¡Hola a todo el mundo!

Siento tanto retraso pero por fin puedo decir que... ¡he terminado los exámenes! :D. Aun tengo que organizarme con el tema de los fics, pero espero que esta actualización merezca la pena. Esta historia tengo pensada actualizarla los viernes y "Nunca es tarde" estoy haciendo el siguiente capítulo ya, pero paciencia, me está costando más de la cuenta ;).

Muchas gracias por los comentarios y los mensajes privados ;). En el siguiente capítulo os contestaré todas las preguntas, ahora os dejo con el capítulo V.


Primeros días de Abril

De Santana: Esta noche vamos a cenar fuera y a un pequeño karaoke. Solo los amigos, ¿te animas?

Brittany miró el móvil por quinta vez desde que había recibido el mensaje de Santana. Habían pasado otro mes desde que su vida había cambiado por completo. A pesar de tener en la cabeza clara la idea de que no se tenía que relacionar más de lo debido con la latina, no podía evitar hablar todos los días con ella por mensajes, mirar su twitter, ver fotos suyas por Internet o simplemente ir a comer con ella y con su sobrina cuando acababan las clases en la Academia.

Hacía mucho tiempo que la rubia no se sentía tan a gusto con alguien. Era todo lo contrario a lo que había averiguado en Internet y por eso, su trabajo se volvía más complicado por momentos. Cada vez salía menos con la grabadora y la microcámara, por lo que cada vez tenía menos material para su trabajo. Apenas tenía un par de grabaciones y dos o tres vídeos de las últimas semanas.

Todas ellas las pasaba a un disco externo de su ordenador, el cual, una vez finalizara su trabajo, entregaría a Austin y todo habría acabado. O al menos, ese era el plan inicial.

Intentaba acelerar el trabajo, escuchando todas las conversaciones diariamente para intentar averiguar el por qué de la huida de los escenarios de la latina, pero cada vez estaba más confundida. Cada vez había más cabos sueltos: el pasado de la morena era todo un enigma... sabía algunas cosas pero nada del otro mundo; esos cambios de humor con la simple mención de la bebida... el tema de su ex Julie...

Todo se hacía muy difícil, en su cabeza y en su corazón.


Santana dejó de mirar la pantalla del ordenador y volvió a mirar el móvil por décimo quinta vez en busca de la respuesta de la rubia. Había pasado casi una hora desde el mensaje y aun no había dado señales de vida, lo que realmente era muy extraño porque siempre solía responder con rapidez. ¿No querría venir con ellos esa noche y no sabía que excusa ponerla?

Sacudió su cabeza intentando despejar su mente y llamó por el interfono a Blaine, que pasó rápidamente a su despacho.

- ¿Qué pasa?

- Apenas quedan tres horas para la reunión con los inversores, ¿has preparado todo?. No puede fallar nada.

- Tranquila, está todo listo desde hace semanas. Lo haremos bien -sonrió el moreno apoyándose en el respaldo de la silla que estaba frente al escritorio de Santana- ¿Sigue en pie lo de esta noche?

- Si, tengo muchas ganas de despejarme un rato. ¿Has invitado a Kurt por fin?

- Después de estar un día entero mirando el teléfono... -rió Blaine sentándose en la silla- lo llamé ayer por la noche. Está muy emocionado, sobretodo por la parte del karaoke.

- ¿Otro loco de los escenarios?

- Creo que si. Hace nada me ha mandado un mensaje diciéndome la canción que quiere que cantemos juntos.

- Oh Dios... otra persona como mi hermana no... -gimió la morena mientras Blaine la miraba con una sonrisa.

- No seas así con Rach... Y tú, ¿has invitado a alguien más?

- A nadie más, aparte de la gente que ya te comenté... bueno, mandé hace un rato un mensaje a Brittany, por si quería venir y traerse a alguien más.

Blaine continuó la conversación pero se dio cuenta de que Santana estaba muy lejos de allí. Cada cierto tiempo, desbloqueaba y observaba su móvil a la espera. El moreno se levantó dando un salto y sacudiendo sus pantalones ganándose una mirada de confusión de la chica.

- ¿Qué pasa?

- Llevas sin escucharme desde que me dijiste lo de Brittany, ¿está todo bien con ella?

- Si claro, no hay ningún problema... ¿porqué tendría que haberlo?

