¡HOLA!
Como habéis visto, he tardado más días en actualizar… ¡pero no ha sido culpa mía! La página no me cargaba los capítulos y me decía que estaban desaparecidos.
Sobre los comentarios:
- Andrusol: Quizás si, Sarah podría ser ese "lazo de unión" entre ellos. Ya se verá ;). Los padres de Brittany no han salido salvo en algún Flashback. Puede que entren en la historia en algún momento, pero por ahora…
- Panquem: Jajaja me matas con tus comentarios. Habrá lemmon no te preocupes jaja quería desarrollar algo más la historia en el tiempo y con capítulos tan cortos… aun así atenderé a tus peticiones jajaja. ¿Cursi? Mmm ¿prefieres drama? Jaja lo tendré en cuenta también.
- Cristaleheart: Mi gran seguidora de Twitter jajaja gracias por tu apoyo ;).
Y los que me habéis enviado mensajes privados, creo que os he contestado a todos, muchas gracias ;).
Os dejo por aquí el capítulo, es algo más largo que los que vengo colgando últimamente. Perdón si hay alguna palabra un poco rara escrita, estoy en un pc antiguo y el teclado va un poco cuando quiere ;).
Si a alguien le apetece, estoy por Twitter, lo abro poco, pero si tengo algún tipo de problema para actualizar o cosas así, es la mejor vía para enterarse. (arroba)mune9117.
RIP Cory… Una pena enorme estos días… no me lo creía cuando lo leí por primera vez.
x
- Santana, este te queda perfecto…
Ya había pasado otro mes desde el nacimiento de la pequeña Sarah. Santana y Brittany habían decidido, por fin, la fecha de su enlace que estaba marcada para dentro de tres meses. Era el tiempo justo para planificar una boda sencilla con sus familiares y amigos más cercanos, que era lo que ambas querían.
En ese momento, Rachel y Santana se encontraban en la tienda de vestidos de novia, para que la latina se probase algunos. La decisión de que Rachel la ayudara, había sorprendido hasta a la implicada.
FLASHBACK (Un mes antes. Casa de Santana y Brittany)
- Así que, hemos decidido casarnos dentro de cuatro meses -comentó Brittany con Ian sentado en sus rodillas que estaba fuertemente abrazado a su peluche preferido- no queremos esperar más.
- ¿No creéis que es un poco pronto? –preguntó Quinn mientras acunaba a Sarah que estaba dormida en sus brazos- Apenas tendréis tiempo para preparar todo: el sitio, los vestidos… son muchas cosas.
- Queremos una boda sencilla Q. Nada de una gran celebración, ya sabes, nuestros familiares y amigos cercanos. Además, esperamos que nos ayudéis en todo esto. Kurt y Blaine quieren encargarse del sitio y la decoración, pero aún quedan muchos detalles por cubrir.
- Claro, os ayudaremos.
La tarde continuó hasta llegar la noche. Santana y Brittany insistieron a las chicas para que se quedaran a dormir, ya que llevaban bastante tiempo sin pasar una noche las cuatro juntas y era fin de semana. La pareja aceptó rápidamente con ganas de pasar una noche como cuando eran adolescentes. Pidieron comida rápida y se pusieron ropa cómoda prestada por las anfitrionas.
- Quinn, Ian está muy cansado –susurró Brittany al ver en el sofá como el niño se acurrucaba en el regazo de su madre medio dormido- llévalo a la habitación de invitados. He preparado la cama pequeña para que pueda dormir.
- Será lo mejor… ¿Y Sarah?
- Ya está en su cuna. Venga, te acompaño, que tengo que hablar contigo.
- ¿Conmigo?
Mientras, las otras dos, estaban en la cocina cogiendo los vasos y los cubiertos para cenar.
- Me mucho alegro de que os vayáis a casar…
Santana la sonrió y se sentó en una de las sillas cercanas a la puerta mientras miraba distraidamente todas las acciones que iba haciendo Rachel.
- Te quería pedir una cosa Rach.
La morena más bajita, se giró extrañada mirándola.
- ¿A mí? ¿Ha pasado algo?
- No tranquila, no es nada malo, no te asustes. Solo te quería pedir que seas la que me ayude a elegir mi vestido de novia y el regalo de boda de Brittany.
Rachel abrió lentamente la boca sin articular una palabra.
