Capitulo 12: Uno llega, uno se va.
William
Semana 6, día 8 de Gs en Dragonia
-flash back-
En las ruinas de lo que una vez fue un castillo el príncipe William corría sobre sus cuatro patas siendo seguido por un jinete humano vestido en túnicas tan negras como el caballo que cabalgaba dentro del una vez gran castillo.
-¡DARK!- grita el lobo blanco antes de que una flecha entrara por una de las grandes ventanas y atravesara el cuello del assassing, lo que dio tiempo al lobo para dar media vuelta y correr en dirección contraria para subirse al caballo y cabalgar por el abandonado pasillo en dirección a la puerta de madera.
Sin temor ni paciencia. El caballo atravesó la astillada madera para salir al patio del castillo donde 30 cebras macho, tan grandes pero mucho más delgadas que Big Mac, se ocultaban tras escudos de cuero y atacaban con sus lanzas a los 8 asesinos árabes que atacaban el círculo que formaron las cebras en medio del patio.
Vestido solamente con pantalones y zapatos apaches, tres plumas en su cabeza y un crucifijo blanco en el cuello llego Cabalgando a toda velocidad el ahora humano, bajando la espada dio un tajo en el cuello de un nazarí con cuchillos derribándolo de inmediato y siguiendo cabalgando a las cebras quienes le abrieron paso y luego serraron el circulo a su alrededor.
-¡tu amiga voladora nos ha fallado, y en esta batalla nos ha condenado!- grita una de las cebras, que al igual que los demás teñía su melena de color rojo.
-¡tranquilo masái, llegara tarde o temprano!- exclama el apache antes de bajarse del caballo y correr al círculo para ayudar a una de las cebras a pelear contra un nazarí armado con una cimitarra en una mano y una daga en la otra.
-¡razón espero que tengas!- una de las cebras es muerto por una daga arrojada por un assassing -¡porque la muerte no es mi primera opción!- con la lanza trata de atravesar el cuerpo de uno de los humanos, pero esté la esquiva y con la enorme cimitarra que tenia corta la lanza tribal del masái y lo patea en el pecho tirándolo al piso.
La enorme cimitarra se levanto y antes que el una vez can pudiera hacer algo, esta callo rápidamente cortando el aire con su pesada hoja curva.
-¡ALTO!- grita el humano levantando ambos brazos en el aire, la cimitarra se detuvo en seco a milímetros del rostro de la delgada cebra. Ante el grito del príncipe todos dejan de pelear y se voltean a verlo como clava la espada en el piso y vuelve a levantar las manos -¡no quiero que allá una sola muerte por mi culpa!- cae sobre sus cuatro patas y avanza lentamente a uno de los nazaríes -con la condición de que dejen a los mesáis irse, me entrego voluntariamente-
-¡no will!- el can levanta las orejas escuchando la voz tan lejana de Dark, que solo él alcanzaba a escuchar –¡si te entregas te mataran!- ignorando las palabras de su amigo camina lentamente al árabe quien saca unos grilletes de su túnica mientras los demás humanos rodeaban rápidamente el súrculo de escudos o saltaban de lo alto de las murallas y se ponían a los lados de su compañero.
-haces lo correcto- le dice una nazarí al lobo sosteniendo una daga envenenada en la espalda lista para clavársela –ven con nosotros y te prometo que vivirás-
Todos los nazaríes estaban reunidos delante del can quien se acercaba lentamente al que tenia los grilletes -si quisiera vivir para siempre no sería un guerrero- se sienta en el suelo y estira ambas patas ofreciéndoselas al humano quien se acerca a ponérselas.
Desde lo alto de una torre donde nadie lo veía con su arco un unicornio negro con líneas rojas se levanta delatando su posición -¡WILLIAM!- este grito es audible, no solo por el lobo, sino por todos los demás en el patio quien rápidamente se voltean despegando los ojos del príncipe.
Los ojos del lobo se entrecerraron viendo su oportunidad de jugarse su última carta, la assassing del puñal noto al enorme lobo tomando aire y en los 2 segundos que todos miraban al unicornio ella los aparto con la mano desocupada mientras corría al enorme can.
A solo un metro estaba la humana con el arma levantada apunto de clavarla en la cabeza del lobo quien había terminado de inhalar todo el aire que cabía en sus pulmones -¡FUS RO DAH!- una onda de choque más fuerte que un huracán salió delante del hocico del lobo golpeando a los assassings con tal fuerza que murieron con los órganos destrozados mucho antes que sus huesos al golpearse contra las paredes del castillo, paredes que se destrozaron al recibir el fuerte grito.
Agotado el lobo cayó al piso con la garganta ardiéndole y las fuerzas acabadas, rápidamente las cebras lo rodearon y dos lo ayudaron a levantarse –muy buena idea has tenido, ¿acaso eso fue un ladrido?-
Solo una voz afónica salió de la garganta de Gs aun con sus ojos dando vueltas –es el grito que obtuve cuando mate….- levanta la cabeza mirando a la cima de una torre –al heredero de este castillo- sus ojos grises se clavaron en la bandera que ondeaba en la sima de aquella torre mostrando al mundo un águila negra en fondo dorado.
