HOLA! si, yo de nuevo... bueno, aqui.. pues.. traigo la actualizacion del fic. bueno, si les gusta, no olviden en darme comentarios... me ayuda a seguir escribiendo, y de esa forma se que les gusta o por lo menos agrada mi trabajo.
gracias y disfruten la lectura.
_Leo... ¿está enamorado de mí...? – se escuchó la voz suave del menor.
_ ¿Mikey ...?
Al escuchar la confundida voz del menor, volteo rápidamente, encontrándose con esos ojos celestes buscando una respuesta.
_ Rapha... ¿Leo, me quiere?
Volvió a preguntar el menor. El mayor no sabía cómo responder.
_ iré a hablar con él. - dijo Mikey, caminando velozmente hacia la habitación del mayor.
Raphael sorprendido por como había actuado su hermano. Recordó lo que le había contado horas atrás: "también me gusta alguien"
_ acaso... ¿es Leonardo a quien amas Michelangelo...? - pregunto antes de que el llegara a la habitación de Leo.
El joven, detuvo su andar, pero no dio respuesta.
_ dímelo Mikey... ¿es leo a quien tu amas?
Mikey volteo lentamente, alzo la mirada y lo vio con ojos profundamente tristes.
Confundido con la actitud del menor, solo se desesperó y camino hacia él, tomándolo de la muñeca y alejándolo de la habitación del mayor.
Lo llevo a su habitación, donde tendrían más privacidad para hablar.
_ dime Mikey… ¿es leo a quien tu amas?
_ s-si… - dijo con ojos llorosos
_ Entonces… ¿porque lloras? Si tal parece que el intrépido te corresponde.
_ esta mal… - susurro.
_ ¿qué dices?
_ ¡está mal Raphael! ¡No importa lo que sienta! – Grito desesperado – ¡simplemente está mal! Somos hermanos… ¡los hermanos no se quieren unos con otros!
Estaba sorprendido. Raphael no sabía que su hermano pequeño pensaba todo eso. Y solo escucho que a cada palabra que salía de la boca del menor, esta se hacía cada vez más baja y con palabras rotas.
El pequeño Mikey estaba llorando. Su hermano mayor, con comprensión (o intento) le hablo.
_ Mikey… no debes torturarte con el hecho de que si somos hermanos o no…
_ lose… Rapha… hable con Donnie hace tiempo y le pregunte si éramos realmente hermanos. Pero él me dijo que lo más probable sea que no.
_ Entonces, ¿porque te agobias con eso?
_ Lloro porque… amo a Leonardo, lo amo… pero no debo sentir eso, no debo… es desesperante estar con esa persona y no decirle lo que sientes. Es doloroso… además… ¿qué pasa si le digo lo que siento a leo? ¿Qué pensaría él? De seguro me vería como un bicho raro…
Era cierto. Raphael también pensaba lo mismo.
Se puso a pensar; que pasaría si le decía sobre sus sentimientos a Donatello, ¿cómo reaccionaría él? Si lo rechazaba había una alta probabilidad de que ya no le volvería a ver como lo hacía antes.
_ Rapha... Ya no quiero seguir más con esto… estos sentimientos indebidos me están comiendo por dentro… y no sé qué deba hacer…
_ no importa Mikey…
_ ¿qué?
_ Michelangelo, ¿sabes que es lo que te aconsejo?
La tortuga negó con la cabeza
_ Lucha por lo que quieres... si realmente amas a Leonardo, no lo dejes ir.
_ Pero... si le digo y me rechaza o... Sucede algo. Nuestra relación de hermanos estaría deshecha...
_ es probable, pero tarde o temprano tienes que arriesgar.
_ Cierto…
El menor alzo la vista con esperanza.
_ luchare por ganarme a Leonardo… aunque... Creo que eso no será muy difícil si es cierto que yo también le gusto…
_ sé que podrás hacerlo enano.
_ Y… ¿sobre ti?
_ ¿eh? ¿Yo que...?
_ ¿harás lo mismo con Donatello?
…
A LA MAÑANA SIGUIENTE...
_ ¿Leonardo...? Mikey dice que vayas a comer tu desayuno. - dijo el de morado, tras tocar su puerta.
_ no tengo apetito.
_ leo... ¿puedo hablar contigo... ahora?