- Santana, te voy a hacer una pregunta y quiero que seas totalmente sincera conmigo ¿ok? -preguntó el chico y al ver como la otra asentía inmediatamente continuó- Sé que habéis estado saliendo y hablando por teléfono estas semanas... ¿ha pasado algo más?

- No ha pasado nada más. Simplemente nos ha acompañado a Beth y a mi a algunas salidas y hemos estado intercambiando mensajes como puedo hacer contigo o con cualquier otro amigo.

- ¿Seguro que es amistad lo que sientes por ella?

Santana se quedó mirándolo durante un rato directamente a los ojos para después desviar la mirada. Se puso a ordenar sus papeles nerviosa.

- Claro. Solo amigas.

- Está bien... -continuó Blaine sin estar del todo convencido- supongo que primero tienes que organizarte un poco tu cabeza, pero sabes que siempre me vas a tener ahí cuando me necesites. Voy a seguir con el trabajo, estaré fuera.

Santana asintió sin mirarlo todavía. Cuando escuchó el chic de la puerta suspiró cansada mirando a su ordenador. Blaine tenía razón, tenía que aclararse ella misma el lío emocional que tenía en su cabeza.

Pocos minutos después, su móvil comenzó a vibrar. Santana desbloqueó y abrió el mensaje entrante.

De Brittany: Siento el retraso, he estado algo ocupada con asuntos de la Academia. Me gustaría ir pero tendría que encontrar antes una niñera para Nico. En cuanto sepa algo, te aviso. Aun así, gracias por invitarme.

Santana sonrió con el mensaje de la rubia.

Santana: De nada. Hablamos esta tarde y me comentas. Adiós ;).


Santana estaba comiendo con Quinn en un restaurante que estaba junto a la discográfica. La rubia la había llamado ese mismo día de imprevisto para comer ya que estaba trabajando cerca de su zona y ahora, por culpa del trabajo no se veían tanto como quisieran.

- ¿Qué tal el trabajo?

- Todo bien -comentó Quinn mientras que se metía un pedazo de pan a la boca- la revista Razzara, ya sabes, esa especializada en moda, me llamó para que hiciera las fotos para el número de este mes.

- ¿Más trabajo aun Q? -preguntó la latina mientras la miraba- mi hermana no tiene que estar contenta con eso...

- La verdad es que no... pero no puedo decir que no a ese tipo de trabajos, sino no me volverán a llamar. Además, Rach está contenta con la salida de esta noche casi se ha olvidado de esto.

- Si... las salidas a karaokes la vuelven loca... -rió Santana mientras se limpiaba la boca con una servilleta y bebía de su vaso de agua.

- ¿Al final quién se ha apuntado al plan?

- De momento... Puck y su mujer, Blaine que también ha invitado a Kurt, vosotras dos y otra persona que estoy a la espera.

- ¿Brittany?

- Si, tiene que encontrar niñera para Nico.

- Lo hemos visto algunas veces por el edificio con ella. Es un niño muy guapo y muy risueño, me sorprendió que Brittany tuviera un hijo tan joven.

- En realidad no es su hijo, es su sobrino.

Quinn la miró extrañada mientras dejaba su tenedor encima de la mesa.

- ¿Su sobrino? ¿Vive de continuo con ella?

- No lo sé, cuando hablo con ella es un tema que esquiva. Sé el nombre de su hermana y poco más.

- Qué raro... su hermana tiene que ser muy parecida a ella, el niño es un auténtico clon suyo.

- Supongo que cuando esté más cómoda, me contará algo más.

- Claro...

En ese momento el móvil de Santana comenzó a sonar en su bolso. Rápidamente, bajo la mirada de Quinn, sacó el aparato del bolso:

De Brittany: Una alumna de confianza, de los cursos superiores de la Academia, se queda con él. ¿A qué hora esta noche?

Santana sonrió ante las palabras de la rubia. Al subir la mirada vio a su cuñada mirándola con interés.

- ¿Qué pasa?

- Hacía mucho tiempo que no te veía así. Me gusta.

Santana negó con una sonrisa mientras contestaba al mensaje.

Santana: Te pasamos a buscar con el coche, porque mi hermana y mi cuñada saldrán del trabajo directamente hacia mi casa. Sobre las nueve ¿te parece?

De Brittany: Perfecto. A las nueve os espero. Hasta esta noche.


