Hola a todos :D

Ya que he escrito el último capítulo de mi otro fic, voy a llevar regularmente este. Me he propuesto actualizar al menos una vez a la semana (normalmente los sábados ;) ).

Me alegra ver ya algunos comentarios:

CrazeWritter: Jajaja espero que no hayas muerto jajaja no quiero perder a la primera persona en comentar esta historia ;). Un saludo y gracias por tu comentario.

Jael: Esa es un poco mi intención en esta historia, salir un poco de la adolescencia y centrarme en un amor "más adulto". Gracias por molestarte en comentar ;). Un saludo y espero verte por aquí de nuevo.

AndruSol: Que ilusión, de nuevo estás por aquí :D. Gracias por comentar y pasarte, espero que te guste la historia. Un beso :D.

A todos los demás, suscritos, comentarios por twitter y facebook, MUCHAS GRACIAS.

Sin más, os dejo con el capítulo de hoy.


- Lo estás haciendo muy bien Brittany…

La rubia se dio la vuelta mirando al hombre que hablaba a sus espaldas. Era un hombre bastante atractivo, unos años más mayor que ella, con el pelo corto y negro. Sus ojos oscuros la miraban fijamente mientras guardaba una pequeña cámara en su bolsillo. Iba vestido con un traje chaqueta negro, camisa blanca y corbata azul marino.

- Habéis hablado unas horas y ya la tienes comiendo en la palma de tu mano. Pronto tendrás su confianza y tendremos la mejor exclusiva de los últimos años del mundo del corazón –comentó con una gran sonrisa el moreno- ya veo los titulares "SnixL vivió una…

- Estoy cansada Austin, me voy a casa. Te llamo más tarde.

Brittany, sin decir nada más comenzó a subir las escaleras que quedaban hasta llegar a su piso, dejando al hombre con expresión confundida.

La vida de Brittany no había sido fácil. Un "imprevisto" se presentó en su vida cuando casi finalizaba el instituto, por el que sus padres la echaron de casa. Con prácticamente lo puesto, se mudó a Nueva York para intentar ganar algo de dinero por medio de lo único que sabía hacer a la perfección: bailar.

Tras mucho tiempo trabajando en sitios de mala muerte y en los últimos meses casi verse en la calle, se vio ante la situación de tener que aceptar cualquier trabajo que la diese dinero rápido y fácil. La opción de paparazzi se presentó ante ella por medio de Austin Doyle y no la pudo rechazar.

Su primer trabajo creía que iba a resultar sencillo: investigar a SnixL. Según los rumores de Internet y la información facilitada por la propia agencia que la contrató, SantPolts, se trataba de una famosa prepotente, presumida la cual había dejado la profesión por algo que nadie llegaba a comprender. Y entender eso, podía significar mucho dinero en su mano.

Brittany, rebuscó en su gran bolso las llaves y abrió la puerta de su casa. Frente a ella un chico bien vestido, bastante delgado, moreno y con los ojos claros esperaba bastante cabreado apoyado en la puerta del salón.

- Menuda hora de volver a casa, he estado a punto de llamar a Urgencias para saber si te había pasado algo...

- No seas exagerado Kurt, simplemente se ha alargado el traba…

- ¡MAMÁ!

Y ahí estaba el detonante que cambió para siempre la vida de Brittany. Un pequeño rubio de ojos azules, Nico, corría hacia ella con los brazos abiertos y una sonrisa. Brittany cogió al niño riendo y dándole un par de vueltas en el aire.

- ¿Qué tal estas cariño? –preguntó la rubia besando su cabeza con una sonrisa- ¿Se ha portado el tío Kurt bien esta tarde?

Kurt levantó una ceja mientras los seguía por el salón.

Era el mejor amigo de Brittany desde su llegada a Nueva York. Una joven rubia había entrado en el bar donde trabajaba el chico pidiendo un empleo desesperada. Congeniaron prácticamente al instante, convirtiéndose en inseparables en poco tiempo.