- Obviamente, tanto tú como Quinn seréis nuestras madrinas, junto con Blaine y Noah que serán nuestros padrinos. Noah es como un hermano para mí y bueno, Blaine lo es para Brittany. Pero quiero que tú me ayudes en esto. ¿Quieres?
- Pe… pe… Pero…. ¿Y Quinn?
- También lo hará, pero con Brittany. Ambas sois las personas más importantes que tenemos y lo hemos decidido así. No queremos que sea ella la que se encargue por las dos partes.
- ¿Te ha obligado Brittany? –preguntó Rachel aun sorprendida haciendo que la otra frunciera el ceño- no hace falta que la hagas caso, si quieres, puedo hablar yo con ella y puedes escoger a otra persona para que…
- Rachel, para… no pienses así. Se lo propuse yo. Quiero que seas tú la que me ayude. ¿Tanto te extraña?
La chica se giró avergonzada cogiendo un trapo que había encima de la encimera y comenzó a limpiarla, para así evitar su mirada.
- Sólo, pensé… ya sabes, Quinn es vuestra amiga desde que erais unas crías y yo simplemente… bueno, me casé con ella.
- Espera ¿Me estás diciendo que después de toda la relación de estos años y todo lo que nos pasó juntas, piensas que solo eres la mujer de nuestra amiga para nosotras?
- No… bueno, lo he explicado mal. Sé que sois mis amigas ahora, pero si no hubiera salido con Quinn quizás todo hubiera sido muy diferente.
- Claro… pero también hubiera sido muy diferente si yo no hubiera salido con Brittany o si no me hablara con Quinn o no hubiera vuelto de Nueva York. Rachel… a pesar de lo mucho que me meto contigo, nuestra amistad te la has ganado tú por mérito propio, no por estar con nadie. Has estado en los buenos momentos y me has ayudado en los malos. Creo que puedo pedirte esto y saber que no me estoy equivocando.
Rachel, sin decir nada, se abalanzó abrazando a Santana, que se quedó con los brazos extendidos por un instante, sorprendida, correspondiendo a los pocos segundos al abrazo.
- ¿Eso es un si? –bromeó acariciando la espalda de Rachel.
- Si… Yo no esperaba que… -sollozó aun sin despegarse de la latina- Gracias…
- Rach…
Ambas miraron en dirección a la voz, hacia la puerta, viendo a Quinn con los ojos rojos, seguida de Brittany sonriente.
- Veo que ya se lo has dicho también a ella… -sonrió Quinn mientras acariciaba la espalda de su mujer.
FIN DEL FLASHBACK
- ¿De verdad lo crees? –preguntó Santana insegura, sacudiéndose el vestido un poco- ese día tengo que ir perfecta y no sé si este vestido es el adecuado para…
- De todos los que te has probado, este es… perfecto. Te lo digo en serio, estás preciosa -dijo Rachel mientras hacía que la chica se volviese a mirar en el espejo para ver la parte de atrás del vestido- Brittany no podrá despegar la mirada de ti.
- Bueno Berry, tampoco babees –comentó la latina avergonzada sacudiéndose el vestido de nuevo- que tienes una mujer y un hijo esperándote en mi casa.
Rachel la miró con una sonrisa cómo se dirigía al mostrador para hablar con la mujer que las estaba atendiendo, mientras ella cogía su bolso y el de la latina.
- Perdone, creo que me voy a quedar con este.
- Muy buena elección.
- Una cosa, ¿Puedo dejarlo en la tienda hasta un par de semanas antes de la boda? Mi prometida es bastante impaciente y no estoy muy segura de que no se ponga a buscar mi vestido como una loca por casa.
La dependienta comenzó a reírse asintiendo.
- Claro, podrá dejarlo aquí el tiempo que desee. La recomiendo que venga un par de días antes de la boda con él, por si tenemos que hacer algún tipo de arreglo de emergencia.
- Muchas gracias.
Santana y Rachel salieron de la tienda poniendo rumbo a una cafetería de la misma calle. Tras pedir unos cafés, se sentaron en una mesa cercana a la ventana.
- Ahora solo tenemos que encontrar el regalo para Brittany.
- ¿Tienes ya alguna idea en mente?
- Creo que si…
Mientras en casa de las chicas, se encontraban Quinn, Brittany y Kurt.
