¡Hola a todo el mundo!
¿Qué tal estáis? Espero que todo os vaya genial.
Creo que el capítulo anterior ha sido uno de los más comentados y vistos. Muchas gracias =).
Os dejo por aquí el nuevo capítulo, espero que os guste ;)
Ninguno de los personajes me pertenece, pero la historia si ;)
Silencio.
Brittany creía que lo que estaba sintiendo en esos momentos, solamente pasaba en las películas.
Que era imposible de sentir en la vida real.
La sensación de que todo lo que está a tu alrededor va demasiado deprisa pero tú lo ves a cámara lenta, sin poder hacer nada.
Sin poder moverte.
Sin poder participar en ello.
Era como si su cerebro se hubiese desconectado del resto del cuerpo y no pudiera hacer nada más que mirar.
Ser un espectador.
Sabía que la gente estaba gritando. Lo veía.
Pero lo único que oía era su pulso y con él, uno mucho más débil y cada vez más lento.
Sabía que había gente a su alrededor que la estaba abrazando, pero lo único que sentía era frío.
Un frío que cada vez más rápido se iba metiendo dentro de su cuerpo.
Cerca de ella, estaba Quinn.
Al contrario que Brittany, salió corriendo hacia Santana en cuanto vio cómo se derrumbaba, seguida de cerca por Puck y Sam, cuyo único objetivo era llegar a Artie, que estaba en el suelo sentado riéndose como un loco.
- ¡SAN! -gritó Quinn mientras se arrodillaba a su lado y cogía su cuerpo colocándolo bocarriba.
Se quedó paralizada por unos segundos al ver la herida de su amiga y el pequeño charco de sangre que la rodeaba cuando solo habían pasado unos segundos.
Se quitó como pudo su chaqueta y la colocó en la herida, intentando evitar la salida de más sangre. Se giró y vio al resto de chicos paralizados mirando la escena con horror.
- ¡MOVEROS JODER! –gritó Quinn sin dejar de presionar la herida- ¡PEDIR UNA PUTA AMBULACIA Y LLAMAR A LA POLICÍA!
Mike, fue el primero en reaccionar y salió corriendo por la pasarela por la que iban a escapar antes de que sucediera todo, seguido de cerca por Finn. Su única opción era salir en busca de ayuda o de cobertura para llamar.
Brittany seguía parada, llorando, mirando de lejos el cuerpo de su chica y a Quinn, sin poder moverse.
- Vamos López, abre los ojos –dijo Quinn cambiando la chaqueta por una toalla que le tendía Mercedes- ¿¡NO TE PODÍAS QUEDAR QUIETA!? Tenías que salir corriendo hacia él...
Quinn por un segundo, limpió sus lágrimas con uno de sus brazos y miró el cuerpo de su amiga que seguía sin dar señales de vida.
- Por favor hermanita abre los ojos, no me dejes... -sollozó Quinn en voz baja, solo para ellas, mientras volvía a presionar la herida con la toalla- sé que me estás escuchando… joder Santana… vamos… vas a tener un niño...
Puck y Sam había llegado hasta Artie y se habían puesto a darle golpes sin parar, mientras que el chico seguía riéndose. Blaine y Kurt corrieron tras ellos intentando sujetarles por detrás.
- ¡PARAR, VAIS A MATARLO! –gritó Blaine interponiéndose entre los chicos y Artie- No se merece morir… lo que se merece es pudrirse en la cárcel…
Con ese grito, algo se movió dentro de Brittany. El "burbujeo" que había sentido cuando Santana tocó su abdomen, regresó, devolviendo a Brittany el movimiento. Llevó su mirada y sus manos a su vientre y acto seguido, corrió hacia su novia y Quinn.
Mientras, los demás estaban muy desorientados, hacían cosas, si, pero no eran muy conscientes de lo que en realidad estaba pasando. No lo podían asimilar.
Rachel seguía quieta sin poderse mover, Puck y Sam estaban atando a Artie sin decir nada, Mercedes y Tina estaban buscando algo que sirviera de ayuda a Santana y Kurt y Blaine estaban vigilando a Jesse.
Brittany lloraba desconsolada al lado del cuerpo inerte de Santana, cubierto de sangre.
- No… por favor… no me dejes… despierta cariño vamos…
Puck susurró algo al oído de Sam y el chico, arrastró sin ningún tipo de cuidado a Artie junto a St. James. Todos los que estaban allí presentes del Glee Club comenzaron a salir.
