Pronto sera el final, perdón por la demora, pero el mesclar trabajo con la universidad y entrenamiento quita mucho tiempo. Pero la verdad es que no e estado muy inspirado. Lo siento
La broma del final esta muy plagiado de la pelicula "casi 300"
Capítulo 17: Fin de la guerra (Tercera parte).
Zorg.
Hace 3 años:
Las armaduras de los guardias templarios brillaban con el sol de la mañana, mientras caminaban por las pobladas calles de San Pedro. La hermosa ciudad capital, al igual que todo el reino, acababa de recibir devuelta a sus jóvenes de una guerra de más allá de las fronteras de su reino, algo muy extraño para ellos, ya que toda batalla librada en Dragonia había sido solo contra la plaga.
Pero en el castillo esa guerra se trataba de manera distinta. Los señores feudales habían llegado la noche anterior y fueron invitados por el propio rey paraquedarse un par de días, para recuperar fuerzas de tan largo viaje de vuelta al reino.
Los 4 señores feudales hablaban secretamente en una habitación sobre lo que recientemente había pasado.
-¡el príncipe renuncio!- exclama el viejo grifo, señor de los guardias de Jerusalén -¡renuncio ayer!-
-lo sabemos, ahí estuvimos- responde el ciervo vikingo.
-después de todo lo que hiso por esas pobres cebras, el rey no lo aprecio ¿Cómo hubieran reaccionado ustedes?- pregunta un maduro puma vestido con ropas escocesas.
-no fue solo por eso, sino por desafiar la autoridad del señor feudal alemán y poner a los barbaros como gobernantes de ese feudo- agrega un pegaso de vestimentas árabes.
-el príncipe hiso lo que era correcto, acabo con una tiranía cuando la habían ignorado desde tanto tiempo. Lo hiso sin el permiso del rey solo porque él no lo permitiría, las colonias en la nación cebra eran una importante ganancia para el reino. Eso era todo lo que sabía el rey, pero si de verdad, ¡de verdad! Supiera lo que pasaba ahí, tal vez recapacitaría- agrega el señor árabe.
-mostrémoselo- llama la atención el viejo grifo con la voz tan seria.
-¿a qué te refieres?- pregunta el vikingo.
El grifo levanta su mano y la rodea con un aura mágica, tal azul como su túnica, para que en un chispazo aparezca la cinta de un proyector –a esto me refiero….-
En una enorme habitación adornada con finas vasijas, grandes cuadros antiguos, finas alfombras y una elegante cama en medio de la habitación, estaba un joven lobo negro viéndose al espejo viendo con arrogancia a la corona que lo exhibía como el príncipe heredero.
-esto estaba hecho para mí- se mira de perfil izquierdo y derecho –"salve el próximo rey"- se acerca a milímetros del espejo –o al menos lo seré dentro de un par de semanas-
-te sienta esa corona- dice una voz con eco desde su cama.
-lo mismo opinaba, madre- se da media vuelta y se acerca a la cama en la cual estaba sentada la reina Chrysalis –mi plan está yendo tal como lo tenía contemplado-
-pero querido hijo ¿Qué tuviste que ver con la renuncia de tu hermano?-
El negro lobo sonríe y se pone a caminar alrededor de la tan elegante cama -¿Quién crees que le hablo de la situación de las cebras?- la reina seguía con la mirada al lobo -¿Quién le dijo a mi padre que tomara vacaciones de "tanto trabajo" y dejara al primogénito a cargo del reino?...- apega la nariz a la de su madre –incluyendo a su ejército-
Lentamente el can se aleja de la cara de su madre para girarse a ver un enorme cuadro en la pared que mostraba el mapa de Dragonia –….y de esa forma el reino será NUESTRO- se baja de la cama y mira al mapa con una gran y maligna sonrisa –con Dragonia en poder de los changelings tendremos este continente- frota su cabeza contra la de su hijo –pronto tendré la zona helada y si tendremos un ejército la suficientemente grande para invadir Equestria-
-si….. changelings-
La reina se siente extrañada ante las palabras del lobo negro -¿Qué quieres decir?-
El lobo olfatea el aire y se voltea de golpe a la puerta –ahí vienen, ¡escóndete!-
Rápidamente la changeling vuela al techo y se trasforma en una pegaso simulando a las que estaban dibujadas en el techo de la habitación. Justo a tiempo para que las puertas se abrieran, barios lobos entraran, se pararan junto a la entrada y tocaran las trompetas que llevaban.
Al callarse los instrumentos de viento entro un lobo gris de ojos azules, vestido con una magnifica y brillante armadura cubierta con la sobrevesta templaría. Detrás de él se podían ver los señores feudales que se habían quedado en el castillo. Y el assassing, quien jamás se ha separado de la espalda del rey.
-¿padre?, ¿Por qué traes una armadura?- pregunta confundido Zorg.
El lobo gris se detiene delante de él –porque voy a hacer lo que debería haber hecho hace mucho-
-¿y eso sería… que?-
-lo correcto- esas palabras retumban en la cabeza de Zorg, palabras que siempre escucho salir de la garganta de quien se interponía entre el trono y él –he recibido reportes que un dragón negro está muy lejos del territorio de la plaga y que el castillo más cercano capas de mandar tropas es este mismo-
-no me digas que planeas ir tú-
-primero iré a acabar con ese dragón. Luego buscare a tu hermano, me pondré de rodillas a sus pies y le suplicare que me perdone, le diré que estoy orgulloso de él y que si vuelve será tratado como el héroe que de verdad es-
En ese momento todos los planes del oscuro lobo cayeron al vació, pero no debía mostrarle a su padre su doble cara…. Aun -¿po…. Porque me lo vienes a decir, padre?-
-porque en caso de que algo salga mal, quiero que sepas…. Que…. Lamento todo-
Zorg levanta una ceja extrañado por la extrañado por la actitud de su padre -¿padre?-
-lamento todo, lamento no haber pasado tanto tiempo contigo (suspiro) y lamento haber sido lo suficientemente fuerte para enfrentar…. mi vicio…. Y….-
-majestad- lo interrumpe un pegaso templario que entro a la habitación –me mandan a informarle que el dragón ha vuelto a su caballo esta ensillado-
-gracias- contesta el rey antes de volver a voltearse a Zorg y ponerle una pata en el hombro –tal vez no vuelva, busca a tu hermano y dale la carta que está en una pequeña caja en el escritorio de mi habitación- dicho esto se voltea y sale de la habitación seguido por todos los que entraron con él.