-¡will!- las cebras abren paso al unicornio que llevaba un arco flotando con su magia -¿estás bien?-
-si, gracias Dark. Buen tiro por cierto al assassing del caballo-
-gracias… ¿seguiremos a ponylandia ahora?-
-no, amigo mío- una de las cebras le trae su espada al lobo quien la envaina mirando al horizonte –tengo otro plan, pero esperemos a que tu hermana llegue- adonde veía el príncipe se podía ver a una gran cantidad de cebras corriendo a ellos siendo sobrevoladas por una pony guardia lunar blanca y con líneas negras con alas de murciélago.
Unos minutos después las cebras estaban sentadas en el piso mirando al lobo y delante de estas el unicornio y su hermana -¿Qué sucede majestad?- le pregunta la guardia lunar de pelaje blanco con líneas negras.
-lo que sucede Opalo es que ya no podemos seguir, he puesto a todos en peligro y no quiero hacerlo más-
Todos se miran entre sí murmurando entre ellos –no me digas que planeas rendirte William-
-no Dark…. Pero no tengo motivos por los cuales pelear, (suspiro) amigos mesáis… agradezco muchísimo su ayuda…. Pero es hora de que vallan a casa, ya no me deben nada-
Una cebra se levanta del montón que se sorprendió ante esas palabras –pero gran lobo blanco, tenemos un trato, te llevaremos al mar y nuestra deuda se pagara-
-su deuda estará pagada mientras no le digan a nadie que nos vieron- todas las cebras se miran entre sí –Dark, Opalo, síganme. Mesáis, gracias- el can se voltea y se pone a caminar a lo que ambos hermanos se miran entre sí, se levantan y siguen al lobo mientras las cebras comienzan a levantarse y a abandonar la destruida fortaleza.
Ya en privado el lobo les explico que ya no podían viajar juntos sin que la influencia de Zorg los encuentre, a Dark le señalo una avanzada templaría en el feudo teutónico en la que él podría entrar sin que les llame la atención uno más en sus filas, y a opal le pidió que vuelva al feudo francés de los guardianes de ibelín donde se encontraba su familia. Pero más importante, quería que lo hicieran ahora que no eran perseguidos por Zorg, solo él lo era.
-díganles toda Dragonia que el príncipe William murió a manos de los assassings del rey, los cuales murieron por las heridas echas por este mismo. NADIE…. Más intervino, ni ustedes ni nadie-
Con voz delicada la pony pregunta -¿y tu adonde iras?-
-iré al imperio de las llamas, saldré de zebrica, cruzare el desierto y llegare sin tener que entrar a Dragonia- pone una pata blanca en el hombro de ambos hermanos y los ve con seriedad –muchas gracias por haberme ayudado tanto y el haber estado conmigo desde hace tanto tiempo, pero nuestro viaje termina aquí. Ahora es solo mío- los suelta y pasa entre ellos caminando en dirección del atardecer –adiós chicos-
-adiós majestad-
-…..adiós amigo-
El lobo ya caminaba fuera de la destruida fortaleza encontrándose frente suyo una hermosa llanura que no se acababa hasta llegar al mar que separaba este continente con el otro, en donde estaba su verdadero destino y no el que le dijo a sus amigos. Equestria.
-(suspiro) y así termina mi paso por las tierras de mi padre- se voltea a ver la una vez imponente fortaleza siendo iluminados los escombros por el atardecer de detrás del lobo –y creer que hace menos de un año yo fui quien destruyo este castillo…. Pero valió la pena- su mirar se vuelve vidriosa volviendo a apuntar al atardecer empezando de nuevo su exilio.
Desde una de las torres de la muralla de la fortaleza el ultimo assassing en ese lugar apuntaba con su arco una negra flecha envenenada al can que hacia un magnifico blanco, tanto por su color de pelaje como por su tamaño y lentitud. Los lechosos ojos del gran maestre nazarí se entrecerraron a la vez que sus pulmones contenían el aire listo para soltarlo en cuanto se disparara la flecha.
Las orejas del lobo se levantaron de golpe y el assassing tensiono mas el arco listo para disparar pero unos segundos pasaron y no la disparo, ni cuando el lobo se volteo olfateando el aire no disparo.
Gs olía el aire sintiendo el olor de algo que conocía bien, en un segundo se detuvo y corrió en dirección de la fortaleza a lo que el nazarí respondió ocultándose en las sombras mientras apuntaba. A cientos de metros de los destruidos muros el lobo dio un gran salto en el aire estirando las patas delanteras y cayendo al piso.
