perdon por la demora pero e estado ocupado, tanto en trabajos del instituto como ayudando a "kuroderpy" con su fic "joya invernal" (léanlo). de seguro estarán confundidos al principio, pero creo que este personaje ya se merecia que contaran su historia.
Capitulo 8: vieja leyenda (parte 1 de 2)
Hace 80 años:
En el desierto draconiano un gran ejercito aravico peleaba contra otro diferenciado un bando del otro por el color de sus túnicas unas amarillas, quienes estaban dentro de una ciudad amurallada, y el otro bando túnicas rojas, quienes los asediaban.
Las catapultas lanzaban rocas a cientos de metros golpeando las enormes murallas de la ciudad, con uno de ocho tiros. Las torres de asedio se acercaban a las murallas junto con tropas de infantería y arqueros que se cubrían entre sí disparando flechas a los defensores de la ciudad y cubriendo con los redondos escudos a los que las disparaban mientras acercaban las escaleras más ligeras y eran abatidos por las flechas que caían desde arriba de las murallas.
Solo parte del ejército asediador estaba al frente del campo de batalla, una buena parte del ejército estaba detrás en correcta formación viendo todo lo que pasaba esperando la señal para relevar a sus compañeros.
La primera torre de asedio alcanzo a las murallas a lo que los defensores se pusieron delante de esta esperando que se abriera la puerta dándole paso a los soldados que tenia dentro dispuesto a invadir su cuidad.
Las cimitarras, lanzas y escudos del bando amarillo esperaban las de bando rojo pero no era lo que se encontraron. La rampa bajo cayendo sobre la muralla dándole paso a los del interior de la torre pero también visibilidad a los de afuera quienes dispararon sus flechas de inmediato.
Desde adentro de la torre salto un hombre completamente acorazado y con una sobrebesta templaría, sosteniendo un enorme escudo de plateado metal lleno de las flechas arabicas este cayó sobre la muralla y blandió en su mano un martillo de guerra golpeando a barios soldados mandándolos por los aires.
Los soldados amarillos a los que les daba la espalda aprovecharon de cargar contra el templario pero justo en ese momento un relámpago salió de la torre volviéndolos cenizas, el caballero se volteo listo para dar un golpe cuando vio a las estatuas de polvo.
-es extraño que peleemos contra algo que no sea la plaga- dice calmadamente el guerrero bajando el martillo a lo que de un salto baja otro templario vestido solo con una túnica blanca y la sobrebesta de la orden.
-bueno tenemos que dar estabilidad al reino y somos solo dos los que estamos apoyando a la sultán con la rebelión de su abanderado- el segundo era de cabello rubio largo, ojos azules y notaba tener unos 34.
El caballero se quita el yelmo mostrando otro maduro hombre de mismas facciones pero notaba de que era unos años más joven –no lo tomes a mal hermano pero creo que tomas eso como simple excusa para salir al mundo antes de ser rey-
-mira hermanito- de la torre bajan mas árabes solo que estos eran vestían de rojo en vez de amarillo y pasaron de inmediato al ataque para asegurar la muralla –no tengo mucha oportunidad de decir esto en una batalla pero…- enciende su mano y arroja una bola de fuego sobre el hombro de su hermano menor asiendo explotar el piso debajo de varios enemigos que peleaban contra su bando –agarra la onda-
El caballero gira los ojos antes de poner el escudo detrás de su hermano recibiendo barias flechas –como detesto que digas eso Nataniel- toma el martillo de guerra con la misma mano que sostenía el escudo para tomar del cuello a un soldado que cargaba contra ellos cimitarra en mano para luego arrojarlo por el aire barias decenas de metros para golpear a varios de sus compañeros derribándolos y dándoles la oportunidad a los del bando rojo para matarlos en pleno piso.
-pues alguien tiene que decir algo moderadamente inteligente en estas circunstancias Ricardo- se quedan viendo unos segundos antes de explotar en rizas, las cuales se callan al escuchar un ruido en seco fuera de los muros. Al ver fuera de estos notaron como una torre fue derribada por arpones salidos de una de las torres de la fortificación.