Zorg sentía como todo se le derrumbaba mientras veía a su padre alejarse -¡una vez estuviste furioso con William!- grita el oscuro lobo para que su padre lo escuche, a lo que este se detiene en el acto -¿¡que te hiso cambiar de idea tan de repente!?-
El rey se voltea y camina con tranquilidad hasta menos de un metro de su hijo, para mirarlo con tristeza -….. el haberlo visto… el haber visto el horror que el señor feudar, que yo autoricé a salir de Dragonia, provoco- desvía la mirada del rostro de su hijo para ver a la nada –los cuerpos de cebras apelmazados uno sobre otro creando grandes pilas, sus potros tan hambrientos que parecían esqueletos con piel negra y blanca, las minas de diamantes atestadas de esclavos con extremos faltantes…- calla un segundo antes de volver a ver a Zorg a la cara –todo el que declare una guerra para remediar esa horrible situación está destinado a ser un gran rey…. (Suspiro)…. Solo lamento no haber escuchado a William antes- saca una petaca de su cinturón, la destapa y justo cuando esta por beber de ella se detiene, la queda mirando un par de segundos, para luego arrojarla contra el muro, voltearse y volver a salir de la habitación.
Zorg se quedó mirando como todos se iban hasta que el pasillo quedo vacío, entonces su rostro cambio de duda a decisión –madre-
Chrysalis bajo de su escondite para pararse furiosa junto a su hijo -¡tantos años de planeación fallada!-
-no ha terminado madre- dice con decisión –sabemos a dónde ir a mi padre. Avísale al dragón, que esté preparado-
William
Hoy:
El blanco lobo no creía lo que veía, su fallecido hermano, el que él mismo mato estaba sentado en el trono de su padre.
-¿Zorg?-
-eso mismo me pregunto yo, hermano- contesta Zorg -¿Cómo tardaste tanto? Te esperaba aquí desde que llegaste a Dragonia- se pone de pie y comienza a caminar escaleras abajo –pensé que atacarías directamente a la plaga o algo así de tonto. Te dedicaste a reunir a los señores feudales para reunir todas las fuerzas que podías, respeto eso, pero de todas formas cometiste la estupidez que sabía que cometerías- se detiene al final de las largas escaleras que daban al trono –atacaste esta ciudadela, NADIE…. Ha logrado conquistar esta ciudad, ¡NUNCA WILLIAM!-
-¿Zorg?- pregunta todavía estupefacto.
-"¿Zorg, Zorg, Zorg?"- tapándose la nariz imita el obscuro lobo a Gs para mofarse de él.
Este cambia su actitud a una enojada –sabes que siempre deteste que hicieras eso-
-"sabes que siempre deteste que hicieras eso"- se sigue mofando.
Con un tic en el ojo Gs prefiere solo ignorar a su medio hermano y ver a su alrededor, como todos esos retratos decoraban las paredes del salón del trono -¿Qué son estos dibujos, Zorg?-
-en primer lugar se llaman "retratos", en segundo lugar no son retratos- levanta la pata señalando los muros -son espejos, espejos en los que he aprisionado a cada ser viviente que podría ser una amenaza para mí y mi plagar- baja la pata para ver a su hermano –es como el limbo, ya que no están ni vivos ni muertos y la única forma de sacarlos es rompiendo los espejos…..y matarlos-
El príncipe William frunce el ceño al escucharlo –siempre fuiste un monstruo, Zorg, lo supe mucho antes de saber quién era tu madre- se pone en guardia mostrando los colmillos y rasgando el piso con las garras -¡y no permitiré que destruyas al mundo!-
Rápidamente corre contra el oscuro lobo, pero este se da media vuelta convirtiéndose en un dragón negro para golpear con su cola al pálido can, lanzarlo por los aires y golpeándolo contra el muro.
-¿yo destruir al mundo?, jajajajaja te equivocas hermano- golpea el piso con su gran garra rompiendo las baldosas –mi madre quería controlar todo lo que pudiera ser controlado y que le dé que comer a los demás changelings, tú crees que quiero destruir al mundo- afortunadamente la armadura evito gran parte del daño, lo que permitió a Gs volver a levantarse sin problemas –pero lo que de verdad quiero….- se para sobre las garras traseras levantando las delanteras y extendiendo las alas al techo –¡ES PODER!- grita terminando escupiendo fuego.
-¡¿y controlando a la plaga es como tendrás el poder, con un ejército que quema todo lo que tenga en frente?! ¿Quieres ser el rey de un pedazo de carbón gigante que flota en el vacío? porque en eso convertirán al mundo los plagados-
El enorme dragón deja sacar una corta carcajada –no, hermano, porque yo no soy el que gobierna ni dirige a la plaga-
La expresión de ira se borró de la cara de Gs, no podía confiar en nada que le dijera Zorg, pero sabía que no tenía sentido que le mintiera en ese momento -… ¿Qué?-
-Eso exactamente, William- camina por el salón del trono asechando al, en comparación con cómo era Zorg en su forma de dragón, pequeño can de espaldas al muro y a varios espejos -¿recuerdas la historia de la plaga?, después de la esterilidad de los humanos….-
-la plaga apareció haciendo que los humanos se convirtieran en dragones y los demás seres parlantes en humanos- lo interrumpe Gs.
-exacto, pero lo que comenzó la plaga…-
-un demonio- vuelve a interrumpirlo –un verdadero demonio salido del infierno, al que mato el ultimo humano, nuestro antepasado, el primer rey de Dragonia-
-si... Precisamente- lentamente camina hacia atrás, en dirección del trono –pues permíteme presentarte…..- se para sobre las garras traseras a un lado del alto trono -¡a un miembro de la historia!- se deja caer sobre los ladrillos de debajo del trono y empujándolos con las garras delanteras los derriba haciendo caer al trono junto con todos los ladrillos.
Gs cubrió la visera de su yelmo, con una pata para protegerse los ojos de la gran cantidad de polvo que se levantó por la caída de tantos escombros. Al pasar el polvo, lentamente bajo la pata viendo como este seguía llenando el ambiente, pero desapareciendo lentamente. Sin embargo se podía ver algo a través de este mientras se disipaba.
Logro ver al dragón negro parado junto donde una vez estuvo el trono, luego se podía ver que algo había detrás de los escombros, parecía otro espejo….. Pero el marco estaba hecho de una extraña y retorcida madera negra.
