¡Hola a todo el mundo!
¡FELIZ NAVIDAD! Espero que estén pasando unas días estupendos. Sobre los comentarios.
EizaMallette: En este capítulo se aclarará lo que le pasa a San. Gracias por tu comentario, un saludo.
Guest: Muchas gracias, espero que esta actualización te guste. Un saludo.
Idaly: Gracias por tu comentario :). Espero que este capítulo te guste tanto como el resto de la historia.
Andrusol: Estoy totalmente de acuerdo con lo del gran corazón de Santana. Muchas gracias por tu comentario siempre en todos los capítulos. Muchos besos.
Y sin más, os dejo con el nuevo capítulo. Espero que os guste.
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.
- Se trata de algún tipo de infección -comentó el médico dejando el fonendoscopio en su bolsa y saliendo después con Brittany de la habitación- de momento, que le recetado un par de antibióticos para que baje la infección pero sobretodo para la fiebre tan alta. Si esta tarde no remite completamente, tenéis que ir directamente a urgencias para hacer más pruebas.
- ¿Seguro que no es necesario que vayamos ahora? Se ha puesto muy mal y no sé si…
- Por ahora que se tome todo lo que la he recetado. Con eso y con mucho reposo, seguro que en un rato la fiebre desaparece -tranquilizó el médico a la rubia- tranquilícese, le aseguro que su novia, estará recuperada en poco tiempo.
Sin decir nada más, acompañó al hombre a la puerta. Después, apoyó su espalda en la pared y suspiró. Miró su móvil para preguntar a Kurt si podía acercar él al niño a casa para no dejar sola a la latina. Tras esto, se acercó a la habitación de nuevo, viendo como su novia se quedaba poco a poco dormida.
- ¿Necesitas algo? –preguntó la rubia- ¿Quieres un poco de té? ¿Un vaso de leche?
- Necesito que avises a Blaine… -susurró la chica llevándose la mano a la sien- hoy tenía unas reuniones… que suspenda todo lo de mi agenda y que las pase a mañana.
- Ahora mismo, pero creo que no deberías decir que volverás mañana. Tendrías que tomarte unos días de descanso.
- Estoy bien, solo necesito que los medicamentos hagan efecto. Ha sido un susto…
- San… -reprochó la rubia.
- Tengo que despejarme de todo el trabajo que pueda para poder irnos el fin de semana que viene a Catskill.
- Podemos ir otro fin de semana, no puedes estar en estas condiciones trabajando.
- Bueno, di a Blaine que de momento deje todo para pasado mañana, ¿está bien?
La bailarina suspiró al salir de la habitación dejando a la otra medio dormida ya.
Habían pasado ya un par de horas desde lo ocurrido. Nico ya estaba en casa con su madre viendo la televisión mientras desayunaban como lo solían hacer él con la latina casi todos los días. Santana seguía en la cama, ya le había bajado bastante la fiebre aunque aún seguía con la opresión en el pecho.
- Voy a ver si Tana sigue teniendo fiebre –comentó Brittany mientras acariciaba el pelo a su hijo de manera distraída.
- Se va a poner bien ¿no? –preguntó el niño mirando fijamente a su madre por primera vez en toda la mañana con lágrimas en los ojos.
- Claro que si cielo –dijo abrazándolo- esta noche tenía fiebre pero ya se le está pasando… solo se encuentra un poco mal. No es nada grave.
Nico se revolvió entre sus brazos volviéndola a mirar a la cara, esperando una promesa por parte de su madre.
- Va a estar bien –susurró con una leve sonrisa mientras el otro limpiaba sus lágrimas con sus manos- ¿Sabes lo que la puede ayudar?
- ¿Qué?
- Vamos a preparar el mejor desayuno para llevárselo a la cama y que los medicamentos le hagan más efecto. Zumo, leche… de todo, ¿te parece?
Nico se levantó mucho más animado que antes, dispuesto a hacer el mejor desayuno que se nuca se había hecho para ayudar a Santana.
- ¿Se puede?
Santana se incorporó levemente en la cama al escuchar la voz del niño en la puerta de su habitación. Había estado toda la mañana durmiendo y se encontraba mucho mejor aunque seguía teniendo una pequeña molestia. Siku se levantó también al escuchar el ruido. Desde que había venido el médico, el animal no se había despegado de la cama de su ama.