El chico estaba muy emocionado con la preparación de la boda. Había escogido varios catálogos de flores y de todo tipo de detalles para que pudieran empezar a decidir esa misma tarde algunas cosas y comenzar a pedir todo lo necesario.
- Yo creo que a Santana le va a gustar esta combinación –dijo Quinn señalando algunas de las muestras que había preseleccionado el chico.
- A mí también me gusta –contestó Brittany con una sonrisa- y este también.
- Ambos quedarán bien, así que cualquier opción es acertada. Cuando llegue tu querida prometida podremos escoger. Por cierto, ¿Dónde está?
- Hoy iba con Rachel a ver vestidos…
- Genial. Con un poco de suerte y viene a tiempo, hoy también llamaré al sitio que escogisteis para confirmar todo y así podéis estar presentes en la llamada por si hacen algún cambio.
- ¿Ya escogisteis sitio por fin? –preguntó Quinn.
- Sí. Un rinconcito a las afueras, bastante tranquilo y al aire libre, repleto de árboles… parece que estás perdida en plena naturaleza. Tiene zona para bailar, de juegos para que los niños no se aburran…. Además nos trataron como reinas al decir que íbamos de parte de Kurt y Blaine.
- Era un antiguo sitio donde siempre íbamos con la antigua compañía –contestó el chico con una sonrisa, sacando su portátil para enseñárselo- es perfecto para su boda.
Mientras Quinn ojeaba la página web, Rachel y Santana hicieron acto de presencia en el salón seguidas de Kyra que intentaba llamar la atención de su dueña. Santana la acarició el lomo y la cabeza cariñosamente mientras se acercaban al resto. Alborotó riéndose el pelo de Quinn como saludo, ganándose un manotazo de ella y se agachó para besar a su prometida. Rachel hizo lo mismo con Quinn, saludando al resto con unan sonrisa.
- ¿Y los niños?
- Están dentro durmiendo, procura no hacer ruido si quieres pasar.
- No tranquila, solo preguntaba. ¿Qué estabais haciendo?
- Kurt nos enseñaba el lugar que habíais escogido para la boda. Es precioso –comentó Quinn dejando que su mujer se sentara en su regazo para poner luego el portátil en sus rodillas.
- Wow, es muy bonito chicas.
Santana y Brittany asintieron con una sonrisa.
- ¿Y vosotras? ¿Habéis comprado el vestido?
- Si… y no –dijo la latina con una sonrisa tapando la boca de la rubia- no os vamos a decir como es. A ninguna de las dos.
Quinn y Brittany miraron con un puchero a ambas mientras que las morenas se reían al verlas. A los pocos segundos, Kurt llamó la atención de todas ligeramente un poco más serio.
- Os quería decir algo… queríamos hacerlo Blaine y yo, pero está en Nueva York y no podemos esperar más…
- ¿Qué ha pasado?
- El tema de la adopción ha terminado. A finales de este mes, tendremos un hermoso niño de un año.
Todas se quedaron en shock, hasta que reaccionaron tirándose encima del chico riéndose.
- Ahora que no están todos, ¿No me vas a decir cómo es tu vestido? –preguntó Brittany mirando con un puchero a su prometida mientras esta, daba un biberón a su hija.
- No.
- Una pista… ¿Tiene cola o no?
Santana sonrió negando con la cabeza, sin apartar la vista de Sarah, la cual estaba intentando agarrar el biberón pidiendo más. Brittany resopló y se sentó junto a ella cruzada de brazos.
- ¿Qué tal vais vosotros con tu vestido?
- Aun no he encontrado nada que me guste… además mi prometida no quiere ayudarme a elegir uno perfecto y que vaya a juego con ella…
- Cielo, cualquier vestido que te pongas, hará que se me caiga la baba -comentó la latina levantándose y poniendo rumbo a la habitación, viendo que ya su hija había terminado.
Santana iba andando con la pequeña por el pasillo intentando que la pequeña echara los gases, seguidas de cerca por Brittany. Al llegar a la habitación de la bebé, la pusieron en la cuna dónde había un pequeño gato de peluche, cortesía de Alma, con el que la niña, inexplicablemente apenas lloraba.
- Pero si me dieras una pequeña pista… -susurró la rubia mientras salían del cuarto.
- Britt, por favor… quiero que sea una sorpresa. Lo que tenemos que hacer pronto, es escoger la ropa para Sarah, con quien va a estar mientras es la ceremonia… ese tipo de detalles.
