Los personajes, no son míos, no son míos y, y, y, ¡ustedes saben de quieeen, de quieeen!

¡Y la ganadora es! ¡La ra la la ra la! ¡Asíiii esss! ¡La famosa Rowling!

No son míos, no son míos, sino de ella, de ellaaaa….

Una Musa dice susurrando: Esta ya esta loca.

Todas asintieron en afirmación

-**-8-**-

-Doncel-

El día manifestaba que seria cálido a esa hora de la mañana, todo estaba tranquilo en el pueblo. Un joven rubio de 16 años se veía al espejo, sus ojos se encontraban fijos en una marca en su espalda, con más exactitud sobre su omóplato izquierdo, no se explicaba como ese lunar de un color claro en forma de pentagrama había aparecido allí, sin ninguna razón aparente, sobre su piel. Así que sin ganas de quedarse con la duda, se dispuso a salir de la habitación para ir a preguntarles a sus padres adoptivos.

- ¡Remus! ¡Severus!– el rubio los llamo entrando a la cocina de la casa de la pareja que lo había acogido, se sentía muy bienvenido en ese lugar y realmente se consideraba parte de la familia.

-Sí cariño- Responde Remus mirándolo con mucho cariño, se sentía orgulloso de su niño, así era como él lo llamaba.

- Necesito preguntarles algo…-

Severus sólo asiente con la cabeza incitándolo a hablar.

- Yo… Ehm- los mira a ambos y prosigue -Me ha salido un lunar extraño en la espalda-.

-¿Qué forma tiene?- pregunta Remus con los ojos brillantes, conteniendo la emoción, imaginándose de que se trataba, pues lo presentía desde hace tiempo. Tristemente los padres del niño no le habían podido decir de su situación.

- Es un especie de pentagrama - responde el jovencito de ojos grises.

-Oh Draco…– Remus le dice alegre y lo abraza con ternura. -Esto es algo muy especial-

Remus ve a Severus, incitándolo a alegrarse por su niño.

El ojinegro esta sorprendido y preocupado a la vez, pronto todos tendrían que conocer la noticia y comenzarían a rondar a su hijo, como si ya no babearan
lo suficiente por el hermoso rubio.

-Bien, te felicito por este nuevo descubrimiento Draco…- le dijo apoyando una de sus manos sobre el hombro del chico y le dedico una sonrisa forzada -Bueno, yo los dejo me voy a revisar unas pociones que estoy preparando, Rem te explicara todo- le da un beso en la frente y luego otro a su pareja en los labios -Lo dejo en tus manos Remus. Yo sé de pociones, pero no se me da este tipo de situaciones– y se fue de allí dejándolos solos.

-Cobarde- murmuro Remus a su marido, al ver como huía velozmente dejándolo sólo con el asunto entre manos, se encogió de hombros y miro a esos ojos grises curiosos.

-Bueno ¿Por qué te emocionas Rem?- dijo entre curioso y pensativo -¿Qué significa esta marca?– pregunto señalando a su hombro.

-Bien mi niño- le responde mientras se sienta en una de las silla del comedor e invita al rubio a hacer lo mismo a su lado -Eso significa que eres especial, un doncel-

-¿Especial?- pregunta enarcando una ceja, para agregar en broma -Eso ya lo sé…- y luego se ríe seguido por Remus, después agrega con gesto triste -Una vez, mi madre me dijo algo así y que cuando llegara a la edad indicada me explicaría… Pero… No pudo-

-Yo lo haré mi niño- le da un apretón consolador en las manos a su hijo adoptivo.

-Gracias papá Remus- le dice el jovencito contento de tener a alguien que le apoye y le aclare su duda, tuvo una gran suerte al encontrar a Remus.

El ojicaramelo sonrió conmovido como cada vez que el chico le decía papá.

-Yo también soy un doncel, por eso tuve hijos- le explica -Quiere decir que cuando llegue el momento y encuentres esposo, tendrás la capacidad de engendrar niños-

El jovencito sonrió, entre alegre y temeroso.

-Oh, ya entiendo, es decir que algún día me podré enlazar con un chico, que espero me guste… y le podré dar hijos-

-Sí así es…- responde Remus con una sonrisa su niño era muy inteligente siempre entendía rápidamente lo que le explicaban -Mira yo también tengo la misma marca pero en otro sitio- le muestra su hombro.

-¡Es igual a la mía!- dice entusiasmado el chico al ver que tenía algo
en común con Remus -Nos parecemos…- y se lanza a abrazar al castaño.

Remus lo recibe gustoso entre sus brazos y le acaricia las hebras doradas.

-Espero tener la misma suerte que tú y en conseguir a alguien que me ame tanto como te ama Sev…- pone gesto pensativo -Aunque a veces se pone fastidioso siendo sobreprotector, con tu seguridad y eso…-

-¡Draco!– aunque usa un todo de regaño le dice sonriendo -Es que nos
queremos mucho y el lo demuestra con su sobreprotección-

- Sí ya lo se- le sonríe -Espero tener tu suerte-

-Y la tendrás…- responde Remus abrazando al chico, -Quiero que seas
muy feliz- le dijo, mientras para sus adentros pedía al cielo que su niño fuera feliz con la pareja que encontrase.

Así permanecen abrazados un rato, entre alegres por tener algo más en
común y asustados por lo que sucediese en el futuro, pero con esperanza en sus corazones.

Fin

-**-8-**-

Perdónenme por el acceso de locura al principio, agradezcamos a la autora de Harry Potter, por crear estos maravillosos personajes.

Y es que las musas me tienen bajo presión y eso ¡a cualquiera le afecta!

No olviden dejar sus comentarios en la caja de madera tallada que esta en la puerta… ¡las musas me van a volver loca con sus amenazas! ¡soy claustrofóbica y me dejaron encerrada! ¿Qué puedo decirles? ¡eso puede volver loco a cualquiera!
En medio del terror pude echar la puerta abajo, ¡no permitiré que me vuelvan a encerrar! uuh.

Musas: que dramatismo…

Lunática: No molesten…

Musas: Como quieras… Pero te lo merecías…

Lunática con ojitos llorosos: ¡no es justo, saben que me dan terror los lugares encerrados y aun peor si son pequeños! ¡No me quieren! ¡Me odian!

Musas suspiran con cansancio: El hecho de no implica que… Tenías que terminar de escribir…

Lunática suspirando derrotada: Olvídenlo… Ya encontrare algo que hacer… Alguien me ofreció ayudarme (Diciendo lo último con mirada maliciosa)

ñam ñam

Musas mirando para los lados con nerviosismo: Ops! Oh oh!

-**-8-**-

Oh ¡Gracias NUMENEESSE por tu frecuente compañía en esta aventura!

¡LA MAGIA RESPLANDEZCA EN SUS VIDAS!

¿Preguntas? ¿Reclamos? ¿Sugerencias?¿Hechizos? ¿Algo?

¡Gracias!