- Claro cariño, pasa.
La morena vio con una sonrisa como el niño llevaba en sus manos con mucho cuidado un plato con un par de tostadas untadas con mantequilla y mermelada de su sabor favorito. Después entró la rubia con una sonrisa con un vaso de zumo y otro con chocolate caliente.
- Hemos pensado en traerte el desayuno y las medicinas a la cama para que te recuperes antes. ¿Verdad Nico?
El niño estaba en un rincón mirando a Santana con una cara de pena. La latina miró confundida a su novia mientras la otra se encogía de hombros también sin saber qué estaba pasando.
- ¿Qué te pasa enano?
Nico empezó a llorar haciendo que la morena lo mirara sorprendida sin saber qué hacer. Brittany puso todo el desayuno en la mesilla y lo cogió en brazos intentando consolarlo. Con mucho cuidado, se sentó al lado de su novia y dejó al pequeño junto a ella para que la abrazara.
Santana miró a su novia buscando una explicación mientras lentamente acariciaba su espalda para que se calmara.
- Nico… ¿qué pasa?
- No quiero que estés mala –susurró en su cuello mientras agarraba más fuerte la camiseta del pijama de la morena.
- No te preocupes no es nada grave. Todo el mundo se pone malo, incluida yo.
- ¿Seguro? –preguntó el niño despegando la cara de su cuello mientras la miraba fijamente a los ojos.
- Seguro, ya me encuentro mucho mejor, Siku y mamá me han estado cuidado toda la mañana y ahora con tu super desayuno voy a estar perfecta. ¿Quieres que veamos una película en la cama mientras me como todo esto?
Nico asintió y salió corriendo a su estantería donde tenía todas las películas guardadas. Mientras en la habitación, Brittany tomaba la temperatura de su novia por decimoquinta vez desde lo ocurrido.
- Rubita, a ti te digo lo mismo, está todo bien ¿vale? Ha sido un susto. Deja de preocuparte.
- Ya claro… Después del susto de esta noche me dices que me tranquilice y...
En ese mismo momento, el sonido del móvil las interrumpió. Brittany miró la pantalla de su móvil y se quedó paralizada.
Austin.
¿Porqué la estaba llamando ahora?
- ¿Pasa algo? –preguntó la latina.
- No, no pasa nada tranquila.
- ¿No lo vas a coger? –volvió a preguntar la chica confundida.
- Ahora llamaré cuando vaya a sacar a Siku, tranquila.
Nico volvió a entrar con una montaña de películas y una gran sonrisa mientras las iba dejando encima de la cama esperando a que la latina escogiera alguna.
Brittany se sentó en un pequeño parque cercano a la casa de la latina habilitado para soltar a los perros. Siku se había quedado sentado a su lado a pesar de haberle soltado la cadena.
- No podemos volver aún Siku tienes que andar un poco. Nico se encarga de cuidar a Santana mientras salimos –sonrió la rubia- os habéis unido bastante los tres ¿eh?
La rubia suspiró con pesar mientras acariciaba al animal y miraba la pantalla de su móvil. No entendía por qué estaba llamándola ahora Austin. Creía que ya habían quedado las cosas claras cuando fue a hablar con su jefe. Quizás solo quería amenazarla de nuevo.
- Creo que lo mejor es que me cambie de número o bloquee su teléfono. No puedo empezar otra vez a darle interés y menos si aún Santana no sabe nada… ¿Querrá chantajearme con algo?...
Al poco tiempo, Brittany abrió la puerta de la casa. Se oía la televisión por las habitaciones así que supuso que Santana y Nico seguían en la cama. Quitó la cadena a Siku que estaba desesperado por entrar a saludar a su dueña.
Este, corrió hacia ellos nada más notarse libre. Brittany se quitó el abrigo con una sonrisa mientras dejaba las llaves en un bol cerca de la puerta. Se fijó en su teléfono que tenía un mensaje en el contestador. Se sentó en una de las sillas de la cocina a escucharlo.
"Buenos días somos LópezRecord. Estamos interesados en hacerle una prueba, para que forme parte de nuestro equipo de coreografía fijo. Si está interesada, comuníquese con recursos humanos de nuestra empresa, el número es…"
Brittany en ese momento dejó de escuchar. ¿Cómo podía ser? Si ayer estaba hablando con Santana sobre quedarse sin trabajo y hoy, sin haber mandado nada, ya tenía una entrevista… seguro que ella había intercedido por ella en su empresa. Lo último que la rubia quería era entrar por ser su novia.
