Cap. 11 La voluntad de la Corona.

Beteado por Hikari Takaishi Yagami :3 Mil gracias :3

El sol despuntaba en el horizonte y los primeros rayos pasaban por la delgada y blanca cortina, mientras Kenny terminaba de abotonar su camisa.

El aroma de té caliente llegó a su nariz así como el aroma del desayuno listo. Salió de su habitación encontrando a su hermana colocando dos platos en la mesa.

El mayor miró hacia la puerta de la habitación de Levi que ya estaba abierta pero no lo percibía en el lugar.

—¿Dónde está el enano?— Preguntó cuando una sombra grande y momentánea pasó cubriendo la luz por un segundo acompañada del ruido de un motor que se alejaba.

Kenny rodó los ojos con un gesto de fastidio al tener ya su respuesta aún así Kuchel le dijo mientras servía el té.

—Levi salió antes, dijo que estaría con Hanji, que verían el amanecer.— Explicó con tranquilidad bastante feliz de que su hijo estuviera disfrutando su tiempo con Hanji.

Kenny tomó asiento ahora se le notaba malhumorado.

—Esos dos terminaran causando algún problema, Zoe está en la mira de otros omegas, probablemente creen que por ser mujer será más fácil de seducir, y Levi no debería estarse paseando así.

—Ellos estarán bien, son destinados y ya escuché que Hanji es bastante firme. Defendió a Levi en la Universidad.

Kenny tomó de su té, también ya sabía lo del incidente.

—Creo que ambos se complementan pero también sé que pueden ser problemáticos, Levi es pólvora en reposo, Hanji un fiesta de fuegos artificiales. Habrá que vigilarlos o pronto tendremos una jodida explosión.— Se quejó.

Pero Kuchel seguía con la sonrisa en los labios.

—Si tienen bebés serán muy bonitos, Hanji es una Alfa muy bella.— Afirmó haciendo que su hermano levantara una ceja.

Avión.

El aeroplano surcaba el cielo rápido y grácil mientras los rayos del sol lo coloreaban de tonos dorados contra el azul profundo manchado de blancas nubes.

El amanecer en todo su esplendor se reflejaba en los ojos de Levi, maravillado por el espectáculo de luz cruzando las nubes.

Hanji sonreía feliz de aquello, sus manos sostenían el timón llevando su vuelo por entre las nubes más bajas para descender conforme avanzaban y remontar nuevamente en una amplia vuelta. Era un momento perfecto.

Repentinamente el sonido de otra máquina se escuchó, la pareja se miró por unos segundos antes de que Hanji comenzara a bajar, el ruido de aquel motor le parecía conocido.

Sin duda lo había escuchado antes, lo tenía claro, era el motor de un aeroplano más pesado. El sonido llegó tan repentino, por lo que la castaña trazó mentalmente la ruta, debió de acercarse contra viento para que el sonido no fuera percibido antes. Pero no le gustó nada aquello, Levi percibió la repentina tensión en su Alfa.

—Hay otro avión en el área.— Afirmó.

Hanji comenzó a descender.

—No sólo es otro avión, está volando en torno a nosotros.

Repentinamente tras una de las densas nubes salió el otro ave de metal que surcaba el cielo. Los ojos de Hanji se abrieron grandes y confusos. Sí que conocía aquel sonido, después de todo, uno de sus maestros de vuelo había sido un piloto de la milicia años atrás y el sonido de los aviones de guerra era claro en su mente.

De la nube surgió un monoplaza artillado de la milicia, el escudo del reino relucía en su costado.

Levi lo pudo ver tan claro como Hanji, no creyó que aquel avión pretendiera atacarlos pero fue claro para él que algo andaba mal.

Hanji apretó los dientes y sus manos sostenían con fuerza el timón de su aeroplano que, a comparación del otro, ahora parecía frágil en el cielo.

Ella trató de bajar con rapidez mientras le ordenaba a Levi se sostuviera con fuerza de su asiento.

