Nuestra Admirada JK Rowling es la dueña de estos personajes ¿lo saben verdad? XD Y también saben que no obtenemos ningún beneficio por estos escritos. Sino… Bien se los decimos. XD

Runa: (Del nórd. rūn, pl. rūnar, secreto, misterio, consejo secreto; cf. gót. rûna, a. al. ant. rûna, ingl. ant. rūn). Grafía. Letra. Escritura. Signo. Carácter. Forma.

Bueno, las musas me han dejado publicar este relato breve, sólo que me han dicho que el próximo lo harán, los inspiraran y publicaran cuando vean algún reviews…

Lunatica: Bien, estoy en sus garras (de las musas)

Musas ofendidas: ¡oye!

Lunatica inocente: Ups…

¡Os queremos!

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Draco en su embarazo tiene un genio de los mil demonios y nadie se salva de ello, como testigos y victimas tenemos a: Harry, Severus, Sirius… Menos mal que lo quieren… mucho.

-QUE GENIECITO-

En la sala de la familia Snap un joven rubio indignado se dirige a su familia, con los brazos cruzados sobre su prominente barriga de embarazo. Mientras los demás lo miran, algunos con entendimiento, otros con diversión y otros algo asustados por la actitud del joven.

-¿Qué insinúan que estoy gordo? – mirándoles con los ojos entrecerrados -¡Estoy embarazado! ¿No entienden?-

-No hemos dicho eso Draco- se defiende Severus sentado en un sillón cercano a la chimenea.

-Tranquilo mi niño- habla Remus mirándolo con entendimiento –Yo te entiendo-

-Lo sé…- le sonríe a su papá Remus y luego fulmina con la mirada a los otros tres hombres en la sala –Pero ellos parecen ser cortos de entendimiento- los señala.

-Sólo nos preocupamos por ti sobrino- se arriesga a defender su postura Sirius.

-¡Tú!- lo mira mal -¡Me acabas de decir en la cena que estoy comiendo demasiado! ¡Como por dos!- lo fulmina con la mirada -¡¿Eres tonto o qué?!

-Draco, cariño…- ese es Harry tratando de acercarse a su pareja para abrazarlo y calmarlo.

Draco hace un gesto con la mano y le dice –Tú ni te me acerques- le dirige una mirada exasperada –Hice un inofensivo hechizo para limpiar el jugo que se derramo sobre la mesa y dices que es peligroso ¡Exagerado!-

-Pero es que me pre…- trata de justificarse el ojiverde, pero es interrumpido.

-¡Yo no pondría en riesgo a mi bebé!- y dirige una mirada fulminante sobre otro miembro de su familia -¡Tonto!

Harry parece avergonzado y le dice:

–Lo sé amor, lo siento-

-Bueno, deberías sentarte y calmarte hijo- dice Severus tratando de ser razonable –Estas alterado y te hace daño-

-¿Lo ves?- dice mirando a Remus en busca de quien le entienda –No puedo si quiera expresar mi enojo-.

-Esta bien Draco- dice el ojicaramelo instando a sentar a su hijo adoptivo y haciendo lo mismo sentándose a su lado en el amplio sillón –No pasa nada-.

-Sí que pasa papá Remus- le dice suspirando para luego fulminar nuevamente a los otros tres hombres con sus hermosos ojos grises-¡No me dejan ni respirar! ¡Me ponen nervioso!- acompaña sus palabras con movimientos de sus manos -¡Que si camino mucho y es un gran esfuerzo! ¡Que me cansare si camino de mi casa a la posada! ¡Si queda como a cinco minutos por mucho! ¡Que si no debo hacer ni un estúpido hechizo que no lleva ningún esfuerzo porque me hace daño!– Mira mal a su esposo -¡Que si estoy muy gordo!–Fulmina con la mirada a Sirius quien piensa que si las miradas mataran hace ya rato estaría bajo tierra -Y ni siquiera puedo clasificar ingredientes para las pociones, aunque sean los más inofensivos del mundo porque es riesgoso- Esta vez el muerto sería Severus, Draco suspira profundamente nuevamente mientras su papá lo abraza.

-Esta bien cariño- dice Remus mientras acaricia la espalda del que ve como su hijo –Ellos han entendido que se están sobrepasando- les dirige una mirada de advertencia a los otros hombres, que tienen la dignidad de parecer arrepentidos -¿Verdad?

Sirius, Severus y Harry asienten como niños chiquitos siendo regañados.

-¿Ves?- dice el ojicaramelo a su niño que se estaba calmando al ver los asentimientos de los otros –Ya han entendido-.

-Eso espero- dice mirándolos con suspicacia –Entiendo que me quieran cuidar, pero es que a veces se pasan- explica.

-Lo sentimos hijo- habla Severus –Hablo por mi cuando digo que te prometo que tratare de no exagerar-

-No te enojes Draco, no volveré a hacer un tonto comentario- dice Sirius mirando a su sobrino, mostrando su mejor cara de arrepentido.