El mago le da un codazo al guerrero llamando su atención para señalarle que en la torre más cercana a ellos se preparaban los arpones para derribar la torre en la que ellos llegaron y seguían llegando más hombres de su mismo bando.
Ambos se miran entre sí, asienten y corren por la muralla uno al lado del otro a la muralla dando poderosos gritos de guerra mientras el guerrero levantaba el escudo delante suyo con una mano, el martillo de guerra en la otra y el mago hacia brillar ambas manos junto con sus ojos de una fuerte luz blanca.
Fuera de la ciudad ambos templarios estaban delante de una mujer con la vestimenta arabica roja y un arco con carcaj en la espalda –gracias por su participación sus majestades, sin su ayuda la rebelión de mi súbdito hubiera terminado en mucha peor forma-
-gracias mi señora- dice caballerosamente el mago –pero recuerde nuestra condición y sea misericordiosa con el rebelde-
Esta agacha la cabeza –por supuesto, primera espada de Dragonia, su majestad-
El guerrero sonriendo burlonamente le da un codazo a su hermano –mi señora le pregunto ¿usted tiene esposo? -
El mago se voltea a verlo con los ojos de "te lo dije" –de hecho tengo cuatro maridos-
-a claro lo olvide, lo siento- de improviso alrededor de los tres algo cae del cielo levantando la arena del piso y segándolos.
El guerrero templario y la arabica se pusieron en guardia con el martillo y el arco preparados, el mago levanto la mano derecha siendo está envuelta por viento para luego moverla con fuerza abajo bajando también toda la arena que les cubría la vista revelando a dos dragones de color verde y otro café que los miraban seriamente.
-llego el transporte- dice el mago cayendo en cuatro patas convirtiéndose en un lobo de color gris para caminar a los dragones.
El guerrero guarda el martillo de guerra al igual que la mujer quita la flecha del arco que sostenía y la guarda en el carcaj de su espalda. El guerrero también se transforma en un lobo café cayendo sobre sus cuatro patas –que este bien mi señora- dice inclinándose a la mujer árabe.
-gracias su majestad, mis saludos al rey-
-de su parte mi señora- el mago toca la punta de su nariz con una pata para luego tocarse la frente y levantar la pata a un lado de su cabeza mostrando su palma –salam aleikum-
La árabe repite el movimiento del lobo respondiendo la despedida –alekium salam- ambos lobos estaban sobre un dragón cada uno cuando estos abren sus alas y despegan levantando una gran cantidad de arena que oculto de la vista de ambos a la señora feudal.
Durante días los príncipes y los dragones atravesaron las nubes descansando cada noche en alguna fortaleza honrando a sus señores de darles alojo bajo su techo, finalmente ambos lobos sobre los dragones llegaron a un verde feudo de gruesos bosques de pinos y hermosas montañas, pero lo que más asombraba era una gigantesca ciudad con grandes muros a su alrededor y un castillo de gruesas murallas y grandes torres en medio de la ciudad.
Ambos dragones volaron hasta el techo del castillo donde fueron recibidos por la guardia formada por lobos, ponies, grifos y perros diamante todos vestidos de templarios armados con lanza y escudo.
Ambos lobos se bajan de los dragones a lo que un pony con rasgos de guardia lunar con el uniforme templario se acerca a ellos y se inclina –bienvenidos sus majestades, espero que todo les saliera bien-
-la rebelión del abanderado árabe fue mitigada- dice el mago caminando a él.
-¿en donde esta nuestro padre?-
-el esta…-
-DURMIENDO- lo interrumpen ambos al unisonó antes de bajar por las escaleras de piedra gris al igual que todo el castillo.
Después de caminar un buen rato por la enorme fortaleza los príncipes llegaron a una gran y elegante puerta custodiada por cinco humanos vestidos con túnicas negras armaduras de cota de malla y negros turbantes sobre sus cabezas a excepción a el del medio que lo tenía rodeando su cara de manera tal que solo se le veían sus ojos completamente blancos.
