¡Hola a todo el mundo!

Como siempre digo, por desgracia, siento tanta tardanza para la actualización. Acabé la carrera pero entre descansar un poco (lo necesitaba la verdad), disfrutar del verano con la gente que también estaba hasta arriba de cosas y comenzar cositas para mi vida laboral futura xD he estado casi más liada que en meses anteriores. Aun así, intentaré sacar tiempo ahora que puedo ir con mi ordenador en los trenes para escribir.

Sé que muchos de los que leéis esta historia sois seguidores de "Nunca es tarde". Tampoco la he abandonado, pero he tenido que organizarme bien cómo lo quiero hacer, releer lo que había escrito para no meter la pata... me resulta más complejo por eso. Pero no la he abandonado, de verdad.

Sobre los comentarios:

Andrusol: Si, yo pienso igual. Pero vamos a darle un voto de confianza a Brittany a ver cómo van trascurriendo las semanas. Muchas gracias por pasarte, como siempre. Muchos besos.

Coty: Muchas gracias a ti por pasarte cada vez que actualizo. Un abrazo enorme.

A la gente de twitter sobretodo y al resto que me enviáis MP, muchas gracias por seguir interesados en esta historia.

Y sin más os dejo con el capítulo. Espero que os guste.


. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +.


Dos meses después. Febrero.

- ¿Qué estás haciendo?

Bretaña se incorporó ligeramente, casi dormida localizando a Santana que estaba a los pies de la cama, terminándose de vestir. Esta sonrió subiéndose la cremallera de los vaqueros pitillo y la miró con una pequeña sonrisa.

- Te lo conté ayer, no me escuchas nada y me siento muy ofendida -suspiró dramática mientras reía- tengo que ir temprano al estudio para terminar de organizarme con un grupo nuevo y su gira.

- Pero es muy temprano -bostezó la rubia mientras miraba el reloj de su mesilla- son las seis menos cuarto de la mañana. Es... demasiado temprano.

- Sabes que preferiría quedarme aquí contigo hasta tarde. Pero no...

- Hazlo -interrumpió la rubia mientras gateaba medio dormida por la cama para abrazarla por la cintura- vamos... A tú jefa seguro que no la importa.

- No seas comprometedora, vuelve a dormir -susurró la latina besando su frente- estaré en casa para comer con vosotros.

- Pero es sábado... -gimió volviendo a intentarlo enterrando su cara en la almohada mientras escuchaba a la otra reírse- es un día para descansar.

- Si no hubiéramos estado entretenidas anoche haciendo "cosas" -entrecomillo la latina haciendo que Brittany sonriera- no estarías tan cansada y yo no tendría esta cara de zombie.

- No te oí quejarte anoche en ningún momento -susurró la rubia- todo lo contrario.

Santana rió mientras se acercaba a la cabecera de la cama besando a la otra lentamente haciendo que se tumbara. Después la arropó y besó su frente.

- Duerme y descansa. Nico se levantará en par un de horas para el desayuno y querrá sacar a Siku un buen rato. Tienes que coger energía.

- Se va a enfadar cuando no te vea en la mesa para desayunar y ver los dibujos...

- Anoche hablé con él. Sabe que tengo que trabajar... de hecho, me prestó más atención que tú por lo que veo.

Brittany resopló mientras la otra salía por la puerta con el móvil y las llaves del coche en la mano. La rubia se quedó despierta mirando al techo hasta que escuchó la puerta principal cerrarse. A los pocos segundos, la bailarina no pudo aguantar más y se quedó totalmente dormida.


- ¿Cuándo vais a volver a vernos?

Santana iba con el manos libres mientras conducía de camino a casa. Ya había terminado todas las gestiones que tenía pendientes y estaba deseando llegar. Hacía mucho tiempo que no tenía esa sensación, ganas de volver a casa en lugar de querer quedarse todo el día en el trabajo. La encantaba pasarse toda la tarde con Nico y Brittany en el apartamento, salir a dar una vuelta... ser una familia.

Aunque quizás esa palabra era un poco grande de momento.

- Papá, sabes que es complicado. Necesito adelantar trabajo para poder coger días e ir a veros.

- Lo bueno de que hayas sido tan lista siempre, es que has terminado siendo tu propia jefa... puedes tomarte unas minivacaciones para ver a tus abandonados y ancianos padres.

