Hola a todo el mundo :)

Siento tener tanto retraso con las publicaciones, por muchos motivos que no vienen al caso, pero por fin, ya tengo el PC arreglado y no me tengo que aprovechar de la buena voluntad de la gente. xD. Siento también si hay algún error más de la cuenta. Lo corregiré si me doy cuenta o alguien me lo dice.

Sobre los comentarios:

Natzuki-rukia: Pues no, no falta nada para la boda, de hecho, es en este capítulo jajaja. Creo que yo también deseo en el fondo la muerte de Ania... que sufra un poquito al menos jaja. Un saludo y gracias como siempre ;).

Panquem: ¿Cursi? Al final terminaré matando a todos ¬¬ jajaja que va. Pero si, soy un poco cursi supongo. La futura historia, ya tengo los primeros capítulos terminados, lo malo es que los tengo en papel. Tenía pensado publicarlo el día 8, pero con los problemas del PC no quería tener dos historias pendientes. Seguramente lo publique a finales de este mes, cuando termine de pasar todo lo que tengo. Y poco que contar para no hacer spoilers jajaja Brittana con un poco de Faberry, amistad Pezberry. Santana y Brittany no se conocen desde el inicio.

AndruSol: En la nueva historia serán los capítulos más largos o al menos lo intentaré. En esta no quiero descompensar unos con otros jajaja. Quizás una buena relación de Santana con sus padres, para la boda sea muy pronto, pero si habrá acercamiento. Jajaja Para Quinn, Ian será siempre su niño pequeño jaja. Muchas gracias a ti por comentar y seguir cada capítulo de la historia. Un saludo y un beso.

Como siempre digo, creo que he contestado a todos los MP. Gracias por el apoyo en esta historia. Ya nos encontramos en la cuenta atrás de "Nunca es tarde".


La tarde anterior a la boda, en casa de Santana y Brittany...

- Santana ya lo habíamos hablado, tú te vendrás con Ian y conmigo a casa y Quinn se quedará con tu hija y Brittany aquí -suspiró Rachel mientras veía a la latina fuertemente aferrada a la cintura de su chica mientras esta, la acariciaba el pelo riéndose- van a ser solo unas horas, no seas tan dramática.

- ¿Perdón? -frunció el ceño Santana mientras se acercaba a la otra morena- ¿La reina del drama Rachel, señora de Fabrey, me está diciendo dramática a mí?

- Tienes que reconocer que estás exagerando un poco, os veréis dentro de unas horas en la ceremonia -comentó Quinn haciendo acto de presencia en el salón con Sarah entre sus brazos.

La latina gruñó, cogiendo la bolsa que la habían preparado con las cosas indispensables para esa noche y se acercó a Brittany, dándola un beso en los labios. Después se acercó a su hija, para besar su frente. Rachel la cogió de la manga para salir de casa, prácticamente arrastrándola.

Quinn y Brittany las vieron salir discutiendo hacia el coche. Ambas rieron y se sentaron en el sillón.

- ¿Nerviosa?

- Un poco. Bastante en realidad, no me puedo creer que todo esto esté pasando. He soñado con la boda de mañana desde que eramos pequeñas.

- Aun recuerdo la cara de susto que puso Santana la primera vez que dijiste que jugáramos a "mamas y mamas" -rió Quinn.

Brittany la miró con una sonrisa mientras cogía a su hija de los brazos de su amiga. La niña estaba embobada mirando los ojos de Quinn. A pesar de ser cariñosa con todo el mundo, tenía predilección por ella.

- Se me olvidó preguntarte el otro día, ¿Qué tal lleva Santana todo el asunto con sus padres?

Brittany suspiró. Santana y ella habían hablado desde el anterior fin de semana en algunas ocasiones sobre ellos y lo único que habían sacado en claro, es que la latina aun no estaba preparada para entablar una relación completa con ellos. Se había pasado el resto de semana ausente en muchas ocasiones debido a esto.

- Todo le sigue doliendo aunque lo niegue. Pero es cuestión de tiempo que todo vuelva a la normalidad.


- Hola pequeño...

Santana se agachó junto a Ian que estaba jugando en el suelo con unos bloques de construcción regalo del tío Finn. Kurt estaba sentado en el sofá ojeando una revista de moda pero al verlas entrar, se levantó rápidamente hacia ellas.

- Por fin estáis aquí.

- Siento mucho el retraso. Santana no se quería separar de Brittany y, ya sabes.

El chico sonrió y le quitó importancia, gesticulando con la mano. Sabía como se ponía la pareja cada vez que tenían que separarse por algún motivo aunque fueran unas horas.