De dentro del espejo se vio una sombra, una sombra que parecía estar a varios metros del espejo, pero se fue acercando hasta que una pálida mano humana se posó en el vidrio. Gs salto del susto y sintió como un gran escalofrió que le venía de la punta de la nariz, recorría toda su espina y terminaba en la punta de la cola.
Zorg mira al espejo y acaricia el marco con una garra -ahora está muy débil para atravesar a este plano…- vuelve a ver a Gs –pero supongo que recuerdas el poder que caracteriza a nuestra familia, tomara el poder a través de mi, ¡y yo de ellos!-
El dragón abrió sus enormes fauces a lo que los espejos comenzaron a brillar con un aura mágica, Gs miraba con temor lo que creía que pasaba. Y efectivamente, de esas auras la magia comenzó a correr en dirección de la boca del dragón haciéndolo crecer cada vez más y más.
De por sí ya era un dragón enorme, pero cuando la succión de magia llego hasta donde el dragón podía retenerla, este ya era de una altura que superaba a donde estaba el trono. Creció tres veces su tamaño, unos tres pisos parado en sus cuatro garras.
-nunca tuviste la mínima oportunidad William- dice el dragón con eco en su estruendosa voz mientras caminaba a su hermano –no podrías haber derrotado a todos los plagados que hay en esta ciudad y ahora tampoco podrás destruir al líder que viniste a buscar tu solo- Zorg respira a fondo mientras gran cantidad de fuego se empieza a asomar de su boca –¡no tienes el poder para detener esto!-
-es cierto Zorg, pero en Equestria descubrí un poder que puede detenerte- dice el lobo blanco mientras camina para pararse atrás del agujero del cual salió -¡el poder de la amistad!-Un gran cantidad de fuego es escupido por el dragón en dirección de su medio hermano.
El fuego choco contra los espejos del otro lado de la habitación, derritiéndolos junto con la misma pared de roca, abriendo un agujero por el cual salió la gran llamarada y al estar en la parte más alta del castillo el fuego fue llegado a ver por el ejército plagado que cuidaba la ciudad y el dragoniano que la asediaba.
Finalmente el enorme dragón seso su ataque quedando viendo a donde estaba su hermano, pero en vez de ver un montón de carbón lo que encontró fue un escudo mágico que cubría desde el agujero hasta donde estaba Gs. Cuando el escudo se desvaneció mostro a una pequeña, delgada y muy pálida humana sosteniendo con temor una espada entre ella y el dragón, espada de la cual broto el campo de fuerza en primer lugar.
Justo detrás de ella estaba Gs en su forma humana al igual que el resto de los señores feudales parados a su lado.
El templario desenfunda su espada y apunta al dragón -¡diez espadas de Dragonia!-
Todos emulan este acto y contestan al unísono -¡estamos unidos!-
-¡no puede ser!- exclama el dragón -¡tú siempre has tratado todo solo y los señores feudales se detestan entre ellos! ¡¿Cómo lograste hacer que se unieran a ti?!-
Los señores y Gs se miran entre si un momento.
-flash back-
Los señores feudales y Gs estaban en forma humana sentados en el piso en círculo, uno detrás de otro, en la habitación de un castillo lejano a la capital.
-todavía no entiendo porque hacemos esto- dice el señor bárbaro mientras le hacía un típico peinado de su pueblo a la pequeña señora del feudo ruso.
-te repito, Weretzel- responde el príncipe mientras le hacía dos grandes trenzas al jefe de la guardia de Jerusalén-esto es lo que aprendí que hacen las personas para ser amigos-
-¿las ponies de ponylandia?- pregunta el señor al que Gs le hacía trenzas –cuando estaba en la universidad de San Pedro, hice muchos amigos solo emborrachándome con ellos… y era lo único que hacíamos (suspiro) "universidad"-
-como sea- dice el príncipe levantándose –es hora de ensayar el musical- todos en la habitación protestan –mis amigas siempre se ponían a hacer un musical, incluso en la misma calle, ¡asique levántense y a cantar!-
-fin flash back-
-cosas que aprendí en mis viajes- dijo el príncipe mientras todos los señores miraban atentos a quien les quito todo–pase lo que pase hoy- apunta a su hermano con la espada de sus ancestros -¡tú no destruirás al mundo!-
Un gran rugido del dragón deja casi sordo a los señores a la vez que este corre a ellos con furia, a lo que todos se dispersan esquivando la garra del dragón. Todos menos el señor vikingo quien fue aplastado por aquella garra tan grande como un autobús.
El dragón se carcajeó malignamente mientras veía el final de su negro brazo y los pedazos de roca que fueron rotos del piso por él.
-uno menos- se dijo a su mismo, pero su sonrisa se borro cuando su garra era separada del piso sin su voluntad.
Con la espada brillando y sosteniéndola con sus dientes, el rubio humano levantaba lentamente la pata del dragón hasta que, aplicando toda su fuerza, lo arrojo contra el otro lado de la sala del trono. Donde lo esperaba la hermosa francesa de cabello negro con la espada cargada con tanta electricidad que los relámpagos que brotaban de esta llegaban a medir más de 3 metros.
Con el dragón volando a ella, dio un grito de guerra a lo que le apunto con su arma, de esta un enorme relámpago impacto contra el malvado ex–rey deteniéndolo en el aire y haciéndolo caer a medio camino. El golpe eléctrico dejo al dragón, no dañado, pero si furioso.
Zorg extendió sus enormes alas creando un huracán que hiso a todos azotar los muros o el piso -¡insectos!- grito furioso a lo que tomaba al anciano del piso con una garra -¡yo fui soy su rey y pronto seré su Dios!-
Abrió las fauces para tragar al guardia de Jerusalén, pero el dolor más fuerte que haya sentido lo hiso soltar al mago, mientras gritaba de dolor.
El anciano volvió a su forma de grifo para abrir sus alas y volar lejos del dragón.
La gran bestia se giro a ver como en su espalda un enorme y musculoso hombre de piel negra y teñida escocesa le terminaba de cortar el ala izquierda con un mandoble envuelto en fuego -¡esto es por mi padre y mi hermano!-
El grifo apunto su espada, hecha de magia, al escoses, quien desapareció en un destello mágico y apareciendo junto al grifo, segundos antes que la cola del dragón golpeara el lugar donde estaba parado, evitando de este modo que se convirtiera en mosca aplastada por la cola de una vaca.
-te debo un trago Grigenlo- le dice al grifo.