- Papá, no seas un chantajista emocional... sabes que no puedo hacer eso -rió la latina mientras esperaba en un semáforo en rojo- además Brittany trabaja en la academia entre semana y ella no es su jefe. No puede pedir días habiendo pasado solo dos meses desde sus vacaciones de navidad. Además, se te olvida el pequeño detalle de que Nico tiene colegio... Tengo la sensación que pones más interés ahora para que vaya a casa con ellos que cuando estaba sola...

Henry rió al otro lado del teléfono al oír a su hija, sabiendo que tenía la cara fruncida.

- Sabes que eso es mentira cariño -comentó el hombre sin dejar de reír- tengo muchas ganas de verte siempre. Pero me encanta verlos a ellos también y me gusta cómo te ves a su alrededor.

- ¿Cómo? -preguntó confundida la chica.

- Feliz. No te he visto tan contenta desde hace mucho tiempo.

- Anda no digas tonterías papá -evadió el tema la latina con una sonrisa- Estoy llegando a casa, hablamos mañana. Te quiero.

- Yo también te quiero pequeña y da un beso a los otros de mi parte.


Brittany y Nico habían ido a sacar a Siku durante un buen rato y ya estaban de vuelta en casa. Según abrió la puerta la rubia, notó como su móvil vibraba en el bolsillo. Al mirar el número y ver que era la academia lo cogió sin esperar ni un toque más.

Antes de que pudiera cerrar la puerta, Santana entró también saludando al pequeño primero dándole besos por toda la cara sin parar.

- ¡Para! -rió el niño abrazando a la chica y enterrando su cara en su cuello haciendo que lo elevara con ella.

- ¿Sabes con quién habla mamá? -preguntó la latina al ver que la rubia se había apartado de ellos con gesto de preocupación hacia las habitaciones.

- No...

- Bueno.. -continuó aun preocupada poniendo rumbo a la cocina intentando dejar a la chica intimidad- ¿se ha portado bien Siku en su paseo?

- No -dijo Nico con una pequeña sonrisa mientras se sentaba en la mesa observando como Santana empezaba a hacer la comida- no ha parado de correr cuando mamá lo cogía.

- ¿¡En serio!? -preguntó exageradamente alto haciendo que el niño riera- madre mía... es un travieso con mamá ¿verdad? Y contigo ¿se ha portado bien?

- Si, solo me ha dejado llevarle a mí.

- Eso es que te quiere mucho.

En ese instante, pasaba Siku a sentarse a los pies de Nico como solía hacer siempre. El pequeño lo saludó haciendo que el otro se tumbara boca arriba. Brittany entró al poco después saludando con un leve beso en la mejilla a Santana y sentándose con la mirada perdida. Algo no iba bien y la latina lo sabía.

- Vamos a empezar a hacer la comida, si quieres ayudarme Nico, tienes que lavarte las manos.

El niño automáticamente fue corriendo al baño dejando solas a las dos chicas.

- ¿Va todo bien?

- No quiero hablar de ello ahora.

- Está bien... Ha llamado Rachel -comentó Santana intentando aligerar el ambiente mientras seguía preparando la comida- tienen una noticia importante que darnos. Me han preguntado que si podemos ir a comer mañana.

- Claro, como quieras -susurró Brittany- voy a dar una vuelta, en seguida vuelvo.

Santana la miró extrañada sin decir nada mientras la chica salía sin más por la puerta principal.


Cuando Brittany volvió, Nico estaba sentado en la mesa comiendo y Santana estaba a su lado sin comer, hablando con él. No sabía cómo explicarle porqué se había ido así de repente pero necesitaba estar un rato a solas. Todo se estaba complicando cuando creía que ya todo se había acabado.

La latina al verla la miró preocupada sin decir nada. Nico la miró con una sonrisa con toda la cara llena de tomate lo que la hizo sonreír.

- Te has puesto perdido cielo -comentó la bailarina con una sonrisa dejando el abrigo en el respaldo del sillón- voy a cambiarme y vuelvo a comer con vosotros.

Se metió por las habitaciones suspirando hasta llegar a la que compartía con la latina. Se sentó en la cama mientras miraba todo a su alrededor... todo estaba yendo tan bien que ni ella misma se lo creía: con Santana iba perfecto, Austin no había vuelto a dar señales, Nico estaba feliz...