- Pues ya que estáis aquí, yo tengo que irme. Tengo que ver a la otra novia antes del día del enlace.

Dio a cada uno un beso y salió del salón, prácticamente corriendo hacia el coche. Santana según se cerró la puerta principal, suspiró sentándose tristemente en el sofá mirando su móvil.

- Sigo sin entender porqué me tengo que separar de Brittany con tantas horas de antelación...

- Hoy va a ser un día muy largo... -sonrió Rachel.


Puck estaba sentado en un banco del parque, esperando a que Alexia saliera de trabajar. La había llamado por teléfono para hablar con ella sobre la boda de las chicas. Brittany y Santana la habían invitado al enlace debido a lo bien que se llevaba con el moreno y lo bien que había encajado en el grupo en general. Pero Noah quería que fueran como pareja. Juntos.

Al verla salir, automáticamente sonrió y se acercó rápidamente.

- Hola...

- Hola Noah. Me alegra que me llamaras, pero tanta urgencia... ¿Ha pasado algo? -preguntó preocupada Alexia mirando como el chico evitaba su mirada- Me estás asustando...

- No, yo solo... ¿Podemos ir a algún lugar y sentarnos?

La pareja fue a un pequeño parque tras pasar a comprar unos perritos calientes en un puesto callejero. Puck la invitó a sentarse en el primer banco vacío y apartado que encontró. Ambos permanecieron en silencio durante un largo tiempo, simplemente comiendo. La chica levantó la cabeza y al ver la mirada perdida del otro, comenzó a hablar.

- Tú dirás.

- Yo... verás... -Puck se aclaró la garganta y continuó- estoy muy a gusto contigo, ya sabes como amigos. Tenemos los mismos hobbies, te ríes de la mayoría de tonterías que digo en el día... pero siento que eso no es suficiente.

Puck esperó a que entendiera la parte "no dicha" de esa confesión. Había sido un Dios para las conquistas en el instituto y ahora estaba completamente atontado, no sabía que decir y qué hacer para no quedar en ridículo.

- ¿Qué quieres decir Noah?

El moreno suspiró, pasando sus dedos por su pelo, gesto que siempre hacía cuando estaba nervioso.

- Me gustaría... me preguntaba, ¿querrías salir conmigo?

Alexia sonrió y cogió con ambas manos la cara del chico, dándole un pequeño beso en los labios. Puck automáticamente sonrió.

- ¿Eso es un si?

- Claro, tonto.

Puck la abrazó fuertemente mientras la besaba en la frente y más tarde en los labios. Aun le quedaba una pregunta por hacer.

- Me gustaría que me acompañases a la boda. Como mi pareja.

- Me encantaría.

- ¿Sabes? Los chicos se van a alegrar mucho de esto.

- Lo sé, has tenido mucha suerte, todos son muy buenas personas. Me alegro, que no me juzgaran a raíz de todo lo que estaba haciendo mi hermana y me dieran la oportunidad de conocerlos.

- Tú no tienes la culpa de lo que ha hecho Ania.

- Lo sé. Pero es muy fácil prejuzgar a alguien y más haciendo tanto daño como quería hacer.

- ¿Sabes que ha sido de ella? -preguntó el chico entrelazando su mano con la de la chica- me enteré que la junta finalmente decidió echarla por acoso.

- Montó en cólera y ha desaparecido del mapa. A lo mejor ha vuelto con sus parientes lejanos. No tengo ni idea, pero espero que se haya dado por vencida.


La mañana siguiente. El día de la boda.

Casa de las Faberry.

6:00 a.m.

Santana estaba nerviosa. En realidad ese adjetivo se quedaba bastante corto con lo que estaba sintiendo en ese momento. Se había levantado más temprano de lo que estaba programado (Rachel y Kurt se habían encargado de hacerle un horario a colores con todo lujo de detalles sobre el día de hoy) y se encontraba en el salón de las Faberry viendo un poco la televisión para intentar relajarse.

Rachel apareció al poco tiempo con Ian en los brazos, que se acariciaba los ojos soñoliento con los puños. El niño pidió a su madre con los brazos, acercarse a la latina para darla un pequeño beso a la mejilla.

- Buenos días a los dos. Especialmente a ti, pequeño dormilón -comentó la chica haciendo cosquillas al niño haciendo que este se revolviera riéndose.

- Buenos días Santana. No has podido dormir ¿eh?

Santana negó con una sonrisa mientras cogía al pequeño en brazos. Ian inmediatamente se aferró a su cuello bostezando.