—¡ LEVI DEL LADO DERECHO DE TU ASIENTO HAY UNA PALANCA, SOSTENLA Y CUANDO TE LO DIGA TIRA DE ELLA!— Gritó Hanji.

Todo fue confusión en los siguientes segundos. El pesado avión militar pasó sobre ellos, si bien no era su objetivo atacarlos su paso entre este y el aeroplano de Hanji fue de unos cuatro metros debido a que su trayectoria era bastante "abierta" al momento de salir de la nube.

El aeroplano de la castaña baja rápidamente pero la corriente de aire a aquella altura provocada por el avión sobre ellos, alimentada por la propia corriente, fue como un golpe seco sobre el ligero avión.

La turbulencia se sintió de inmediato y el pequeño avión dio una vuelta sobre sí mismo, cayendo casi en picada.

En tierra el equipo de Hanji que miraba desde los hangares a través de binoculares se horrorizó por aquello.

—¡Rápido! ¡Al punto de descenso!— Ordenó Moblit movilizando a todos. — ¡Nifa, ve a avisar al Duque!

Arriba en los cielos Hanji tiró del timón, usando toda su habilidad para retomar el control del avión, logró levantar la nariz de ésta quemando combustibles a fondo, describiendo un vuelta casi elíptica. Comenzó a bajar, el sudor perlaba su frente mientras se encaminaba hacia los hangares. Sus ojos se elevaron un momento donde pudo ver aún al otro avión que parecía dar vueltas sobre el área.

El tren de aterrizaje se posó sobre el suelo perdiendo velocidad entre el suelo lleno de pasto y piedras un poco alejada de la pista, pero eso no importaba, había logrado aterrizar y no estrellarse.

Sus manos temblaban sobre el timón cuando las de Levi se posaron sobre las de ella. Él ya se había liberado de los cinturones y ahora la abrazaba desde atrás.

—¿Estás bien?— Preguntó él.

Ella le miró.

— Sí... ¿Tú estás bien?

—Lo estoy ahora.— Afirmó él mientras Moblit y los demás llegaban al lugar.

Moblit llegó primero y con bastante agilidad subió por el lateral del avión hasta los asientos para ayudar a abrir los cinturones de Hanji que aún estaba retomando la calma.

—¿Estás bien? Ese avión apareció de la nada entre las nubes aún está en el área.— Decía mientras colocaba una escalerilla de cuerda.

—No sé de dónde vino pero ese piloto es un maldito imbécil.— Afirmó Hanji mirando al cielo.

—Ahí viene.— Señaló Abel desde abajo señalando al avión que se acercaba buscando un área para aterrizar.

Hanji solo gruñó sin apartar la mirada de aquel aeroplano. Un momento después tanto ella como Levi bajaron reuniéndose con los demás y ya se veían llegar el Duque Zoe acompañado por otras personas y Nifa.

El pesado avión artillado aterrizó dejando las marcas acanaladas de su tren de aterrizaje sobre el suelo blando no preparado para un aeroplano más pesado como aquel.

El piloto se preparó para descender de este mientras los presentes se acercaban.

El Duque Zoe llegó hasta su hija, preocupado por su seguridad, seguido por Erwin y Kenny quienes habían estado con él en el momento que Nifa informó de lo sucedido.

—¿Hanji qué ha ocurrido?— Interrogó el preocupado padre, confuso por la explicación corta de Nifa, él sabía que su hija era una hábil piloto y su pequeño avión siempre era una con el viento pero pensó lo peor cuando Nifa dijo que un avión militar había "golpeado" el ligero aeroplano.

Hanji ni siquiera pareció escuchar a su padre mientras caminaba hacia el otro piloto que ya había descendido.

Aquel era Zeke que, aún con todo, parecía en una postura poco preocupada.

—Hanji, veo que el encuentro arriba fue un problema, cuando me dijeron que tenían un avión no pensé que fuera ese juguete.— Comenzó a decir notando que la joven en verdad irradiaba ira por los ojos.