Al verlos a los príncipes, los assassings desenfundaron gran variedad de armas y se pusieron en guardia a excepción del humano de al medio quien levanto una mano a un lado de su cara a lo que todos los demás guardaron las armas y se volvían a parar firmes.
-hola nazarí- dice el mago acercándosele.
-hermano, sabes que el assassing no te dirá nada-
-no pierdo nada en intentar- a la altura de su cintura se para a un lado del humano -¿Cómo ha estado nuestro padre en nuestra ausencia?- este solo se le quedo "mirando" con sus blancos ojos que le apuntaban -¿prefieres que te digan assassing o nazarí?, hasta donde sé son sinónimos- aun no hacía nada más que apuntarle con la cara mientras el príncipe Ricardo pasaba por las puertas -…. Bueno que estés bien-
Ambos lobos entraron en una muy elegante y enorme habitación en donde lo que más llamaba la atención era una cama tan grande como una casa en donde en la parte superior en el medio de esta, estaba durmiendo un muy maduro humano de rubio cabello y piyama blanca al igual que su antifaz.
Ambos lobos se pusieron a un lado de la cama, suspiraron, el guerrero saco el escudo de su espalda poniéndola entre su hermano y él para que este levantara la pata formando una esfera mágica en esta.
El humano seguía durmiendo plácidamente hasta que se escucha un gran golpe de sonido que lo despierta bruscamente de manera que asustado se sienta en la cama -¡¿a qué pasa?!- se quita el antifaz viendo a ambos lobos a la izquierda de la cama a varios metros de él –ahh… hola hijos- vuelve a recostar la cabeza en las almohadas -¿no se iban a (bostezo) mitigar una rebelión?-
-padre nos fuimos hace tres meses- dice el mago.
-¿recordaste sentarte en el trono durante este tiempo verdad?-
-aaaaaahhhhh….. zzzzzzzzzz-
-¡PADRE!- le gritan despertándolo.
-¿Qué qué pasa?-
-¿sabes qué? Solo sigue durmiendo- dice el mago a lo que de inmediato se escuchan los ronquidos del rey.
-enserio hermano ¿Por qué tenía que ser conocido nuestro padre como Roger "el durmiente"?-
-es porque pasa el 70% del día durmiendo en su cama y el otro 30% durmiendo en el trono-
-era retorica hermano- de repente se dan cuenta de que el rey ya no roncaba –valla parece que lo despertamos-
Pero el humano seguía con la cabeza apoyada en la almohada y con el antifaz puesto -…. ¿padre?...-
Hace 60 años
20 años después el rey Nataniel, luciendo una corona de oro estaba sentado en un elegante trono que quedaba subiendo unas altas escaleras con su hermano parado a su lado –Ricardo- dice el rey llamando la atención del rubio parado a su lado.
-¿mi rey?-
-se que nuca hablamos de esto...- la voz del rey era melancólica mirando al enorme salón vacio -¿recuerdas la primera batalla de tu vida?-
-como olvidarlo, me ayudaste a convencer a nuestros padres para que me dejaran ir…-
-… nos separamos- lo interrumpe -¿Cuál fue tu primer muerto?-
-… un plagado-
-¿últimas palabras?-
-le destruí la cabeza con la maza… no tuvo tiempo para hablar jajajaa- termina riéndose unos segundos pero se calla al ver que su hermano aun seguía mirando como estatua la puerta al final del salón.
-tuviste suerte… yo me envalentone y fui de muy joven a defender una aldea de unos bandidos…. Tenía al nazarí y a mi maestro de magia protegiéndome- el príncipe Ricardo veía solemne a su hermano mientras este hablaba –cuando al fin tenia debajo de mis pies a un pegaso de gris pelaje y crin blanca levante la mano derecha envolviéndola en la mayor cantidad de electricidad que haya hecho hasta el momento. El grito "¡espera, espera!"….- guarda un minuto de silencio –jamás te dicen que se siente ver a los ojos de la muerte…. y que esos ojos te persigan hasta el último día de tu vida- se abren las puertas de golpe con gran cantidad de súbditos de distintas especies entrando.