- Vamos a desayunar. Necesitas meter algo al estómago sino estarás peor cuando llegue la hora.

Casa Brittana

7:00 a.m.

Brittany sintió unas pequeñas manos que la cogían la cara. Abrió lentamente los ojos, viendo unos grandes ojos azules mirándola con una sonrisa. Al elevar la mirada, se encontró con una despeinada y en pijama Quinn que estaba sujetando a la niña.

- Venga dormilona, es hora de despertarse para comenzar las preparaciones.

- ¿Ya? -murmuró Brittany enterrando la cara en el estómago de su hija mientras esta se dedicaba a jugar con el pelo rubio de su madre que tanto la llamaba la atención- pero si es muy temprano...

- Creía que la perezosa era Santana...

- Apenas conseguí dormir ayer. Estuve toda la noche dando vueltas en la cama de un lado para otro.

- Venga, sin escusas... -rió Quinn mientras tiraba de la sábana que la cubría- en dos minutos te quiero en la cocina con Sarah y conmigo.

Casa de Faberry

9:00 a.m.

Santana estaba sentada en una silla mientras Kurt la estaba peinando y maquillando. Llamaron a la puerta y Kurt dejó todo encima de la mesa para abrir, ya que Rachel estaba vistiendo al niño y vistiéndose ella.

Puck, llamó a la puerta de la latina, la cual lo dejó pasar de inmediato. El moreno, iba vestido con un traje negro, con una corbata de color rosa pálido acompañado de una camisa blanca. Se acercó a su amiga besando su mejilla.

- ¿Nerviosa López?

- No.

- ¿De verdad?

- No, cada vez estoy más nerviosa...

El chico rió sentándose en la cama observando como Kurt, volvía a entrar para continuar con su trabajo.

- Te vas a casar con Brittany -susurró Kurt cogiéndola por los hombros- No hay de qué preocuparse.

En ese momento entró Rachel y Alexia con Ian en los brazos. Rachel iba con un vestido largo, color verde oscuro ceñido por la cintura con un pequeño fajín negro. Su pelo estaba recogido en un moño francés.

Ian, había acompañado a Puck a comprar su traje, ya que el chico quería comprárselo al niño. El pequeño, tras ver cómo iba vestido Noah, quería vestirse igual que él, así que le compró un traje chaqueta negro, pero con una corbata y un pequeño chaleco dorado, acompañado por una camisa blanca. Le hizo una pequeña cresta con gomina y aunque Rachel no estaba muy de acuerdo, a Quinn le hizo mucha gracia que su hijo quisiera imitar a su amigo.

Alexia iba con un vestido palabra de honor de gasa color rosa pálido, conjuntada con Puck, con la melena ligeramente ondulada cayendo sobre sus hombros. Al verla entrar y besar a Santana en la mejilla, Puck amplió su sonrisa.

- Voy a ir preparando el coche. No quiero llegar tarde.

- Noah quedan unas cuatro horas hasta que tengamos que ir a la ceremonia.

- Lo quiero tener perfecto, no todos los días se casa mi mejor amiga.


Una hora antes de la celebración.

Casa Faberry

Santana estaba terminándose de poner los pendientes mirándose al espejo, mientras Rachel recogía todas sus cosas. Acababa de terminar de ponerse el vestido, un palabra de honor, entallado hasta los muslos para luego, de manera sencilla, coger vuelo haciendo una cola. Su pelo, estaba suelto cayendo por los hombros, totalmente rizado. Su maquillaje era suave realzando su morena piel.

Alguien llamó a la puerta y la latina lo hizo pasar. Apareció por la puerta Puck con Ian en los brazos, dejándolo con la boca abierta.

- Estás... umhh... muy guapa.

La latina sonrió mientras se acercaba a ellos y los besaba en la mejilla.

- Vosotros si que estáis guapos. Sobretodo tú, enano.

El niño rió cogiéndola la cara. Puck rió separándolos.

- Vamos, que llegaremos tarde.

Salieron por la puerta de la entrada todos juntos. Todos se fueron en sus coches, salvo los que iban en el de la novia: Puck y Rachel. Santana subió al Audi A8 plateado, que había alquilado el chico como parte de su regalo.

En el mismo momento.

Casa Brittana.

Alma estaba sentada en el sillón del salón junto con Sarah a la cual ya había vestido con un pequeño traje blanco con un adorno en la cintura dorado, como el chaleco de Ian.

