¡Hola a todo el mundo!
Se que me he retrasado un poco con las actualizaciones... (bastante más bien). Todo tiene un motivo... me he mudado y realmente quien lo haya hecho alguna vez sabe todo el ajetreo que es... además no tenía Internet propio en casa como para poder actualizar cómodamente.
Como ya dije por twitter a una lectora, actualizaré esta semana Secuelas del Pasado y la semana que viene Nunca es tarde, para volver a coger el ritmo.
Sobre los comentarios:
Rosemarie: Jajaja siempre vuelvo, aunque no tengo la regularidad que me gustaría para mantener la historia al día. Pero si algún día dejara de publicar, siempre dejaría claro que lo voy a hacer y no dejarlo sin más. Yo para las traducciones soy algo mala, pero siempre me gusta leerlas. Espero verte por aquí en los siguientes capítulos ;).
Coty: Jajaja gracias como siempre por pasarte. Como siempre digo, para enteraros de las actualizaciones si no tenéis cuenta por aquí, tengo Twitter. Aun así, ahora que estoy más estable en un sitio, espero mantener las actualizaciones a la semana. En una secuelas del pasado y en otra Nunca es tarde. XO
Ilovebrittana: Jaja muchas gracias por tu comentario ;)
AndruSol: El tema Austin-Santana-Brittany es algo complicado... en los próximos capítulos se irá desvelando algo más. Claro que continuaré la historia, aunque sea poco a poco ;). Muchas gracias por pasarte como siempre, un beso.
AT: Me gustaría actualizar con más frecuencia, te lo aseguro. Pero hay temporadas en el que el tiempo libre no aparece o me bloqueo un poco con la historia. Intentaré ponerme al día, prometido ;). Me alegra ver a tanta gente de Argentina por aquí ;).
Rubia: Jajaja me alegra que te guste tanto :D. Ya tienes por aquí un nuevo capítulo, y escenas como la que pides irán viniendo poco a poco. un saludo.
Y con esto, os dejo con el capítulo. ;)
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Brittany abrió lentamente los ojos notándolos ligeramente cargados, como si no hubiera dormido nada. Al fijarse en su entorno se dio cuenta de que no estaba en el cuarto donde había pasado todas las noches desde hacía unas semanas.
Era otro completamente diferente.
Al ponerse boca arriba, notó un brazo que la envolvía desde atrás, mientras una pausada y suave respiración llegaba a su cuello.
Todo lo que pasó unas horas antes llegó a su mente. Su noche con Santana... sus besos... sus caricias...
Lentamente se giró quedando de frente a la latina. Con mucho cuidado, apartó un rebelde mechón de pelo que estaba encima de sus ojos, para ponerlo detrás de su oreja. Verla tan relajada, en sus brazos, hizo que su corazón se encogiera y una gran sonrisa se plasmara en su cara.
Santana notó su movimiento y suspiró, acercándose aun más a ella.
- ¿Sabes que es muy siniestro mirar a alguien cuando está durmiendo? -preguntó medio adormilada sin abrir los ojos, soltando ahora a Brittany y enterrando su cara en la almohada.
Brittany rió mientras acariciaba lentamente su espalda desnuda. Se percató en un pequeño tatuaje que tenía en el costado, casi debajo del pecho, una especie de palabra escrita en un idioma que no conocía. La morena se giró a mirarla con una gran sonrisa.
La rubia se acercó a ella, pasando su brazo por el abdomen y empujándola haciendo que se tumbara boca arriba, sorprendiéndola. La abrazó enterrando su cara en el cuello color canela de la otra. Santana estaba totalmente paralizada hasta que comenzó a acariciar lentamente la espalda de la otra correspondiendo sus caricias en el abdomen.
- Tenemos que levantarnos en un par de horas... -gruñó Brittany.
- Aun podemos descansar un poco más.
Brittany asintió sin decir nada más. Sabía que tenían que hablar de muchas cosas sobretodo de qué estaba pasando entre ellas, pero en ese momento solo quería dormir junto al cálido cuerpo que la acompañaba.
Santana se despertó ligeramente sobresaltada por un ruido constante en el pasillo. Los brazos de Brittany aun estaban alrededor de su cintura fuertemente apretados y la cabeza estaba reposada en su hombro.