Se levantó enfadada y se dirigió a la habitación. Al abrir la puerta se encontró a Nico y a Santana viendo Frozen. Se sentó junto a ellos con la mirada perdida. Cogió el mando a los pocos segundos y paró la película. La pareja se quedó mirándola sin entender nada.
- ¿Puedes ir a darle un premio a Siku? -preguntó Brittany con una sonrisa forzada a su hijo- Se me ha olvidado dárselo cuando hemos llegado y yo tengo que tomarle la temperatura a Tana.
El niño asintió y corrió a la cocina seguido del animal. Santana seguía mirándola sin entender nada aun.
- No sé si es porque estoy mala o qué ocurre pero no estoy entendiendo nada. ¿Qué está pasando?
- Me han llamado de la discográfica para una prueba.
- Eso está bien ¿no?
- Ni si quiera tienen mi currículum Santana. Te conté todo el tema del trabajo ayer, es imposible que…
- Les pasé tu contacto antes de cenar, para que te hicieran una prueba.
- Santana no quiero entrar a la discográfica por ser tu novia –contestó enfadada la rubia levantándose de la cama y cruzándose de brazos- quiero encontrar un trabajo por mi valía.
- Ya lo sé, no les dije que eras mi novia en ningún momento, solo que había visto a una chica que parecía bastante buena para formar parte del equipo de baile –gruñó la latina- ya sé que no querías que te metiera y nunca te hubiera recomendado si supiera que no vales para el puesto. Ya te dije que no depende de mí, solo te he conseguido una prueba que les hacen a casi todo el mundo que la pide, somos una empresa abierta a nuevos candidatos. Me enteré que hoy volvían a hacer pruebas y para que no perdieras la ocasión lo mandé. Lo siento por intentar ayudarte.
- ¡Pero me han llamado sin mirar ningún currículum Santana!
- En LópezRecords nunca se han mirado los currículums Britt, a todo el mundo que hemos contratado ha sido por valía. Los estudios dan exactamente igual.
En ese mismo momento entró Nico extrañado por la situación en la que estaban las dos, totalmente separadas y con cara de enfado. Justo detrás entró el animal tirando de su muñeco preferido.
- Vamos enano a seguir viendo la película –dijo la latina con una sonrisa forzada tocando el hueco que estaba junto a ella, después dirigió su mirada a su novia- y tú, si quieres llama y si no, no llames. Es cosa tuya.
Brittany se descruzó de brazos y suspiró saliendo de la habitación dejando a los otros dos solos, para comenzar a hacer la comida.
Para la hora de comer, Santana se levantó de la cama para ir con los otros dos en el salón. Brittany miraba de reojo a la latina como comía en silencio mientras veían en la televisión los Simpson. Seguía enfadada y con toda la razón del mundo.
- Llamé a la discográfica. Tengo una entrevista y una prueba esta tarde a las seis.
- Está bien –contestó la latina sin mirarla concentrada en su plato.
- Siento lo de antes. No tenía que haberte gritado por intentar ayudarme.
Santana la miró profundamente y asintió concentrándose en su plato de nuevo. Nico miró a su madre con triste al escuchar que había gritado a la latina.
- Me he puesto así porque estoy bastante nerviosa… -susurró la rubia poniéndose roja- no sé qué va a pasar ahora que tengo que buscar otro trabajo fuera de la academia… ¿y si me dicen que no valgo para bailar? Es lo único que sé hacer bien y me encanta hacerlo.
- Eres la mejor bailarina del mundo mamá.
El niño sonrió a su madre y siguió comiendo concentrado en el plato. Santana la tomó de la mano e hizo que la mirara a los ojos.
- Eso no va a pasar ¿vale?. Vales verdaderamente para esto, confía un poco más en ti.
- Pero...
- Unos estudios no te van a hacer mejor o peor bailarina si lo que tienes es un don -aclaró Santana apretando cariñosamente su mano- Además, míralo como una oportunidad para ti. Si te cogen podrás aprender de los mejores... y trabajar con artistas bastante importantes. Puedes quedarte si te resulta incómodo, hasta que te salga otra oferta de trabajo, que es lo que va a ocurrir en cuanto te vea la competencia. Yo me enfadaré un poco por vendernos -bromeó- pero estaré feliz por ti. Pero te aseguro, que si te quedas, tu trabajo no dependerá de mí.
