¡Hola a todo el mundo!

Ya estoy de nuevo por aquí. Me he retrasado estos días por problemas de trabajo/estudios. Muchas gracias por los comentarios, me gusta que me den su opinión.

Ninguno de los personajes me pertenece, pero la historia si ;).


05:00 a.m.

- ¡Para quieta de una vez Quinn! ¡No me dejas dormir! –se quejó Santana poniéndose la almohada sobre la cabeza, viendo a Quinn que encendía la luz- como sigas así irás derecha al sillón, o mejor, a la calle.

Faltaban apenas unas horas para la boda de Quinn y Rachel. Debido a una obsesión por las tradiciones, Rachel había decidido que lo mejor era dormir la última noche de solteras, separadas. Quinn se iría a dormir con Santana y Rachel se quedaría en su casa con Ian y Brittany. Cosa que no terminó de convencer a Quinn, pero tuvo que aceptar.

- Mañana me caso con Rachel, San…

- ¿En serio Quinn? –preguntó irónica la morena levantando ligeramente la cabeza para mirarla con mala cara- Es la primera noticia que tengo…

Santana se tumbó de nuevo boca abajo en la cama, de vuelta a su antigua posición, dándole la espalda a su amiga. Por alguna razón que no entendía, la rubia la había suplicado dormir con ella en la cama para no dormir sola y ella había aceptado.

- De verdad Q, hazme caso por una vez en tu vida y duerme un poco, no querrás salir mal en las fotos ¿no? Con Rachel ya tenéis más que suficiente.

- No puedo dormir, estoy demasiado nerviosa.

- Es normal y lo entiendo, pero inténtalo.

Tras unos segundos de silencio, Quinn suspiró profundamente.

- ¿Vosotras no pensáis dar este paso? Ya sabes, casaros.

- No me vas a dejar dormir a mí tampoco, ¿verdad?

- Lo digo en serio Santana.

Santana se incorporó ligeramente sobre sus codos, para mirar a Quinn.

- No sé, la quiero… claro que he pensado en ello… -susurró mirando los ojos verdes de su amiga- pero creo que es demasiado pronto para eso…

Quinn arqueó una ceja mirándola extrañada e imitó la postura de su amiga. Tenía que estar de broma.

- ¿¡Demasiado pronto!? Aunque no oficialmente, lleváis juntas desde que tenemos memoria. Nos conocemos desde párvulos y yo creo que ya desde entonces, tenéis esa obsesión una por la otra.

- Eso no es cierto Quinn, simplemente era amistad. Comenzamos a salir cuando estábamos en el instituto, no antes.

- Esa "amistad" vuestra no era normal, ni si quiera de pequeñas. Además yo sé que Britt siempre será especial para ti –dijo la rubia con una sonrisa tierna- nunca se olvida a la primera persona con la que te acuestas por primera vez.

- ¿¡Cómo sabes tú eso!?


FLASHBACK

Santana y Brittany se encontraban tumbadas bajo las gradas del estadio de fútbol descansando. Ya se estaba acabando el mes de mayo y hacía un calor agobiante. Además, era su primer año en las animadoras y aun las costaba coger el ritmo que marcaba Sue Sylvester en los entrenamientos. Un conjunto de cosas por lo que ambas estaban agotadas.

La latina, estaba a punto de dormirse, cuando escuchó un pequeño gemido por parte de la rubia. Se incorporó levemente para mirarla.

- ¿Estás bien Britt-Britt? ¿Te pasa algo?

- Me duele mucho aquí… -susurró llorando cogiéndose su muslo con ambas manos.

- Seguro que no es grave, será un calambre… -dijo la latina acariciando suavemente la pierna de la rubia- tranquila, no pasa nada. Te ayudo a estirarlo.

Santana se incorporó, y puso la pierna de Brittany en su hombro, para después tumbarse encima de ella para estirarla. Hacía tiempo que la latina se había fijado, en que las tres habían crecido y ya no eran unas niñas. Pero había algo en Brittany que no veía en Quinn. No sabía exactamente el qué, pero algo había.