La puerta se abrió, y del lugar salió el de azul.
_ ¿quieres pasar...? - ofreció a Donatello.
_ Si, gracias.
Una vez dentro, Donatello se sentó en la cama y saco una fotografía de su caparazón.
_ ¿De qué quieres hablar?
_ de esto - le da la foto. - es la foto de April y yo en el columpio.
_ Ah... ¿qué piensas hacer con la foto?
_ Esto.
Rápidamente tomo la fotografía y la rompió en miles de pedazos. Una vez triturado, las junto todo y la lanzo en el aire, dando una impresión de que lanzaba conffeti.
_ ¿la estas superando...? - pregunto aun con algo de dudas.
_ Si... - le sonrió. - he decidido que ella me ha hecho tanto daño, que ya no puedo permitirlo. Ya quedo atrás.
_ ¡qué bien Donatello! - lo abraza - estoy orgulloso de ti, estas superando tu mal amoroso.
_ Jeje... sí.
_ em. Pero, no puedo superarlo solo, ¿quisieras ayudarme a olvidarla?
La pregunta fue algo extraña para Leonardo. Pero como buen hermano que es, asintió con la cabeza y una sonrisa en su boca.
_ quiero estar contigo todo el tiempo leo... - sonrío el menor, después le dio un abrazo. - te quiero hermano...
Comprensivo, le correspondió.
_ bueno... ahora, vamos a desayunar.- dijo el menor separando el abrazo.
_ je... está bien, ya me dio hambre...
Cuando ambos hermanos salían del cuarto del mayor, pasaron junto a la cocina, en el cual estaban Raphael y Mikey.
Leonardo a toda costa trato de esquivar la mirada iracunda que Raphael había puesto en el, solamente porque ahora pasaba más tiempo con Donatello.
_ hijos míos, cuando hayan terminado de desayunar, quiero que vayan al dojo, hoy es entrenamiento.
Hablo la vieja rata entrando a la cocina, solo para darles ese aviso.
_ leo, ya termine mi desayuno, ¡vamos al dojo! – Mikey hablo animadamente al mayor.
_ adelántate tu hermanito, yo aún no termino de desayunar – contesto nervioso.
El menor con desilusión salió de la cocina.
_ espérame Mikey, yo voy detrás de ti. – dijo Raphael.
Antes de que Raphael saliera de la cocina detrás de Mikey, le lanza una mirada de odio a Leonardo.
Este solo desvía su mirada. Y se concentró más en su comida.
...
EN EL DOJO...
Es una confrontación de los hermanos mayores. Raphael desataba toda su ira en Leonardo. El cual reaccionaba de igual forma, pero no con tanta pasión como su oponente.
Un movimiento rápido con el sai de Raphael y Leonardo se queda sin una katana. El de rojo corrió hacia él, dio un salto y golpeo con mucha fuerza al azul.
Este recupero su estabilidad después del golpe y se preparó a la furia de golpes que venían a él.
_ ¿Qué hacías con Donatello en tu habitación? – grito Raphael mientras le lanzaba una patada.
_ hablábamos. – respondió con dificultad intentando esquivar los golpes.
_ ¿sobre qué? - pregunto el de rojo haciendo fuerzas con leonardo.
_ no creo que sea de tu incumbencia eso Raphael.
El menor chasqueo la lengua y se separó de su oponente, para después tomar la katana que antes le había quitado.
Guardo uno de sus sais y con la mano derecha tomo la katana, la posiciono con la punta hacia su hermano y con una gran velocidad se acercó a él.
Antes de que pudiera hacer algún movimiento Leonardo, Raphael elevo la katana y lo lanzo hacia él. Leonardo pudo esquivar el arma que venía hacia él, pero la punta le había hecho un corte en su mejilla.
Lanzándose cayó encima de su hermano mayor.
Con el sai en su mano izquierda lo acerco peligrosamente hacia la frente de Leonardo. Parando en seco tras escuchar que su padre le decía que la pelea termino.
_ ¿Leo estas bien? – pregunta Donatello preocupado, viendo el corte en su mejilla.
_ Sí. Estoy bien Donnie.
Raphael se levantó y vio por última vez a Leonardo, con un gran odio y rencor.
_ Raphael, peleaste bien, pero debes contener tus impulsos. – felicito la rata poniendo su mano en el hombro de Raphael.
