¡Hola a todxs!
Como siempre digo, gracias a todo el mundo por tomar un rato de su vida para leer esta historia. Me motiva bastante ver que aun hay gente interesada en leerla y en dejar un comentario, que siempre anima.
Espero que hayan tenido una buena entrada de año y que se vayan cumpliendo todos los propósitos y deseos para este 2017.
Sobre los comentarios:
Guest1: Sé que hay mucha gente interesada en la actualización de Nunca es tarde. Estas semanas me estoy tomando muy en serio la escritura de estos capítulos y no descarto, a finales de este mes hacer una actualización tanto de esta historia (que puede ser que sea antes) como de NeT. Gracias por tu interés.
Guest2: La relación de Nico y San cada vez se irá haciendo más grande. ¿Quién se puede resistir a alguno de ellos? :P
EizaMallette: Quinn es bastante espabilada y quizás sea ella la que descubra todo… o quizás no :P veremos en los próximos capítulos. Muchas gracias por tu comentario.
Chobits3: Espero que este capítulo te haya encantado también. Muchas gracias por el apoyo.
AndruSol: La latina siempre va embalada xD. Ya, todo el tema del triángulo Santana-Brittany-Austin es bastante peligroso para los tres. Veremos cuál es el que sale peor parado al final. Espero que hayas pasado unas buenas vacaciones. XO
Y ahora vamos con el capítulo
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.
- Me encanta cómo te quedan esos pantalones.
Santana se quedó parada en la puerta de la habitación mordiéndose el labio con los brazos cruzados mientras observaba a su novia coger sus cosas para el trabajo. La latina acababa de llevar a Nico al colegio mientras la rubia, se duchaba y se preparaba para ir a la Academia.
La morena se acercó lentamente por detrás abrazándola por la cintura, oliendo su pelo con una sonrisa. Comenzó a besarla despacio por su nuca y sus hombros, hasta que la bailarina la paró como pudo y se puso frente a ella.
- ¿Qué haces? –preguntó riéndose mientras la morena la abrazaba con más fuerza.
- Te daba besos por la espalda y si me dejas, lo haré ahora por tu cuello. ¿Tengo tu permiso?
Brittany asintió pero fue ella quien comenzó a besarla apasionadamente y poco a poco, la acorraló contra la pared. Aun la hacía sentir en su cuerpo las mismas sensaciones que la primera vez: la piel de gallina, su corazón bombeando sangre rápidamente, un ligero mareo... Su mente se quedaba totalmente en blanco siendo la latina todo lo que podía pensar y sentir.
Santana lejos de apartarla, aun sabiendo que ambas podían llegar tarde al trabajo, enredó sus dedos en sus cabellos dorados y tiró suavemente de ellos, haciendo que ambas gimieran sin poderlo evitar.
- No podemos hacer esto –susurró la rubia entre beso y beso mientras colaba sus manos debajo de la camisa de su chica hasta llegar a sus pechos- no puedo llegar tarde en mis últimos días de trabajo.
- No te veo pararme…
La morena cogió el fino labio inferior de su novia entre los dientes, haciendo que todo el pensamiento racional de esta se fuera por la ventana. Aunque tampoco hubiera podido parar aunque lo intentara con todas sus fuerzas.
- Cada vez que te veo… -susurró Santana besando y lamiendo la clavícula de la otra- no te imaginas lo que me cuesta mantenerme quieta y no arrastrarte a la habitación para no salir en todo el día.
Brittany sentó a la latina en la cómoda de su habitación y se situó entre sus piernas. Todo lo rápidamente que pudo, desabotonó la camisa a la otra, dejando ver un sujetador negro de encaje. Empezó a dar besos húmedos desde el cuello hasta llegar a la clavícula, para después seguir bajando hacia los pechos. Con sus manos, desabrochó el sujetador para dejar a la vista una de las partes preferidas de la chica.