Al levantar la vista, se encontró muy cerca de la cara de su amiga, quien la sonrió levemente dejando paralizada a la latina durante unos segundos. Al darse cuenta de la situación, agitó rápidamente la cabeza, levantándose y sacudiéndose su uniforme.

- Gracias Sanny, ya estoy mucho mejor.

- Oye, esta semana mis padres no están en casa, si quieres puedes quedarte a dormir –comentó la latina esquivándole la mirada- podemos llamar a Quinn si quieres.

- ¿Te han dejado otra vez sola? Si acaban de llegar de otro viaje… se perdieron tu cumpleaños Sanny, y quince años no se cumplen todos los días.

- Si bueno, esta semana tiene una conferencia en Arizona y tiene que ir sin falta. Mi madre tiene que acompañarle por obligaciones con la empresa.

Brittany se acercó con un gesto triste a la chica acariciando suavemente su mejilla, causando que cerrara los ojos y ladeara la cabeza involuntariamente en busca de contacto.

- No me gusta que pases tanto tiempo sola… luego estás triste.

- Yo no estoy triste por ellos, por mí como si no vuelven -contestó enfadada la latina- ¿Vas a venir o no?

- Claro, intentaré que LordT no se dé cuenta cuando salga de mi casa, últimamente está muy posesivo conmigo, no me deja hacer nada si no es con él.

Santana la miró con una sonrisa enternecida. Cualquier otra persona le dice eso y se hubiera burlado a base de bien. Pero era la rubia quien se lo estaba diciendo.

- Tendré que hablar con ese gato y dejarle las cosas claras –dijo la latina dijo en tono de broma haciendo que Brittany la mirara con una sonrisa- no puede ser que te tenga controlada. Vamos tenemos clase de Matemáticas y llegamos tarde.

Ambas se cogieron por los meñiques dirección a las clases.

Esa misma tarde, a las cinco, Santana ya estaba esperando a su amiga. Había preparado unas pizzas y unas palomitas con mantequilla. En el DVD de su habitación estaba preparada la película "La sirenita" que tanto le gustaban a la rubia. Un plan perfecto.

Al llegar Brittany, subieron directamente a la habitación de la chica, dónde ya estaba todo preparado.Como ya era costumbre desde pequeñas, ambas se tumbaron en la cama, Santana apoyada ligeramente en Brittany, la cual, acariciaba su pelo de vez en cuando.

A mitad de película, oyeron el teléfono de la casa y Santana salió corriendo, dejando la película en marcha para que la rubia la siguiera viendo. Brittany, salió poco después que la latina, y se asomó ligeramente por las escaleras viendo cómo Santana estaba prácticamente llorando.

- No papá no quiero ir a casa de la abuela, me dijisteis que esta vez solo era una semana y que me compensaríais por faltar a mi cumpleaños –dijo sorbiéndose sus lágrimas- no, no estoy llorando, por mi podéis hacer lo que queráis. De hecho siempre lo hacéis. Hasta dentro de un mes.

Y colgó de golpe, limpiándose las lágrimas con la camiseta que llevaba puesta. Brittany logró esconderse de nuevo en la habitación antes de que la latina la viera y supiera que había escuchado todo.

Cuando entró la chica de nuevo en la habitación, se la veía triste, con los ojos hinchados. Brittany la dejó de nuevo el sitio en la cama, mientras la volvía acariciar el pelo, escuchando de vez en cuando pequeños sollozos.

Santana se abrazó fuertemente a la cintura de su amiga, enterrando su cara en el cuello de esta, llorando.

- Mis padres no me quieren Britt… -sollozó sin separarse de la rubia.

Brittany la levantó ligeramente la cara, cogiéndosela con ambas manos y poniéndose frente a ella. Limpió una a una las lágrimas con besos, quedando después a milímetros de sus labios por un instante, sintiendo la respiración de la latina. Finalmente cerró la distancia que las separaba durante unos segundos, los cuales se hicieron eternos para ambas.

