¡Hola a todo el mundo de nuevo!
Después de estos días sin actualizar, dejo por aquí otro nuevo capítulo. Espero que les guste.
Gracias a todos por los comentarios y mensajes. Se agradece un montón.
Ninguno de los personajes me pertenece. la historia si ;)
Brittany se despertó la mañana siguiente sobresaltada de su sueño, con la sensación de que algo hubiese pasado. Después de esperar despierta a Santana hasta las tres de la mañana, se fue a dormir algo inquieta por su ausencia.
Giró la cabeza y vio que el lado de su novia aun seguía frío y sin deshacer, con Kyra hecha un ovillo. Estiró su brazo para coger el móvil de la mesilla, por si había recibido alguna llamada de la morena. A lo mejor había salido temprano al trabajo y no la quiso despertar.
Nada.
Se levantó echando un vistazo a las habitaciones de toda la casa: los dormitorios, la cocina, el estudio... y no la encontró en ningún sitio. Pasó por el garaje para ver que el coche no estaba.
Desaparecer sin dejar rastro era muy extraño en la actual Santana. En la adolescencia, antes de estar juntas, la latina tenía tendencia a desaparecer muy a menudo, a veces durante días, normalmente después de pasar una noche juntas, o cuando había discutido con sus padres. Pero ahora, si iba a salir o no volvía a casa por trabajo, la avisaba.
Después de varias llamadas sin respuesta, Brittany decidió que lo mejor es dejarla un mensaje en el contestador.
"Este es el contestador de Santana López, en este momento no estoy disponible, deja el mensaje después de la señal…"
- Cariño, no sé nada de ti desde ayer por la tarde y me estas asustando –suspiró la chica- espero que estés en una reunión y simplemente se te haya olvidado que tenemos que ir al médico. Llámame en cuanto oigas este mensaje, por favor. Te amo.
Mientras, Quinn seguía dando vueltas por toda la casa con Ian en brazos. Había intentado distraerse recogiendo la casa (una manía que se le había pegado su mujer), sin ningún resultado.
Después de cenar y acostar al pequeño, estuvo varias horas esperando despierta la llegada de Rachel, hasta que no pudo más y se durmió. Al despertarse, la chica aún no había llegado y tampoco la había llamado.
- Voy a matar a tu madre Ian. ¿Dónde se habrá metido?
Cogió su móvil por décima vez, pero esta vez para llamar a Brittany. A lo mejor estaba en casa de las chicas.
- ¿Britt?, menos mal que contestas. ¿Está ahí Rach con vosotras?
- ¿Rachel? –contestó la bailarina confusa- No, no está aquí, no sé nada de ella desde antes de ayer por la tarde, cuando quedamos para comer las cuatro.
- Dios, no sé dónde se ha metido, llevo llamándola desde hace cuatro horas y su móvil está apagado.
- Que raro… ¿Sabes? Santana tampoco está en casa, no aparece desde ayer por la noche…
Tras un breve silencio, Brittany escuchó un suspiro al otro lado de la línea.
- Siento haberte llamado a estas horas B, ya sabes cómo me pongo con estas cosas. Habrá ido a casa de sus padres o algo parecido y se habrá dejado el móvil en algún sitio. Me estoy asustando sin motivo.
- Tranquila Q… -sonrió la rubia- ¿te apetece que vaya a tu casa a desayunar y las esperamos juntas?
- Claro, mucho mejor, te esperamos aquí Ian y yo.
Después de colgar, a pesar de que era muy improbable, ambas se quedaron pensando en las notas amenazantes de Santana y de Rachel, y si las podía haber pasado algo.
Santana abrió levemente los ojos sintiendo un dolor muy fuerte en su sien. Se encontraba desorientada, tumbada en el suelo. Trató varias veces de ponerse de pie, logrando solamente incorporarse un poco antes de volver a caer. Viendo que no podía levantarse, desde el suelo trató que sus ojos se adaptaran al bajo nivel de luz que entraba por un único ventanal con rejas, (al que seguramente no llegaría ni estando de pie) para poder situarse y saber dónde estaba.
Cuando logró enfocar con claridad todo lo que la rodeaba, localizó una pequeña cama y una mesilla de noche vieja. No había nada más. Al girarse, vio un bulto, un cuerpo tumbado junto a una puerta. Se acercó arrastrándose y al ver quién era, comenzó a zarandearlo levemente.
- ¿Rach? Despierta, vamos…
Rachel lentamente comenzó a abrir los ojos. Al ver todo lo que la rodeaba, se abrazó fuertemente a la otra morena.
