Muchas (MUCHÍSIMAS!) gracias a esas Grandiosas personas que comentaron!
Este capítulo es para ustedes, espero que lo disfruten.
Justo después de que Yona y Hak abandonaran la aldea dejaste que tus ojos desahogaran el dolor de tu alma, comenzaste a creer a raíz de la decisión de tu hermana que ser débil te había convertido en alguien innecesario que podía ser dejado atrás fácilmente.
-Yo no considero que seas débil- la voz de Soo Won sonó en tu cabeza haciendo que tu llanto se detuviera por la impresión.
-¿e-eh?-No podías creer que en una situación como esa, precisamente las palabras de él fueran tu aliento.
-siempre he creído que Yona y tu son diferentes, ella puede llegar a ser caprichosa e infantil pero te quiere como a nadie en el mundo- recordaste una conversación que tu primo y tu habían sostenido hace años, después de que Yona peleara contigo y te llamara débil y enfermiza por producto de su coraje, no era una ofensa en sí pero te había dolido. Aquella tarde corriste a esconderte en los jardines traseros del palacio y Soo Won te había seguido para hacerte compañía. - Y tu (N)- recordaste la sonrisa cálida y deslumbrante en su rostro- por más que estés molesta sé que siempre acudirás a ella cuando lo necesite- relajo su rostro -eres noble y gentil, posees una determinación inquebrantable y eso te hace ser fuerte a pesar de lo que la gente diga- en ese momento él había tomado tus manos para estrecharlas entre las suyas y transmitirte la confanza que tenía en sus palabras.
Secaste tus lágrimas y con nuevas energías fuiste en busca de Mundok para que te indicara el camino que debías de seguir para alcanzar a tu hermana y a tu amigo de la infancia.
- Algún día haré que pagues por todo lo que has hecho- mirabas al cielo como si el pudiera servirte como medio para transmitir tu mensaje. -pero por ahora agradezco que me hayas dicho esas palabras- dijiste en tu mente y la imagen de tu primo rubio se dibujó en tu cabeza, ciertamente no podías perdonarlo ahora y tal vez nunca lo harías pero por lo menos en ese momento olvidarías tu rencor, debías de concentrarte en buscar a tu hermana.
Cuando por fin pudiste alcanzarlos la situación para ellos se había complicado, te mantuviste oculta para analizar el contexto. Hak estaba herido, tu hermana no estaba a la vista y decenas de soldados del clan del fuego rodeaban el área y luchaban contra el ex general aprovechándose de sus heridas.
-¡Suéltame!- la voz de tu hermana llamo tu atención, reconociste inmediatamente al hombre que sostenía a Yona, era ese hombre empalagoso y arrogante que se jactaba de amar con locura a Yona. Sin siquiera pensarlo dos veces corriste hacia ellos y golpeaste fuertemente la mano del hombre para que soltara a tu hermana, le ordenaste que ayudara a Hak y ella después de un breve shock acató la orden.
-¿P-Princesa Yona? - habló impresionado y dirigió su mirada hacia la chica que corría en dirección a los soldados para después volver a posarla en ti.- No... ¿Princesa (N)?- dijo aun con confusión en la voz, tener que tratar con gemelas siempre había sido un dolor de cabeza puesto que él no era capaz de distinguir a una de la otra.
-¡no dejaré que lastimes a mi familia!- tu tono de voz denotaba determinación mientras encarabas firmemente a Tae Jun.
Tu gemela se había interpuesto entre los soldados y Hak por lo que los armados dejaron de atacar por miedo a herir a la chica.
-No importa quien seas- Tae Jun atrajo tu atención. - Volvamos al castillo, tu hermana y tú- sonrió con prepotencia- si volvemos podemos contarle a la gente la verdad, podríamos derrocar al asqueroso Soo Won y apoderarnos del reino- hablaba con altivez y en tono elevado por lo que Yona y Hak también escuchaban. Tu gemela y tú se sintieron indignadas.