Nico miró a Kurt y con una sonrisa negó señalándole.

- ¿¡Cómo!? –preguntó exageradamente la rubia haciendo que el niño se riera- ¿El tío se ha portado mal?

- Bueno –comentó Kurt enfadado interrumpiéndolos- si su madre hubiera estado en casa y no en ese trabajo turbio que tiene por ahí, sería quizás otra historia. Podríamos haber cenado todos juntos y no…

- Hummel... -advirtió cansada la rubia dejando al niño de nuevo en el suelo- Basta.

No era el momento de discutir sobre ese asunto. Cuando Kurt se enteró del trabajo que acababa de aceptar Brittany, montó en cólera intentando disuadir a la rubia de hacerlo.

Mientras los dos adultos se mataban con la mirada sin decir nada, Nico tiró de la chaqueta a su madre haciendo que esta mirara hacia abajo con una sonrisa.

- ¿Qué es tur… turbio?

- Más tarde te lo explico cariño, ves a la habitación a recoger los juguetes que seguro tienes por el suelo, que eres un pequeño desastre. Ahora voy.

Nico asintió con una sonrisa y desapareció por las habitaciones corriendo, dejando un silencio sepulcral entre los dos amigos.

- Kurt, te lo he dicho muchas veces. No es un tema para discutir delante del niño.

- Lo sé y lo siento… pero es que aun no puedo creer que sigas con esto. ¡Estás jugando con la vida privada de una persona! Da igual lo que haya hecho en el pasado, no es de tu incumbencia.

- No te metas, sabes que necesito el dinero. Con el trabajo de la academia a media jornada no me alcanza para mantenernos a Nico y a mí. He estado durante meses buscando otro trabajo, yendo a entrevistas y lo único que he obtenido han sido negativas y malas caras. No tengo otra solución.

- ¡NO ES CIERTO! –gritó Kurt, asustando un poco a Brittany- yo te puedo dejar algo de dinero hasta que encuentres otro trabajo. Sois como mi familia… Nico es mi ahijado…

- Sabes que te agradezco cada cosa que haces, pero vives con tres personas más y llegáis a duras penas a final de mes. No puedo aceptarlo.

- Podríamos haber encontrado otra solución juntos, conozco tu manera de ser. Cuando consigáis lo que sea que estáis investigando y lo usen en su contra, te vas a arrepentir.

En parte, a Brittany hoy se le había removido algo por dentro que intentó ignorar. La persona con la que se encontró no era la famosa prepotente SnixL, sino la amable y atractiva Santana López.

- Deja el tema ya por favor, no voy a permitir que mi hijo viva en la calle. Con el dinero que voy a conseguir, estaremos bien bastante tiempo y Nico podría a ir a un colegio mejor. Además tenemos esta casa que nos han dado para poder estar cerca de la familia de Santana que ni trabajando mil horas en un bar hubiera conseguido Kurt. Esto –dijo la chica señalado todo lo que la rodeaba- está a mi nombre y al de Nico.

- No puedo creer lo que estás diciendo… ¿Asegurarle una vida más sencilla a Nico a costa de otra persona? La chica que yo conozco en estos momentos no está hablando, no te reconozco.

El timbre interrumpió la conversación. Brittany miró extrañada al chico que se encogió de hombros con la misma cara. La rubia se acercó a la entrada y sin mirar, abrió la puerta encontrándose con la morena que había pasado toda la tarde.

- ¿Santana?

- Ey –contestó con una tímida sonrisa la latina- mmm… después de dejar a Beth, he bajado al coche y he visto tu móvil en el asiento. Supuse que lo necesitarías.

Santana la tendió el teléfono, mientras que la otra aun la miraba congelada. A Brittany no la convencía que la chica supiera donde vivía exactamente... eso complicaría las cosas más adelante, seguro.

- ¿Cómo sabes…?

- Pregunté al portero si te lo podía subir él, pero me ha dicho que si quería dartelo, que lo hiciera yo misma. Muy simpático y amable por su parte… –contestó la morena de manera irónica.

