso era reconfortante. Volteó para ver a Kakashi ligeramente distraído o tanto como él podía hacerlo ¿Qué estaba mirando? Frente a ellos estaba el problema.

"ya vamos a salir de este gentío?"

"si cariño. Subiremos esas escaleras que ven allá- apunto hacia arriba- y listo"

"más escaleras"

"más escaleras"

"relájense chicos, pakkun y la manada estarán alegres de verlos aquí en Konoha, y luego veremos bajo que puente van a dormir"

"¡sensei!"

"que"-parpadeo inocentemente.

" y ellos también vienen o se quedaran como estatuas kaa-san?"- sonrió divertida

"ese es su trabajo cariño"

"uno muy aburrido"- agrego Yuki.

"lo es"- acordó Kakashi.

"en toda mi vida de cuatro años jamás había caminado tanto. Debería haber un ascensor o guardias que nos carguen como en las historias del libro. O podemos decirles a ellos que hagan algo. ¿Ustedes pueden hablar?.

El Anbu conejo fue el que hablo en representación de los demás- "si podemos damita, pero eso no se encuentra en nuestras órdenes. Por lo que no lo haremos"

"pero si la hokage se los pide ustedes deben obedecer, eso es lo que dice kaka-jiisan. Y si yo le digo que me carguen ustedes lo harán así quieran o no ¿verdad?" –Ryu se carcajeo y Yuki sonrió maliciosamente. Los tenía en esa, y su shishou con tal de pasar un buen rato les ordenaría hacerlo.

Por el silencio de conejo él también lo sabía.

Sakura los miro con simpatía. No siempre era fácil lidiar con niños como ellos, que buscaban la forma de aprovecharse de cualquiera que se los permitiera. Dejando las escaleras atrás, volaron por la recepción y sus cientos de puertas, la que ellos buscaban estaba a mitad del pasillo. Al no ocultar su chakra pudo sentir las múltiples firmas que estaban junto a su shishou probablemente discutiendo las misiones que tomarían, casi esperó que terminara en violencia.

Tocó la puerta por educación, pero no necesitaba anunciarse; por como el chakra de Tsunade-sama saltó ya sabía de su inminente llegada. Respirò profundamente y entrò.

La recibió su shishou de pie tras su inmenso escritorio, olvido lo grande que era, frente a ella y dándoles la espalda a los nuevos visitantes estaban un muy crecido Konohamaru y su equipo genin; y siguiendo el ejemplo de Naruto estaba quejándose de lo simple de la misión asignada. Tsunade salió de su shock y gritó- "¡no me interesa lo que ustedes quieran esa es la misión que tendrán. Y ahora largo de mi oficina!"

"¡oiga vieja!"- mmm esto terminaría mal. Pero Moegi los arrastro lejos antes de que corriese la sangre. Sin embargo, se detuvo el tiempo suficiente para inclinarse ante sakura. Ebisu se alejó refunfuñando.

"ese mocoso voy a acabar con el uno de estos días".

"y ustedes cuatro los envié a revisar el perímetro.". – con un gesto de su mano Tsunade los despachó- "pero buen trabajo al venir aquí.

"hai Hokage-sama"- y desaparecieron dejando solamente el humo de la técnica de parpadeo.

"kaa-san por que no hicimos eso desde un principio? Subimos todas esas escaleras"- ambos parecían molestos por eso y vagamente escucho a Kakashi darles una explicación acerca de en qué áreas podían hacer gala de la técnica del parpadeo.

Ella no los escuchaba muy bien. Frente a ella su querida shishou y en cierto modo figura materna la miraba con los ojos muy abiertos. Se acercó tentativamente, Tsunade se veía igual que hace cuatro años, que hace treinta; su jutsu no había flaqueado y no lo haría.

"shishou"

"sakura"

Eso fue todo. Corrió a abrazar a la mujer que había contribuido a ser lo que era hoy en día, estaba llorando y las palabras no le salían bien pero se sentía feliz, como nunca y segura de que las cosas irían bien. Tenía tantas cosas que decirle pero no hallaba por donde comenzar.

"kaa-san?"