- ¿Seguro?
- Si. Yo me encargo mucho más de otras secciones que del área de coreografía.
Brittany sonrió nerviosa mientras se acercó para besarla. Nico se puso las manos en los ojos con una sonrisa mientras la latina aceptaba el beso totalmente roja.
Brittany iba camino a la discográfica. Nico y Santana se habían quedado viendo películas en la habitación y seguramente seguirían ahí cuando ella llegara. Desde que la latina había llegado a su vida, había recibido su ayuda y su vida había cambiado totalmente. La encantaba poder dejar a Nico con alguien en casa, sin tener que pedir favores ni sentirse culpable si tenía trabajo.
Con una pequeña sonrisa desbloqueó el móvil al notar una vibración:
Sanny :) : "Nico ha durado una película más y se ha quedado totalmente dormido encima de mí... Me encantaría que al otro lado estuvieras tú. No tardes, mucha mierda cariño, vas a ser la mejor de todos. Un beso de tu futura jefaza ;)"
Brittany rió ante el comentario:
Brittany: "Creo que voy a tener a la jefa más sexy de todo el planeta. Estoy en problemas. Te quiero"
Guardó su móvil en el bolsillo trasero de su pantalón. Llevaba una bolsa de deporte para cambiarse y una pequeña carpeta con su currículum por si les interesaba verlo a pesar de la insistencia de la latina para que no lo llevase, que no hacía falta.
Nico se despertó dos horas más tarde mientras que Santana había sido capaz de alcanzar su portátil en el cajón de su mesilla y se había puesto a trabajar en algunas cosas. Había prometido a Brittany no ir a trabajar, pero no hablaron nada de trabajar desde casa ¿no?
La latina se giró viendo como el rubio se frotaba los ojos en la almohada. Otra manía más que apuntar a la larga lista de parecidos con su novia.
- ¿Qué tal te ha sentado la siesta enano?
El niño sonrió acercándose a la chica mientras miraba su pantalla.
- Mamá te dijo que no podrías trabajar hoy. Me dijo que te vigilara -dijo con una pequeña sonrisa.
- Está bien -rió dejando el portátil a un lado- ¿seguimos viendo películas o hacemos otra cosa?
- Quiero ver Hércules.
- Está bien, a verla entonces. Voy a la cocina a hacer palomitas.
- Mamá me dijo que no te levantases -regañó el pequeño con el ceño fruncido.
- Es un momento... podemos ir los dos y así tardamos menos... ¿o no quieres palomitas?
Nico se lo pensó unos segundos y después asintió riéndose. Santana se levantó con cuidado poniéndose encima una sudadera holgada que su novia utilizaba para estar por casa.
- Vamos entonces.
Rachel y Quinn se habían enterado por Blaine, que Santana se había encontrado bastante mal por la noche y habían decidido ir a verla. Beth estaba en casa de una amiga de cumpleaños y no tenían que ir a recogerla hasta más tarde así que era la situación perfecta.
Al acercarse al portal, vieron a lo lejos a Brittany hablando con un hombre. No parecía una conversación amistosa, sino todo lo contrario.
- ¿Qué estará pasando? –preguntó la fotógrafa mirándolos- creo que no son muy amigos. El caso, es que ese hombre me suena… no sé de qué.
- Relájate Quinn será un amigo y estarán discutiendo, no empieces otra vez con el complot a Brittany por favor.
- Estoy segura que he visto a ese hombre en algún lugar Rach…
- Vamos, subamos antes de que vayas a por ellos…
La morena arrastró a la otra chica y comenzaron a subir las escaleras. Quinn estaba totalmente convencida que a ese hombre no era la primera vez que lo veía… pero, ¿de qué podía conocerlo? A lo largo de su carrera se había cruzado con numerosas personas y la extrañaba que se acordara de esa cara...
Tocaron el timbre y fueron recibidas por una Santana en pijama, seguida de Nico que rápidamente las sonrió y se acercó a Quinn para abrazarla.
- Creo que solo la quiere a ella –susurró Rachel con una pequeña sonrisa- tendré que aprender de fotografía o algo para que me dé un abrazo a mí.
