¡Hola a todos!
Después de estos días sobrecargada de exámenes, os dejo una actualización. Sé que dije que actualizaría antes "Nunca es tarde" pero este capítulo lo tenía casi escrito entero y me facilitaba mucho las cosas ahora que tengo poco tiempo. Estoy deseando que llegue el verano para poder escribir todo lo que me apetece...
No me olvido del otro fic, tranquilidad ;). Sobre los comentarios:
- Atercio: Me alegro a que te decidieras a comentar :D. En algún momento tendrá que estallar todo... o quizás Brittany se decida a decírselo antes de que todo pase. Se irá viendo más adelante ;). Un abrazo ;)
- Rougereggie: Jajajaja me reí mucho con tu comentario, pero sobretodo muchas gracias ;). El momento hot quizás tarde un poquito, pero paciencia, vendrá ;).
- Eli: Gracias por pasarte :). Vendrán más momentos de esa pareja en este fic, sabremos un poco más de su historia.
- Shadow-book: Se irá resolviendo poco a poco todo esto, pero quizás se complique un poco más ;). Espero tenerte por aquí de nuevo, muchas gracias.
- AndruSol: Jajajaja Pobre Amy, pensando ya mal de ella... Como ya he comentado antes, la historia pasada de Faberry se irá conociendo poco a poco al igual que lo que las va a ir pasando en el futuro. Ya sabes que en mis fics aun siendo Brittana, me encanta escribir sobre ellas también. XO ;).
- Coty: ¡Oh, te echaba de menos por aquí! Si terminó, pero pregunté si era mejor un epílogo o una segunda temporada... salió la segunda opción y la puse en marcha... el "problema" es que por estas fechas apenas puedo actualizar por exámenes y este fic lo tengo prácticamente escrito las líneas generales... pero actualizaré de nuevo en cuanto acabe a finales de este mes. Espero que no te vuelvas a ir de nuevo¡ :) XO
Y sin más os dejo con el capítulo...
.+.+.+.+.+.
- Esa misma semana, jueves. Dos días antes de la gala -
Santana notó como alguien ponía sus manos sobre sus ojos marrones, sacándola de sus pensamientos.
Ella junto con un grupo reducido de personas de confianza, llevaban trabajando en la sala de grabación desde primera hora de la mañana, ultimando los detalles de la canción para la gala. Habían grabado ya la parte musical y la de Santana. Únicamente faltaba la parte de James que era la que estaban grabado en ese momento.
La latina se llevó una grata sorpresa cuando se dio la vuelta y vio de quién se trataba.
- ¡Blaine! -gritó abrazándolo fuertemente- ¡Creía que no volvías hasta el próximo fin de semana!
- Ha habido un pequeño cambio de planes. Kurt tenía que volver antes de tiempo al trabajo y ya sabes que yo no me puedo quedar en casa mucho tiempo sin hacer nada.
Santana rió mientras le ofrecía un asiento junto a ella. Habían tenido esa costumbre desde que Santana abrió la discográfica: Blaine la acompañaba en los últimos preparativos de las canciones para dar sus sugerencias, el chico tenía un don especial para ese tipo de cosas. Además a la latina la encantaba tener a alguien de confianza siempre al lado.
James, que estaba concentrado cantando en el interior de la cabina de sonido, al ver a Blaine, lo saludó con la mano mientras seguía cantando.
- ¿Mucho trabajo en estos días?
Santana suspiró y le explicó rápidamente todo el asunto de la gala y el compromiso que ahora tenía con John. Blaine sonrió de medio lado acariciando uno de sus hombros.
- ¿Estás bien con eso?
- Si... -contestó la otra pero el moreno se quedó mirándola esperando otra respuesta- estoy bien, Blaine. Y pensándolo fríamente, aunque no quiera volver a cantar... quizás sea algo bueno que me vuelva a subir a un escenario, aunque solo sea por una vez para superar todo ¿no?
- Esta vez es diferente...
Justo en ese momento, salió James de la pequeña sala en la que estaba metido interrumpiendo a los chicos, mientras dejaba la guitarra en uno de los pies que había junto a la puerta. Saludó con una gran sonrisa a Blaine.
- ¿Hemos acabado?