Al ver la cara de su novia, Santana sonrió cogiendo una de sus manos y llevándosela al pecho apretándolo. Viendo como la otra gemía, aprovechó para sacar la camiseta ancha de baile de la otra y su sujetador deportivo.
- Creo que aun tenemos algo de tiempo –dijo Brittany con la respiración totalmente acelerada sin poder apartar la mirada de los pechos de la otra.
Después, bajó sus labios hasta estos presionando suavemente uno de los pezones ya duros de su novia, envolviéndolo con su lengua después. Con su mano, amasaba el otro con delicadeza.
- Joder Britt…
Al mirar hacia arriba, solo podía ver a su novia con la cabeza apoyada en la pared, cerrando con fuerza los ojos mientras sus manos incitaban a Brittany a hacerlo con más rapidez sintiendo sus escalofríos por todo su cuerpo.
Poco a poco, la bailarina con las manos en la cintura de la otra, fue bajando besando, lamiendo y mordiendo todo lo que encontraba a su paso hasta quedar de rodillas frente a ella. Santana volvió a enredar sus manos en el pelo de su chica, mientras que esta, la levantó un poco para sacar de una vez su falda y sus bragas.
- Britt, por favor –rogó la morena mientras notaba la lengua de su novia por el interior de los muslos y esta correspondía moviendo su cadera- te necesito.
Esta sin esperar más, pasó su lengua por la humedad de su novia.
- Joder… -murmuró la rubia mientras volvía a hacerlo, sorprendida de la humedad de la otra- creo que vamos a tardar más de lo previsto…
Tras unas horas en el trabajo, Brittany salió de la Academia antes de tiempo. Había avisado a Santana que pasaría por el bar de Frank un rato para hablar con él sobre unos asuntos pendientes. Aunque en realidad lo único que quería era hablar con él y desahogarse.
La bailarina había insistido en que podía ir en transporte público sin ningún problema, se manejaba bastante bien, pero la latina le había colado las llaves del coche en bolsillo del abrigo con una nota sin que se diera cuenta.
"No quiero que vayas hasta el bar en transporte público, vas a tardar una eternidad. Yo puedo ir perfectamente andando, tengo el trabajo al lado de casa. Además, si llego un poco tarde creo que la jefa no me dirá nada ;). Te quiero. S."
Tras un corto recorrido, aparcó el automóvil en una de las plazas justo enfrente del bar. Nunca había sido de conducir, pero tenía que reconocer que el coche de la latina era cómodo de llevar.
- Hombre, mi rubia preferida –se dirigió Frank a ella nada más cruzar por la puerta- ¿Qué haces por aquí tan temprano? Apenas hemos abierto y…
- Tengo que hablar contigo –interrumpió- Es un tema urgente. ¿Podemos hablar en privado un momento?
- Claro, pasa.
Frank levantó una parte de la barra para que Brittany pasara y se dirigieran a la trastienda. El hombre hizo una seña a su camarero para que vigilara todo mientras él no estaba. Cuando entró, se sentó en una de las cajas de bebidas que se encontraban por allí poniendo un gran cubo bocabajo para que se sentara la otra. Le vino un pequeño déjà vu de cuando la chica trabajaba para él y le contaba los problemas que tenía con el dinero, con su familia… se alegraba que ahora estuviera un poco más tranquila. Al menos en ese aspecto. Se lo merecía.
- ¿Qué pasa?
- Creo que no solucionamos nada con el tema de Austin.
- ¿Ha vuelto a aparecer?
- No solo eso –suspiró la chica mientras se frotaba la cara- Se enteró de la conversación que tuvimos con su antiguo jefe, ya sabes, Gabe Black. Reconoció que ya no trabajaba para él, pero que trabajaba para otra persona.
- Brittany, el mismo Black nos dijo que ese tipo de publicaciones sería imposible de publicar por las repercusiones que puede tener para la publicación tener una enemiga tan poderosa como Santana.
