Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling


Si los retratos hablaran

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Capítulo 29

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Harry quería decir que su cita fue romántica y productiva, pero lo cierto era que ambos eran fuertes fanáticos del quidditch, y más que coquetear o besarse, ambos estuvieron atentos al partido. Por supuesto, intercambiaron comentarios y quejas sobre los jugadores, y cuando Pansy llegó con Theo, compartieron bocadillos, aperitivos y bromas. Pero durante todo el partido, la atención en Draco estaba en Ginny. En si ella lograría ganar su último partido atrapando la snitch, o se caería con esas peligrosas volteretas que le había enseñado. Por un momento, Harry estuvo celoso de que Ginny fuera quien recibiera esa enorme emoción en lugar de él. Deseó que Draco hubiera animado de esa manera a Harry con anterioridad. Estuvo tentado a besarlo y hacer que Draco olvidara a la pelirroja y solo se fijara en él.

Harry sabía que podría distraerlo.

Sabía que si lo besaba, la atención de Draco sería solo suya.

Pero el logro de Ginny, también era un logro de Draco. Draco la había ayudado a practicar su vuelo. Le había pasado sus técnicas de vuelo, que incluso había usado contra Harry, para que ella lograra ser quien quería ser.

Mirando a Ginny cruzar el cielo, Harry pensó que, quizá, de estar saliendo con ella, desearía lo mismo pero ahora solo sentía una gran envidia.

-¿Lo viste Harry? Casi la atrapó.

Harry sonrió a la emoción del otro, y asintió, tomando su mano.

-No te lo he preguntado- dijo el rubio-¿pero ser jugador de quidditch era también tu sueño?

-Si lo es, ¿me ayudarías a mi y no a ella?-preguntó, pero justo en ese momento, el golpeador de Slytherin había intentado tirar la bluger hacia el cazador de Gryffindor, y había fallado, para la infelicidad de los de la casa verde y plateada, quienes gritaron su descontento casi al unisono, ahogando su respuesta.

-Lo siento, no te escuché. Ah, no tienes que decirlo. Es solo, dijiste que podríamos pasar más tiempo juntos cuando nos graduaramos así que pensé... me preguntaba qué querías lograr a ser tú. Ginny quiere jugar para las Arpías pero empezará con los Falcons. Las Arpías bueno, dijeron que no era lo suficientemente buena, aún. Luna viajará en busca de animales mágicos, Pansy quiere una vida tranquila y de lujos así que probablemente tomará unos años sin trabajar y conseguirá un esposo extranjero o algo así, Theo estudiará para inefable y yo, quiero un maestro de pociones. Así que me preguntaba, ¿qué era lo que querías? Por supuesto, está bien si aún no decides, acabas de terminar con la guerra. Un descanso también es muy válido. Es solo, creo que te aburrirás, un poco, mientras no estemos a tu alrededor.

Ante tal discurso, Harry miró al rubio, preguntándose qué era lo que quería. Sabía que Hermione quería llegar a ser Ministra, por lo que trabajaría para el ministerio, y Ron trabajaría con George en la tienda de los gemelos. La soledad lo invadió de un modo inesperado, como siempre lo hacía cuando pensaba en cómo dejarían de estar juntos siempre. Sin embargo, pensó también, Draco había aceptado que estarían juntos, simplemente había preguntado qué haría mientras Draco y los demás intentaban alcanzar sus propios sueños.

-Un auror...-respondió.

-¿Auror?

-Mis padres eran aurores, siempre quise parecerme a ellos.

-Eso es genial, ¿pero realmente quieres seguir peleando? ¿No hay algo que disfrutes más que eso? Eres Harry Potter, puedes ser lo que sea que quieras ser, así que, ¿por qué limitarte?

Mirando a los ojos a Draco, pensó en sus palabras, y luego miró a Ginny, volando, antes de ver a Pansy, jugando con Theo.

-Me gusta enseñar.

-Oh, es cierto, tuviste incluso un grupo de estudio antes.

-Es una linda manera de decir que tuve una clase no autorizada.

Draco rió.

-¿Entonces, enseñarás en Hogwarts?

-¿Crees que sería bueno?