- Si James... queda hacer algunos arreglos pero de eso se encargarán ellos -dijo Santana mientras señalaba a un pequeño grupo de personas que estaban junto a la mesa de mezclas.
- Sé que no soy el increíble jefe caliente de esta discográfica pero si se admiten sugerencias, creo que es hora de irnos a casa -comentó el cantante mientras guiñaba un ojo a su jefa- llevamos todos estos días sin parar y al final, nos va a pasar factura el sábado.
Lo único que no quería Santana era volver a casa. Estos días se había refugiado en la enorme cantidad de trabajo que tenían pero ella sabía que a la larga tendría que enfrentarse a todos sus fantasmas. Sobretodo al pensamiento recurrente que tenía con cierta rubia que la estaba quitando el sueño.
- Seguro que tu novia te echa de menos -sonrió la latina levantandose dando un pequeño manotazo al chico en el hombro- tienes razón, ya está bien por hoy. Mañana tenemos un día aun más largo y tenemos que descansar.
- ¿Mañana? -preguntó Blaine confundido- ¿No está todo terminado ya?
- Aun queda un detalle. Ahora vamos a tomar un café y te comento.
Brittany estaba sentada en uno de los bancos de Central Park. Después de una larga temporada ausente, Austin la había llamado de madrugada para quedar a la mañana siguiente. La bailarina se asustó por no saber qué quería ni el por qué de la prisa.
Llamó a Frank nada más colgar al periodista y el barman pensó que era buena idea hacer un montaje con varias grabaciones antiguas de Santana en la que no dijera nada comprometido y llevárselo, para mantenerlo tranquilo hasta que se les ocurriera algo mejor que hacer.
Había que ganar tiempo y no encontraban otra solución.
- ¿Alguna novedad? -preguntó Austin nada más verla- Últimamente te he visto en algunas revistas y sales mucho con ella y con su entorno.
- Si, ya estoy dentro -contestó con el tono más uniforme que pudo- aunque no he conseguido averiguar lo que estamos buscando, he averiguado algunas cosas interesantes. Te he traído un par de grabaciones de algunos días...
- Buen trabajo -sonrió cínicamente el otro- ya era hora. La semana que viene quedaremos aquí a la misma hora para saber los avances.
- Está bien, intentaré acelerar el proceso todo lo que pueda -susurró la chica- Antes de irte... ¿Ha habido algún problema? No sabía nada en claro de ti desde hace algunos días y...
- No, no ha pasado nada -la interrumpió metiendo sus manos en los bolsillos en busca de tabaco- Tengo que completar mi trabajo en la agencia con otras cosas ya que esto se está alargando más de lo previsto.
- Oh... esta bien.
El hombre se encendió el cigarrillo y se despidió con la mano sin decir nada más.
- ¿Quizás se asustó?
Santana apartó la mirada de su café para mirar a Blaine. Habían ido a tomar un pequeño almuerzo a una cafetería pequeña cercana a la discográfica y así aprovechar para contarse las novedades de todo lo que había pasado en los días en los que habían estado separados.
- ¿Asustarse? -preguntó confundida la latina- ¿porqué?
- A lo mejor no se lo esperaba y simplemente se apartó.
- Blaine, no tenemos quince años y claramente sabía lo que iba a hacer. Simplemente... ella no... -Santana se quedó unos instantes pensando hasta que suspiró- lo único que tengo que hacer es decirla que todo fue un error. Todo volverá a ser como era con el tiempo.
- ¿Mentir para qué? Eso no evitará que te siga gustando y que muestres esa estúpida cara de enamorada cada vez que la ves.
- Ya sé que me gusta, no hace falta que me lo repitáis constantemente -contestó de mala manera la latina, pero rápidamente se arrepintió al ver la cara de su amigo- lo siento.
- Mira, haz lo que quieras, pero esta puede ser con diferencia una de las peores ideas que has tenido desde que te conozco -comentó Blaine dando un sorbo a su vaso- No tienes que decir que es un error. Habla con ella y aclara las cosas.
- No la quiero perder Blaine. En estos días en los que no he sabido nada de ella, he intentado mantener mi mente ocupada trabajando pero no ha servido de nada... no puedo seguir así, la echo de menos. Y no solo a ella, sino también al niño...
- No la vas a perder por decirla eso, la vas a perder por mentir. Tú deberías de saberlo mejor que nadie que la mentira es una de las cosas que más duele en cualquier relación, ya sea amorosa, familiar o de amistad.