-¿Así que lo sabias?- Yona se mantenía delante de Hak con los brazos extendidos pero su mirada se dirigía hacia tu ubicación.
-Si la tribu del fuego lo sabía ¡¿por qué atacaron a la aldea del viento?!- le espetaste con ira, la misma que ahora se reflejaba en tus ojos como fuego ardiente y que amedrentaba a la insensatez del hombre.
-Y-Yo no ordené eso... F-Fueron ordenes de mi padre- intentó defenderse y sintió que sus piernas temblaban, no recordaba haber visto con anterioridad ese tipo de expresiones en alguna de las pelirrojas.
-¡¿Por qué atacaron a los comerciantes?!- atacó Yona con el mismo coraje que tú, sentiste que una parte de ti se desvanecía y te dejaba sin aire pero te mantuviste firme, no podías flaquear delante del enemigo.
-N-No importa-dudo brevemente y despues realizó una señal a sus soldados- ¡las llevare conmigo así sea a la fuerza!- exclamó y escuchaste un grito de tu gemela, al voltear la viste siendo atrapada por un soldado al mismo tiempo que era rodeada de guardias, Hak estaba tratando de apartarlos de ella pero por alguna razón, tal vez debido a sus heridas, sus movimientos se volvían errados y lentos, lo siguiente que viste te asustó, Hak estaba a punto de caer por el acantilado detrás de ellos debido a un mal paso, Yona seguía atrapada por el corpulento hombre viendose imposibilitada de ayudar.
-¡Hak!- lograste hacer que tu cuerpo reaccionara e intentaste correr pero un fuerte dolor de cabeza te detuvo, tu larga cabellera estaba siendo sostenida con brusquedad por Tae Jun y te hacía imposible cualquier ruta de escape.
-¡Acaben con él, destruyan a la bestia del trueno!- ordenó con una sonrisa maniática en su rostro.
Los soldados que rodeaban a tu hermana se dirigieron hacia Hak con clara disposición de atacarlo ahora que todo movimiento le estaba imposibilitado.
-¿Q-Qué...?- murmuró el hombre que te mantenia presa, tu corazón latía a toda su capacidad y la adrenalina inundaba tu organismo, cómo pudiste alcanzaste la espada que el segundo hijo de Kang Soo Jin llevaba asegurada en su cintura, y sin pensar en otra cosa más que ayudar a tu hermana y a Hak hiciste lo primero que se te vino a la mente para liberarte, con ayuda de la espada cortaste tu larga cabellera de la que siempre y en secreto habías estado orgullosa, ahora largos mechones caían por el suelo y otros quedaban en la mano de tu captor quien observaba impresionado.
-(N)...- susurró Yona en cuanto te vio bajar de donde estabas con espada en mano.
-¡Aléjate de ella!- gritaste con euforia al hombre que aprisionaba a Yona, el armado se quedó inmóvil contemplando como le apuntabas con la espada, las indicaciones de Tae Jun habían sido claras, no quería a ninguna de ustedes lastimada, dirigió su vista hacia su líder más este no hacia otras cosa que mirar anonadado su mano y los mechones de cabello sobre ella por lo que sin más opción y sin poder recibir más indicaciones dejo en libertad a la pelirroja.
Yona atravesó el espacio que la separaba de Hak sin que nadie moviera un solo dedo y tú la seguiste sin dejar de envainar la espada en ni un solo segundo, ella se inclinó para ayudar al moreno que había perdido su arma en un descuido, sostuvo su mano e intento subirlo, él se limitaba a regañarlas por su imprudencia y a ordenarles que huyeran de ahí y lo abandonaran.
-¡No, nunca!- la voz de Yona se quebró y pudiste visualizar de soslayo algunas lágrimas caer de su rostro y parar en el de Hak. -n-no te perdonare si mueres- su llanto se incrementó.
Cuando constataste que ningún soldado se movía decidiste tirar la espada y en un intento desesperado tomaste también las manos de Hak y Yona para ayudarlos. Los ojos de Yona pasaron de la tristeza al coraje en cuestión de segundos al mirar detalladamente tu rostro y reparar en el daño a tu cabello, lograste contemplar el fuego abrazador crecer en las pupilas de tu reflejo y sentiste que una parte de tu ser te era arrebatado.
