¡Hola a todo el mundo!
Después de estos meses de parón, os dejo dos capítulos como compensación, espero que os gusten. Colgué todos de nuevo prácticamente iguales, variando un poco, pero la trama es la misma. Para evitar errores como los de estos meses en mi cuenta.
Espero que no se vuelva a repetir. Muchas gracias a todos los que habéis comentado o habéis mandado mensajes privados para continuar con esta historia. Animáis a cualquiera, de verdad.
Ninguno de estos personajes me pertenece.
- Deja de dar vueltas Britt –susurró la morena mientras veía como su novia iba de un lado para otro en la sala de espera del hospital, observada por una pareja que estaba también esperando cerca de ellas.
Brittany suspiró mientras se sentaba al lado de la morena, mirando el reloj. Eran las 6:30 de la mañana. Habían llegado hacía unas horas al hospital, y aun no sabían nada de las chicas.
Habían llamado al resto del Glee Club para darles la noticia, pero únicamente Blaine y Kurt habían contestado. Ambos estaban intentando retrasar el viaje un par de días para estar con la pareja y más tarde llegarían.
Los padres de Rachel aun estaban por llegar de un viaje de negocios, hasta la mañana del día siguiente no podrían ir al hospital.
- Llevan ahí dentro una eternidad –suspiró la chica- No le habrá pasado nada a Rachel ¿no?
- Estarán bien cariño –la abrazó Santana con una sonrisa- tanto ella como el bebé. El parto puede durar horas. La que no creo que esté tan bien es Quinn –rió- si no ha perdido el conocimiento, faltará poco.
- Vamos Rachel, ya falta poco…
- Quinn creo que no voy a poder hacerlo, no sé cómo va a salir el bebé, pero no puedo hacerlo, de verdad.
Quinn besó la frente sudorosa de su novia y se sentó en la cama para que su chica se apoyara en su hombro.
- Cariño, eres la persona más fuerte que conozco –susurró la chica acariciando la melena morena de su novia- claro que vas a poder. Dentro de poco tendremos a nuestro hijo entre nuestros brazos.
En ese instante, un doctor entró en la habitación para examinar a Rachel. Después de unos segundos en silencio, las sonrió.
- Ya estás lista Rachel, te van a preparar y pasamos al paritorio –dijo dando unas órdenes a las enfermeras y mirando a Quinn después- señorita, ¿va a estar en el parto acompañando a su novia?
Rachel la cogió fuertemente la mano si quererla soltar, suplicándola con la mirada que se quedase con ella.
- Claro, ¿qué tengo que hacer?
- Debe ir con las enfermeras sin perder tiempo, para que la vayan preparando.
Quinn iba a salir de la habitación pero la morena se negaba a soltarla, su chica la separó dándola un beso en los labios para intentar tranquilizarla.
- No va a pasar nada, en un rato nos veremos ¿vale? No vas a estar sola cielo.
En ese mismo momento Kurt y Blaine, entraron algo agitados a la sala de espera, en la cual únicamente se encontraban las chicas. Santana estaba sentada con la cabeza de su chica totalmente dormida encima de las piernas. La latina como pudo, dejó a Brittany durmiendo y se levantó para saludar a los chicos.
- ¿Sabes algo ya de Rachel?
- No aun no sabemos nada Kurt –suspiró Santana- supongo que ya estarán en el paritorio.
- Si no hay noticias eso es bueno ¿no? –preguntó Blaine.
- Claro, va todo bien, tranquilos –sonrió la morena- ¿alguno de los dos me acompaña a la cafetería? No quería dejar sola a Brittany, pero necesito un café para poder estar despierta.
- Claro vamos –dijo Kurt cogiéndola del brazo- ¿Te quedas tu con Britt, Blaine?
- Si, iros tranquilos, yo me quedo –dijo el chico sentándose dónde antes estaba Santana. Brittany acto seguido se puso aun dormida sobre las piernas de Blaine consiguiendo una sonrisa de los tres.
Rachel se encontraba en la camilla del paritorio rodeada de médicos y enfermeras. No sabía dónde estaba Quinn, pero la necesitaba.