Al ver la cara de dolor que puso Santana al plantear el tema de ese modo, Blaine la tomó de la mano con una leve sonrisa.
- Siento el comentario.
- No pasa nada, tienes razón... pero no se trata de mentir, se trata de que se vuelva a sentir cómoda a mi alrededor.
- Pero si no la has visto desde entonces, ¿Cómo sabes que no está igual que siempre?
Santana puso los ojos en blanco y dio por concluida la conversación. Ella ya tenía decidido lo que iba a hacer y lo único que estaban haciendo era dar vueltas al mismo punto sabiendo que ninguno de los dos iba a ceder.
Lo mejor era cambiar de tema.
- ¿Y tu escapada con Kurt, cómo ha ido?
...
- Viernes por la mañana -
En la casa Faberry hacia un rato que se habían levantado y habían desayunado. Debido a que era fiesta nacional, tenían el día libre, incluido Beth que se encontraba en ese momento en la cocina con Rachel preparando un pastel.
Quinn en cambio, estaba trabajando en su ordenador portátil sobre un proyecto que la había propuesto Santana. Aprovechando que era festivo iba a trabajar con ella durante toda la tarde pero quería llevar algunas ideas hechas para que las viese.
El sonido del timbre interrumpió el silencio que había en la casa. La fotógrafa se levantó del sofá viendo que las chicas estaban abstraídas en la cocina y no se habían dado ni cuenta.
Al abrir se encontró de frente con alguien que no esperaba encontrarse.
- ¿Brittany? -preguntó Quinn fijándose en Nico que estaba a su lado de la mano- Hola Nico.
El niño la saludó tímidamente con la mano mientras seguía mirándola. Brittany sonrió levemente al ver el comportamiento del niño y levantó la cabeza aun en silencio hacia la otra adulta.
- ¿Querías algo?
- Rachel me llamó hace un rato para que viniese a ayudarla con una receta. No tenía con quien dejar al niño y seguro que a Beth la hace ilusión que venga.
Quinn asintió con una leve sonrisa, quedándose a un lado y dejándola pasar.
- Están en la cocina.
Después de un buen rato, salieron los dos niños de la cocina mientras se entretenían jugando con unos muñecos.
Quinn había sacado su cámara, conectándola a su ordenador y a su vez a la televisión para comprobar algunas fotos a gran tamaño. Nico dejó los juguetes a un lado y se puso a ver todas las fotos que iba poniendo en la pantalla. Beth en cambio, se encogió de hombros y se fue a la cocina de nuevo sin decir nada más.
Quinn sonrió al verlo tan pequeño mirando con tantas ganas las fotografías... prácticamente como ella lo hacía de pequeña.
- ¿Te gusta? - preguntó mientras señalaba una del Central Park en Navidad.
Nico se sonrojó asintiendo rápidamente con la cabeza.
- Ven, siéntate en el sofá y vamos a ver más.
Beth, tras dejar los muñecos encima de la mesa, se sentó en una de las sillas de la cocina con un plato de harina para ayudar a su madre. Brittany sonrió al ver que la niña tenía más harina en su cuerpo que en la comida.
- Tu madre nos va a matar, mira como te estás poniendo... -murmuró Rachel sacudiendo la ropa de la niña- ten cuidado cielo.
Brittany sintió como su móvil vibraba en su bolsillo trasero del pantalón. Rápidamente se limpió las manos en el delantal que la morena la había dejado y contestó a la llamada sin mirar quién era.
- ¿Si?
- Brittany, soy Frank.
- Hola Frank, ¿ha pasado algo? -preguntó la rubia al ver la hora que era. Normalmente el hombre por su horario de trabajo, se pasaba las mañanas durmiendo. Al decir esas palabras, Rachel dejó lo que estaba haciendo y la miró extrañada.
- Si, creo que tengo buenas noticias o al menos en principio. Llamé a la agencia de Austin y verás...
- Si si, luego te enseñaré de nuevo la coreografía de los niños de segundo curso -interrumpió la rubia intentando disimular mientras seguía mirándola la pediatra- no sé dónde tienes la cabeza.
- ¿Coreografía, qué dices? Si yo no he bailado en mi vida... Oh espera... ¿Estás con ella?