Una noche el rey de gris pelaje dormía en la misma habitación que su padre pero ahora en una cama de tamaño normal, el espacio que antes ocupaba la otra cama estaba siendo ocupado por libreros llenos de libros de medicina y magia. Golpes en la puerta despertaron al gran señor quien se bajo de la cama y acerco su pata al muro detrás de la cama en donde estaba colgada una espada templaría con su funda –adelante-
Las puertas se abrieron y rápidamente el assassing de ojos blancos con un pergamino en la mano para dárselo a lobo gris quien lo abrió delante de su cara para leerlo rápidamente. Sus ojos se abrieron como platos a lo que se pone de pie convertido en humano asiendo aparecer una túnica templaría alrededor de su cuerpo –tu, yo y las otras diez espadas de Dragonia tenemos que hacer algo importante ahora mismo- toma la espada del muro y se amarra el cinturón de la funda alrededor de la cintura y otra al hombro.
En cuanto el rey salió de su habitación fue rodeado por los guardias quienes le seguían el paso –su majestad ¿desea que despierte al príncipe?- pregunta uno de los assassing justo antes de que el rey se detuviera.
-no será necesario- el guardia mira al frente encontrándose con el lobo café aun vestido con las joyas reales que usa en el día a día -¿Qué vas a hacer hermano?-
El humano, con ayuda de su magia, extiende el pergamino delante de la cara de su hermano –un gran ejercito de piratas, mercenarios y bandidos de muchos reinos se unieron- el lobo lee preocupado y confundido el pergamino que flotaba delante suyo –pero eso no es lo peor, lo peor es que su primer y seguro único objetivo es atacar los estados papales, los cuales ya están asediando ahora y como sabes que al ser una isla no tienen como conseguir refuerzos-
-¿y planeas hacer?- pregunta angustiado.
-lo que es lo correcto- el rey pasa caminando a un lado de su hermano –defender la isla del Papa con mi vida-
El lobo lo sigue mientras el mago chasquea los dedos apareciendo aparecer un pergamino delante suyo –majestad, desde que nuestro padre alcanzo la divina gloria te has tomado demasiado enserio eso del auto sacrificio, ¡eres rey!, otros pueden hacer tu trabajo-
-¿lo dices por eso de disfrazarme de vagabundo para ver cómo viven o por lo de sentar a los pobres en mi mesa?- pasa la palma asiendo aparecer letras en este, se mete el pergamino en una manga y de la otra salen ocho mas.
El lobo se transforma en un maduro y musculoso humano poniéndose delante del rey deteniéndolo –hermano…. Cuando te sentabas en un trono a mirar los torneos veía como sufrías solo por el peso de la corona, al igual cuando dictabas leyes, cuando inspeccionabas a las tropas, cuando las comandabas contra la plaga, siempre, SIEMPRE vi como odiabas ser rey- le pone una mano en el hombro –pero por favor ya no busques la muerte para dar sentido a tu vida-
El rey mira a su hermano con los mismos ojos de dolor escondido que tubo desde que le pusieron la corona de su padre –mírate hermano, estas vestido con las ropas del día ¿Por qué?- en efecto el una vez lobo café le habían aparecido finas ropas debajo de las joyas reales de cada día –una vez más te has quedado hasta muy noche trabajando en las finanzas del reino, yo no quiero ser rey simplemente porque no veo sentido de serlo- pone ambas manos sobre los hombros del príncipe –el lugar en que Dios me a puesto no sirve para estar con los que más me necesitan, no para aquellos con los que de verdad quiero estar, la corona no está hecha para mi…. Pero si para ti-
En los ojos del príncipe se notaba un shock que no se fue cuando el rey camino a su lado -¿Qué?- ve como su hermano se alejaba arrojando al aire los ocho pergaminos que se convirtieron en humo y salieron por la ventana -¡no seré la mitad de rey que tú!- habla en voz alta mientras el rey se alejaba mas y mas por el pasillo -¡piensa en mí!... ¡PIENSA EN TU FAMILIA!-
-¡pienso antes en todos los demás!- grita devuelta antes de subir por las escaleras al techo.