—¡ERES UN IMBÉCIL! ¿Dónde aprendiste a pilotar? ¿Acaso crees que el cielo es un campo abierto para hacer todo tipo de vueltas imprudentes? ¿En qué jodido momento creíste que pasar cerca de nosotros era buena idea? ¿Estás ciego? A kilómetros es claro que mi avioneta pesa menos de la mitad de ese avión armado.— Reclamó la castaña gritándole a Zeke prácticamente en la cara.

Zeke la miró asimilando aquellos reclamos mientras los demás miraban sin reaccionar, excepto por el Duque que trató de calmar a su hija.

Por su parte Zeke mostró una expresión de creciente enojo ante los reclamos de Hanji. Lo estaba dejando como un idiota frente a todos a él, el príncipe heredero no lo iba a tolerar.

Tal vez demasiado acostumbrado a su posición.

—¡Cállate, Zoe! — Pronunció con un tono fuerte y altivo. No eres nadie para un reclamo así, subir con un avión tan precario fue tu error.

Aquello provocó que desde atrás Levi gruñera también ante semejantes palabras, casi los mata y aun se atreve a decir aquello. En ese momento Kenny le tomó por un hombro haciendo que lo mirara.

Levi solo miró al mayor negar con la cabeza para evitar que hiciera algo, debido a que Zeke no estaba en la misma posición como los demás miembros de la Corte y sin Uri ahí él tenía el mayor rango lo que le daba el control de todo.

Pero aquella prevención no fue lo que pasó por la cabeza de Hanji y lo siguiente que escucharon fue un golpe contundente.

El puño de Hanji se estampó en la cara de Zeke haciéndolo caer. El rubio golpeó sobre el suelo intentando incorporarse pero el dolor le invadía toda la cara y su vista se nubló por unos instantes.

Si bien ya había llegado a sentir golpes en entrenamientos aquel rebasaba su índice de dolor, el rostro entumecido y hormigueo del dolor esparciéndose por toda la cara era casi quemante.

Su mano se posó por unos segundos sobre su rostro y aun entre la vista desenfocada notó que ésta recogía un hilo de sangre que salía de su boca y nariz.

¿Como una mujer podía pegar de aquella forma? Se preguntó considerando que Hanji era más baja que él y de un cuerpo delgado. Aún así eso no se quedaría así le enseñaría a esa mujer a respetar a su "futuro Rey".

Finalmente Zeke se levantó y gruñó con sangre entre sus dientes emanando su fuerte aroma a leña cortada, denso y penetrante.

Levi se soltó del agarre de Kenny sin importarle nada para ir junto a Hanji y gruñir hacia Zeke mostrando su apoyo hacia su Alfa castaña.

Zeke dio un paso al frente bastante amenazante y sin pensarlo más lanzó un golpe directo hacia la joven Alfa que inmediatamente alzó los brazos para poner al frente su guardia sabiendo que Zeke ignoraba que bajó el cuero había placas de metal, él iba en serio y era claro por su fuerte aroma dominante.

Levi por su parte no se quedó estático y dio un paso al frente para derribar al rubio pero su impulso fue cortado cuando sintió como era sujetado por la ropa desde atrás.

Mientras que el golpe de Zeke no llegó a Hanji, había sido detenido aquello que presagiaba un encuentro con malos términos fue sesgado rápidamente, todos retrocedieron ante la presencia del dominante aroma a cedro y castañas.

Kenny había intervenido con un movimiento rápido y ahora sostenía a Levi por la parte trasera de su ropa evitando que saltará hacia Zeke mientras con la mano libre sostenía la muñeca de Zeke evitando golpeara a Hanji.

Una pose bastante complicada considerando que estaba soportando la fuerza de su sobrino y la del puño de Zeke en vilo.

Hanji fue la primera en detenerse pero aún estaba alterada aún que no se movió más sintiendo cómo Moblit la tomaba por la cintura para retirarla de la cercanía física de Zeke.

Kenny por su parte lanzó hacia atrás a Levi para poder apoyar su fuerza en Zeke mientras le miraba de frente.