- No, pero algo parecido.
- Está bien. Esta noche intenta pasar por el bar aunque sea un instante y te explico en persona.
- De acuerdo. Adiós.
Colgó y se guardó el teléfono de nuevo en el pantalón.
- ¿Todo bien? -susurró Rachel preocupada- Te has quedado un poco pálida.
- Si... solo era un pequeño problema con una de las clases. Nada importante pero en seguida me agobio con estas cosas.
Brittany sonrió pero por dentro no se sentía ni de cerca así. Por más que quería solucionar todo lo que estaba pasando, la mentira se hacía cada día más grande e involucraba a más personas.
- ¿Quieres venir conmigo esta tarde a trabajar? -preguntó Quinn a Nico tras ver el gran interés y las ganas de aprender que estaba poniendo el niño con las fotografías- tengo que hacer una cosa, pero después no se lo puedes decir a nadie hasta que Santana te diga ¿vale?
- ¿Va a estar Tana? -preguntó emocionado.
- Claro... -rió mientras comenzaba a guardar las cosas- ¿entonces quieres venir?
El niño asintió con ganas. Las chicas salieron de la cocina con dos pequeñas magdalenas, una para cada uno y dos vasos, uno de leche y otro de café.
- Gracias, ya teníamos hambre, ¿verdad?
Nico sonrió moviendo afirmativamente la cabeza mientras daba un gran mordisco a su bollo.
- Brittany, te quería comentar una cosa. Esta tarde voy a trabajar con Santana a un estudio para un tema de fotografía y viendo que le gusta tanto al niño -comentó Quinn mientras lo miraba- puedo llevarlo para que vea todo aquello.
La bailarina la miró sorprendida por la sugerencia. El niño no había pasado tanto tiempo con la rubia para tener esa confianza, pero según lo visto, habían encontrado un punto en común para tener esa confianza.
- Si él quiere...
- Entonces ya hemos terminado... -comentó Quinn apagando su cámara mientras miraba a todos con una sonrisa- ha salido perfecto.
Después de un largo recorrido en coche, Nico y Quinn llegaron al estudio encontrándose con la latina que los miró sorprendida por la presencia del niño. El rubio apenas se había dado cuenta de que ella estaba ya que miraba alucinado toda la parafernalia que habían montado en esa nave.
Tras explicarla todo, y saludarla como es debido, la latina dejó uno de los mejores sitios al niño, junto a Siku, que se lo había llevado para no dejarle tanto tiempo solo.
Pasaron unas pocas horas, hasta que Quinn dio todo por finalizado.
- Genial Q -sonrió Santana abrazándola durante unos segundos- ¿crees que pueda estar para mañana?
- Si, hoy me pondré a ello, en cuanto se vaya a dormir tu hermana, porque sino no puedo evitar que cotillee -sonrió la rubia mientras guardaba parte de su material en el maletín- A pesar de que no me gusta todo este secretismo, es muy bonito lo que vas a hacer lo sabes ¿no?
Santana se acarició la nuca incómoda. Quinn la guiño un ojo cogiendo su bolso y algunas cosas de la cámara con la ayuda de la otra, hasta que ambas se quedaron mirando por un instante como Nico seguía a Siku por todo el estudio sin parar.
- Es un encanto de niño... -susurró la rubia- Hoy le he visto mirar con tanto amor las fotografías como lo hacía yo.
- ¿Crees que tenemos al futuro fotógrafo que desbancará a la grandiosa Quinn?
- Quien sabe -rió- lo tiene bastante difícil, porque es muy buena.
- Si y también muy modesta -sonrió la latina apoyada en uno de los respaldos de las sillas- pero estoy de acuerdo contigo, es un ángel.
- Haríais una familia tan bonita. Nico, Brittany y tú...
- ¿De verdad Q que acabas de decir lo que acabas de decir después de todo lo que pasó este fin de semana? -preguntó un poco enfadada Santana mientras se cruzaba de brazos a la defensiva.
- Lo siento... pero es obvio que a ella le gustas y...
- Para -interrumpió de mala manera la latina poniéndose delante de su amiga- No sigas por ahí, se acabó toda esa tontería por parte de todos de que la gusto, ¿Está bien?.