Rio divertida, tener niños siempre era una buena manera de romper el hielo, principalmente porque no tenían filtro la mayoría del tiempo.-"shishou quiero que conozcas a unas personitas muy importantes, chicos vengan acà- cuando llegaron a su lado, los presentó- ese es Ryuuta, mejor conocido como Ryu-chan y esta señorita a mi otro lado es Miyuki, pero la conocemos por Yuki-chan"

Tsunade se agachó un poco detallándolos mejor- "por los dioses, son sus copias a carbón. Mira esas naricitas afiladas y ese cabello, es imposible no darse cuenta"- después entrecerró los ojos en Kakashi quien se veía en su habitual pose relajada- " y no te pareció digno de mención el decirme que eran dos y no uno Hatake?"

Su sensei estaba imperturbable- "bueno, las sorpresas son mejores. Todos las adoran"

"en serio Kakashi porque creo que uno de mis Anbu continua ahogándose"

"triste por él".

La miro otra vez- " y tu sakura nunca has hecho nada simple ¿verdad? Condenados Uchiha "- se sintió sonrosar y sabía que su sensei sonreía porque él le dijo lo mismo la primera vez.

"así que chicos que tal Konoha hasta ahora?"

Ryu y Yuki estaban muy callados. Por naturaleza ella les había inculcado el mantener distancias de cualquier adulto que se les acercara a hacer preguntas, sin embargo le respondieron- "es caliente y hay mucha gente Hokage-sama" – su niño era el epitome de la educación lo que significaba que estaba incómodo.

"bah, el clima está perfecto, donde diantres los tenías escondidos como para que se quejen así del clima?"

"en kiri"- aporto sakura.

Tsunade parpadeo y miró a Kakashi como si pudiese traspasarlo con un rayo láser a fuerza de voluntad, -"apesta a que fue tu idea"

"lo fue"

"bueno tenemos tiempo de hablar antes de que la bomba caiga- mirò a los chicos- y lo hará pronto,- a sakura se le hizo un nudo en el estómago- tienen hambre chicos?"


Genma entro patinando al pequeño puesto de té que Shisui prefería. Estaba en el corazón de Konoha pero tenían una clientela tranquila, el perfecto lugar para relajarse después del trabajo. Como estaba en sus días libres entre misiones pasaba mucho tiempo ahí, algunas veces arrastraba a su primo Itachi si se quejaba demasiado; pero esta vez no tuvo éxito.

El que Genma estuviese aquí era raro porque no era su estilo particular de lugar en el que pasar el rato.

"¡he estado buscándote por media hora! Tenemos problemas y gordos"- se dejó caer el silla frente a el y lo miro alterado. Raro en este shinobi que por lo que escuchó incluso de niño no perdía el control. Quizás control mental?

"disfruto mi tè, en solitud y con una buena vista que ahora se ve perturbada por ti"

"¿Cómo es que eres tan chismoso y no te has enterado del bombazo que recorre la aldea"- el senbon en la boca de Shiranui se movía de un lado a otro, estaba nervioso- " ¿has visto a Itachi?

"nah, sigue encerrado en ese endemoniado archivero. Para cuando salga de ahí su cabello será tan blanco como el de Jiraiya-sama"- así que la conmoción tiene que ver con su primo? Hizo algo? Atacó a los ancianos otra vez, por kami eso en realidad lo preocupaba.

"eso es bueno, muy bueno, excelente. Significa que ninguno le habrá ido con la noticia, pero una mierda para ti porque deberás decírselo"

"¡¿decirle que?!"

Genma respiró y lo miró directamente a los ojos, a el nunca le dio dos que fuese un Uchiha- " es sakura, la vi caminando por Konoha junto a Kakashi. Bueno no solo yo, todos. Estamos a hora pico"

Shisui se quemó con su tè, -¡ aquí, y que simplemente entró caminando junto a Kakashi y siguió como si nada!"

El rostro de Genma era tan trágico como el suyo, y las personas de varias mesas voltearon a verlos con curiosidad- "oh kami, Itachi va a volverse loco cuando la vea, y quieres que yo se lo diga?"