Una gran ciudadela, aun mas grande que la capital draconiana, estaba recibiendo los golpes de las catapultas que arrojaban grandes rocas contra sus murallas detrás de las cuales igualmente otras catapultas disparaban en dirección de las de afuera acertando un disparo cada 20.
Fuera de los muros un gran ejercito invasor estaba compuesto por perros diamante, ponies, grifos, toros, lobos y otros. Todos criminales vestidos y equipados de manera distinta pero dispuestos a tomar los preciosos tesoros que habían dentro de la muy protegida ciudadela.
De igual manera la ciudad amurallada estaba siendo protegida por gran variedad de especies pero todos con uniformes de sus respectivas especialidades militares, pero todo coloreado de blanco y dorado.
Un ariete siendo tirado por toros, avanzaba lentamente sobre el camino de tierra en medio de verde pradera que rodeaba la muralla, siendo seguido de cerca por muchas tropas listas para entrar en cuanto destruyera las puertas y mientras avanzaban ballesteros ponies y arqueros perros diamante disparaban flechas contra ellos los cuales devolvían el fuego ya con flechas de arcos, dardos de ballesta o magia de los unicornios.
El ariete llego a las puertas, los toros dentro enseguida gritaron -¡EMPUJEN!- a lo que tomaron el tronco de dentro con sus cuernos para balancearlo de atrás a delante y golpear la puerta.
Del otro lado de la puerta gran cantidad de ponies, perros diamante y grifos apuntaban lanzas, picas, alabardas y ballestas a la puerta en caso de que esta cediera dando la vida si es necesario para resguardar la ciudad.
-¡AHORA!- grita un burro desde arriba de la muralla a lo que ponies golpean con sus patas traseras calderas de aceite ardiendo que caen sobre el ariete quemando a los toros dentro, pero su sufrimiento no dura mucho cuando el mismo burro ase una señal con el casco -¡ANTORCHA!- un perro diamante contesta al llamado con una antorcha en una pata.
-aquí tiene señor- en cuanto recibe a antorcha del perro diamante la arroja sobre el ariete el cual se envuelve en fuego en el mismo instante y los toros de dentro de este salen gritando su último aliento antes de caer muertos al piso.
El burro vestido solo en el pecho y los hombros con una armadura hermosamente decorada con encajes de oro al igual que en su yelmo el cual estaba decorado con una pluma blanca, vio el horizonte lleno del ejército enemigo antes de tener que inclinarse a tras esquivando un dardo de ballesta -¿están los guardias papales en sus puestos?- pregunta el burro al perro diamante.
-tal como lo ordeno señor, pero el enemigo es implacable-
-pues nosotros lo seremos aun más, siga con el plan capitán-
-si señor- ase el saludo militar antes de bajar de las murallas por las escaleras por las cuales bajaban en camilla guardias papales heridos para ser reemplazados por otros listos para defender la ciudad.
Al volver a ver al horizonte ve como se acercan las torres de asedio del enemigo mientras son llenadas por flechas en llamas –Señor…. por favor ayúdanos- justo en ese momento se escucha un fuerte trueno casi al nivel del piso.
A la derecha de las puertas y muy alejada de estas una torre de asedio caía echa pedazos y ardiendo, atrabes del humo sale un dragon verde sobre el cual cabalgaba un humano de corto cabello negro y ojos verdes. Este estaba vestido con una sobrebesta dividida por la mitad entre roja y amarilla con dos cruses en cada lado con el color contrario al fondo, sostenía una espada la cual estaba envuelta en rallos la cual apunto a otra torre de asedio saliendo de esta un gran relámpago destruyendo otra torre.
Joviales gritaron los de dentro de las murallas mientras los del lado contrario disparaban magia y flechas contra el jinete tratando de derribarlo. Pero de repente el dragón entero es cubierto por un escudo mágico color azul creado por otro que volaba su dragón un poco más arriba que el primero.