- Mira te he dejado estos días para ir a tu aire y no agobiarte pero visto que sigues igual, ya no me voy a callar hasta que oigas lo que te tengo que decir. ¡Dios!, eres ciega si no ves lo mucho que te quieren los dos... y si, digo los dos porque Nico te adora, se le ilumina la cara cada vez que habla de "Tana" -sonrió la rubia haciendo las comillas con las manos- Puede que todo se haya complicado un poco porque inexplicablemente Brittany te rechazó...
- ¿Se ha complicado un poco? -preguntó irónicamente Santana.
- Si, algo tiene que pasar con ella, porque no es normal. Pero lo importante es, que en la vida, nada de lo que importa es fácil... eres una luchadora y creía que no te ibas a rendir tan fácilmente a una cosa que tienes ganada y simplemente tienes que pelear un poco. La Santana que yo conocía no se rendía tan fácilmente.
- La Santana que tú conocías se murió de tantas veces que la han pisado... -gruñó la latina apretando los dientes intentando retener las lágrimas- Se acabó Q. Y ahora... volvamos a casa. Ya es tarde y Nico tiene que cenar.
Quinn vio como Santana se acercaba al niño y al animal para cogerlos a cada uno de cada mano y se dirigió a la salida. La fotógrafa suspiró cansada mientras que se colgaba en los hombros todas las bolsas que la faltaban.
- ¿Te echo una mano?
James estaba tras ella con una leve sonrisa. El chico cogió un par de cosas y la acompañó al coche tras recorrer algunas salas y llegar al parking, dónde ya estaba en el interior Santana y Nico esperándola.
- Lleva una mala semana ¿Eh? -preguntó James mientras metía todo en el maletero- ha estado totalmente ausente estos días.
- Si, pero estará bien no te preocupes -sonrió la chica dando un ligero apretón en el hombro del otro- Suerte para mañana.
- Gracias.
Brittany y Rachel estaban sentadas en el sofá del salón mientras tomaban un café y Beth estaba entretenida viendo los dibujos en la televisión. Quinn había mandado un mensaje a la otra rubia para hacerla saber que iba de camino a su casa con el niño.
El sonido de las llaves las sacó a ambas de su conversación. A los pocos segundos el pasillo se empezó a llenar de las voces de las otras dos chicas que faltaban y de su hijo, que estaba riéndose con ganas mientras iba cogido de la mano de Santana y en la otra llevaba la correa de Siku.
Aunque el animal era bastante inquieto, con el niño se comportaba de manera tranquila.
Brittany se quedó mirando a Santana, no esperaba verla por allí. Rachel al ver el momento de silencio que se había formado se levantó y dio un beso a Quinn y a su hermana.
- Niños, vamos a la cocina a darle un poco de agua a Siku -comentó la pediatra mientras ayudaba a Nico con la cadena y automáticamente los niños y el perro la seguían- seguro que viene cansado.
- Yo... -comenzó Quinn sin saber muy bien que decir- voy a la habitación a dejar las bolsas. Ahora vuelvo.
La latina frunció el ceño ante el comportamiento de las dos.
- Doña ObviaBerry y Señora FabrEvidente atacan de nuevo... - murmuró Santana cruzando sus brazos mirando al pasillo por donde había desaparecido su amiga.
A pesar de que era un comentario que no tenía que escuchar nadie, Brittany rió levemente al escucharlo. Esa pequeña carcajada hizo que centrara de nuevo su atención en la bailarina.
- Hola.
- Hola, ¿qué tal todo? -preguntó Brittany arrepintiéndose automáticamente por la pregunta... ¿cómo iba a estar después de haberla rechazado y...?.
- Bien... -contestó Santana apenas manteniendo la mirada a Brittany- una tarde llena de trabajo.
Ambas se volvieron a quedar en silencio sin saber muy bien que decir.
Santana tenía claro que quería arreglar esto como fuera, extrañaba a la rubia y al pequeño. Suspiró metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón y sentándose en el brazo del sofá, a una distancia considerable de donde estaba sentada la otra, comenzó su plan.
- Mira, odio que todo esté tan raro entre nosotras -comenzó la latina mientras miraba al suelo- siento lo del otro día. Mucho, de verdad. No sé qué se me pasó por la cabeza para intentar ya sabes... estaba cansada, era tarde... fue un error por mi parte.