Se encogió de hombros. "mejor tu que alguien más, y no he terminado".- le dijo al ver que se ponía de pie. "maldición no sé cómo decir esto- se sacó el senbon de la boca- Kakashi me vio y me guiñò su ojo"

"Kakashi está demente. Todos los sabemos"

"sakura caminaba con un escuadrón Anbu, que no sé qué carajos pinta por lo que no me preguntes, e iba de la mano de dos niños. Sus hijos"

"¡se casó con alguien más y tuvo a sus hijos ¿en plural?. Y quieres que mate a mi primo con esa noticia."

Lo golpeo en un brazo" idiota los niños tienen perfecto cabello negro y caritas afiladas y son unos mini clones. Tienen como cuatro años, exactamente el mismo tiempo.."

"que ha transcurrido desde su partida. Mierda, mierda, mierda, mierda"- compartieron una mirada de preocupación. Eso le rompería el corazón a su primo definitivamente, pero tal vez fuese bueno si lo veía en otra luz- " y se supone que tengo que decirle todo eso antes de que uno de los molestos ancianos del clan lo haga"

"realmente quieres que sea Fugaku-san o tu hermano que no tiene tacto?

Shisui se encogió un poco ante la verdad. Observo una pintura a su derecha que estaba un cien por ciento seguro era un paisaje de Takigakure, no había nada más que hacerse. Se llenó de coraje y parpadeo en busca de su primo dejando a Genma en el salón de tè.

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Destelló hasta el edificio Anbu, que estaba abarrotado de sus compañeros, había cuchicheos sobre sakura justo como Genma le comentó pero que quedaron en silencio en cuanto lo vieron pasar de largo. ¿de verdad sakura hizo esa caminata por todo el centro de Konoha? Tenía que darle puntos por valentía, porque el simplemente venir aquí a informarle a su primo de su regreso lo colocaba alto en la escala de chismes; y las miradas parecían quemarle.

Sin llamar entro a la oficina de Itachi quien estaba en el suelo rodeado de pergaminos y anotaciones, una escena con la que se había familiarizado. Era indiferente a él y parecía tranquilo, esa aura de desolación que cargaba por los momentos estaba lejos, al menos estaba de buen humor.

O tanto como su primo se lo permitía.

"que tal el tè?"

"una nueva infusión, te habría gustado. Otro día te arrastrare allá"

"ah"

Mierda, mierda, mierda.- "por lo que veo no has salido en todo el día de aquí. Es un buen día y las noticias viajan rápido"

Itachi alzo la mirada por un segundo, asintiendo, pero no preguntó por las noticias; no era del tipo que seguía los chismorreos. Lo que le dificultaba más decirle la verdad; Shisui se sentía como si estuviese en un parto muy largo, las mujeres no tenían el crédito suficiente por manejar niveles de estrés tan altos. No había llegado a la hora crítica y estaba a punto de desmayarse.

"Itachi, necesito que me prestes atención. Yo tengo algo muy importante que decirte"- bien eso funciono. Pero ahora toda la atención de su primo estaba centrada en él. Y si algo requería del interés de Itachi era sumamente intenso en ello. Por primera vez comprendió lo que decían sobre lo intimidante de su primo.

Está bien Shisui respira y suéltalo de una vez – " de todo lo que se habla en el mercado es acerca de Sa-Sakura- Itachi se tensó- ella está aquí en Konoha y llego con Kakashi-san, parece que iban de camino a …."

No pudo terminar la frase porque su primo destelló lejos y nunca era bueno cuando en ocasiones Itachi dejaba de lado su naturaleza paciente y se alteraba. Lo siguió.

Todo era un borrón de rostros y ropas mientras corrían a toda velocidad a ¿la oficina de la quinta?. Tiene sentido, su primo parecía haber olvidado la meticulosa educación que su madre le inculco de niño y simplemente abrió la puerta de golpe.

Todos se quedaron en silencio. Kakashi-san se recostaba contra una pared perezosamente, Tsunade-sama tenía una cadera apoyada contra el escritorio y sakura- cabello rosa muy largo- estaba de espaldas hablando con dos niños. Dos niños que vio por el hombro de su primo y que eran su viva imagen, Genma estaba en lo correcto porque los chicos eran Itachi otra vez, y no solo eso; eran un niño y una niña. Hizo una mueca, esto no terminaría bien. No hoy.

Caminaron lentamente al centro de la habitación, Shisui muy cerca en caso de que todo se complicara. Sakura se volteò lentamente y eso hizo hizo que Itachi respirase profundamente, también notó que sus ojos se volvieron vidriosos por las lágrimas y quiso mirar lejos. Pocas veces lo vio tan mal.