Este segundo era un hombre maduro de cabello negro, barba y vestido con una sobrebesta azul con una cruz de Jerusalén en el pecho, sostenía una espada azul echa de magia la cual levantaba en el aire por alguna razón. Cuando un proyectil de catapulta ardiendo vuela en dirección de ellos este baja la espada para apuntarle convirtiendo el proyectil en pájaros que se van volando, pero por ese acto se ve como dejan de ser invisibles otros seis jinetes más que se convierten en blanco para los disparos enemigos.
-¡movámonos rápido!- grita un rubio de cabello dorado y vestido con una sobrebesta negra y una cruz blanca en el pecho antes de que todos se arrojaran en picada en dirección a la puerta.
Los sitiadores se alistaron con lanzas delante de la puerta para atravesar a los jinetes cuando tocaran piso, pero sin explicaciones uno de ellos, con la espada en la mano brillando de color azul, salto de su dragón para precipitarse en picada a sus enemigos que los esperaban apuntándoles con sus armas.
Una gran nube de polvo se levanto delante de la puerta y para cuando se disipo el hombre que había saltado estaba completamente rodeado de un campo de fuerza mágico azul que le quedaba como traje al cuerpo. Lentamente se ponía de pie siendo rodeado de los sitiadores de delante de la puerta, noqueados a su alrededor con las lanzas rotas y cubiertos del polvo que salto cuando el hombre toco el piso. Este estaba vestido con una armadura de escamas metálicas y un yelmo puntudo del cual colgaba cota de malla que le cubría toda la cara menos los ojos.
Todos los jinetes aterrizaron para luego saltar de los dragones antes de que estos despegaran dejando a los 8 humanos en el piso con sus espadas en las manos -bien hecho ortodoxo- dice un hombre blanco, castaño de barba y ropas escocesas debajo una sobrebesta blanca con una cruz negra en el pecho.
-una buena defensa es un buen ataque Wallace- responde el hombre cubierto por el escudo.
-es una buena idea….- en sus manos sostenía una espada tan larga que le llegaba al hombro con la que apuntaba a los sitiadores que empezaban a acercársele -Pero prefiero que vean como arde mi ira- de la nada la espada se envuelve en un fuego tan ardiente que sonaba como expulsado por un lanzallamas.
-¿Dónde está el rey?- pregunta la misma mujer musulmana de ase años, apuntando con su arco a los enemigos antes de disparar las doce flechas que tenía en el carcaj de su cintura en menos de dos segundos –se supone que nos veía aquí- arroja el arco y el carcaj antes de desenfundar una cimitarra de su cintura que se comenzaba a rodear por un aura transparente.
-¡mejor prepárate para pelear!- exclama otra mujer vestida poniéndose en guardia con su espada y con una sobrebesta verde y un águila negra en el pecho.
A los lados de las puertas se abalanzaron contra ellos los sitiadores a lo que estos comenzaron a cortarlos con sus espadas encantadas -¡tranquilos compañeros, nos iremos al Valhalla si caemos aquí!- exclama emocionado un vikingo pelirrojo lanzando muchísimos metros en el aire a un toro que tomo de una pesuña.
-o pasaremos por las puertas de san Pedro… el santo, no la ciudad- aclara entre cortes el rubio vestido con la sobrebesta negra de la cruz blanca en el pecho.
Gran cantidad de bandidos comenzaron a rodearlos mientras sucumbían a sus cortes y estocadas propias solo de alguien que fue entrenado en el arte de la espada durante años y años, rápidamente se fue formando una gran pila de cadáveres alrededor del medio circulo que formaban delante de la enorme puerta.
Tanto por las flechas y magia que caían desde las murallas como por los señores feudales delante de la única puerta los sitiadores junto a las murallas se reducían rápidamente sin poder lograr nada.
-creo que vamos ganando- dice muy feliz el escoses cortando a un grifo y dos ponies a la mitad al mismo tiempo.
-…. Mejor reconsidéralo Wallace- dice el guardia de ibelín con la espada eléctrica mientras miraba al horizonte con cara de terror.
-¿de que estas hablan….?- se queda callado viendo como una gran ola de enemigos se les aproximaba corriendo a los muros.
-¿es mal momento para decir que se me acabaron los tiros?- dice el guardia de ibelín levantando la espada que ya no era rodeada por relámpagos.