- ¿Un error? -murmuró Brittany mirando el suelo, ¿eso había significado realmente para ella? tragó intentando que no se le notara, el enorme nudo que tenía en la garganta.
- Si, estos días no sabía cómo pedirte perdón y ya que Tweedledum y Tweedledee han decidido dejarnos solas...
- No tienes que pedir perdón -contestó la rubia rápidamente con una leve sonrisa fingida.
- Entonces, ¿podemos volver a nuestra antigua rutina? -preguntó Santana acercándose a la otra con una sonrisa.
Brittany no pudo más que asentir. Si hablaba, estaba totalmente segura que saldría en forma de sollozo. Llorar era lo único que ahora mismo su cuerpo la pedía, mientras veía como la persona de la que estaba enamorada acaba de concluir algo que ni si quiera habían empezado. Santana se acercó aun más dándola un abrazo que duró más de lo normal, haciendo que Brittany involuntariamente enterrara su cara en el hombro de la chica, notando como las lágrimas comenzaban a formarse.
- Genial -dijo Santana al separarse rápidamente- tengo que irme a casa, mañana será un día muy largo y quiero dormir todas las horas que pueda. Ya hablamos estos días para quedar.
Santana la guiñó un ojo y se dirigió a la cocina a recoger a Siku. Dio un beso a Beth y a Nico y salió sin decir nada más. Rachel se acercó al salón al igual que Quinn al escuchar el sonido de la puerta principal. Ambas se fijaron en la mirada perdida de la rubia mientras se acercaba a Nico.
- Vamos cariño -intentó decir con un tono de voz normal, pero lo único que consiguió es que saliera como un pequeño sollozo- tenemos que irnos a casa. Gracias chicas por hoy, ya hablamos estos días.
Y sin dar tiempo a preguntas, cerró la puerta tras de sí, dejando a Quinn y Rachel totalmente paradas por la escena que acababan de presenciar.
- ¿Qué acaba de ocurrir?
Brittany subía por las escaleras hacia su casa llorando mientras llevaba en brazos a Nico que estaba abrazándola por el cuello mientras enterraba su cabeza en el hombro. Como pudo, consiguió las llaves de la casa de su bolsillo y abrió la puerta.
- Mamá, ¿porqué lloras?
La bailarina dejó al niño en el suelo del pasillo y se agachó a su nivel con una leve sonrisa. Nunca había mentido al niño y no lo iba a hacer ahora.
- Solo estoy un poco triste...
- ¿Podemos llamar al tío Kurt? -preguntó inocentemente Nico mientras miraba a su madre- podemos decirle que nos haga tortitas.
Brittany sonrió y asintió, limpiando su cara y sacando el teléfono del bolsillo de su pantalón. Necesitaba estar con alguien para ocupar su cabeza por un rato. Además necesitaba dejar a Nico con un adulto durante un rato... aun tenía una conversación pendiente con Frank y no quería alargarlo más.
Tras unos largos minutos caminando con Siku al lado y algunas fotos con fans que la reconocieron por la calle, Santana llegó a su casa. Quitó la cadena al animal que automáticamente fue a su cesta donde tenía todos los juguetes.
La latina suspiró y sin tan siquiera encender la luz, tiró sus llaves al recibidor y se sentó en el suelo del oscuro salón, apoyando su espalda en el sofá en total silencio.
Unas pequeñas lágrimas comenzaron a derramarse por sus mejillas haciendo que la chica apretara fuertemente la mandíbula intentando mantener la compostura.
- No llores López -susurró para si misma- No llores.
Siku se acercó a ella lentamente con una pelota de goma en la boca y se sentó a sus pies, dejando el juguete entre sus piernas. Al ver que su dueña no reaccionaba, comenzó a chuparle el brazo desnudo.
- Siku, no tengo ganas de jugar hoy.
El perro dejó el juguete a un lado y se tumbó junto a su dueña, con la cabeza encima de sus piernas.
Kurt acababa de llegar hacía unos minutos a la casa de Brittany y Nico lo recibió con un enorme abrazo.
- Cada día estás más grande...
El niño rió mientras arrastraba al chico al salón. Brittany iba tras ellos con una leve sonrisa.
- Kurt, tengo que pedirte un favor.