- ¿Qué hacemos aquí Santana? –preguntó Rachel al separarse de su amiga.
- No tengo ni idea… -respondió la latina- aunque tengo algunas sospechas.
- ¿Sospechas?
- Llevo recibiendo anónimos desde hace algún tiempo… desde que me trasladé de Nueva York... notas amenazantes que me llegan a través de sobres o de paquetes...
- ¿Tú también los recibes?
Rachel la miró confundida mientras que Santana se levantaba ayudándose de la pared.
- Si las dos recibimos ese tipo de notas, creo que ya tenemos parte de la respuesta… ahora nos queda saber por qué.
Santana aun seguía apoyada ligeramente en la pared ayudando a Rachel a hacer lo mismo.
- Puede ser -contestó Rachel mirando a su alrededor- ¿Dónde estamos?
- No tengo ni idea –confesó la chica- lo último que recuerdo es cuando te vi en el parque y después ya todo es confuso, golpes, oscuridad…
El sonido de la puerta abriéndose las interrumpió.
Brittany llamó al timbre de la casa de las Faberry. Unos segundos después apareció Quinn, con unas evidentes ojeras y con Ian en los brazos.
- ¡Por fin estás aquí! Te estábamos esperando con el desayuno en la mesa.
- Lo siento, he ido antes de venir al despacho de Santana a preguntar si estaba por allí y me he entretenido –suspiró la chica- En realidad, ya no vengo a buscarte para desayunar, Quinn tengo que ir al médico. Tenía pensado ir con Santana, pero…
- Claro, dejamos a Ian en la guardería y vamos... ¿Te ha pasado algo?
- No tranquila, lo único que no quiero ir sola. Te cuento por el camino.
Cuando las dos rubias llegaron a la clínica, Quinn aun seguía enfadada con su amiga.
- Aun no lo entiendo –comentó Quinn en el pasillo de la consulta sentada enfrente de la otra rubia- ¿Santana y tú pensaban tener un bebé y no nos lo ibais a decir?
- Claro que os lo íbamos a decir, pero hasta que no estuviera embarazada no queríamos hacernos ilusiones. Lo decidimos en pocos días, fue todo muy rápido…
FLASHBACK
Brittany acababa de llegar del trabajo. Detestaba estar tan ocupada en la academia, pero era la tramo final antes de las competiciones y tenían mucho que preparar. Estaba muy cansada... además Santana tenía vacaciones y odiaba no poder pasar más tiempo con ella. Y ahora con el pequeño Ian, ya que las Faberry acababan de irse a la luna de miel.
Eran las dos de la mañana, abrió la puerta intentando no hacer ruido. Al ver la luz del salón encendida a estas horas, entró directamente sin quitarse el abrigo, preocupada de que pudiese haber alguien.
Todo lo contrario.
Se encontró con una imagen que la hizo sonreír como nunca lo había hecho. Santana estaba tumbada en el sillón, bocarriba, con el pequeño Ian tumbado en su pecho con una manta por encima, totalmente dormidos.
Kyra se levantó corriendo de su cesta y se acercó maullando a la rubia.
- Hola pequeña –dijo Brittany acariciándola con una sonrisa mientras volvía a la entrada para dejar su abrigo y su bolso.
Brittany la cogió en brazos entrando al salón de nuevo, dejándola después en su cesta. La rubia se acercó a su novia, agachándose a su lado y apartando un rebelde mechón de pelo de su cara. Santana abrió lentamente los ojos, sonriendo al ver a su novia.
- Hola cielo –saludó la morena abrazando a Ian aun más contra su pecho.
- Hola San… -contestó la rubia dándola un pequeño beso- ¿qué hacéis aquí en lugar de estar en la habitación?
- Nos quedamos dormidos esperándote y viendo una película. ¿Qué tal el trabajo?
- Hemos avanzado bastante, pero ha sido agotador –contestó la chica acariciando la mejilla de su novia y cogiendo después al niño- venga, vamos todos a la cama.
Brittany se llevó al pequeño a la habitación mientras Santana se desperezaba y se levantaba del sofá. Caminó lentamente por el pasillo hasta asomarse a la habitación viendo como su novia besaba la frente del pequeño y lo dejaba durmiendo.
- ¿Te apetece cenar? –susurró la morena arrastrando a su novia de la mano hacia la cocina- la cena estaba preparada, pero se ha quedado fría. Espera, que te preparo algo rápido.
- Santana, son las dos de la mañana –frenó la rubia con una sonrisa de nuevo poniendo rumbo a la habitación- vamos a la cama, es lo que necesito. Descansar.