El assassing miraba al lobo en el piso abriendo las patas delanteras como si tuviera algo en ellas -no deberías volar aun- en sus patas estaba un pequeño polluelo sin plumaje y con unas pequeñísimas alas –mejor espera a que tu mami te diga que ya puedes emprender el vuelo- parándose en dos patas estira las delanteras poniendo al ave en su nido, cae en sus cuatro patas y seguir su camino –las cosas buenas llegan a los que tienen paciencia- al no mirar a tras no pudo ver que el polluelo se paro en su nido y agito un ala despidiéndose de él.
En las murallas del castillo ya no había nadie, solo una flecha envenenada que tenia escrito "para el otro bastardo, de un rey".
-fin flashback-
Los ojos del can se abrieron lentamente despertando en su catre dentro de su tienda –(bostezo) bien, sigamos con la marcha que no queda mucho- se levanta de la cama y camina al centro de la tienda en donde estaba una mesa llena de barios mapas pero el único desplegado era el de ese mismo feudo, el cual se lo quedo viendo el lobo.
-buenos (bostezo) días William- lo saludaba su compañero de tienda y mejor amigo, recién despertando.
Aun con la mirada en al mapa el lobo contesta -buenos días Shadow, ¿dormiste bien?-
-si claro, pero me toco guardia anoche y no pude dormir mucho. ¿Seguiremos la marcha?-
Con un dedo en los labios se notaba el semblante del lobo mucho más serio de lo acostumbrado y su voz lo confirmaba -pronto, necesito que avises a los nobles que nos veamos en la tienda del comando en 20 minutos-
-si…. Si su majestad- saliendo de la tienda el unicornio seguía desconcertado de tanta seriedad por parte de su amigo quien incluso después de una batalla llegaba riéndose de cada herida que tenia.
-y Shadow….-
Rápidamente este se voltea –ordene-
-gracias….- despega la cara de los mapas y riéndose mira al unicornio –ya no estaría aquí si no fuera por ti-
Shadow también da una carcajada ya más relajado al ver al príncipe que siempre conoció –para eso son los amigos- el lobo le levanta el pulgar volviendo a ver el mapa y el unicornio sale galopando de la tienda siguiendo el encargo de su señor.
-ya puedes salir de ahí, te olfatee cuando desperté y sé que si quisieras matarme lo hubieras echo mientras dormía- a las espaldas del lobo, de entre las sombras de un rincón el hombre vestido en túnicas negras salió a la luz mostrándose finalmente –no huelo la plaga en ti y no creo que sigas sirviendo a mi hermano… ¿Por qué te escondes?- termina volteándose al preguntar.
El assassing camino lentamente a la mesa rodeando al lobo quien lo seguía con la mirada hasta que se detuvo del lado contrario de la mesa de donde estaba el príncipe. Metiendo una mano en la túnica por la abertura del pecho el humano la saco sosteniendo algo en su puño que estaba amarrado con una delgada cuerdita a su cuello.
Con un fuerte tirón corto la cuerdita y dejo el objeto en la mesa, agachando la cabeza con solemnidad deslizo el objeto al lobo quien lo miraba con desconcierto, pero este se esfumo cuando la mano del humano se aparto y en brillante anillo de oro reflejo la luz del sol en los grises orbes del príncipe.
Callado por la sorpresa gs levanto la vista al humano quien volvió a rodear la mesa hasta ponerse delante del lobo, en completo silencio una daga se desenfundo en la espalda del nazarí a lo que el lobo dio un salto atrás quedando en posición de ataque mostrado los colmillos y desplegando las garras. Lo que no contaba era que la daga se le fuera ofrecida por el árabe mientras se apuntaba a sí mismo con ella he inclinaba una rodilla en el piso.
El príncipe salió de su guardia y conociendo las habilidades del líder de la guardia personal del rey de Dragonia, avanzo cauteloso y muy atento a lo que fuera. El humano bajo la cabeza y estiro los brazos con la daga ofreciéndole su vida al noble príncipe por su tremenda falta de haber servido al difundidor de la plaga en todo el reino. Una pata se levanto del piso a lo que el humano cerró los ojos esperando su final y pago por sus actos que de seguro se reflejarían en el arrebatamiento del arma en sus manos y un rápido corte en el cuello.
Una pata en el hombro fue todo lo que sintió –me alegra tenerte con nosotros viejo de la montaña- levantando los lechosos ojos apunto al templario quien tomaba con la otra pata lo que había dejado el humano en la mesa –nunca creí volver a verlo, gracias por traérmelo amigo- en su mano brillaba un anillo hecho de puro oro con la imagen de dos caballeros en un solo caballo, el símbolo del gran maestre templario, el anillo del rey.
En la tienda del comando una mesa era ocupada por 4 señores templarios: un unicornio, un lobo, una grifo y un toro. Todos con una jarra de vino delante de ellos y una expresión seria en sus rostros.