- ¿Estás bien?

Brittany sonrió involuntariamente al notar como el colchón se hundía a su lado y unos brazos la rodeaban por la cintura. Dios... cómo la controlaba el olor de la latina. Podía desde calmarla completamente hasta excitarla hasta límites que ni ella misma sabía que tenía.

- ¿Te puedo ayudar en algo? -volvió a preguntar la latina.

La bailarina se giró encontrándose la mirada preocupada de su novia. Esa mirada que hacía mucho tiempo que nadie la dedicaba... de hecho, en lo que se refiere al amor, estaba segura que nunca nadie la había mirado así.

- Tengo problemas del trabajo -suspiró la bailarina- en la Academia no están las cosas muy bien y solamente se quieren quedar con el personal fijo que tienen de hace años... lo que me deja a mi y a otros compañeros en la calle.

- No os pueden echar así tan fácilmente, tendréis un contrato...

- A todos nos iban renovando cada seis meses, el problema es que a mi se me acaba este mes la renovación y me han dicho que no me van a contratar más. Dios, no puedo quedarme sin trabajo -explicaba la rubia cada vez más nerviosa- no sé hacer otra cosa que lo que hago en la Academia. Mis compañeros tienen estudios pero yo...

- Eso es mentira y lo sabes -contestó Santana acariciándola suavemente la cara- he visto muchos bailarines y no es porque seas mi novia... eres bastante buena Britt, tienes un don. Y no va a pasar nada, te puedo ayudar hasta que encuentres un trabajo que...

- No, bastante ayuda nos estás dando ya. No puedo dejarte hacer eso.

- No es ayuda cuando eres mi novia. Si no pudiera permitirme ayudarte económicamente te ayudaría de otro modo, pero puedo. Aun así te queda un mes y no va a hacer falta porque vas a encontrar trabajo rápidamente. Pero quiero que lo tengas en cuenta ¿ok? No va a pasar nada.

- Pero yo no tengo estudios de danza San... -sollozó- no he estudiado en ninguna escuela ni tengo estudios de absolutamente nada y...

- Yo tampoco los tenía Brittany, se trata de ser buena y de tener suerte, estar en el momento adecuado en el sitio adecuado. Tranquilízate. Te digo por experiencia que cuando viene algún bailarín o cantante a la discográfica, lo último que se mira son los estudios... espera -se interrumpió a sí misma- ¿porqué no te presentas a alguna audición de la discográfica?

- San, no quiero que me cueles en tu discográfica a trabajar. No quiero estar trabajando por ser tu novia y...

- Las audiciones no dependen de mí... si bueno yo tengo la última palabra en gran parte -especificó la latina al ver que la otra iba a protestar- pero depende de otras personas que son más entendidas en la materia que yo. Si ellos creen que no encajas en la discográfica no me meteré en su decisión, de verdad. Normalmente la última palabra la suele dar Blaine de hecho.

- ¿De verdad?

- Si, se lo puedes preguntar a él. No tengo tiempo para administrar todo y menos ahora que paso las tardes en casa -sonrió- a mi me pasan los aspirantes seleccionados porque no entiendo tanto de baile. Solo eso.

- Pero... ¿en serio piensas que tengo nivel?

- Claro que sí Britt. Siempre he pensado que en baile, en voz... en cualquier rama artística hay gente que tiene dones. Y tú lo tienes. Además tendrás la oportunidad de formarte con bailarines que han estado en giras como la de Beyoncé por ejemplo. Que luego podrás usar como experiencia si quieres cambiar de trabajo.

Brittany sonrió y se abrazó a su novia. Santana la besó en la frente.

- Vamos a comer, tranquilamente ¿vale?. Después, vamos a ir a dar una vuelta con Nico por el centro y a hacer una compra que no hay de nada -planificó la latina- lo que no quiero es que te agobies... si no es en la discográfica hay muchas más empresas que se dedican a eso. Estás en Nueva York cielo, la ciudad de las oportunidades.

La rubia rió por el acento de ganster que había puesto su novia en la última frase y se levantaron. En ese mismo momento, Nico entró lleno de tomate con cara de preocupación, seguido de Siku que estaba igual de manchado que él, con espaguetis por todo el cuerpo.

- Se me ha caído un poco de comida y él quería comérsela.