-Tratare de no preocuparme tanto- dice Harry sentándose al lado de su pareja y abrazándolo desde el lado contrario de Remus –Es que los amos a ambos- acaricia la panza de su pareja –No quiero que les pase nada, pero prometo controlar mi preocupación-

-Sobreprotección- murmura el rubio volteando para refugiarse en brazos de su esposo.

-Lo que tú digas amor- le dice Harry mirando esas hermosas joyas grises que son los ojos de su dragón para besarle en la frente –Pondré mi mejor parte para no alterarte, enojarte o ponerte nervioso-

-Eso espero- responde Draco haciendo un gesto tan conocido por su pareja, por lo que le complace con un beso.

-Bueno- Habla Remus levantándose de su asiento –Ya todo aclarado, creo que es hora de irnos a dormir-

Harry se pone en pie ayudando a su esposo que con la panza ya de ocho meses se mueve con cierta dificultad –Sí, ya es tarde y debemos dormir para descansar bien- rodeando la cintura del rubio y con una mano sobre donde crece su hijo dice –Buenas noches…-

-Les acompaño, Jamie estaba sintiéndose un poco mal por lo que prefirió quedarse en casa sin darme más opción que venir sin ella, prometiendo que me avisaría si pasaba algo y estará preocupada por mi tardanza- explica Sirius ya dirigiéndose a abrir la puerta –Buenas noches hermanito- le dice a Remus –Cuídalo cuer…- ante la mirada que le dirige Draco se muerde la lengua y se corrige tratando de evitar el genio el rubio –Severus- el ojinegro sólo asiente con la cabeza.

-Buenas noches hijo- habla Remus –Harry, Sirius descansen-

-Buenas noches- responde los aludidos con una sonrisa.

-Que descanses hijo- dice Severus a Draco –Y… Cuidado en el camino-

-Buenas noches papá Severus- dice Draco dirigiéndole una mirada de advertencia que este parece no notar.

-Que descasen- dice Harry ya saliendo en compañía de su dragón.

Sirius los acompaña caminando frente a ellos –Debemos caminar despacio para que Draco no se canse- comenta de manera distraída el ojiazul.

-Usen hechizos de iluminación para que vean por donde andan y Draco no tropiece- aconseja Severus cordialmente.

-¿Quieres que te lleve en brazos?- pregunta amable Harry y esa es la última gota que derramo el vaso.

-¡Vuelven a lo mismo!- exclama exasperado el rubio, para alejarse de sus preocupados tío, esposo y papá, caminado lo más dignamente que puede con una barriga de ocho meses a cuesta, dirigiéndose a su casa sin mucho esfuerzo, la cual esta apenas a dos minutos de la de los Snap.

Dejando tras de si a tres hombres con un cambio de luck cortesía de un Draco embarazado cabreado.

-Se los advertí- dice un Remus divertido, rodando los ojos y negando con la cabeza, dirigiéndose a sus aposentos.

El rosa no le queda bien a Severus ni en la ropa ni el cabello, ni en los ojos, pero a Draco le pareció en esos momentos que le iba genial… A pesar de sentir algo de culpa por lanzarle un hechizo de esos a su papá Severus… Pero ese sentimiento se esfumo rápidamente al pensar que el ojinegro se lo merecía.

Harry caminaba apresurado tras su esposo pendiente de que nada le pasara, mientras una cola se podría ver tras suyo, acompañadas por unas orejas de asno y cascos en sus manos, el cabello del moreno casi podía alumbrar la noche con ese amarillo fosforescente que ahora lucia… Se habían librado sus ojos porque a Draco le gustaban demasiado para meterse con ellos.

Sirius los mira partir mientras sus ojos son naranja, en vez de cabellos tiene plumas negras y… Bien se asemejaba mucho a un cuervo.

Draco sentía una punzadita de culpabilidad, pero era mínima y ya entrando a su casa negaba con su cabeza y sonreía pícaro por su travesura, mientras era seguido por su sobreprotector esposo.

-A ver si así aprenden- murmuro malicioso el rubio disponiéndose a ir a dormir.

Desde ese momento Harry, Severus y Sirius, si ya le tenían cierto miedo al humor volátil del rubio, ahora el pánico era patente y evitaban enojar a Draco, sobre todo para que no hiciera uso innecesario de su magia. Además un Draco embarazado cabreado de verdad daba miedo… para que negarlo.

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'Gracias a nuestra beta Angeli Murasaki'

Gracias a quienes nos leen por acompañarnos en esta aventura.

No olviden que vivimos de sus reviews.

Gracias por sus comentarios:

YILAM

NUMENEESSE

Musas con mirada maliciosa: Esperamos sus comentarios o no liberaremos a Lunatica… Muahaha

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¡LA MAGIA RESPLANDEZCA EN SUS VIDAS!

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*Lunatica y las musas*