Ellos eran dos personas completamente incompartibles, se podría decir que Vivian mundos distintos, ambos eran almas destinadas a amarse, aunque eso significaba romper con las tradiciones.

Pero él era casado y a ella le gustaba Haku, pero, ¿no que el amor lo puedo todo?

Y es que, a pesar del destino, pudieron encontrar su momento, no estaba planeado ese sentimiento, ambos se conocieron en un mundo completamente distinto, él era mayor, ella era solamente una estudiante de secundaria.