Santana y Brittany rieron al ver a niño intentando quitarse a Siku de encima mientras este, le lamía dónde podía. La rubia levantó al niño y la otra cogió al perro por el collar.

- Vamos a terminar de comer -comentó la latina- después dos de los presentes en esta sala, tendrán que darse un baño.


- Se está haciendo enorme -comentó Santana al ver a Siku jugando con el niño al lado del sofá- no creía que iba a crecer tanto. A pesar de ser apenas un cachorro ya tiene bastante fuerza... cuando crezca me sacará el a pasear a mi en lugar de yo a él.

- Te avisaron -rió la rubia- es un perro de tiro... es normal que sea grande ¿no?

- Ni idea la verdad. He pensado ir el próximo fin de semana si podéis y queréis a alguna cabaña en la zona de las montañas de Catskill, para descansar un poco de Nueva York. Está a menos de tres horas y toda esa zona es maravillosa... Seguro que está todo nevado. Siku podrá correr por la nieve por primera vez y Nico podrá jugar sin peligro por allí.

- ¿Te agobia la ciudad chica de campo? -bromeó Brittany mientras la abrazaba a ella por un lateral sentada en el sillón.

- No, me encanta Nueva York, vivir aquí era uno de mis sueños de cuando era adolescente. Me agobia esto -dijo cogiendo una revista de la mesa y tendiéndosela a Brittany- y necesito despejarme.

***Revista QuoreHearts. La soltera más codiciada de Nueva York, ya no está disponible***

Como ya habíamos adelantado en esta revista, la belleza latina conocida en el mundo entero por sus éxitos en el mundo de la música, tiene el corazón ocupado por la misteriosa rubia que apareció de la nada en su vida. Ya se han ido a vivir al piso de la morena, con el niño de la bailarina al centro de Nueva York. Han sido vistas por la ciudad en numerosas ocasiones sin ninguna intención de ocultar su amor. ¿Será este el nuevo y definitivo amor de la latina que le haga olvidar a su ex-novia la también famosa cantante Julie Morrison?

La ex-pareja de la latina, estos días ha estado en Hawaii con su nueva novia de vacaciones. En una entrevista que nos concedió días atrás, nos dijo que aun mantenía el contacto con Santana y que se llevan bastante bien. Pero fuentes cercanas a ambas afirman que no es todo tan sencillo y...

- San ya sabes cómo son las revistas del corazón, en especial esta, que tienen una especial fijación en ti. ¿Aun mantienes contacto con Julie?

- ¿Estás celosa? -preguntó con una pequeña sonrisa que rápidamente se borró al ver la expresión de su novia- es broma. No, no mantengo el contacto con ella. No acabamos muy bien que digamos y prefiero no saber nada de ella. Seguramente la revista se lo haya inventado o ella lo haya dicho para salir del paso... ni idea. Solamente me gustaría que toda la prensa del corazón me dejara en paz por una temporada.

- No te agobies San... -comentó apenada la rubia mientras veía como el ánimo de la otra bajaba.

- Ya...

- Bueno yo nunca he ido a Catskill y Nico tampoco -comentó con una sonrisa intentando animar a su novia- nos tendrás que hacer de guía.

Santana sonrió pasando su brazo por los hombros de su chica, para después besarla en la frente.

- Entonces ¿iremos?.

Brittany asintió acercándose para besarla levemente mientras Nico las miraba con una gran sonrisa.


Santana y Brittany caminaban tranquilamente de la mano por las calles de Nueva York tras haber dejado a Nico con Kurt y Blaine para que pasaran una noche de chicos los tres. Casi siempre iban con el niño así que habían pensado en ir al bar de Frank para tomar algo aprovechando que estaban solas y cenar antes de ir al apartamento.

Cuando llegaron al bar, vieron como estaban más o menos los mismos de siempre. Ninguna de las dos sabría decir a ciencia cierta si se trataban de las mismas personas pero si era el mismo número de gente. Sean, el chico joven que trabajaba a tiempo parcial las saludó con una gran sonrisa y las ofreció un asiento en la barra.

- Puedo prepararles una mesa al fondo si quieren estar más cómodas.

- No gracias, estamos perfectas aquí, ahora iremos a jugar al billar así que no te preocupes por nada -sonrió Santana mientras se acomodaba en el taburete- ¿está Frank por aquí?