El unicornio bebió del vino y se dirigió a todos los ahí presentes -¿han sabido lo que paso en el feudo hospitalario?-
-la plaga a dado importantes avances- contesta la grifo estirando el brazo con la copa para que su escudero, otro grifo, le sirviera mas –no sé cómo vamos a hacer algo contra la plaga siendo solo 200 templarios-
-tenemos que comenzar a agrupar a las compañías templarías faltantes en el feudo real- agrega el gris lobo –así tendríamos unos tantos cientos de hombres, pero aun así no será suficiente para combatir al primer ejercito profesional plagado que encontremos-
-¡el primer asunto del día es el plan para recuperar la capital!- exclama enojado el toro.
A lo que el unicornio le contesta firmemente -¡nadie ha atravesado las murallas de san Pedro, jamás!, nunca en estos mil años-
-concuerdo- dice la grifo –es más posible parar la lluvia con la alas,1 que penetrar por las muchas murallas de la fortaleza ciudad-
-¡pues nos concentraremos en algo igual de importante!- los cuatro señores se voltean a la entrada de la tienda y al ver que entraba el lobo todos se quieren poner de pie para hacer una reverencia –no hará falta- los cuatro se detienen antes de ponerse de pie y muy dudosos vuelven a sentarse –en parte todos tienen razón…- tranquilamente el lobo entra siendo seguido por Shadow quien hacia levitar un mapa con su magia para desplegarlo sobre la mesa delante de los señores templarios.
-¿el feudo su majestad?- pregunta el lobo gris al blanco parado en la cabecera de la mesa.
-así es- apoya una pata en el mapa muy cerca de la frontera del feudo –nosotros estamos aquí, solo unos días entrados en el feudo y tenemos que seguir entrando hasta llegar a este lugar- pone la pata entre dos castillos separados por un pequeño rio –tenemos que juntar a todos los abanderados que podamos para empezar a expulsar a la plaga del feudo y estos dos señores forman casi la mitad de las tropas abanderadas de todo el feudo, casi 50.000 guerreros-
El lobo gris pone una pata en el mapa señalando un campo de entrenamiento.
-pero tendremos que pasar por aquí antes, esta academia para infantería pesada nos dará unos cientos de los guerreros más pesados y blindados de todo el temple-
-perdonen mis señores…- con su magia el unicornio saco de sus alforjas grandes piezas de ajedrez, unas blancas con la forma de cruz simbolizando a los templarios y otras negras con forma de dragón simbolizando a la plaga –así será más fácil- termina sonriendo como el príncipe que lo veía.
Con su pesuña el toro movió las piezas templarías a distintos puntos del mapa no muy lejanos de donde estaban anteriormente.
-según los informes las otras compañías templarías han buscado mas campos de entrenamiento aumentando su número- con su magia el unicornio coloca mas piezas templarías junto a las que el toro señalo habían más tropas –esta compañía del sur logro ponerse en contacto con la empresa "cantos de Israel" y pide poder pagar con el dinero de los impuestos, su majestad-
-¡que insolencia!- exclama el lobo gris -¡si un señor contrata mercenarios que los pague con los impuestos de sus provincias!-
-tranquilo mi señor, necesitara esos mercenarios para ganar más territorio y los impuestos son para ayudar al pueblo- con una de sus blancas patas mueve varias piezas de la plaga por todo el mapa –según los espías estas son las nuevas posiciones de la plaga, según lo que veo se mueven inteligentemente evitando las avanzadas de los abanderados y mucho más al norte se han unido formando un ejército enorme-
-¡significa que quieres atacar una de nuestras fortalezas!-
-tranquilo mi señor unicornio, ya mande una paloma advirtiendo al señor y otra para ordenar a otro señor cercano que le refuerce la posición y ase se podría defender el castillo-
-brillante su majestad- le dice sonriente el otro lobo -¿ahora nos dirigimos al siguiente pueblo a cobrar los impuestos?-
-primero pasaremos por este bosque, llevaremos barios arboles de nogal con nosotros y en el pueblo les pagaremos a los carpinteros si con la madera nos fabrican arcos largos que necesitaremos para los abanderados y voluntarios que reclutaremos por todo el camino hasta estos dos castillos-
-¿pero qué hay de la flechas? Necesitamos flechas más que arcos-
-ya pensé en eso, este pueblo tiene pinos a la cercanía, con ellas se harán las flechas. Ahí mismo compraremos gansos para alimentar al ejercito y esas mismas plumas serán para hacer flechas. Finalmente, las puntas metálicas se las ordene a nuestros herreros hace barios días quedando completamente cubiertos en todos los aspectos- todos los señores aplauden delicadamente ante la estrategia y anticipación del príncipe.