Cuando las dos estaban en la cama, Santana se acurrucó contra Brittany, poniendo su cabeza en el cuello de la chica mientras pasaba un brazo por encima de su abdomen, suspirando. Brittany la abrazó instantáneamente, besándola la coronilla.
- ¿Sabes? -comenzó la rubia- Hace tiempo que lo estoy pensando… y hoy al verte con Ian… -la rubia empezó a ponerse nerviosa y hablar muy deprisa-Quierotenerunhijocontigo.
- ¿Cómo? –rió la chica acariciando el antebrazo de su chica- habla más despacio que no te entiendo. Creo que tienes que dejar de ver a Rachel durante un tiempo...
Brittany sonrió mientras disfrutaba de la caricia de su chica. Hubo un silencio bastante largo. La latina se incorporó levemente mirando a los ojos a su novia.
- ¿Qué pasa Britt?
- San –susurró la rubia- quiero tener un bebé.
El corazón de Santana se paró en ese instante. Ella llevaba pensándolo hacía un tiempo, pero no la había dicho nada por miedo a asustarla.
- ¿Qué has dicho?
- Que quiero tener un bebé, creo podemos ser buenas madres… ¿No quieres? Si no quieres podemos esperar, es que te he visto ahí, con Ian tan dormiditos y yo…
Santana interrumpió los pensamientos acelerados de su novia con un beso, con lágrimas en los ojos.
- Claro que quiero tener un hijo contigo mi vida.
FIN DEL FLASHBACK
- ¿Señorita Pierce? –preguntó una enfermera recién salida de la consulta- el Doctor Mendoza la está esperando.
Brittany y Quinn pasaron a la habitación, dónde estaba el médico de pie, ofreciéndoles asiento.
- Hola Brittany –saludó con simpatía el médico- ¿y Santana? ¿No ha podido venir hoy?
- No, hoy no ha podido venir... ha tenido que ir al trabajo. Esta es Quinn Fabrey.
Ambos se saludaron dándose la mano.
- Santana se va a arrepentir mucho de no haber venido hoy –rió el hombre entregándole un sobre a la bailarina- Es muy difícil que en el primer intento pase pero... Enhorabuena Brittany, estás embarazada.
Brittany se quedó paralizada con el sobre en la mano y mirando al médico. Quinn abrazó con fuerza sacándola de su burbuja. El doctor rió por el gesto espontáneo de la psicóloga.
Después de una serie de recomendaciones, el médico las acompañó a la puerta de la consulta.
- La semana que viene las espero sin falta –se despidió el doctor- tengo que llevar el seguimiento del embarazo. Un placer Señorita Fabrey.
- Tranquilo, Santana y yo estaremos por aquí sin falta. Ya nos veremos.
Ambas salen rumbo al coche de Quinn, Brittany mirando los papeles de las pruebas con una sonrisa y Quinn mirándola a ella feliz.
- La tita Tana va a llorar mucho cuando se entere que va a ser también mami Tana –rió Quinn consiguiendo que Brittany también lo hiciera- Me alegro mucho por las dos. Antes de irnos voy a probar a llamar a Rachel a ver si está en casa.
Ambas intentaron llamar a sus novias y volvieron a saltar los contestadores. Se miraron confundidas.
- Es muy raro que Rachel no lleve encima el móvil o no me haya avisado que va a llegar tarde…
- Santana siempre me envía muchos mensajes cuando está fuera y aun no he recibido señales…
- Esto es muy raro B…
Las chicas se quedaron en silencio, subiéndose al coche, poniendo rumbo a casa de Brittany.
Rachel instintivamente se agarró a la mano de Santana, y esta la apretó de manera tranquilizadora.
Una sombra se acercaba a ellas, de manera amenazadora.
- Tú te vienes conmigo –dijo el hombre con una voz distorsionada agarrando fuertemente a Santana por el brazo.
- ¿Qué la vais a hacer? –gritó Rachel apretando más fuertemente la mano de la chica atrayéndola hacia ella de nuevo, llorando.
- Yo no estoy aquí para aguantar tonterías de nadie, asique ¡Vamos! –tiro fuertemente del brazo de Santana, apartando de un golpe a Rachel.
Santana, enfadada, sacudió su brazo con fuerza causando el hombre la soltara. Se acercó rápidamente a Rachel levantándola del suelo y la abrazó.
- No va a pasar nada ¿vale Rach? –susurró Santana al oído de la morena mientras se separaba- Ten mucho cuidado.
- Tú también San…
- Sabes que siempre lo tengo –dijo Santana esbozando una sonrisa- pronto estaré aquí.