- Mmm Gracias.

De repente, Nico se acercó a su madre corriendo, agarrándola fuertemente por la pierna y escondiéndose detrás de ella al ver a Santana.

La latina miró extrañada a Brittany. El niño era un autentico calco de ella: el color y la forma de los ojos eran muy similares y el pelo, aunque algo más oscuro también era el mismo. Su piel, a simple vista era lo más diferente, siendo el niño algo más moreno que la chica. Santana no le calculó más de cinco o seis años.

Brittany sintió como se le encogía el corazón. Esta situación no entraba en sus planes, Nico tendría que haber permanecido al margen de todo este asunto, que Santana no supiera de su existencia.

La latina se agachó y con una sonrisa señaló el pijama de los New York Yankees que llevaba el niño.

- Yo también soy de los Yankees. Voy a verlos jugar cada vez que puedo…

Nico se separó un poco de su madre con una sonrisa. Desde que vio hace algún tiempo un partido de este deporte por la televisión, se obsesionó con él. Brittany le había prometido ir para su cumpleaños al estadio.

Santana sacó las llaves de su coche de las cuales colgaba un llavero de la camiseta de Joe DiMaggio.

- DiMaggio –susurró el niño tocando con sus dedos el llavero, acercándose aun más a la morena.

- Wow, ¿sabes quién es Joe DiMaggio? –comentó Santana haciendo que el niño se riera- Soy Santana ¿y tú como te llamas?

- Nico…

La latina sonrió tendiéndole la mano y Nico tras mirar a su madre, la aceptó.

Brittany había permanecido al margen, simplemente observando y en su cara apareció una sonrisa sin apenas darse cuenta. Kurt surgió del interior de la casa, poniéndose al lado de la rubia, haciendo que Santana se levantase y se volviese a mirar a la rubia extrañada.

- Lo siento si he interrumpido algo… -susurró la morena al ver al chico- es hora de irme, solo quería devolvértelo.

Kurt vio quien era y miró sorprendido por unos instantes. Tras darse cuenta del silencio incómodo que se había formado, la tendió la mano con una gran sonrisa. Santana sonrió saludándole.

- No interrumpes nada tranquila, soy Kurt Hummel por cierto. Amigo de Brittany y padrino de este niño.

- Santana López, encantada.

- Un placer. Vamos torbellino –comentó el moreno mientras cogía al niño en brazos- es hora de dormir.

- Adiós Tana... -bostezó el rubio mientras se abrazaba fuertemente al cuello de Kurt

Santana sonrió ampliamente mientras sacudía su mano hasta que los perdió de vista, volviendo su vista a la rubia de nuevo.

- Es un niño muy guapo...

- Si. Es mi… sobrino.

Brittany sabía que tenía que proteger a su hijo y decir que era su sobrino era la única cosa que se le había ocurrido en ese momento. Por muy absurdo que sonase en su cabeza.

- Oh, tiene sentido. Los dos tenéis los mismos ojos, se ve que es algo de familia -contestó la morena sin mirarla a la cara- Bueno, ahora si creo que es hora de irme. Supongo que ya nos veremos.

Brittany sonrió levemente mientras veía como se iba la latina por las escaleras y lentamente cerraba la puerta. Suspiró apoyando su frente en la fría madera del interior, hasta que sintió un par de ojos en su nuca.

- Una mentira genial Britt. Ya veo lo prepotente y mala persona que es la chica. Solo te lo diré una vez más, deja el trabajo ahora que puedes.

Brittany suspiró mientras vio como Kurt cogía su abrigo cabreado y salía por la puerta.


Al día siguiente, Santana se levantó con más ganas que de costumbre. Aun tenía en mente la estupenda tarde que había pasado con su sobrina el día anterior y eso siempre la animaba. Además de una preciosa rubia de ojos azules que…

- ¡Para Santana! –se recriminó en voz alta antes de levantarse rápidamente de la cama y poner rumbo a la cocina- Quedó contigo porque estaba tu sobrina. No lo olvides.