-brillante alteza-
-un plan magnifico-
-hay otra cosa que debo decirles- todos callan escuchando al gran lobo blanco –acabamos de volver a ganar a un gran aliado- señala a una esquina oscura detrás suyo de la cual se asoma el asesino árabe de ojos blancos –el viejo de la montaña ha vuelto con sus funciones de proteger a la realeza y dirigirá a su feudo desde aquí proporcionándonos también nazaríes para operaciones especiales- el assassing inclina la cabeza mientras todos los señores se lo quedan mirando con la boca abierta sin decir absolutamente nada –muy bien, eso es todo-
Levantándose el príncipe sale de la tienda siendo seguido por el árabe y Shadow quien vuelve a enrollar el mapa con su magia para llevárselo con todo y piezas.
Todos los señores se ponen de pie con paciencia a excepción del lobo quien sale rápidamente de la tienda siguiendo al príncipe -¡perdone su majestad!- pero lo frena la cara del unicornio negro de crin roja que se detuvo de golpe y se voltio a verlo.
El rostro del unicornio representaba seriedad y su voz aun mas -todos los asuntos no militares del príncipe pasan por mí, mi lord-
El lobo se aclara la garganta y respira profundo –bien vera, soy un muy acaudalado señor de las tierras del sur y quería proponerle al príncipe que tomara a mi hija menor como prometida para unir nuestras casas, lo que le daría un poderoso aliado a la corona y…-
-¡lo siento!, pero el príncipe no está interesado en compromisos hasta terminada la crisis-
El lobo frunce el seño furioso resistiéndose a mostrar los colmillos -¡pero tengo a 30.000 templarios a mi cargo, solo en mi castillo, soy un gran señor de Dragonia y mi hija le aseguro que es hermosa!-
-mi señor, conozco la historia de su casa y me consta de la gran cantidad de guerreros en su fortaleza, los cuales no ha movido para defender la posición, pero le digo lo mismo que me dijo el príncipe "todo cuando termine la guerra"-
-¿¡que no quiere borrar la mancha de su nombre, no a oído lo rumores que hablan de él y de esa…. Insana y pecaminosa relación!? O más bien relaciones-
-le aseguro que todas son mentiras, el príncipe jamás miraría así a alguien que no fuera de su especie y mucho menos a tantas. Que tenga un buen día mi señor-
El unicornio se voltea y se va dejando solo y furioso al lobo gris quien no dejo de estar furioso al llegar a su elegante tienda.
-¿¡con quién demonios cree que está tratando?!- grita furioso el lobo con un baso en una pata y su escudero, un joven lobo gris, templaba junto a la entrada sosteniendo la jarra de vino sobre una bandeja -¡yo soy un muy rico y poderoso señor y me un simple caballero me trata como si fuera un campesino!- bebe del vaso el cual estaba vacío, estira el vaso al escudero quien comienza a llenarlo –¡no sé cómo demonio ese guardia de ibelín siempre se a puesto en mi camino cuando trato de que ese enorme sicópata se case con mi hija!- se queda en pausa mirando a la nada.
Completamente inmóvil y callado de repente al lobo le brillaban los ojos por una gran idea –ah… ¿mi señor?-
-¡eso es!- al escudero casi se le cae la jarra por el susto que le dio el grito del noble –si me deshago de ese unicornio el camino estará libre, podre casar a mi hija con el príncipe y pasare a tener a la corona como aliada permanente ¡soy brillante!-
-pero mi lord ¿Cómo alejara a Shadow del príncipe?-
-buena pregunta escudero, ¿Cómo me deshago al mejor amigo de la montaña de cadáveres?- los ojos del lobo vuelven a brillar con una gran idea.
Esa misma noche guerrero salvaje y Shadow, disfrazados con túnicas blancas, volvían a entrar a la tienda que compartían después de ir a divertirse con los solados de baja cuna que según ellos "si saben cómo divertirse"
-rallos Shadow, recuerdo que ese pony del escudo plateado de cuite mark era todo un comediante jajajaaa, pero ahora no me saca una sonrisa-
El unicornio entro al centro de la tienda y con su magia se saco la túnica para colgarla en la mesa de un escritorio que estaba ahí y usualmente él escribía.
-decayó cuando dejo de hacer parodias de personajes famosos, ¿recuerdas cuando hablo del heredero al feudo hospitalario?, al que lo cortaron en dos con un mandoble encantado con una esencia helada-
-¿Cuándo dijo que fue el primer intento fallido de criogenia? Claro jajajaja, perdón no debería reírme jajajaja-
Ambos se rieron un rato en ese mismo lugar, pero la risa del unicornio se cayó cuando se volteo al escritorio y sobre este vio una carta sellada con cuatro cruces separadas en cuatro bloques distintos.