- ¿Dónde está mi novia? –preguntó a una enfermera cogiéndola del brazo, de una manera poco amistosa- no voy a hacer nada, ni dejar que me hagáis nada si ella no está aquí.
Una mano agarró cariñosamente la mano que estaba en el brazo de la mujer. Cuando se fijo en la cara de la chica, vio una cara cubierta con una mascarilla y unos ojos verdes que la miraban con amor.
- Venga cariño ya estoy aquí, no te pongas así con la enfermera –dijo sentándose en el taburete que le había dejado el médico junto a la cabecera de la cama de su chica- un poco más y nuestro hijo estará con nosotras.
Pasó su brazo por los hombros de su chica y la cogió la mano. Listas para comenzar.
- ¿De verdad que estarán bien?- preguntó Kurt con un café en las manos- no sé muy bien cómo va todo esto de los partos…
- Debéis estar tranquilos, de verdad, esto puede durar horas y si seguís así os va a dar un infarto –dijo la latina agitando su café- ¿os quedaréis entonces más días por aquí?
- Si, hemos arreglado todo por teléfono esta mañana y nos quedaremos por aquí una temporada, sólo tenemos que arreglar nuestro piso de aquí un poco –sonrió el chico- lo bueno de ser tu propio jefe, puedes coger vacaciones cuando quieras.
- Me alegro que todo os fuera tan bien estos años, vuestra propia compañía de teatro –sonrió al chico- es impresionante.
- Nos costó bastante comenzar… muchas veces nos replanteamos dejarlo y volver con nuestras antiguas compañías –suspiró tristemente el chico- aun es muy difícil abrirse paso en este mundillo. ¿Y tú, nunca te has replanteado volver a los escenarios? No me gusta admitirlo, pero Satanás, eras muy buena… cantabas, interpretabas, bailabas… una triple amenaza…
- No, estoy bien como estoy –rió la chica- creo que "la triple amenaza" dejó de existir y se quedará de abogada toda su vida. Con Britt, ya tenemos bastantes artistas en la familia.
- Bueno, si cambias de idea, ya sabes que siempre vas a tener un hueco en nuestra compañía –comentó el chico con una sonrisa- en realidad… es algo que os queríamos comentar a todo el Glee Club…
Santana miró con una expresión confusa al chico esperando que continuara explicando.
- Blaine y yo llevamos bastante tiempo ahorrando y pensando un proyecto –comentó dudoso el Kurt- queremos rehabilitar el antiguo teatro de Lima y montar una escuela de Artes.
- Es un bonito proyecto Kurt –sonrió la chica- este lugar necesita más vida, y si montáis una escuela con vuestro nombre, vendrá mucha gente. Sois ya unas de las mejores compañías de Nueva York. Lo que no sé es dónde entramos nosotros en esto.
- Vamos a necesitar mucha ayuda, sobretodo profesores… de prácticamente todo… baile, canto, interpretación…
- ¿Nosotros de profesores? Kurt… muchos de los chicos del Glee Club no tenemos estudios como para ejercer de profesores, tenemos otro tipo de profesiones y de carreras.
- Santana, el profesor Schuester, no tenía ningún tipo de título universitario que tuviera que ver con la música… y creo que nos formó bien –dijo Kurt apartando su café y mirándola a los ojos- es tener un don. Y vosotros lo teníais, mejor dicho, lo tenéis. Y os gusta, no podéis negarlo.
- No lo sé Kurt… la idea está genial, sé que gente como Brittany, Mike, Rachel no tendrán problema, pero algunos como Quinn, Tina, o yo dependemos de nuestro trabajo actual… hace años que no subimos a un escenario.
- Solo… piénsalo ¿vale? –susurró el chico cogiéndola por unos instantes de la mano.
Santana asintió mirando su taza ya fría de café.
- Vamos Rachel, un poco más y tendrás a tu hijo en brazos.
Rachel ya no era consciente de cuanto llevaba en el paritorio, pero estaba cansada y no podía más a pesar de los ánimos de su novia y de todo el cuerpo médico.
- De verdad que no puedo –comenzó a llorar con los ojos cerrados- no sé como lo sacaréis de ahí pero yo ya no puedo más.