La morena se ató el pelo en una coleta alta y se puso una chaqueta de lana que usaba para estar por casa sobre su pijama. Era Febrero y hacía bastante frío. Al llegar a la barra de su cocina, se encontró con Blaine que estaba tomando un café sentado en el otro lado.

- ¿Qué haces aquí Blaine? Ya sabes que te dí mis llaves solo para urgencias...

- Veo que sigues tan simpática por las mañanas como siempre. He venido a darte una sorpresa con este genial desayuno mientras planeamos todo lo que tenemos que hacer hoy, pero te he visto durmiendo tan cómoda que estaba esperando a que despertaras.

Santana resopló mientras se sentaba al lado esperando la gran lista de deberes que tenía para el día. Siempre pasaba lo mismo con el lanzamiento de un nuevo artista, tendrían entrevistas en televisión, prensa...

- No puedes venir sin avisar –protestó la morena como si fuera una niña pequeña- ¿Y si en lugar de haber salido yo, hubiera salido una mujer totalmente desnuda con la que me acosté anoche?

- Santana… deja de decir tonterías. Si te hubieras acostado con alguien, actualmente tendrías mejor humor –rió el moreno.

Ambos se pusieron manos a la obra. En realidad solamente Blaine ya que Santana estaba como ausente, revisando las redes sociales y los mensajes de sus fans.

Viendo que tenían mucho interés por cómo iba el trabajo, Santana se sacó una foto junto con algunos papeles y su desayuno, colgándola para que la viesen.

*san_lopez: Comenzando el día con mucho trabajo junto a *blaine_anderson. Buenos días a todos XO


- ¡LA TÍA TIENE NOVIA! ¡LA TÍA TIENE NOVIA! –canturreó Beth cuando vio entrar en su casa a Santana para tomar el gran postre que había preparado su mamá Rachel.

Quinn miró a la latina con una sonrisa disimulada, mientras que Rachel la mostraba en todo su esplendor.

- ¿Tienes novia? –dijo Rachel de una manera exageradamente dulce- ¡Qué callado te lo tenías! ¿Cuándo nos la vas a presentar?

- Yo no tengo… -comenzó la latina pero Quinn la interrumpió tendiéndola una revista.

Revista QuoreHearts. Nuevo amor para el solitario corazón de SnixL.

Después de mucho tiempo sin dejarse ver públicamente con una mujer, ayer por la tarde, pudimos observar a SnixL con una hermosa rubia mientras caminaban por una de las calles principales de Nueva York. Acompañadas por la sobrina de la latina, fueron a comer a una cafetería y después a casa de la chica misteriosa. Curiosamente es vecina de la familia de la latina. Algunas fuentes comentan que…

- ¡Qué es toda esta mierda! –gritó Santana tirando el periódico a un lado- ¿¡Y vosotras os lo creéis!?

- ¡SANTANA! MODERA TU LENGUAJE QUE ESTÁ TU SOBRINA DELANTE –la regañó Quinn mirándola confundida.

- Como Beth nos dijo que invitaste a salir con vosotras a su profesora y tú normalmente eres tan reservada, dimos por hecho que tenías algún tipo de interés por esa chica y que lo de la revista era verdad…

- Rach, para. Fue una invitación amistosa, nada más -suspiró la latina cansada- No tenía que haberla invitado, ahora estarán todos los periodistas encima de ella y…

- Santana, deja de torturarte por estas cosas, no es culpa tuya lo que publican y las mentiras que difunden… -comentó Quinn pasando un brazo por encima del hombro de la chica.

- Si es mi culpa. Tengo que ir a pedirla perdón en persona.

Santana se dirigió a la puerta de nuevo con la cabeza gacha.

- ¿Dónde vas? –preguntó Rachel con expresión triste- No has comido mi postre especial…

- Me voy a la discográfica, ahora mismo no tengo apetito. Guardarme un pedazo, vendré a por él más tarde.

