Capitulo 6: de entre la yubia y las sombras

Assassing

Semana 4, día 1 de gs en Dragonia:

En las montañas del feudo de los guardias de Jerusalén, un camino era vigilado desde las montañas que lo rodeaban por grupo de grises lobos bandidos armados con hachas, arcos, lanzas y escudos vestidos como los plebeyos que eran, además de las armaduras desiguales que les robaron a los soldados que mataron anteriormente.

Una carreta se escucho detrás de una curva que daba el camino -¡ocúltense!- dijo en voz alta el líder de los bandidos a lo que todos se ocultaron detrás de rocas.

Todos escucharon como la carreta pasaba muy cerca de ellos –ahora debemos atacar- susurro un lobo a su compañero.

-sabes que debemos aguardar la señal del jefe- el sonido siguió hasta que se detuvo justo en medio de los bandidos siendo rodeada por estos a ambos lados del camino donde aun se ocultaban detrás de grandes rocas.

-esto es ridículo ¿Qué pasa con el jefe?, ¿sabes qué? Al diablo, yo daré la señal- el lobo levanta la cabeza y da un largo aullido a lo que todos los ladrones atacan la carreta.

El lobo que aulló se puso de pie sobre la roca, sonriendo a la carreta la cual era tirada por una mula macho aterrado y luego mira a la colina del otro lado del camino para ver a su jefe quien tenía el cuello abierto y estaba tirado sobre una enorme roca la cual se cubría en sangre.

Antes de que pudiera reaccionar un humano, vestido con ropas arabicas negras junto con cota de malla que les cubría el pecho hasta los codos y una del mismo color que cubría su boca dejándole a la vista de los ojos para arriba, callo detrás suyo para atravesarle la garganta con una daga.

-¡ASSASSINGS!- fue lo que alcanzo a gritar el otro lobo antes de que el humano de negro le lanzara la misma daga arabica a la garganta.

De las montañas rocosas aparecieron una pequeña cantidad de humanos de vestimentas arabicas negras y cotas de malla, armados con cimitarras, dagas y cuchillos para lanzar en sus cinturones atacaron a los bandidos sin decir nada en ningún momento.

Los bandidos notaron que eran atacados desde arriba y se voltearon para subir de nuevo ignorando a la mula que temblaba debajo de su carreta.

Uno de los bandidos agarro el cuello de un assassing con los colmillos apretándoselo fuertemente mientras este sangraba y gritaba, pero una patada lo aparto del cuello del humano arrojándolo al piso pero incorporándose de inmediato.

El lobo vio que el que lo pateo era un assassing que cubría toda su cara con telas y un turbante negro dejando a la vista solo sus blancos ojos que salían de entre la oscuridad para apuntarle a él. El bandido se puso en guardia mostrando los colmillos pero el humano solo se quedo de pie en su lugar sin sostener ni un arma en lo absoluto.

-¿te crees muy valiente?- dijo el lobo a lo que el humano no movió una ceja –pues la valentía se te quitara ahora- a centímetros de su cara el assassing levanta el puño atrapando el dardo de una ballesta que fue disparado desde su flanco izquierdo.

Rápidamente movió la misma mano al lobo de delante zullo arrojándole un cuchillo en la cabeza, rápidamente corrió al cuerpo saltando sobre este y luego a una gran roca para comenzar a correr sobre ellas dirigiéndose al bandido que le disparo con la ballesta.

Este mismo la cargaba mientras el assassing saltaba sobre las grandes rocas dirigiéndose a la carreta de la mula que estaba entre ellos dos, justo cuando saltaba a la carreta dos lobos saltaron contra él de ambos flancos, este apoyo ambos pies sobre las narices de los canes para dar un gran salto invertido. Mientras avanzaba adelante y su cuerpo estaba estirado en el aire boca abajo, arrojo cruzados un cuchillo con cada mano incrustándose en los cráneos de los bandidos que aun no caían después de haberlos pisado en el aire.

Cayó sobre las cajas de madera de la carreta con una rodilla sobre ellas y mirando al piso mientras sacaba de entre sus ropas una corta cimitarra la cual movió cortando las lanzas que le apuntaba justo en ese momento. Antes de que las puntas tocaran el suelo el humano guardo la cimitarra, tomo las puntas de lanzas y salto contra los lobos que las poseían derribándolos al piso mientras el daba una vuelta de barril y comenzaba a correr dejando a ambos bandidos con el pecho atravesado con sus propias lanzas.