- Creo que tu abuela se encarga del tema del vestido. Me llamó hace poco para decirme que quería comprárselo…
- No hace falta..
- Ya lo sé y se lo dije, pero le hace ilusión…
- Si a ti no te importa… -dijo la latina abriendo la puerta de su dormitorio y dejándola pasar primero.
- Claro que no, me encanta saber que Alma está tan encariñada con ella. Además alguien la tiene que enseñar cómo es el carácter López…
- ¿¡Perdón!? ¿Con quién crees que te estas casando?
Santana frunció el ceño y se quitó la camiseta, cogiendo después una más amplia y unos pequeños pantalones que estaban perfectamente doblados en su armario.
- Con los años te has ablandado cariño –bromeó la rubia cambiándose también de ropa- jugueteas con un gatito, apenas insultas a Kurt, te llevas bien con Rachel…
Al escuchar la última razón, Santana resopló y se metió al baño para lavarse los dientes. Brittany la tomaba el pelo cada vez que podía sobre el tema, pero estaba muy contenta de que hubieran llegado a ese punto de amistad en el que Santana quería que ella estuviera en la elección de su vestido.
Su prometida volvió a entrar y se acostó a su lado lista para dormir.
Tras unos minutos, Santana, sin que la rubia se lo esperase, se subió encima de ella a horcajadas inmovilizando sus manos sobre su cabeza rápidamente.
- Así que… -susurró al oído de su chica causando que esta tuviera un escalofrío- ¿me he vuelto una blanda?
Brittany se apartó un poco para ver los ojos oscuros de su novia e intentó soltarse de su agarre gimiendo, deseando tocarla, pero no podía. La morena la estaba sujetando las muñecas fuertemente con una única mano mientras con la otra, iba tocando suavemente todo lo que encontraba a su paso hasta llegar a la cintura de su pantalón.
Brittany comenzaba a notar su humedad y alzó la cadera buscando contacto, pero Santana apartó la mano con una sonrisa mientras rozaba levemente sus labios con los de ella.
- San...
Santana sin contestarla, llevó la mano hacia su espalda sacando un pañuelo de seda de la cinturilla de su pantalón. Con una gran habilidad y sin que la rubia se diese cuenta, la ató al cabecero de la cama mientras la besaba apasionadamente. Cuando se separaron por falta de aire, la morena se apartó con una sonrisa pícara acariciando los costados de su novia con ambas manos. Brittany al intentar de nuevo mover los brazos, vio que no podía mirando confundida a su novia.
- ¿Qué…?
- Ahora, vas a estar quieta para mi…
Con una sonrisa mientras Brittany seguía intentando soltarse, llevó lentamente sus manos a la parte inferior de su camiseta, para luego, levantársela lentamente, quedándose desnuda de cintura para arriba.
- ¿Te gusta lo que ves?
Brittany asintió rápidamente lamiéndose los labios y alzando las caderas de nuevo en busca de contacto. Santana se apartó y separó las piernas de la rubia, sentándose entre ellas. Lentamente, pasó sus manos por debajo de la camiseta, acariciando los abdominales de su chica, hasta llegar a sus pechos, los cuales acarició muy despacio.
Sus manos retrocedieron hasta llegar al borde de la camiseta de nuevo, para después subirla hasta dejarla arrugada encima de sus ojos azules, impidiendo que pudiese ver nada.
- San… -gimió notando como la latina iba dejando un reguero de besos húmedos desde su cuello hacia abajo- por favor, déjame tocarte… no puedo… no puedo estar así sin poder… ahhhhh
Santana tomó su pezón izquierdo con la boca besándolo y mordiéndolo suavemente, mientras que con la mano acariciaba el otro, causando que la mujer que estaba debajo jadeara de placer. Después su boca, mostró la misma atención al otro pecho.
- Necesi… mmm… necesito que…
Santana la ignoró y comenzó a recorrer su abdomen con los labios en dirección sur. Cuando llegó a la cintura de sus pantalones cortos, sonrió contra la piel blanca de su amante. La cual lo notó y alzó las caderas automáticamente.
- ¿Alguien está impaciente?
La latina sin dejarla responder, bajó lentamente el pantalón y la ropa interior, observando el centro palpitante de su chica.
- Britt... -gimió la morena sin moverse.