Santana salió del apartamento y en cuanto puso un pie en el primer escalón, se topó con una gran Husky de ojos azules que salió a su encuentro seguido de una chica con una larga cabellera dorada.

- ¿Brittany?

- Hola –sonrió la chica- siempre tenemos que encontrarnos de manera brusca…

- Parece que si… -rió la latina levemente mientras acariciaba al perro- ¿es tuya?

- En realidad no, es de la vecina del piso de arriba del mío. Se ha ido de vacaciones y me ha dicho si me importaría quedarme con ella. Se llama Aeris.

- Eres preciosa ¿verdad Aeris? –preguntó Santana mientras la acariciaba y la perra intentaba chuparle la cara.

- No imaginaba que te gustaban los animales – murmuró la rubia.

- Me encantan, tendría la casa llena si no fuera porque estarían todo el día solos.

La profesión frustrada de Brittany siempre había sido la Veterinaria. La encantaban los animales y si pudiera tendría un zoo personal. Nunca se habría imaginado que a Santana la sucedía lo mismo.

- Yo –comenzó la latina sacudiéndose los pantalones y mirando a la otra chica a los ojos- quería pedirte disculpas.

- ¿Pedirme disculpas? –preguntó la rubia muy confundida.

- Si… ayer cuando íbamos con Beth, los paparazzi nos fotografiaron juntas y han dicho muchas cosas que no son verdad en una de esas revistas del corazón. Posiblemente estarán pendiente de ti durante días…

- ¿Me pides disculpas por eso?

La latina asintió sin mirar a los ojos a la rubia, con la cabeza gacha. Esta aun seguía asombrada sin saber qué decir.

- Eh… da igual, no es culpa tuya Santana.

- Aun así, lo siento de veras –comentó la latina mirando su móvil que no dejaba de vibrar- me tengo que ir a la oficina, ya nos veremos.

- Claro… -comentó la rubia aun impresionada con la chica.

Brittany observó cómo la morena bajaba las escaleras y se quedó durante unos segundos parada sin saber cómo reaccionar. ¿Santana López, la gran SnixL, acababa de pedirle disculpas?


Santana a lo largo de su vida había tenido algunas aventuras amorosas. Pero nada que durara demasiado. No porque no quisiera, sino porque todo el mundo siempre tenía algún tipo de interés.

Su primera relación estable, llegó tras el lanzamiento de su primer single. Se trataba de una chica morena de ojos verdes, encargada de hacerle los coros en sus conciertos, llamada Julie Morrison de la cual se enamoró perdidamente. Tanto, que no vio todos los problemas y mentiras que envolvían a la relación.

- ¿Santana?

Blaine estaba frente a ella, con cara de confusión. El moreno observó como su amiga a lo largo de la tarde. Estaba ausente, con la mente en otra parte.

- Lo siento Blaine, ¿qué decías?

- Que la nueva promoción y el nuevo videoclip tendrían que hacerse el jueves, sino no nos dará tiempo a… -comentó Blaine sin dejar de mirarla- San, ¿Estás bien?

- Si… o no… no lo sé –comentó la chica sacudiendo la cabeza.

- ¿Todo esto tiene que ver con la chica rubia?

- ¿Chica rubia? –preguntó la latina pero al observar el escritorio del chico vio la misma publicación que tenían Rachel y Quinn en su casa- ¿Tú también Blaine?

- Ya sabes que me gusta estar informado sobre el mundo que me rodea…

- Blaine, el mundo del corazón y cotilleos no se puede considerar información útil.

- Para mí sí. Entonces… ¿Qué ha pasado?

- Simplemente es la profesora de baile de Beth, íbamos a ir a comer tortitas y la invitamos, nada más. Estoy harta de tener que dar explicaciones por determinadas cosas y de no poder tener una amistad o relación normal desde que la gente me conoce.

- Esto te ha afectado más de lo que debería… no estarás relacionando esta tontería con lo que pasó con Julie ¿no?

La latina se levantó en silencio y se puso a observar por los ventanales como llovía. Levemente asintió con la cabeza.