Brittany salió del interior de las habitaciones vestida con su traje de novia. Era un palabra de honor con escote de corazón, entallado hasta la cintura, donde comienza el vuelo de la falda hasta llegar a una larga cola. El pelo, lo tenía totalmente recogido y su maquillaje realmente realzaba mucho sus ojos y su mirada.

- Vaya cariño, estás... -murmuró Alma levantándose con la niña en brazos.

- Muchas gracias Alma...

Quinn salió detrás de ella con una sonrisa colocando el vestido. Iba con un vestido largo y negro, escotado por la espalda, su pelo, estaba totalmente recogido en un moño realzando la forma de su cara.

- Estáis las dos preciosas.

Apareció por la puerta Finn con las llaves del coche en la mano. En este caso, Finn había escogido para la novia un Mercedes clase C cabrio en color negro, con los adornos en blanco.


Minutos antes de la boda

Santana estaba mirándose en el espejo, retocándose un poco el peinado. Rachel estaba con ella hasta que llamaron a la puerta, haciendo que pasara inmediatamente. Quinn asomó la cabeza sonriendo mientras hacía que la pequeña Sarah mirase a su madre.

- Estás guapísima Santana... -sonrió Quinn tras besar a su novia dejando a la niña en brazos de su madre.

- Tú también rubia... pero mi hija es la niña más guapa que he visto hoy, ¿verdad cariño?

La niña sonrió mordiendo su mano. Rachel miró significativamente a su novia, para después salir de la habitación.

- Santana, tengo que darte una buena noticia.

Santana la miró extrañada viendo como la rubia la tendía un sobre.

- ¿Qué es esto?

- Ábrelo y míralo.

Santana abrió con mucho cuidado el sobre que tenía un logotipo de una clínica a un lateral. Al sacar la hoja y leer en voz baja el contenido miró con los ojos llorosos a la rubia.

- Estas... estas embarazada.

- Si, nos enteramos ayer cuando recibimos los resultados. No os habíamos dicho nada porque queríamos asegurarnos primero. Pero creo que como regalo de boda un sobrinito no está mal ¿no?

Santana asintió y se abrazó fuertemente a la rubia. Quinn la correspondió al instante acariciando lentamente su espalda.

- Hoy es vuestro día, nadie sabe nada salvo vosotras. Ya lo diremos en una comida que celebraremos según vengáis de vuestra luna de miel, cuando transcurra más tiempo.

La latina seguía mirando con una sonrisa el papel.


La ceremonia

Toda la zona de ceremonia estaba adornada con los colores que habían escogido. Todo, hasta el mínimo detalle, Kurt lo había tenido en cuenta para que todo saliera perfecto. La verdad es que el chico preparaba unas celebraciones ideales.

Santana estaba esperando en la entrada del pasillo. Ambas habían hablado y la latina quería andar antes y recibir a Brittany.

Puck estaba a su lado, mirándola con una sonrisa mientras la intentaba tranquilizar. Se inició la música y el chico ofreció su brazo para andar por el pasillo. Santana comenzó a ver todas las caras conocidas, sus amigos, su abuela... comenzó a sentir un nudo en el estómago y la dieron ganas de llorar.

Tenía todo lo que había querido en la vida. Si, sentía la ausencia de sus padres, no estaba preparada para que estuvieran allí, pero quería y deseaba que pronto llegara ese momento en el cual sus padres formaran parte de esa imagen. De su familia.

Al llegar, Puck se puso a un lateral junto con Rachel, bajo la atenta mirada y la sonrisa de Alexia.

Tras ver correr a Kurt hacia la entrada, comenzó a sonar de nuevo la música, marcando la entrada de Brittany.

Al verla aparecer a Santana se le nubló toda la visión de lo demás. No tenía palabras para describir la imagen que tenía delante de sus ojos.

A Brittany la estaba pasando algo similar. Según la vio se quedó bloqueada unos instantes hasta que Blaine, tiró levemente de su brazo con una sonrisa.

Cuando ambas estuvieron a la misma altura, Blaine se separó de la chica, situándose al lado de Quinn mientras la pareja sonrió y se dijeron todo sin necesidad de palabras.

- Hola a las dos. Soy Ethan Williams y voy a llevar esta ceremonia...


- Y yo os declaro, mujer y mujer, familia López-Pierce... pueden besarse.

Santana besó apasionadamente a su mujer sin soltar sus manos, en las cuales ya tenían sus anillos. La gente comenzó a aplaudir.

- Vamos a pasar a la zona de banquete para comer y pasárnoslo bien -comentó Santana mirando al público para luego dirigirse a su, ahora, mujer y limpiar algunas lágrimas rebeldes que corrían por sus mejillas.