Si despegar los ojos del cuerpo desnudo de su novia, deslizó lentamente las manos por las piernas de su chica hasta que llegaron a la cadera. Santana se tumbó, dejando la cara muy cerca de su centro, para comenzar a besar la cara interna de sus muslos.
- Diooos…. San… por favor...
- ¿Si? ¿Qué quieres? –preguntó inocentemente mientras su aliento llegaba a su parte más sensible.
- Tócame… por favor…
- Una persona blanda… -susurró subiendo, besando su vientre y bajando de nuevo con cada palabra- no haría lo que le estás pidiendo…
- No me jodas Santana… -contestó bruscamente- por favor… te necesito.
Santana sonrió. Siguió besando la cara interna de sus muslos acercándose a su centro para después alejarse de nuevo, viendo como su novia se retorcía y gemía su nombre. Con cuidado, puso las piernas de ella encima de sus hombros y continuó besando cada pedazo de piel que encontraba, cada vez más cerca.
- Saaaaaaan... -lloriqueó la rubia.
Santana agarró fuertemente los muslos para evitar que se moviera y comenzó a chupar y lamer el clítoris de su novia, haciendo que esta se arqueara de placer y el cabecero diera un fuerte golpe en la pared. Siguiendo con lo que estaba haciendo, la chica introdujo dos dedos dentro de su novia, marcando un ritmo rápido que Brittany fácilmente seguía.
- No puedo más…. San…
Unos segundos más tarde, el cuerpo de Brittany se tensó y gritó el nombre de Santana.
Cuando se calmó un poco, Santana subió haciendo un recorrido con sus labios y sus manos hasta llegar a la cara de la rubia. Se besaron apasionadamente sonriendo mientras la morena apartaba el sudor de la frente de su chica con una mano y la desataba con la otra.
Apenas tuvo tiempo para reaccionar cuando Brittany las dio la vuelta rápidamente invirtiendo las tornas.
- Tu turno...
- San, tenemos que levantarnos o llegaremos tarde a nuestra cita con el doctor –susurró Brittany contra la mejilla de su chica que seguía medio dormida abrazada a ella- Tenemos que ducharnos, vestirnos, vestir a Sarah…
- Mmmm tengo sueño por tu culpa… déjame dormir.
Brittany se rió y se levantó vistiéndose con la ropa que estaba esparcida por la habitación. Después de dejar un beso en la frente de Santana, salió por el pasillo hacia la habitación de Sarah. Al acercarse a la cuna y verla aun durmiendo la dio mucha pena despertarla así que la cogió con mucho cuidado y volvió a su habitación.
Se acercó su cama lentamente y la tumbó boca arriba junto a su prometida.
- San… Sarah está a tu lado, durmiendo un poco más. Voy a ducharme… tenéis quince minutos para despertaros mientras me ducho. Después no tendré piedad de vosotras.
Santana asintió levemente con una sonrisa sin abrir aun los ojos, pasando su brazo por encima de la niña, acercando sus caras. Brittany besó a ambas en la frente y se encerró en el baño.
La latina abrió lentamente los ojos, encontrándose con la cara adormilada de su hija.
- Tú tampoco tienes ganas de despertarte ¿verdad? –la pequeña abrió sus enormes ojos azules balbuceando y fijándose en su madre- Claro, no son horas de darnos una cita con el médico. Pero si no queremos enfadar a tu madre, tenemos que levantarnos.
Santana se sentó en la cama, doblando sus rodillas para apoyar a su hija después en ellas. La pequeña no despegaba la vista de ella.
- Tu madre dice que te pareces a mí… pero esos ojos y esas pecas… parece que estoy viéndola de pequeña. Y por eso te quiero aún más, si eso fuera posible.
La pequeña balbuceó y sonrió levemente.
- Vamos a por tu biberón y a por mi café.
- ¿Has oído eso? –preguntó Santana a Brittany mientras esperaban sentadas en la sala de espera- ha dicho mamá.
- Cariño… ha balbuceado –rió la rubia mientras la morena la miraba frunciendo el ceño- ya sabes que es demasiado joven para decir palabras tan complicadas. Además, Quinn lleva intentando que diga "tita" desde casi cuando la conoció. Seguro que es su primera palabra.
Santana la sentó en sus rodillas apoyando su espalda en su pecho. Brittany pasó su brazo por los hombros de su prometida besándola la sien.