- Tienes que dejar todo eso atrás. Deja de lado a la prensa, los interesados...

- Blaine, no quiero hablar de ello. Sólo sé que el noventa y nueve por ciento de la gente ni se acercaría a mi si no hubiera sido SnixL… -comentó la latina- y el uno por cierto restante sois mi familia. Creo que está bastante claro como es mi situación, me cuesta confiar en la gente y para colmo tengo siempre a la prensa detrás.

- Necesitas relajarte cariño… -dijo el chico levantándose y abrazándola por los hombros- ¿qué te parece, si llamamos a tu hermana y tu cuñada, mi madre se queda con Beth y salimos los cuatro de fiesta?

Blaine Anderson había sido como un hermano para ella. Iba con ella a todos lados cuando trabajaba y fuera, era uno más de su familia. Su madre, Ann Anderson, se encargaba del catering de las giras, hasta que Santana la prejubilo con diez años de antelación por cortesía de la discográfica.

- Tu madre estará cansada. No creo que la apetezca quedarse con la niña.

- Sabes que está enamorada de Beth. Estará encantada de quedarse con ella. No tienes excusa.

- Blaine, no tengo ganas… quiero quedarme en casa viendo una película tranquilamente.

- Santana, esta noche, vamos a salir. Quieras o no.

- ¿Eso es una amenaza? –rió la latina mientras el chico miraba desafiante.

- Tómatelo como quieras.

- Además, no creo que Q y Rach quieran. Es muy tarde y ya sabes lo que tarda mi hermana cuando se arregla.

- Tranquila –rió el chico recogiendo todos los papeles y metiéndolos en una carpeta- las había avisado esta tarde. Desde que has llegado, con esa cara pensé que necesitabas salir, dentro de dos horas pasan a por nosotros. Tu coche se queda esta noche aquí. No creo que sea buena idea llevarlo si no queremos llamar la atención.

- Está bien. Una copa y a casa –sonrió Santana abrazando al chico fuertemente.

- Una copa y a casa, te lo aseguro.


Brittany acababa de llegar de trabajar y estaba viendo junto con Nico una película de Disney. A la rubia la encantaban esos momentos con su hijo, el niño solía emocionarse con ellas aunque las hubiera visto más veces de las que podía contar.

El móvil de la rubia comenzó a sonar, haciendo que se levantase y se fuera a hablar a una de las habitaciones a ver el hombre de Austin en la pantalla.

- ¿Qué pasa?

- Acabo de recibir un soplo, SnixL va a salir con sus amigos a un local de la zona de su discográfica. Sería un buen momento para que intentes avanzar más con ella.

- Austin, ahora mismo estoy con Nico y no puedo dejarle solo.

- Cuando firmaste el contrato te comprometiste a un horario de 24 horas. Me da igual los problemas que tengas, te quiero ver allí en dos horas.

Brittany suspiró cuando lo único que escuchaba era su teléfono comunicando. Llamó rápidamente a la única persona que pasó por su mente.

- Kurt tengo una emergencia. Tienes que venir.


Quinn era la encargada de conducir esa noche. Al menos, esa era la teoría. El bar al que se dirigían era uno de los más famosos de la zona. Era bastante grande, con actuaciones en directo de grupos bastante conocidos.

Aparcaron en la zona del personal del bar, que era más discreta y se acercaron a la puerta principal, dónde estaba un hombre de seguridad que al ver a Blaine, sonrió.

- Hola Sebastian –saludó Blaine- hacía mucho que no te veía por aquí.

- He estado liado con algunos asuntos… Me ha avisado el jefe que hoy vienes en familia. Os hemos preparado una zona reservada, está al fondo junto al escenario.

Los cuatro chicos anduvieron por todo el establecimiento, el cual estaba cubierto de humo y la música estaba bastante alta. Algunas personas murmuraban a su paso al reconocerlos y otros se acercaron para pedirle una foto y un autógrafo a la latina. Cuando llegaron a su lugar se sentaron en los grandes sillones que había y llamaron al camarero. Rápidamente preparó y sirvió sus bebidas.