Santana se separó ligeramente, mirándola con una mezcla de sentimientos que Brittany entendió como amor y confusión.

- Mi madre dice que la mejor manera de demostrar a alguien cuanto la quieres, es esta... y yo te quiero mucho Sanny…

Santana miró los ojos sinceros de su amiga. Mientras la tuviera a ella, no pasaría nada nunca estaría sola. Apartó un mechón de pelo rubio detrás de la oreja de Brittany poniendo su mano después en la mejilla de su amiga.

Se acercaron nuevamente, en busca de un mayor contacto. Buscando un calor que ambas necesitaban. Pronto entraron en contacto sus lenguas, consiguiendo un gemido por parte de ambas. Brittany, se sentó a horcajadas sobre Santana, sacándola la camiseta larga que llevaba para estar por casa, dejándola en ropa interior.

Brittany comenzó a besar su cuello, mientras pasaba sus manos por los pechos de su amiga, deshaciéndose de su sujetador. Santana estaba aferrada a la cintura de su amiga, empujándola aun más, si fuera posible, contra su cuerpo. Consiguió como pudo quitar la ropa a la rubia, dejándola completamente desnuda.

Santana comenzó a besar los pechos de su amiga mientras la rubia gemía.

- Necesito tocarte San… -gimió al oído de su amiga bajando lentamente su mano hasta la goma de sus bragas.

Santana elevó la cadera como afirmación, haciendo que Brittany introdujera su mano hasta llegar al centro de la morena, estimulándolo. Ésta, se aferró fuertemente al cuello de la rubia, obligándola a besarla apasionadamente, mientras su cadera se movía rápida contra la mano de la chica.

De repente, Santana sintió dos dedos introducirse dentro de ella, lo que provocó un pequeño gemido de dolor.

- ¿¡Te he hecho daño!? –miró alarmada la rubia a la latina- Lo siento…

- No Britt, todo está bien… no pares –suplicó- está todo bien, continua por favor.

Brittany continuaba con sus movimientos hasta que sintió la mano de la morena descender entre sus cuerpos.

- Yo también… yo... necesito…

- Adelante San…

La latina introdujo dos de sus dedos dentro de la rubia, y ambas iniciaron un movimiento de caderas acompasado, sin separar sus labios ni un solo momento.

Al poco ambas gimieron el nombre de la otra, y se desplomaron en la cama, intentando recuperar su respiración. La latina sabía que lo que acababa de pasar les traería complicaciones. De hecho ni ella misma lo comprendía muy bien. Pero ya pensaría en los problemas mañana, hoy, solamente quería dormir con Brittany. Su Brittany.

FIN DEL FLASHBACK

- No sé cómo te enteras de todo Fabrey.

- Sé que os acostabais, no erais precisamente lo que se llama muy silenciosas… -comentó la chica ganándose un manotazo de su amiga.

- Deja de una vez el tema de mi vida sexual, viciosa.

Quinn se rió acercándose a su amiga abrazándose a ella. Después de un rato en silencio, Quinn acariciaba distraídamente el antebrazo de la morena.

- Brittany seguro que está esperando que lo hagas tú…

- ¿Qué haga el qué?

- Pedirla que se case contigo, pedirla que sea una Pierce-López.


En esos momentos, en la casa de Rachel y Quinn, la situación no era muy distinta.

- Rach, creo que deberíamos de irnos a la cama –dijo la rubia dejando encima de la mesa una copa de vino.

- No puedo, estoy muy nerviosa.

- Nos espera una noche bastante larga... –suspiró la rubia ganándose una sonrisa de Rachel- ¿Ya has conseguido alguna obra o algún trabajo? me dijo Quinn que estabas buscando.

- Sí, de hecho... ¿Te ha llamado Kurt?

- No, no he hablado con él estos días ¿Por qué?

- Él y Blaine, piensan rehabilitar el antiguo teatro, para hacer una academia de Artes Escénicas. Querían que todo el Glee Club participaran como profesores. Mike, Tina, Mercedes, Quinn y yo ya estamos dentro. De los demás aun no sabemos nada.