Nico lo oyó y se acercó para abrazarla mientras que Santana daba dos besos a su cuñada.
- Nos hemos enterado de lo de anoche –comentó la rubia dejando el abrigo en el perchero- ¿qué tal te encuentras?
- Mucho mejor, solo ha sido un susto –dijo la latina mientras las hacía pasar al salón- todo han sido mimos hoy, cómo no voy a estar mejor. Me han traído el desayuno a la cama.
Nico se puso rojo y sonrió mientras se sentaba al lado de Siku para jugar.
- ¿Queréis un café?
- Si, pero ya voy yo a hacerlos que estás mala –dijo Rachel mientras se remangaba- Nico ¿me echas una mano?
El niño sonrió mientras se cogía de la mano de la morena rumbo a la cocina. Quinn suspiró mientras acariciaba la espalda a su amiga.
- ¿Seguro que estás bien S?
- Ahora si –confesó la latina mirando a la nada- anoche tuve bastante miedo. Tenía mucha fiebre y un dolor tremendo en el pecho… menos mal que estaba Brittany para avisar al médico Quinn…
- ¿Has pedido hora para hacerte alguna prueba?
- Me dijo el médico que solo era una inflamación, que con el medicamento y un poco de tiempo se me pasaría, no tenéis que preocuparos.
Quinn suspiró sabiendo que no valía de nada insistir con su amiga, ya tenía decidido no ir al médico, no la iba a hacer cambiar de opinión.
- ¿Dónde está Brittany? –preguntó interesada Quinn mientras se sentaba más cómodamente en el sofá.
- Ha ido a una entrevista de trabajo, tiene que estar al llegar.
- A lo mejor ha quedado con alguien después –comentó como si nada la fotógrafa.
- Que yo sepa no, de hecho, me ha costado que saliera de aquí por no dejarme sola.
En ese instante, llegaba Rachel con los cafés seguida de Nico que llevaba con todo el cuidado del mundo una jarra con leche.
- Vamos a ir el fin de semana que viene de escapada a Catskill, ¿queréis venir? –preguntó Santana mientras terminaba su café.
En ese mismo momento, entraba por la puerta Brittany dejando su bolsa de deporte en el pasillo y quitándose el abrigo. Al pasar al salón vio a Rachel y a Quinn sentadas frente a su novia y se acercó a saludarlas. Notó algo raro en la expresión de Quinn y como Rachel la reprendía con la mirada.
- ¿Qué tal la entrevista?
- Creo que bastante bien -comentó emocionada la rubia- y tenías razón. La mayoría de gente que estaba allí eran gente como yo, de academias pequeñas, de giras... nada de estudios en grandes academias.
- Me alegro -sonrió sinceramente la latina- Ellas han venido a verme porque el bocazas de Blaine les ha contado todo lo que pasó anoche. Las estoy invitando a Catskill con nosotras el fin de semana que viene, por si se animan.
- Claro, podemos ir los seis –comentó con una sonrisa- se lo podemos decir a Kurt y a Blaine, seguro que también quieren venir.
- ¿Puedes dejar de estar tan pirada por favor? –preguntó suspirando Rachel una vez que habían salido de la casa de su hermana y se habían alejado lo suficiente- Brittany va a notar que pasa algo raro. No quiero que mi hermana se vuelva loca por una suposición tuya o que Brittany la deje por tener una cuñada enferma de la cabeza ¿ok?
- Me puedes creer o no, pero a ese hombre lo conozco de algo Rach.
- Puede que lo conozcas, pero no tiene por qué ser mala persona, ni Brittany tampoco ¿está bien? Mi hermana está enamorada de ella –suspiró la morena cogiendo a Quinn por el brazo- nunca la había visto así de verdad. Creo que lo que dices es bastante serio como para lanzarte a suposiciones y que te puedes meter en medio de una relación y hacer mucho daño a dos personas que se quieren.
- Pero…
- Esta conversación ya la hemos tenido y sé que tu intención es buena –interrumpió- pero para de una vez. Si lo que dices es verdad, se acabará sabiendo. A mi hermana no la va a doler menos enterarse por ti ahora. Pero si lo que dices es una suposición falsa, estás metiendo una puñalada a una familia. Porque aunque aun no lo quieran poner como tal, es lo que son. Igual que nosotras.
