Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM, la historia es de iambeagle, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)

Link del grupo: w w w . facebook groups / itzel . lightwood . traducciones

Link de la historia original: www fanfiction net / s / 7895489 / 1 / It-Begins-Like-This


Capítulo 20: El último

Ahora

Me quedo ahí por unos buenos treinta segundos, solo mirando a Edward. Quiero hablar, pero aún estoy teniendo problemas para entender todo esto. Lo único que puedo ser capaz de pensar es: está aquí, está aquí.

—Estás aquí —suelto—. En Seattle. Estás aquí en Seattle.

La sonrisa que me ofrece no llega a sus ojos.

—Lo estoy.

Y luego lo miro de nuevo porque no confío en mí misma para hablar.

Su cabello es más largo. Se ve más delgado. Sus una vez brillantes ojos están apagados por los círculos bajo ellos. Hay una barba cubriendo su mandíbula, barbilla y mejillas. Más barba de lo que le había visto usar antes. Él luce cansado y agotado, pero aun así luce bien.

—Bella. Di algo —ruega, tomando su cabello—. ¿Estás enojada de que esté aquí, o…?

—Por supuesto que no estoy enojada —le digo con incredulidad—. Es solo que no entiendo. ¿Qué estás haciendo aquí?

—Estaba por el vecindario… —Deja de hablar cuando no reacciono—. ¿Qué crees que estoy haciendo aquí, Bella? —pregunta en voz baja.

No quiero contestar esa pregunta, y quizás él no espera que lo haga, porque lo sé. Sé que está aquí por mí, pero eso no me detiene de preguntar:

—¿Cómo? —Pienso en la noche pasada, recordando su teléfono yendo directo al buzón—. Me refiero, ¿hablaste con Alice?

Sacude la cabeza.

—No. No hablé con Alice. Escuché tu mensaje, diciendo que la viste mientras estabas en tu cita, pero para ese punto ya estaba en el aeropuerto.

—Oh.

Él ya estaba en el aeropuerto. Antes de que lo llamara patéticamente afuera del restaurante. Mis ojos pican al darme cuenta de esto.

—Necesitaba hablar contigo, y eso es algo difícil de lograr cuando sigues bloqueándome en Gchat. Pero más que nada necesitaba verte —admite, su voz seria. Sus palabras hacen que mi corazón lata con fuerza, y juro que él puede oírlo.

Sin decir otra palabra, me dirijo hacia él, mis brazos se enredan alrededor de su cuello. Nuestros cuerpos están presionados contra el otro, y todo lo que puedo sentir es calidez y seguridad y Edward. Él se inclina un poco, su barbilla descansa encima de mi hombro mientras me toma por la cintura, acercándome más.

Ahora que está aquí, abrazándome, no puedo imaginarme cómo alguna vez me alejé de él por tanto tiempo. Él suelta un suspiro en mi cabello, y quizás está pensando lo mismo. Trato de contener las lágrimas, pero no puedo. Estoy completamente abrumada. Quiero decirle tantas cosas, pero no lo hago. No aún.

—Edward —comienzo a decir, mi voz se rompe.

—Por favor no llores —susurra, abrazándome más fuerte.

Tomo un gran respiro, y nos separamos después haberme calmado un poco. Lo miro, y la manera en la que me mira de vuelta casi me mata. Es como si sus ojos estuvieran tratándome de decir algo, como si yo fuera la única que él querrá por siempre. Y debí haber sabido esto, pero la distancia hizo que fuera fácil convencerme de lo contrario.

—No me mires así —consigo decir a través de mis lágrimas.

Él alza mi barbilla, y su sonrisa es gentil.

—¿Por qué no?

Sacudo la cabeza, mirando hacia abajo. El sonido de una puerta cerrándose llama mi atención, y me doy cuenta de que aún estamos a mitad del pasillo de mi edificio.

—Juro que usualmente no soy así de emocional —murmuro, sintiéndome avergonzada—. Es solo que no esperaba verte aquí.

Él sonríe, sus pulgares limpian mis lágrimas.

—¿Podemos ir adentro?

Asiento, mis manos tiemblan mientras abro la puerta. Entro, mirando mientras él se inclina para recoger la maleta que no había notado hasta ahora.

—Puedo quedarme en un hotel —ofrece después de que cierro la puerta detrás de nosotros—. No estaba asumiendo que me dejarías quedarme aquí, si es lo que estás pensando.

—Quiero que te quedes aquí —insisto. Ahora que está aquí, no puedo imaginarlo yéndose.

Él asiente, luciendo aliviado.

—¿Dónde pongo esto? —pregunta, señalando su maleta.