La morena no sabía qué podía estar haciendo ese sonido. Siku no solía ser revoltoso y que ella recordara, tampoco había dejado nada a su alcance.
No la quedó otra opción que levantarse. Besó suavemente en la coronilla a Brittany y se incorporó poco a poco, tendiendo cuidado de dejarla tumbada en la cama sin despertarla. La otra automáticamente se abrazó a la almohada de Santana y esta, no pudo más que sonreír embobada.
Buscó en el suelo la ropa esparcida que se había quitado la noche anterior y salió al pasillo en busca del origen del ruido.
Nada más abrir la puerta, se topó de frente con alguien que no esperaba encontrarse despierto y menos a esas horas: Nico, andando de un lado para otro. Por un momento, Santana entró en pánico sin saber muy bien que decir, pero al verlo medio dormido frotándose los ojos, no pudo más que reírse.
- ¿Qué haces a estas horas despierto cariño? –preguntó mientras cerraba lentamente la puerta de la habitación con cuidado- aun queda un rato para tener que ir al colegio.
El pequeño se encogió de hombros mientras seguía frotándose enérgicamente. Llevaba unos días con irritación en los ojos por culpa de la alergia y aunque normalmente Brittany se los lavaba la noche anterior con suero fisiológico para que se calmara un poco, había mañanas que se levantaba con ellos mucho peor.
- No te frotes así, te vas a hacer daño -comentó la latina mientras agarraba con delicadeza los brazos del niño- vamos al baño a echarte suero.
Santana lo cogió en brazos y lo llevó al baño principal, sentándolo en la taza. Buscó en el botiquín la botella de suero y la bolsa de gasas, mientras el niño iba sujetando las cosas que la morena le iba pasando para tener las manos ocupadas.
- ¿Mamá ya se ha ido a trabajar? -preguntó inocentemente el rubio mientras la miraba- la he buscado por todos lados porque me pican mucho los ojos y no está en ningún lado.
- ¿Porqué no me has avisado a mí?
- Mamá me dijo que no te molestase cuando estás en tu cuarto.
- Nico, tú nunca molestas en ningún sitio ¿está bien? -preguntó Santana viendo como asentía- cuando no esté mamá puedes pedirme cualquier cosa a mí y avisarme para lo que sea… incluso si está mamá, también puedes hacerlo.
Nico volvió a asentir mientras Santana comenzó a agitar el bote de suero. Con ayuda de un cuentagotas, echó al niño el líquido en los ojos mientras que el otro, hizo una mueca de dolor.
La latina con todo el cuidado del mundo comenzó a secarle las mejillas al ver que comenzaba a lagrimear.
- Ya no queda nada cielo, aguanta un poco.
- ¿Dónde está mamá entonces? –volvió a preguntar el rubio mientras seguía con los ojos cerrados.
Santana se mordió el labio mientras le secaba la cara con la toalla. No sabía muy bien qué decir en ese momento, porque ni ella misma sabía muy bien lo que estaba pasando.
Se había vuelto a acostar con Brittany y la conversación que tenían pendiente había quedado de nuevo en el aire, salvo que en esta ocasión, no había salido corriendo y se había quedado totalmente desnuda durmiendo en su cama.
- Bueno… Mamá se encontraba un poco mal y por no molestarte, se ha ido a dormir a mi habitación.
Nico se quedó por unos instantes pensativo y después asintió con cabeza sin decir nada más.
Brittany volvió a abrir los ojos un tiempo después cuando unos pocos rayos de luz entraron por la ventana. Al sentir el calor en su rostro, sonrió.
Había conseguido lo que nunca creía que iba a conseguir, volver a estar con Santana. Aunque todo estaba aun por hablar, ella tenía claro y había asumido que quería a la latina para algo más que para acostarse con ella y sabía que era recíproco, que tras esa noche de pasión se encontraban sentimientos por ambas partes.
Ella lo pudo sentir y seguramente Santana también lo notó.
Se volvió en busca del cálido cuerpo de la morena, pero lo único que se encontró fue vacío y las frías sábanas estiradas a su alrededor.
Automáticamente se levantó de golpe.
¿Santana la habría hecho lo que ella hizo la primera vez que se acostaron? ¿La había dejado en la cama sola como venganza?
