Gi vuelve por aquí a publicar como buena marida. La esposita está trabajando y necesita amor, así que si le dan amor en forma de comentarios hermosos yo no les daré "amor" en forma de balas en su frentBASTA, G. Lo saben, soy adorable.

El prompt de hoy es Mascotas y está dedicado por LexSnape a G. Mauvaise (que está escribiendo esto lanzando chillidos de alegría).

Historia felizmente beteada por G. Mauvaise.


04.

Atenas, Grecia. Diciembre 1980.

—Sabes que Lily cortará tus bolas ¿Cierto?

—No lo hará, ella tiene que entender...

Severus hizo una mueca, pero se retuvo de decir nada más. Esperaba de verdad que Lily estuviera de buen humor.

—De acuerdo, sujétate... —Severus extendió la mano con el traslador, pero en lugar de sujetar la tarjeta de Navidad Regulus se abrazó a él con fuerza justo en el momento en que se activaba.

(...)

Aparecieron en un recibidor decorado con colores neutros, un enorme espejo en una de las paredes y una cesta con zapatos apilados a un costado de la puerta.

— ¡Llegaron! —la voz de Lily les llegó desde el interior de la casa— ¡Quítense los zapatos antes de entrar! —casi al instante un llanto inundó la casa— ¡Harry está llorando de nuevo!

—¡Yo voy! —gritó Remus. El hombre pasó corriendo frente a ellos a toda velocidad y subió las escaleras a lo que Severus y Regulus pensaron era la habitación del bebé.

Regulus se sacó los zapatos y entró felizmente. Con los brazos ocupados Severus tardó un poco más, escuchando los gritos de emoción de Lily por ver al chico, y cuando llegó a la cocina los gritos fueron aún mayores.

—¡Sev! —chillo emocionada, como si tuviera siete años de nuevo y se lanzó a abrazarlo.

Severus alejó su preciada carga de su cuerpo justo a tiempo para que su vieja mejor amiga no lo aplastara.

—Hola, Lily —saludó rodeándola con un brazo, apretándola con cariño.

—Te extrañe tanto —sollozó la mujer en su hombro, lo que lo hizo sonreír ligeramente enternecido.

—Yo también te he extrañado —susurró, oliendo el suave olor a vainilla que siempre la rodeaba.

Por un tiempo Lily se quedó así, acurrucada en sus brazos hasta que Remus entró en la habitación con un bebé sollozante en sus brazos.

—Ayuda aquí, por favor —suplicó el hombre tendiéndole el bebé a la mujer.

—¿Ese es nuestro adorable ahijado? — la voz de Regulus se volvió ligeramente aguda mientras se acercaba al bebé que pasaba de los brazos de su padre a los de su madre.

—Les presentó a Harry. Harry, saluda a tus padrinos —susurró Lily, haciéndole cosquillas al bebé en la barbilla.

El hermoso bebé se revolvió un poco y se aferró con fuerza a la ropa de su madre. Su cabello claro como el de Remus era abundante, mientras sus ojos verdes eran idénticos a los de Lily.

—Es un honor para nosotros que nos dejen ser los padrinos del niño —Severus se acercó y dejó un beso en la frente de Lily, no podía terminar de creer que de verdad le estaban dando un papel tan importante en la vida de su hijo.

—Ahora yo quiero darles un honor a ustedes —anunció Regulus y Severus se puso tieso.

Reg...

El chico se acercó y le arrebató la canasta que Severus había mantenido consigo.

—Ustedes serán los padrinos de nuestro bebé —el más joven sacó un hermoso y diminuto gatito negro de entre las mantas—. También se llama Harry.

La reacción de Lily fue peor de lo que Severus había pensado… pero al menos al final de la noche ambos conservaban sus bolas.