- Mírame Rach, mírame a mi cariño –dijo Quinn cogiéndole la cara mirándola fijamente a los ojos- confía en mi ¿vale? Un poco más y todo se habrá acabado… vamos cielo…
Rachel empujó un par de veces más, hasta que escuchó un llanto en medio de la sala. El médico se llamó a Quinn para que cortara el cordón umbilical, pero Rachel solo escuchaba el llanto de su hijo. Su hijo ya estaba allí.
Vio cómo las enfermeras se lo llevaban por un instante mientras el médico y Quinn se acercaban nuevo al lado de la morena.
- Enhorabuena Rachel, habéis tenido un precioso niño.
Las enfermeras volvieron con el bebé y se lo pusieron en los brazos a Rachel con una manta y un pequeño gorro azul mientras Quinn observaba llorando y besando el pelo de su novia.
- Es precioso… -susurró Quinn acariciando suavemente su pequeña mejilla- Rach, es nuestro bebé…
Rachel asintió llorando mientras acariciaba una de las manos del pequeño.
- ¿Sabéis ya el nombre para el niño? –comentó la enfermera sacándolas de su trance- para la pulserita de identificación y los papeles del hospital.
- Si, Ian Berry-Fabrey –dijo Rachel mirando con una sonrisa a su novia recibiendo un beso.
FLASHBACK
Unas semanas antes…
- Tendremos que pensar pronto un nombre para el niño o la niña Rachel, no podrá ser "bebé" toda la vida.
Rachel cogió dos tazas de café y se sentó junto a su novia en el sofá. Apoyó la cabeza en su hombro dándole una de las tazas a su chica.
-Tienes razón… ¿tú tienes alguno pensado? –dijo intentando ocultar una sonrisa recordando la conversación con Brittany sobre la lista de nombres de su novia.
- Ehh… tenía algunos pensados pero prefiero que me digas tú primero.
- ¿Algunos? –preguntó la chica sin ocultar ya su sonrisa- ¿Cuántos son "algunos"? ¿Dan para hacer una lista?
Quinn la miraba confundida mientras que Rachel la miraba enternecida, acariciándola la mejilla.
- Brittany me comentó que tenías una lista de pequeña con todos los nombres que te gustaban y que aun la guardas… que tierna…
- ¿Brittany no sabe guardar un secreto? –dijo cabreada la chica- no fui la única que la hizo, la hicimos las tres, Brittany, Santana y yo. Además ya no la tengo, eran cosas de cuando éramos pequeñas. Yo no guardo esas cosas.
- Oye, no pasa nada porque guardes cosas de cuando eras pequeña… -dijo con una sonrisa desapareciendo rumbo a la habitación.
Tras unos instantes, volvió con una caja de zapatos en las manos decorada con muchas estrellas de muchos colores. Quinn la cogió confundida.
- ¿Qué es esto?
- Ábrelo. La estuve buscando por toda la casa cuando me enteré de tu lista. No sabía si estaba aun en casa de mis padres o la traje cuando nos mudamos.
La rubia abrió la caja encontrándose con un micrófono de juguete, una antigua foto de Barbra Streisand firmada, un walkman, una foto antigua de Rachel con sus padres, folletos de antiguos musicales de Nueva York, algunos papeles, algunos muñecos…
- ¿Son cosas de cuando eras pequeña?
- Si, solo algunas, lo demás está en casa de mis padres –sonrió la chica- yo no tenía dos amigas como tú con las que pasar el rato, pero también tengo muchos recuerdos.
Rachel rebusco entre todas las cosas de la caja encontrando nos papeles y tendiéndoselos a su novia. Eran un par de folios con varias columnas de nombres de niña y de niño con la perfecta caligrafía de la morena.
- Es una pena que ya no tengas la tuya… -dijo con una sonrisa de lado- podríamos comparar y así ver algunos que nos gusten…
- Espera, a lo mejor no la tiré. Creo que la tengo algún sitio.