Podía ser una posibilidad y que todo lo que creía haber sentido por parte de la otra la noche anterior fue solamente una ilusión. Realmente ella sabía que se lo merecía, por haberlo hecho antes, pero no veía capaz a la latina de hacerlo.
No podía ser... Santana la había dicho antes de dormir en un susurro que no la abandonara.
No podía haberla mentido así.
Tranquilizándose, buscó por la habitación la ropa con la que llegó la noche anterior, un pantalón corto y una camiseta amplia de los Ramones. Fue al baño de la latina para lavarse la cara y se hizo un moño para recogerse el pelo.
Tras eso, salió al pasillo descalza con cuidado de no hacer ruido. Nico estaría dormido y quería tener un momento a solas con Santana para poder hablar con ella.
Al llegar al salón, se encontró con una imagen que hizo que su corazón se expandiera en su pecho: Santana y Nico sentados en el suelo, viendo los dibujos en la televisión en un volumen muy bajo, cada uno con un bol de cereales en la mano, hablando animadamente.
Cuando la pareja se dio cuenta de la presencia de Brittany, ambos sonrieron.
- ¿Ya te encuentras mejor mamá? -preguntó inocentemente Nico mirándola.
Santana la lanzó una mirada significativa.
- Si cariño, ya estoy mucho mejor, gracias -dijo la chica agachándose y sentándose a su lado, acariciándole de manera cariñosa el pelo- ¿llevas mucho tiempo despierto?
Nico negó con la cabeza y volvió a concentrarse en los dibujos. Santana sonrió mientras seguía comiendo su desayuno, hasta que se dio cuenta de que Brittany tampoco había desayunado.
- ¿Quieres que te prepare algo? -preguntó rápidamente levantándose- Puedo hacer café y...
- No tranquila, ya es tarde y tenemos que prepararnos para ir al cole ¿verdad? -preguntó al niño que asintió mientras tendía el bol de cereales a su madre- ve a vestirte, ahora voy a la habitación.
Nico sacudió sus manos en el pantalón del pijama y salió corriendo hacia las habitaciones.
Santana y Brittany se quedaron en silencio durante unos segundos. Ninguna de las dos sabía muy bien qué decir, a pesar de tener muchos temas pendientes. La bailarina se sentó junto a la chica y la cogió la mano poniéndola en su regazo.
- Yo... -comenzó Santana- yo... bueno... nosotras...
Brittany rió ante su nerviosismo. No pudo más que acercarse lentamente, cogerla con sus manos la cara y darla un suave beso en los labios. Santana la miró directamente a los ojos sin decir nada más, simplemente perdida en sus ojos azules.
- Lo de anoche significó mucho para mí -comentó la rubia mirando ahora las manos que tenía en su regazo- y lo de la otra noche también, a pesar de que saliera corriendo. Me... me entró miedo.
- ¿Miedo? -preguntó confundida Santana mientras se sentaba quedando enfrente de la otra- ¿De qué tienes miedo?
- Sinceramente nunca he sentido lo que siento por ti por nadie... y a lo largo de mi vida me he dado cuenta de que cada vez que tengo algo que quiero, lo pierdo...
La morena se quedó unos segundos bloqueada. Después de tantas horas perdidas intentando saber el motivo, nunca se había planteado que Brittany se podía haber ido por eso la primera noche juntas.
- Podemos ir despacio -comentó Santana mientras acariciaba lentamente el pómulo de la otra chica- tú marcarás el ritmo, sin presiones.
Brittany la miró a los ojos durante unos segundos. No entendía como podía comportarse así con ella cuando la primera vez que se habían acostado la había dejado sola en la cama y ahora, la estaba pidiendo prácticamente que volvieran al inicio sin decir nada.
- O también podemos hacer como si nada hubiera pasado, ya sabes... -comenzó a explicar nerviosa al ver que la otra no daba señales de vida- podemos ser amigas y...
Brittany la silenció mediante un beso en los labios. Santana se quedó sorprendida al principio pero luego puso la mano en su mejilla y contestó de la misma manera. Cuando necesitaron aire, se separaron un poco, pero Brittany la volvió a acercar hasta tener su frente pegada a la de la otra.