-yo no bebo, Bhekabantu-
Mientras hablaban el dragón aprovecho de usar su cola para atacar a los señores que tenía más cerca, golpeando al señor hospitalario y al árabe. Mientras que el assassing corrió sobre ella para luego dar un salto mortal atrás esquivando las púas de sobre esta.
-¡tú nunca lo entendiste Zorg!- le grita Gs a su hermano -¡el pueblo no sirve al rey, el rey sirve a pueblo!- con las armas brillando los señores comenzaron a rodear a la enorme bestia, comenzó a retroceder lentamente –nunca estuviste cerca de un gran rey para aprender de su ejemplo, mueca fuiste una buena persona ni insiste algo bueno por nadie que no fueras tú-
-pero padre me amaba mas a mí- levanta una garra para dar un zarpazo a su hermano, pero en un solo segundo varias flechas se la incrustan en un ojo, haciéndolo gritar de dolor. El señor árabe dejo caer su arco al piso seguido por un carcaj con pocas flechas, para luego volver a desenfundar su cimitarra y sostenerla con una mano. Ya que con la otra se apretaba la herida que le provocó el dragón con su cola en el costado.
Sin un ala, sin un ojo, con la inutilidad de usar su fuego ya que este sería detenido por el escudo de la señora rusa y ya con la cola apegada a la pared. Zorg se dio cuenta que no tenia oportunidad… salvo por su última carta.
-al parecer no puedo ganar esta…..- dijo el dragón cubriéndose el ojo sangrante con una garra –no puedo derrotarlos a todos juntos…..- Gs permaneció serio dándose cuanta de que algo estaba mal –pero si no los puedo matar- lentamente comenzó a reducirse de tamaño volviendo a ser el rubio que era hace un momento, todavía cubriéndose un ojo con una mano -…¡POR LO QUE LOS DESTRUIRÉ!- sierra el ojo que le queda para abrirlo de golpe mostrando que ahora era total y completamente negro.
-¡no, es él de quien les advertí!- Gita el señor árabe cubriéndose los ojos –¡NO LO VEAN!-
Pero el grito del señor árabe se pierde convertido en eco mientras las conciencias de los señores se pierden dentro de sus propias mentes.
Los grises ojos del blanco can se abrieron lentamente al sentir aquella delicada briza con aquel olor a pino que él conocía bien.
Estaba durmiendo sobre el verde pasto que había en el bosque en donde creció. En aquel lugar se podía oír a la naturaleza cantar entre la densa vegetación, ver a las sagradas montañas y pescar en el poderoso rio que corría en el medio del bosque dando comida y agua limpia para los animales y las tribus de la zona.
Dejándose embriagar por la hermosa sensación, Guerrero salvaje serró los ojos y se dejo invadir por aquella hermosa sensación, incluso podía escuchar como no muy lejos una tribu de apaches hacían tranquilamente sus vidas entre los tipis que escuchaba abrirse y serrarse -volví a casa-
Pero el delicado olor de los pinos fue invadido por el olor del humo. Al abrir los ojos vi como lo único que quedaba de los arboles eran las bases quemadas de sus troncos y como pocos de estos quedaban, ya que hasta donde alcanzaba la vista el bosque fue reemplazado por una enorme mina, haciendo erizar el pelaje de apache.
-¡el rio!- se dijo a si mismo antes de aparecer delante de un pequeño riachuelo corriendo donde una vez estuvo el rio. Los salmones e se sacudían en el lodazal tratando de subir el inexistente rio hasta que la falta de agua los hiso sucumbir.
El corazón de guerrero salvaje se estremeció ante tan terrible imagen y al voltearse rio arriba vio una enorme represa que bloqueaba e rio e inundaba el valle donde se encontraba el cementerio de su gente, ahí donde también tenía la tumba de su madre.
-no…- dice antes de caer al gris e infértil piso -¡no, no, no, NO, NOOOOOOOOOO!- gritaba mientras golpeaba el piso con una pata.
Pero el sonido de un relámpago y el olor de la sangre de un luna llena le hiso helar la sangre. Al voltearse vio una tribu luna llena, destruida. De los tipis solo quedaron los maderos carbonizados y los cuerpos de gran cantidad de lobos adornaban toda la zona. Cuerpos de ancianos, mujeres y niños.
Aquella terrible escena era cubierta por una gran y extraña sombra, al levantar la vista el enorme can vio con terror como las sagradas montañas fueron esculpidas para dar la imagen de cuatro rostros que él no reconocía.
El dolor más profundo que Gs había sentido nunca le atravesaba el corazón, hasta que sintió como este se rompía a la vez que una lágrima viajaba por su mejilla.
El señor musulmán apretaba los ojos con fuerza mientras que los demás estaban de rodillas en el piso viendo el único ojo del ex-rey. Mientras que lentamente…. Las venas negras de la plaga comenzaban a extenderse desde los ojos de todos los nobles, entre ellos los del príncipe.
Solo habían dos libres del hechizo de Zorg, el señor del feudo musulmán y el gran maestre assassing. El primero por ya saber cómo funcionaba ese truco y el segundo por ser tan ciego como sus blancos ojos demostraban.
-¡repugnante rata de alcantarilla, tú fuiste el que trato de infectarme!- le grita el señor árabe mientras se cubría los ojos con una mano, escucha los pasos del assassing cerca del príncipe –tranquilo assassing, la única forma que el príncipe o los demás sean libres es que superen esto solos- guarda silencio para escuchar los pasos de Zorg –o que matemos a este imbécil-
De inmediato el assassing arrojo una daga contra Zorg, pero esta se detuvo en el aire a la vez que era rodeada de un aura negra y los ojos de Zorg volvían a la normalidad -¿no creíste que no tendría como defenderme verdad?-
De uno de los espejos surge la sombra de quien todavía estaba dentro, un unicornio con túnica templaría. De otro surgió una grifo con armadura ligera hospitalaria, un perro diamante con lanza, un todo de armadura pesada y otros que comenzaron a rodear a los señores. El unicornio era quien sostenía la daga con su magia.
Ambos señores musulmanes se dieron la espalda y se pusieron en guardia –assassing, tu ve por Zorg, yo me encargo de los demás- atrapa una flecha con una mano.
-por favor….- dice burlonamente Zorg -¿de verdad creyeron que podían derrotarme?-
-no….- se escucha entre los señores que estaban siendo infectados –no teníamos que vencerte Zorg…..- era el príncipe quien hablaba, las venas negras volvían a sus ojos hasta desaparecer y tirándolo de boca al piso por el cansancio –solo teníamos…..- levanta la cabeza para verlo con ira -…. ¡QUE RETENERTE!-
En ese instante toda la torre se sacudió -¿¡que fue eso, William!?- pregunta furioso Zorg.