La puerta de la consulta se abrió en ese instante dando paso a una joven enfermera, la cual las hacía entrar a la consulta.
- Ahora tenemos que pasarnos por el teatro. Kurt nos ha dicho que quiere que empecemos a conocer a los nuevos alumnos y a otros profesores.
Todos los chicos del Glee Club estaban emocionados con su nuevo trabajo en el teatro de la pareja. Tras la sorpresa de que Santana también iba a participar en el proyecto y estar todo el Glee Club al completo, todos estaban impacientes por empezar.
- ¿Vamos con la niña?
- Claro. Nos iremos pronto, además estará Ian y Charlie que están locos con ella.
Las chicas aparcaron en la entrada del teatro. Brittany sacó a la niña, mientras que Santana sacaba su carrito. Cuando tenían todo preparado, alguien abrazó a Santana efusivamente por detrás.
- Señora de Pierce, qué ganas de verla...
Santana se dio la vuelta encontrándose con Puck. Besó en la mejilla al chico, mientras él miraba a la niña y a Brittany.
- Estáis preciosas -dijo el moreno dando un beso también a Brittany y cogiendo a la niña- Ven con tío Puckerman Sarah… te he comprado una cosa en mi viaje a Texas. Si tus madres me invitan a un cerveza, te lo daré en casa. Pero solo si me invitan a una cerveza.
Las chicas negaron con la cabeza con una sonrisa y pasaron al teatro encontrándose por los pasillos con todos sus amigos y con gente que no conocían.
Mientras esperaban, Puck y Brittany comenzaron a hablar sobre su viaje a Texas y los negocios que había encontrando por allí. Santana, ajena a la conversación, miraba todos los carteles que había en un viejo corcho. Seguramente ya se encontraba allí antes de la reforma.
- ¿Estás interesada en algún curso?
Santana se giró lentamente en dirección a la voz. Era una mujer aparentemente algo mayor que ella, alta, castaña con el pelo largo, ojos verdes, delgada y muy bien vestida.
- Mmmm no, además dudo que este curso del... -dijo mirando el cartel- 2000, siga aun vigente. Trabajo aquí.
La mujer rió y tendió su mano a la morena.
- Entonces seremos compañeras, porque yo también. Me llamo Ania, Ania Stanfort.
- Santana López.
Ambas se dieron la mano. Ania miró sin ningún tipo de reparo a la latina de arriba a abajo, gesto que no pasó desapercibido ni por Puck ni por Brittany, pero si por Santana que estaba mirando su reloj.
- ¿Quién es esa? –preguntó Puck mientras dejaba a Sarah en brazos de Brittany.
- No lo sé… pero no me gusta cómo está mirando a mi prometida.
Los dos se acercaron donde estaban las dos mujeres. Ania desvió la mirada de Santana que estaba más concentrada en mirar desde lejos a su hija y a su futura mujer mientras se acercaban. Santana besó con una sonrisa a Brittany en la mejilla cuando llegó.
- Ania, este es Noah Puckerman, al que verás mucho también por aquí. Y estas dos bellezas, son mi prometida Brittany Pierce y mi hija Sarah Pierce-López.
La castaña miró sorprendida a las dos, olvidándose totalmente del chico. Tras unos segundos tendió la mano a Brittany mientras que Santana cogía a su hija en brazos.
- Soy Ania Stanfort. Profesora de técnicas de voz y movimiento para niños.
Brittany tomó su mano y la chica le dirigió una mirada que no la gustó nada. Pero por suerte, hicieron acto de aparición Finn y Quinn con el pequeño Ian en brazos.
- ¿Qué tal chicos?
- Bien… íbamos a ir a buscaros.
- Bueno, yo creo que me voy. Ha sido agradable conoceros –dijo con unan sonrisa mientras miraba más de la cuenta a la latina.
- No me lo puedo creer… caradura- gruñó por lo bajo Brittany mientras miraba como se alejaba la castaña.
- ¿Qué ha pasado?- preguntó Quinn pasando un brazo por sus hombros.
- Nada… tonterías. Vamos, que nos están esperando en el salón de actos.
Unas veinte personas entraron en una gran sala dónde se encontraban Kurt y Blaine esperando a que todo el mundo se sentase.
- Me alegro que todo el mundo haya podido venir. Es un placer para mi y para Blaine poder trabajar en esta profesión que amamos, acompañado de personas que esperamos que estén igual de enamorados de esto que nosotros.