- B, –llamó Quinn al ver a la otra chica entrando con unos cafés en las manos- es muy raro que las dos no aparezcan ¿estarán juntas?
Brittany, seguía con los anónimos de Rachel en la cabeza. Sabía que no le correspondía a ella contarlo y que posiblemente no tuviera nada que ver con su presunta desaparición pero, ¿y si era por eso por lo que Rachel y Santana no llegaban? ¿y si las pasara algo?
- Q, tengo una cosa que contarte… no te lo he dicho antes porque Rachel me hizo prometer que no lo haría…
Quinn la miró extrañada, esperando con impaciencia.
- Hace algún tiempo… -sollozó la chica al ver la cara de Quinn- me contó que estaba recibiendo unos anónimos. No sabe seguro de quién, ella creía que era de algún admirador y que todo era normal por la profesión que tiene, pero...
Quinn se quedó paralizada… ¿cómo era posible que Rachel también recibiera anónimos?, entonces los anónimos de la latina no tendrían nada que ver con el trabajo, sino con una posible persona que tuviera relación con ambas.
- Lo siento muchísimo Quinn, la dije muchas veces que fuera a denunciar, pero no me hacía caso, y ahora por mi culpa han desaparecido, si la hubiera obligado o… -lloraba la chica.
- Brittany, para… las dos somos culpables… -Brittany la miró confundida limpiándose las lágrimas con un pañuelo- Santana también recibía anónimos… lo sabía hacía unos meses. Al poco tiempo de instalarse en Lima, en uno de vuestros viajes a Nueva York para recoger sus cosas, recibió una carta en el buzón y la recogí… no se lo tomó en serio… siguió recibiendo pero seguía sin darle importancia… yo también lo siento mucho.
Ambas se quedaron llorando en silencio. Quinn se sentó más cerca de su amiga, pasando el brazo por encima de sus hombros besando su sien.
- ¿Y ahora que hacemos Q? –sollozó Brittany- ¿Dónde las buscamos?
- Primero, tenemos que calmarnos ¿vale? –la acarició cariñosamente la espalda- Aun no han pasado muchas horas y a lo mejor no las ha pasado nada. Pero, estén donde estén seguro que estarán bien… Santana sabe defenderse, y Rachel tiene la templanza que le falta a tu chica. Sabrán cuidarse entre ellas. Aun así, vamos ahora mismo a la policía a denunciar la desaparición.
Hacía un par de horas que se habían llevado a Santana y Rachel no recibía ningún tipo de noticia de la morena. Estaba sentada en un rincón con la cabeza entre sus piernas, sollozando, intentando pensar qué tenían de relación ella y la latina para que las pasase esto y así evitar pensar en lo que le podía estar pasando a su amiga. Esperaba con toda su alma que estuviera bien.
Oyó el ruido de unas llaves detrás de la puerta, entrando después el mismo hombre que se llevó a la latina. Debido a la fuerte luz que había fuera, Rachel de nuevo solo fue capaz de percibir una sombra. Cuando adaptó sus ojos a la claridad, vio que aquel hombre iba arrastrando algo. No podía creerlo cuando vio lo que era. Santana, magullada e inconsciente. El hombre la tiró directamente al suelo, sin ningún tipo de cuidado.
- ¿¡Qué la habéis hecho!? –gritó Rachel acercándose rápidamente a la chica- Santana despierta, vamos.
El hombre salió sin decir una palabra, dejándolas de nuevo en la penumbra. Rachel se sentó llorando junto a Santana, cogiéndola y meciéndola suavemente, intentando que la latina recobrara el conocimiento. Tenía el labio roto, el pómulo con sangre, en los brazos se veían varios golpes…
Santana empezó a moverse levemente, con un gesto de dolor en la cara. A los pocos segundos, comenzó a abrir lentamente los ojos.
- San ¿estás bien? –sollozó Rachel acariciándola la cara intentando no hacerla daño- ¿te duele?
Santana vio la cara de pánico de su amiga e intentó sonreír para no asustarla. No sabía otra cosa que hacer.
- Estoy bien Rachel.
- Creo que tenemos agua en esa mesa… -dijo Rachel limpiándose las lágrimas con la manga- te voy a limpiar las heridas para que no se infecten…
- No, no malgastes el agua con esto, no sabemos si nos darán más –suspiró la chica- solamente ayúdame a tumbarme en la cama.
Rachel cogió con todo el cuidado del mundo a Santana ayudándola a levantarse y a echarse en la minúscula cama de la habitación. Santana gimió cuando se tumbó, intentando dejar sitio a su amiga. Esta se sentó al lado, de espaldas a la latina.