Puck se acercó a Santana y la intentó coger en brazos para sacarla de allí. Rápidamente Quinn y Brittany se aferraron al cuerpo de la latina sin darle opción de movimiento al chico. Rachel al verlas, reaccionó y se acercó lentamente.
- Tenéis que dejar que Noah se lleve a Santana fuera… -susurró Rachel cogiendo por los hombros a su mujer- hay que salir de aquí cuanto antes, no sabemos lo que tiene preparado en esta fábrica para nosotros…
Ambas se separaron ligeramente Puck, lo que aprovecho el moreno, para levantar con cuidado a Santana y comenzar a correr seguido de las otras tres chicas.
- Vamos Satanás, no me decepciones y aguanta por favor… -susurraba Puck al oído de Santana.
Al ver el exterior, Puck dejó suavemente a Santana en el suelo. Después se quitó la chaqueta para ponérsela de almohada. Rápidamente Quinn y Brittany vuelven a la misma posición en la que estaban dentro de la fábrica.
Mike al verlos salir, se acercó corriendo llevándose a Puck con él.
- La ambulancia no va a tardar en llegar… -comentó Mike sin apartar la mirada de donde estaban las chicas- ¿cómo está?
- No lo sé… -sollozó Puck mirando sus pies- aun tiene pulso, pero no creo que aguante mucho más...
Mientras, Quinn seguía haciendo presión en la herida y Brittany intentaba hacerla despertar acariciándola la cara.
Santana, comenzó a reaccionar al tacto de su novia y abrió levemente los ojos. Estaba bastante desorientada, pero al ver la cara de las dos rubias, intentó hablar, apretando fuertemente los puños por el dolor.
- ¿Brittany? ¿Quinn?
- No hables Santana… -ordenó Quinn al ver sus gestos- No te esfuerces, quédate quieta, pronto vendrá un médico.
Brittany apartó cariñosamente un mechón de la cara de novia y acarició su mejilla.
- ¿Estáis todos bien? –susurró Santana poniendo su mano encima de la de Quinn que estaba taponando su herida.
- Si, no te preocupes por eso mi vida… -contestó Brittany con una sonrisa triste- ahora la que se tiene que poner bien eres tú.
Quinn se quedó callada, llorando, mirando su mano junto a la de su amiga, ambas llenas de sangre.
Rachel no puede evitar acercarse al ver la cara de pánico de su mujer y abrazándola por detrás, la besa suavemente la cabeza, sin apartar la mirada de Santana.
- Tengo sueño… -susurró Santana desenfocando un poco su mirada- no puedo… yo no…
- San –dijo Brittany cogiéndola la cara llorando- cariño, vas a estar bien ¿vale? No cierres los ojos, dentro de un momento va a venir un médico…
- No llores – susurró con una sonrisa triste la latina.
- No puedes dejarnos solos… no puedes joder… -sollozó.
Santana con las pocas fuerzas que le quedan, pone su mano en el vientre de Brittany.
- Mi amor… nunca os voy a dejar solos…
- Prométemelo…
- Tú confía en mi… no pasara nada.
Brittany asintió y se acercó besando lentamente a Santana. La latina contestó al beso, separándose segundos después.
Giró la cabeza y vio a Quinn llorando desconsoladamente, mientras Rachel la abrazaba por detrás llorando también.
- No me babéis encima… dejar de llorar- susurró con una leve sonrisa, separando su mano de la herida y abrazando a ambas después con ese mismo brazo.
- ¡YA ESTÁ AQUÍ LA AMBULANCIA Y LA POLICÍA! –gritó Tina corriendo hacia las chicas.
Pero en ese momento, ven cómo Santana comienza a cerrar los ojos.
- Bésame Brittany… -susurró Santana comenzando a llorar acariciando suavemente el vientre de su novia y abrazando más fuertemente a las otras dos chicas- Por favor…
Brittany la coge por sus mejillas y la besa, siendo correspondida rápidamente, pero a los pocos segundos nota como su novia deja de hacerlo.
- ¡¿San?!
Todo se volvió muy borroso para Brittany a partir de ese momento.
Alguien quitó de sus brazos a Santana y tiró de ella para apartarla. Al segundo después, se vio en los brazos de Kurt que la estaba abrazando, llorando desconsoladamente. Mientras que Blaine, los envolvía a ambos en un abrazo.