- No tenía ni idea…

- Creía que Santana te lo habría dicho, ella desecho el trabajo –aclaró la morena mirando a su amiga- es una pena que dejara los escenarios por la abogacía, tiene un talento natural.

- Si… -sonrió la chica melancólica- hay tardes, cuando viene de trabajar, que se mete a la ducha y se pone a cantar antiguos Mash Up de cuando estábamos en el Glee Club… sé que lo echa de menos... no creo que consiga nada, ya sabes cómo es de cabezona, pero intentaré hablar con ella.


12:00 a.m.

- Hay que vestir a Ian –gritó Rachel desde el cuarto de baño mientras terminaba de secarse de la ducha que se acababa de dar.

- Si, tranquila, ya estoy con ello –dijo mirando con una sonrisa a Ian- ¿verdad que si enano?

La morena entró a la habitación vestida con algo de ropa de estar por casa y una toalla envolviendo su pelo. Vio a la rubia jugando con su pequeño en brazos y sonrió.

- Tienes el instinto maternal a flor de piel ¿eh?…

- Supongo que si. Me encantaría tener un bebé con Santana –sonrió acariciando cariñosamente la nariz del rubio- Un bebé moreno, con ojos marrones...

- ¿No has hablado con ella sobre este tema?

- No, Santana aun no se siente preparada para esto.

- Si aceptas mi opinión, yo creo que sí. Tú mejor que yo sabes como se comporta con Ian... incluso con Kyra.

Brittany asintió con una sonrisa viendo como su amiga volvía a meterse al baño.

- Vamos caballero –dijo dejando al pequeño en la cuna- tengo que ayudar a mamá, no montes jaleo.


01:30 p.m.

- Y al ser las dos mujeres, ¿quién llegará tarde Rachel o Quinn? –preguntó confundido Mike, sentado en el salón junto con Santana, esperando a que saliera Quinn.

El moreno se había ofrecido en llevar el coche de Quinn a la ceremonia, mientras que Puck se ofreció para lo mismo en el caso de Rachel.

- Seguro que será Rachel quien llegue tarde, ya sabes lo que le gusta a ese retaco llamar la atención -rió la morena.

- ¡San! –gritó Quinn desde su habitación- ¿Puedes venir?

Santana se levantó dejando a Mike viendo la televisión. Vio salir de la habitación a Tina, que se había ofrecido también para ayudarlas. Abrió la puerta, encontrándose a Quinn de frente, ya vestida, con una sonrisa.
Llevaba el pelo recogido, con algunos mechones cayendo por sus hombros. El vestido era blanco, palabra de honor totalmente entallado hasta las rodillas. Continuaba hasta los pies con un pequeño vuelo, terminando en una cola, de más o menos un metro de largo. En sus manos, un ramo de lirios verdes, que resaltaban sus ojos.

Santana se quedó unos segundos mirándola embobada.

- Si os hubiera dejado al final a Britt y a ti ayudarme, no te hubiera visto con esa cara. Ha merecido la pena -rió la chica.

- Estás guapísima Quinn, a Rachel se le va a caer la baba cuando te vea.

Quinn la dio un fuerte abrazo. Salieron al salón de la mano, encontrándose con Mike y Tina.

- Vamos –dijo el moreno sonriendo- o llegaremos tarde.

Quinn se subió con el chico en la parte trasera del coche mientras que Santana y Tina cogieron el de la asiática para llegar.


Para la boda habían escogido un amplio jardín de un restaurante especializado en ese tipo de eventos, ambientado en la época medieval. Todo estaba decorado a la perfección, hasta el más mínimo detalle. Había un escenario, dónde una banda tocaba música de ambiente con una zona de baile, cerca, unas mesas para la comida, decoradas con manteles granates y flores blancas. Al fondo, estaban todos los invitados, ya sentados esperando la ceremonia.