El lobo de la ballesta se ocultaba en una roca respirando profundamente –bien…. Aquí vamos- se volteo apuntando con la ballesta sobre la roca, pero el humano ya no estaba -¿Qué demo…?- se calla al darse cuenta de que estaba votando gran cantidad de sangre por la boca –eso es imposible- mira abajo encontrándose con una mano cubierta en telas negras saliendo de entre la oscuridad de la misma roca que se escondía él, pero lo peculiar de la mano era que sostenía un dardo de ballesta el cual estaba incrustado en el pecho del lobo.

La mula cubría sus ojos con los cascos aterrado por el momento, lentamente los quita para ver como un assassing rebanaba el cuello de un lobo saliendo un gran chorro de sangre del tajo. De inmediato vuelve a cubrirse los ojos escuchando como el cuerpo cae al piso para luego no escuchar nada en lo absoluto, nada, solo el ruido del viento moviendo la arena.

Una vez mas y con mucho mas miedo quito los cascos de su cara para ver la horrible carnicería pero a ni un alma viva además de los buitres que se posaban sobre las rocas asechando a los cuerpos que se desangraban.

-(suspiro) gracias Dios mío- lentamente sale de debajo de la carreta para volver a amarrársela a la cintura –bien, esta carga de revistas porno no llegaran solas a los campamentos militares- justo antes de dar un paso al frente se queda de piedra viendo a unos veinte assassings hombres y mujeres los cuales formaban un circulo en el camino hablando entre sí.

-¿ya hemos acabado con todos los bandidos mi señor?- preguntaba en un susurro un assassing de cabello negro y largas patillas onduladas al que cubría toda su cabeza a excepción de sus blancos ojos, pero este solo asintió –estupendo, ya podremos volver a casa- el assassing de los ojos blancos se voltea a la derecha a lo que todos lo asen también encontrándose con la mula que aun seguía petrificado a la mitad de un paso.

Un incomodo silencio se conservo unos segundos hasta que finalmente el humano de ojos blancos se separo del circulo y camino hacia la mula, esta se agacho contra el suelo completamente aterrado –el viejo de la montaña- el humano pone una rodilla en el piso "mirando" a la mula o al menos apuntándole con sus blancos ojos.

Una assassing que cubría su cabello con un velo negro se puso de pie a un lado del de ojos blancos mirando a la mula –mi señor quiere saber si estás bien-

La mula contesto muy nerviosa -e… si… gracias por la ayuda- delante suyo el assassing extiende una mano a lo que muy tímidamente la mula la toma para ponerse de pie junto con el humano quien luego desvía su "vista" a la carreta.

-mi señor quiere saber que hay en la carga-

-a, pues…- se aclara la garganta –un gran pedido de revistas para mayores-

El viejo de la montaña "miro" sobre su hombro antes de voltearse por completo a todos sus hombres que lo miraban con cara de cachorritos –gran maestre…. Por favor- dice la assassing a su lado quien estaba convertida en una pony viéndolo con ojos enternecedores.

El humano entrecerró los ojos a lo que ella reacciono y tomo de su cinturón una petaca que le colgaba para beber su contenido y convertirse en humana una vez más.

El gran maestre assassing hiso un circulo con los ojos para luego hacer un ademan con la mano alejándose de la carreta mientras todos corrían a ella para abrir las cajas y sacar las revistas.

-¿Cuánto cuesta esta?-

-¿tiene el número anterior?-

-¿tiene algo grifo?-

-¿algo para chicas que sea más explicito?-

Y ese tipo de preguntas salían de las bocas de los humanos dirigidas a la mula a quien le acababan de salvar la vida, pero su líder caminaba por el camino alejándose de ellos y sacando algo de entre sus telas, un anillo hecho de oro con dos caballeros sobre un solo caballo. Mientras lo veía con sus dedos y no con sus ojos ciegos recordaba cuando se lo quito al mismo rey que ayudo a destruir ese país…. Zorg.


tambien doy gracias a todos los que dejan reviews, no solo dando sus opiniones y entreteniendome, sino que tambien por inspirarme a escribir mas profundamente.

se agradecen los reviews, y chico escudo... los tullos son los mas aburridos hasta el momentos, enserio ¿dejas las bromas buenas para tus fics solamente?, vamos no seas avaricioso y dame un buen chiste como antes XD.