-no eres el único- dice el mago de azul mientras su espada echa de magia desaparecía al igual que el aura de las espadas de los demás.
-tranquilos chicos- dice la mujer del agila en el pecho poniéndose delante de todos –nuestro rey nos ha mandado a morir…..- todos en guardia miran a la mujer que se voltea a ellos –pero si nos vamos ahora viviremos para vengarnos- los señores feudales se miran entre si vacilantes e impresionados -¡llamen a los dragones y volvamos a nuestros feudos, el rey Nataniel nos a traicionado!-
Justo en ese momento algo cae detrás de ellos a lo que se voltean apuntándole encontrándose con el árabe de ojos blancos y vestido de negro -¿el assassing?- pregunta la mujer musulmana mientras todos bajaban las armas.
Otro golpe en seco se escucha delante de ellos a lo que todos se encontraron con la espalda de un rubio humano vestido completamente en blanco que se paraba con orgullo mirando adelante -¡DIEZ ESPADAS DE DRAGONIA!-
Todos se ponen en guardia con las espadas apuntando adelante gritando al unisonó –¡ESTAMOS UNIDOS!-
Las manos del rey brillaron con un aura blanca al igual que sus ojos y las espadas de los señores feudales detrás de él -¿Qué esta haciendo?- pregunta el ortodoxo.
-dándoles una recarga- contesta el rey a lo que el aura blanca alrededor de las espadas se vuelve del color que tenían antes de que se acabara su poder. Los nobles miraban sus espadas asombrados mientras el templario cae sobre una de sus rodillas agotado.
-¡majestad!- gritan corriendo a él y tomándolo de los brazos para levantarlo.
Bruscamente se los saca de encima poniéndose de pie y caminando adelante –ahora yo necesito recargar mis fuerzas- dice débilmente dirigiéndose a la pila de enemigos caídos que los rodeaba, pila en la que algunos aun seguían respirando –al menos tengo de donde sacar fuerzas- se arrodilla inclinándose hacia abajo casi tocando la cara de un unicornio moribundo –esto no te dolerá- lentamente abre la boca mientras chispas mágicas del color del pelaje del pony empezaban a salir por la piel de este mismo para entrar a la boca del humano quien rápidamente recuperaba sus fuerzas.
El mago vestido de túnica azul y cruz de Jerusalén dorada en el pecho se quedo impresionado viendo al igual que el resto de los humanos –nunca soñé con llegar a ver que la leyenda era cierta…. La descendencia del último humano come magia como los demás fruta-
Carente de magia y fuerzas el unicornio no fueron lo suficiente para mantenerse despierto a lo que perdió el sentido. Ante esto el mago dejo de absorber las chispas que provenían de él, se puso de pie y abrió la boca mirando al cielo a lo que de todos los enemigos de su alrededor comenzaron a salir chispas multicolores que fueron tragadas por el humano que inhalaba a fondo hasta que estas se terminaron y ante esto el templario bajo la cabeza con los ojos serrados.
Los señores y los guardias de la ciudad se pusieron en guardia mientras el resto del ejército corría a las murallas en un gran grito de guerra impulsado por la codicia. De repente los ojos del templario se abrieron iluminando cada uno como un faro a lo que la tierra empezó a temblar tan fuerte que derribo a todos en el ejército defensor como en el sitiador.
-¡QUE PASA!- grita aterrado el hospitalario.
El templario fue cubierto por completo por un esfera de luz blanca de la cual salían grandes relámpagos que se hacían cada vez mas fuertes mientras se elevaba en el aire y avanzaba al ejército invasor, con voz en gran eco dice para si mismo –si me enfrentas…- aprieta los dedos de las manos –…te condenas- apunta al cielo con una mano a lo que todas las nubes del cielo se comprimen hasta formar una espiral de la cual comienzan a salir rocas en llamas que caen como lluvia sobre el ejército enemigo.
Con la otra mano apunto al suelo a lo que este comenzó a temblar con aun más fuerza mientras el viento corría con tal fuerza que los voladores no podían abrir sus alas son ser llevados sin control fuera de la batalla.
