De nuevo lunes, Billy solo esperaba que esos grandulones no quisiesen desquitarse con Víctor o con Mo… o con él y Hitch... parecía ser el primero de sus amigos en llegar a la secundaria, hasta que vio a Víctor parado de espaldas a él, iba a ir a saludarlo pero se fijó que tenía compañía, estaba hablaba con alguien.. Una chica ¿Quién era?
Era una rubia de cabello largo, de piel blanca y labios rojos por lo que pudo ver Billy a distancia, sus ropas estaban muy ceñidas a su cuerpo, llevaba unas zapatillas y una minifalda, que le hacían mostrar unas piernas bastante desarrolladas como para tener quince años, "tal vez sea una tonta que reprobó curso tras curso y por eso tiene ese cuerpo" se dijo Billy sorprendiéndose por su irritabilidad, la chica le dijo algo al oído a Víctor y ambos rieron; no parecía ser de esas presumidas, pero tenía una apariencia gloriosa, después se despidió de él con un beso en la mejilla y se fue a dentro del instituto, ¿Qué suerte tenia Víctor no? ¡Un amigo normal debería felicitarlo!, más Billy estaba lejos de querer hacer eso. Era comprensible que las chicas se acercaran a Víctor ¿no? Víctor era bien parecido, sabia expresarse con elocuencia, era inteligente, en el último año de conocerlo su aspecto había mejorado mucho, era elegante, tenía buen gusto para vestir; todo lo contrario de Billy, que era descuidado, su ropa no era nada fuera de lo normal y siempre parecía tener la misma gabardina café
En eso Víctor se giró y se encontró con la mirada de BB. Lo saludó y caminó hacia él.
– ¿Qué tal BB?
– hola
– ¿No has visto a Hitch? tengo que devolverle su celular
– Amm no... Tal vez este adentro, aunque, vamos, él siempre llega tarde
– Sí, es cierto– dijo Víctor con una sonrisa
– ¿Era tu amiga?
– ¿Quién?
– La chica con la que hablabas
– ¿Sandy? ¡Ah, sí! va conmigo en el taller de literatura, sabes, deberías entrar
– No soy tan bueno en las letras como tú, me gusta ocuparme en otras cosas– dijo Billy
– Sabes mucho de ciencia ficción deberías explotar ese lado tuyo
Billy no pudo evitar esbozar una sonrisa – ¿entramos?– dijo Billy
Después los dos se dirigieron dentro al instituto
A la hora del almuerzo Billy y Víctor alcanzaron a Mo, Hitch y Mimí
–Ten Hitch se te olvidó en la clase de algebra, perdón por no devolvértelo antes, es que había tenido muchos encargos con papa, pero aquí está sano y salvo– le dijo Víctor con una sonrisa estirando su mano para devolverle el celular
–Viejo gracias ya lo daba por perdido– Hitch dijo esto y besó el aparato– bebe jamás te dejaré ir otra vez
Hitch y Mimí fueron a comprar en la siniestra cafetería de la escuela donde solo existía comida saludable para su desgracia, –por lo menos hoy no sirven el revienta tripas– dijo Hitch a Mimí.
Mientras Mo, Billy y Víctor fueron a sentarse en lo que esperaban a los demás; ellos ya llevaban comida desde sus casas, Mo por ser como él decía "una criatura de hábitos" jamás dejaba aun lado su fiel sándwich y de jamón y queso. BB no comía nada en la cafetería de la escuela desde el incidente con la carne misteriosa, además de que a él, como a los demás, no le gustaban los aperitivos saludables y en cuanto a Víctor, simplemente había dicho que ese día no tenía hambre, pero solía comer de lo que servían en la cafetería junto con Hitch y Mimí. Ese día solo traía consigo un termo. Mo y Billy comenzaron a desayunar mientras Víctor tomaba de su recipiente, nada fuera de lo ordinario, sin embargo, alguien se acercó hasta la mesa de ellos
Cuando BB alzó la vista se encontró de nuevo con ella, era la chica que había estado hablando con Víctor esa mañana, como se llamaba, ¿Sandy?, la chica Inclinó su cuerpo hacia un lado, hasta hacer contacto visual con Víctor, sus pechos se veían mejor desde se ángulo, parecían exuberantes, redondos, perfectos
Víctor ¿puedo robarte un segundo?– dijo Sandy con una enorme sonrisa en el rostro, sus ojos parecían tomar un aspecto más brillante, más nitidito, toda en ella se veía hermosa, BB no podía encontrar faltas en su forma de vestir, en su cuerpo o su rostro, parecía perfecta, se vía como una chica inteligente, de buen modo, elegante, sin ser presuntuosa– Josh quiere que oigamos su nueva mini ficción, digo si no estás ocupado– musitó la chica
–Claro Sandy, chicos en un momento regreso– dijo esto tomándose un último sorbo a su termo para después dejarlo en la mesa
Cuando Víctor estuvo lo suficientemente lejos, Billy se dirigió a Mo
–Sabes esa chica no es lo que parece, debe guardar un secreto obscuro– dijo mientras escrutaba a Sandy desde lejos
–No entiendo por qué, parece una buena amiga
–Exacto ¡es lo que parece!, pero nadie puede ser así de perfecto, nadie puede ser bien parecido y además ser listo e interesado en cosas que no tengan que ver con la apariencia física
–Que es lo que te pasa, ¿BB te gusta esa chica?