Santana y Tina no tardaron en llegar, viendo en la entrada a Mercedes y Brittany, que tenía al pequeño Ian en brazos.
Como todas las damas de honor (las chicas del Glee Club), Brittany iba vestida con un vestido azul marino, por debajo de la rodilla, entallado hasta la cintura, luego con un pequeño vuelo. Su pelo estaba ondulado ligeramente, cayendo por uno de sus hombros. La latina, se acercó lentamente con una sonrisa enorme y cogió la cara de su novia con ambas manos, besándola lentamente durante unos segundos.

- ¿Y eso? –preguntó Brittany separándose apenas unos milímetros de la boca de su chica.

- Estás preciosa cariño.

Brittany sonrió y besó cariñosamente la nariz de su chica, consiguiendo que Tina y Mercedes que aun estaban por allí rodaran los ojos.

- Vámonos o nos resbalaremos con la miel de estas dos -susurró con una sonrisa Mercedes cogiendo a la asiática por un brazo.

La pareja ignoró el comentario aun en su propia burbuja. Brittany observó a su novia de arriba a abajo. Ella llevaba el pelo suelto, recogido en un lado con un pequeño broche azul. Estaba perfecta.

- Rachel quiere verte antes de la ceremonia San.

- ¿A mí? –preguntó extrañada Santana- voy ahora mismo. Sería buena idea que fueras a tranquilizar a Quinn yo únicamente la saco de quicio.


Santana se dirigió a una de las salas que había en el restaurante reservada para la novia. Tocó suavemente la puerta recibiendo un "pasa opr favor" de parte de Rachel.

Al pasar, vio a la morena de espaldas mirándola por un gran espejo que había frente a ella, con un vestido cerrado por detrás con una cola corta y escotado por delante que se ajustaba perfectamente a su figura. Su pelo estaba recogido y en la mano tenía un ramo de rosas blancas.

- Rachel… estás… wow… -dijo suspirando con una sonrisa- creía que en mi vida iba a decir estoy pero estas preciosa Rach.

Rachel sonrió dándose la vuelta y acercándose a la latina.

- Quiero hablar contigo antes de la boda, siéntate –pidió la chica señalando un sofá.

- ¿Pasa algo?

- No, yo sólo… tú y Brittany sois lo más parecido que tiene Quinn a una familia… y sé lo importante que sois para ella. Quiero que me deis vuestra bendición.

- ¿En serio? -preguntó la latina- ¿un poco tarde no? -rió la chica recibiendo una mirada severa por parte de Rachel.

- Tranquila Rach –dijo la latina cogiéndola la mano- no me imagino otra persona mejor para estar con ella, de verdad.

Rachel la abrazó fuertemente, para sorpresa de la latina, que tras unos segundos de sorpresa la correspondió al abrazo.

- Vamos vamos –comenzó la latina limpiándose disimuladamente una lágrima que caía por su mejilla- que me arrugas el vestido.

Rachel rió limpiándose las lágrimas y colocándose su vestido.

- Tenemos que salir pitufo, te estarán esperando.


05:30 p.m.

Casi todo estaba listo. Todo el mundo estaba sentado esperando a la pareja.

Quinn buscaba a su futura mujer, ya que habían llegado al acuerdo de salir juntas. En el momento que se vieron se dedicaron una sonrisa, quedándose por un instante paralizadas. La rubia se acercó a su novia y le ofreció la mano para comenzar la ceremonia.


07:00 p.m.

Todo había acabado. Ambas se habían dado el "si quiero" contagiándose las lágrimas y dándose un beso al finalizar la ceremonia, escuchando los aplausos y los gritos de los allí presentes.

Era la hora de la comida. Todos estaban hablando dando la enhorabuena a la pareja y haciéndose fotos con ellas. Quinn se levantó de la mesa, llamando la atención de todos, aun sin soltar la mano de Rachel.

- Bueno, después de la ceremonia y de la comida, creo que es hora que alguna de nuestras madrinas hable ¿no?

Brittany miró a Santana animándola a hablar, mientras la morena negaba nerviosa.

- Vamos S, no dirás que tienes miedo a hablar en público ¿no?

Santana la miró de mala manera, levantándose de su asiento.