A las ocho y media habían quedado con Puck y Audrey, su mujer, en casa de Santana para las presentaciones. Santana nunca hubiera imaginado al moreno casado tan joven. No es que fuera mal chico, simplemente no lo veía con una mujer de manera estable tan pronto.

Mientras que la latina estaba metiendo su móvil en el bolso, llamaron a la puerta. Al abrir se encontró con Puck y con una mujer, que nada más mirarla la recordó a la actriz Drew Barrymore: pelo color caoba, ojos claros, una bonita sonrisa...

- Hola a los dos, adelante.

La pareja pasó al piso cogidos de la mano. Puck se giró hacia la latina rápidamente poniendo a su mujer entre ellos.

- No os he presentado formalmente. Esta es Audrey Puckerman, mi mujer... -comentó el chico con una enorme sonrisa- esta es Santana López una de mis mejores amigas.

Ambas se dieron un beso en la mejilla.

- Encantada Audrey -sonrió la latina- Noah me ha hablado mucho de ti, tenía ganas de conocerte.

- Es un placer. Mi marido también me ha hablado mucho de ti y de los demás.

Las dos, a los pocos minutos congeniaron al instante: mientras que Santana iba dando vueltas por el apartamento cogiendo las últimas cosas que iba introduciendo en el bolso, iban conversando de muchas cosas: trabajo, anécdotas... . Puck observaba con una sonrisa la interacción entre ambas, sin intervenir en la conversación.

A las nueve menos diez alguien llamó a la puerta haciendo que Santana fuera rápidamente a abrir. Por fin habían llegado Quinn y Rachel, las cuales presentó Santana nada más entrar al salón a Audrey. La pareja se puso a hablar con la castaña y también había encajado perfectamente en pocos minutos. Mientras que Rachel la enseñaba su fondo de pantalla de Beth, orgullosa, Audrey hacía lo mismo con el suyo de Gaelle.

Puck al ver la escena, se acercó a la latina pasando su brazo por los hombros de su amiga besándola amistosamente en la sien. Santana se giró con un sonrisa, mirándolo confundida.

- ¿Qué...?

- Nada, solo... extrañaba a mi familia.


Al bajar a la calle, se encontraron con Blaine montado en su propio auto. Después de pensar el medio de transporte, tuvieron que dividirse en varios coches: Quinn conducía uno en el que iba Puck, Audrey y Santana, mientras que el que iba conducido por Blaine iban Rachel y Kurt.

- A ver si me queda claro... -comenzó Puck frotándose la nuca confundido mientras hablaba mediante el móvil con el otro coche que ya estaba en marcha- ahora vamos a por la novia de Santana y después al restaurante ¿no?

- No es mi novia Noah... -contestó secamente Santana mirándolo por el retrovisor.

- El tiempo me dará la razón... -rió el moreno recibiendo un codazo por parte de su mujer- cariño, es verdad, verás ahora las miradas que se lanzan...

- Déjala tranquila.

- Pero cielo... -susurró triste el chico volviendo al teléfono- No Rachel, eso no te lo decía a ti...

- Vaya jaleo... -gruñó Santana en voz baja- dile a Rach que vaya a su casa a por Brittany, después iremos al restaurante y después al karaoke... no es tan difícil...


Tardaron poco en llegar, las calles extrañamente estaban prácticamente vacías. Ambos coches señalizaron que iba a aparcar junto al portal de las chicas, mientras que la latina mandó un mensaje a Brittany para que bajara.

Santana: Estamos esperando abajo, aparcados junto a la puerta. Al final vamos en dos coches diferentes, sube al rojo que está Kurt. Ahora nos vemos ;)

Solo tuvieron que esperar unos segundos para ver a la rubia salir del portal. La latina se quedó mirándola embobada: llevaba el pelo suelto y ondulado, iba vestida con un vestido rojo ceñido por la cintura y por encima de la rodilla, con un escote palabra de honor. Además de unos grandes tacones que hacían que sus piernas pareciesen más largas de lo que ya eran.

- ¡Mira, a eso me refiero! -rió Puck señalando a su mujer la cara de Santana- se le cae la baba.

Quinn y Audrey rieron mientras que Santana lanzó un paquete de pañuelos que había en el salpicadero al chico.

- ¡Cállate Puckerman!


A diferencia del anterior viaje, en esta ocasión tardaron un poco más de la cuenta en llegar. Era un buen restaurante especializado en comida italiana, con muy buenas recomendaciones de la gente. Pasaron con el coche por la parte trasera del edificio y aparcaron en el parking.