Brittany, miró a su alrededor, viendo a Quinn llorando y gritando, corriendo hacia donde se llevaban a Santana, y a Rachel, intentando pararla con la cara llena de lágrimas.
A Mike de cuclillas tapándose el rostro, abrazado por Tina.
A Sam y Mercedes abrazados.
A Finn sujetando a Puck que estaba descontrolado, mientras la policía se llevaba a Jesse y a Artie.
- Tranquila Britt –susurró Kurt refugiándola en su pecho- todo va a salir bien.
Pero ella no estaba tan segura.
Con ayuda de algunos policías, todos llegaron al hospital en el que habían ingresado a Santana de urgencia. Cuando preguntaron por ella, ya la estaban operando.
Todos se quedaron sentados en la sala de espera, unos en los sillones, otros en el suelo. Rachel aun no soltaba a Quinn, que no despegaba la mirada de las puertas, al igual que Brittany. Mercedes estaba al lado de ella, acariciándole suavemente el pelo.
- Brittany –dijo Kurt agachándose hasta quedar a su altura- llevamos mucho tiempo fuera de casa sin descansar. Hemos hablado con una enfermera y nos ha dicho que aún queda tiempo para que Santana salga… entre todos podemos hacer turnos para que no esté sola. ¿Por qué no te vienes con Blaine y conmigo a casa un par de horas, duermes y después nos acercamos de nuevo?
- Si Brittany –dijo Puck- Yo me quedo, tranquila.
- Nosotras dos también nos quedamos – dijo Rachel cogiendo la mano de Quinn- Acabo de llamar a mis padres y se quedan con Ian. Debes irte con Kurt y Blaine, no es bueno para el bebé que estés así, sin dormir, sin comer…
- No me voy a ir –murmuró Brittany.
- Pero… solo un par de horas cariño...
- Me quedo.
Todos se dirigen a la puerta, para despedirse. Salvo las dos rubias que siguen sentadas con la mirada perdida en las puertas del quirófano.
- Iremos un par de horas a casa, a recoger algo de ropa y nos pasaremos por la casa de Brittany para traerla algo a ella también. No creo que sea bueno que esté con esa ropa llena de sangre –comentó Blaine mirando a Rachel.
- Coger algo también para Quinn… -susurró la morena sin perder de vista a su mujer, tendiendo las llaves a los chicos.
Puck y Rachel deciden que lo mejor es ir a comer algo, ya que la última vez que salió la enfermera para informarles, aun quedaba bastante tiempo.
Quinn había comenzado a reaccionar con ayuda de su mujer, al menos ya respondía cuando la preguntaban, y cambiaba su postura, pero Brittany lleva en la misma posición desde que llegaron al hospital.
- Britt, tienes que comer algo –susurró con cariño Rachel- ¿qué quieres que te suba de la cafetería?
La rubia levantó la mirada, y vio a Rachel enfrente suya con una leve sonrisa. Simplemente negó con la cabeza, volviendo la vista a las puertas del quirófano.
- Tienes que comer algo, aunque sea un poco.
Rachel miró a Quinn suplicó con la mirada su ayuda.
Quinn se acercó a Brittany, sentándose a su lado de nuevo. Rachel y Puck decidieron irse para dejarlas tranquilas.
Brittany sintió los cálidos brazos de su amiga envolviéndola, sin decir nada, y se refugió en su pecho, como había hecho tantos días, desde Santana había desaparecido y la echaba de menos.
- No va a pasar nada B – susurró apretando levemente a la chica para calmarla- No nos va a dejar…
La chica empezó a sorberse la nariz.
El llanto se acercaba.
Quinn estaba a punto de hacer lo mismo, pero tenía que ser la fuerte en esta ocasión… No podía derrumbarse también.
- Estábamos bien, Q –sollozó- ¿tiene que pasar esto ahora?, la quiero desde que éramos pequeñas. Tú sabes que siempre he estado enamorada de ella. Después de años separadas, conseguimos encontrarnos, estar juntas, tener un bebe y nos pasa esto. No es justo.
Quinn besó su frente y la acurrucó en su pecho.
- No, no es justo.
Brittany suspiró y se quedó durmiendo con la cara aun llena de lágrimas, en los brazos de la otra rubia en el pasillo del hospital.
Santana estaba tumbada bocarriba en el suelo.
No sabía qué estaba haciendo allí.