-¡(N)!- gritaron al mismo tiempo Yona y Hak al verte cerrar los ojos e inclinar tu cuerpo hacía el vacío para consecuentemente caer al abismo, no supieron en que momento había pasado pero el segundo hijo del jefe de la tribu del fuego había llegado hasta donde estaban, se había inclinado y vieron su mano extenderse hacia ti como si intentara detener tu caída.
Los hombres a su mando se movilizaron para apartar a su líder del peligro pero debido al movimiento un derrumbe se produjo en el suelo debajo de Yona y de manera inevitable y ante la vista de todos, la princesa mayor y el ex general también cayeron al precipicio. Kang Tae Jun quien había sido salvado por sus soldados reflejaba el horror que sentía a través de su rostro, se volvió a inclinar hacia el peñasco y sus hombres lo detuvieron de aventarse.
-¡Suéltenme!- Bramo fuera de sí.
-Tae Jun-sama, tranquilícese- hablo uno de los soldados que lo retenían.
-Las princesas... ¡Búsquenlas, tenemos que ayudarlas!-se sacudió fuertemente del agarre de los hombres pero ellos no hicieron más que apretar su agarre.
-¡Es imposible que sobrevivan a una caída así!- razonó el otro.
-Tae Jun-sama, las princesas ya no...- el primer hombre tampoco tuvo el valor de completar la frase, cuando sintieron que el joven dejaba de forcejear lo soltaron, su rostro denotaba terror, culpa y un sin fin más de emociones que no se podían describir, apretó los mechones de cabello que tenía en su mano, ahora sabía que pertenecían a la princesa (N) aunque eso no le sirviera de mucho en esos momentos.
La noche había caído sobre el reino, de alguna manera Soo Won no podía apartar de si el mal presentimiento que lo perseguía desde que el día había comenzado, se encontraba en su habitación degustando una taza de té con la esperanza de que eso apaciguara sus preocupaciones.
-¿Soo Won-sama?- el hombre ingreso a los aposentos del futuro rey y sacó al rubio de sus cavilaciones.
-¿Qué sucede, Key Sook?- preguntó con calma.
-lamento molestarlo en una noche importante pero el hijo del líder de la tribu del fuego, Kang Soo Jin insiste en querer verlo- informó con cierto recelo y el de mirada esmeralda se incomodó, nunca se había llevado especialmente bien con aquel hombre, sobre todo por sus constantes acosos hacía sus primas, pero dada su posición como futuro gobernante no podía ignorar el llamado de su gente por lo que haciendo acopio de fuerzas y paciencia salió al encuentro del hombre.
-Perdón por hacerlo esperar, Tae Jun-dono- saludó con tono alegre y despreocupado.- ¿cómo puedo ayudarlo?-dijo con la misma faceta.
-lamento molestarlo sin tener una cita cuando mañana es un día importante, vine porque tengo algo que entregarle- aquella conversación no le daba buena espina al futuro rey, el varón delante de él se veía demacrado y ausente, muy contrario a su acostumbrado semblante lleno de arrogancia y suficiencia. Le entregó un pañuelo y al momento de abrirlo sintió que el alma se le salía del cuerpo. -La princesa (N) ha muerto, probablemente la princesa Yona también- inclino su cuerpo en señal de disculpa. - en las montañas de la frontera entre las tierras del viento y del fuego- Soo Won no despegaba los ojos del mechón de cabello que tenía entre las manos y Tae Jun, no se atrevía a levantar el rostro- logre acorralar al general Hak y a las princesas, casi los tenía pero cayeron al valle- su voz denotaba el sufrimiento que estaba reprimiendo.
-¿cayeron de esos peñascos?- el consejero del futuro rey se oía impresionado por la información.- Soo Won-sama indicó que se le comunicara inmediatamente cuando los localizaran- le reclamó - pero acorraló y mató a las princesas, ¡esto es traición, Kang Tae Jun-sama!- dijo con reproche e indignación.