—Basta. No peleará con nadie. — Afirmó este con voz sería.

Zeke se movió hacia atrás saturado por el aroma del alfa mayor aún que no pretendía mostrar sumisión.

—¡Eso es un atrevimiento! — Gruñó Zeke.

—A mi parecer tú casi matas a Lady Zoe y a mi sobrino con ese avión del ejército que no tendría por qué estar en esta área. Ella tiene motivos para estar furiosa.— Respondió Kenny.

—Eso es verdad.— Se escuchó tras él de boca de Erwin.

Zeke se soltó con un movimiento brusco del agarre de Kenny y gruño.

—Serán arrestados por esto. Nadie está por encima de la corona.

—Tú no eres la corona.— Le discutió Levi haciéndolo rabiar aún más.

Aquella discusión no parecía tener una forma de terminar pero Zeke sabía que por fuerza no ganaría, Hanji era una Alfa con carácter de sobra así que su postura de dominio no la sometería, por otra parte, Levi también estaba dispuesto a darle apoyo.

Pero lo más frustrante para él era Kenny, su presencia de Alfa era atemorizante, el aroma cargado de feromonas indicaba que no era opción pelear con él.

La frustración crecía en el rubio con cada segundo que pasaba, pero debía actuar de forma centrada, por lo que dio un paso atrás y girando sobre sus pasos pareció retirarse.

Todos quedaron en silencio por unos segundos mirando a Zeke irse del lugar.

—Kenny, ¿Por qué interviniste? Sabes que él no podía ganar. — Le cuestionó Levi.

Kenny miró hacia ambos con gesto serio.

—Cierto, no creo que Zeke pudiera ganarles. Pero eso no es lo relevante sino que ambos son unos idiotas, es claro que Zoe es muy impulsiva pero tú Levi, creí haberte enseñado la importancia de mantener la calma ante toda situación. Correr como un imbécil a una pelea a puños lo puede hacer cualquiera, el tener el control de la situación lo es todo. Conoce tu lugar y aprende que te beneficia en la posición que tienes. Zeke es un idiota y es claro que casi los derriba pero ese idiota es el que tiene más probabilidad de ser coronado Rey, Uri no esta aquí para saber que sucede así que creo que entienden que "las ratas pueden hacer fiesta cuando el gato no esta".— Les regañó Kenny con una inusual seriedad que incluso el Duque Zoe y Erwin guardaron silencio.

Hanji y Levi no dijeron nada, a ninguno le gustaba ser reprendido pero Kenny tenía razón. Pero estaban en ello cuando nuevamente el sonido de pasos de escucho pero esta vez en mayor cantidad.

Poco después.

Una reja se cerró tras la espalda de Alfa sirviente del Rey y una voz le acompañó.

—Lo siento en verdad Kenny, no es nuestra elección... Gracias por no oponerte. — Expresó aquella voz perteneciente a un joven guardia que junto a otros cumplían la orden dada por Zeke.

Encerrar a Kenny y Hanji en las celdas que Palacio poseía en su nivel subterráneo con cargo de atacar al heredero Real.

Kenny chasqueó la lengua girando para ver al guardia.

—Sí, lo sé. Mejor así para no complicar las cosas. Por cierto, hazme un favor, dile a mi hermana que escriba a Uri explicando lo ocurrido y que nadie sepa del mensaje, mándalo lo antes posible.

El guardia asintió ante la petición, en realidad ninguno de los implicados en la orden de Zeke quería encerrar a los acusados, después de todo, Hanji había sido amable con todos desde que llegó a Palacio y a los guardias le parecía entretenido ver cómo ella jalaba de un lado a otro a Levi, que normalmente era serio y malhumorado; mientras Kenny era alguien a quien conocían bien y respetaban, además de que si el Alfa se negara a él encierro ellos tendrían muy difícil llevarlo a la celda.

El hombre se retiró del lugar y Kenny miró la celda de enfrente donde estaba Hanji y Levi con ella mientras la reja los separaba.