-tú derrota- El enorme subterráneo del castillo ardía con un fuego que parecía estar siendo avivado a cada segundo, las llamas ardían tanto en los muros como en los pisos de roca inmune al fuego. Pero el intenso calor aumentaba debilitando toda la estructura mientras comenzaba a acercarse a unos enormes barriles que estaban hasta el lugar más oscuro y recóndito de aquel sótano –¡tu mandaste a matar a nuestro padre, ahora su legado será tu derrota!-
Los ojos del plagado de dilataron cuando se dio cuenta de a qué se refería su hermano, justo en el momento en que las llamas lograron traspasar el grueso roble de los barriles que tenían grabadas las palabras "Whisky de 1987".
Una gran explosión se sintió y escucho incluso por los soldados que envolvían la ciudad. Los plagados vieron desde los muros como el imponente castillo, aquel que se conocía por jamás haber perdido ni una sola piedra desde que se erigió, comenzaba a caerse a pedazos mientras una gran cantidad de humo negro salía desde el sótano.
Con la fuerte sacudida todos en el salón del trono cayeron al piso, lo que quito el poder de la magia negra de Zorg sobre los señores feudales a quienes, tirados en el piso, se les comenzaron a volver a meter las venas negras a sus ojos.
-no, no, NO, NOOOOOOOOO, ¿Cómo pudieron encender la reserva de alcohol de nuestro padre mientras peleábamos?- gritaba Zorg desde el suelo.
Gs se convierte en lobo para serle más fácil ponerse de pie mientras el castillo se derrumbaba –te lo dije Zorg, subestimas el poder de la amistad- se volta a ver por una ventana, Zorg imita a su hermano y ve como desde lo alto de una torre un unicornio templario de color negro con rallas azules sostenía un arco con su magia y disparaba flechas en llamas a barriles tirados en las calles, los cuales estallaban en llamas y quemaban todo lo que tuvieran cerca.
-¡¿Qué está haciendo?!- grita Zorg.
-el agua de fuego de nuestro padre fue derramada todo el lugar donde la guardaba para poder prender la misma piedra, pero unos barriles fueron llevados a las calles por los señores feudales mientras tú y yo hablábamos- responde Gs seriamente mientras trataba de mantenerse en pie –esto destruirá la ciudad de nuestros ancestros….- Zorg impactado se voltea a verlo –pero será destruida con toda tu plaga adentro- el gran lobo blanco inhala a fondo para luego soltar un aullido que casi ensordece a su hermano y a ambos árabes.
A muchos cientos de metros de las murallas estaba el ejercito asediándolas, pero entre los que estaban frente a la puerta estaba una hermosa loba templaría sentada, con los ojos serrados y las orejas levantadas. Así estuvo desde hace barias horas, pero de repente abrió los y se dio media vuelta para correr al interior de una tienda en donde cenaban los altos oficiales.
-¡la señal!- grita la hermosa can a lo que todos los templarios se levantan de golpe y corren a sus posiciones.
Uno de ellos, un grifo, despega al cielo, saca un cuerno de guerra que tenía en el cinturón y lo sopla para hacerlo sonar. A su alrededor todo soldado que tuviera un cuerno de guerra lo hiso sonar, haciendo de esta manera que la alarma fuera pasada y escuchada hasta llegar al lado opuesto del ejercito que rodeaba la enorme ciudad.
Dentro de un ariete un lord perro diamante templario grita a los demás que estaban dentro -¡AHORA!-a lo que todos comienzan a empujar el ariete por dentro haciéndolo avanzar hasta el alcance de las flechas de los plagados. Afortunadamente era un ariete completamente cubierto, por lo que las flechas solo se quedaban incrustadas en las planchas de madera que cubrían a los perros diamante de dentro.
-¿¡que creen esos que están haciendo!?- grita en lo alto de la muralla un plagado a otro.
-¡no seas imbécil, un ariete de ese tamaño jamás destruirá las puertas!-
Finalmente el ariete había llegado a una de las enormes y rígidas puertas de la ciudad -¡vamos, rápido!- grita el oficial templario a lo que algunos de sus hombres saca dagas para comenzar a cortar la cuerda de la que se sostenía el pesado péndulo o solo se limitaron a morderlas hasta que se cortara.
El pesado madero cayó al piso permitiendo avanzar el ariete hasta poder chocar el techo de este a la muralla -¡rápido, rápido!- todos sacaron clavos y martillos y comenzaron a poner unas plaquitas de madera.
Una vez terminado el ariete retrocedió hasta ponerse detrás del tronque que había dejado ase un momento, de inmediato los perros diamante salieron del ariete con un escudo en una mano para cubrirse de las flechas que los eran lanzadas, levantaron el tronco con el brazo que tuvieran libre y lo llevaron hasta la puerta para apoyarlo sobre los maderos que habían clavado hace un momento sellando la puerta con el tronco que ahora se había convertido en un pestillo.
Rápidamente los perros diamante volvieron al ariete, sin ser más de uno alcanzado por los proyectiles y muriendo en el lugar.
El plagado miro extrañado esto, pero más extrañado al levantar la vista y que entre el ejército asediador se desplegaba un ariete por cada puerta.
En el castillo derrumbándose, los señores feudales volvían en si mientras Zorg mantenía un campo de fuerza de magia negra alrededor suyo y del espejo con un demonio dentro -¡tu plan fallo Zorg!- grita el señor árabe dándole una gran cantidad de cortes al escudo con su cimitarra.
-¡William, ¿destruirás la ciudad de nuestros antepasados, la cuidad de nuestro padre?!- gritaba Zorg aterrado viendo como todo su plan caía como el castillo en el que se encontraban y sin saber que pasaba afuera.
-esta ciudad fue hecha con el único propósito de retener a la plaga….- desenfunda su espada con una pata y la apunta al escudo de su hermano, quien dé inmediatamente se aterra al saber que aquella espada es capaz de destruir la magia como si fuera aire, incluyendo la de la única protección que tenia ahora –y será destruida para que así sea-
Los señores feudales se ponen en pie y empuñan sus armas mirando a Zorg con furia por hacerles ver sus peores pesadillas hechas realidad.