Al salir del coche ambos grupos se juntaron, saludándose y presentándose todos los que no se conocían. Después, mientras iban hacia la puerta principal, comenzaron a emparejarse entre ellos dejando a Santana y a Brittany solas.

- Me alegro que hayas podido venir, Brittany.

Brittany sonrió sonrojándose ligeramente, mientras que Santana se reía sin mirarla.

- Y yo de haber venido.


- Santana y Noah eran los peores... -comentó Quinn con una sonrisa bebiendo de su copa- fueron muy gamberros en el instituto.

- Eso no es verdad... -dijeron al unisono los afectados haciendo que la mesa entera se riera.

- Tiene razón -rió Rachel mientras cogía la mano de su mujer- ¿te acuerdas del día en que Ray Davies te quitó la bicicleta?

Quinn se atragantó con el vino mientras empezaba a reírse a carcajadas. Brittany observaba la escena con una sonrisa, hacía tanto tiempo que no se encontraba tan cómoda en un grupo de gente... era tan... familiar.

Santana, que estaba sentada frente a ella, agachó la cabeza ligeramente sonrojada mientras seguía comiendo sin decir nada.

Iba a matar a Quinn y a su hermana.

Lenta y dolorosamente.

- ¿Qué pasó? -preguntó Kurt con curiosidad.

- El primer año de clases en el instituto, Quinn vivía algo alejada así que iba casi todos los días en bicicleta. Como en todos los institutos había un pequeño matón que se llamaba Ray y aun no sabemos porqué, pero se obsesionó completamente con ella. Todos los días se entretenía en inventarse insultos nuevos para torturarla con ellos...

- Si, aunque ahora lo pienso y no tenía mucha imaginación. Llamar a una chica con aparatos en los dientes "hierros" no es muy imaginativo que digamos... -rió Quinn tras beber de su copa- el caso es que no se lo dije ni a Santana ni a Puck porque sabía como iban a reaccionar. Y ambos ya tenían varios avisos por parte del director por mal comportamiento.

- Un día que llovía muy fuerte, cuando mis padres vinieron a buscarnos a Santana y a mi en coche a la salida de las clases -continuó Rachel- vimos por el camino a casa en el arcén de la carretera a Quinn, completamente cubierta de barro y llorando llevando los libros entre los brazos. La llevamos a casa y al día siguiente mis padres fueron a hablar con el director.

- ¿Y tus padres? -preguntó Blaine mirando a Quinn.

- Uhh tema espinoso -sonrió triste, mientras Rachel acariciaba lentamente su muslo por debajo de la mesa en señal de apoyo- digamos que entre los viajes de negocios, conferencias... apenas tenían tiempo para mí.

- El director simplemente lo justificó diciendo "son cosas de chiquillos" que tarde o temprano se acabarían. Pero Noah y Santana no estaban muy de acuerdo con su filosofía. Al día siguiente, ellos se colaron en los vestuarios mientras que Ray estaba en la ducha después del entrenamiento de fútbol y le quitaron toda su ropa... haciendo que el chico tuviera que andar por todo el instituto desnudo mientras todo el mundo se reía de él.

Todo el grupo comenzó a reírse mientras que los dos implicados bajaron la cabeza colorados.

- Pero eso no fue todo...

- ¿Hubo más? -preguntó entre carcajadas Audrey

- No sabemos cómo, pero las ruedas de su bicicleta aparecían mágicamente pinchadas si aparecía con ella por el instituto.

- ¡No podíamos dejar que la tratase así! -gruñó de repente Noah intentando defenderse- Nuestra reacción está totalmente justificada.

- Si y lo volveríamos a hacer... pequeño bastardo hijo de... -murmuró Santana en voz baja.

- ¡SANTANA! -gritó Rachel dándola una mirada de atención.

La morena agachó la cabeza de nuevo ganándose la carcajada del grupo por completo.

La cena continuó entre más risas y anécdotas por parte de todos. El tiempo pasaba y apenas se dieron cuenta de que habían acabado de cenar y que se tenían que ir al local del karaoke.

- Tenemos que irnos ya -interrumpió Quinn mirando su reloj- que tenemos mesa reservada.