Rachel sonrió al ver como se levantaba rumbo al trastero. A los pocos minutos, Quinn salió con una caja de cartón algo más grande que la de Rachel y se la pasó a su chica. Rachel miró todo lo que había dentro: varias cámaras viejas de fotos, muñecos, muchas fotos de Santana, Brittany y ella de pequeñas, alguna con sus padres, cartas de Brittany, Santana y algún que otro chico, dibujos…
- Dibujas genial cariño, siempre te lo he dicho… -dijo Rachel cogiendo un dibujo de cuando tenía 12 años.
Quinn sonrió levemente y comenzó a explicar algunas fotos que Rachel iba encontrando. Hasta que se toparon con unos papeles. Quinn los cogió y se los tendió a su chica.
- Fue una noche cuando teníamos 9 años que nos quedamos a dormir en casa de Santana –dijo con una sonrisa nostálgica- estábamos hablando de nuestros futuros maridos ideales –Rachel rió y Quinn la dio un codazo seria- y nos pusimos a hacer unas listas con los nombres de nuestros futuros bebés.
- Igual que a Brittany si la veo haciendo este tipo de cosas, no veo a Santana haciéndolo –dijo riendo mirando la lista de su chica- yo me la imaginaba más como la típica niña que tiraba barro o del pelo a los otros niños.
- La verdad es que Santana era así con todo el mundo menos con nosotras, sólo se calmaba si se lo decía Britt… hacía todo lo que ella quisiera… -suspiró la chica con una sonrisa- era ella la que nos cuidaba, a pesar de ser la pequeña de las tres. Sé que todo el mundo piensa que Santana era, es y será una perra… pero no es verdad.
- Sé que no es así Quinn, aunque va de chica dura, no hay quien se lo crea, era una broma –dijo la chica besando su mejilla- si no fuera porque es Santana, estaría celosa.
Quinn rió dando un manotazo al hombro de su chica y cogió ambas listas para leerlas. Después de un rato comparando, llegaron a una relación entre ambas.
- Ian… -susurraron ambas a la vez.
- Coincide en las dos listas y la verdad que a mí me sigue gustando.
- ¿Y si es niña, cómo la llamaremos?
- Rachel, confía en mí, es un niño.
Rachel suspiró dando por imposible a su novia. Se levantó y puso rumbo a la cocina.
- Venga, vamos a cenar que se hace tarde –dijo la morena con una sonrisa- ya decidiremos el de niña más tarde…
Quinn seguía mirando las listas para encontrar un nombre de niña, (estaba segura que sería un niño, pero solo por si acaso, había que tener otro nombre preparado) hasta que se topó con un nombre que la hizo ir corriendo detrás de su novia riéndose.
- ¿Rachel Jr.? ¿En serio llamarías a tu hija Rachel Jr.?
- Era una niña Quinn –dijo colorada mirando al suelo arrebatando los papeles de la mano de su novia- Creo que será mejor dejar el tema de los nombres para otro momento.
FIN DEL FLASHBACK
La puerta de la sala de espera se abrió, dando paso a una enfermera. Blaine despertó a Santana que estaba ligeramente apoyada en su hombro durmiendo mientras que Kurt y Brittany se acercaron rápidamente a la mujer.
- ¿La familia de Rachel Berry? –leyó la chica en su carpeta, alzando la vista viendo a los cuatro chicos acercarse a ella- La señorita Rachel está ya en su habitación, aun no pueden pasar, pero les está esperando la señorita Fabrey en el pasillo para darles noticias.
Quinn estaba sentada en el suelo del pasillo con apariencia cansada, pero con una sonrisa enorme. Todos se acercaron expectantes y Quinn se levantó rápidamente abrazándose a Santana quien la correspondió al abrazo enseguida.
- Todo ha ido genial –dijo la rubia separándose de su amiga y abrazando de igual manera a Brittany- Rachel está bastante cansada, tanto ella como el bebé están perfectos –sonrió aun más ahora abrazando a los dos chicos a la vez, ganándose una sonrisa de todos- ha sido un hermoso bebé. Mañana a primera hora, os presentaremos al pequeño Ian Berry-Fabrey.
Bueno, aquí está el primero de los dos capítulos. Ya me comentaréis qué os parece. Ahora cuelgo el siguiente
Un Saludo¡
…Mune9117…