—No importa. —Me quito el abrigo mientras camino hacia la sala. Cuando me giró, sus ojos están en mi vestido—. Voy a cambiarme —murmuro, señalando incómodamente hacia mi habitación.

Me siento menos abrumada una vez que mi rostro está limpio de maquillaje y restos de lágrimas. Me pongo unos leggings, una camiseta y una sudadera, una que solía ser de Edward. Una que nunca dejé de usar, incluso cuando todo se fue a la mierda.

Cuando entro de nuevo a la sala, lo encuentro sentado en el sofá, moviendo la rodilla mientras mira al frente.

—Um… ¿tienes sed? —pregunto.

Su rodilla deja de moverse, y sacude la cabeza. Sus ojos viajan por mi atuendo, y de repente me siento cohibida ante su mirada.

—Linda sudadera —comenta, riendo ligeramente.

Nerviosamente amarro mi cabello.

—¿Tienes hambre?

—Ven aquí.

Cruzo la habitación y antes de poder sobreanalizar dónde sentarme, él me atrae a su regazo. Mis brazos instantáneamente se van alrededor de su cuello. Inhalo su esencia. He extrañado su olor. He extrañado la manera en la que se siente.

Entierra su rostro contra mi pecho, dejando salir un suave suspiro. Su mano viaja por mi cintura, deslizándose debajo de la sudadera antes de descansar en mi cadera. La calidez de su piel en la mía me calma. No sé por cuánto tiempo nos sentamos así, sin hablar y solo abrazándonos. No me importa. Puedo sentarme aquí con él por siempre.

—Necesitamos hablar —murmura hacia la sudadera. Él acaricia mi cadera y alza la cabeza.

—Lo sé —coincido de mala gana, mis dedos juegan con su cabello.

Nos miramos el uno al otro. No estoy segura de qué decir, o cómo empezar esta conversación. Un minuto o dos pasan, y estoy agradecida cuando él habla primero.

—Lo siento tanto, Bella —se disculpa, tan bajo y tan sincero. Su palma acuna un lado de mi cuello, y su pulgar acaricia mi mejilla—. Lo siento. Por todo. Lo sabes, ¿cierto?

Asiento, permitiéndome llorar mientras enredo mis dedos alrededor de su muñeca.

—Yo también lo siento.

Su rostro se suaviza.

—Bella, por favor. No necesitas disculparte. Te presioné demasiado. Te quería conmigo con tantas ganas, y pensé que si poníamos las cosas en pausa te haría… mierda. Pensé que te haría mudarte a Nueva York.

Nuestros ojos se mantienen unidos, y espero que hable de nuevo.

»No debí haberte hecho eso. Debí haber sido paciente. Nunca quise estar sin ti. Eso nunca fue lo que quise.

Su frente se presiona contra la mía, y le creo. Lo hago. Era fácil que las cosas se enredaran tan rápidamente cuando estábamos tan separados.

—Lo sé —susurro—. Estaba tan molesta, y es como… si el no mudarme fuera mi manera de castigarte. Lo que es horrible. Y luego te culpé por cosas que estuvieron fuera de tu control. Te culpé por escoger tu trabajo sobre mí y no mudarte aquí, lo que fue demasiado jodido de mi parte. Era como si... no lo sé.

—Yo tampoco lo sé —repite.

—Tenía sentido en ese entonces, pero ahora, nada tiene sentido. —Trago el nudo en mi garganta—. Y lo más fácil por hacer fue alejarte. Estaba enojada de que no lo hubieras intentado más, y estaba enojada de que no te mudaras aquí.

—No podía, Bella. Sabes que me habría mudado aquí si hubiera tenido la oportunidad.

—Lo sé, lo sé. Y eso me hace sentirme aún peor porque yo me pude haber mudado, y no lo hice, solo por rencor. Y sé que no estábamos técnicamente juntos, pero luego besaste a esa chica, y joder dolió. No quería imaginarte con nadie más.

—Bella.

—Es como si solo estuviera esperando que algo pasara, esperando que algo saliera mal. Jodí todo.

—No, no lo hiciste. Ambos manejamos mal las cosas —murmura.

Me encojo de hombros.

—Nunca tuvo sentido, tú queriendo estar conmigo.

—¿Por qué no?

—No lo sé. No tengo razones para pensar eso, pero aun así lo pienso. Siempre fui demasiado insegura acerca de nosotros, y la distancia solo empeoró las cosas.

—Sin embargo, solo te quise siempre a ti —susurra, tan cerca de mi boca.

Su confesión hace que mi garganta pique mientras trato de no llorar.

—Maldita sea —murmuro, mirando al techo.

Con sus labios moviéndose por mi cuello, murmura:

—Te he extrañado, Bella. Demasiado.