- Estás preciosa cariño...

- Yo podría decir lo mismo de ti.

Alguien tocó su hombro y saliendo de su burbuja. Vieron a Sarah mirándolas mientras la llevaba Alma en brazos.

- Felicidades mis niñas...

- Gracias abuela.

Sarah alzó los brazos en dirección a Brittany para que la cogiese. La rubia no se pudo resistir y con una sonrisa la cogió de los brazos de su bisabuela y se fueron directamente a la zona de banquete.

Todos estaban sentándose tranquilamente cuando Brittany se acercó a su mujer dándola un beso en la sien.

- Tengo unas ganas enormes de la noche de bodas y quitarte ese vestido... -susurró Brittany sin que nadie más aparte de su mujer la escuchara.

Santana suspiró sonoramente intentando controlar su respiración y sus latidos.

- Vamos, adolescentes salidas, que llegaréis tarde a vuestro propio banquete... -rió Kurt mientras llevaba en brazos a su hijo.

Santana gruñó mientras era prácticamente arrastrada hacia la mesa por Brittany.


Había llegado el momento del baile. Las luces de la zona de las mesas se apagaron y Santana ofreció su mano a su mujer, llevándola a la pista. Estaba totalmente adornada con cintas de color blanco y farolillos. Un gran halo de luz se proyectaba de manera vertical en el centro de la pista dónde poco a poco se acercó la pareja. El resto de personas se puso entorno a ellas, pero a cierta distancia dándolas un momento de intimidad.

Santana cogió con ambas manos la cara de Brittany dándola un pequeño beso. Después, se iluminó un lado de la pista, dónde estaba el escenario en el cual estaban Rachel y Blaine sentados en unos taburetes, acompañados de una pequeña banda.

Rachel se levantó con el micrófono en la mano, hablando a todos los presentes.

- Hola a todos. Esto es parte de la sorpresa de Santana para ti, Brittany. Ha compuesto una canción, para vuestro baile. Para vosotras dos, en uno de los días más especiales de vuestra vida.

Blaine se levantó y se puso junto a la morena, mientras que la música comenzaba.

- Santana... esto... -comenzó a lagrimear Brittany mientras miraba al escenario, notando como su mujer comenzó a pasar sus brazos por su cintura.

- Shh -la latina la mandó callar con una leve sonrisa- quiero que escuches todo lo que te tengo que decir.

Blaine comenzó a cantar en solitario:

A partir de hoy,
Tu mirada es mi reflejo,
El reflejo de mis sueños,
Cuando sueño como un beso,
Se transforma en un, te quiero,
Un te quiero de tu voz.

Mientras la canción iba transcurriendo, la pareja se iba deslizando por la pista lentamente, en su propia burbuja. Rachel sonrió y comenzó a cantar su parte.

A partir de hoy,
Has cambiado lo que siento,
Siento que a cada momento
Se desaparece el tiempo
Cuando estoy contigo amor
Sólo estamos tu y yo

Blaine continuó junto a la morena. Mientras Santana iba susurrando la canción al oído de, ahora, su mujer.

No hace falta más
Que estar junto a ti
Porque tengo el amor que me das
Porque tu tienes todo de mi

A partir de hoy te entrego el corazón
Mis secretos, mi destino y mi ilusión
Cada lugar, cada rincón
Mi locura y mi razón

A partir de hoy te digo que te amo
Que no puedo estar sin ti porque te extraño
Es para ti todo mi amor
Todo de mi, a partir de hoy

Rachel se acercó al piano mientras se apoyaba ligeramente, siguió en solitario.

A partir de hoy
Te acompañan mis latidos
Vas con mil en mis sentidos
Y es que sé que estoy contigo
Ya no hay nadie alrededor
Sólo estamos tu y yo

Blaine con toda la potencia de su voz, se unió a ella finalizando la última parte de la canción.

No hace falta más
Que estar junto a ti
Porque tengo el amor que me das
Porque tu tienes todo de mi

A partir de hoy te entrego el corazón
Mis secretos, mi destino y mi ilusión
Cada lugar, cada rincón
Mi locura y mi razón

Y los aplausos llenaron el recinto, mientras el nuevo matrimonio se besaba lentamente en medio de la pista de baile.

- Te amo.

- Yo también te amo. Ahora y siempre.


Y esto es todo, el próximo será la luna de miel. Espero que haya cumplido las expectativas. La canción no es de Santana, obviamente jaja es de dos grandes cantantes, Maite Perroni y Marco Di Mauro, "A partir de hoy".

Un saludo. XO.

...Mune9117...