-Creo que me gustaría visitarte y seguir usando lugares del castillo para pintar en ocasiones.

Harry sonrió y asintió.

-Me gustaría también.

Se miraron mutuamente por segundos, hasta que Ginny atrapó la snitch, porque el grito de emoción los hizo voltear al partido y unirse al grito emocionado. Ginny, por supuesto volteó a verlos, y sonrió orgullosa mostrando a Draco la snitch. Entonces, miró a Harry, y también sonrió. Su sonrisa fue más leve, pero parecía decir más de lo que Harry había esperado.

Parecía un estoy bien, estamos bien.

Y fue en ese momento en que Harry pensó que, tal vez, él también estaba dejando de sentirse perdido, y había logrado dar el paso que sentía que Malfoy había dado y él no había logrado dar.

Lo había logrado, tomando la mano que rechazó una vez.

Y entonces pensó, qué más da, y atrajo a Draco hacia él, y lo besó.

Escuchó el chillido de Pansy, la risita de Theo, pudo sentir sobre él la mirada de Ginny y algunos slytherin alrededor...

No importó nada.

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-Así que-comentó Luna sentándose alrededor de Draco, junto a ella venía Ginny, quien se sentó del lado opuesto a ella pero junto al rubio también. Parecía tranquila, feliz... Draco pensó que era afortunado que tanto él como ella no fueran tan infelices como a principios del año- ahora tú y Ginny son familia. Qué envidia. Desearía poder también ser parte de ello.

Draco rió. Estaban junto al lago, y mientras Potter parecía darle las nuevas a sus amigos, y Pansy cobrar apuestas en slytherin, la emoción del último partido que quidditch seguía por los pasillos e incluso en la biblioteca, así que ellos tres se reunieron a solas como no lo habían hecho en mucho tiempo durante la mañana del día siguiente. Pensó, sinceramente, que Ginny no aparecería, ahora famosa por unirse a un equipo de quidditch profesional, y no tanto por ser la ex novia de Harry Potter, pero estaba aquí, y lucía energética, vibrante, más joven de lo que era, y más poderosa de lo que usualmente se veía.

Su energía era tan contagiosa, que Draco pensó que pronto él mismo saltaría.

-¿Cómo lo harás, Luna? ¿Pretendes casarte con Percy Weasley, o George? Sé que son los únicos solteros, o bueno, también está Ginny.

Ginny se atragantó y lo miró sorprendida.

-Oh, Ginny es muy guapa-respondió tranquilamente Luna- pero me gustan los chicos.

-Ahora, suenas un poco a Nott-se burló Ginny, pero parecía realmente aliviada.

Draco también rió.

-Así que, el último partido-comenzó Draco-pronto dejaremos Hogwarts.

-Pronto empezaré el entrenamiento con los Falcons. ¿Qué hay de ustedes?

-Empezaré mi entrenamiento de pociones en unos meses, aún estoy escogiendo la especialidad. Potter va a recomendarme donde decida. ¿Te tomarás un tiempo antes de viajar, Luna?

Ella negó.

-Pensaba hacerlo, pero ahora sé que Draco estará bien. Tiene a Theodore, y a Pansy, y a Harry.

Ginny se tiró sobre el césped, y asintió.

-¿Quién lo diría, cierto?

-Efectivamente-sonrió Luna.-Aunque si el beso de ayer dice algo, estarán bien sin nosotras.

Draco se sonrojó levemente y se dejó caer al lado de ellas, mirando al cielo. Fue entonces cuando unos grito sonaron, y el rubio descubrió a Pansy acercándose con cervezas de mantequilla y una enorme sonrisa.

-¡Draco, mira, soy rica, he cobrado seis años de apuestas!

Al otro lado, Harry venía con Ron y Hermione, y lo saludaba también, acercándose. Granger parecía decidida a averiguar, por fin, como es que su grupo se había formado. Weasley tenía un mal rostro, pero avanzaba, jalado por un alegre Harry.

Draco miró al cielo y pensó que, quizá, el futuro no sería tan brillante, ni tan oscuro.

Solo viviría, y enfrentaría cada cosa como viniera.

Después de todo, ya no estaría solo.