-Shadow jajjajaa, ¿recuerdas cuando dijo eso de "si la humanidad no se hubiera extinguido los templarios hubiéramos sido falsamente acusados de herejía por el rey francés que nos estaba al cuello en deudas con nosotros"? jajjaaja ¿puedes creerlo?-
-¡NO!-
-exacto, yo tampoco, somos lo mas devoto que hay- con tranquilidad el príncipe camina a un baúl al fondo de la habitación el cual abre y saca una botella de jugo de manzana la cual abre con los colmillos y escupe la tapa –note que adoro el sabor a manzana en mi boca-
-¿será posible que sea por algo que hiso alguien?-
La cara del lobo blanco se sonroja mientras bebe aquella sidra que le recordaba tanto al aliento de fluttershy cuando lo beso después de embriagarse con sidra y al de Applejack cuando le confesó su amor dándole aquel apasionado beso lleno de amor y deseo.
-(tosido) no, claro que no, so… solo me gusta la manzana ¿bien?- sigue bebiendo serrando los ojos mientras recuerda, pero de golpe se da cuenta y vuelve a taparla.
-William tienes que ver esta car…. ¿tienes jugo de manzana en la sobrebesta?-
-¿Qué?- mira a su cuello y ve que la prenda que lo identifica como templario se manzana con el jugo que le corría por el cuello -¡oh Cristo!- rápidamente toma un trapo y empieza a limpiarse.
-¿perdón me decías algo? Estaba muy concentrado leyendo esta carta, la cual ¡tienes que leer!-
Ya terminado de limpiarse el lobo deja el trapo sobre el baúl y toma la carta que flotaba delante de la cara de su amigo y se sienta a su lado a leerla –"pa…. Par… para nues….. nuestro prin…. Prin… princesa" ¡¿princesa?!-
-"príncipe"-
-a claro, "príncipe…. Ibeli ne…necita"-
-"ibelín necesita"- rodando los ojos el príncipe da la carta al unicornio quien la toma con su magia.
"para nuestro príncipe William Díaz hijo del rey Rodrigo Díaz, etc, la guardia de ibelín suplica su ayuda, por alguna razón nuestra señora feudal no a presentado el liderazgo propio de alguien de tales títulos al perder tantas batallas ante la plaga lo que deja a nuestro feudo en un gran peligro de ser totalmente destruido.
Ya una vez la incompetencia de nuestra líder nos costó el mismo castillo de ibelín que fue tomado por la plaga y si no fuera por la oportuna ayuda del gran maestre hospitalario la negra mano de la plaga habría llegado incluso hasta Pharis.
Le suplicamos escuche nuestras suplicas y nos mande a un líder de verdad.
Suyo en Cristo: Opalo hope"
-Shadow…. Esa es tu hermana-
-si….. Mi hermana-
La cara del príncipe era de tristeza mirando al piso y aun más cuando la levanto a ver a su amigo –yo no puedo ir…. Pero ya tengo en mente al emisario que irá al feudo francés en mi lugar-
El unicornio cierra los ojos y suspira antes de ver seriamente al enorme lobo -William…. se que nunca te he pedido nada en todo el tiempo que nos conocemos, pero te pido que elijas a alguien tan bueno en estrategia como tú para salvar mi hogar- el lobo no aparta la vista de los ojos del unicornio. Unos segundos pasaron sin que el pony entendiera, pero su cara dibuja una gran sorpresa al darse cuenta de lo que pensaba el lobo –no puedes hablan enserio-
-eres la mejor opción Shadow-
-pero…. Pero solo soy un caballero- su baja voz y su rostro mostraban clara humildad -¿Por qué crees que puedo dirigir barios ejércitos al mismo tiempo-
-ere el más leal de todos los dragonéanos, estuviste conmigo desde el campo de entrenamiento hasta cuando Zorg me declaro forajido del reino, no confió en nadie mas y a diferencia de mí tus antecedentes están en blanco, te darán el beneficio de la duda. No es una orden Shadow, sino que de verdad creo que eres el único que puede guiar correctamente a tu prima para reguardar su feudo-
Completamente resignado el arquero cierra los ojos y baja la cabeza
-(suspiro) bien….. Lo haré, pero me debe una-
Una pequeña sonrisa se dibuja en la cara del lobo la cual crese hasta mostrar los colmillos –bien, ya que terminamos esto ahora dime ¿mandaste mi carta a equestria?-
Una pequeña carcajada sale de la boca del unicornio antes de contestar ya más relajado.
-¡claro!, ¿Cómo podría olvidar mandar esas bolsas de cursilería que me dictas dos veces a la semana?-
-¿Qué quieres que diga? Adoro a mis amigas jajajaja…. (suspiro) en fin, me voy a dormir-
-(bostezo) yo también-
Ambos entran a distintas habitaciones de la tienda y se acuestan en dos catres separados por una tela que hacía de pared.
-Shadow….- el unicornio ya recostado en su cama escucha la voz de su amigo quien ya estaba bajo las sabanas.
-dime will-
-…. ¿a cuántas personas crees que has matado?-
La voz del príncipe era de melancolía y cansancio, lo que llamaba la atención del unicornio que contestaba en la forma más respetuosa que podía.
