Como saben los personajes no me pertenecen, pues son propiedad de JK Rowling, los que son de ella.
Los demás han surgido para estos relatos muahaha de maquiavélicas imaginaciones de las mentes de las musas, que están medio loquitas
Musas: ¡OYE!
Bueno he aquí una respuesta a petición de una lectora, disfrutadlo!
Habrá más, mas adelante, de acuerdo a las ideas surgidas, pero como sabrán o se darán cuenta estos relatos no están específicamente ordenados… :^P
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-Travesuras-
La sala de estar de la cabaña habitada por Harry y Draco, parecía un campo de batalla, en medio del lugar se encontraban Sirius y Severus fulminándose con la mirada, rojos de la rabia por una reciente discusión que habían sostenido y como era costumbre habían llegado a los hechizos, ocasionando que la habitación estuviera patas para arriba y ellos hechos un desastre.
Mientras tanto Remus apenado y enfadado con los brazos en jarra los miraban mal por el desastre causado precisamente durante la cena de navidad, Harry a pesar de ser su casa la que casi había sido destruida, se reía divertido por la situación pues las ocurrencias de esos dos siempre les parecían graciosas.
Draco a pesar de disimular su diversión miraba la escena pensando en hacer remodelar a Severus y Sirius pues tenían que reparar el daño causado a su hogar. Jamie, la esposa de Sirius miraba la escena entre divertida y preocupada pues aun no se acostumbraba a las ocurrencias de esos dos.
Además la escena era contemplada por unos hermosos ojitos verdes curiosos con sus doradas cejas fruncidas, tratando de entender porque su tío y su abuelo se peleaban de esa manera y no se contentaban rápido como lo hacían sus papis, mientas comía un trozo de la rica torta de chocolate preparada por su abuelo Remus.
Draco siente un tirón en su pantalón negro y al bajar la mirada se encuentra con los ojos chispeantes de su hermosa niña
-Dime cariño- le dice a su hija mientras la toma en brazos, quien estiro los suyos pequeños hacia el.
Al estar cómoda entre los brazos de su rubio padre la niña de unos 3 años, pregunta:
-Papi ¿porque mi tío Siri y abu Sevy están enojados?
-Veras Drahy, cariño... Uhm...- Le dice mientras limpia restos de chocolate de su carita - Estaban jugando y se enojaron, pero no te preocupes... Ya se les pasara- tranquilizo a su niña al verla preocupada por la situación, que para los adultos ya era muy cotidiana.
La pequeña rubia pone cara pensativa y tras unos segundos una sonrisa ilumina su rostro angelical, Drahy mira fijamente con sus brillantes y tiernos ojos a Sirius y Severus, quienes están siendo regañados por Remus. Mientras Jamie cómodamente sentada en un sillón, que ella misma apareció sin que nadie hiciera un escándalo porque usaba tan pequeña cantidad de magia, comía unos dulces pues por su embarazo se le antojaban mucho las cosas dulces, Harry se divertía por las caras de esos dos al ser regañados como niños chiquitos.
De repente… apareció muérdago encantado sobre Severus y Sirius, lo que ocasiono que hicieran algo que nunca en la vida pensarían que harían y lo que les traumatizaría por el resto de ella. Tras romper el beso forzado, se limpiaron sus bocas haciendo arcadas y corriendo al baño o fregadero más cercano a lavarse la boca y la lengua.
Remus veía muy sorprendido la escena, mientras buscaba por la habitación el culpable.
Su primer sospechoso fue Harry pero a penas sus ojos dorados se fijaron en este, el de ojos verdes alzo las manos diciendo:
-A mí no me mires Remus, yo no sería capas de eso- hace gesto de desagrado -Creo que he quedado traumatizado de por vida- sonríe malicioso.
Remus niega con la cabeza y ve a las dos cabezas rubias de la familia, notando como los ojos grises de Draco están fijos en la pequeña Drahy, que ve confundida la escena sin entender porque no funciono su idea.
Jamie había dejado caer todos sus dulces al suelo de la sorpresa y se reía tapando su boca tratando de contener las carcajadas, desde su sitio donde observaba todo pues su panza de siete meses no la dejaba intervenir, en tanto pensaba que esperaba que su hijo y de Sirius fuese más tranquilo, pero con los antecedentes de su padre…
-Cariño ¿tú hiciste eso verdad?- pregunta Draco a su hija, mirándola sorprendido, pero a la vez con orgullo brillando en sus ojos.
-Sí papi- responde la niña asintiendo con su cabecita y ganando la atención de los adultos presentes, luego pone gesto pensativo y agrega.
-Pero papi... no entiendo porque no fuciono, si cuando papá y tú pelean, se dan un besito y se contentan... Y como es navidad todos ponen plantitas de esas para que las personas que se pelean se reconcilien.
-Cariño- habla Remus -Las parejas, los esposos y novios se dan besos en la boca, pero tu tío Sirius y abuelo Severus no lo son, Sirius es el esposo de Jamie y Severus el mío...