El lobo blanco levantó su espada a punto de dar un tajo al escudo de Zorg, pero un ruido y un movimiento del castillo lo hiso detenerse –oh, diablos- dicen ambos hermanos al mismo tiempo justo antes de que todo el salón del trono se precipitara hacia el mismo hacia un lado. Todos los señores clavaron sus armas al suelo y se sujetaron de ellas mientras el piso se convertía en la pared para luego romperse contra el suelo.
Shadow, el amigo de Gs veía como desde lo alto de una muralla cercana como el imponente castillo caía bajo su propio peso, sin ver a su amigo ni a ninguno de los señores salir antes. Entre los escombros logro ver algo, algo extraño. Al ver con más cuidado parecía un espejo, con alguien dentro, sus ojo se abrieron de golpe al ver quién era, una guardia lunar de color blanco con rallas negras, su hermana.
El corazón casi se le detiene, pero no podía hacer nada, tenía una misión que cumplir e iba a hacerlo. Se volteo y siguió corriendo por el muro hasta llegar a una torre en él. Al abrir la puerta se encontró con cuatro plagados que jugaban a las cartas –hola, que tal- dice el unicornio antes de ponerse en pie y volverse humano.
Minutos después estaba en lo alto de la torre, sosteniendo un martillo de guerra ensangrentado. Se lo devolvió al cinturón, volvió a ser un pony y saco su arco de su espalda con su magia.
Entrecerrando los ojos logro ver lo que necesitaba desde ahí.
Caballos de guerra bien acorazados y caballeros bien entrenaos estaban apostados detrás de las puertas, listos para atacar al ejercito asediador que no era ni la mitad en nuero que ellos. Pero con las puertas serradas por fuera no había mucha opción. Mas que derribar la puertas por dentro con hachas, lo que se volvió lo más lógico ya que ahora la mitad de la ciudad estaba ardiendo. Afortunadamente para los plagados era una parte que era separada de en donde estaban ellos por uno de los anillos de murallas que conformaban la ciudad.
Pero entre ellos un extraño olor se sentía, pero como si viniera de debajo de ellos, un lancero trato de buscar aquel olor lo que lo condujo a un poso cercano. Al inclinarse a él sintió un olor tan fuerte que lo mareo -¡oye!- le grita a un plagado que portaba espada y hacha -¿de dónde viene el agua de este pozo?-
-¡ignorante! ¡Todos los pozos de la ciudad son alimentados del mismo rio subterráneo!-
-¡y desde cuando los ríos subterráneos transportan whisky!-
-¿whisky? ¡Qué clase de estúpido tiraría…..!- se calla al ver algo a lo lejos. El plagado que pregunto en primer lugar se voltea a ver que desde una alta torre en una muralla del interior de la ciudad, una flecha flameada decencia en su dirección hasta entrar por el pozo –oh, diablos- Una explosión de aire caliente derribo a ambos plagados antes de que una gran llamarada saliera de pozo.
Desde debajo del suelo el rio que corría desde debajo de la ciudad era cubierto por un intenso fuego que rápidamente debilito la roca que estaba sobre este, el cual era el suelo que sostenía los pies de la misma ciudad.
Un pequeño temblor fue sentido tanto por los plagados como por los dragonéanos, quienes dejaron de pelear en ese mismo instante. Ninguna flecha fue arrojada ni catapulta dispara, solo se quedaron callados viendo el suelo.
Una gran patrulla de plagados fue a revisar el castillo derribado, pero el fuego les impidió atravesar el penúltimo anillo de murallas de la ciudad, ya que todo detrás de ella estaba envuelto en llamas. En cuanto sintieron el temblor también se quedaron inmóviles mirándose entre sí.
Uno de ellos se agacho lentamente y puso una mano en el suelo –esta calentándose- al decir esto se escucho algo rompiéndose. Al levantar lentamente la mano se encontró con una pequeña grieta en el suelo. -¿Qué es…?- no alcanzo a terminar de hablar cuando él y todos los plagados que lo acompañaban fueron tragados por una gran grieta que se abrió en el suelo expulsando una gran cantidad de fuego de dentro de ella.
La grieta que los trago se fue expandiendo rápidamente y se dividió destruyendo los muros por los cual pasaba y trabándose todo lo que estuviera a su paso.
Desde lo lejos los plagados vieron como la ciudad era tragada por sí misma y llenos de pánico sacaron los pestillos puestos en su lado de las murallas. Pero aun así no podían abrirlas, ya que del otro lado también había un pestillo serrando todas y cada una de las puertas.
Los plagados gritaban llenos de pánico e ira mientras trataban de romper las puertas con hachas o se mataban entre ellos tratando de abrirse paso lo más lejos de la grieta posible. Pero su suplicio duro menos de dos minutos, antes de ser alcanzados por la falla geológica que escupía fuego.
Ocho eran las puertas que estaban en la muralla exterior de la ciudadela, cinco de ellas fueron destruidas, junto con cuatro quintos de la ciudadela que jamás fue conquistada.
La mitad del castillo estaba hecha pedazos y en el suelo, pero debajo de grandes rocas unas eran envueltas en magia azul para ser levantadas por los aires apartando a las que tenían arriba y revelando un campo de fuerza de era mantenido en su lugar por la pequeña loba rusa que con gran miedo sostenía fuertemente su espada delante de su cara con ambas patas.
Dentro del campo de fuerza estaban todos los señores feudales y el príncipe en sus formas animales, entre ellos el grifo que movía las rocas con la magia de sus garras de águila. Al apartar todas las rocas la loba deshizo el campo de fuerza.
-¡tenemos que irnos!- exclamo el león gris.
-no podemos- contesto el príncipe –nuestro objetivo era encargarnos del líder plagado, no podemos irnos hasta que encontremos a Zorg-
-¿y por donde empezamos?- pregunta el oso bárbaro.
Gs levanta la cabeza y olfatea el aire –por aquí- dice antes de correr y ser seguido por los señores feudales –rápido, si escapa los plagados podrían volver a….- se calla al doblar una esquina.
Los señores se detuvieron a un lado del lobo y también guardaron silencio. Delante de ellos estaba el lobo negro tirado con los ojos abiertos, la lengua afuera y rodeado de una charca de su propia sangre, la cual no dejaba de derramarse de una herida en su cabeza.
-bueno, el problema se soluciono solo- dice el siervo vikingo -¿no es así chicos? Jajajaja- todos los señores estallaron en vítores y rizas.
Pero el príncipe William permanecía en silencio, lentamente camino al cuerpo de Zorg manchándose las patas con la sangre de este.
