¡Hola a todos!
Después de haber estado desaparecida por tanto tiempo (por muchos motivos... entre ellos estudios) os dejo, por si alguien sigue el fic aun XD otro capítulo.
Actualmente está todo solucionado, así que iré actualizando con mucha más frecuencia.
Meses después...
- Sólo te digo que podemos quedarnos aquí hoy y acercarnos a comer a casa de las chicas mañana, que estará todo más tranquilo –susurró Santana mientras ayudaba a abrochar el vestido a su chica- Podemos llamar a Quinn, estamos a tiempo para…
Brittany suspiró dándose la vuelta enfrentando a su novia. Estaba en su último mes de embarazo y el médico la había mandado que se alimentara correctamente, pero sobretodo, que se tomara las cosas con más calma. Santana, estaba siendo muy cariñosa con ella y el bebé, pero últimamente estaba siendo muy sobreprotectora.
La rubia tomó a su chica por las mejillas, obligándola a parar su monólogo y a centrarse en ella.
- Santana… necesito despejarme un rato… sé que el médico me mandó reposo, pero también sabes que me vuelvo loca si me quedo mucho tiempo en casa sin salir o sin hacer nada. Deberías comprenderme, porque a ti te pasa lo mismo.
- Pero, Britt, después de toda la tensión que tuviste, necesitas tomarte estos últimos meses con calma… estás de ocho meses, necesitas reposar y…
- Cariño, sé que lo único que quieres es protegernos y que todo vaya bien. Yo también quiero eso… –murmuró Brittany buscando la mirada de su chica- no haré nada que nos perjudique... pero si te sirve de ayuda, prometo no hacer esfuerzos y si me canso, volveremos aquí de inmediato ¿de acuerdo?
Santana asintió separándose y observando la mirada triste de su chica, mientras esta, suspiraba y recogía todas que habían desperdigado por toda la habitación para vestirse. La morena, no quería que pensara que no confiaba en ella. No se trataba de un caso de confianza, sino de miedo. Miedo a perderlos de nuevo.
- Britt... ¿Te parece ir mañana a comprar algunas cosas para el bebé? –comentó recogiendo la ropa que había en el suelo evitando que la otra chica lo hiciera- Hemos comprado ya casi todo, pero ayer Rachel me comentó que han abierto una tienda nueva de bebés en el centro y quizás vemos algo que nos guste...
Brittany se encogió de hombros mirando a su chica.
- Supongo.
- Prometo no agobiarte más cariño... sé que soy pesada y lo siento –suspiró Santana sentándose en la cama sin mirar a su novia- pero no quiero que os pase nada…
La rubia se sentó a su lado, apoyando su cabeza en su hombro. Cogió su mano con una sonrisa si cambiar de postura.
- ¿Te gusta cómo ha quedado la habitación? –preguntó Brittany mientras jugaba con los dedos de Santana.
- Me encanta… -sonrió la chica mientras la besaba suavemente- vamos o llegaremos tarde como siempre.
El Glee Club estaba celebrando la pronta inauguración del teatro de Blaine y Kurt. Estos meses habían trabajado sin descanso para tenerlo todo listo en poco tiempo, al igual que el resto de personas que se encontraban sentados en la mesa.
En la cocina, se encontraban Santana y Quinn preparando los últimos platos.
- Muchas gracias por ayudarnos a montar la habitación del pequeño –comentó la latina mientras contaba los platos para que hubiera para todos- ya sabes que la carpintería y todo ese tema, nunca ha sido lo mio...
- Lo sé -rió Quinn mientras cogía los platos del mueble- la cuna de Ian fue testigo de tu habilidad con la madera.
Santana se giró mirando a su amiga con el ceño fruncido mientras la rubia seguía riéndose.
- ¡Vamos! No te enfades, pareces una niña...
Quinn abrazó a la chica, mientras esta mantenía sus brazos fuertemente cruzados y mirándola mal.
- Suéltame Fabrey... -gruñó Santana mientras se liberaba de los brazos de la rubia.
- Tranquila López... -rió la chica- cambiando de tema, ¿fuiste a tu revisión esta mañana?
Quinn se quedó parada en la puerta de la cocina, esperando que Santana terminara de coger el resto de cosas. La chica había seguido de cerca su recuperación, acompañándola en muchas ocasiones a sus revisiones.
- Si mama… -sonrió la latina dándole un manotazo pasando hacia el salón- el médico me dijo que ya estaba perfectamente, no hace falta que vaya más...
FLASHBACK
Al salir del hospital, tras el secuestro...
Por fin, era el último día de Santana en el hospital. Tras una corta estancia en el lugar y no ser precisamente una buena paciente, el médico por favor personal, le dio el alta con la condición de no hacer grandes esfuerzos.