– ¿Que? no, no, es solo que quizás quiera algo de Víctor
– ¿cómo qué?– dijo Mo con su habitual calma
–No lo sé, tal vez lo quiere engañar con sus armas femeninas para que él le haga la tarea o algo así
–Parece una buena chica
–Eso es lo que ella quiere que creamos– dijo esto tomando el termo de Víctor, tenía la garganta seca, seguro a Víctor no le importaría que tomase un trago de café, jugo, lo que sea que haya traído
Abrió el termo y sin fijarse en su contenido le dio un sorbo. Inmediatamente un sabor metálico invadió su cavidad bucal, y su lengua percibió un sabor extraño, eso no era café, ni jugo, eso sabia a otra cosa, estaba salado, de pronto Billy alejo el termo de su boca, esa cosa era... tenía un sabor parecido a… ¡sabia a sangre!, prontamente Billy miró dentro del termo; había un líquido rojo que parecía ser más espeso que el agua o el quedó estático, mil cosas rondaron por su cabeza, mil posibilidades, mil imágenes, se quedó sin poder reaccionar, padeció en shock por un momento
– ¿BB? Preguntó Mo –. ¿Qué te pasa? parece que viste un fantasma
Inmediatamente Billy dejó el termo en la mesa y lo cerró rápidamente. En eso llegaron Hitch y Mimí con sus bandejas y se sentaron
Mo eso... Era...– dijo Billy sin completar la frase
¿Era que?– preguntó Mo
– ¿Ahora qué es lo que tiene?, ¿los extraterrestres le robaron el almuerzo otra vez ?– preguntó Mimí con fastidio
– ¿Chicos, que pasa?– era la voz de Víctor, estaba detrás de BB
BB volteó algo alterado topándose con el rostro de Víctor, sin embargo, no supo que hacer, estaba sobresaltado, su cabeza era una maraña de conexiones inconexas, todo pareció haber hecho clic y a la vez faltaban piezas que demostrasen que estaba equivocado, Víctor era… ¡no podía ser!, algo en definitiva estaba pasando
BB Inmediatamente se giró y salió corriendo
–Billy– gritó Víctor mientras le veía salir a toda prisa por las puertas de la cafetería
– ¿Qué le pasó?–preguntó Víctor
–No lo sé de repente empezó a actuar extraño– dijo Mo
–No es de extrañarse, ¡es BB!, ya había pasado mucho desde que no hacia cosas raras– dijo Mimí dándole una mordida a sus papas fritas
Víctor se quedó expectante al igual que Mo ¿Qué pudo haber acontecido para que BB actuase tan raro, más de lo usual?
La que quedaba de la hora del almuerzo prosiguió, Sonó el timbre y regresaron a sus salones, sin embargo no hubo rastro de BB. Así transcurrió la mañana hasta que terminaron las clases, Víctor quería saber que había pasado con Billy, ¿qué aconteció?, pero esa pregunta solo se quedó en el aire.
BB Daba vueltas en su habitación sin parar, no sabía qué hacer, ¿Víctor enserio era el monstruo sobrenatural que él creía? todo indicaba que sí.