-majestad…..- dijo tímidamente la loba –¿qué hace?-
Gs estiro una de sus patas al rostro de su hermano y le cerró la boca ante, esto los señores dejaron de hacer ruido al ver lo que hacia el príncipe al cuerpo del tiránico lobo negro. La misma pata se poso sobre los ojos de Zorg manchándole el rostro con su propia sangre y serrándole los ojos.
Luego de esto Guerrero salvaje se sentó a un lado del cuerpo, se santifico con la misma pata y cerró los ojos para rezar.
-ese es…. un verdadero rey- los señores feudales se voltearon atónitos al humano de túnicas negras entre ellos.
-assassing…..- dice la unicornio francesa impactada -¿hablaste?-
-¡ZOOOOOOOOOOOOORG!- se escucha en eco una siniestra voz entre los escombros que rápidamente se desasen para convertirse en arena revelando al espejo con el demonio al que serbia Zorg -¡me fallaste por última vez!-
Una mano apoyada desde dentro del espejo salió de este y se volvió una sombra que se arrastraba por el piso en dirección de ambos lobos. Rápidamente todos desenfundaron sus espadas ¿pero como atacar a una sombra?
La mano espectral tomo la pata del negro lobo y al jalarla apareció de esta otra pero transparente -¡ahora tú alma será mía!- la mano del demonio jalo con más fuerza sacando por completo la figura del lobo negro, la cual parecía aturdida, pero al sacudir su cabeza noto lo que pasaba.
-no, ¡NOOO!- grita el lobo negro clavando las garras en el piso para no ser arrastrado al espejo.
-¡tu castigo eterno por fallarme te espera, bastardo!- el espejo comenzó a succionar el mismo aire creando un fuerte viento que jalaba el alma de Zorg adentro y hacia que los señores feudales tuvieran que sostenerse de los escombros a su alrededor para no ser arrastrados también –¡estás solo en esto Zorg, es hora de afrontar tu destino!-
Lagrimas salieron de los ojos de Zorg justo antes de que sus garras soltaran el piso -¡NOOO!- grita su hermano justo antes de tomarlo con ambas patas delanteras de una del negro can -¡no te lo llevaras!-
Zorg lo miro sin palabras, no sabía porque William hacia esto después de todo lo malo que hiso a millones de inocentes -¡¿majestad que hace?!- le grita grifo para poder ser escuchado entre tanto viento -¡deja que se lo lleve, lo tiene merecido!-
-¡NO!- de las patas del lobo comienza a ver como su alma de color blanco comenzaba a salir también de su cuerpo -¡no dejare que nadie caía en poder de un demonio!- el alma del can comenzaba a salirse le hasta los hombros.
-bien- dice la espectral voz –¡me los llevare a ambos!- el alma del lobo blanco lentamente seguía saliéndosele, pero de la nada sintió como alguien desenfundaba la espada que él traía en la cintura.
Con "justicia" la espada de los reyes de Dragonia el assassing corrió en dirección del espejo que arrastraba todo a su alrededor. Pero justo antes de llegar a él, el humano de vestimentas árabes negras, con toda su fuerza dio un paso a su izquierda quedando a un lado del espejo mientras que con ambas manos daba un gran corte con la espada.
Al chocar la espada contra el espejo un gran resplandor de magia negra salió de los cristales siendo destruidos, hasta que cuando el espejo ya había sido destrozado desde la mitad de este mismo una gran explosión luminosa y de viento derribo a todos los ahí presentes y segó al ejercito sitiador.
La negra luz fue desapareciendo lentamente, revelando el espejo destrozado, al assassing tirado sobre algunos escombros y a Gs tratando de ponerse en pie mientras sacudía la cabeza tratando de recobrar los sentidos.
Al finalmente volver en sí mismo, el gran lobo blanco noto que a su lado estaba el fantasma de su hermano viendo al destrozado espejo -William…..- dice antes de voltearse a su hermano con lagrimas en sus ojos -….perdóname -Dicho esto la negra figura se volvió aire y desapareció.
Guerrero salvaje vio con tristeza el lugar donde estuvo el fantasma de su hermano, pero esta paso a curiosidad al ver que en esa misma dirección pero varios metros más lejos estaba el unicornio negro de rallas azules quien era su amigo Shadow Hope pasando un casco sobre uno de los espejos.
-¿Shadow?- pregunto el lobo acercándose a él.
-desde que me dijeron que desapareció…. Pensé que se habría enlistado en secreto o algo así….- lagrimas comienzan a brotar de los ojos del unicornio –pero no esperaba esto-
Gs ve el espejo y con gran tristeza ve a la pony guardia lunar blanca de rallas negras que sabía que era la hermana de Shadow –ohhh…. Amigo….- pone una de sus enormes patas en unos de los hombros del pony –lo lamento-
-no puedo dejarla así- con su magia levanta el martillo de guerra que tenía en el cinturón. Gs se separa lentamente de él para darle espacio.
-libérala- le dice el lobo, ante esto el unicornio levanta el martillo de guerra y lo estrella contra el espejo rompiéndolo en pedazos de los cuales salieron una delgada niebla que se disperso en aire. Todos los señores vieron la lamentable escena, pero al ver como el unicornio sonreirá al ver el espíritu de su hermana irse en el viento sonrieron también.
En ese momento, mientras nadie lo veía, el assassing salto detrás de unos escombros viendo otro espejo, uno que tenia a una pony de tierra de pelaje verde y una larga cabellera negra que flotaba en su prisión de cristal.
-te libero también a ti del limbo, hermana- dice antes de romper de un puñetazo aquel espejo.
Días después:
El gran ejercito dragoniano estaba acampando junto a una fortaleza preparándose para dispersarse en los cuatro vientos, ya que cada feudo necesitaba protección contra los plagados, de los bandidos y del desorden público.
Los templarios al ya no tener una sede deberán construir varios fuertes pequeños hasta la reconstrucción de una ciudadela que ahora no es más que rocas en agujero. Afortunadamente los centros de entrenamiento no fueron destruidos por los plagados, por lo que podrán reconstruir y los castillos que siguen en pie serán buen lugar para juntar los impuestos recaudados del reino. Pero para todo esto necesitaban al gran maestro de la orden, quien tradicionalmente siempre fue el rey.
A la mañana siguiente se dispersarían despachados cada soldado y lord a su feudo, pero antes de esto los seis señores feudales quedaron de acuerdo con una cosa muy clara para todos. El príncipe debía liderar el reino y para esto tenía que volverse rey.