Levantó la cabeza intentando enfocar todo lo que estaba a su alrededor y vio una gran sala, toda completamente de blanco sin nada, ni si quiera una puerta o una ventana, salvo un sillón con una persona sentada de espaldas.
Después, se miró a ella misma y se vio vestida con una túnica totalmente blanca.
- ¿Dónde estoy? –susurra para ella misma en voz baja.
Se acercó con cuidado a la persona sentada en aquel sillón.
- Perdone… -dijo Santana apoyando una de sus manos en el respaldo del sillón- ¿Dónde estoy?
El sillón se dio la vuelta, dejando ver a una mujer mayor, que la mira directamente a los ojos, sin apenas pestañear. Santana la miró extrañada y volvió a preguntar viendo que la mujer no la respondía.
- ¿Usted tampoco sabe dónde estamos?
- Esa pregunta no te la puedo responder… -dijo la mujer con una sonrisa- ¿No te acuerdas de mí?
Santana se sorprendió por la pregunta y la miró a los ojos fijamente durante unos segundos. Esos ojos…
- Eres… no puede ser -susurró Santana abriendo mucho los ojos- ¿Nana? ¿la abuela de Brittany? Es imposible… usted está… entonces yo estoy…
- Para mi niña, no te adelantes… -rió la mujer- Veo que te acuerdas de mí…
Santana asintió y se quedó paralizada, asustada, sin poder decir nada. ¿Cómo era posible que estuviera con la abuela de Brittany, si estaba muerta? Eso solo podía significar una cosa...
- Estás poniendo la misma carita que cuando os atrapaba a Brittany y a ti cogiendo galletas de mi cocina sin permiso… -dijo tiernamente la mujer sin dejar de sonreír- no has cambiado nada.
Santana se alejaba lentamente sin dejar de mirar a aquella mujer.
- No te voy a hacer nada Santana… no te preocupes –sonrió la mujer- solo soy una mensajera.
- ¿Mensajera de quién?...
- De tu abuelo…
- ¿Mi abuelo? –preguntó aun más confundida de lo que ya estaba- No entiendo… El único abuelo que conocí se murió cuando era muy pequeña…
- Cuando tenías seis años…
- Si… ¿qué quiere?
- Cuando te fuiste a Nueva York, dejaste aquí a muchos familiares que te querían y…
- Nana, cuando me tuve que ir a Nueva York, me repudiaron porque…
- Mi vida, tu abuela no te repudiaba… hay cosas que cuestan entender y más a determinadas personas… se dio cuenta tarde, no sabes las veces que ha pedido a tu abuelo que te cuidara allí dónde estuvieses…
Santana lloraba levemente con una sonrisa.
- ¿De verdad? –preguntó Santana con lágrimas en los ojos y una sonrisa- ¿Me echa de menos?
- Claro que si… Cada día. Tu abuelo lo único que quiere es veros juntas de nuevo... Que su mujer conozca a tu bebé y a tu novia.
Santana se quedó paralizada, sentándose en el suelo.
- Todo esto es un sueño… no sé porque estoy soñando con esto…
- Si quieres saber si es verdad… cuando despiertes, pregúntale a mi niña si sigue guardando un viejo medallón que la di para vuestro primer bebé…
- ¿Nuestro primer bebé? ¿Cómo sabía que…?
- Cualquier persona que tuviera dos dedos de frente y no pensara en el hecho que sois las dos mujeres, lo vería de lejos… -rió la mujer.
Santana de repente escuchó un ruido y sintió un fuerte dolor en el abdomen. Cuando pasó su mano por él, la vio llena de sangre. Su traje blanco cada vez estaba más teñido con su sangre, y ya estaba comenzando a marearse.
- Creo que es hora de irte… tienes que ser fuerte para superar esto. Recuerda que tienes a mucha gente esperándote y no puedes rendirte. Cuida mucho de mis dos ángeles…
Santana comenzó a ver cada vez más borroso y se derrumbó.
Los chicos vieron salir a un doctor del quirófano y Quinn despertó rápidamente a Brittany que aun seguía dormida entre sus brazos.
- ¿Familiares de la señorita López? – Puck, Rachel, Quinn y Brittany se levantaron- La intervención no ha sido fácil. La señorita López vino con varias contusiones y una herida por arma de fuego. La bala atravesó su pulmón izquierdo, causando una gran pérdida de sangre… tenemos que ver su evolución durante veinticuatro horas.