- ¿Tiene que ver con tus ojos rojos e hinchados? -preguntó al ver el estado de su amiga- Puedes pedirme lo que quieras.
- Tengo que ir un momento al bar de Frank, no será más de una hora. ¿Puedes quedarte con el niño?
Kurt asintió sin preguntar nada más. Brittany besó a ambos despidiéndose y salió rápidamente del piso.
Tomó el coche para llegar más rápidamente y salió en dirección al bar. Aunque estaba atenta a la carretera, no podía quitarse de la cabeza la cara de Santana , su olor, su voz...
Sin apenas darse cuenta, aparcó y prácticamente corriendo se dirigió a la entrada.
Apenas había gente, desde que ella había estado trabajando ahí, casi todas las noches estaban las mismas personas bebiendo cerveza y jugando al billar. Frank, estaba entretenido en la barra hablando con un chico mientras limpiaba algunos vasos. Si algo caracterizaba al hombre era lo extrovertido que era.
Frank verla rápidamente se disculpó con la otra persona, dijo unas pocas palabras al nuevo camarero que estaba con él y salió de detrás de la barra hacia ella, haciéndola pasar a la trastienda.
- ¿Qué ha pasado Frank?
Preguntó sin sentarse si quiera. Estaba nerviosa, no se había quitado esta conversación de la cabeza desde que había hablado por teléfono con su amigo. Eso, sumado a su reciente conversación con Santana había hecho que el ánimo de la rubia estuviera por los suelos.
- Tras estar estos días pensando cómo podía ayudarte, pensé en llamar a la agencia para la que trabaja Austin -comentó el hombre ofreciendo un asiento a la chica y sentándose junto a ella después- por el tono de voz, creo que se quedaron extrañados mi llamada y por eso han concertado una cita contigo para el domingo por la tarde.
- ¿Una cita? ¿porqué? -preguntó nerviosamente la rubia notando cómo el pánico iba extendiéndose por todo su sistema- ¿Qué les has dicho?
- Tranquilízate lo primero. Sabes que no te metería en problemas -dijo Frank pasando uno de sus brazos por los hombros de la otra- Solo que queríamos hablar con ellos sobre un asunto que requería discreción por ambas partes.
Brittany asintió sin mucha convicción. No quería dar un paso en falso y menos ahora cuando se estaba jugando tanto...
- Parece que algo ha ido mal... ¿qué ha pasado? -preguntó el barman al ver la cara triste de su amiga.
- He hablado con Santana hoy -murmuró intentando esquivar la mirada de el otro y retener las lágrimas que amenazaban con caer en poco tiempo.
- No parece que te alegres por hablar otra vez con ella...
- Un error... me ha dicho que todo lo que pasó el otro día había sido un error porque estaba cansada.
Frank hizo lo que menos esperaba Brittany: comenzó a reírse. Brittany frunció el ceño ante la poca sensibilidad de su amigo.
- ¿¡Te estás riendo!?
- Brittany no te lo tomes a mal pero por favor, no seas tan inocente. Eso es mentira y tú en el fondo lo sabes. ¿¡Besarte porque estaba cansada!? Es la peor escusa que he escuchado jamás... por dios menos mal que hace buenas canciones, si su vida dependiera de mentir... -rió aun más fuerte ganándose un manotazo de la chica.
- Se puede haber arrepentido y es la única escusa que se ha ocurrido...
- Obviamente se ha arrepentido, pero no porque no quisiera besarte sino porque tú no quisiste... quiere tenerte de alguna manera. Seguro que te ha echado de menos estos días.
- Yo también... -murmuró Brittany frotándose nerviosamente las manos- y no solo yo... Nico hasta me hizo imprimirle una foto que tenía con ella y con Siku para ponerla en su habitación.
- Por lo que veo, Santana tiene un don con los Pierce... -sonrió Frank- lucha hasta el final rubia. No te des por vencida tan rápido después de todo lo que has pasado. ¿Entendido?
.+.+.+.+.+.+.+.+.
Y esto es todo por hoy. Espero sus comentarios como siempre, para cualquier otra cosa MP o twitter. Siento si tiene algún fallo, apenas tengo tiempo para corregir.
Como recordatorio, a finales de este mes será cuando termine los peores exámenes y empiece a actualizar con más frecuencia, sobretodo Nunca es tarde.
Un saludo.
...Mune9117...