"estas aquí. En Konoha"- habló.

A sakura se la veía pálida y se aferraba a los niños como si tomara fuerza de ellos, quizás lo hacía. Parecían ser su mundo entero.

"nada que decir?"

"puedes hablar en absoluto?"- ok eso fue deliberadamente cruel. Tsunade frunció el ceño y Kakashi se parò mas recto. Cálmate le susurró.

Se le ocurrió una idea. Itachi ya perdió cuatro años con los niños, que ahora lo veían con ojos de par en par, dudaba que alguna vez alguien le hubiese hablado así a sakura y no sería conveniente que el fuese el primero. No quedaría bien ante sus inocentes ojos y su primo necesitaba toda la ayuda posible.- "debemos calmarnos, hay oídos especiales en la habitación y no queremos decir algo que no queremos"

Itachi se quedó mirando a dichos oídos, quienes a su vez le devolvieron la mirada. Curioso, ojos Uchiha pero uno brillaba un intenso verde lo que le daba un efecto único a su portadora; la tía Mikoto se volvería loca con ellos y no sería la única, a su lado su primo parecía que quería caer de rodillas y nunca más levantarse.

"vamos chicos, traeré a pakkun mientras damos una vuelta. Que mejor que una visita guiada por la mismísima hokage. Eh no es algo de todos los días"- Kakashi los llamó y los niños extendieron sus manitas hacia él, había completa confianza en la acción, ninguna duda. Pero si miraron a su madre, Shisui comprendió que no querían dejarla sola en lugar desconocido y con un hombre al que no dejaban de mirar de reojo.

"kaa-san de verdad?"- le pregunto el niño.

"yo quiero quedarme contigo"-la niña tomo la mano de sakura. Era diminuta. De muy largo cabello al igual que su mellizo, Itachi nunca tuvo su cabello así a esa edad.

"vamos, vamos. No pasa nada la veremos en un rato, ella tiene asuntos importantes que discutir, ya saben, cosas de adulto" los tres empezaron a caminar hacia la puerta, Tsunade-sama cerraba la marcha murmurando:

"increíble que tenga que abandonar mi propia oficina. ¡Escuchen, solamente yo puedo destruirla! – y se alejó taconeando.

En ningún momento los chicos apartaron la mirada de Itachi, quizás había algo instintivo en ellos. Era su padre tal vez lo sintieran o no dejaban de mirarlo porque los tres eran casi idénticos. Itachi por su parte los siguió con la mirada y vio su mano temblar un poco cuando pasaron a su lado como si quisiera tocarlos. Era el momento de partir también para el.

"cálmate, esto es lo que siempre quisiste. No lo arruines"

Los dejo a solas rezando por un milagro. Al cerrar la puerta seguían en silencio.

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Ella estaba frente a él. Tan hermosa como la última vez que la vio pero con algunas diferencias, su cabello alcanzaba el final de su espalda estaba suelto y se veía sedoso. Su rostro era igual pero había perdido ese aire juvenil entre niña-mujer, ahora mismo era una mujer. Igual de pequeña que antes pero más curvilínea probablemente por el embarazo; vestía pantalones oscuros, una blusa roja tipo kimono sin mangas y un largo haori color vino.

El estilo era diferente en ella pero le quedaba bien. Y todavía no hablaba ni lo miraba a los ojos.

Y los niños, eran perfectos. Hermosos y se veían sanos, ¿Cómo era posible que no los hubiese visto en alguna parte? Y con esas caritas, era como verse otra vez. ¿Cómo alguien mas no lo vio a èl en ellos? Se preocupó, niños pertenecientes a clanes prestigiosos eran un trofeo para muchos y sakura se los llevo lejos de la seguridad de los muros de su clan y de Konoha. Iba más allá de la suerte el que no los hubiesen visto alguien como Orochimaru o cercano a el.

Pero ellos estaban bien, y parecían seguir a Kakashi ciegamente, le molestó eso. Él era su padre debían mirarlo a él con esa confianza, con esa adoración y sin embargo aquí estaban viéndolo como un desconocido. Apretó un puño, eran suyos también.