- Me advirtió no solo de eso sino que ya tenía algunos "pretendientes" detrás para la historia –dijo cabreada mientras miraba al hombre a los ojos- y la verdad, no sé a quién creer. Austin tiene medios y maneras de llegar a su objetivo, ya sean buenos o malos… o legales o ilegales.
- No sé qué puedo decirte. Lo mejor que puedes hacer es advertir a Santana para que sea ella misma la que pare todo esto, antes de que sea lo que sea salga a la luz. Ella tiene medios y sobretodo poder para hacerlo.
- Si, será lo mejor –susurró- al menos para ella.
- Veo que está todo listo para el próximo videoclip.
Blaine se dio la vuelta al igual que uno de sus jefes de coreografía. Santana les sonrió con los brazos cruzados apoyada en el marco de la puerta. Llevaba un buen rato observando cómo un grupo de baile repetía una y otra vez la parte final de un videoclip de un de los artistas de su plantilla.
- Esta casi todo acabado Santana –comentó el hombre mientras Blaine también asentía- pero quería retrasar un poco la grabación si se pudiera. Solo un par de días.
La latina lo miró confundida mientras se acercaba más a la espera de una explicación. No la gustaba nada posponer su agenda sin motivo.
- Podemos hacer lo que quieras porque no es nada grave, tranquila. Nuestros bailarines tienen todo claro y Quinn vendrá a decirles los últimos detalles para la grabación –aclaró- pero me gustaría incorporar a una de las bailarinas que hicieron la prueba el otro día. Quiero que empiece a trabajar ya con nuestros bailarines y esta es una buena oportunidad para ver si se desenvuelve bien o tenemos que empezar desde abajo con ella.
El hombre tendió el currículum de la bailarina haciendo que la latina automáticamente sonriera y al levantar la vista, viera como su amigo hacía lo mismo.
- ¿Es buena? –preguntó la morena
- Muy buena. Sé que no tiene formación y su curriculum es un poco escaso, pero de verdad, es un diamante en bruto. Sé que por regla general, a este tipo de candidatos los ponemos a hacer pequeños trabajos para que se vayan aclimatando, pero creo que ella puede adaptarse rápido a nuestro grupo de fijo bailarines.
- Me alegra saber que Brittany –dijo mirando su currículum como si no supiera nada- Pierce es una buena candidata.
- Espero que no haya encontrado otro trabajo y acepte incorporarse cuando antes.
- ¿Cuándo vas a llamarla para decírselo?
- Había pensado llamarla ahora, cuando llegue al despacho.
- Me parece estupendo. Blaine será quien firme su contrato, ¿está bien?
Viendo como el hombre asentía, Santana salió sin más de la sala con una enorme sonrisa de felicidad y de orgullo. Lo feliz que se iba a poner su novia cuando se enterara de todo esto.
Santana estaba en la habitación preparando la maleta para el fin de semana, después de salir del trabajo y recoger al niño en el colegio. Tenía muchas ganas de este viaje para poder desconectar y más aun, desde que se había convertido en un viaje en familia.
Notó como la puerta se abría despacio. Apareció Nico llevando a Aníbal en un brazo y en el otro lado a Siku que iba siguiéndole, como siempre. Entró en la habitación y se sentó en la cama observando los movimientos de la chica.
Santana sonrió mientras seguía con lo que hacía. Sabía que al niño le gustaba observar a la gente por nada en concreto.
Pero esta vez no era así.
- ¿Siku va a venir con nosotros esta vez? –preguntó después de un rato acariciando al animal- no le gusta cuando lo dejamos solo.
- ¿Quieres que venga?
- Si, la otra vez que fuimos a ver a tus papas, se quedó triste porque no vino con nosotros.
- No te preocupes, vendrá a correr por la nieve con todos. Esta vez es diferente, vamos en coche, que para Siku es mucho más cómodo que un avión.