- Entonces -susurró Santana con una sonrisa que ya no podía ocultar más- ¿qué hacemos?
- Vamos a tomarlo con calma... ¿por favor?
Santana asintió y cuando fue a sellar su acuerdo con un beso, Nico salió de las habitaciones con dos camisetas en las manos y cara de confusión, haciendo que ambas se separaran de golpe.
- Mamá...
- Ya voy cariño.
Santana había dejado a Nico en el colegio y a Brittany en el trabajo con el coche para después ir directa a casa de Quinn y Rachel. La habían llamado para hablar un poco mientras tomaban un café.
- Entonces, ¿no tienes nada que contarnos?
Santana miró confundida a la pareja mientras agitaba el café. Desde que había llegado la habían estado mirando de manera extraña.
- ¿Cómo qué?
Quinn se encogió de hombros mientras Rachel simplemente reía y dejaba algunas cosas encima de la mesa. Luego, las dos se sentaron en las sillas que quedaban libres mientras la latina cogía una galleta del plato que acababa de dejar su hermana.
Las otras dos seguían mirándose entre ellas mientras reían de manera que creían que era discreta. Santana frunció el ceño confundida y dejó la galleta al lado de su vaso. No entendía lo que estaba pasando.
- ¿Se puede saber de que os reís? -se enfadó la latina mientras se cruzaba de brazos de manera infantil- desde que he venido estáis riéndoos.
- ¿Has pasado una noche divertida? -preguntó con cierta malicia la rubia mientras Rachel se reía sin poder parar a su lado.
Santana abrió mucho los ojos durante unos segundos y luego volvió a su expresión neutral, intentando que no se la notase el cambio de expresión. Si Brittany quería ir despacio, aunque no lo habían hablado seguro que incluía no decirlas nada y hasta que no lo supiera, prefería no arriesgarse.
- No sé a qué te refieres. Estuve trabajando hasta tarde.
- ¿Trabajando? ¿Ahora los jóvenes lo llamáis así? -siguió insistiendo su amiga entre risas- entonces tómate unas vacaciones porque creo que no te está sentando bien "el trabajo" -hizo unas comillas con sus manos en el aire- te ha salido un sarpullido algo extraño en el cuello...
Santana se quedó totalmente paralizada sin saber qué decir mientras su hermana se levantó y cogió un espejo que llevaba en su bolso. La latina se miró el cuello encontrándose varios chupetones a lo largo de su él.
- Creo que deberías ir al médico... eso no debe ser sano -siguió metiéndose con ella Quinn y Santana se ponía colorada.
Rachel terminó por taparle la boca a su novia de manera cariñosa para que no siguiera con el juego. Su hermana suspiró y simplemente se encogió de hombros.
- No sé muy bien dónde estamos, pero ella quiere ir despacio -intentó explicarse- os pido por favor, no hagáis comentarios raros ni la digáis que lo sabéis.
Brittany apagó el aparato de música por octava vez al oír la sirena que daba por finalizada la segunda clase de la mañana. La academia la había subido un par de horas por los buenos resultados con sus alumnos y en ese momento, estaban preparando un espectáculo que tendrían el mes que viene. Si seguía así, en poco tiempo terminaría por ganarse la confianza de sus jefes y la ofrecerían quedarse fija con un horario amplio.
Esperó a que todo el mundo saliera de su clase para quitar su móvil del reproductor y coger su bolsa para ir a comer algo. Pero antes de cruzar la puerta, una figura masculina cerró la puerta y la obligó a quedarse en el interior.
- ¿Austin? ¿Qué haces aquí?
Austin se acercó a ella rápidamente con una expresión poco amigable cogiéndola fuertemente del brazo y metiéndola en una pequeña sala donde guardaban todo el material. Cerró la puerta tras de sí y la soltó de manera agresiva. Brittany se frotó la zona por dónde la había agarrado y se quedó esperando algún tipo de explicación.
- ¿¡Se puede saber en qué pensabas cuando fuiste a hablar con mi jefe!? -gritó el hombre mientras golpeaba con su puño la pared- Has arruinado el trabajo de mucho tiempo... ¡ME HAS ARRUINADO MI PROPIO TRABAJO! ¡HAS ARRUINADO MI VIDA!