Pero si en realidad él tenía razón en sus conjeturas ¿Víctor seria siempre Víctor? ¿O todo era una mentira, para acercarse a sus víctimas? ¿El mismo Víctor era una máscara viviente? ¿El Víctor que conocía era falso? ¿Era el mismo chico encantador, inteligente, interesante, amable, que mostraba ser? Víctor no podía ser una farsa, eso era imposible, BB siempre lo había sentido sincero, pero ¿si en realidad era solo lo que BB quería ver y creer? No, no pudo siempre ser un espejismo, además todavía estaba dando todo por sentado, tendría que tener más pruebas para juzgarlo, BB no se rendiría.
oyó el sonido de un carro, rápidamente se fijó desde la ventana de su habitación hacia la calle, eran Víctor y sus padres, estaban saliendo tarde, tal vez a cenar, ese pensamiento le enchino la piel.
Por un momento se le metió una idea a su cabeza, tenía que intentarlo, tenía que saber la verdad sobre Víctor, aquel chico a quien ya apreciaba, a quien consideraba su mejor amigo, al que admiraba y le gustaba estar a su lado escuchándolo hablar, le gustaba su perfume, su estilo, el hecho de que siempre parecía amable sin ningún motivo en especial, aquel chico interesante
Entonces tomó una decisión; salió de su casa y fue directo a casa de los corpus, entraría y descubriría la verdad, ¿pero cómo entraría? la puerta de enfrente sería difícil de forcejear, además de que se darían cuenta de que alguien había violado la cerradura, mejor decidió ir al patio en busca de evidencias, lo que estaba haciendo era ilegal, pero eso jamás lo había detenido. Entonces vio lo que parecía ser una camioneta cubierta por una manta negra, no estaría demás que la revisara, BB quitó de encima la manta
Era la camioneta de una pizzería a domicilio, vio la matricula, entonces Billy recordó haber visto en las noticias que hace casi un año que había desparecido un trabajador del restaurante de pizzas junto con su transporte, pero inmediatamente los medios censuraron la noticia. Seria mucha coincidencia que fuera la misma… eso sería demasiado.
Todo iba embonando, BB sentía cada vez más que la sangre se le iba a los pies, a medida que investigaba, sucedía algo que le hacía parecer que estaba en lo cierto, había recovecos imposibles de rellenar con la lógica. BB logro abrir la puerta de la cocina y entró. La casa de los Corpus era más grande que la suya, había bastantes habitaciones. De inmediato empezó a revisar. Obviamente no iba a encontrar lo que buscaba en las estancias o el comedor; revisó la cocina, nada, revisó el dormitorio de Víctor y el de los señores corpus y nada.
Si yo fuera un vampiro ¿dónde escondería mi sangre? se preguntó
Entonces se le ocurrió una idea; el sótano.
Dio con la puerta que daba al mismo, bajó, buscó el interruptor y prendió la luz; había ataúdes puestos en hilera a su derecha y unos recargados sobre otros, había frascos en estantes que no sabía que tenían y una camilla; era lógico que hubiese todo eso, el padre de Víctor era enterrador, o al menos eso es lo que le había hecho creer a todo el mundo
Husmeo un poco; maquillaje, jeringas, líquidos en frascos sin catalogar, hilo, agujas, todo lo que necesitaba un enterrador. Billy siguió investigando; por el momento no había nada que condenara a Víctor y a su familia, quitando la camioneta en el patio, ¡ya había visto demasiado! ¿Qué más quería encontrar?
A su derecha vio una especie de refrigerador enorme, ¿Qué había ahí?, se dirigió a él, se paró en seco y abrió la manija, si no encontraba nada entonces ¿qué pasaría? ¿Debería conformarse con la escusas que le darían?, irse por las ideas vagas que tenía la lógica, pero aun así sabía que algo estaba mal; abrió la puerta del refrigerador y encontró lo que esperaba, dejándolo helado, ahí había como cuarenta bolsas de sangre, todas empaquetadas.
–Billy– escucho decir detrás de él
Dando un respingo miro hacia sus espaldas, y se encontró con el rostro de todas sus conjeturas; Era Víctor, lo había descubierto.
Se instaló un silencio entre los dos
–BB Se lo que estás pensando
–Aléjate–dijo Billy retrocediendo
Después oyó pasos en las escaleras
–Billy por favor déjame explicarte– dijo Víctor
Eh inmediatamente apareció la señora corpus a un lado de Víctor, como salida de la nada
–Así que eres tú– dijo la señora corpus–. Billy Seguro te preguntaras porque tenemos tantas bolsas de sangre, mira se las transfundimos a Víctor, tiene cierta hemofilia que debe ser tratada
–Basta Marianne creo que ya sabe la verdad– dijo apareciendo el padre de Víctor como salido de la nada ¿Cuándo había llegado?