- ¿Por qué?
- Porque los animales como él, no pueden ir como nosotros en los asientos del avión y van en un sitio que se llama bodega, que es donde se guardan las maletas. No pasa nada, pero no iría muy cómodo ahí.
Nico asintió sin decir nada más mientras seguía observando a Santana. Esta notó como eso no era lo único que el niño la quería decir.
- ¿Pasa algo enano?
Este se quedó pensando unos instantes, después negó con la cabeza y salió corriendo al escuchar el timbre de la puerta.
- ¡San! –gritó Brittany entrando a la casa con una gran sonrisa mientras cogía a su hijo y lo llenaba de besos- ¡San! ¿Dónde estás?
Santana salió del interior de las habitaciones. Intuía que su alegría algo tenía que ver con el trabajo de la discográfica.
- ¿Qué pasa? –sonrió contagiada por la energía de su novia- ¿Por qué has llamado si tienes llaves?
- Estaba nerviosa y no encontraba las llaves en el bolso. Me han llamado de la discográfica para empezar la semana que viene –sollozó Brittany- No me lo creo. Me ha puesto por las nubes… Me quieren en el cuerpo fijo de bailarines San…
- Te lo dije cariño, ibas a encantarles. Tienes un don.
- ¿Qué pasa mamá?
- ¡Mamá tiene un nuevo trabajo Nico! ¡Uno mucho mejor!
Brittany volvió a besuquear a su hijo mientras este aplaudía. Después lo dejó en el suelo y abrazó fuertemente a su novia por la cintura enterrando la cara en su cuello dándola un suave beso en ese lugar.
- Gracias por hacer que me presentara. Por confiar en mí.
Santana sonrió pasando su mano por el cuello de ella bajo la atenta mirada del niño que estaba feliz al verlas así. La latina notó algo extraño en su mirada… tendría que hablar con él y con la rubia pronto. Había algo extraño.
- Tengo que llevar los papeles de la renuncia mañana a la academia y pasarme a firmar el contrato después.
- Estoy muy muy orgullosa de ti.
Brittany la besó lentamente en los labios pillando a la morena por sorpresa. Nico rió al ver la cara de la latina y lo roja que estaba. Nunca se habían besado así delante de él.
- Voy a ducharme –dijo la bailarina al separarse- en seguida os ayudo con la comida.
- Tran… tranquila –susurró la otra saliendo un poco del trance- está todo listo. Solo falta poner la mesa.
- Mamá… -gimió Beth mientras intentaba partir un pedazo de la barra de pan tendiéndoselo a Rachel.
Rachel sonrió mientras cogía el cuchillo para partírselo. Quinn y ella había ido a la casa de la latina para ultimar las cosas del viaje del fin de semana, pero se había terminado haciendo tarde y se habían quedado a cenar.
- Eres una niña mamá… -bromeó Quinn mientras servía agua a Nico que se sentaba a su lado.
- Mami eso es mentira –gruñó cruzándose de brazos haciendo que la mesa riera- díselo mamá.
- Quinn no te metas con ella…
Santana vio a Nico como se fijaba en la interacción entre las tres con la mirada que había heredado de Brittany de confusión. Después, la miró a ella con el mismo gesto. La latina sonrió y el niño tras unos segundos con la cabeza ladeada, la sonrió también.
- Os tenía que decir a todos algo… dentro de dos semanas tengo un evento en el centro. Algo con relación a unos premios de música nuevos que está otorgando el público y tenemos varias nominaciones en diferentes categorías.
- ¿Vas a ir? –preguntó sorprendida Rachel.
- Si –susurró mientras se frotaba las manos con nerviosismo- esta vez me apetece mucho la verdad.
Brittany apartó la vista de Beth que seguía enfadada y miró a su novia confundida poniendo exactamente la misma expresión que Nico segundos atrás.