_ Hai ... sensei.
_ Leonardo... estuviste muy distraído y con la guardia baja; debes corregirlo.
_ Hai, sensei.
_ eso es todo, el entrenamiento termino. - dijo la vieja rata, retirándose a su habitación a meditar.
Escuchando tras si la voz de sus cuatro hijos:
_ Hai sensei.
...
EN LA NOCHE, LAS AZOTEAS...
_ Para poder vigilar bien la ciudad, iremos en grupos de dos. Rapha con Mikey y yo con Donnie.
_ ¡no quiero ir con Rapha, él es malo! - protesto el menor. - ¿leo... puedo ir contigo?
El pequeño Michelangelo se acerca a su líder con sus ojos de cachorro suplicando.
_ De hecho, Mikey... tienes que ir con Rapha. El cuidara de ti... - lo miro con melancolía.
_ Si, Mikey. Debes ir conmigo. - entro en escena Raphael con ese comentario sarcástico. - líder, que tal si tú vas con el pecoso y yo con el nerd. El no molesta tanto – dijo viendo a Donatello - todos felices.
_ Rapha, no quiero estar contigo. - reclamo el más alto al escuchar que Raphael quería estar en un equipo con él. - prefiero ir con leo.
Raphael fulmino a Leonardo con la mirada tras escuchar esas palabras provenientes de su hermano que más quería.
_ hehehe... qué tal si lo dejamos así, no importa... - opino Leonardo al ver la mirada de Raphael. Y volteando su vista hacia Mikey - ya que... No importa... somos hermanos.
Aunque esa era una clase de indirecta, Mikey lo entendió y bajo la mirada con tristeza y tomo del brazo a Raphael, sonrío forzosamente y le hablo con falsa alegría.
_ ¡cierto! ¡Solo somos hermanos! - dijo el pequeño, tratando de que Raphael comenzara a caminar con el - no importa con quien hagamos equipo... solo somos hermanos.
_ ¡vamos leo! - escucho la tierna voz de su acompañante, es decir su hermano menor Donatello. - no queremos que algún maleante ataque y nosotros no podamos hacer nada...
_ c-cierto... Donnie - le vio y le lanzo una tierna sonrisa. - vamos.
...
Las horas pasaron y el pequeño Mikey no dejaba de quejarse y hacer escándalos.
_ ¡De veras Rapha! ¡Soy un tonto! ¡Debí insistir para ir con leo! – Se quejó lanzando los brazos al aire – ¡¿y tú porque no me apoyaste?! Pudiste tener la oportunidad de ir con…
_ ¡¿quieres cerrar tu boca de una vez!? – callo con furia el mayor.
El pequeño sobresaltado y asustado tapo su boca con sus manos.
_ ¡vas quejándote desde que Leo y Donnie se fueron! ¡¿Si tanto deseas estar con Leo porque no solo lo dijiste?!
_ o-ok... ya no hablare...
_ ¡Perfecto! ahora, déjame buscar algo divertido, que me aburre estar contigo.
Los minutos transcurrieron y el más joven movido por su aburrimiento, saco su kusarigama y lo empezó a dar vueltas rápidamente; luego la lanzo a una antena parabólica del edificio, haciendo que este caerá.
El ruido del objeto estrellándose contra el piso de la azotea fue tan grande que llamo la atención de Raphael. A lo que este voltea a verlo con furia.
_ Jeje... - rio inocentemente - yo no fui...
...
_ me encanta pasar el tiempo contigo Leonardo... - alago el chico después de que dio una risa alta.
_ Jeje... a mi también Donnie...
_ Leo... dime algo con mucha sinceridad...
_ ¿que...?
_ ¿Te gusta alguien...?
_ Pues... no creo que sea algo de mucha importancia ahora, Donnie...
_ sabes Leo, sí. No creo que sea importante eso... - rio - olvídalo.
Leonardo tenía que decirle a alguien, tenía que decir a alguien sobre ese amor profundo sobre su hermano pequeño. Y que mejor persona que su hermano; últimamente se habían unido bastante, eso le dio ánimos para contárselo.
_ Donnie... – llamo su atención.
_ ¿Mm ...? - Mira A Leonardo.
_ De hecho, si me gusta alguien...