- Y ahora cuando llegues a casa, directa a la cama S… -dijo Quinn mirándola por el retrovisor del coche- B, deberías de hacer lo mismo. Rachel y yo iremos en un par de horas a prepararos la comida para que no tengáis que hacerlo vosotras... Os ayudaremos en todo lo que podamos...
- Simplemente me han operado, no estoy lisiada… -protestó la morena haciendo un mohín mirando por la ventana.
- Es lo que te ha mandado el médico cielo –dijo Brittany acariciando la pierna de su chica- un mes de reposo. No te estoy diciendo que hagas nada, pero deja que nos ayuden los primeros días... ¿te parece?
Santana resopló mirando de nuevo por la ventana sin decir nada. Brittany miró a Quinn por el retrovisor pidiendo un poco de ayuda. Rachel miró a Santana.
- Serán solo los primeros días Santana, luego te dejaremos en paz... -comentó Rachel girándose y mirando a su amiga acariciándola la pierna.
- Vale... -susurró la latina sin mirarlas.
- Esto os ha cambiado mucho... ¿desde cuando cedes por algo que te dice Rach? -preguntó Quinn con una leve sonrisa.
Todo el coche se rió con el comentario aliviando la tensión.
FIN DEL FLASHBACK
Ambas chicas hicieron su entrada en el salón. Todos estaban hablando del nuevo proyecto, las nuevas ideas... pusieron las cosas en la mesa y se sentaron. Santana pasó su brazo por encima de los hombros de su novia besando suavemente su sien.
- ¿Todo bien?–susurró Santana a su oido.
Brittany asintió con una sonrisa y la besó suavemente, parando y separándose tras escuchar los vítores de Puck. La bailarina limpió su carmín del labio inferior de su chica con el pulgar.
-Estas preciosa B... -comentó la chica en voz baja para que nadie más las escuchara.
En ese mismo instante, salió Rachel de las habitaciones ayudando a su hijo a andar cogiéndole de las manos. Todo el mundo se quedó mirando al niño con una sonrisa: iba vestido con una camisa roja, una pajarita y unos pantalones negros. Quinn se levantó rápidamente cogiendo a su hijo en brazos y besándolo por toda la cara, causando la risa del pequeño.
Santana acarició con una sonrisa el ya muy abultado abdomen de Brittany.
- Pronto estará con nosotras cariño -suspiró Brittany poniendo una mano sobre la de su chica- muy pronto.
-¿Y ya sabéis si es niña o niño? –preguntó Blaine sacándolas de su burbuja.
- No lo sabemos y no queremos saberlo hasta que nazca –comentó Santana sin apartar los ojos de su chica- lo importante es que esté sano o sana.
- No puedo creer que nos dejéis con la intriga hasta que nazca… -resopló Puck.
- Tendrás que aguantar Puckerman, como todos – rió la latina dando un manotazo al chico.
- ¿Se sabe algo de Artie y Jesse?
Puck se dio la vuelta sobresaltado para ver a Santana apoyada en el marco de la puerta con los brazos cruzados. El chico estaba sirviéndose una bebida en la cocina mientras el resto del grupo estaba entretenido con la actuación improvisada de los padres de Rachel, que acababan de llegar.
- ¿Para qué quieres saber eso Santana? Los detuvieron y ahora estáis a salvo…
- Puck, contigo es con el único que puedo hablar sin que se me mienta en este tema… por favor… sé claro.
Puck suspiró apoyándose ligeramente en la encimera mientras señalaba la silla frente a él, para que Santana se sentase.
- Me enteré hace poco por un amigo que los trasladaron a una cárcel de alta seguridad, no me dijeron exactamente el sitio… pero puedes estar tranquila, todo está bien –dijo el chico agachándose a darla un abrazo.
- No quiero ninguna sorpresa Noah… solo quiero que Brittany y mi hijo estén bien.
Puck la abrazó con más fuerza besando su coronilla y ella se aferró a él con más fuerza. Puck podría haber sido en algunas ocasiones una mala persona en el instituto pero ahora era totalmente distinto. Quinn entró por la puerta encontrándose la escena y se acercó a la pareja, acariciando la espalda de su amiga.
- ¿Tengo que pegar a Puck? –bromeó Quinn- Sabes que no tengo ningún problema con eso…
- ¿Por qué todo el mundo cree que he hecho algo malo?
Ambas chicas se quedaron mirando la cara del chico y comenzaron a reírse. Kurt entró por la puerta con algunos vasos.
- ¿Qué hacéis todos en la cocina? La verdadera fiesta está allí… los padres de Rachel están interpretando una canción del musical del Mago de Oz…
- ¿De verdad eso es una fiesta? -preguntó Santana- ¿dos versiones masculinas de Rachel Berry cantando, es una fiesta?