- Me alegro mucho San –comentó Quinn acercando un vaso de agua a su hija- seguro que les patearas el trasero a todos.
- Si –rió la latina sin apartar la mirada de su novia observando su reacción- además irán algunos artistas de la discográfica que va a participar con algunas actuaciones.
- Es genial –comentó Rachel mientras miraba a su hermana con orgullo- seguro que ganáis todo lo posible.
Brittany sonrió mientras ayudaba a partir la carne a Nico. Rachel observó como su hermana intentaba decir algo más de lo que estaba diciendo, que estaba más nerviosa de la cuenta. Algo que tenía que ver seguramente con su cuñada de la cual no apartaba la mirada.
- Me gustaría que las tres me acompañarais. Me han dado pases para que estemos en una mesa del público. Blaine va a llevar a Kurt y a mí me gustaría que vosotras vinierais conmigo.
Quinn asintió entusiasmada. La encantaban ese tipo de fiestas de comida, presentaciones y actuaciones en vivo. Rachel asintió con una leve sonrisa, no era tan fanática de este tipo de eventos como su pareja pero la encantaba que su hermana quisiera ir y la encantaría verla subir de nuevo a por un premio. La pediatra se dio cuenta al igual que su hermana, que una persona no había respondido y que tenía la palabra "terror" escrita en la frente.
- ¿Nosotros podemos ir? –preguntó Beth a su tía señalándose a ella y a Nico - nos portaremos bien.
- Cariño esas fiestas son para gente mayor –aclaró Quinn al ver que Santana seguía sin apartar la vista de su novia en busca de una respuesta- cuando crezcáis un poco os llevará a vosotros en lugar de a nosotras.
- Voy a por el postre –dijo Brittany mientras se levantaba sin mirar a Santana en ningún momento.
Cuando se quedaron solas, Quinn seguía hablando con los niños mientras que Rachel miraba de manera significativa a su hermana señalando a la cocina. Algo raro acababa de ocurrir.
- Voy ayudar a Britt con las cosas, en seguida vuelvo.
Al entrar a la cocina, la latina notó como su novia miraba de manera distraída las tazas de café mientras intentaba servir café en ellos.
- ¿Pasa algo? ¿Te ha molestado algo que he dicho o hecho?
- No, no me pasa nada. He venido a por el postre.
- Brittany, ha sido sacar el tema del evento y has cambiado totalmente de cara. No entiendo nada la verdad.
- No. Yo sólo… es que…
- ¿No quieres venir? –preguntó Santana mientras se apoyaba en la encimera obligando a su novia con las manos a dejar lo que estaba haciendo y que la mirase a los ojos.
- No es que no quiera ir. Me preocupa todo lo que conlleva el hecho que vaya, sobre todo la prensa. Hará preguntas sobre mí, sobre nosotras. Saldrá en artículos, en la televisión… Luego está el tema de la discográfica, sé que tú no tienes nada que ver pero todo el mundo pensará que sí…
- ¿Realmente te importa lo que la prensa amarilla diga? –preguntó la latina pero al ver que la otra no respondía suspiró y continuó- No tenemos que decir nada, ni que tú eres mi novia ni similar. Puedes ser una amiga sin más. O puedes ser mi tía… o mi prima de Miami. Yo no tengo que dar explicaciones a nadie. No es la primera vez que vienes a una fiesta, cuando la gala benéfica…
- Es una gala abierta, no una fiesta privada San. Harán suposiciones, sabrán de sobra lo que hay nada más vernos. No quiero que la prensa se vuelva loca con nosotros… Sobre todo con Nico. Tus seguidores de Twitter ya nos shipean solamente con las fotos que han salido en las revistas.
- Sabes que yo mantengo mi vida privada aparte de ellos, no va a pasar nada. Confía en mí. Os necesito allí, hace bastante que no voy a una gala parecida en la que tenga que recibir algo sin acompañantes del trabajo y quería que vosotras estuvierais en mi mesa como apoyo.