–Víctor no podremos dejarlo vivir después de esto
Billy soltó un alarido ¿qué? ¿Iban amatarlo?
–Mama, papa
–Apártate Víctor acabaremos con esto de una vez– dijo el señor corpus abriendo su boca y mostrando unos enormes colmillos, se veía tétrico, poderoso, inmortal
–No podemos hacerlo –dijo interponiéndose entre Billy y sus padres
–No podemos arriesgarnos a que lo cuente nuestro secreto a todo el mundo, Ahora ya sabe la verdad–
–Papa el no dirá nada, es confiable
–Entonces era cierto– dijo Billy– son todos… vampiros– dijo Billy casi en un jadeo
–No es lo que crees… nosotros…
–Víctor tienes alguna otra razón por la cual no podamos matarlo, ya le he perdonado la vida una vez por ti
–Papa, Billy es mi amigo, piénsalo, sería un gran shock para todos si de repente ya no estuviese, su familia se codea con muchas personas, no querrás que llegue la policía buscándolo; ahora somos sus vecinos, además de que pasamos mucho tiempo juntos, así que somos los primeros sospechosos, ya fue bastante problemático el caso del muchacho de la pizzería
–Es cierto Gerald– dijo la mama de Víctor– dejémosle ir, además es amigo de Víctor, no creo que vaya a decir nada ¿verdad BB?
BB todavía estaba en shock, no quería ni respirar, no quería hacer un movimiento en falso
–Bien– dijo el papa de Víctor inclinándose hacia el frente– Mírame bien a los ojos, no volverás a esta casa y no volverás a meterte con nosotros, no le dirás a nadie lo que viste y dejarás a mi hijo en paz.
– Víctor– dijo volviendo a su posición erguida, volteándose hacia su hijo–le dejaré ir, pero tú muchacho estas advertido– dijo volteando de nuevo hacia BB– no vuelvas a venir a espiarnos o nos encargaremos que desaparezcas, ahora puedes irte.
No se dijo más, la tensión podía cortarse con un cuchillo, sentía la mirada de los tres en él. BB los rodeó corriendo hacia las escaleras, salió a paso veloz del sótano, escuchó que Víctor le llamaba pero no volvió la vista a atrás, atravesó la casa, se fue por la puerta del patio, cruzó los arbustos y subió por la escalera que estaba en su patio hasta su cuarto, y cerro las ventanas
Su respiración estaba agitada, entonces era cierto, todo eso era cierto, Víctor y sus padres eran vampiros ¿entonces todo era una mentira? ¿Víctor era malvado, era un malvado ser de las entrañas de la tierra o el espacio? de donde diablos fueran los vampiros
Billy –escuchó decir– era la voz de Víctor, BB se volteó y lo miro ahí parado en su habitación, al parecer su naturaleza le dotaba de una velocidad increíble, si no como se explicaba que Víctor casi inmediatamente estuviese en la habitación junto con él; parecía consternado
Billy Soltó un alarido – ¿cómo entraste? – preguntó, tomando un crucifijo debajo de su almohada, ahí es donde su madre solía ponerlo.
–Billy no somos malvados, no al menos como nos pintan las revistas
–Quieres chupar mi sangre
–Si lo hubiese querido hacer, ya lo hubiese hecho hace mucho tiempo
–Todo eran mentiras te escondes entre la gente para matarlas
–Billy por favor
–Aléjate monstruo–Le dijo, mostrándole un crucifijo
Víctor se quedó estático, no por el crucifijo, este no podía hacerle ningún daño; Billy le había llamado monstruo. Ya anteriormente le había dicho monstruo pero no de esa manera, no con esa voz, no conociéndolo realmente ni compartiendo ese lazo que tenian, con esa voz. Le habían llamado monstruo de nuevo, otra vez,
–¡No eres mi amigo, quien sabe lo que seas! –
Inmediatamente Billy se arrepintió, su mirada era terrible, no estaba molesto sino más bien ¿decepcionado?
–Bien– oyó decir en voz baja a Víctor
De repente Víctor salió de la vista de BB ¿A dónde había ido? Notó que la ventana había quedado abierta, pero ya no había rastros de él