- Lo siento… -suspiró la fotógrafa mirando a la morena a los ojos- tienes razón. ¿Quieres que vayamos a por la niña y os invite a cenar? Por ser tan idiota…
- Si lo haces por ser tan sexy, me parece un mejor motivo.
- Gracias por todo cariño.
Rachel la cogió por las mejillas y la besó lentamente mientras la otra sonreía y la abrazaba por la cintura.
- Nico tienes que ir a tu cama, es tarde.
- Otra película más, por favor –suplicó el niño.
Los tres se habían pasado el resto de la tarde metidos en la cama viendo películas de Disney. Habían cenado y se habían vuelto a poner a lo mismo. Brittany notaba como la latina estaba cada vez más cansada.
- Santana tiene que irse a dormir para poder mejorar del todo ¿vale?
Nico suspiró y asintió. Besó en la mejilla a la morena, la cual acarició su pelo con cariño. Brittany desapareció por el pasillo con el niño, en ese momento, la latina recibió un mensaje de texto.
Quinn: Nos apuntamos al fin de semana con vosotras, tenemos muchas ganas, pero nos tenemos que organizar. ¿Os parece quedar esta semana para ver alojamientos? un beso para las dos.
Santana: Me parece perfecto Q. Hablamos mañana. XO
Dejó el móvil en la mesilla cargando y miró el montón de películas que había a sus pies. Había pasado una tarde estupenda gracias a Nico y a Brittany a pesar de haber estado enferma. Cogió su móvil de nuevo e hizo una foto al montón de películas para colgarlo en las redes sociales:
*san_lopez: Lo mejor de estar enferma es poder darte el lujo de estar viendo toda la tarde películas con gente especial.
Cerró la aplicación, apagó la televisión y se echó en la cama a la espera de la rubia.
- Cariño.
Santana oyó una voz a lo lejos y como alguien acariciaba su brazo. Abrió un poco los ojos encontrándose con la rubia que llevaba un vaso de agua y una pastilla.
- Te toca tomarte la pastilla. Vamos, es un momento.
- Es tarde –gruñó dándose la vuelta y tapándose la cabeza Santana- ya estoy mucho mejor, no hace falta.
- Venga, no me hagas enfadar.
Santana suspiró debajo de las sábanas y las retiró de mala manera. Miró a su novia con odio, mientras la otra se reía y cogió el vaso que tenía en sus manos junto con la pastilla.
- Pareces una niña cuando te pones mala y te tienen que levantar a la mitad de la noche ¿eh?
- Eso es mentira –gruñó cruzándose de brazos la latina y suspiró al ver que la otra se reía- estoy mala, no te aproveches de mí…
- Si me tengo que aprovechar de ti, prefiero de otras maneras –dijo guiñando un ojo a la morena- pero ahora no puedes así que, vamos, a dormir que es tarde.
- Estoy bien Britt, puedo ir a trabajar –comentó la latina mientras se vestía junto a su novia, que hacía lo mismo- ayuda a Nico con la ropa y os acerco en el coche.
Ya era lunes por la mañana y la pareja se estaba vistiendo para ir a trabajar. Santana se encontraba mucho mejor y tenía que adelantar bastante trabajo en la discográfica.
- San… tómate otro día para descansar.
- Te aseguro que estoy bien, pero si te quedas más tranquila, te prometo que no haré esfuerzos y si me encuentro mal, vendré directamente a casa. ¿Está bien?
Brittany suspiró y asintió. Sabía que no tenía más remedio que aceptar ese trato ya que no creía posible apartar del trabajo a la latina estos días.
- Tómate las pastillas que te tocan ¿vale? –recordó la rubia a su novia- si necesitas que te lleven a casa, me avisas y me acerco. Hoy no hace falta que vayas a recoger a Nico, puedo salir un poco más pronto para llegar a por él.
- No tengo problema en ir yo a por el niño. Pero si me encuentro mal te aviso, tranquila.
La morena se acercó a su chica y la besó lentamente.
- Y ahora, daros prisa, que vamos a llegar tarde a todos lados.
- La hija prodiga ha vuelto.
Santana cerró los ojos al escuchar esa voz. Había dejado a Brittany y a Nico en el trabajo y en el colegio y tras pasarse a por un café, había vuelto a la discográfica.