"Después de todos estos años imagine que tendría más que decirme"- comenzó

"he estado buscándote, durante cuatro años y nunca te dignaste a dar una señal de vida. Ahora apareces con mis hijos como si no tuvieses que darme explicaciones? Y sin atreverte a mirarme a la cara?- eso la despertó porque sus ojos felinos estaban en él. Furiosos, pero mirándolo en el aquí y en el ahora fuera de sus sueños.

"que quieres que te diga?"

"por qué te fuiste sin dejarme explicarte.."

Sakura estallo- "¡EXPLICARME QUÈ! Ibas a casarte con otra mujer, dijiste que sí y mientras tanto estabas conmigo viéndome la cara de estúpida. Cuando demonios ibas a decírmelo? O pensabas que sería el segundo plato"

"acepte sin pensarlo. Tenía que irme y dije que si pero no era verdadero, iba a buscar otra manera de alejarme de ellos"- era la verdad. La hokage lo convocó para una misión en amegakure y en ese momento los ancianos se acercaron a el junto a su padre.

Sakura rio amargamente.-" se suponía que sin importar que me elegirías a mi, pero decidiste ser el imbécil, bueno y honorable Itachi. Apuesto a que te resignaste en ese momento a vivir una vida miserable por tu clan. Te conozco Itachi, en el segundo en el que estuviste de acuerdo dictaste sentencia. Y por nada del mundo me quedaría después de ello."

Eso era….. Cierto. Una vez que decía algo lo cumplía incluso cuando no estuviese particularmente de acuerdo. El había aceptado porque todos estaban esperando su decisión, no porque quisiera. Pero era temporal, el nunca…..-"yo no habría continuado con ello sakura, como te dije antes tu eres el amor de.."

Lo cortó- "vi la cara de tu padre, el sabía lo que pensabas y que no te retractarías. Siempre has sido así, correcto hasta el final incluso si te lleva a la muerte. Dime ¿de verdad pensaste en las consecuencias de lo que dijiste? Hasta Fugaku-san pareció sorprenderse porque estuviese de acuerdo."

No lo hizo.-" pero no fue el único que se equivocó. Sabías que estabas embarazada y huiste tanto porque estabas herida como para castigarme. Y no pusiste solamente tu vida en riesgo, la de mis hijos también. Unos hijos que no me dejaban dormir pensando si estarían a salvo o no. ¡Y son dos!"

Sakura tuvo la decencia de sonrojarse. "Estaba dolida y quería herirte como tú lo hiciste conmigo. No pensé que serían dos niños y no mirè más allá de mi dolor y tu traición hacia mi"- empezó a caminar nerviosamente, su cabello en cascada moviéndose a la par. Sus manos picaron por tocarlo.

"pero ahora estamos aquí y podrás verlos cuando quieras…"

"gracias por permitirme ver a mis hijos."- respondió ofendido.

"no es como si fuese a prohibírtelo. Lo que quiero decir es que podrás pasar tiempo con ellos llegar a conocerlos, ellos, ellos son maravillosos un milagro Itachi"- por primera vez desde que entro a la habitación la vio emocionada y le hizo anhelar a sus niños- "los amarás, tanto o mas que yo; aunque eso lo dudo. Ellos son la razón por la que respiro"

"tú y yo terminamos mal. Pero ellos no tienen por qué sufrir por ello, lo haremos funcionar para los dos"- funcionar. Así que el seria el padre al que ocasionalmente visitaban los fines de semana, y les llevaba regalos. Un desconocido al que toleran porque comparten sangre. Lo que Itachi quería era que todo fuese como estaba destinado a ser. Se negaba a algo menos.

Pero la expresión de sakura era cerrada. No un buen momento para proceder. Eso solo la alejaría con sus quejas, por lo que las guardo para sí mismo. Tenía que resolver tantas equivocaciones. Llevaría un tiempo, pero el siempre había sido paciente; hasta ella.

Seguía enojado por haberse perdido tanto. Pero esta era su segunda oportunidad, la última para ser feliz. No la arruinaría.

Cambio el tema-"¿cuáles son sus nombres?"

"Ryuuta y Miyuki"

"dime más sobre ellos. Quiero saberlo todo"

"ellos adoran el aire libre…."