-Si... Yo las maté...-reflexiono el demacrado hombre.- !por favor, deme su castigo!- inclinó aún más su cuerpo con resignación y alivio mezclados, no había pasado ni un día del terrible acontecimiento pero tenía la impresión de que arrastraría esa culpa por el resto de sus días, pensaba que tal vez si un castigo se le fuera impuesto, el grado de culpabilidad disminuiría.
El joven príncipe de la corona quería abandonar el lugar con inmediatez, aquel presentimiento en su pecho se había disuelto e instantáneamente fue remplazado por el dolor y la angustia de perder a un ser querido. -Descanse esta noche en el castillo, mañana asistirá a la coronación- dijo con tono frio y sin mediar más palabras se retiró del lugar, escuchaba al hombre clamar su nombre pidiendo ser castigado más lo ignoró, suficiente castigo seria para el vivir con la culpa de la muerte de sus primas sobre sus hombros y no se sentía tan benévolo como para liberarlo de esa culpa.
Caminó hasta perderse del rango visual de sus acompañantes y sintió un nudo en la garganta acompañado a una fuerte presión en su pecho, contempló los mechones de cabello que sostenía en su mano y miles de imágenes le atacaron, imágenes de su infancia y de tiempos recientes, la mayoría de ellas eran al lado de (N), otras en compañía de Yona y Hak, cerró sus ojos y apretó el cabello contra su pecho, sin duda alguna era el cabello de (N), el suave y agradable olor a jazmines y orquídeas aún permanecía en él.
A la mañana siguiente, antes de que el sol comenzara a salir Soo Won se encontraba en el baño real, intentaba despejar su mente antes de la coronación, Key Sook le informo sobre la decisión final de la tribu del viento y comprendió que Hak había cortado sus lazos con su tribu por el bien de sus primas, aunque eso ya no sirviera de nada.
Al contemplar el sol saliendo y el tinte rojo que ese suceso le daba al cielo la imagen de su prima menor sonriendo con paz llego a su mente y un feliz recuerdo se desencadenó.
Era una de sus últimas visitas al castillo antes del asesinato, Yona lo llamaba insistentemente desde una ventana del castillo, él se encontraba observando hacia el lugar y contemplaba como (N) reñía a su gemela por sus malos modales y él sonreía hasta que sintió un golpe en su cabeza, volteó para toparse con la figura de Hak sonriendo con sorna.
- es lento Soo Won-sama- se burló amigablemente - el viejo se enojaría si lo viera-completó ensanchando su sonrisa.
-eh, pero si el maestro Mundok dice que tengo aptitudes para el combate- le siguió el juego.
-¿A, sí? ¿Cuándo ha logrado vencerme en un entrenamiento, Soo Won-sama?- preguntó.
- es normal que seas más fuerte que yo, tu deber es proteger a Yona y (N)- dijo haciendo un leve mohín.- pero tengo envidia de ellas por tenerte como sirviente- dijo con sinceridad.
- usted tiene a los suyos- le recordó el azabache.
-pero yo te quiero a ti- hizo un puchero infantil
- Entonces conviértase en rey- las palabras del moreno sorprendieron al de mirada esmeralda- cásese con la princesa Yona y conviértase en rey, Yo seré su mano derecha y estaré al lado de ustedes hasta la muerte- dijo decidido
-¡e-eh! Yo no podría c-casarme con Yona... – reprimió con nerviosismo y un leve rubor en sus mejillas.
- Aun así, es el único que yo creo podría llegar a ser rey- dijo Hak desviando el tema, los temas de sentimientos no eran de su agrado y el conocía de sobra la razón de su negativa- yo le serviría, pero tendrá que darme tres comidas y muchas siestas, después de todo soy la bestia del trueno ¿es un buen trato no?- dijo sonriendo y el rubio aún no salía de su asombro.
Cuando pudo hacerlo camino hacia su amigo y recargó su cabeza sobre su hombro.