- No te asustes Rach, son golpes… mañana estaré mejor no te preocupes, deja de llorar -dijo en un susurró Santana acariciando el pelo de la chica- venga, no llores.
- ¡No son solo golpes! –gritó la diva poniéndose de pie- ¡Te han pegado una paliza!... ¡Estamos secuestradas Santana! ¿¡Qué vamos a hacer!?
- No lo sé –contestó Santana sinceramente- pero de nada sirve ponerse histérica. Necesitamos pensar con claridad si queremos salir de aquí.
Rachel volvió a sentarse en el mismo lugar, esta vez mirando a la latina.
- Rachel, aunque ahora lo parezca, no estamos solas –susurró Santana mirando el techo de la habitación descansando totalmente su espalda en la cama- Quinn y Brittany moverán cielo y tierra para encontrarnos.
Rachel asintió suspirando. Santana intentó incorporarse pero rápidamente se llevó las manos a los costados muy dolorida.
- Será mejor que no te muevas mucho, al menos por esta noche San –dijo Rachel acariciándola la pierna- Cuando saliste de aquí ¿viste algo?
- No… rápidamente me taparon los ojos, y me metieron en otra habitación parecida. Había un hombre sentado en una silla enfrente de mí, no pude ver su rostro porque llevaba una máscara. Se levantó y sin ningún tipo de explicación, comenzó a golpearme… patadas, puñetazos… es lo único que recuerdo antes de perder la consciencia.
Santana suspiró mirando a la otra chica mientras que Rachel se quedó totalmente en silencio durante unos instantes.
- Santana, en este tiempo he estado pensando… si las dos hemos recibido anónimos del mismo secuestrador, tenemos que tener alguien en común…
- Rachel, las únicas personas que tenemos en común, son los chicos del Glee Club, Quinn y Brittany… no tenemos los mismos compañeros de trabajo, trabajamos en sitios totalmente distintos…
- ¿Y si la relación no es de ahora? –preguntó Rachel dejando confundida a la latina- antes de irte, las dos estábamos en el instituto.
- Son muchos años desde que dejamos el instituto… ¿por qué ahora y no antes?
- Tiene más sentido del que parece, piénsalo… tú antes no estabas aquí y no recibiste ningún anónimo ¿no?… –comentó la chica viendo como Santana suspiraba y negaba- Lo siento Santana… no es momento para suposiciones… no me hagas caso.
- No Rach, tienes razón, puede ser… -dijo acomodándose más en la cama- espero que lleguen a esa conclusión las chicas.
Quinn y Brittany estaban sentadas desde hacía dos horas frente a un agente de policía.
- Entonces Señoritas –volvió a repetir el hombre tecleando en su ordenador- sus respectivas parejas llevan desaparecidas desde ayer por la noche ¿no?
- ¡Se lo hemos repetido ya más diez veces Agente! –gritó Brittany enterrando su cara entre sus manos- ¿¡Quiere mandar a alguien a buscarlas por favor?!
Quinn miró en modo de disculpa al hombre y abrazó protectoramente a la otra rubia por unos segundos. Al soltarla, Brittany cogió una gran bocanada de aire y continuó.
- Si, llevan desde ayer por la noche desaparecidas. Nos enteramos hace poco que ambas estaban recibiendo notas amenazantes desde hace algún tiempo –sollozó la chica.
- ¿Notas amenazantes? –preguntó el agente- Eso me lo tienen que explicando más en profundidad.
Ambas suspiraron viendo que esto no iba a ser sencillo.
- Tenemos que dormir Rachel, necesitamos estar con nuestros sentidos alerta y eso solo lo conseguiremos descansando –dijo Santana viendo a su amiga tumbada en el suelo mirando al techo- Ven, no vas a dormir ahí. En la cama hay sitio para las dos.
Rachel se tumbó entre la pared y Santana, dando la espalda a la chica. Al cabo de un rato, la latina escuchó los leves sollozos de Rachel, dándose la vuelta y envolviéndola con sus brazos por la espalda.
- Rach, tranquila. Vamos a estar bien.
- Necesito a mi mujer y a mi niño…
- Lo sé, yo también necesito a Brittany… incluso a esa bola de pelos que tenemos en casa… -bromeó la chica consiguiendo una leve sonrisa en Rachel- pronto estaremos con ellos, te lo prometo.
Y esto es todo por ahora... =) Espero sus comentarios, siempre son de mucha ayuda.
Actualizaré lo más pronto posible.
...Mune9117...
