Y al final todo queda entre él y ella…

Las personas piensan que la calidez de alguien más puede ayudarte a sentirte bien contigo mismo.

Pero esto no siempre aplica para todos.

En ocasiones te sientes tan patético esperando que algo así te conforte, sintiendo que tu obligación solo es quedarte estático y esperar que alguien aparezca frente a ti, diga las palabras que deseas oír y al final aceptar sus brazos abiertos para dejar de sentirte tan miserable y enfermo por no poder hacer nada por ti mismo, lo cual resulta en una forma de consuelo barato.

Día a día, miles de personas creen que la solución que buscan esta en otras personas, ya sea un amigo, su pareja sentimental, o su familia, personas que sin importarles absorben lo mejor de los demás sin preocuparse por las consecuencias que pueden acaecer sobre sus benefactores, simplemente dejándose llevar por sentimientos tan vacíos, creyendo que son merecedores de todo cuando se encuentran frente a una situación difícil, estos parásitos que buscan a alguien con el propósito de que alivie parte de sus penas y una vez que han obtenido lo que desean se creen con el maldito derecho de desecharlos una vez que han drenado toda la felicidad de estos.

Estos benefactores tan idiotas, los cuales, a pesar de ser usados y desechados como una bolsa de basura, se sienten bien consigo mismos, solo por que han sido de ayuda a alguien más. Creen ciegamente que está bien lastimarse por personas que si tuvieran la oportunidad arrebatarían todo de ellos con tal de sentir que su vida ha mejorado y que no dudarían en clavar un cuchillo a la espalda si les niegas ese consuelo.

Y aun a pesar de que yo he sido uno de esos parásitos, hasta la fecha no entiendo el regocijo de las personas que hacen esas cosas.

Aun cuando yo he obtenido grandes ventajas de esto, me parece estúpido el pensar en que una persona haga el bien sin esperar nada a cambio. Supongo que existen ciertos vacíos en las personas que necesitan ser llenados con auto-satisfacción y un sentido de voluntad que va más allá de mi imaginación.

Y quizás sea hipócrita lo que pienso pero agradezco de esas personas de buen corazón y poca masa encefálica que me han ayudado a soportar todo mi sufrimiento a lo largo de los años, aprovechándome de ellos con tal de no sentir esta soledad tan abrazadora.

Agradezco a esas personas que me dejan entrar en sus vidas, a las cuales no les ha importado que le haya arrebatado algo y aun así se sienten felices por darme un poco de lo que les sobra.

Agradezco a esas personas que no les interesa salir lastimados con tal de que yo esté bien, aun cuando en el fondo me siento la peor mierda del mundo.

Día a día, viviendo por razones estúpidas.

Esforzándome por encontrar algún sentido a mi vida.

Algún sentido el cual, cuando se muestra frente a mí, me sostiene con sus asquerosas garras y despedaza todas mis esperanzas, destruye mis ganas de vivir.

Una sensación que he experimentado desde hace varios años. Algo que no puedo ver, algo que no puedo identificar, algo que me hace sentir repulsión por mi mismo, algo que me hace perder la esperanza en la vida.

Y sigo estancado en este profundo vacío.

Pero he estado aprendiendo a vivir con todo eso.

No puedo decir que he estado esperando un momento como este para darme cuenta que estoy pútrido. Siempre he sido alguien podrido, sin esperanza, sin ganas de vivir, pero todo tiene un límite y poco a poco esta carga me abate.

Mi adolescencia es tan miserable como esperaba.

-.-.-.-.-.-.-.-

Han pasado varios minutos desde que me plante frente a este sucio espejo, esperando que alguna fuerza divina me ayude a soportar este ardor dentro de mí.

En mi garganta siento cierta acidez, como si hubiera ingerido alguna bebida desagradable que dejo un amargo rastro por mi tráquea.

Tal vez se deba a mi adicción por el tabaco.

"Creo que debería dejar de fumar."

Pero en el fondo sé que ese no es el problema.

El problema aquí es más profundo, no es solamente el abuso desmedido de un simple tubo de cáncer, es todo lo que he guardado por tanto tiempo, todas las penas que me he tragado durante tanto tiempo, todo lo que he evitado durante tanto tiempo, todo lo que he perdido durante tan tiempo…

Ha sido bastante tiempo.

Esto es a consecuencia de todo lo que he hecho hasta ahora, todo lo que he roto, todo de lo que he abusado, todos los errores que no me han importado hasta ahora que estoy sintiéndome tan solo, una soledad que me estrangula por las noches en ese lugar tan vacío, ese lugar que ha perdido las risas, llantos y regaños, ese lugar que ha perdido todo lo que me importaba.

Empapo mi rostro con el agua que sigue fluyendo por el grifo y busco una toalla de papel para secar mi cara, puedo observar mis ojos rojos, como si estuviera bajo la influencia de alguna sustancia nociva, aun sintiendo ese maldito nudo en la garganta, del cual no me he podido deshacer y asimismo no he sido capaz de liberar ni una sola lagrima lamentándome por mi patética vida.

Incluso no puedo hacer eso bien.

Una vez terminado esto me dirijo fuera del baño con la esperanza de no encontrar a alguien en mi camino. Ya es bastante mala mi situación como para toparme con alguien que me pregunte por mi apariencia y trate de consolarme por observarme en una situación tan vergonzosa.