Mis ojos se cierran. Su boca se mueve de mi cuello, a mi mejilla, a mi frente.

—También te he extrañado —suspiro.

Cuidadosamente presiona un pequeño beso en la comisura de mis labios. Giro la cabeza, capturando sus labios con los míos, porque necesito que me bese. Nuestras bocas se encuentran, moviéndose juntas con lentitud. Tomo su nuca, y él refuerza el agarre en mis caderas, manteniéndome en mi lugar. Como si alguna vez fuera a irme.

—Bella —dice en mis labios.

—¿Cómo haremos que las cosas funcionen? —pregunto, alejándome para mirar su rostro—. Porque quiero estar contigo. Quiero intentarlo otra vez.

Él presiona otro beso en mis labios, pero no dice nada. Está tratando de no presionar, pero quizás necesito que lo haga.

—Lo haremos funcionar —dice finalmente, y suena tan seguro.

—Me mudaré a Nueva York. —Es raro oírlo en voz alta, y aún más extraño ver su expresión. Como si quisiera creerme.

—¿Eso es algo que realmente quieres hacer? —Sus cejas se fruncen mientras busca algo en mi rostro.

Lo beso esta vez.

—Sí. Es algo que realmente quiero hacer.

—No quiero que sientas que debes hacerlo.

—No lo hago —insisto—. Pero quiero estar contigo, y la larga distancia no funciona. No puedo hacer eso otra vez. Quiero realmente intentarlo esta vez.

La manera en la que sonríe me hace sentir como si fuera la mejor persona en el mundo. Él me acerca tanto y me abraza tan fuerte que apenas y puedo respirar. Me besa y me besa, y quizás no necesito respirar otra vez. El beso se profundiza y puedo sentir sus dedos desabrochar la chaqueta. Dejo que la quite y dejo que alce mi camiseta por encima de mi cabeza porque necesito esto tanto como él.

Me acomodo en su regazo, montándolo. Sus manos están en mi pecho desnudo, y luego su boca. Gimo. Su lengua y sus dientes y barba son cálidos y húmedos y duros alrededor de mi pezón.

—Haz ese sonido otra vez —murmura, y puedo sentirlo endureciéndose debajo de mí.

—Entonces haz eso otra vez. —Sus dientes tocan mi pecho, provocando otro gemido de mi parte.

—Extrañé ese sonido —jadea, su mirada oscureciéndose—. Extrañé follarte.

—Entonces fóllame —digo, mi voz temblando.

Alza mis caderas y me guía para sentarme junto a él antes de ponerse de pie. Desabrochándose los jeans, caen a sus pies y se sale de ellos.

—Este también. —Jalo su bóxer y él lo termina de bajar después de quitarse la camiseta.

Y luego está desnudo y frente a mí. Lo tomo en mi boca. Él luce sorprendido, pero gime y su mano está en mi nuca. Añado mi mano mientras mi boca se mueve de atrás para delante, y él gime de nuevo, más fuerte esta vez.

Él se quita.

—Bien, mierda. Te necesito —dice—. Ponte de pie —me pide, jalando mis leggings. Me inclino cuando están en mis tobillos, sacándolos. Él toma mi mano, guiándome hacia la habitación.

Se sienta en el borde de la cama, jalándome para que esté entre sus rodillas. Sus ojos se quedan en mi rostro mientras su mano se mueve entre mis piernas, separando mis muslos. Mi pecho pesa y no puedo evitar gemir cuando sus dedos están dentro de mí.

—Quiero que te sientas bien.

—Lo hago —suspiro—. Tú siempre haces que me sienta bien.

Estoy al borde de venirme cuando su mano deja de moverse y me jala para montarlo.

Su boca cubre la mía y lo beso de vuelta. Es rudo y necesitado y siempre fuimos tan buenos así. Él me hace sentir querida y lo amo. Fui estúpida por alguna vez pensar que no estaba enamorada de él.

Él dice mi nombre una y otra vez mientras me froto sobre él. Es bueno al ser paciente de esta forma, y estoy tan lista. Me alzo y tomo su polla, deslizándome en ella.

No me muevo aún, y él solo me mira. Tan serio. Como si quisiera decir muchas cosas. Hace que mi pecho duela porque nunca nadie me ha mirado, o me mirará así. Pero no quiero que nadie lo haga. Solo lo quiero a él.

—Te necesito —me dice, sus dedos pasando ligeramente por mi espalda.

Me muevo entonces. Arriba y abajo. Me inclino y tomo su cuello como soporte. Su rosto está contra mi garganta, y está respirando con fuerza, susurrando cosas contra mi piel. Dice que me ama, y que nunca dejó de pensar en mí; en esto. Mi nombre sale como un suspiro en sus labios, y todo es demasiado.