- ¿Sugar? –preguntó con una pequeña sonrisa- ¿Qué haces aquí?
- Pasaba por la zona y me he pasado a verte…
- Sugar, tu sección esta en otra planta…
- ¿No puede una amiga ver a otra amiga sin necesidad de decirla nada?
- Claro –intentó molestar a su amiga Santana sabiendo que no venía solo por eso- me alegra que hayas venido. Ahora, tengo mucho trabajo que hacer. ¿Has visto a Blaine?
Y sin más cerró la puerta del despacho en la cara de Sugar. Blaine, estaba esperando dentro, trabajando en su pequeño portátil. Al ver la situación comenzó a reírse.
- Me parece fatal que hayas cerrado la puerta a una amiga en la cara -dijo enfadada la chica abriéndose paso por el despacho- Se te está subiendo la fama a la cabeza esa enorme que tienes…
Santana se sentó en su silla con una sonrisa mientras sacaba unos papeles del cajón e invitó a su amiga a sentarse con la mano.
- Ayer pasé por las pruebas de bailarines… Vi que tu novia se presentó…
Blaine levantó la cabeza con una sonrisa al escuchar la frase de la chica.
- Yo estaba allí también, no quise que me viese para que no se pusiera nerviosa… pero López, tienes una novia con un don espectacular. Creo que para mitad de semana la llamaran para empezar a trabajar con nosotros.
- Me alegra mucho la verdad. Estaba preocupada con no encontrar trabajo de lo suyo después de que la escuela donde trabaja ahora la haya dicho que al final de mes se queda sin trabajo.
- Pues creo que tiene un empleo nuevo –contestó Sugar- ya sabes, me quedé un poco para escuchar los comentarios y estaban encantados con ella.
- Entonces... ¿Has venido a cotillear Sugar? –preguntó con una pequeña sonrisa la latina mientras no dejaba de mirar sus papeles- ¿Te pago por eso?
- No, me pagas por mantener una imagen de la empresa estupenda y lo hago genial. De nada.
- ¿Nos ponemos a trabajar? –rió la latina- tengo que adelantar trabajo para este fin de semana tenerlo libre. Veamos...
- Quinn, me alegro que hayas podido venir a esta sesión de fotos –comentó Santana mientras abrazaba a la chica- y más cuando te he avisado esta mañana.
- He venido porque esta empresa suele pagar bien –dijo la rubia con una sonrisa- además que ya sabes que me encanta trabajar contigo. ¿Qué vamos a hacer hoy?
- Tenemos que sacar unas fotografías para el libreto de un disco para una nueva cantante de nuestra discográfica. Está al llegar.
- Está bien, ¿tienes alguna idea?
- Habla con Sugar que está hablando con los chicos de maquillaje, ella te contará un poco mientras yo llamo a esta chica para saber si la queda mucho para llegar.
- Tienes que relajarte un poco San –comentó preocupada Quinn- has estado mala hace apenas 24 horas, así que por favor, tómatelo con calma.
Quinn se alejó arrastrando con ella parte de su equipo de fotografía. Santana sacó su móvil y vio que tenía un mensaje de Brittany.
Britt (L): Espero que de verdad, te estés tomando la mañana con más calma que de costumbre, no quiero tener que ir a la discográfica a regañarte. ¿Cómo te encuentras?
Santana: Lo sé, no tendrás que hacerlo. Me está ayudando todo el mundo y ahora mismo estoy con Quinn en una sesión de fotos. No me va a dejar moverme ni para respirar. Me encuentro bien, asi que iré a por Nico al colegio, no te preocupes. XO
Britt (L): Muchas gracias, te quiero.
Salió de la pantalla de mensajes y se quedó mirando su fondo. Era una foto de los tres, en el avión, Brittany durmiendo en su hombro mientras que ella y Nico ponían caras. Sonrió y se metió el móvil en uno de sus bolsillos delanteros del pantalón.
Cuando levantó la cabeza, vio un rostro conocido. Una chica de unos dieciocho años, pelirroja con ojos verdes, bastante alta y atlética.
- Maya, por fin has llegado –se alegró la latina al verla- te estamos esperando para las fotografías. Pasa por maquillaje y vestuario, Sugar te contará la idea para la sesión.