- ¿Se va a poner bien? –preguntó Puck pasando su brazo por encima de los hombros de Brittany.
- Aun no lo sabemos, solo nos queda esperar.
- ¿Podemos entrar a verla? –preguntó Brittany.
- Podéis entrar, pero no mucho tiempo. Ahora mismo está con la anestesia y tiene que descansar –dijo el médico entregándole a la enfermera unos papeles- esta noche sería preferible que no se quedara mucha gente, uno o dos como máximo.
Pasaron todos despacio a la habitación. Vieron a Santana magullada y entubada a una maquina de respiración artificial. Brittany fue la primera en acercarse, sentándose en la silla que estaba al lado de la cama, cogiéndole la mano a su novia con todo el cuidado del mundo.
Si algún día volvía a ver a Artie, le mataría, estaba segura.
Nunca había odiado antes a nadie así.
Los otros tres chicos decidieron salir sin hacer ruido, dejando un poco de intimidad a la pareja. En cuanto Puck cerró la puerta, Quinn se derrumbó, sentándose en el suelo llorando mientras que el chico intentó, en vano, que no le salgan las lágrimas.
Rachel, intentando mantener la compostura, se arrodilló delante de su novia, poniendo las manos en sus rodillas.
- Quinn, cálmate ¿vale? – dijo cariñosamente, acariciando el pelo de su mujer- acaba de salir de una operación importante, es normal que esté entubada, vendada… Dentro de un par de horas despertará. No te preocupes.
Puck salió fuera a avisar a todos que Santana había salido del quirófano y el estado de la chica.
Después de varias horas mirando a su novia, el sueño venció a Brittany que se quedó dormida con la cabeza encima de la cama de Santana, sentada aun en la silla.
Los demás aun seguían fuera, Rachel se sentó junto a Quinn que estaba con la mirada perdida en la puerta de la habitación, con los ojos llenos de lágrimas. Blaine se acercó lentamente a Rachel apartándola ligeramente de su novia.
- Quinn está fatal… - la susurró Blaine al oído- creo que deberíais iros esta noche a dormir a casa, que vea a Ian… Kurt y yo ya hemos dormido, nos quedaremos por aquí en la sala de espera o en cualquier otro sitio donde nos dejen estar, por si pasa algo y Brittany nos necesita.
- Blaine, vosotros también tenéis que descansar…
- Seguramente Quinn quiera estar cuando Santana se despierte. Ducharos, relajaros, estar con Ian y dormir… –comentó Kurt cogiendo de la mano a Blaine- tranquilas, si hay algún cambio, os avisaremos.
Rachel se acerca a su novia de nuevo y sin decir nada la levanta.
- Rachel yo no quiero irme…
- Cariño, hoy no se puede quedar más de una persona ¿vale? –dijo Rachel suavemente acariciándole el pelo y besándola la sien mientras la llevaba hasta la puerta principal- Vamos a casa, y mañana por la mañana venimos temprano. Además así vemos nuestro pequeñín.
La pareja abrió la puerta principal de la casa, dejando entrar al carrito del niño primero. Quinn iba con la mirada perdida y los ojos llorosos agarrada fuertemente al carro sin decir nada, mientras Rachel tiraba de él.
Rachel la acarició suavemente su mano para que lo soltase. Quinn, sin esperar ni un segundo, cogió al niño para llevarlo a dormir a su habitación.
Al rato, y al ver que no volvía, Rachel la va a buscar a la habitación.
- Quinn vamos a la cama, ya es tarde. Mañana tenemos que ir temprano al hospital para que Brittany no esté sola, Kurt y Blaine quieren pasar por casa para…
Rachel se quedó callada cuando vio a su mujer llorando en la cuna de Ian, acariciando sus manitas. Rachel se acercó por detrás, abrazándola y besando su cuello.
- Quinn… tranquila…
- No puedo tranquilizarme Rachel… quiero que Ian tenga a su tía -sollozó la rubia- que lo malcríe, que le enseñe español… joder... yo también necesito a Santana…
- Va a estar bien cariño… Confía en mí.
Bueeno, esto es todo por hoy. Espero que cumpla las expectativas jeje. Intentaré tener el próximo capítulo para dentro de poco, pero ahora con el tema de la Universidad estoy un poquito liada… máximo una semana, lo prometo ;).
Espero sus comentarios como siempre. Si tienen alguna sugerencia... ya saben
Un saludo,
…Mune9117…