Maldición.

¿Qué paso con el fuerte, cínico, imponente y narcisista Hikigaya Hachiman que no le importaba nada y que disfrutaba disfrutando y aprovechándose de las debilidades de los demás?

¿Acaso solo era momentáneo?

¿Destruiré todo lo que he creado por un simple momento de debilidad?

Mi reputación.

Mi popularidad.

Mi satisfacción personal.

¿Dejare todo esto por mi puta cobardía?

¿Desde cuándo he sido un niño llorón que al primer empujón se deja caer y va a los brazos de mamí?

¿Por qué siento esta ansiedad?

¿Por qué hago preguntas tan estúpidas?

¿Por qué Komachi?

-.-.-.-.-.-.-.-

Mi vida está más jodida de lo que esperaba.

-.-.-.-.-.-.-.-

ODIO

SUFRIMIENTO

CULPA

VACÍO

-.-.-.-.-.-.-.-

Emprendo mi camino hacia las escaleras que me conducen al piso inferior y tras mi espalda escucho el sonido de una puerta corrediza abriéndose.

Giro mi rostro para darme cuenta de lo que está sucediendo y observo la figura de una chica de tez blanca, cabello largo, lacio y obscuro, la cual se dispone a cerrar la puerta de la habitación de la cual ha salido, sin prestar atención a su alrededor, con una delicada y pequeña sonrisa de satisfacción y tarareando cierta melodía que no logro reconocer.

Quizás Komachi conozca esa canción.

Una vez realizado esto, la chica giro en la misma dirección que yo y pude observar claramente de quien se trataba. Una chica de estatura media con rostro angelical remarcado gracias a sus finos rasgos y esos hermosos orbes azules, con ese cabello obscuro, negro, un negro que le da un cierto toque de elegancia, complementado con su manera de moverse, tan refinada y delicada, en pocas palabras una clásica chica de familia adinerada de las cuales abundan en cierta clase especial…

Una chica con la que me he encontrado bastantes veces, la cual llego a aborrecerme con su estúpida manera de ver la vida.

De un momento a otro nuestros ojos se encuentran, su azul intenso con mis orbes tan grises como mi alma.

Una vez se da cuenta de mi presencia dirige una mirada de intriga.

Y sin esperarlo camina lentamente hacia mí, una vez cerca distanciada solo por unos cuantos pasos puedo observar como hace cierta expresión característica en ella. Ladea un poco la cabeza hacia la derecha y pronuncia mi nombre con ese estúpido y desagradable mote.

"Ara. Si, solamente es Hikigermen-kun."

Puedo ver cierta sonrisa en su rostro, como si disfrutara insultándome con esos anticuados apodos.

Y yo lamentablemente estoy en la peor situación de mi vida.

Mientras me desmoronaba en mi interior con todas esas preguntas sin sentido aparece ante mí la reina de hielo, la única persona que ha sido capaz de ponerme en mi lugar…

Solo con ese simple ¨saludo¨ me doy cuenta que mi respiración se hace errática y siento cierto frío espectral en mi espina dorsal.

He dejado que el tiempo transcurra, tan solo han sido unos segundos, pero aun así esto llego a ser aterrador, mi garganta está seca, no se con que arremeter a su estúpido saludo.

El tiempo transcurre más y más, y en un bajo tono lo único que soy capaz de pronunciar es su nom…

"Yuki-no-shita…"

"Creí que te habías quedado mudo, Hachiman."

Nuevamente esa sonrisa tan perfecta y aterradora. Aun cuando la he visto tantas veces no me he acostumbrado a ella.

Supongo que me lo merezco.

Demonios.

De todas las personas que me podría encontrar resulto ser ella.

Yukinoshita Yukino.

Mi ex novia.

-.-.-.-.-.-.-.-

NA. UN GUSTO SALUDARLOS AMIGOS LECTORES.

EN PRIMERA INSTANCIA ME GUSTARÍA AGRADECERLES PRO SUS REVIEWS, FOLLOWS Y FAVS. NUNCA CREÍ QUE ESTA HISTORIA LLAMARÍA LA ATENCIÓN YA QUE ES RARO VER FICS CON PERSONALIDADES TAN FUERA DE LUGAR PARA LOS PERSONAJES, Y DEBO DECIR QUE ME SORPRENDIÓ EL SEGUIMIENTO DE ESTA HISTORIA.

SEGUNDO, EN ESTE CAPÍTULO QUERÍA DEDICARLE UN FONDO MÁS OSCURO E IRREPARABLE PARA NUESTRO PERSONAJE PRINCIPAL PERO DEBIDO AL TIEMPO Y A QUE UNA LOCA IDEA SURGÍA TRAS OTRA Y TRAS OTRA ME DECANTE POR ALGO NO TAN PESADO, YA QUE TENÍA ESTO ENTRE MIS BORRADORES Y QUERÍA INCLUIR ALGO LLAMATIVO E INESPERADO. ESPERO LES AGRADE Y SI NO ES ASÍ HÁGANME SABER CON SUS OPINIONES.

ME DESPIDO DE USTEDES NO SIN ANTES VOLVER A AGRADECERLES POR SU APOYO. NOS ESTAREMOS LEYENDO EN OTRO CAPÍTULO.