Mientras el resto iba poniéndose los abrigos y saliendo del local, Santana se entretuvo en hacerse un par de fotos con el camarero y el encargado que la reconocieron. Santana con una sonrisa se puso con ellos, mientras que Brittany, que discretamente la estaba esperando, era la encargada de hacer las fotos.

- Gracias a las dos.

Las chicas se despidieron con una sonrisa poniéndose el abrigo y saliendo a la calle junto al resto de grupo. Brittany cogió a la latina por el brazo.

- ¿Qué pasa? -preguntó Santana con una sonrisa.

- ¿Dónde vamos ahora?

- A un karaoke, pero es algo especial. Es música en directo y además no tiene mucha clientela. Es una perfecta combinación para nosotros. Para evitar problemas sobretodo, no sería la primera vez que nos tenemos que volver porque no podemos estar en un sitio sin montar el espectáculo. Pero podéis opinar y decir cualquier otro sitio si queréis.

- No hay problema... -sonrió la rubia sin decir nada más comenzando a andar hacia los coches pero sin soltar su brazo- ¿Vas a cantar hoy?

- Mmmm no sé. Lo tengo que pensar. ¿Y tú?

- Yo no puedo cantar, lo hago horriblemente mal.

- Eso ya lo veremos.


Antes si quiera de llegar a la mesa, Rachel había cogido a Kurt por la manga de la camisa y lo había llevado a rastras hasta el escenario, dónde ahora se entretenían en escoger una canción.

Santana que se había sentado entre Quinn y Brittany resoplaba viendo a la pareja colocar los micrófonos y hablar con la gente de la banda.

- Venga Santana, no seas cascarrabias... deja que se lo pasen bien -rió Quinn mientras pasaba un brazo por los hombros de su amiga.

La velada pasó entre canciones y risas. Del dueto Kurt-Rachel, pasaron por un trío Kurt-Rachel- Blaine, otro dueto Kurt-Blaine... Audrey y Brittany aunque poco, también se animaron con alguna canción, muertas de vergüenza en el escenario. La única que no había subido era Santana, que se limitaba a animar a sus amigos y a las otras personas del local.

- Vamos morena, ahora te toca cantar conmigo... -comentó Puck de repente mientras tendía una mano a Santana con una sonrisa- Audrey no se cree que he cantado contigo alguna vez. Y para mi, sería un honor hacerlo de nuevo.

Todos los demás se empezaron a reír. Brittany se quedó mirando a Santana, con una leve sonrisa: nunca la había visto cantar en directo y la verdad que tenía ganas de hacerlo. Santana al ver la cara de esta, sonrió y se levantó cogiendo la mano del chico. Al subirse al escenario, los presentes comenzaron a aplaudir con ganas.

- ¿Nunca la has visto cantar en directo?

Brittany se giró hacia Quinn mientras negaba con la cabeza. La había oído muchas veces en Internet y alguna vez en el coche tarareando. Pero esto era otra cosa totalmente diferente. Encima de un escenario.

De repente las luces se apagaron y aparecieron a los pocos segundos, Puck sentado en un taburete alto similar a los que estaban en la barra y Santana sentada en la banqueta del piano que había a un lado del escenario, únicamente iluminados por unos focos en la parte superior.

- Hola a todos -comenzó el moreno cogiendo la guitarra eléctrica que estaba a su lado- hace mucho que no estoy en un escenario y estoy algo nervioso.

Santana puso los ojos en blanco con una sonrisa sabiendo lo que disfrutaba el chico siendo el centro de atención. El publico comenzó a aplaudir animándole.

- Me acompaña una de mis mejores amigas desde la infancia. Hacía mucho que no nos veíamos y hemos venido a celebrarlo -rió mientras veía como se preparaba Santana- Santana López.

La gente comenzó a murmurar el nombre de la chica y al reconocerla, aplaudieron con más ganas.

- Quería dedicar esta canción a una de las personas más importantes de mi vida... Audrey, mi mujer.

- Venga showman, vamos a cantar... -murmuró la latina con una sonrisa mientras el publico miraba con una sonrisa a la chica sentada entre el público.

Santana comenzó a tocar unas suaves notas de piano y guiñó el ojo a Puck. El chico comenzó a tocar también la guitarra

Sabes, no pido nada más,
que estar entre tus brazos,
y huir de todo el mal,
que a todo he renunciado,
por estar junto a ti.

Sabes no dejo de pensar,
que estoy enamorado,
te quiero confesar,
que soy solo un esclavo,
que no sabe vivir sin ti...