Mientras Kurt seguía hablando, Brittany entrelazo su mano con la Santana haciendo que esta girara para mirarla y la besara suavemente en la comisura de la boca. Al apartar su vista de los ojos marrones, detrás, se encontró con unos ojos verdes que no esperaba encontrar, mirándolas.
Al día siguiente
- Cariño, ese te queda ideal, pero estarías aún más guapa si sonrieras…
Ya llevaban varios días buscando un vestido para la otra novia. Quinn y Blaine la habían llevado a una tienda dónde el chico había participado como modelo de novio y mantenía una buena relación con los dueños. Brittany le insistió desde un principio en que participara en esto ya que era también su padrino y sabía que todo eso le gustaba.
- Si, lo siento.
- Britt llevas días deseando ir a probarte vestidos… -susurró Quinn buscando el apoyo de Blaine, sentado a su lado- y ahora estás apática, no lo entiendo. ¿Ha pasado algo con Santana esta noche?
- No, todo va… perfecto.
- Vamos, no puedes mentirnos. ¿Qué pasa?
Brittany suspiró, bajándose del pequeño pedestal situado frente al espejo para sentarse en él y taparse la cara con ambas manos suspirando. Blaine y Quinn se miraron preocupados y se sentaron frente a ella en el suelo.
- Brittany… ¿Algo no va bien con la boda? ¿no te quieres casar?
- ¡CLARO QUE SI! –gritó la rubia asustando a los otros dos- yo solo… ¿Os acordáis de Ania?
- ¿La profesora? ¿Ania Stevenson… Smith… Ania… Smm? –comenzó a divagar la otra chica.
- Stanford, Quinn.
- Si claro -respondió Blaine con una sonrisa- fue seleccionada por Kurt en las pruebas. Tiene un curriculum excelente, ha estado en las mejores academias aprendiendo y ha estado de profesora en…
- Guapa y lista -susurró la rubia sin despegar la mirada del suelo.
- Si, es un partidazo... -bromeó el chico dándose cuenta de la cara casi llorosa de su amiga.
- Era una broma Brittany, ¿Qué pasa con ella? ¿Qué...
- Le gusta Santana –interrumpió Brittany a Blaine que se quedó callado- ayer si no llegó a estar seguro que la hubiera dicho algo… Puck también lo vio.
Quinn rió levemente, ganándose una cara de enfado por parte de ella.
- Brittany, no tienes que estar así a lo mejor son imaginaciones tuyas. A penas coincidisteis, pero si fuera verdad, Santana te ama con toda su alma desde que era una niña. Os vais a casar y tenéis una hija en común, ¿crees que cambiaría todo eso por ella?
- Además cielo, te subestimas. Eres una excelente profesional y bailarina, eres muy guapa...
Brittany asintió con una leve sonrisa mientras volvía a subirse al pedestal para seguir con la labor con la que estaban.
- Hola Rach, ya estoy en casa.
Quinn pasó hasta el salón dónde estaba la mesa puesta para bastantes personas. Se quedó extrañada y pasó a la cocina dónde estaba su hijo sentado en la trona pintando y su mujer cocinando.
- ¿Quién viene a comer?
- El Glee Club, insistí en que vinieran para vernos para celebrar la definitiva apertura del teatro.
La hora de la comida se fue acercando y fueron llegando los invitados. Todos se sentaron alrededor de la mesa, hablando de varios temas: viajes, niños... pero uno llamó especialmente la atención de Brittany.
- Ania me preguntó por ti Santana –comentó Kurt partiendo un trozo de fruta para Ian- estuvo muy interesada en saber que habías estudiado, de dónde eras... me dijo que la sonabas de algo.
- ¿Sonarle yo de algo? –preguntó confundida la latina mientras quitaba de la mano la servilleta a Sarah que estaba sentada en su regazo- Creo que está confundida.
Brittany suspiró y miró su plato mientras que Blaine y Quinn se dieron una mirada significativa.
x
Esto es todo por hoy.
Como dato, en mi cabeza, Ania podría ser como Olivia Wilde... jajaja que luego muchas/os me decís que os diga a quién se podría parecer los personajes inventados en esta historia xD.
Intentaré tener el siguiente capítulo para este sábado o domingo. Espero sus comentarios ;)
...Mune9117...