Esa misma noche:
-ya es hora- dice el señor vikingo junto a todos los otros señores frente a la puerta de la habitación del príncipe -¿Por qué tarda tanto?- con un casco golpea la puerta a lo que el lobo vestido con la ropa templaría sale sin mostrar nada de prisa.
-¿ya es hora?-
-así es majestad- responde la loba rusa –las tropas esperan-
-bien, vamos- comienza a caminar por el pasillo del castillo siendo seguido por los señores feudales –les agradezco por esto, de verdad creo que ayudara a subirles la moral-
-no es algo que queramos hacer, fue la condición que diste- agrega la cebra escocés-pero bien valdrá la pena si después aceptas la corona-
-este será el espectáculo previo a la coronación-
Apegado al muro externo del castillo había un gran escenario con la cortina aun serrada, todo el ejército que pudiera verlo esperaba saber qué cosa iban a presentar que les ordenaron ir a ver.
Hasta los altos oficiales y nobles estaban impacientes, hasta que finalmente las luces del escenario se encendieron y el telón fue abierto mostrando a los diez grandes señores del reino como humanos y ocultándose detrás del característico escudo de su feudo y cultura.
En cuento se escucho un piano sonar los señores se dispersaron dejando al príncipe y a la señora francesa solos en medio del escenario.
Al principio tuve miedo,
estaba petrificado,
Canta el príncipe para sorpresa de todos.
seguía pensando que no podía vivir sin ti
a mi lado,
La señora francesa, la joven de piel clara y cabello negro se asomo de detrás del escudo del príncipe y le acaricio el pecho con una mano mientras comienza a cantar ella.
pero luego pasé tantas noches
solo pensando en el daño que me hiciste,
me hice fuerte,
he aprendido a vivir
Los reflectores enfocan al viejo guardia de Jerusalén.
y ahora regresas
del espacio exterior,
solo caminaba para encontrarte aquí
sin esa mirada en tu rostro,
en el otro lado del esenario a la pequeña, palida y joven señora rusa quien camina al centro del ecenario al igual que el anciano.
debí haber cambiado esa cerradura de mierda,
debí haberte quitado la llave,
el anciano la toma en brazos y comienza a girar mientras ambos cantan.
si hubiera sabido que
vendrías a molestarme.
en el fondo del esenario es iluminado el gran escoces de piel oscura acompañado del rubio vikingo y tosco barbaro que bailaban a los lados de él mientras cantaba.
Y ahora vete,
sal por la puerta,
solo da la vuelta,
ya no eres bienvenido nunca mas,
ya no eres mi numero uno,
En un costado del esenario se enfoca el señor árabe acompañado del gran maestro assassing, pero como este ultimo no hablaba se puso a haber breakdance mientras el otro señor cantaba.
¿Quien trató de romperme con deseo?
¿Creíste que me derrumbaría?
¿Creíste que caería y moriría?
Todos se reúnen en el centro del escenario bailando y cantando al unisonó.
¡Oh, yo no!
Sobreviviré
¡Si!
Mientras que yo sepa amar,
podré vivir sin ti,
¡Tengo toda mi vida para vivir!
¡Tengo todo mi amor para dar!
Sobreviviré
Sobreviviré
¡Si, si!
De lo alto del escenario una cuerda baja a un plagado con grilletes en las piernas y en los brazos –¡no pienso cantar!- dice antes de que el señor escocés y el bárbaro pusieran sus espadas en su cuello.
Toma toda la fuerza que tuviste
y no te desmorones,
estoy tratando de reparar las piezas
de mi corazón roto.
Y yo ¡Oh! pase tantas noches
sintiendo lastima por mi mismo,
solía llorar,
pero ahora tengo mi cabeza en alto
y me verás con
alguien nuevo,
ya no soy ese estúpido
enamorado de ti,
tu pensabas que esto acababa de pasar,
y esperabas que estuviera libre,
pero ahora estoy guardando todo mi amor
para alguien que me ame.
Vuelven a subir al plagado y los señores vuelven a reunirse en el centro del escenario con los brazos tomados en grupos de tres y dando vueltas alrededor del príncipe que cantaba a todo pulmón, al igual que los señores y ahora hasta el publico.
Y ahora vete,
sal por la puerta,
solo da la vuelta,
ya no eres bienvenido nunca más,
ya no eres mi número uno,
¿Quien trató de romperme con deseo?
¿Creíste que me derrumbaría?
¿Creíste que caería y moriría?
¡Oh, yo no!
Se sueltan y repletan el escenario mientras bailan y cantan.
Sobreviviré
¡Si!
Mientras que yo sepa amar,
podré vivir sin ti,
¡Tengo toda mi vida para vivir!
¡Tengo todo mi amor para dar!
Sobreviviré
Sobreviviré
¡Si, si!
Terminan todos al fondo del escenario posando como para una foto en grupo a la vez que se detiene la música, se cierra el telón y el público estalla en vitoreos.
-eso fue humillante- dice el señor hospitalario, aquel calvo y delgado.
-ya estoy viejo para estas cosas- dice el guardia de Jerusalén asciéndase sonar los huesos de la espalda –espero que ya estés satisfecho, chico- se voltea a los señores feudales, pero no estaba con quien él hablaba, siguió buscando con la mirada hasta que un escalofrió le recorrió la espalda -…¿Dónde está el príncipe?- todos los señores se dan cuenta y comienzan buscarlo también con la mirada -¡¿DÓNDE ESTÁ EL PRÍNCIPE?!-
-yo vi que bajo del escenario poco después que nos soltamos- dice la señora francesa.
Ya lejos de ahí, corriendo por el largo pasto de una pradera, el humano de piel oscura y larga cabellera negra se quitaba las finas ropas que envolvían su cuerpo hasta que quedo solo con el pantalón, la vaina de la espada y el collar de huesos con el crucifijo colgándole.
De un salto al piso se convirtió en el enorme lobo blanco que era realmente mientras seguía corriendo en busca del sol que se ocultaba en el horizonte –allá voy ponyville, espérame-
En el mismo castillo en donde durmió el príncipe esos últimos días, estaba su mejor amigo, el unicornio negro de rallas azules mirando un anillo sobre su casco. Un anillo mostrando dos templarios cabalgando un mismo caballo, anillo que solo portaba el gran maestro de la orden.
-hasta que vuelvas, William, como lo prometí, solo hasta que vuelvas-
Semana 32, día 2 de Gs en Dragonia.
(ocho meces)