-Entonces ¿no se dan besos para reconciliarse?- pregunta la niña frunciendo su ceño.
-No mi niña- responde Draco -Las demás personas pueden estrechar sus manos para eso o darse un abrazo amistoso- explica el rubio.
Harry ya al lado de sus rubios amores, toma a la niña de brazos de su pareja y tras plantar un beso en su cabecita, le pregunta
-¿Cómo hiciste eso angelito?
-Yo sólo pensé y paso- responde encogiendo sus hombritos.
-Su primera muestra de magia- murmura orgulloso, casi reverencialmente Draco al caer en cuenta de lo que hizo su niña.
-Vaya- dice Remus, revolviendo un poco los cabellos rubios de la niña
-Fue temprano y una muestra potente para su edad, su magia será fuerte- sonríe con cariño mirando fijamente el rostro de su nieta –Felicidades-
Ambos padres sonríen orgullosos a su hija, quien sonríe contenta al escuchar que le felicitan, pensando que entonces lo que hizo a sido muy bueno ¿no?
Sirius y Severus, se acercan a los demás aun fulminándose con la mirada, pero al escuchar las buenas nuevas de la magia de Drahy, casi babean al comprender los logros de la hermosa niña.
-¿Ya están contentos?- pregunta dulcemente Drahy a su tío y abuelo.
Los aludidos se fulminan con la mirada nuevamente, la niña se cruza de brazos y dice:
-Porque si no, los puedo ayudar de nuevo- ofrece inocentemente.
-¡NO!- gritan al unísono los dos hombres, asustando un poco a la niña quien comienza a hacer pucheros a punto de llorar.
-No llores Drahy, tío Sirius te comprara un helado si no lloras- ofrece el ojiazul.
-No sobornes a la niña con eso Sirius- le dice Jamie a su esposo.
-Sí cariño- responde este obediente.
-Sometido- murmura Severus con malicia
-¿Qué has dicho cuervo viejo?- pregunta el de ojos azules.
-Los que has escuchado niño malcriado, pareces un perro pulgoso obediente- responde Severus.
-Cuervo vejo, perro puoso- repite la niña risueña, aplaudiendo inocente… De repente a Severus le salen plumas y a Sirius mucho pelo.
–Cuervito y perrito- Dice emocionada la niña al ver su obra.
-¡Les he dicho que no digan esas cosas en frente de la niña!- regaña Remus a su esposo y a su hermano, tratando de no reírse ante su aspecto.
-¡Sirius!- se une Jamie al regaño -¿Cuantas veces lo mismo?- no puede evitar reírse al ver como a los dos hombres les crece más plumas o pelo respectivamente.
Todos trataban de ocultar sus diversión ante lo que parece el inicio de las travesuras de la pequeña, ambos hombres hechizados por la inocente Drahy son regañados por sus parejas, mientras...
-Papi, papá- Llama la niña.
-Sí cariño...- Responden al unísono el rubio y el moreno.
-¿Hice algo malo?- pregunta haciendo un tierno puchero.
-No mi niña- se apresura a responde su moreno padre, al ver esos tiernos ojitos.
-Harry...- dice Draco en tono de regaño, el aludido al ver la mirada de su esposo le entiende.
-Bueno, no debes hacer magia sin permiso o supervisión de un adulto hasta que tengas cierta edad- explica Harry.
-Así es mi cielo, cada vez que quieras hacer magia tienes que decírnoslo y nosotros te diremos, lo que puedes o no hacer- agrega el rubio padre.
-¿Por qué?- pregunta Drahy.
-Porque hay cosas que aun no entiendes mi niña y es mejor que nos digas, para que no te metas en problemas- Dice Harry.
-Pero ¿por qué? Tío Siri y Abu Sevy (el último hace una mueca ante el diminutivo que le ha puesto su dulce nietecita) siempre hacen cosas así ¿no es eso meterse en problemas?- dice la niña.
-Ya sabia yo que eran un mal ejemplo para mi angelito- dice Harry con dramatismo -Están corrompiendo a mi pobre bebé.-
Draco niega con la cabeza, divertido ante los gestos y drama de su pareja, mientras esos últimos comentarios reavivaron la llama de regaños por parte de Remus y Jamie a sus parejas.
-¿Qué es currum... currumpendo papi?- pregunta la niña curiosa.
-Es cuando hacemos que los demás hagan cosas malas que no hacían, y que las hacen porque alguien les da un mal ejemplo, les manipula u obliga- explica lo mas sencillo que puede Draco a su hija, para luego sentarse en un sillón de la sala que esta siendo remodelada por un Severus cubierto de plumas y un Sirius peludo, resignados dirigidos por sus parejas, Harry se sienta a su lado y coloca a la niña en medio de ellos.
Tras un gesto pensativo Drahy dice:
-Entonces abue y tío, se portan mal ¿por qué no los castigan?- pregunta con los brazos cruzados.
-Claro que sí los castigan- responde Harry, mirando la escena de Severus y Sirius organizando el desorden que causaron.
-¿Quién los castiga?- pregunta curiosa la niña.