- Si claro, voy a avisarle.

El chico se metió por la zona interior del bar. Unos segundos después estaba el hombre al que estaban buscando con una enorme sonrisa.

- ¡Frank! -saludó alegre la rubia dándole un abrazo.

- Dichosos los ojos... por fin os veo a las dos -comentó el hombre acercándose a la morena y saludándola- ya era hora que os pasárais. Os pongo una cerveza sin alcohol y otra con ¿Verdad?

- Si y unos nachos para picar de momento.

El hombre miró a Sean que había escuchado la orden para que se metiera a comunicar la comida a la cocina. Cuando el chico desapareció Frank suspiró largamente.

- Se le ve más suelto que desde la última vez que estuve aquí -dijo la latina mientras daba un sorbo del botellín que le tendía el hombre.

- Si, es bastante trabajador y aprende rápido. Es una pena que no le pueda dar todas las horas que necesita. Vive en un piso compartido y no sé cuantos empleos tendrá para mantenerse. Está aquí los fines de semana, entre diario en otro local y por las mañanas creo que estudia diseño... es muy bueno dibujando, mira.

Señaló detrás suyo una caricatura bastante buena de Frank. Abajo aparecía el nombre del chico.

- ¿Lo ha hecho él? -preguntó la latina mirándolo detalladamente- es muy bueno.

Santana vio como el chico salía de nuevo a la barra y atendía a otros dos clientes. Sean se fijó en la chica que lo miraba mientras le hacía una seña para que se acercase. Este miró a su jefe que asintió dejando el trapo que llevaba en las manos sin saber muy bien que pretendía la latina.

- Hola Sean ¿verdad? -preguntó la latina con una pequeña sonrisa mientras Sean le tendía la mano rápidamente correspondido- soy Santana López.

- ¿La Santana López de la discográfica LópezRecord? -preguntó sorprendido.

- Prefiero Santana solamente, gracias -rió mientras que Brittany acariciaba su mano con una sonrisa- me ha dicho Frank que estás estudiando diseño gráfico ¿verdad?

- Si, en una academia del centro... -contestó el chico con media sonrisa- me gustaría ir a la facultad para tener mejor formación pero no tengo tiempo para ir.

- Es muy original del retrato de Frank... ¿Qué te parece si preparas un portafolio con algunos de tus trabajos y me los presentas dentro de dos semanas, el miércoles por ejemplo? Quizás podamos encontrar algún hueco para ti en el departamento de arte.

- ¿¡De verdad!? -preguntó sorprendido mientras miraba a su jefe- ¿No es una broma?

- Claro que no. Pero será una entrevista dura y no tendrás que convencerme solo a mí, no esperes entrar sin buenos trabajos.

Tras decir esto le tendió una tarjeta con su número de teléfono.

- Si tienes alguna duda o problema para llegar a la cita, puedes avisarme a este número. Puedes preguntar cualquier cosa, pero prepara bien la entrevista.

- Gracias... de verdad. Muchas gracias.

El chico se alejó con una sonrisa metiendo la tarjeta en su bolsillo para atender a otros clientes.

- ¿En serio le vas a contratar? -preguntó sorprendido Frank.

- Si su trabajo es muy bueno, será un buen fichaje joven para la empresa. Además ganará suficiente dinero como para dejar tantos trabajos y se formará con gente muy buena que se encarga de la publicidad y el diseño de mi discográfica. Si no es lo suficientemente bueno, le meteré en una de las becas que damos a estudiantes para que se formen en algunos departamentos de la discográfica. Creo que en diseño no tenemos ninguno aún. En ambos casos, los dos ganamos.

- Es un buen trabajador -comentó Frank- no creo que te vayas a arrepentir. Muchas gracias.

- No me agradezcas nada y prepara la mesa de billar que voy a ganar a esta rubia de aquí -bromeó la latina mientras pasaba su brazo por los hombros de su chica.


- Ha sido un día largo ¿eh?

Santana se sentó suspirando en el sofá mientras Brittany se quitaba el abrigo. Habían ido después del bar de Frank a la discográfica a coger unos papeles que necesitaba la latina para el lunes. La rubia se acercó a ella sentándose sobre sus piernas de cara a ella pasando sus brazos por sus hombros.