Brittany bajó su mirada mientras la latina se apartó con una expresión triste. Cogió un par de tazas que estaban listas sobre la encimera y se dirigió a la puerta sin mirar a su novia.
- ¿Va a ser así siempre? ¿Vamos a jugar a escondernos? –preguntó con un tono de dolor antes de salir, de espaldas- Mi hermana y Quinn me acompañan. No pasa nada, no hace falta que vengas.
Brittany se quedó casi a punto del llanto. Confiaba más que de sobra en la latina y en su seguridad personal. No era por eso por lo que no quisiera ir, sino porque la relacionaran con ella y Austin sacara todo lo que tuviera en su contra a la luz. Tenía que confesar antes para zanjar el asunto. Seguramente luego no tendría tantas ganas de que la acompañase a ningún sitio…
Al poco tiempo, Rachel apareció en la cocina en busca de azúcar. Su hermana había llegado con cara de pocos amigos al salón y sabía perfectamente el por qué. Pero cuando vio a la rubia limpiarse la cara y ponerse a buscar entre los cajones en busca de algo evitando su mirada lo confirmó.
La morena suspiró levemente mientras esperaba a que la otra se diera la vuelta, apoyada en la encimera, simulando que buscaba algo en las estanterías.
- Da miedo ¿eh?
Brittany se giró observando a su cuñada.
- Ponerse bajo foco. En tu cabeza siempre están las preguntas ¿Les gustaré? ¿Estarán de acuerdo en que esté con fulanita? ¿Seré una mujer florero? ¿Creerán que he llegado dónde estoy por estar con ella? ¿Seré "la mujer de" o tendré nombre propio? –hizo todas estas preguntas sin mirarla, como si hiciera un monólogo interno- la prensa puede ser muy cruel a veces. De hecho, la gran mayoría de veces, lo es. Te harán creer que estas a la sombra de tu pareja, que no has luchado para estar donde estás.
Brittany miró hacia abajo con culpa. Rachel había acertado en otro aspecto que no quería reconocer. ¿Qué iba a pasar cuando todo el mundo se diera cuenta que ella, doña nadie, estaba con una de las personas más influyentes del panorama actual? La morena se acercó al cajón donde estaba rebuscando la otra y cogió cuatro cucharillas sonriendo por haberlas encontrado.
- Yo pasé por lo mismo con Quinn –comentó ahora sí, mirándola a los ojos- Fui, en resumen, "la novia de la mejor fotógrafa de nuestra época" solo faltaba poner "mantenida a tiempo completo" en los artículos. Daba igual que hubiera hecho yo, que fuera una de las pediatras mejor valoradas de mi generación o que hubiera llegado a la luna en bicicleta. Siempre estaría a su sombra. Al principio no sabía cómo manejar todo… discutía con ella, discutía con mi hermana, con mis padres… pero ¿sabes? Me di cuenta que todo eso, todo lo que pasaba de puertas hacia fuera, merecía la pena si a cambio, tenía a una mujer como ella en casa. Lo importante es que ella, nunca, nunca me ha hecho sentir inferior por su trabajo. Al contrario, valora cada uno de los pasos que consigo más que los suyos.
- Pero yo no soy nadie Rachel… he salido de la nada y…
- Mi hermana y Quinn también salieron de la nada. Por ese tema no te preocupes, además, ella no te lo pediría si no estuviera cien por cien segura de que estaréis bien. Sobre todo Nico. No tengas miedo por eso –comentó mientras iba hacia la puerta- no quiero intentar hacerte chantaje emocional, ni nada parecido, pero Santana hacía bastante tiempo que no quería ir a una gala de este estilo y nos ha sorprendido. Desde…
- ¿Desde…? –preguntó la rubia al ver que Rachel se había quedado en silencio totalmente mirando al suelo.