- es un maravilloso sueño- suspiró.
-¡Soo Won!- esta vez fue la voz de (N) la que llamó su atención, le indicaba que subiera pronto puesto que su hermana la estaba volviendo loca.
-cuídalas mucho, Hak- dijo antes de ponerse en marcha.
Se encontraba caminando hacia su coronación, ni (N), Yona o Hak podían acompañarlo, para cumplir sus objetivos había pasado aun por encima de gente a la que amaba y por todo ese sacrificio no podía dar marcha atrás.
- con la aprobación de las cinco tribus, Soo Won es coronado como el undécimo rey de la tribu del cielo de Kouka- habló el heraldo y se de manera oficial fue proclamado rey.
Los jefes de las tribus comenzaron a dar sus felicitaciones al nuevo rey y el analizaba la situación, conocía la verdadera lealtad de cada tribu, la gente del clan del fuego fingía apoyarlo pero su vista siempre se encontraba fija en el trono, la tribu de la tierra no presentaría objeciones si servían a un amo fuerte, la gente del agua se mantendría al margen y observaría que pasaba y por último estaba la tribu del viento, no habían representado problema alguno después de que los presionaran pero sabía de sobra que la tribu contaba con varios guerreros poderosos que habían sido entrenados por Mundok y por Hak pero no sabía cómo reaccionarían al enterarse de la muerte de ese último.
- Su alteza, como sabe ahora no hay ningún sacerdote dentro del castillo, pero los dioses siempre están observando, yo también observare sus acciones- la voz cansada de Mundok lo regreso al presente - y cuando este viejo lo haya visto todo, haciendo uso de las espadas de sacrificio me uniré al difunto rey Il en su descanso- dijo dirigiéndole una mirada retadora que denotaba desaprobación.
El consejero principal del rey reprimió al anciano más Soo Won reafirmó su mirada y silenciosamente acepto el reto, a partir de ese momento sus emociones y sentimientos pasaban a segundo plano para poder gobernar el reino con estoicismo y sensatez.
-Es cierto, quiero que observe anciano Mundok- la simplicidad y firmeza en la voz del joven impresiono al mayor - pero un cielo que solo observa no me interesa- comenzó a elevar más su tono de voz al grado de que todos los asistentes a la ceremonia lograban escucharlo- no quiero dioses, si no el poder de la gente- el anciano había regresado a su lugar y pudo distinguir aun en la distancia, como la expresión en los ojos del rubio se endurecía -restauraré al reino de Kouka para que sea la nación que solía ser, si alguien se interpone, incluso si es un dios ¡Lo aplastaré bajo mis pies!- exclamó con férrea determinación, la multitud presente estallo en gritos de júbilo después de un breve silencio, el reino ya había decaído bastante debido al anterior gobernante por lo que las palabras de Soo Won les regalaba un rayo de esperanza.
Wow! Ya van 6 capitulos! Sigo sin poder creerlo.
Gracias por todo el apoyo! De verdad me hace feliz saber que esta historia es leida! :D
En cuanto a las votaciones:
*pequeña aclaración:
Siendo que el fandom de Akatsuki No Yona es relativamente pequeño aun y para darle un poco de emoción al asunto, cada nuevo voto cuenta, así ya hayan votado anteriormente.
por lo que hasta el momento los votos quedan de la siguiente manera:
Kija: 1
Shin Ah: 4
Jae Ha: 0
Zeno: 0
Soo Won: 2
Wow! Seiryuu es famoso! :3
Aunque cuesta creer que nadie quiera al seductor del grupo y al eterno niño ._. (a criterio personal amo muchísimo a Zeno, es ese tipo de personaje que no puedes dejar de querer por ser entretenido, cómico y serio cuando se requiere)
Si gustan dejar un comentario este será más que bienvenido y si no... no hay presiones, son libres de no expresarse (?) :)
Gracias por leer Gente Maravillosa, nos estaremos leyendo en el siguiente capítulo.
Saluditos!