-Tu tía Jamie y abuelo Remus- responde Harry, con sus ojos verdes brillando picaros.
-¿Como cuando Tío Siri le pinto el cabello y le lanzo hormigas rojas a abu Sevy y abu congelo a Tío, entonces abu Rem dijo que castigaría a Sevy, por una semana y Tia Jami, dijo que le quietaría la diversión nocturna a Tío Siri?- pregunta la pequeña rubia.
Jamie se sonroja ante ese inocente comentario, agradeciendo que la niña no entiende o ha intentando preguntarle, pues no sabría bien como responderle sin estar en apuros.
-Algo así Drahy- responde Draco esperando que su angelito, no pregunte más al respecto de cierto punto...
La niña deja escapar un bostezo –Pero ¿A qué se refiere tía Jami con eso de diversión nocturna? ¿Un juego? Yo…-
En ese momento suena una alarma en la cabeza de todos y es Draco quien
actúa, desviando el tema.
-Bueno, mañana puedes preguntarnos si tienes mas dudas, pues ya es hora de dormir- dice Draco levantándose y tomando la niña de brazos de su pareja, esperando que la pequeña no recuerde sus dudas con respecto a ese punto en especifico al día siguiente.
Drahy fija sus ojitos en su padre moreno es búsqueda de mas tiempo para seguir despierta, pero Harry al entender esa mirada ya tan conocida, un tanto conmocionado por el giro dado por la conversación, le dice -Esta vez no mi angelito, hazle caso a tu papi, ya es tarde y las niñas lindas se van a dormir a la hora...-
-Beno- responde la niña con un puchero.
Harry le da un beso a su pequeño tesoro en la frente y tras darle uno en los labios a su pareja, le dice -Dentro de un rato te acompaño, voy a ayudarlos aquí, ya casi terminan y luego de despedirlos, subo-
-De acuerdo- responde el rubio.
Luego de despedirse de los invitados ambos rubios, suben al segundo piso, donde están las habitaciones.
Tras haber sido reparados los daños, cuando ya están todos dispuestos a volver a sus casas…
-Creo que tienen que cuidar lo que dicen o hacen en frente de mi angelito- dice Harry pretendiendo estar muy serio.
-A ti te ha divertido todo esto, no lo niegues- dice un mal humorado Severus.
-No del todo, pero no le niego el lado gracioso- responde Harry con una sonrisa de medio lado -Pero mi Drahy ha aprendido a hacer travesuras de ustedes dos- dice señalando a Severus y Sirius.
-Oh mi pequeño angelito hará sentir orgulloso a tío Siri- dice soñadoramente el ojos azules.
-¡Sirius!- gritan los demás en reproche.
-No saben apreciar la diversión- dice como niño regañado.
-Cada vez más loco- murmura Severus.
-Cuervo viejo- reniega Sirius.
-No deberían darle mal ejemplo a la niña- dice Remus -Harry tiene razón-
-Estoy de acuerdo, se merecen un castigo- Se une Jamie al dialogo de los presentes -Y se me ocurren ciertas cosas- agrega con mirada maliciosa.
-Uhm creo que será algo interesante- Agrega Remus en plan conspirativo.
-¿Puedo contribuir con ideas?- pregunta amable Harry.
-Por supuesto- responde Remus y Jamie a coro.
Severus y Sirius, tragan saliva al ver esos tres pares de ojos fijos en ellos con unas miradas que dan escalofríos, con planes maquiavélicos en sus cabezas.
Y es que la próxima vez Severus y Sirius quedarían encargados de cuidar a Drahy, todo un día "solos" y sin magia... Una pesadilla para ambos, pues Drahy entendiendo lo que le dijeron sus papis, que debería pedir permiso a un adulto para hacer magia... Pero convenientemente no le dijeron cuanto durarían esos permisos.
Drahy es una niña linda y muy buena, pero después de todo aprendía a hacer travesuras tras ver a Sirius y Severus en sus batallas, como cuando pinto de rojo a su tío y abuelo, o cuando aparecieron ranas en el café o jugo de ellos, pero ¿qué podían esperar? La niña tenía de maestros a los mejores en hacerse "bromas" el uno al otro, su tío y abuelo, después de todo no entendía que era una batalla entre ellos dos y no un juego en el que ella también podía participar.
Revisen sus tasas de chocolate si es que alguna vez van a la posada de Runa, no saben que sorpresas se pueden conseguir… Pero no es culpa de la pequeña rubiecita, que sólo juega con su cuervito y su perrito…
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Esperamos que les guste, este relato breve de algunas de las actividades de la pequeña hijita de Harry y Draco… Y bueno aun falta que se una a esta locura el hijo de Sirius y Jamie… jaja
¡Las musas y yo les agradecemos su compañía!
Esperamos sus comentarios y ¡que os guste, divierta o algo! XD
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¡MIL GRACIAS POR SUS COMENTARIOS!
¡LA MAGIA RESPLANDEZCA EN SUS VIDAS!
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*Lunatica y las musas*
