Capítulo 2.
La alianza con el Águila.
Pasados unos años el Clan del Fénix pasó a ser reconocido por todos los demás como un clan de poder, a pesar de ser un poco aislados del mundo al vivir en el bosque pero de todas formas a los visitantes los trataban de manera hospitalaria, pero lo que no sabían era que gracias a eso se formarían envidias de otros clanes por su poder y sabiduría, a parte de aquellos que no los consideraban dignos.
En ese momento, un miembro de otro clan se presentó ante los líderes del Clan del fénix con una propuesta de alianza por una guerra que se estaba desatando en ese momento, el nombre de ese hombre era Rómulo Vargas.
-Bueno señor Vargas, lo escuchamos-Dijo el hombre principal que estaba junto a su esposa.
-Bien, como sabrá estamos en tiempos de guerra señor Miroslaw, y es obvio que su pueblo está en medio del conflicto-Hablo el líder de aquel Clan, el del Águila.
Miroslaw se quedó un momento pensando en lo dicho, era cierto que las demás naciones que los rodeaban estaban en conflicto y que el bosque en el que ellos Vivian estaba en medio de todo ese conflicto, aparte de estar en medio de las naciones más poderosas en ese momento.
-Está bien, formaremos una alianza con su clan-Dijo después de un rato en tono serio.
Rómulo solo asintió estando complacido con la alianza que en ese momento se estaba formando con el fuerte clan del ave inmortal, le permitieron estar unos días en la aldea para que pudiera conocer el lugar, sus puntos fuertes y puntos débiles entre otras cosas, aparte de conocer a los guerreros que se encargaban de proteger al lugar de los enemigos.
Fue en ese momento en el que vio a la más bella aparición, una mujer de belleza inigualable, era la joven Ewa la hermana mayor del actual líder del clan, que a pesar de ser la primogénita del anterior líder rechizo ser líder del clan dejando el cargo a su hermano gemelo. En ese momento Ewa se dio cuenta de que era observada y dirigió la mirada hacia donde estaba la mirada que se le clavaba.
-¿Quién es usted?-Pregunto la joven mujer mirando al extraño con curiosidad.
El hombre se dio cuenta de que había sido descubierto y se sonrojo un poco, mas por la belleza del rostro de la mujer que por la vergüenza.
-Me disculpo señorita-Dijo el hombre un poco apenado de ser atrapado de in fraganti por tan bella dama.
-No importa, pero debo decir que mi hermano no estará muy feliz si me encuentra hablando con un desconocido-Dijo un poco tímida.
Rómulo le pareció un poco tierna la manera en la que se apenaba, sabía que lo más destacaba de aquel clan por más poderoso y fuerte que fuera, era su hermosura tanto física como espiritual y la timidez para con los desconocidos, solo atino a sonreír un poco.
-No se preocupe señorita, su hermano me conoce, soy el líder del clan Águila, mi nombre es Rómulo Vargas-Se presentó ante ella de manera caballerosa, la chica solo sonrió un poco tímida y con un ligero sonrojo.
-Mucho gusto señor Vargas, mi nombre es Ewa Lukasiewikcz-Hizo una pequeña reverencia ante él, después de todo era líder de un clan.
Desde la lejanía Miroslaw observaba y sonreía al parecer encontró al esposo perfecto para su quería hermana gemela, pero no iba a casarla si ella no quería, primero iba a ver cómo iban las cosas entre ellos y después ya vería. Y así después de su estancia en la aldea del Fénix Rómulo se tuvo que marchar y se despidió de su ahora amigo Miroslaw y de su encantadora hermana, además de la esposa de este, emprendió el camino a su hogar.
En los días siguientes Miroslaw notaba algo extraña a su hermana, por lo que un día se acercó a ella preocupado.
-Hermana-La llamo y esta lo volteo a ver-¿Qué es lo que te aflige?
-No es nada hermano, de verdad-Dijo intentando parecer normal.
-Ewa, no me engañes sabes que lo odio-Dijo el joven en tono serio.
La joven solo soltó un leve suspiro y se dispuso a contar de su amistad con el líder del Águila, y de sus recientes sentimientos por él.
-A pesar de tener poco de conocerlo, siento que encontré al hombre con el que quiero compartir mi vida-Dijo sonriendo un poco triste-Pero no sé si el sienta lo mismo por mí.
-Solo hay una manera de saberlo hermana-Dijo sonriendo a su hermana con ternura, él quería que Ewa fuera feliz con su matrimonio y a la vez tener una alianza con aquel clan que igual era fuerte.
-Gracias Miroslaw-Le abrazo contenta de que su hermano la comprendiera.
Al poco tiempo Miroslaw envió un mensaje al clan del Águila para que su líder se reuniera con él, y así se hizo, Rómulo asistió a la reunión con el joven líder del fénix y una vez que entro en la sala miro que estaban todos los ancianos de la aldea y en el frente del cortejo estaban los hermanos.
-Me alegra que pudiera venir señor Vargas-Dijo sonriendo Miroslaw.
-Y a mí me honra estar aquí señor Miroslaw-Dijo con la misma sonrisa el líder del águila.
-Ya pensé en lo de la alianza y estoy más que seguro de que manera sellar el pacto-Dijo sonriendo el joven, Rómulo no entendió mucho pero no dijo nada-Le ofrezco la mano de mi hermana en matrimonio.
Rómulo se quedó de piedra, no pudo reaccionar ante las palabras del joven líder del clan fénix, ¿Era verdad lo que decía? Si era verdad estaba más que feliz por lo que solo atino a sonreír un poco, miro a Ewa y esta le devolvió la sonrisa, era obvio que ella igual estaba feliz por lo de su compromiso y más que eso, gracias a su matrimonio la alianza hecho con el clan del águila sería más que fuerte.
-Acepto, claro solo si ella está de acuerdo-Dijo con una leve sonrisa.
-Yo igual acepto-Dijo sonriendo de manera tímida y tranquila.
Y así el pacto se selló al darse a conocer el compromiso entre el líder del clan águila y la hermana del líder del clan fénix, y desde ese día el clan del fénix y el águila paso a ser una sola fuerza.
Pero lo que no sabían era que la aldea seria destruida y que muy pocos sobrevivirían.