-tú me enseñaste que los guerreros no las cuentan, "no somos asesinos dijiste"-
-¿y a cuantas has salvado?-
-creo que eran unas ¿Cuántas, 29? Ya sabes, cuando le dispare a ese tipo que quiso quemar un granero con civiles atrapados adentro-
-…. Yo me pregunto a cuantas he matado…. Y a cuantas he salvado a costa de esas vidas que…-
-¡750 millones!... salvaste 750 millones de vidas William- lo interrumpe a lo que el lobo levanta la pansa del catre y se queda mirando a la tela que separaba a ambos sin lograr siquiera verle la silueta al pony -… tres cuartas partes de la población de Zebrica-
-Shadow…. ¿y a que te refieres?-
-me refiero a que cuando nosotros llegamos a combatir al señor feudal traidor, su poder se había expandido hasta cubrir una zona donde habitaban 3 millones de cebras y después que lo derrocamos supimos que entre las cebras que esclavizó, extermino o se unieron a él solo un cuarto de ellas sobrevivió- mirando boca arriba el pony se cubre con las frazadas mirando las estrellas a través del tragaluz en el techo de la tienda –si no hubieras iniciado la guerra el poder del señor feudal traidor se hubiera extendido a toda zebrica y hubieran muerto millones…. Por eso creo en ti, no por ser un buen amigo, sino por ser una buena persona- guarda unos segundos de silencio a lo que se escuchan del otro lado los ronquidos de la enorme bestia quien no alcanzo a escuchar la explicación del unicornio –JA…. Buenas noches will….- cierra los ojos relajándose –prométeme que antes de que termine la guerra me dirás quien es de quien estas enamorado- al terminar esas palabras el sueño le gana al unicornio dejando la carpa en total tranquilidad con todos sus moradores durmiendo.
Esa misma noche los ojos del príncipe e abrieron lentamente, estaba en forma humana acostado boca abajo cuando el sueño lo abandono –(bostezo) ¿Qué hora es?-
Pero no espera que su pregunta fuera contestada por una muy familiar voz delante de su cama.
-la hora de que te pague todo lo que me has hecho-
Rápidamente los ojos del humano se abren viendo a un enorme humano que bajaba una espada contra él, rápidamente rueda en el catre cayendo al suelo pero esquivando la espada que no toco el lugar de descanso del príncipe.
Tomándolo con ambas manos guerrero salvaje arroja el catre a su atacante quien lo reside de lleno sin recibir ningún rasguño al ser una cama ligera de campaña.
-no me habas reír, ¿de verdad crees que me arias daño con eso?- se mofa con voz muy arrogante, pero el príncipe no estaba ahí.
-no te quería hacer daño- el agresor se voltea a la izquierda y ve al príncipe con la espada metida en la funda siendo sostenida por el príncipe de piel oscura –solo quería llegar a esto- rápidamente desenfunda la espada dejando caer la vaina y quedando en posición de pelea con la espada en ambas manos.
Mientras el agresor se ponía en guardia el príncipe pudo al fin ver quien lo atacaba. Era sumamente alto, bestia una armadura negra con un yelmo en forma de cráneo y sostenía una espada corta con dientes hacia arriba en una mano y un hacha corta en la otra la cual irradiaba cierto aire frio.
-esta vez no será como la última- dice el extraño apuntando con el hacha al príncipe.
-¿puedo saber el nombre de quien me ataca?-
-soy el que te embelleció la cara- los ojos del príncipe se abren como platos y se ve reflejado en su espada mirando la extraña cicatriz que cruzaba su cara desde debajo del ojo izquierdo hasta debajo de la mejilla derecha –y e venido para acabar con lo que empecé-
Con un gran grito el extraño corre a Gs levantando el hacha, pero el príncipe lo aleja dándole una fuerte patada en el pecho. Gracias a su magnífica armadura el extraño no sintió ningún daño y volvió al ataque dando un corte con la espada pero aprovechando el poco peso de solo traer un camisón Gs esquiva el ataque quedando al lado derecho del otro humano, donde aprovecha de agarrarle el brazo derecho por arriba del codo y cargarlo contra el piso mientras que con la otra mano comienza a golpearlo en la cabeza con el pesado pomo de la espada.
Casi sordo por el retumbar de su yelmo y algo adolorido aplica una gran fuerza liberándose del agarre del príncipe y dando dos cortes con ambas armas al mismo tiempo mientras giraba a él. Ambas armas chocaron contra la del príncipe quien esquivando el ataque moviendo la cabeza hacia atrás y aprovechando el impulso del golpe mueve la espada haciendo un circulo sobre su cabeza para terminar dando un corte detrás de la rodilla del extraño haciéndolo gemir de dolor y tambalearse mientras volvía difícilmente a ponerse en posición de ataque.