Blaine se puso en pie alzando su copa.

- Por nosotros y por esta noche. Espero que se repita con más frecuencia.

Los cuatro juntaron sus copas y bebieron de ellas. La latina al dejar su vaso en la mesa, observó una larga melena rubia que últimamente estaba mucho presente en su cabeza, pero creyó que era efecto del humo y el ambiente tan cargado del lugar.

Después de una hora bailando y bebiendo, Quinn ya iba más que borracha al igual que Rachel, pero no dejaban de bailar. Los otros dos chicos, estaban sentados, hablando y tomando bebidas sin alcohol, hablando de temas sin importancia.

Quinn llegó del brazo con Rachel cuando terminó la canción y dejando a su mujer, tomó a su cuñada de la mano invitándola a bailar. Santana iba riéndose al ver tropezarse a Quinn cada dos pasos. Desde que era adolescente, la había sentado muy mal la bebida.

Cuando encontraron un pequeño hueco en el cual podían moverse, alguien tomó del hombro a Santana.

- Hola

La latina se quedó sin aire en los pulmones cuando vio quien estaba frente a ella. Brittany llevaba un vestido azul marino bastante corto que dejaba ver sus largas y delgadas piernas, resaltadas con unos tacones negros. Su pelo estaba suelto y ligeramente ondulado cayendo por sus hombros.

- Uhh –balbuceó la latina, cuando terminó de escanearla- hol..

- ¡HOLA! –gritó Quinn más de la cuenta metiéndose en la conversación- YO SOY QUINN, LA CUÑADA DE SANTANA. TÚ DEBES SER BRITTANY, SANTANA NOS HA HABLADO MUCHO DE TI. ENCANTADA

Brittany rió sinceramente ante la Quinn borracha tendiéndole la mano. Mientras, Santana evitaba la mirada de la rubia y rezaba para que su tostada piel disimulase el rubor de sus mejillas.

- No la hagas mucho caso, está borracha –suspiró la latina cogiendo a Quinn de la cintura mientras se tambaleaba- normalmente no es así. Apenas sale y el alcohol la afecta bastante.

- A ti no por lo que veo –comentó Brittany con una sonrisa.

- No –contestó Santana poniéndose seria de repente- yo no bebo.

- ¿No bebes nada de alcohol? –preguntó sorprendida la rubia por el cambio de estado de la latina.

Santana negó con la cabeza intentando llevar a pulso a Quinn de vuelta a la sala VIP. Al ver que no podía, Brittany se puso al otro lado y la ayudó a llevarla.

- Hola –se levantó Blaine extrañado al verlas, tendiendo su mano a la rubia- soy Blaine, el asistente y amigo de Santana, supongo que tú eres la profesora de Beth. Esta que está a mi lado semiinconsciente se llama Rachel.

- Mi hermana –murmuró Santana mientras ayudaba a sentarse a Quinn.

Rachel mostró una gran sonrisa y saludó efusivamente con la mano.

- ¿Quieres quedarte con nosotros? –ofreció el moreno mientras señalaba un hueco al lado suyo- hay bastante sitio y nos vendrá bien algo de compañía sobria a Santana y a mí.

- He venido con unos amigos y no queremos molestar.

- Podéis venir todos si quieres… -comentó Santana mostrando todos los huecos que estaban libres a su alrededor- no sé porque nos dejan tanto sitio si siempre somos pocos.

- Voy a buscarles… ahora vuelvo.

Brittany despareció por un momento. Santana la siguió con la mirada hasta que Rachel comenzó a reírse.

- Creo que Beth tiene razón… te gusta. Está muy buena.

Santana puso los ojos en blanco ante el comentario de su hermana.

- ¿Recuerdas que Quinn está a tu lado?

Rachel giró la cabeza hacia su esposa y la besó apasionadamente durante unos segundos, mientras que Santana ponía cara de asco.