Puck se calló haciendo un solo de guitarra mientras Santana cambió su expresión a una más seria, cerrando sus ojos concentrada y acercándose al micrófono para continuar ella en solitario. Brittany no perdía ni un solo detalle de sus movimientos, embelesada.

Cuando llegaste tú, te metiste en mi ser,
encendiste la luz,
me llenaste de fe,
tanto tiempo busqué,
pero al fin te encontré,
tan perfecta como te imaginé...

El chico rasgó la guitarra con más intensidad, levantándose para apoyarse ligeramente en el piano. Ambos continuaron con la canción a dúo.

Como aguja en un pajar,
te busqué sin cesar,
como huella en el mar tan difícil de hallar,
tanto tiempo busqué pero al fin te encontré,
tan perfecta como te imaginé...

De nuevo Puck dejó en solitario a Santana, que aun con los ojos cerrados continuó con la canción sin perder el ritmo del piano.

Sabes, te quiero confesar,
que te encuentro irresistible,
no dejo de pensar que haría lo imposible,
por quedarme cerca de ti...

Tanto Puck como Santana cruzaron sus miradas sonriendo haciéndose una señal para que continuaran los dos hasta el final. Brittany seguía sin apartar la mirada de la morena. Quinn tenía razón, esto era muy diferente a escucharla a través de una pantalla.

Cuando llegaste tú, te metiste en mi ser,
encendiste la luz,
me llenaste de fe,
tanto tiempo busqué,
pero al fin te encontré,
tan perfecta como te imaginé...
Como aguja en un pajar,
te busqué sin cesar,
como huella en el mar tan difícil de hallar,
tanto tiempo busqué pero al fin te encontré,
tan perfecta como te imaginé...

Puck se bajó del escenario y sólo con el sonido del piano, se puso enfrente de Audrey con una sonrisa continuó.

Sabes no pido nada más,
que estar entre tus brazos...

Todo el mundo comenzó a aplaudir como no lo había hecho en toda la noche. Santana se bajó del escenario con una sonrisa aplaudiendo también al chico, pero antes de que llegara a la mesa, Quinn se acercó al oído de la aun paralizada Brittany.

- ¿Te ha gustado? -la susurró

- Ha sido... simplemente perfecto.


La noche continuó sin pausas aunque ahora se dedicaban más a escuchar al resto de personas que estaban en el local. Todos estaban charlando animadamente hasta que Kurt se fijó en el reloj y vio que eran las cuatro de la mañana.

- Chicos, yo me debería de ir ya.

- Y nosotros -continuó Puck- Gaelle nos va a matar como nos quedemos dormidos mañana en el día de cine...

- Si... ya es tarde. Es mejor que nos vayamos todos y venir más días por aquí -rió Quinn

- ¿Os parece que nos hagamos una foto antes de irnos? -preguntó Puck mientras cogió sin permiso el móvil de Santana que estaba encima de la mesa.

Santana bufó levantándose de golpe mientras el resto de mesa reía al ver como intentaba cogerlo de las manos de Noah sin éxito. Todos comenzaron a ponerse juntos, casualmente, Brittany acabó pegada al cuerpo de Santana la cual la miró con una sonrisa.

- ¿Te lo has pasado bien?

- Muy bien en realidad.

- ¡Vamos! -gritó Blaine pasando su brazo por la cintura de Kurt y posaba su brazo encima del hombro de Santana que estaba en la parte de abajo- Colocaros.

Brittany al igual que Santana se quedaron mirándose, sin poder apartar la mirada de los ojos de la otra ajenas a todo lo que estaba pasando a su alrededor. Puck dejó el móvil al camarero que asintió con una sonrisa mientras comenzaba a enfocar.

- 1... 2... 3...

Tras escuchar el sonido del obturador, todos fueron a ver la foto menos Brittany y Santana que después de mirar a la cámara con una sonrisa, volvieron a mirarse intensamente a los ojos.

- Yo... -comenzó a decir la latina.

Antes de que pudiera terminar, Kurt se acercó a ellas tendiéndolas el móvil para que vieran la foto rompiendo el momento. Santana, asustada, sonrió mientras todos los demás comenzaron a ponerse los abrigos, incluida la rubia. La latina se conectó al twitter y colgó la foto.

*san_lopez: Reunión con toda la familia, una noche estupenda. Espero que vosotros lo hayáis pasado tan bien como yo. XO.