-¡¿crees que eso me detendrá?!-
Parado normalmente y con la espada en el hombro, el príncipe lo miraba muy atento –peleas como un campesino con armas que ni siquiera sabe cómo se usan- le apunta con la espada sosteniéndola con una sola mano –no te confíes solo en tu altura o tu fuerza, porque gigantes y enanos caen a la misma velocidad si les atraviesas el corazón-
-es la segunda vez que me dices esa frasecita de mierda, guárdate tus sermones para otra persona porque no quiero escucharlos-
-te doy una oportunidad….. Ríndete-
-¡tu no se la diste A MI FAMILIA!-
Con este último grito el gigante carga contra el príncipe quien se sumergió un su duda durante un momento, pero alcanzo a reaccionar para poner su espada en el camino de la roja espada corta, volver a golpearla desde arriba desequilibrando al gigante para darle un corte a la cara con tal fuerza que lo hace retroceder unos pasos para evitar caerse.
Sacudió su cabeza recobrando el sentido, yelmo sufrió un gran daño y a pesar de que el corte no llego a su cara, el golpe si le rompió la nariz y las lagrimas lo segaban.
Aprovechando el instante Gs apoyo el filo de la espada debajo del brazo del gigante y con fuerza dio un tajo donde no cubría la armadura haciéndolo gritar de dolor y casi incapacitándole el brazo.
Tomándose el brazo lastimado con el otro y llenándose la boca con la sangre que escurría de su nariz el humano lo veía con rabia al de piel oscura que se ponía en guardia una vez más con la espada manchada con su sangre. Pero esta es lo que llama la atención del príncipe.
-un momento- se queda mirando la sangre en su arma –tu sangre es roja no negra….. ¡tú no estás plagado! ¡¿Quién eres?!-
-¿no me recuerdas niñato infeliz?- de repente la cabeza del príncipe comenzó a darle vueltas mientras veía al extraño frente zullo -¡¿no recuerdas lo que tu incesantes infantil provocó?! ¡Casi haces arder el mundo solo por creerte el paladín de la verdad!- el mareo se hiso más fuerte en el príncipe que no entendía que pasaba ante las palabras de aquel gigante.
-¿Qué pasa?, ¿Qué es este mareo?-
-¡te creías capas de juzgarme como si fueras de mi familia y solo por decirte eso acabaste con ella!-
-¿con quién?- se escucha en su voz más a un borracho que a un mareado.
-con mi familia….- entre las borrosas imágenes que veía al apache se alcanza a reconocer el manchón oscuro que cojea a la salida –nos volveremos a ver… y no me vuelvas a decir "cara pálida"-
-¡espera!- tambaleándose por lo mareado sale de la tienda lo más rápido posible –solo quiero saber quien….- fuera de la tienda se encontró con el assassing dándole la espalda cuidándolo al igual que los dos guardias templarios a los lados de este, la imagen era clara y ya no estaba mareado –assassing…- rápidamente este se voltea arrodillándose ante el príncipe a lo que ambos guardias se dan cuenta de la presencia del príncipe e inclinan la cabeza ante él.
-su majestad, ¿Cuáles son sus ordenes?- pregunta uno de los dos unicornios que hacían de guardia.
-¿Quién salió de la tienda?-
-¿disculpe?- ignorando la pregunta del guardia el príncipe pasa a un lado del assassing mirando a todas partes con la espada en la mano.
-¿Quién salió de la tienda antes que yo?-
Ambos guardias se miran entre si mientras el assassing se ponía de pie lentamente viendo al príncipe –majestad…. Nadie a salido ni entrado a su tienda más que Dark kái…, Shadow y usted-
El humano se lo queda mirando unos segundos antes de ver a su guardia personal quien asiente -no puede ser- con paso firme entra a la tienda la cual estaba completamente ordenada con su catre en el mismo lugar que estaba cuando dormía -¿pero como…?-
-majestad, ¿se encuentra bien?-
Dando un largo suspiro el humano asiente –si… lo estoy, vuelvan a sus puestos- el nazarí se voltea de golpe y camina a su guardia mientras que los otros guardias se miran entre si y con muchas dudas vuelven a sus puestos -¿abra sido un sueño?- se refleja en la espada para ver la extraña cicatriz con dejos de hipotermia que le corría por la cara -¿o será la respuesta?- envainando la espada a los pies del catre se transforma en lobo y vuelve a cubrirse con las frazadas. Mirando de lado a lado asegurándose de estar solo, mete una pata en la almohada y saca una fotografía de fluttershy y otra de Applejack -¿Cómo alguien con medio corazón puede amar a dos tan maravillosas ponies y creer que puede merecer amar?- con ambas fotografías en el corazón apoya el mentón en la almohada serrando los ojos –ustedes me dan la fuerza en cada batalla (bostezo), gracias Dios por ellas-
Esas fueron sus últimas palabras antes de dormirse. La guerra estaba lejos de ganarse, muy cercana a perderse y la mayor esperanza que tenía el reino y el mundo, era aquel joven lobo que no se creía digno del amor de una cuidadora de animales ni del de una agricultora de manzanas.