Quinn la golpeó en el brazo mientras todos iban saliendo por la puerta, riéndose. Santana se quedó atrás y cogió del brazo a Kurt reteniendolo en la cocina.
- Quería haber hablado contigo antes pero apenas he tenido tiempo para nada… -suspiró la chica- además quería hablar a solas y Blaine y tú parecéis siameses.
- Obviando esa tontería -contestó el chico mirando a Santana con los brazos cruzados- Tú dirás…
- ¿Sigue en pie tu oferta?
- ¿Mi oferta? – preguntó mirándola confundido- ¡Oh! ¿¡VAS A ACEPTAR TRABAJAR CON NOSOTROS!?
- Digamos que con todo lo que ha pasado me he planteado dar un cambio a mi vida. No es que no me guste la abogacía... me encanta, pero creo que esta oportunidad solo se va a dar una vez, y los bufetes siempre van a estar ahí…
- Claro… -sonrió aun alterado- ¡No puedes imaginar la gran noticia que me has dado!
- Solo… preferiría que no dijeras nada hasta que no tenga todo atado en el bufete… además quiero darle la sorpresa a Britt que ha estado insistiéndome todo este tiempo.
Kurt hizo un gesto de cerrar su boca con una cremallera y después dio un gran abrazo a su amiga.
Ya era la una de la mañana cuando Rachel cerró la puerta de su casa y despidió a todos los chicos del Glee Club, salvo a Santana y a Brittany. Puso rumbo al salón buscando a las chicas, encontrándose en el sofá a Brittany dormida, abrazada a Quinn mientras esta, también la abrazaba fuertemente.
Santana salió de la cocina encontrándose con Rachel, que tenía una sonrisa enorme. La más baja, señaló con la mano al sofá y fue rápidamente con el móvil, sin hacer ruido, a hacerlas una foto. Después se acercó de nuevo a Santana y con una sonrisa, la invitó a entrar a la cocina de nuevo para dejar a las dos chicas tranquilas.
- Ahora que estamos solas… toma, averigüé lo que querías –comentó Rachel mirando a los ojos a la latina tendiéndole un papel- un compañero de compañía tiene un amigo policía y me dio su dirección.
- Muchas gracias Rach… ahora tengo que buscar un hueco para ir…
- ¿No se lo vas a decir a Brittany?
- No, no quiero que se lleve una decepción si mi abuela la rechaza, o lo que es peor, rechaza a nuestro hijo –susurró la chica- está muy sensible con el tema del embarazo y no quiero que la afecte nada.
- Lo entiendo… ¿crees que es una buena idea remover otra vez el pasado?
- No lo sé Rach, pero creo que es un buen momento para hablar con ella.
- ¿San? –preguntó Brittany entrando a la cocina interrumpiéndolas, frotándose los ojos con las manos- creo que es hora de irnos… estoy muy cansada...
- Será lo mejor -comentó la latina guardándose discretamente el papel en su bolsillo- vamos a casa...
Quinn y Rachel, tras despedirse de la pareja, se encontraban mirando al pequeño Ian mientras dormía.
- Ya está muy grande –comentó Rachel mientras arropaba al niño- estaba guapísimo con su nuevo traje...
Quinn asintió cogiendo a su mujer de la mano y llevándola a la habitación con una sonrisa.
- Dentro de nada empezará el instituto y comenzará a tener novias, nos dejará para estudiar arte dramático en NYADA...
- Wow wow Rach para... -rió la rubia- aun tiene que ir al colegio, no te adelantes... además, ya sabremos lo que quiere estudiar... a lo mejor puede ser bailarín como su tía... o abogado como su otra tía... psicólogo...
Rachel se paró y la miró con una sonrisa.
- ¿Qué pasa?
- Te quiero mucho cariño...
Quinn sonrió, acercándose a su mujer, elevándola para llevarla en brazos a la cama.
Dos semanas más tarde
Era un lunes por la tarde. Santana había ido a comprar algunas cosas que necesitaban para la cena o eso al menos le había dicho a su novia. En realidad, se encontraba sentada en su coche frente a una pequeña casa de campo con un jardín, en el extrarradio. Sacó de nuevo el papel de su bolsillo y miró la dirección del GPS.
Se encontraba en la calle correcta, frente al número correcto.
Esa casa poco tenía que ver con la enorme de puertas verdes que ella recordaba. El lugar donde vivía su abuela.
Sin pensárselo dos veces, se bajó del coche, recorrió el pequeño camino de tierra hasta la puerta de la casa y tocó el timbre.
- ¿Santana?
Y esto es todo por hoy. Espero sus críticas/comentarios/sugerencias mientras sean constructivas ;)
Un saludo :)
...Mune9117...