- Hace mucho tiempo que no estaba tan bien… tan feliz… como para ir a un evento multitudinario sin que le de terror todo el tema de las cámaras. Ella tiene el mismo miedo que tú, por eso quiere que vayas… como apoyo. Podemos ir nosotras, mis padres, Kurt, Blaine… pero ninguno la podrá dar el apoyo que puedes darle tú.
Las chicas y la niña ya se habían ido. Nico hacía un rato que se había ido a dormir y Santana y Brittany estaban sentadas en la cama. La primera mirando su móvil y la otra leyendo. Aunque en realidad, la bailarina no dejaba de mirar a su novia y tenía el libro de adorno, mientras que esta no apartaba la mirada de su teléfono.
Había estado pensando en las palabras de Rachel. Sabía que todos sus miedos y problemas la perseguirían hasta que confesara a Santana todo lo que había hecho, pero que en este momento, aunque no sabía muy bien por qué, la necesitaba a su lado.
- No tengo nada para ponerme.
Santana miró confundida a su novia dejando el móvil y sus gafas en la mesilla, mientras la otra no era capaz de mirarla a ella.
- No entiendo. ¿No tienes nada para ponerte? ¿Mañana vas a algún sitio?
- Supongo que en un evento como ese, tengo que ir de etiqueta. No tengo nada para ponerme.
Santana la miró confundida hasta que su novia la miró sonriendo. La morena se levantó de un salto tirándose encima de ella comiéndosela a besos.
- ¡Basta San! –rió la rubia- ¡Vamos a despertar a Nico! ¡Siku se va a levantar y él también!
- Gracias, gracias, gracias –susurraba la morena mientras intercalaba besos en todos los rincones de su cara.
- No quiero avergonzarte. No sé cómo comportarme, nunca he estado en un sitio así con tanta gente conocida, con prensa, con…
- Poco a poco. Del vestuario nos ocuparemos estos días y por lo demás… sé tú misma cariño. De todo, lo peor será la entrada, tener que posar para la prensa pero…
- ¿¡Tendremos que posar para la prensa!?
Santana rió y dio un beso en los labios a su novia, lentamente.
- No te preocupes por nada. Luego estaremos en una sala cenando y un poco más tarde, repartirán los premios. Hay bastantes famosos, no creo que la cámara esté centrada en nosotras.
Brittany asintió mientras la latina la obligó a tumbarse en la cama para hacerla cosquillas.
- Es tarde, vamos a dormir
- Tana.
Ya era la segunda vez que lo escuchaba y no podía ser un sueño. Santana abrió lentamente los ojos intentando observar a su alrededor con la poca luz que entraba por las rendijas de las persianas. Brittany y sus manías de dormir con todo cerrado.
Frente a sus ojos de pie, llorando y prácticamente temblando, estaba Nico. No entendía que estaba pasando pero se levantó de golpe como un acto reflejo para consolarlo. Lo cogió rápidamente en brazos viendo en el reloj digital de su mesilla como marcaba las cuatro de la mañana.
Intentando no despertar a la rubia, con el niño en brazos, salió de la habitación, cerrando la puerta tras de sí.
- ¿Qué te pasa cariño? –preguntó mientras acariciaba lentamente su espalda de manera cariñosa- ¿por qué lloras?
Al adaptarse su vista a la luz, vio como el pequeño llevaba el pantalón mojado. Se había hecho pis encima. Nico notó como la chica se había dado cuenta de lo que estaba pasando y se abrazó a ella llorando.
- Se me ha escapado.
Santana supuso que la cama estaría también mojada. Nunca la había pasado nada así con Beth y no sabía muy bien qué tenía que hacer o si el niño prefería que todo esto lo hiciera su madre pero no había logrado despertarla.
- ¿Quieres que avisemos a mamá? –preguntó viendo como el niño negaba con la cabeza- ¿Quieres que te ayude yo? No es nada, lo podemos solucionar rápido.