- Yo… había preparado algo, pero ahora mismo me acabo de quedar en blanco –dijo con una sonrisa mientras el resto de gente rió.

- Cuando me dijeron que seguramente tenía que hacer esto, no sabía como empezar. Hablando con Britt, me convenció que contara algún recuerdo que tuviera con Quinn… y no sé porqué, me vino cuando la conocí con 6 años. Recuerdo que ibas vestida con un jersey de corderos, horrible por cierto -la psicóloga rió asintiendo con la cabeza- y te pusiste al lado mía en la clase. Cuando nos tocó salir a jugar al patio, recuerdo que dos niños vinieron a meterse conmigo quitándome un juguete que tenía en la mano.

- Un cubo... -continuó riendo Quinn.

- Si bueno... el caso, es que yo fui a pegar a los niños...

- Cómo no Satanás... -rió Rachel ganándose un manotazo de su mujer.

- Y los niños -continuó la latina mirando de mala manera a Rachel- me tiraron al suelo y me hice una raspadura en el codo. Cuando empecé a llorar, el resto de niños se reían de mi... pero Quinn se acercó con un pañuelo y limpió mi herida acompañándome a ver a la profesora. Sé que aprece una tontería, pero desde entonces, siempre has cuidado de mi Quinn... no tengo palabras para agradecerte todo lo que has hecho estos años, estando a mi lado, ayudándome en todo lo que te pedía... incluso en lo que no te pedía -rió acariciando la mano de Brittany- y no conozco a otra persona en esta vida que se merezca más ser feliz.

Quinn limpió unas lágrimas que caían de sus mejillas mientras su mujer la besaba la mejilla suavemente.

- Bueno, pero no se va a quedar todo el Quinn… a Rachel la conozco desde el instituto… y es como si la hubiera conocido también en el colegio, porque medía más o menos lo mismo -la gente rió, mientras que Brittany la daba un manotazo- aunque no te conozco desde hace tanto tiempo como a Q, sé que no existe en este mundo alguien mejor para ella - dijo elevando su copa- os merecéis una a la otra. Por vosotras. Y por vuestro pequeño.


10:00 p.m.

Llevaban varias horas en el jardín celebrando. Ya había oscurecido y se encontraban únicamente iluminados por unos farolillos.

De repente todo se quedó a oscuras. Un foco iluminó el escenario, viéndose a Santana y Mercedes con unos micrófonos, un piano de cola dónde estaba el padre de Rachel y Finn a la batería. Quinn se levantó de su asiento con una sonrisa y tendió su mano a su mujer que la miraba sorprendida. Ambas se dirigieron al centro de la pista.

- Vamos cariño, es una sorpresa.

Santana guiñó el ojo a su amiga, encendiendo el micrófono.

- Bueno Rachel, esto es una sorpresa que tenía tu mujer preparada... esperamos que te guste... –comenzó la latina con una sonrisa- vamos con vuestro primer baile… "The Power Of Love" de Celine Dion.

Los acordes al piano comenzaron a sonar. Quinn cogió por la cintura a su mujer y ésta con una sonrisa se pegaba totalmente a su cuerpo comenzando a mecerse con la música. Mercedes comenzó con la canción.

The whispers in the morning, (los susurros en la mañana)
Of lovers sleeping tight, (de amantes durmiendo abrazados)
Are rolling like thunder now, (están sonando como truenos ahora)
As I look in your eyes. (cuando miro tus ojos)

Quinn, siguió llevando a la morena y besó su sien. Escuchaba a Rachel sollozar contra su hombro. En el escenario, pareció Puck con la guitarra eléctrica, tocando un suave acompañamiento. Santana se levantó, acercándose al borde del escenario, para cantar otro trozo de la canción.

I hold on to your body, (me agarro de tu cuerpo)
And feel each move you make, (y siento cada movimiento que haces)
Your voice is warm and tender, (tu voz es cálida y tierna)
A love that I could not forsak. (un amor que no podría abandonar)

Rachel estaba llorando escondiendo la cara en el hombro de su chica, abrazando con ambos brazos a su mujer, simplemente meciéndose con ella. Mercedes se levantó uniéndose Santana, cogiéndola por la cintura para cantar a dúo.