—Bueno, ya ven lo que sucedió, ahora tendremos que estar aquí hasta que Uri regrese. — Se quejó mirando con molestia a la pareja.

—Se merecía ese golpe.— Afirmó Hanji, claramente no se arrepentía de nada.

Levi no agregó nada pero era claro que apoyaba a Hanji.

Habitación de Zeke.

El rubio ocupaba una de las habitaciones en la parte alta del Palacio, amplia, luminosa y de finos decorados.

El estaba sentado en una cómoda silla mientras una de las mucamas curaba el corte en su labio y colocaba algodón húmedo en la nariz.

—No. — Pronunció con enojo mientras frente a él se encontraban el Duque Zoe y Erwin abogando para que declinara en su orden de encerrar a Hanji y Kenny.

—Alteza, por favor considere que Lady Zoe estaba en posición de estar alterada, su vuelo imprevisto en el área pudo costarles la vida a ella y Levi, sin mencionar que el señor Ackerman sólo intervino para que no ocurriera algo más grave. — Explicaba Erwin pero Zeke no parecía estar dispuesto a ceder.

Zeke sólo se mantuvo serio mientras la mujer terminaba con su labor.

—Se quedarán en el calabozo hasta que decida cómo proceder. — Afirmó pero el Duque Zoe le interrumpió.

—¿Proceder? Príncipe Zeke considere que está llevando esto muy lejos, mi hija no tiene culpa de la situación, usted nunca mencionó a nadie que fuera piloto o que volaría en el área.

Zeke miró de reojo al Duque con gesto molesto.

—Soy el heredero al Trono, no le debo explicaciones a nadie. Su hija se comportó como una salvaje, así que golpear mi rostro podría costarle la expulsión del Palacio, si hubiera ido más lejos podría darle la pena máxima pero no lo hago porque... — Argumentó Zeke vanagloriándose por su posición pero Erwin no le permitió terminar.

—Príncipe, usted no puede ordenar una ejecución. El Rey se aseguró de dejar asentado en las normas que sólo él tiene la facultad para ordenar una ejecución o dictar una condena en temas relacionados dentro de Palacio o que intervengan con la Corona y la Corte.

Zeke giró el rostro hacia Erwin con gesto lleno de molestia.

—No tienes facultades para decir lo que puedo o no hacer, Smith. ¿Acaso estás contra tu futuro Rey?

Erwin no se doblegó en lo más mínimo sosteniendo la mirada al príncipe, sin resquicio alguno de inseguridad ante la posición de Zeke.

—Príncipe, esta acción de su parte es equivalente al berrinche de un niño. Sabe perfectamente que fue su culpa lo ocurrido, ignoro la razón de acercar su vuelo al de Lady Zoe, pero fue una acción negligente. En relación a lo del Señor Kenny, lo está haciendo solo para alardear debido a que no podría ganarle en un encuentro físico y busca reafirmar su "dominio" por medio del título real.

Zeke apretó los dientes, Erwin hablaba con la verdad tal cual aquello le causó frustración y de un manotazo apartó la mano de la mucama que terminaba con la curación de su rostro.

—¡Lárgate de aquí! — Le gritó de la nada.

Ella retrocedió asustada sosteniendo su mano, pero Erwin se atravesó entre ella y la mirada de Zeke.

Tomó suavemente la mano golpeada notando que ahora estaba muy roja en el área de contacto del golpe. Zeke ni siquiera había medido su fuerza.

—Retírate Isabel, ve con Nanaba en mi oficina hay material de curación. — Le dijo para que se retirara.

Y ella solo salió rápido del lugar. El Duque Zoe se mostró incómodo pero Erwin se dirigió a Zeke nuevamente.

—Debería darte vergüenza, desquitarte con una chica pequeña que solo hace su trabajo.

Zeke se levantó y encaró a Erwin.

—Te haré encerrar a ti también, Smith aquí nadie está por encima de la corona.

Erwin mantuvo sus ojos fríos como hielo ártico en los de Zeke.