Del gran ejército de los bandidos una de las bolas de fuego fue desviada y redirigida al mago quien parpadeando hiso que se convirtiera en agua que solo lo mojó. Lentamente bajo al suelo y cuando se poso en él hiso sonar sus dedos haciendo aparecer a quien desvió su ataque, confuso y asustado un unicornio naranjo de crin café veía aterrado al humano delante suyo quien lo teletramsporto desde el medio del ejercito hasta casi frente a las puertas las que quedaban a cientos de metros de donde estaba.
-creo que tus hombres…- dice en eco antes de apagar la luz que lo rodeaba –te han abandonado-
El unicornio mira a detrás a la gran masa que corría desesperada alejándose, no de la ciudad o del ejército en las murallas, sino del poderosísimo mago que la protegía -¡no huyan cobardes!- vuelve a voltearse al mago quien sostenía una espada en la mano derecha.
Viéndolo seriamente el mago le apunta con la espada –te doy una oportunidad de salvar tu vida- El unicornio se puso pensativo antes de disparar su magia contra el humano quien puso la espada entre su cara y el hechizo el cual desapareció como si no existiera –prosigo…. Te doy la oportunidad de salir con vida de este lugar-
El cuerno del pony se encendía con una fuerte aura mágica color café -¿Qué tendría que hacer?-
-al haber sido quien trajo a estos criminales para invadir un estado aliado eres juzgado como un oficial enemigo cualquiera…. Te sentencio a un juicio por combate-
El unicornio sonríe con malicia y confianza –muéstrame a mi oponente y lo are polvo-
El mago sonríe solo del lado derecho de la cara –pelearas conmigo-
-¡perfecto!- arroja de su cuerno un rallo mágico tras otro los cuales fueron parados por la espada que hacia girar el mago con la muñeca mientras se acercaba, un paso con cada movimiento de su espada que movía con gran destreza y precisión tomándola con ambas manos antes de llegar al unicornio y cortarle una pata a lo que su cuerno se apago mientras caía al piso gritando de dolor.
El unicornio callo arrodillado sobre la única pata delantera que le quedaba mientras el rey Nataniel levantaba la espada bajándola contra el cuello del unicornio.
-¡patriarca!-
Hoy (Semana 4, día 5 de gs en Dragonia)
El muy anciano lobo gris abre sus azules ojos despertando en el tipi que tenía en el jardín privado de las princesas –perdone por despertarlo buen patriarca- dice la princesa celestia en la entrada de la carpa mientras el anciano se estira –es que hoy tenía que dar un discurso, pero como no lo encontrábamos por ningún lado otro lobo se presentara ante mis ponies-
El anciano se pone su elegante penacho de plumas de fénix en la cabeza volteándose a la princesa –entiendo su majestad… ¿pero cuál jefe fue en especifico?-
-para ser sincera no habían jefes que no estuvieran cantando en un bosque fuera de Canterlot, asique solo se lo pedimos al primero que encontramos-
El jefe la queda mirando con la ceja levantada -¿y cómo se llama?-
En el balcón dirigiéndose a todo Canterlot estaba la princesa luna elegantemente vestida -ciudadanos de Canterlot, ante el claro nerviosismo de la presencia de los representantes de la confederación tribal los e citado aquí para aprender que no deben temer a los apaches. Para darles un ejemplo claro los dejo con el bravo apache: boca sucia- se hace a un lado dejando ver a un lobo blanco que tenía una cinta roja en la frente.
El apache se aclara la garganta antes de hablar –bien la $%& por la que no deben tener #$% miedo a nosotros los (/&% apaches es que amamos la )/$&/ naturaleza y que todas esas ¡"#$%# ¿en que estaba? ¡ha #$%& claro!, si quieren realmente establecer (/&%$ amistad con nosotros solo no sean unos /&% con nosotros y no seremos igual de /&%$# o se los lleva la #$%&-
Mirando el discurso desde la calle la princesa celestia estaba muda con la boca abierta mientras a su lado el patriarca se cubría los ojos con las orejas –como odio ser gobernante-