- ¡TÚ QUERÍAS ARRUINAR LA VIDA DE OTRA PERSONA CON TU TRABAJO! -contestó Brittany intentándose tranquilizar segundos después- No podía seguir con esto Austin. Me estabas obligando a hacer cosas que no quería.
- Claro, ahora resulta que te estaba obligando -sonrió de manera maliciosa mientras le daba la espalda- Cuando no tenías dónde caerte muerta, el trabajo te venía muy bien, pero ahora no te conviene seguir con esto porque tienes un negocio propio mucho mejor.
- No tengo otro negocio Austin, simplemente ahora puedo mantenerme con el dinero de la Academia. No quiero seguir con eso.
- Ahora tienes algo que te trae más beneficios -siguió con su discurso ignorando a la chica- ya te has metido en su casa después de enamorarla con mi ayuda. Vas a vivir de su manutención hasta que te canses ¿verdad? -rió mientras Brittany apretó fuertemente los puños- y parecía la típica rubia tonta... el trabajo de ambos te lo estás quedando para ti sola... Seguro que te has metido en su cama... la muy zorra será como sea, pero esta muy buena... dinero, fama y sexo...
Brittany no pudo aguantar más y prácticamente lo empotró contra la pared cogiéndolo de las solapas de la chaqueta mientras no despegaba su oscura mirada azul de los ojos del otro.
- ¡NO HABLES ASÍ DE ELLA! -gritó apretando cada vez más fuerte la ropa del chico y empujándole una y otra vez contra la pared- No la estoy engañando y no quiero nada de lo que estás diciendo que quiero de ella. Odio haber hecho lo que hice, pero no tenía otra opción... ahora se acabó. ¿Te ha quedado claro?
- Esto no ha acabado aquí.
Brittany lo soltó mientras el otro con una sonrisa se sacudía su ropa intentando que volviera a la normalidad. Sin decir nada más, salió del cuarto, dejando a la rubia totalmente sola y perdida.
Santana llevaba ya un buen rato esperando en la puerta del colegio de Nico. Brittany la había llamado con un tono extraño en la voz, diciendo que no podía ir a recogerle y que si a ella no la importaría ir a por él. Ella dejó el trabajo que tenía entre manos a un lado y salió en su busca.
Algunos fans se acercaron a hacerse fotos con ella y la latina posó con una sonrisa hasta que vio aparecer al niño. Rápidamente se despidió y salió a su encuentro.
Cuando Nico la vio aparecer rápidamente sonrió y salió corriendo abrazándose a sus piernas.
- ¡Tana!
- ¿Qué tal enano? –comentó Santana mientras quitaba la cartera de los hombros del niño- vamos a casa, que nos están esperando el tío Kurt y Blaine para comer.
- ¿Y mamá? -preguntó el niño mientras cogía su mano para ir al coche.
- Hoy está trabajando cariño, pero esta noche vendrá y...
Alguien chocó directamente con la latina, interrumpiéndola.
- Disculpa yo…
Cuando la latina levantó la cabeza se encontró con una persona que no esperaba encontrarse por allí.
- ¿Amy? –preguntó Santana con una leve sonrisa- ¿Qué haces por aquí?
- No eres la única que tiene alguien a quien recoger en el colegio –rió mientras señalaba con su otra mano a una niña pequeña que iba junto a ella- Cameron, esta es Santana, una amiga de mamá. Salúdala cariño.
La niña saludó con una leve sonrisa agarrándose a las piernas de Amy. Era una auténtica calcamonía de su madre.
- Un placer Cameron… este de aquí es Nicolas.
El niño hizo el mismo gesto que la niña pero con Santana, aferrándose fuertemente a sus piernas.
- Por si algún día te apetece ir a tomar un café o quedar para comer -comenzó Amy sacando su cartera del bolso mientras miraba a la latina con una pequeña sonrisa- te dejo mi tarjeta. No siempre nos tenemos que encontrar por casualidad.
Santana la miró sorprendida. No es que fuera la primera vez la pasaba todo eso, pero realmente con lo que había pasado con Brittany la noche anterior no estaba preparada mentalmente para esto.
- Si estás ocupada o simplemente no quieres, no tienes porqué llamarme. Cogerla no te va a hacer ningún daño, las tóxicas las suelo dejar en el otro bolso.
