Disclaimer: HP le pertenece a J.K. Rowling


Si los retratos hablaran

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Epílogo

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-Ahí, ahí está perfecto.

Draco rió enternecido cuando Harry por fin pareció complacido de la ubicación de los cuadros en la pared y admiró la secuencia de ellos, a través de la pared. En las esquinas había puesto a sus respectivos amigos, por lo que la esquina izquierda brillaba por su exceso de verde, mientras la otra lo hacía de color rojo. Al lado del cuadro de los tres slytherin, estaba el cuadro de Ginny y Luna, y, junto a Ron y Hermione, se encontraba el cuadro de Harry y Draco.

Y en medio de ellos estaban sus padres. Lily y James, con Remus y Sirius. Y Narcissa y Lucius del otro lado.

Por supuesto, los únicos personajes que hablaban eran los gryffindors mayores.

Los otros cuartos estaban repartidos por la casa. Lily y James en el comedor. Remus en la biblioteca. Sirius en el pasillo de entrada, reemplazando, orgullosamente a su madre.

Y en el laboratorio de Draco, se encontraba un malhumorado Severus Snape.

-¿Entonces, qué te parece?

-Me gusta-respondió simplemente Draco, y tomó la mano de Harry, empujándolo hacia el sofá, para sentarse sobre él. No hubo más intenciones.

-Me alegra que te mudes conmigo-exclamó Harry y Draco sonrió y asintió.

-Me alegra mudarme. ¿Cuánto tiempo antes de que vuelvas a Hogwarts?

Harry suspiró.

-Estaré ahí la siguiente semana.

-Voy a extrañarte.

-Si, sobre eso... escucha Draco, sé que llevamos saliendo un tiempo, y apenas te estás mudando a Grimmauld pero...

El grito agudo de emoción que soltó a Sirius, distrajo a Draco lo suficiente para voltear. Harry frunció el ceño.

-Lo siento cachorro, es, voy a guardar silencio ¿si? No quise interrumpirlos.

Draco parpadeó confundido.

-¿Decías?-le preguntó a Harry.

-Entonces, yo...

-Lo va a hacer...

-¡Sirius!

Harry movió la mano y sin su varita cubrió el cuadro. Automáticamente invadió el silencio.

Draco dejó salir un sonido sorprendido.

-¿Les pusiste una cortina silenciadora? ¿A tus padres y amigos?

Harry despejó su garganta.

-Ellos estuvieron de acuerdo, cuando les dije que vivirías conmigo.

-¿Por qué... -empezó a preguntar Draco pero luego enrojeció.-Ibamos a ...

-¡No! Es decir, sí fue una de las razones, pero no... No quería ahora, es decir quiero pero... en realidad quería preguntarte algo.

-¿Qué?

-Bueno, me preguntaba si tú...

La red flú se prendió y por ella salieron Ron y Hermione, Luna, Neville, Pansy y Theo.

-¡Felicidades!-gritaron ellos.

-¿Felicidades?-preguntó Draco.

-Si, por tu...

Harry les hizo una mueca de que guardaran silencio.

-Oh, tú no...

-Todavía no.

-Pero dijiste que sería en la mañana, les dimos tiempo de celebrar-se quejó Ron.

-Llegó un poco más tarde de lo planeado. Gracias.

Draco miró de un lado a otro.

-¿Qué pasa?

Ginny salió de la chimenea.

-¡Feliz compromiso!-gritó.-Entonces, ¿lloraste al dar el sí?

-¡Ginny, no le ha preguntado!

-Oh, tu...¿apenas vas o te arrepentiste?-preguntó con burla.

-¿Compromiso?

Harry enrojeció.

-Estaba a punto de hacerlo, gracias.

-¿Potter, compromiso?

-Verás es que, mira, en Hogwarts permiten que las parejas vivan juntas si están casadas y quería, no quiero que vivamos separados ahora que por fin vivimos juntos, así que ¿te casarías conmigo? -preguntó sacando un anillo con dos joyas entrelazadas, que si bien podía ser por el color de ojos de ambos, gris y verde, parecía tan slytherin como la casa de Draco.

La respiración de Draco casi se detuvo.

-Sí, sí-respondió emocionado.

Las personas alrededor tosieron incómodos cuando el beso que siguió el sí, empezó a subir de intensidas.

-Si pudieras destapar nuestro cuadro-gritó desde la entrada Sirius- nos encantaría unirnos.

Draco rió y recibió alegre la felicitación de los padres de Harry.

-Oh, eso fue tan tiernoooo-se escuchó una voz burlona, y ellos miraron hacia la voz, solo para ver a Ginny, apenada.

-Eh, yo traje a Fred, porque quería que tus amigos estuvieran todos ahí.

Draco se acercó a Fred, su estilo de pintura era anticuada para lo que ahora hacía. De hecho, no estaba tan perfectamente acabado, pero sonrió por una de sus mayores obras.

-Entonces, veo que has conseguido al mejor partido, pequeño Malfoy.

Draco asintió.

-Apuesto a que esparciera el rumor de tu boda entre los cuadros, todos serían felices y te lloverían las felicitaciones. Pero... sé lo que dirás, así que conformate con mi muy bien apreciado felicidades. Tú también, Harry.

Harry sonrió enormemente.

-Entonces, ¿estás feliz por que haya guardado el secreto?

Harry asintió.

-Después de todo, si hubiera hablado, Draco no hubiera pintado más. Y tú no tendrías esos enormes cuadros tras de ti.

Draco se acomodó el cabello apenado, pero asintió también.

-Me encanta tu anillo-lo felicitó Pansy, abrazándolo, y las festividades comenzaron en Grimmauld Place.