Cause I am your lady, (porque yo soy tu dama)
And you are my woman, (y tu eres mi mujer)
Whenever you reach for me, (siempre que me tomes la mano)
I'll do all that I can. (haré todo lo que pueda)

Quinn apartó la vista por un momento de Rachel para mirar a su alrededor, viendo a Brittany llorando abrazada a Tina, a Sam grabándolas en vídeo, a Mike con Charlie y con Ian en brazos meciéndolos al son de la música con una sonrisa... y en el escenario al resto de sus amigos. Esa era su familia realmente. Mercedes continuó en solitario con la canción.

Lost is how I'm feeling lying in your arms, (perdida es como me siento, tendida en tus brazos)
When the world outside's too, (cuando el mundo exterior es)
Much to take, (demasiado para abarcar)
That all ends when I'm with you. (que todo termina cuando estoy contigo)

La latina se unió de nuevo a Mercedes. Seguidas por Quinn, que cantaba suavemente al oído de su mujer.

Even though there may be times, (aunque haya algunas veces)
It seems I'm far away, (cuando parece que estoy muy lejos)
(But) Never wonder where I am, (nunca te preguntes dónde estoy)
Cause I am always by your side. (porque siempre estoy a tu lado)

Cause I am your lady, (porque yo soy tu dama)
And you are my woman, (y tu eres mi mujer)
Whenever you reach for me (siempre que me tomes la mano)
I'll do all that I can. (haré todo lo que pueda)

Santana se separó ligeramente de Mercedes, acercándose aun más al borde, para cantar en solitario.

We're heading for something,(vamos hacia algo)
Somewhere I've never been, (a algún lugar donde nueva he estado)
Sometimes I am frightened, (a veces tengo miedo)
But I'm ready to learn, (pero estoy lista para aprender)
Of the power of love. (del poder del amor)

Santana mantuvo su voz durante unos segundos, en los cuales Quinn paró y alzó con ambas manos el rostro de su mujer dejándolo a la altura de sus ojos, para besarla suavemente.

Las dos chicas a coro, Mercedes y Santana, continuaron las últimas estrofas de la canción. Bajo los aplausos de todos los presentes.

The sound of your heart beating, (el sonido de tu corazón latiendo)
Made it clear, (lo dejó en claro)
Suddenly the feeling that I can't go on, (de repente el sentimiento de que no puedo seguir)
Is light years away, (está a años luz)

Cause I am your lady (porque yo soy tu dama)
And you are my woman, (y tú eres mi mujer)
Whenever you reach for me, (siempre que me tomes de la mano)
I'll do all that I can. (haré todo lo que pueda)

La pareja volvió a unir sus labios durante unos segundos. Al separarse, Quinn limpió las lágrimas de Rachel con ambas manos, susurrándola un "te amo", consiguiendo que Rachel la volviera a besar.

- Todos los presentes, os deseamos lo mejor en vuestra nueva vida juntas –conclutó Mercedes aplaudiendo a sus amigas igual que el resto- Felicidades a las dos.

Todos se reunieron en torno a las chicas, salvo Brittany, que estaba esperando a su novia. Al verla bajar, corrió hacia ella, dándola un beso. Santana pasó sus brazos por detrás del cuello de su novia, profundizando el beso mientras que Brittany la abrazaba por la cintura fuertemente.

La latina se separó limpiando las lágrimas de su novia y arrastrándola dónde estaban todos felicitando a la pareja.


Y con esto el final del capítulo y la boda de las Faberry... me ha quedado un poco largo, pero creo que la ocasión lo merecía. Aun así espero que os haya gustado y no os hayáis aburrido.

El próximo capítulo, lo colgaré dentro de unos pocos días. Obviamente la canción no es mía, tiene algunas modificaciones, pero es de Celine Dion, altamente recomendable.

Espero sus comentarios y sus sugerencias que siempre ayudan. Un saludito.

...Mune1791...