La chica asintió con una sonrisa mientras se dirigía al grupo de maquillaje. Cuando llegó saludó a todo el mundo y se quedó mirando fijamente con una gran sonrisa a una rubia que no conocía.
- Creo que no nos han presentado, me llamo Maya.
Quinn miró con una sonrisa a la chica. Santana se unió al grupo en ese momento mientras enseñaba algunas cosas a Sugar.
- Encantada, soy Quinn Fabrey. Voy a ser tu fotógrafa para esta sesión.
- Nunca había tenido una fotógrafa tan guapa –dijo la chica con una sonrisa pícara sin dejar de mirar a Quinn, la cual se había quedado totalmente paralizada sin saber qué decir.
La latina que había escuchado todo, al ver la reacción de la rubia rió por lo bajo y siguió a lo suyo, intentando no reírse de su amiga.
- Mi pareja siempre me dice lo mismo –aclaró la fotógrafa- creo que es hora de que te maquillen y te vistan para que empecemos cuanto antes.
Maya sin perder de vista a Quinn asintió con una sonrisa y la guiñó un ojo sin ningún tipo de reparo. Santana cogió del brazo a su cuñada prácticamente roja de la risa apartándola del grupo.
- ¿Te gustan jovencitas? Eres una vieja verde Fabrey.
- Yo no la he dicho nada –protestó de manera infantil- está salida. No es mi problema.
- Le diré a mi hermana que vas ligando por ahí con niñas menores de edad.
- ¡NI SE TE OCURRA LÓPEZ! –gruñó la rubia viendo como la otra se reía- No quiero que tu hermana se vuelva loca por una tontería.
- No seas idiota, no se lo voy a decir, relájate –bromeó la latina- ya sabes, que si te tensas se te notan las arrugas y a tu bebenovia no la vas a gustar…
- Cállate de una vez idiota.
Santana se alejó riéndose de ella mientras se ponía al margen para ver la sesión de fotos.
- Y esta es la última –suspiró Quinn mientras se levantaba del suelo con su cámara hacia Santana sin ni si quiera mirar a Maya- creo hay algunas bastante buenas, solo queda elegir y me pongo con ellas para que estén para mañana por la tarde. ¿Te parece?
Santana asintió con una sonrisa. Estaba encantada cada vez que trabajaba con su amiga, era profesional y tenían mucha confianza para hablar sin ningún tipo de miramientos.
- Me parece perfecto. Sabiendo lo que queremos, creo que las fotos que elijas tú, estarán bien. Habla antes de salir con el equipo de diseño, para que os pongáis en contacto por si tienes alguna duda.
- Estupendo.
- ¿Y no voy a mantener el contacto contigo?
Quinn se dio la vuelta encontrándose con Maya de frente. La fotógrafa rió sin ocultarlo mientras guardaba el equipo y la latina se iba a hablar con maquillaje.
- Creo que está bien así como está gracias. Ya mantengo yo el contacto con mi pareja lo suficiente para no necesitar el contacto de nadie más.
- Nunca se sabe ¿verdad? –susurró la chica mientras miraba a la rubia.
- Yo lo sé. Quiero a la persona que está conmigo, no necesito a nadie más. Ahora, si me disculpas, tengo que recoger todo esto para irme a trabajar a casa.
Maya se dio la vuelta con una sonrisa.
- Ya nos veremos.
Y sin más, desapareció por la puerta con el grupo que la acompañaba. Quinn suspiró incómoda. Odiaba cuando alguien no entendía que no, es un no. Sacó su móvil de el bolsillo para escribir a Rachel.
Quinn: Cariño, me llamó tu hermana para venir a una sesión. Voy a llegar un poco más tarde para dejar el equipo en el estudio.
Rach: No pasa nada, hoy salgo antes del hospital porque tengo que volver esta noche a hacer una guardia. ¿Te esperamos para comer Beth y yo?
Quinn: Claro, estaré allí en una hora o así. Os quiero.
. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +. +.
Espero que la tardanza haya merecido la pena. Son más palabras que de costumbre, intentaré hacerlos así de ahora en adelante. Como siempre para cualquier duda o lo que sea, tengo Twitter o un mensaje privado por esta vía. Os digo también por si no lo saben, hay una aplicación de móvil para esta web que está bastante bien para avisos y poder leer desde cualquier lado.
Un abrazo enorme para todxs.
... Mune9117 ...
