Llegó una vez más la mañana.

Raphael se levantaba con un ligero dolor en la pierna por todos los sucesos del día anterior; fue a asearse para salir a desayunar junto a sus hermanos y padre. Pero, una vez listo, vio que no había nadie en el comedor.

Pronto le llegó a la mente que su padre no estaría y que volvería en varios días y que su hermano menor Mickey se encontraba delicado. ¿Entonces, donde se encontraban Donnie y Leo?

Fue en la búsqueda de sus hermanos por su hogar, ósea la alcantarilla.

Para su sorpresa Mikey no se encontraba en el laboratorio de Donnie. Caminó hacia los cuartos y los halló a todos vacios, a excepción del cuarto, donde vio la puerta cerrada.

Caminó sigilosamente hasta esta, para escuchar si alguien se encontraba en ella.

"¡¿tienes idea de lo que puede hacerle esto a nuestra familia?!"

Raphael tras escuchar tales palabras pudo adivinar fácilmente de quién era aquella enfurecida voz.

Donatello. Pronuncio en su mente mientras se acercaba para poder oír mejor.

"acaso, ¿tienes idea de lo que padre pensará?"

"claro que he pensado en ello Donatello. Me ha atormentado cada día lo que padre pudiera pensar si llegaba a enterarse"

"entonces... ¿por qué sigues con esto? Leo, abandona tus sentimientos ahora. Antes de que ocasionen un gran desastre al núcleo de nuestra familia"

¿Qué es lo que estaba escuchando? se pregunto Raphael. Por qué Donatello parecía estar tan alterado por lo que ya le había contado el día anterior. Donde su respuesta a esa verdad no era para nada excéntrica como ahora.

"¿crees que no traté de hacerlo? he tratado de abandonar todo esto desde que inicio en mi pecho, ¡eso ya hace más de ocho años!"

El lugar quedó en silencio.

"Donatello, sé que no podrías entenderlo, y tampoco pretendo que vayas a hacerlo. Sé que la mayoría pensaría como tú. De hecho es una reacción normal la que ahora tienes..."

"Leonardo..."

"por eso tomé la decisión de irme de aquí."

Raphael abrió los ojos en completa sorpresa, no podía dar crédito a lo que acababa de escuchar.

"¿qué dices...? ¡¿Crees que puedes irte de aquí y dejarnos solos?! ¡¿Acaso planeas resolver este problema huyendo?!"

"me iré junto a Michelangelo."

Era todo. No podía soportar más oyendo como un metiche por la puerta. Aquellas palabras lo habían molestado de tal forma que abrió la puerta de manera brusca asustando por completo a los que se hallaban dentro.

- ¡R-Raphael! cuando...-

- ¡¿qué te irás junto a Michelangelo?!

Donatello fue cortado por las palabras llenas de enojo y desaprobación de Raphael

- ¿desde cuando eres tan metiche Raphael? - contestó con otra pregunta el de azul

- ¡¿desde cuando eres tan cobarde Leonardo?! ¿Huir? ¡eso no es lo que el verdadero líder hubiera hecho!

- ¡¿entonces qué quieres que haga, Raphael?! ¡¿Que propones que actúe en esta situación?! ¡¿Deseas acaso que abandoné a Mikey?! ¡¿Consideraste sus sentimientos?!

- ¡¿TÚ CONSIDERASTE LOS NUESTROS?! ¡¿Consideraste como nos sentiríamos si te ibas junto a nuestro hermanito?! ¡¿Consideraste el dolor que le causarías a padre?! ¡¿Consideraste la soledad que sentiríamos sin ustedes?!

Aquellas palabras dichas por el menor parecían ser tan sinceras y tan llenas de rabia que sus oyentes no pudieron evitar que sus gargantas formen un nudo que les impida el hablar.

Después de lo dicho por Raphael el cuarto una vez más se llenó de silencio, parecía que los tres hermanos meditaban sobre sus palabras y decisiones.

Pasaron segundos y nadie habló. Más, después de casi tres minutos al fin se pudo escuchar la voz en casi susurros de Leonardo

- ¿qué debo hacer...? por favor... hermanos, ¿que debo hacer...?

Y se formaron lágrimas en sus ojos azules.

Donatello movido por su naturaleza amable acudió a rodear el cuerpo de su hermano mayor con sus brazos. Este le correspondió, dejando que sus hermanos vieran como rompía en llanto silencioso.

Pronto se unió Raphael quién, al igual que sus otros hermanos, también soltaba unas pequeñas lagrimas, casi imperceptibles.

- ¿nos preguntas que debes hacer...? - dijo Donatello susurrando suavemente – simple, Leo: no te vayas.

...

¿Qué se hace después de abrirte ante tus hermanos? ¿Su relación mejora? ¿Sus lazos de amor fraternal son mas unidos? o... ¿solo fue un tonto episodio emocional?

...

El más pequeño caminaba de un lado a otro, se le notaba nervioso, y lo estaba.