A la mañana siguiente, Santana llamó a la puerta del apartamento de Blaine con un vaso de café para ambos. Tenía que aclararse un poco y el chico siempre había logrado ayudarla a poner sus pensamientos en orden. La chica comenzó a escuchar unos ruidos extraños tras la puerta hasta que se abrió desvelando un despeinado y colorado Kurt que se disponía a salir.

La latina comenzó a reírse y le tendió uno de los vasos. Kurt la guiñó un ojo mientras se colocaba la cazadora y comenzaba a bajar las escaleras. Blaine en todo momento no le perdió de vista.

- Buena noche por lo que veo ¿no?

- La mejor en mucho tiempo -sonrió el moreno dejándola pasar- ¿ha pasado algo? normalmente sería yo quien se presentaría sin avisar en tu apartamento.

La chica se encogió de hombros mientras dejaba el vaso que la quedaba de café encima de la mesa. Blaine la miró extrañado cerrando la puerta.

- Me voy a cambiar, ¿quieres que vayamos a por un desayuno para llevar, demos una vuelta y me cuentas?


- Vamos cariño, hay que despertarse...

Brittany se sentó a la orilla de la cama de Nico acariciándole la espalda. El niño abrió lentamente los ojos observando a su madre que llevaba una bandeja con un bol de cereales y un poco de frutas.

- ¿Es para mi?

- Si... me ha contado la canguro que ayer te portaste muy bien. Así que te mereces un buen desayuno en la cama.

Nico sonrió poniéndose la bandeja encima de las piernas, comenzando a comerse sus cereales. Brittany sonrió levemente mientras acariciaba su cabello.

- ¿Qué vamos a hacer hoy?

- Lo que tú quieras cielo...

- ¿Podemos ver una película?

Brittany rió ante el puchero del niño asintiendo. Mientras cogía una uva de la bandeja del desayuno.


- ¿Me vas a contar ahora lo que te pasa?

Santana suspiró mientras agitaba su café en un banco frente a una cafetería

- Yo...

- ¿Qué pasa?

- Algo... no va bien.

Blaine se sentó en el borde del banco, asustando mientras intentaba encontrar la mirada de su amiga. Esta evitaba por todos los medios mirarlo.

- Me estás asustando...

- Creo... que me estoy enamorando de Brittany.

Blaine suspiró mientras se acomodaba de nuevo en el banco mirando el horizonte que había frente a ellos. Por un rato se quedaron en silencio, sabiendo que si presionaba a la chica, se cerraría más. Solo tenía que esperar.

- No puedo enamorarme de ella. No puedo. Ella... solo quiere ser mi amiga y yo tengo que darla solo eso. A pesar de que por dentro sepa que no es suficiente para mi.

- Puedes hablar con ella, decirla que...

- ¡No! -interrumpió asustada la latina mirando al chico- Esto se queda entre nosotros. Además no se ni si quiera si está interesada en las mujeres. Prefiero que las cosas se queden como están.

Blaine fue a protestar pero el sonido de su móvil lo interrumpió. Haciendo un movimiento con la cabeza, Santana lo invitó a cogerlo mientras que ella se entretenía a terminar su café. El moreno al ver de quién era el mensaje sonrió.

De Kurt :) : Blaine, compra inmediatamente la revista QuoreHearts y avisa a Santana. Creo que no la va a gustar nada. XO

Rápidamente Blaine cogió del brazo a la latina que lo siguió confundida, hasta un pequeño puesto de revistas donde compró la indicada por Kurt. Simplemente con ver la portada, Blaine tendió la revista a Santana suspirando.

***Revista QuoreHearts. La relación de la famosa SnixL y la bomba rubia es cada vez más visible***

La noche pasada, SnixL fue vista por las calles de Nueva York acompañada por parte de su familia (su hermana y su cuñada) y por algunos amigos, entre ellos la hermosa rubia con la que ha sido vista en más ocasiones y las malas lenguas dicen que mantienen una relación en secreto. La chica, como podemos observar en las imágenes, ya se ha integrado perfectamente en el entorno de la cantante.

Al finalizar la noche, la propia SnixL colgó una foto en su twitter en la que salía junto a ella y el resto del grupo. ¿Será la última vez que las veamos juntas o por el contrario, este es el inicio de una relación visible a los medios y a sus fans?