Nico asintió sin soltarse del cuello de la morena. Esta los llevó a la habitación, encendió la luz y vio como las sábanas estaban empapadas y como Siku se había levantado buscando a su pequeño amo.
- No es nada grave enano. Te voy a explicar lo que vamos a hacer para ver si te parece bien ¿ok? -dijo viendo como el rubio asentía- lo primero que tenemos que hacer es cambiarte a ti de pijama y de calzoncillos. Sé que sabes donde están. Así que mientras que tú te cambias de ropa, yo voy a cambiar las sábanas.
- No se lo digas a mamá, se va a enfadar.
- No te preocupes, no se lo voy a decir. Pero seguro que si se lo dices no se enfada.
Santana dejó al pequeño para que se cambiara de pijama y ella cogió unas sábanas limpias y deshizo la cama dejando las sábanas sucias al lado. Como sospechaba, el colchón también estaba mojado. Dio las gracias mentalmente a su hermana por darle la idea de instalar una doble cama para cuando se quedara Beth en su casa con ellas.
Con cuidado corrió el cajón dejando a la vista otro colchón. Hizo la cama rápidamente y miró al niño como le tendía la ropa sucia. Lo dejó todo haciendo un montón y recolocó la cama de Siku en un lado cerca de la cabecera de la cama de Nico. El animal se dirigió de nuevo a su cesta lamiendo primero la mano de su pequeño amo.
Santana cogió al rubio, poniéndoselo en la cintura y besando su frente.
- Vamos enano, a la cama que mañana tenemos que madrugar para ir al colegio.
El niño se aferró fuertemente al cuello de la latina sin dejarla ir. Santana lo abrazó extrañada por su comportamiento.
- ¿Qué te pasa?
- ¿Puedo dormir contigo hoy? –preguntó mientras se abrazaba más fuerte al cuello de la chica- he tenido una pesadilla…
Santana suspiró con una leve sonrisa y asintió. Lo dejó suavemente en la cama y después recogió todo lo del suelo.
- Ahora mismo vuelvo, voy a dejar todo esto en la lavadora. No tardo.
Santana salió rápidamente de la habitación en dirección a la cocina. Dejó todo en la lavadora preparado para ponerla mañana con algo más de ropa. Se dirigió a su habitación, viendo como la rubia se estaba abrazando a su almohada. Sonrió, mientras buscaba un pedazo de papel en su cartera para poner una nota.
Después, la dejó sobre la mesilla de noche de la otra y puso el móvil encima para que lo viera justo al despertarse por la alarma. Cerró la puerta tras de sí y se dirigió a la otra habitación.
Nico aun estaba despierto sentado, esperándola, abrazado a Aníbal. La latina se acercó a él, pasando primero a tapar a Siku con su manta. Después, se tumbó junto al niño en la cama, tapándolos a ambos con el nórdico.
- ¿Quieres hablar sobre lo que has soñado? –preguntó Santana a oscuras mientras lo sentía revolverse junto a ella.
Nico negó acercándose más a su cuerpo, acurrucándose entre sus brazos.
- Vamos a intentar volver a dormir ¿está bien? –susurró Santana, abrazándolo con más fuerza- no vas a volver a soñar con lo que hayas soñado ¿ok? Si me necesitas, despiértame. Siku y yo te ayudamos en lo que sea.
- No quiero volver a hacerme pis en la cama… -sollozó el niño mientras abrazaba al antiguo peluche de Santana.
- No pasa nada por hacerse un día pis sin querer en la cama cariño.
El niño pareció convencido y se quedó en silencio mientras buscaba una postura para dormir. Tan inquieto en la cama como la rubia que la acompañaba todas las noches.
- Te quiero mucho Tana.
- Yo también te quiero enano.
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Esto es todo por hoy. Me alegra ver que la historia sigue teniendo seguidores y que sigan escribiendo comentarios de apoyo.
Un saludo.
...Mune9117...