—La Corona sabrá bien lo que ocurre y se decepcionará mucho al saber que, justo cuando su importante evento está por realizarse, se producen problemas en Palacio solo porque el Príncipe, en quien confía su sucesión, decidió hacer un capricho el cual resultó en el encierro de su persona de confianza y la hija de uno de sus Duques interrumpiendo además el cortejo de su omega protegido al que quiere casar.

Zeke sintió que la sangre le hervía pero Erwin tenía razón y lo tenía "por el cuello" con aquellas palabras. Claro que Uri se enojará y sus preguntas serán molestamente directas sobre lo ocurrido. Además está el hecho de que Kenny era demasiado cercano al Rey, al punto que seguramente le daría razón a éste.

—Yo me aseguraré de que todo esté en orden, aún antes que el Rey regrese.— Afirmó Zeke ante la presión del rubio.

Erwin no parecía convencido de ello pero no quedaba más que hacer, era claro que Zeke no dejaría libres a Hanji y Kenny.

—Duke Zoe, será mejor retirarnos ahora.— Dijo Erwin ayudando al mayor salir de la habitación.

—No puedo permitir que mi hija se quede en una celda, ese lugar es frío y los camastros no tienen cubierta alguna. Además su madre estará muy preocupada.— Afirmó el Duque apenas salieron al pasillo.

Pero Erwin parecía más calmado.

— No se preocupe Duque, Kuchel ya debe saber lo ocurrido, de hecho estoy seguro que todos en Palacio lo saben. Solo hay que llevarles mantas adecuadas para la noche y la cena. Además de alguna otra cosa que necesiten para estar lo mejor posible, no habrá ningún otro prisionero en el lugar, así que no habrá incomodidades. Y probablemente, conociendo a Kenny, mientras hablamos ya habrá hecho que alguno de los guardias hiciera salir un mensaje con lo sucedido.

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En tanto abajo Levi seguía junto a Hanji, mientras Kenny permanecía en el camastro recargado contra la pared.

—¿Qué sucedió?— Escucharon la voz de Kuchel que llegaba acompañada de Moblit mientras cargaban algunas telas.

—Nada, además de las estupideces del "Heredero", así que supongo que nos quedaremos aquí hasta que Uri regrese.— Explicó Kenny mirando a su hermana y lo que llevaba en las manos. El mayor de los Ackerman sonrió sabiendo que la estancia no sería tan incómoda.

Moblit se acercó donde Hanji y por los barrotes le pasó una frazada suave, una cobija afelpada y una almohada para poder dormir de forma más cómoda y caliente en el camastro de la celda.

—Zeke es un idiota no puedo creer que el Rey lo tenga como sucesor.— Se quejó Hanji.

Kuchel, de igual forma, pasó a Kenny mantas cálidas y una almohada aunque ella se notaba preocupada.

—Si el sobrino del Uri se convierte en Rey nosotros ya no podremos estar aquí. Seguramente echarnos será su primera orden.— Afirmó ella.

Kenny rodó los ojos ante las palabras de su hermana mientras acomodaba las cosas en el camastro.

— Hablas como si Uri se fuera a morir, además nada está asegurado. No hay ninguna cosa dictada, si Uri tuviera decidido que Zeke sería Rey entonces le hubiera cedido desde hace tiempo la Corona de Príncipe Heredero pero no lo ha hecho, así que no hay nada seguro.

—Zeke puede estar buscando desquitarse por el rechazo de Lady Hanji, la resistencia de Levi o ambas. Así que a él no parece importarle causar un problema antes del baile de Palacio.— Afirmó Moblit.

—Ese es un evento importante, el Palacio se llenará de todos esos gobernantes, Reyes y demás. Zeke sabe que si jode el evento con alguna estupidez Uri no se lo perdonará.— Reafirmó Kenny.

Levi se mantuvo en el lugar, su mano se mantenía tomada con la de Hanji, pero su semblante era serio debido a sus pensamientos.

—¿Y que hay si el barbón tiene planeado algo para hacer apenas Uri lo nombre heredero oficial en el baile?