La latina rápidamente sonrió pasando sus manos por las piernas de esta hasta llegar a su cintura apretando fuertemente. Brittany comenzó a besarla apasionadamente mientras la otra pasaba sus manos por debajo de la camiseta.

- Britt... vamos a la cama.

- No quiero...

Sin decir nada mas comenzó a besar su cuello mientras puso las manos de Santana en su culo haciendo que esta apretara y gimiera con ganas. La bailarina empezó a desabotonar la camisa mientras dejaba un rastro de besos y se ponía de rodillas frente a ella entre sus piernas.

- ¿B?

Brittany desabrochó el pantalón de la chica y la obligó a levantarse ligeramente para bajarlo hasta sus tobillos al igual que su ropa interior colocándose entre sus piernas. Comenzó a besar la parte interna de sus muslos mientras Santana suspiraba.

- Tenía muchas ganas de esto... -susurró Brittany aun desde la posición anterior.

Con esas palabras la bailarina hizo que su aliento golpeara la intimidad de la latina haciendo que la agarrara del pelo con ambas manos.

Sin hacerla esperar más, Santana sintió como la lengua de la otra ya estaba jugando con su clítoris.

- Mierda Britt...

La latina jadeó y la otra siguió con lo que había empezado, haciendo con su lengua movimientos que estaban la haciendo enloquecer. Las manos de la rubia viajaron de los muslos al culo, acercándola más a su cara.

- Oh joder B...

Aumentó más el ritmo y la latina ya empezó a sentir pequeñas convulsiones en todo el cuerpo.

- Casi... yo casi...

Y dos segundos más tarde, la latina gimió y tembló, haciendo que la otra parara con lo que estaba haciendo y se sentara sobre ella.

- ¿Te parece si vamos a la habitación ahora? -preguntó con una sonrisa pícara Brittany mientras iba dejando un rastro de besos a su paso.


Brittany abrió ligeramente los ojos debido al movimiento de las sábanas. Abrió los ojos viendo que el reloj marcaba las cuatro de la mañana. Se giró en la cama, extrañando los brazos que siempre la envolvían en la noche. Santana estaba totalmente cubierta por sudor mientras se revolvía con la cara fruncida, gimiendo entre sueños.

La bailarina tocó su frente, notando que estaba extremadamente caliente.

- San cariño despierta -dijo zarandeándola un poco sin resultado- ¿San? Me estas asustando cielo.

Santana abrió levemente los ojos con cara de confusión.

- ¿Britt qué pasa?

- Estás ardiendo -comentó mientras se levantaba y se ponía una camiseta amplia y larga- voy a ir a por agua y unos paños fríos.

- Puedo ir yo...

Santana hizo el intento de levantarse pero se llevó la mano a la sien y rápidamente la bailarina la ayudó a tumbarse. Esta vio cómo se llevaba la mano al pecho con un gesto de dolor.

- ¿Te duele aquí? -preguntó pasando su mano entre sus pechos con mucho cuidado.

- Me duele más la cabeza.

- Quédate quieta, anda -susurró apartando el pelo de la cara de su chica y la besaba la frente- enseguida vuelvo.

La rubia desapareció por unos minutos en los que la latina no comprendía muy bien qué estaba pasando. Intentó ponerse de nuevo de pie pero se sentía débil con una pequeña presión en el centro del pecho. Se sentía mareada y confusa.

- Te voy a poner los paños -dijo Brittany mientras pasaba a la habitación con un barreño lleno de agua, unas gasas y otras cosas bajo el brazo- mientras voy a prepararte un baño. Si no baja tenemos que ir a urgencias...

- Estoy bien

- Si, perfecta vamos -ironizó la bailarina mientras se sentaba en el espacio vacío cerca de su chica- incorpórate un poco para tomar la pastilla.

Tras tomarla y volverla a tumbar, puso el barreño en el suelo y empezó a poner paños sobre la cabeza y sobre el pecho de la morena. Esta, estaba desorientada medio dormida.

- Voy a llamar al médico.


. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +.


Espero que haya merecido la pena la espera. Me alegra saber que aun hay gente que sigue esta historia a pesar de lo irregular que subo los capítulos. Gracias por todo.

Como siempre para cualquier duda o lo que sea, tengo twitter o sin problema por el email.

Un abrazo.

... Mune9117 ...