La latina rió mientras cogió la tarjeta de la chica y se la metió en el bolsillo de la chaqueta. Nico tiró de su mano mientras se escondía aun más.
- Bueno creo que tenéis prisa -comentó Amy acariciando el brazo de la latina mientras el niño seguía tirando de ella- ha sido un placer poder volver a hablar contigo.
- Lo mismo digo –contestó Santana mientras miraba a la otra niña que observaba a su madre sin decir nada.
Después, simplemente las dos parejas se separaron y continuaron por la acera en direcciones contrarias sin decir nada más.
En el viaje de vuelta en coche, Nico se mantuvo en silencio. Normalmente se entretenía contando lo que había hecho en clase a la latina pero en esta ocasión, no había abierto la boca.
- ¿Te pasa algo enano?
Nico sin apartar la vista de la ventana se encogió de hombros sin decir nada. Santana frunció el ceño y simplemente siguió conduciendo hasta llegar al parking de su casa.
Después de media hora, al aparcar el coche, dio la vuelta hacia la puerta del niño, empezando a desabrochar los cinturones. Antes de que pudiera bajar del automóvil, Santana se puso en cuclillas frente a él.
- Nico, ¿te ha molestado algo que he dicho o algo que he hecho?
El niño negó con la cabeza mientras miraba sus manos. Santana acarició con cariño el pelo del niño mientras el otro levantó la vista fijándose en los ojos oscuros de la chica.
- Sabes que me puedes decir cualquier cosa, somos amigos ¿no?
- No me gusta Amy -susurró simplemente y pidió ayuda a Santana para bajar.
Santana frunció el ceño confundida. Nico nunca había tenido una reacción así con nadie y no sabía porqué la estaba teniendo ahora.
Tras una larga comida, Santana y Blaine se pusieron a recoger la mesa mientras Kurt se quedó jugando con el niño en el salón.
- Has estado toda la comida ausente. ¿Todo bien?
Santana levantó la vista del fregadero, encontrándose con la mirada preocupada de su amigo. Tras tantos años con el moreno, sabía leerla a la perfección y por más que intentara ocultar cualquier cosa, siempre acababa por saberlo.
- No sé que le pasa a Nico.
La latina comenzó a contarle al chico lo que había ocurrido cuando lo había ido a buscar al niño y el viaje en el coche. Blaine no pudo más que sonreír ante la preocupación de la chica.
- ¿Eso es lo que vas a hacer para ayudarme? -preguntó enfadada la chica- ¿Reírte? Nico parece que está enfadado conmigo... no sé que le he hecho y mucho menos como solucionarlo.
- ¿De verdad no te puedes imaginar porqué se ha puesto así? –preguntó mientras se apoyaba en la encimera, viendo como la otra ponía aun más cara de confusión- Te daré una pista... Amy.
- ¿Amy? -preguntó aun más confundida- ¿Qué pasa con ella?
- Nico no la quería cerca de ti -solucionó su duda al ver que la latina no sabía qué decir- y a lo mejor está enfadado porque tú no te alejabas.
- ¿Como va a ser eso? -preguntó riéndose la latina mientras se sentaba en la mesa de la cocina- es un niño pequeño, no está pendiente de esas cosas.
- A veces los niños ven cosas que a los adultos nos cuesta ver.
***Revista QuoreHearts. ¿Un nuevo amor surge en el trabajo?***
"La famosa fotógrafa Quinn Fabrey, que ha realizado trabajos para medios tan importantes como Vogue, Calvin Klein, también conocida por ser la cuñada de Santana López, se la ha visto muy bien acompañada hace un par de días por el modelo Alex Lundqvist, que participó con ella en una reciente campaña de una conocida marca de colonias.
Ambos salían de una cafetería del centro de la ciudad riéndose, en una actitud bastante cariñosa y…"
Rachel tiró la revista al otro lado del salón con odio. Ella sabía que no era verdad y que no era la primera vez que publicaban algo así, pero eso no hacía que doliera menos. Había veces que pensaba de manera egoísta y deseaba que Quinn tuviera otro tipo de trabajo menos público.