Todos se mostraron serios por la idea en especial Kenny que tenía bastante presente la existencia de aquellas plantas misteriosas que fueron cultivadas en secreto.

Zona tras los establos.

Mike caminaba con paso rápido por el pasillo cubierto de paja, dio una orden rápida al encargado de la caballeriza que salió con premura hacia otra área del lugar.

El alto rubio llegó hasta una larga construcción de ventanas cubiertas por finas mallas de metal plateado, la construcción constaba de una sola habitación amplia de suelo de piedra así como amplias ventanas todas protegidas por malla y contra ventanas de paja tejida que mantendrían el calor del lugar adecuadamente por las noches.

Adentro habían largos mobiliarios con nidos de pajas y algodón "crudo" así como pedestales de madera y semilleros altos más algunos platos de metal con pequeñas y viejas manchas de lo que parecía sangre seca, no humana si no de carne de res o cerdo con lo que alimentaban en su mayoría a los animales que vivían en dicho lugar que era un cuidado aviario no para contemplación si no para el resguardos de las aves de cetrería del Rey también entrenadas para llevar mensajes, entre otras utilidades.

Mike miró alrededor, buscando la mejor elección para lo que requería que era enviar el mensaje que Kenny pidió que llegará al Rey, lo cual fue informado a Mike por el mismo soldado después que avisó a Kuchel.

Un ave sería más rápida y eficaz, concluyó de inmediato. Al frente admiró una lechuza de bosque con su plumaje como la madera, no era la adecuada pues debía salir en ese preciso instante y aún era de día.

Después miró un águila de montaña, hermosa pero su plumaje negro y café seria muy notoria al salir y llegar. Además al Rey nunca le dio tanta confianza tener a esta ave cerca, ya lo imaginaba dudando para poder tomar el mensaje.

Vio un par de opciones más, un gavilán y un milano, tampoco las eligió. Su decisión ya había sido tomada al caminar más al fondo. Un hermoso halcón peregrino, su tamaño era adecuado además de ser una de las aves más rápidas en vuelo.

Mike mostró su brazo cubierto por el guante de cetrería y el halcón entendió enseguida que era hora de salir. Llevó al ave al área de preparación donde el sirviente anterior ya tenía todo listo para la salida del ave.

Un pequeño tubito metálico con el mensaje en su interior fue colocado en el halcón por medio de una suave pechera de cuero delgado.

En la mesa de salida habían cinco campanas tubulares, y cada ave había sido entrenada para relacionar al sonido de cada campana con un lugar de destino, el sonido iba de grave a agudo. Mike hizo sonar la tercera y ahora el halcón sabía que debía ir al Palacio de Campo y buscar a su señor.

Finalmente Mike lo colocó nuevamente en su brazo enguantado y salió al área despejada con un movimiento rápido hizo salir al halcón que se elevó rápidamente al cielo.

—Con el viento a favor llegará mañana antes de medio día.— Afirmó, mirando cómo el ave se alejaba.

Celdas por la noche.

Kuchel había llevado la cena a Kenny y Hanji, Moblit algunas cosas más para que estuvieran cómodos.

Los padres de Hanji también habían ido, preocupados por la situación, pero Kenny adornó la situación para que no se viera tan grave pues no podían hacer nada más en ese momento y, tal como podían ver, nadie más había bajado además de ellos. Erwin, quien también los visitó, les informó la discusión que había tenido con Zeke, y Mike fue a verlos para informarles que el mensaje había sido enviado.

Fuera de ellos ningún guardia había bajado, por lo que seguramente Zeke había ordenado que los dejaran ahí para que pasaran hambre y frío, pero el Príncipe estaba lejos de entender que eso no pasaría.

Ahora ya con la noche entrada solo quedaba Levi que se negaba a irse y estaba sentado junto a Hanji en suelo, con la reja como obstáculo.

—¿Acaso piensas dormir en el suelo?— Preguntó Kenny mirándolo desde su celda.

Levi le miró de reojo.

—No sería cortés irme.