Muerdo su hombro para evitar chillar.

—Mierda, extrañé esto. Extrañé esto —jadeo.

—Fóllame —gime. Sus manos están en mis caderas, moviéndome perezosamente contra él, demasiado lento—. Ámame.

—Lo hago. Te amo —confieso—. Demasiado.

Él gime y me muevo más rápido. Sus manos están en mí, ayudándome a llegar al borde. Y esta vez, soy yo la que dice su nombre una y otra vez.

—Mírame —dice—. Bella, mírame.

Trato de controlar mi respiración, pero no puedo. Lo miro, y él me besa. Su boca no deja la mía y me aferro a él. Estamos tan cerca, tan cerca. Nunca ha sido así con alguien más, y contengo las ganas de llorar porque nunca ha sido así con nadie más.

Me vengo, y solo entonces él separa sus labios de los míos para poder oírme. Grito y colapso contra él.

—Eres tan hermosa —confiesa. Beso su pecho, porque él es el hermoso aquí.

Echa mi cabeza hacia atrás para poder mirarme. Y luego me estoy moviendo otra vez, por él; necesitando que se sienta tan bien como yo. Él gime, tomando mi pecho mientras nos movemos juntos. Pero luego ralentiza mis caderas y me alza de él, acostándome contra las almohadas.

Deja un camino de besos cuando lentamente embiste en mí. Enredo mis piernas alrededor de su cintura, necesitándolo más profundo.

Está perdiendo el aliento y mirándome mientras acelera el ritmo.

—Tenemos que hacerlo funcionar esta vez —dice, enterrando su rostro en mi cuello.

—Lo sé —susurro, aferrándome a él—. Lo sé. Te amo.

Su cabeza cae contra mi hombro, y él gruñe y gime y "quiero que estés conmigo, Bella" justo antes de venirse.

Nos quedamos ahí después, pasando nuestro tiempo besándonos y tocándonos y riendo y hablando. Extrañé estar juntos así, y cuando se lo digo, besa mi sien.

Cuando se mueve entre mis piernas de nuevo, es más lento esta vez. Quiero sentirme así por siempre, y no estoy segura de cómo alguna vez pensé que podía vivir sin eso.

Más tarde, cuando la luz del cielo se ha apagado y estamos en la cama otra vez, me atrae a su lado.

—¿Realmente quieres mudarte a Nueva York?

—Ahora más que nunca —le digo tan honesta como puedo—. Tendremos que hacer funcionar todo, y tendré que avisar con dos semanas de anticipación en el trabajo. Pero sí.

—Tengo que volar de vuelta a Nueva York el martes para el trabajo —me dice. Frunzo el ceño, dándome cuenta que se irá de nuevo en dos días. Me besa entonces, luego añade—: Pero volveré. Y puedo ayudarte a mudarte.

Quito el cabello de su frente, buscando sus ojos en la oscuridad.

—¿Sí?

Él sonríe.

—Sí. Y luego podemos volar a Nueva York juntos, justo como la primera vez que nos conocimos.

Ambos nos reímos ante esto antes de que silenciosa nostalgia se apodere de todo.

—Gracias por dejarme robar tu asiento ese día —digo antes de sucumbir al sueño.

Él se acerca más, su boca moviéndose contra mi cuello.

—¿Sería cursi si digo gracias por dejarme robar tu corazón?

—Sí. Eso sería extremadamente cursi.

—De acuerdo. Entonces no lo diré —dice a través de un bostezo—. ¿Aún tienes el hábito de robar los asientos de las personas en los aviones?

—Cállate —me río.

—Hablo en serio —murmura somnoliento, presionando un beso en mi garganta.

—No —le digo—. Fuiste el último.

Es la verdad, en más sentidos que en uno.

—Qué bien —susurra, acercándome más—. Que así se quede.


Y llegamos al final de esta historia. Sé que al principio fue un poco confuso, pero como les dije una vez, les invito a que ahora relean la historia para que todo quede más claro :)

Mil gracias a las chicas que dejaron su review:

Adriana Molina, Pera lt, Cary, IdaliaMoon, Tata XOXO, bbluelilas, jupy, terewee, tulgarita, Yoliki, Gabriela Cullen, Chayley Costa, Lady Grigori, Ceci, Adriu, krisr0405, kaja0507, patymdn, saraipineda44, somas, freedom2604 y el Guest.

Las invito a que se unan al grupo de FB (link arriba) para estar al pendiente de la siguiente traducción ;)

No se olviden de dejar su último review y nos leemos pronto :)