Toda la presión que se acumulaba en su pecho debido a su ansiedad era causada debido a una pequeña llamada que había recibido de parte de su hermano mayor: Donatello.

En la llamada se lo escuchaba con la voz algo quebrada. Claro que eso lo alarmó, pensó que podría ser algún tipo de emergencia, y gracias a esa llamada tuvo que cancelar la caminata que hacía cada mañana cuando Splinter no se encontraba ahí para supervisarlo.

Ahora se encontraba en su habitación. Cuando ingresaba a la alcantarilla no vio a Leo ni a ninguno de sus dos hermanos a la vista, Donatello pronto se aparecería, estaba seguro de ello.

De pronto la vieja puerta de metal se abre, mostrando a la tortuga de bandana morada ingresando al pequeño cuarto.

- ¡oh! ¡Donnie! - expresó sorpresa el menor - para que... digo, ¿porque me llamaste Donnie? ¿Pasa algo malo?

- ¿saliste incluso con un gran moretón como ese en tu pecho? - respondió con total neutralidad

- ¿estabas preocupado por eso? Ha ha, ¡Donnie ya estoy bien! ¡ni siquiera me duele! ¿Ves?

- no te llamé por tu herida, se que estas bien, siempre te recuperabas rápido.

- si no es por mi herida, ¿por qué me llamaste?

- quiero hablar contigo sobre la relación que tienes con Leo.

- ¿q-que?

Tras escuchar esas palabras la piel de Michelangelo se torno pálida y él comenzó a temblar. Se dio cuenta que ya no podía hablar, un gran nudo se formó en su garganta impidiéndole el siquiera tragar su propia saliva.

- ya hablé con Leo sobre esto, de hecho Raph y yo hablamos con él.

El rostro de Michelangelo se tornó aun mas pálido de lo que estaba y la ansiedad que sentía anteriormente se duplicó y se centró en su vientre, donde, para tratar de parar ese sentimiento, se apretó fuertemente el estómago e inclinó su cuerpo hacia adelante, formando un encorvamiento.

- a-ah... Donnie... yo-

Trató de articular palabras, pero solo fueron detenidas por su ansiedad.

- Mikey, tranquilízate... quiero que sepas que, aunque me sorprende creo que la relación romántica que ambos iniciaron fue... buena.

- ¿eh...?

- yo mismo lo dije; solo nos tenemos a nosotros y ya está, ningún ser humano se fijaría en nosotros, porque no somos humanos. Y por esa misma razón, las leyes y normas morales humanas no aplican en nosotros.

Michelangelo estaba realmente sorprendido, no creía que Donnie se enteraría tan pronto de aquella relación y que mucho menos que esté de acuerdo.

Después de dar un leve suspiro le sonrió a Michelangelo comprensivo;

- tienen mi apoyo.

Dijo.

Donatello pudo observar como el rostro de Michelangelo se deformaba en una expresión de felicidad absoluta.

La piel de Michelangelo volvió a su color normal, la ansiedad en su vientre desapareció y su garganta des-aflojó un poco, pero su temblar no se fue. Y Donatello pudo observar como pequeñas lágrimas de felicidad desbordaban de los ojos celestes de su hermano.

- g-gracias... Donnie.

Donatello lo sostuvo en sus brazos mientras sentía el temblor del pequeño cuerpo que empapaba su piel con lágrimas sinceras.

"sean felices" pensó el morado acariciando la cabeza del pequeño Michelangelo.

...

Tras las puertas de aquella escena se encontraban los mayores, donde uno de ellos mantenía la mano en su boca, para así ocultar la sonrisa que se había formado en sus labios.

- lo hiciste bien, líder, ahora puedes ser feliz junto a el bromista.

- gracias chicos... - dijo el mayor quitando su mano para así mostrar una gran sonrisa - ahora es el turno de ustedes.

Raphael volteó a verlo con algo de ingenuidad

- Raphael, es tu turno de hacer feliz a Donatello.

El mencionado alzó la vista y emitió una pequeña risa.

"si tan solo fuera fácil..."

...

¿Hola...? emm, ha pasado tiempo, BASTANTE tiempo.

Quiero disculparme con aquellos que esperaban una pronto actualización de este fic, pero en todo este tiempo ha habido grandes cambios en mi vida personal.

Una de las más importantes para lo cual no continué con la historia, es que; dejé de ver TMNT.

Simplemente dejé de seguirlo y comencé a seguir otras series, de hecho fui a por él anime y se volvió una adicción XD

Pero, pensé que sería bueno volver a escribir sobre TMNT, debido a que se quedó un gran cariño y no podía abandonar así de la nada, creo que retomaré esta historia.

Como me perdí por mucho tiempo perdí el sentido inicial de la historia, pero creo que quedará bien con las nuevas ideas que tengo en mente.

Y una vez más, me disculpo con aquellos que seguían esta historia. y también agradecer porque aun estén aquí :,)

Esta vez me despido, no haré una promesa por continuar, pero si haré el esfuerzo.