—Deberías ir a descansar.— Le habló esta vez Hanji.— Estaré bien, como ves, con las mantas el camastro será bueno para dormir. Además Moblit también me trajo esa lámpara de alcohol y algunos libros.

Levi sabía bien eso pero la idea de Hanji encerrada le molestaba mucho. Aunque los ojos color caramelo de su Alfa le decían que no quería que pasara la noche ahí, después de todo, era un lugar bastante frío y aún con una manta sería incómodo.

Palacio de campo, amanecer.

Uri bostezó un poco, era temprano y él sol se comenzaba a elevar en el horizonte, pero era ya costumbre levantarse temprano. En ese momento aún portaba una bata que lo abrigaba del frío de la mañana mientras tomaba una taza de té en el balcón.

La vista daba a las montañas, hermosas, nevadas y con algo de bruma descendiendo lentamente hacia el valle y el bosque que las rodeaba. El sol asomaba tras sus blancas puntas pasando el tono del cielo de aquel azul oscuro a tonos morados y naranjas mezclados entre sí.

Siempre le gustó el amanecer, era un espectáculo exquisito, sonrió un poco recordando la ironía en ello, antes él nunca se había levantado para ver el amanecer, no hasta que Kenny se "instaló" de tiempo completo en su vida.

El Alfa, más que acostumbrado a levantarse antes de que el sol saliera, se encargó de hacer que el Rey cambiara su mal hábito de dormir hasta entrada la mañana, Kenny simplemente iba y lo sacaba de la cama.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el agudo sonido de un ave.

Los violetas ojos vieron rápidamente al halcón peregrino que se posaba en el borde del balcón. Lo reconoció enseguida, era una de sus aves y llevaba un mensaje con él.

—¿Qué ha ocurrido, pequeño?— Preguntó al aire mientras dejaba su taza a un lado y se acercaba al ave, le dio una suave caricia y abrió el broche de la bolsa en la pechera extrayendo el delgado tubo de latón.

Al desenroscar extrajo la hoja de papel en su interior, la desenrolló y leyó la nota que explicaba brevemente lo que acontece con los actuales prisioneros debido a la llegada de Zeke.

El Rey frunció el ceño, entró nuevamente a la habitación y el halcón con él para posarse en el respaldo de una de las sillas.

Jaló un cordón junto a la cama y un poco después la puerta se abrió tras un suave toque.

—Buen día, dígame señor.— Saludó Traute que un llevaba el cabello sin amarrar probablemente no tenía demasiado tiempo levantada, pero ya estaba bastante atenta notando al ave.

—Sí, Traute sólo queda la entrega de un par de invitaciones, hazlas llegar con una disculpa por no ir personalmente a entregarlas, dile a Jean que alimente al halcón y lo ponga a descansar en la carroza. Regresaremos a Palacio un poco antes.

Nos leemos pronto.

Beshosss.

Comentarios :D

AnaelDeNottZabinni: Hola :D :D :D, Sip es que depronto pasan varias cosas :P en la calma que precede a la tormenta. Ya casi aparece Eren y tambien veremos a Mikasa :3

Zeke estara causando varios problemas y si estara molestando a nuestro bello levihan pero no todo le saldra como espera.

Aun que ya comenzaran a pasar cosas mas serias.

:D Muchas gracias por comentar :D

pegasusryuseikenyazmin: Hola, note preocupes los capitulos estaran por aqui para que los disfrutes cuando puedas :D. Y si seria lindo encontrar a esa pesona especial para toda la vida 3 3 3.

Sobre Levi pues es que "esos celos le hacen daño lo enloquesen, no podria vivir sin su Hanji" XD XD XD. Y pues le aprendio muchas cosas a Kenny.

Ya casi, ya casi aparece Eren para dejarse ver por la corte :P. Sobre Mikasa pues solo puedo decir que tambien ya casi aparece en escena.

Gracias a ti por seguir leyendo este fic, me alegra que siga siendo interesante :D :D :D y asi todas las dudas seran aclaradas :D :D :3