- Mi esposa está muy buena también. Es la que está más buena de todo el universo. Pero no puedo negar lo que veo.

Santana suspiró sentándose en la pequeña mesa de centro, llevándose la mano la frente, cansada. Blaine se acercó a ella riéndose, acariciándola el hombro.

- Tranquila, no creo que digan nada fuera de lugar por muy borrachas que estén.

La latina asintió con una leve sonrisa mientras vio a Brittany acercándose con tres personas más. Cuando se acercaron lo suficiente, Brittany comenzó a presentar.

- Este es Kurt, Santana creo que ya os conocéis.

Santana asintió dirigiéndole una sonrisa al chico. Se giró para ir presentando a los demás, pero observó el cruce de miradas interesadas entre Kurt y Blaine. Había perdido a su amigo para toda la noche.

- Este de aquí es Mike, es mi compañero en la academia de baile y ella es su novia Tina. Los dos comparten piso con Kurt.

Todos se dieron la mano y enseguida hicieron buenas migas. Blaine y Kurt se centraron en su propia conversación mientras que Santana estaba hablando animadamente con el resto. Estaba encantada, parecía que la trataban como una persona normal.

Brittany y Santana tras ver como Mike y Tina se dirigían a la pista de baile, se habían sentado juntas hablando lo poco que podían con la música tan alta.

- ¿Y Nico?

- Se ha quedado de fiesta de pijamas con su amigo del colegio.

Realmente se había quedado en casa de su vecina que estaba encantada de tener compañía ahora que su hijo se había independizado y la habían dejado sola.

- ¿Qué tal el trabajo, todo bien? –preguntó la rubia con una copa en la mano intentando cambiar de tema.

- Si, preparando un viaje a Londres, siempre que salgo del país es una autentica locura.

- ¿A Londres? –preguntó la chica olvidándose momentáneamente de lo que realmente la había llevado allí- Es uno de los lugares que quiero ir alguna vez en mi vida. Tiene que ser un lugar precioso, sobretodo de noche.

- Cuando vas a trabajar, pierde mucho el interés y lo único que haces de noche, es dormir –rió la morena cogiendo su vaso de coca cola- recuerdo un pequeño bar en la zona del centro que era genial para estar toda la tarde. Muy diferente a esto.

- ¿No te gusta este lugar? –comentó Brittany mirando la cara de Santana.

- No mucho, no me gusta salir con amigos a sitios donde no puedo hablar con ellos. Supongo que es porque los veo menos de lo que me gustaría.

Brittany sonrió a la chica. Durante toda la noche había permanecido alucinada con el comportamiento de la morena. A pesar de ello, no podía olvidarse de lo que estaba haciendo.

Ni su mente la dejaba, ni todos los cables que rodeaban su cuerpo a través de la chaqueta terminando en un micro que estaba escondido detrás de su solapa al igual que la cámara en el botón de la misma.

- Entonces ahora mismo, ¿qué te gustaría hacer?

Santana la miró extrañada por un instante y después miró a un punto fijo, pensando su respuesta.

- Antes de todo esto, cuando no era más que una pueblerina trabajando en los bares de Nueva York, iba a billares y a lugares más pequeños, chill out, bares de jazz… -comentó con una sonrisa triste mientras agitaba lentamente su vaso- pero ahora no puedo hacerlo.

Santana miró tristemente su copa y le dio un trago. Brittany pestañeo un par de veces y se levantó de golpe. Lo que iba a hacer es una locura, iba a incumplir su contrato punto por punto.

- ¿Te pasa algo? –preguntó la morena confundida- ¿He dicho algo malo?

La rubia negó con la cabeza y se quitó rápidamente la chaqueta, dejándola entre Quinn y Kurt, que estaban hablando con Blaine.

- Vámonos -comentó Brittany con una sonrisa tendiéndole la mano- si no te gusta esto, no tienes por qué estar aquí.


Y esto es todo por hoy. Espero sus comentarios y sugerencias.

Hasta el próximo sábado :)

...Mune9117...