En ese mismo momento, la rubia entró por la puerta dejando todos sus bolsos de trabajo en la entrada. Rápidamente se acercó a Rachel con una gran sonrisa y la fue a besar pero la otra simplemente supo su mejilla.
- Tengo buenas noticias -comentó extrañada Quinn mientras cogía a la morena de las manos- me han ofrecido un trabajo para cubrir unas fotos de una nueva película que...
Quinn siguió la mirada de Rachel que estaba ausente mirando algo en el suelo. La fotógrafa se levantó suavemente sin decir nada y se acercó al montón de papeles que había en el suelo. No tardó más de unos segundos en averiguar de qué que se trataba.
Ella tenía por costumbre simplemente de ignorar la prensa rosa. Sabía el daño, que en muchas ocasiones sin motivo, hacían a los famosos. Inventando parejas, infidelidades...
- Cielo.. –murmuró mientras se sentaba al lado de la otra chica observándola- sabes que eso no es verdad. Alex es un buen compañero de trabajo, nada más. Salimos pronto de la sesión de fotos y fuimos a tomar un café. Para qué voy a buscar a alguien cuando tengo todo lo que quiero en casa... sexy...
Rachel tras unos segundos suspiró con una leve sonrisa.
- Lo sé y lo siento cariño. Sabes que hay veces que mi cabeza no entiende que hace una mujer como tú conmigo.
- Tuve muchísima suerte -rió la rubia mientras la besaba suavemente- lo que yo no entendería es como alguien no quisiera estar contigo.
Bien entrada la noche, Brittany entró al apartamento de Santana cargada con las bolsas del trabajo. Estaba todo totalmente oscuro y miró la pantalla de su móvil.
La una de la mañana.
Nico llevaba acostado un par de horas, aun sabiendo que cuando se quedaba solo con la latina, los horarios eran un poco diferentes. Lo que la extrañaba era que la latina a esas horas ya estuviera durmiendo. Se adentró aun más en la casa viendo luz por debajo de la puerta de la cocina. Rápidamente se acercó y abrió.
- Buenas noches, creía que estabas durmiendo.
Santana levantó la cabeza de los platos con una pequeña sonrisa. Se secó las manos y se apoyó en la encima observando como la otra dejaba todo en el suelo junto a la mesa.
- No, estaba recogiendo un poco todo.
Brittany se sirvió un vaso de leche y se sentó en la mesa sin decir nada más. Santana la miró mientras se sentaba junto a ella.
- ¿Un día duro?
La bailarina la miró con una leve sonrisa. La acarició suavemente la mejilla asintiendo con la cabeza. En ese instante recordó todo lo ocurrido con Austin y todo su interior se revolvió. Intentó cambiar de tema rápidamente.
- ¿Qué habéis hecho durante el día Nico y tú?
Santana se tumbó cansada en la cama mientras dejaba algunos papeles en la mesilla. Llevaba un tiempo trabajando en algunas canciones y al no poder dormir, aprovechó un poco el tiempo. Pero el reloj ya marcaba las tres de la mañana y tenía que intentar dormir de una vez.
Dejó el móvil en la mesilla y apagó la luz. Lentamente se tumbó y suspiró mientras se tapaba con las sábanas. Habían pasado apenas unos minutos cuando la puerta se abrió lentamente. Santana se incorporó ajustando su vista a la luz del pasillo, descubriendo de nuevo, como había pasado la noche anterior, la figura de la rubia.
- ¿Todo bien Britt?
Brittany negó con la cabeza y cerró la puerta tras de sí.
- ¿Puedo… puedo dormir esta noche contigo? Sé que te dije que íbamos a tomar las cosas con calma y seguramente que compartir cama no sea ir precisamente despacio, pero yo…
Santana se rió en voz baja y la hizo que se callara con un gesto con la mano. Levantó las sábanas, y con la otra mano acarició el hueco que había a su lado.
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+
Y esto es todo por hoy. Como siempre, gracias por la paciencia que tenéis conmigo. Espero sus comentarios y sugerencias, esta vez, tardaré menos en actualizar. Prometido ;).
Muchas personas me han dicho que si tengo otro tipo de medio para avisar de las actualizaciones. Twitter es por donde suelo avisar, es el mismo nombre que aquí.
Un saludo.
...Mune9117...