Realmente la morena no ha sido vista con nadie desde que su tan sonada relación con la que fuera sus coros y ahora cantante solista Julie Morrison. Esta supuesta ruptura de mutuo acuerdo dejó a la hermosa latina soltera a diferencia de la otra, que a los pocos meses fue vista con la conocida modelo francesa Eloïse Eluchans, abrazadas a las puertas de un concierto de Justin Timberlake..."

Blaine levantó la vista de la revista mirando a su amiga, que estaba totalmente parada viendo las fotos de la revista. Había tanto fotos actuales como fotos de ella con su ex.

- ¿Estás bien San?

- Si.. -suspiró la latina mientras pagaba por la revista y se la llevaba metida en el bolso- Voy a denunciar a la que se hace llamar periodista con esta noticia y al periódico, por difamación.

- Sabes que no servirá de nada. Lo mejor es que no le des importancia a todo esto, tarde o temprano se cansaran...

- No volveré a colgar una foto en ninguna red social... -gimió mientras se colocaba de nuevo las gafas de sol.

- Tus fans no tienen la culpa. Ni tu tampoco, simplemente querías compartir tu felicidad con ellos. Los periodistas se han inventado la mitad de la noticia partiendo de tu foto y de otras anteriores que te han visto con Brittany. No le des más importancia de la que tiene.

- Cierto...

- Vamos, tenemos que llegar a la discográfica en media hora, que tenemos trabajo.


Brittany acarició el pelo de Nico, que estaba totalmente concentrado haciendo sus deberes en la mesa del salón. Puso un vaso de leche al lado de su libro para que se la bebiese cuando quisiera.

Alguien tocó la puerta y Brittany inmediatamente fue a abrir. Al ver que era Austin le dejó pasar y el hombre pasó rápidamente al salón, la rubia pasó de nuevo a la cocina besando la cabeza del niño.

- Cariño, ha venido un conocido de mamá. Vete a mi habitación a hacer los deberes para que no te molestemos.

El niño asintió mientras metía todo en su cartera y se la colgó al hombro, después con ambas manos y con toda la concentración llevó el vaso también. Tras eso, Brittany fue al salón encontrándose a Austin totalmente relajado con los pies encima de la mesa.

- ¿Qué quieres Austin? Te dije que no puedo darme más prisa de la que me estoy dando.

El hombre con una gran sonrisa tendió una revista a la rubia que la cogió extrañada. Simplemente con ver la portada sabía de lo que se trataba.

- Verás Austin...

- ¡LA TIENES TOTALMENTE ENGAÑADA! -gritó de felicidad- Creía que no servías para este trabajo pero ya veo que aunque tus métodos son algo extraños, funcionan. ¿Tienes las grabaciones de anoche?

Brittany miró hacia abajo evitando la mirada del chico, se sentía mal, aunque no debería, porque anoche fue uno de los días que decidió grabar. Tenía todo guardado junto a los anteriores días grabados en el disco duro de su ordenador, pero de momento aun no se las iba a dar a Austin.

- Aun no las he pasado al disco duro que me diste. Cuando tenga algo más interesante, te lo pasaré, tranquilo.

Austin asintió con una sonrisa mientras se levantaba del sillón y ponía rumbo a la puerta de salida. Brittany lo siguió en silencio.

- Estás haciendo muy buen trabajo. Gracias a esto, no solo podremos averiguar por qué dejó la música sino muchas otras cosas... siempre ha sido muy reservada con su vida personal y la gente pagará muco dinero por saber.

- Pero... yo solo tenía que averiguar porque dejó la música, nada más -respondió con cara de angustia la rubia que rápidamente cambió a una expresión neutra.

- Ya lo iremos viendo Pierce. Hablamos más tarde.

El hombre salió y Brittany cerró la puerta aun con la revista en la mano. Se sentó en una de las sillas del salón observando la imagen de Santana con ella y las imágenes de la chica con su ex.


Bueno, esto es todo por hoy aunque creo que se me ha ido un poco de palabras. Espero que compense la espera de estos días por los exámenes, la canción que cantan Santana y Puck es "Sabes" de Reik.

Puede que tenga algún error porque lo estoy colgando desde una tablet y no sé muy bien como se colgará. Si los hay intentaré corregirlos lo antes que pueda.

La semana que viene dejaré otro capítulo por aquí, espero sus comentarios, sugerencias... Para cualquier cosa, twitter o MP;). XO.

...Mune9117...